14 de marzo de 2012

LA PAMPA: Piden investigar dos fusilamientos.

14/3/2012 
Piden investigar dos fusilamientos en La Pampa
La presentación ante el Juzgado Federal quiere determinar qué pasó con dos desapariciones, cuatro asesinatos y otro supuesto crimen que todavía continúan impunes. Apuntan a la participación o complicidad de los represores pampeanos en esos hechos.
La querella en la causa que investiga los delitos de lesa humanidad en La Pampa durante la dictadura militar pidió al Juzgado Federal de Santa Rosa que incorpore en ese expediente los casos de dos fusilamientos en territorio provincial y de una desaparecida oriunda de Realicó, para determinar si participaron de alguna forma los oficiales del Ejército o el grupo de tareas de la denominada Subzona 14 que están sospechados en ese expediente. En total, se trata de determinar lo ocurrido con dos desapariciones, cuatro asesinatos y otro supuesto crimen que todavía continúan impunes.
El abogado Franco Catalani, que representa entre otros al Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos y al periodista Juan Carlos Pumilla, incorporó el pedido en la denominada causa de la "Subzona 14 II", que investiga más de 300 casos de secuestros y torturas a presos políticos cometidos entre 1975 y 1983 y que no habían sido juzgados durante el proceso a nueve represores realizado en 2010.
Los casos son los fusilamientos en cercanías de La Adela en marzo de 1976 y en Miguel Cané en 1978, y la desaparición de Emilse Trucco, que se presume habría sido secuestrada en 1977 en Buenos Aires, aunque también hubo testigos que la vieron en Realicó, su localidad natal, en esa fecha cuando era buscada por las fuerzas de seguridad. En todos los casos, el escrito indica que podrían haber tenido participación o alguna complicidad los oficiales del Ejército pampeano o del grupo de tareas que operó en la provincia en la denominada "lucha contra la subversión".

Acribillados.
En el caso de La Adela, según indica el libro "El informe 14" escrito por Pumilla -que realiza también la presentación ante el juez Pedro Zabala- y el periodista Norberto Asquini, fueron asesinados dos personas por un grupo de tareas de Bahía Blanca y se supone que hubo otro hombre más que habría sido acribillado en la zona en ese tiempo.
El crimen de los ingenieros Daniel Riganti y Juan Carlos Prádanos se supone fue cometido por un grupo de tareas de Bahía Blanca, ya que allí fueron secuestrados horas antes del golpe de Estado del 24 de marzo del 76.
Los cuerpos de ambos fueron hallados en abril del 76 en el kilómetro 807 de la ruta nacional 22, a 300 metros dentro de un campo -en el paraje denominado El Meridiano 36 o Gaviotas-. Ambos habían sido colocados boca abajo y cabeza con cabeza. Sus cuerpos evidenciaban numerosos impactos de bala y entre ambas cabezas sus ejecutores hicieron estallar una carga de trotyl. Los rostros de ambos habían sido volados y a uno de los cuerpos le faltaba un brazo.
Los restos fueron luego enterrados en el cementerio de La Adela como "NN" a fines de abril de 1976. En junio del año siguiente fueron identificados por las esposas de los fallecidos e inhumados en Bahía Blanca.
En una causa abierta en 1984 también se denunció que hubo un tercer cuerpo acribillado. Habría sido algunas semanas después de haber encontrado los dos masacrados, a 10 kilómetros de ese lugar, en un campo de la familia Domínguez.

Otro crimen.
El segundo crimen ocurrió el 28 de noviembre de 1978 en la ruta nacional 12, a 34 kilómetros de Quemú Quemú y cerca de las localidades de Miguel Cané y Colonia Barón. Esa madrugada fue encontrado sobre la banquina un automóvil Fiat 125 color rojo totalmente calcinado con dos cuerpos en su interior. Los cuerpos eran de una pareja, el del hombre estaba acostado en el asiento delantero y el de la mujer en el trasero. Habían sido asesinados a tiros. Dentro del vehículo, en el piso sobre el lado del conductor, había un arma de fuego sin numeración, y fuera del rodado, una cédula de identidad a nombre de Ricardo Adrián Pérez con un borde quemado. Era de un joven desaparecido por la represión ilegal en La Plata en 1977 junto a su esposa. Si bien estudios posteriores de ADN indicaron que no sería él. El caso tuvo claras evidencias de que había sido un crimen cometido bajo el terrorismo de Estado para encubrir algún otro.
El expediente abierto pasó de la justicia ordinaria a la Subzona 14 y dos meses después de ocurrido el hecho el Ejército ordenó que los restos fueran enterrados en General Pico y el caso archivado.
También en el caso está vinculada la desaparición de una mujer que había vivido en Catriló hasta 1978, hecho que se lo relaciona a ese crimen. En la investigación se denunció que Ilsa Clotilde Mora fue vista la noche del 27 al 28 de noviembre de 1978 en un baile de la Escuela 68 del pueblo de Relmo. Y testigos relataron que la vieron subir al automóvil después incendiado. Se supuso entonces que el cuerpo femenino hallado era de Mora, pero hubo varios exámenes de ADN posteriores que compararon muestras con los de los hijos de la mujer y que dieron negativos.


Una desaparición.
La presentación de la querella también apunta a investigar si Emilse Trucco, una joven que estudiaba psicología en Mar del Plata y se supone que fue secuestrada en 1977 en Buenos Aires, podría haber sido capturada en Realicó durante una visita o si la Subzona 14 habría intervenido en su búsqueda. El escrito indica que hubo testigos que la vieron antes de su desaparición en Realicó, y que allí fue una comisión del Ejército y de la Policía a buscarla y realizó varios procedimientos y allanamientos tras su paradero.
Fuente:LaArena                      

No hay comentarios: