8 de mayo de 2012

CHILE.

lunes 7 de mayo de 2012
El trabajo sindical en el nuevo Chile.
Por Tania Peña (PL)

Construir un movimiento sindical fuerte, con una estrategia unitaria en la articulación de la lucha social por cambiar el modelo económico imperante, constituye un serio reto de los trabajadores chilenos.


El despertar que está viviendo Chile, señaló la Confederación Nacional de Trabajadores del Cobre (CTC), está presente también en todos los sectores laborales que enfrentan los efectos del neoliberalismo.

Sin embargo, advirtió la agrupación de los mineros chilenos, todavía es deficitaria la contribución de la masa trabajadora al acentuado estallido social que recorre las calles del país suramericano y que ha tenido en los estudiantes la fuerza motriz.

Hay que salirse de las viejas formas del sindicalismo y aspirar a un sindicalismo con vocación de poder; volver a los orígenes del trabajo sindical en Chile que cimentaron figuras como Luis Emilio Recabarren, Clotario Blest y Luis Figueroa Mazuela, subrayó una declaración de los obreros del metal rojo a raíz del 1 de Mayo.

A construir un movimiento sindical para cambiar Chile, destacaba la portada del periódico de la CTC que circuló en ocasión de la celebración del Día Internacional de los Trabajadores.

Concordó con ese punto de vista el presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales, Raúl de la Puente, quien comentó: "El mensaje de hoy día en Chile es político y social para actuar en conjunto a fin de que este gobierno escuche a la base social, a los trabajadores".

Debemos empoderar al movimiento sindical y al movimiento social y luchar unidos, remarcó.

"Si creemos que solos vamos a solucionar los problemas, estamos equivocados. Eso se logra solo con la unidad", coincidió Jaime Gajardo, presidente del Colegio Nacional de Profesores.

Al intervenir en la emblemática Alameda de Santiago ante casi 100 mil personas que acudieron a la conmemoración del 1 de Mayo, el presidente de la Confederación de Trabajadores de Chile (CUT), Arturo Martínez, volvió sobre la idea.

Necesitamos un movimiento social fuerte, unitario, afirmó. Ningún sector solo tiene la capacidad para revertir la imposición del modelo actual que tiene como base la explotación de los trabajadores, aseveró.

En opinión asimismo de Cristian Cuevas, presidente de la CTC, los trabajadores chilenos deben plantearse no sólo reivindicaciones laborales, sino también transformaciones profundas y con vocación de poder.

Cuando hablamos de vocación de poder, explicó, es para recuperar la soberanía sobre nuestros recursos naturales y tener capacidad de decisión y más participación.

Creemos, añadió, en la necesidad de reformas a la Constitución -en Chile rige la Constitución aprobada por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Cuevas acotó, no obstante, que la institucionalidad de la CUT, sus formas y métodos no han contribuido al fortalecimiento del movimiento sindical.

La llamada política de consenso ha dañado a la multisindical, manifestó en entrevista publicada por el diario local El Ciudadano.

Es momento de avanzar por un proyecto de democracia real y justicia social, recuperando el sindicalismo como actor real de poder y apelando también a la búsqueda de miles de trabajadores chilenos que no están organizados, que no están sindicalizados, manifestó.

De hecho, un estudio elaborado de conjunto por el grupo Imaginación, la Universidad Técnica Federico Santa María y el diario local Cooperativa el pasado año, concluyó que la baja sindicalización que hay en el país responde al miedo al despido, a pesar que el 65 por ciento de los entrevistados admitió que los sindicatos sirven para defender los derechos de los trabajadores.

Ese mismo estudio reveló incluso que casi el 80 por ciento de los chilenos tiene un juicio crítico sobre el mundo laboral en Chile, no sólo en salarios, sino en materia de estabilidad y de respeto a los derechos de los trabajadores.

La CTC alertó la última semana que Chile no sólo presenta una escandalosa desigualdad, sino que exhibe uno de los últimos lugares en el mundo en cuanto a la existencia de contratos colectivos de trabajo enfilados a mejoras de salario y de condiciones de trabajo.

También cuestionó la agrupación minera los datos oficiales expuestos en materia de empleo. Alegó que un alto por ciento de las cifras de nuevos empleos exhibidos por las autoridades pertenecen a puestos con régimen de subcontratación y con una remuneración más baja que los contratados directamente.

En cuanto a seguridad laboral llamó la atención en cómo en la minería chilena siguen muriendo trabajadores por la precariedad de las condiciones laborales, a lo que se une el desamparo en que quedan sus familias, sin que el Estado se haga cargo de tal situación.

En la actualidad Chile presenta una tasa de sindicalización de 13,9 por ciento, de acuerdo con estadísticas de organismos internacionales especializados en la materia, muy lejos de la mayoría de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, de la que el país es miembro.

Otro dato que ilustra la desprotección del trabajador chileno es que aún dentro de la cifra de sindicalizados, sólo el 30 por ciento está sujeto a instrumentos de negociación colectiva.

El experto de la Organización Internacional del Trabajo, Carlos Rodríguez ponderó el significado de la negociación colectiva: "el diálogo social y la negociación colectiva son una inversión en términos sociales para fortalecer la democracia".

"Donde hay negociación colectiva, hay mayor fluidez de la democracia porque es el mejor mecanismo de redistribución del ingreso en un país donde la desigualdad está corriendo de manera desastrosa y lamentable", indicó en alusión al país suramericano.

Como desafío quedó claramente expuesto el 1 de Mayo en Chile la necesidad de cambiar el eje de las relaciones laborales, la Constitución, el sistema de educación y salud, entre otras muchas demandas conducentes a transformaciones estructurales profundas en el modelo sociopolítico.
Fuente:Argenpress

No hay comentarios: