Un día histórico en Trelew
Luego de cuarenta años, hoy se inicia el proceso contra los cinco represores, que se encuentran en libertad. Ayer, familiares de las víctimas y militantes de organizaciones políticas y de derechos humanos recorrieron la base Almirante Zar.
Por Alejandra Dandan
Alicia Bonet, mujer de Rubén Bonet, habló ayer en el acto en la base Almirante Zar, en Trelew.Imagen: Rolando Andra
Casi cuarenta años después, los fusiladores de los dieciséis presos políticos asesinados el 22 de agosto de 1972 en la base naval Almirante Zar de Trelew comenzarán a ser juzgados a partir de hoy por esos crímenes. Las mujeres, hijos y hermanos de aquellos militantes llegaron a la provincia de Chubut para participar del proceso y como en una especie de inicio ritual ayer recorrieron el mismo camino que ellos hicieron en esos días. “Abrazados, unidos, muy juntos”, como dijeron salieron desde la cárcel de Rawson, pasaron por el aeropuerto y luego entraron en la Base Naval. “Es muy emocionante esto porque para no-sotros no pasaron cuarenta años”, dice Alicia de Bonet, la mujer de Rubén Bonet, dirigente del ERP, uno de los fusilados. “En lo que vivimos no hay rupturas de tiempo, ni distancia. Hay continuidad, porque nunca bajamos los brazos en la lucha por la justicia, es la continuidad que se interrumpirá cuando logremos empezar a ver la salida del túnel, cuando comience este juicio.”
Durante el fin de semana fueron llegando hasta la ciudad familiares, organismos de derechos humanos y organizaciones políticas. Llegó Raquel Camps, la hija de Adrián Camps; también Luis Lea Laplace, hermano de Clarisa; Guido Quieto, hijo de Roberto, e Hilda de Toschi, esposa de Humberto. Llegaron también madres de Línea Fundadora, Familiares de Detenidos Desaparecidos e Hijos, representantes de La Cámpora y del Movimiento Evita. A ellos se sumó el subsecretario de Derechos Humanos, Luis Alén, y Marcelo Duhalde, que encabezaron un homenaje a Eduardo Luis Duhalde –el fallecido ex secretario de Derechos Humanos–, uno de los abogados que llevaron adelante las tensas negociaciones por la liberación de los presos y las del primer grupo que logró aterrizar en Chile. Uno de los que estaban en el vuelo de los que sobrevivieron a la fuga de la cárcel fue Fernando Vaca Narvaja, ex dirigente de Montoneros que también está en Rawson. “Pasaron casi cuarenta años y quizá sea un poco tarde, pero el juicio es muy importante”, dijo ayer. “Después del fracaso de la segunda fuga, cuando diecinueve compañeros quedaron retenidos en la base Almirante Zar, Pedro Bonet y Mariano Pujadas pudieron hablar con algunos periodistas y advirtieron que pedían garantías a la Justicia para que no se repitiera lo que había pasado con los obreros de la Patagonia Rebelde”, recordó.
Esa será una de las reconstrucciones que empezarán a escucharse en el juicio a los cinco marinos encargados del fusilamiento: son los capitanes de fragata Luis Sosa y Emilio del Real; los capitanes de navío Rubén Paccagnini y Jorge Bautista y el cabo Carlos Marandino. Sosa era segundo jefe del Batallón de Infantería Marina de la base, la persona que dio su “palabra de honor” en el aeropuerto y prometió que los presos iban a ser devueltos a la cárcel de Rawson y una de las personas que en la madrugada del 22 de agosto recorrieron el pasillo de las celdas dando los tiros de gracia. Del Real y Morandino son dos de los fusiladores. Paccagnini era el responsable de la base y jefe directo de ellos. Y Bautista hizo el sumario que respaldó la versión del intento de fuga. No son todos los responsables. Guillermo Roberto Bravo es uno de los fusiladores que siguen en libertad en Estados Unidos porque un juez de Florida no aceptó la extradición al considerar que era una causa “política”. Y Horacio Mayorga, que fue quien ordenó el traslado del aeropuerto a la base Almirante Zar, no será juzgado porque está con un cuadro de ACV.
Alicia ahora repite los nombres de quienes sí serán juzgados, uno por uno. Todavía no puede creerlo: el sábado, durante una conferencia de prensa, se enteró de que ninguno de los cinco acusados llegará al juicio detenido. “Para nosotros fue una desagradable y terrible sorpresa –dijo–: cuando nos enteramos nos cayó como una paliza, quedamos todos sin palabras, ahora ellos deberán presentarse personalmente y sólo si no se presentan la Justicia los debe ir a buscar.”
El juicio, que se extenderá durante tres meses, tendrá audiencias todos los días de esta semana. Se hará en el Teatro José Hernández de Rawson. Estará a cargo del Tribunal Federal de Comodoro Rivadavia, integrado por Enrique Guanziroli, Pedro de Diego y Nora Monella. Los fiscales son Horacio Arranz y Fernando Gelvez.
Fuente:Pagina12
VICTOR HORTEL, TITULAR DEL SERVICIO PENITENCIARIO, QUE HOY HARA UN HOMENAJE A LAS VICTIMAS DE TRELEW
“El SPF debe exorcizar sus recuerdos”
Militante kirchnerista, Hortel sostiene que el Servicio Penitenciario debe ser coherente con los ejes de la gestión del gobierno nacional. Por eso, decidió homenajear a los 16 detenidos de la Unidad 6 asesinados en Trelew en 1972.
Por Ailín Bullentini
El director del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, promueve la memoria sobre la dictadura.Imagen: Télam
La misma jornada en la que la Justicia comenzará a debatir las responsabilidades por la masacre de Trelew (ver página 10), un fusilamiento múltiple cometido el 22 de agosto de 1972 en esa ciudad patagónica, el Servicio Penitenciario Federal (SPF) decidió homenajear a los 16 presos asesinados entonces en la Unidad 6, el mismo penal en el que vivieron sus últimos días. “(Es) un deber de esta institución democrática de la Nación el promover enfatizadamente el recuerdo constante de esa brutal etapa como el ejercicio colectivo de la memoria”, argumentó el director del SPF, Víctor Hortel, desde la presentación formal de los fundamentos del homenaje, que incluirá la instalación de las fotografías de los fusilados en la unidad, la proyección de documentales sobre la historia de la masacre y también de una mesa de debate a la que están invitados organismos de derechos humanos.–Uno de los acusados en el juicio es un cabo retirado, Carlos Marandino. ¿Incluye el homenaje del Servicio Penitenciario un reconocimiento de su participación en el terrorismo de Estado?–Un aspecto del homenaje tiene que ver con la gestión del SPF. Además de ser el director del servicio, soy militante kirchnerista y estoy consustanciado con las políticas de derechos humanos del proyecto nacional y popular. Lo mismo ocurre con el SPF, desde donde debemos ser coherentes con los ejes de memoria, verdad y justicia trabajados desde el gobierno nacional, la Secretaría de Derechos Humanos y, como institución estatal, ejecutar políticas acordes. Pero hay otra cuestión que tiene que ver con lo histórico. El SPF debe revisar sus acciones y conductas y exorcizar esos recuerdos que lo vinculan con la parte más trágica de nuestra historia. Que seamos organizadores del homenaje es bastante importante en ese sentido. Es una manera de reivindicar a las víctimas de la masacre, del terrorismo de Estado, a esos compañeros.
–¿Qué otros aportes puede el SPF hacer a los ejes de memoria, verdad y justicia, además de los homenajes?–Tenemos un compromiso con nuestra función en los juicios de lesa humanidad, acorde a lo que marca el Poder Judicial. Tenemos obligación de hacernos cargo del traslado de detenidos, de la custodia y de la organización para que no haya nada que obstaculice, desde esos puntos, el avance de esos juicios.
–Existen campañas que fomentan a aquellos que pudieron ser testigos de crímenes de lesa humanidad a contar lo que vieron, como el caso de los ex conscriptos. ¿Se podría llegar a aplicar una cuestión así en el Servicio Penitenciario?–No tenemos programas específicos en ese sentido. Sin embargo, autorizamos a los investigadores de la Secretaría de Derechos Humanos a revisar nuestros archivos para que controlen y chequeen informaciones de esa época para probar los delitos o recabar datos sobre el paradero de desaparecidos. Lo que no quita que no podamos generar algo similar en un futuro.
–Según explicó en los fundamentos del homenaje, el acto se inscribe en la intención de generar un cambio cultural en la fuerza respecto de los derechos humanos. ¿Por qué es tan difícil llevarlo a cabo?–Somos parte de un proyecto político y de su desafío de transformar el país. Durante los 80 años de historia que tiene el servicio, la lógica para comprender su función en la sociedad era seguridad versus derechos. Durante muchos años la doctrina dominante fue la del castigo y el maltrato hacia los presos, su encierro como método principal de brindar seguridad a la sociedad. Las cárceles fueron alojamiento, depósito. Cuando se la intenta torcer para el lado de los derechos, cuando el preso se convierte en un sujeto de derechos que está exclusivamente privado de su libertad ambulatoria, no del resto de sus libertades, la cuestión se resiste un poco.
–¿Por eso la persistencia de casos de hacinamiento o de torturas actuales en las cárceles?–No tenemos prácticamente sitios hacinados y la tortura no es institucional, aunque sí hay gente que sigue sosteniendo que los golpes y el maltrato no son para alarmarse. Lo que nosotros no toleramos, para ellos debería ser corriente. Armamos un grupo de gestión, con organismos de derechos humanos como la APDH y la Secretaría de Derechos Humanos nacional, para generar políticas contra la tortura y grupos de observadores que trabajan en las unidades. Además hay cursos de capacitación, porque la cuestión no se termina sólo con decirlo. El cambio cultural, entonces, consiste en ocuparse de la persona privada de la libertad para que pueda gozar de todos los derechos que no le fueron restringidos por sentencia penal: trabajo, educación, cultura. La seguridad ya no pasa por el castigo sino por el aseguramiento de derechos. Durante la dictadura, el SPF participó de la eliminación de todo el que pensaba distinto, de toda postura crítica. Hoy hace políticas de inclusión.
Soy uno de aquellos presos políticos que no pudo fugarse y nos quedamos tratando de negociar la entrega de la cárcel como así también la vuelta de los detenidos en el aeropuerto a la cárcel destacando el buen estado físico de todos. El lunes estaré presente en el sur acompañando a los testigos, fiscales y abogados. Intentaré de hablar con todo aquel que quiera escucharme contando lo que pasó hace cuarenta años Es mucho triempo, esto ya no es JUSTICIA pero si será una reivindicacion de los HÉROES DE TRELEW.
Ruben o Zurdo lo mismo da....
Juicio por la masacre de Trelew
EL FUSILAMIENTO DE 16 PRESOS POLITICOS LO JUZGARA EL TRIBUNAL ORAL FEDERAL CON ASIENTO EN COMODORO
El lunes empieza el juicio por la Masacre de Trelew Ante el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia, integrado por los jueces Enrique Jorge Guanziroli, Pedro José De Diego y Nora María Cabrera de Monella, comenzará el juicio oral por los hechos conocidos como “Masacre de Trelew”, ocurridos en el año 1972, donde se investigan homicidios agravados y torturas.
Viernes 4 de Mayo de 2012
El abogado Germán Kexel representará a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación como querellante. Ya está en Comodoro.
El abogado Germán Kexel representará a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación como querellante en la causa denominada la “Masacre de Trelew”, ocurrida en agosto de 1972. Si bien se elevó a juicio en 2009, finalmente el caso comenzará este lunes con la lectura de la acusación fiscal. Kexel explicó ayer a Diario Patagónico cómo será el proceso de este juicio tan esperado, no solo a nivel provincial sino también nacional, y valoró la importancia de que el caso tenga posibilidad de debatirse y comience la búsqueda de justicia por los 16 presos políticos fusilados aquel 22 de agosto de hace 40 años.
En esta causa hay dos partes querellantes. Una es la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, por lo que Kexel llegó ayer a la zona para presentarse ante la Justicia. La otra es el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales), que además impulsa otra causa en avance: las denuncias de espionaje en la base Almirante Zar.
La causa por la Masacre de Trelew recién ingresó en 2005, y aquella primera etapa avanzó aceleradamente en Rawson aunque haya habido conflictos de competencia puesto que la denuncia había sido radicada en Buenos Aires. Después vinieron las interpelaciones técnicas que paralizaron la causa.
“Las defensas plantearon varias excepciones, entre ellas que los imputados habían sido beneficiados por la Ley de Amnistía dictada por el ex presidente (Héctor) Cámpora.
Esas cuestiones ya fueron tratadas en la investigación del juicio y ha sido resuelto favorable a las posturas de los organismos querellantes”, explicó Kexel.
“El primer día de juicio está pautado dentro de la propia normativa procesal: que se comience con la lectura de la acusación fiscal, que va a llevar una buena cantidad de horas.
Se trata de que la acusación fiscal sea conocida por los defensores e imputados para que sepan de qué se los está acusando”, aclaró el referente de la cartera de Derechos Humanos del gobierno nacional.
De este modo, el proceso cumplirá con las formalidades y protección de garantías. Después, habrá una instancia de planteos técnicos de los defensores con el objetivo de hacer caer la causa.
“Pero reitero que creemos que nos asiste la razón y que no va a haber problema con ello”, afirmó Kexel. En este juicio serán juzgados seis imputados: Emilio Jorge Del Real, Carlos Amadeo Marandino, Horacio Alberto Mayorga, Rubén Norberto Paccagnini, Luis Emilio Sosa y Jorge Enrique Bautista (este último por el delito de encubrimiento).
Ellos pueden declarar o no; o hacerlo sin aceptar preguntas. Seguirán las declaraciones de los testigos. “La gran mayoría de los testigos han sido citados en la etapa de investigación, con lo cual el contenido del testimonio fue valorado como prueba de cargo suficiente para imputarles estas conductas a estas seis personas que están acusadas de haber cometido los delitos”, dijo.
“Hay familiares de las víctimas, también agentes civiles o conscriptos a la fecha de los hechos que se desempeñaban en la base Almirante Zar. Y testigos de las negociaciones previas a la entrega en el viejo aeropuerto de Trelew y lo que fue un poco el pasaje de estos detenidos a la base Zar y no a la Unidad 6, como habían acordado”, añadió Kexel.
En este proceso se juzgará el hecho ocurrido en la base Almirante Zar de Trelew cuando fueron asesinados los presos políticos Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.
http://www.elpatagonico.net/nota/122183-el-lunes-empieza-el-juicio-por-la-masacre-de-trelew/
Envío:AexPPCdba.
domingo 6 de mayo de 2012
El juicio a los fusiladores del ’72
Los acusados son los capitanes de fragata Luis Sosa y Emilio Del Real, los capitanes de navío Rubén Paccagnini y Jorge Bautista, y el cabo Carlos Marandino. Hoy se recordará a las víctimas y al fallecido secretario de Derechos Humanos Eduardo Luis Duhalde. En la madrugada del 22 de agosto de 1972, dieciséis presos políticos fueron asesinados en la Base Almirante Zar.
Mañana a las diez de la mañana, en el teatro José Hernández de la ciudad de Rawson, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia comenzará a juzgar a cinco marinos por la Masacre de Trelew, como pasó a la historia el fusilamiento de dieciséis presos políticos en la madrugada del 22 de agosto de 1972 en la Base Almirante Zar de la Armada Argentina. El gran ausente del juicio, el primero por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura del general Alejandro Agustín Lanusse, será el teniente de navío retirado Roberto Guillermo Bravo, identificado por los tres sobrevivientes del fusilamiento como quien recorrió los calabozos para dar los tiros de gracia. Ciudadano norteamericano desde 1987, localizado por Página/12 en Miami como titular del RGB Group en 2009, el Ñato Bravo sigue libre e impune gracias al juez Robert Dube, miembro de la Corte de Florida, quien rechazó el pedido de extradición con el argumento de que las declaraciones de los sobrevivientes “no son creíbles” y que en todo caso no correspondía la extradición por tratarse de “delitos políticos”.
La causa por la masacre de 1972 se abrió a pedido del CELS, en representación de familiares de los fusilados, tras la reapertura de las investigaciones por crímenes de la última dictadura. La Armada había instruido un sumario en base a su falacia habitual: intento de fuga repelido por marinos con todos los muertos en el bando contrario y ni un rasguño en el propio. El juez federal de Trelew, Hugo Sastre, tomó decenas de testimoniales a personas que trabajaban en la base y a principios de 2008 ordenó las detenciones, que incluían a Bravo.
Los cinco imputados que finalmente se sentarán en el banquillo son los capitanes de fragata Luis Emilio Sosa y Emilio Del Real, los capitanes de navío Rubén Norberto Paccagnini y Jorge Enrique Bautista, y el cabo Carlos Amadeo Marandino. Sosa recorrió los calabozos junto con Bravo para dar los tiros de gracia, según le contaron los sobrevivientes a Paco Urondo, que en base a sus relatos publicó La Patria fusilada. Treinta y cinco años después, citado a indagatoria, Sosa declaró que mientras inspeccionaba los calabozos recibió “una patada de karate” que lo dejó conmocionado y cuando intentó reincorporarse “ya habían empezado a tirar las ametralladoras PAM”. Dijo que alcanzó a ver “cuatro bocas de fuego desde tres metros” e identificó a tres de los fusiladores: Bravo, Del Real y Marandino. El suboficial Marandino, a su turno, declaró que esa noche estaba de guardia hasta que le ordenaron abrir las puertas de los calabozos y retirarse. El capitán Paccagnini era entonces el jefe de la base Zar, superior inmediato de los fusiladores. El capitán Bautista fue el responsable del sumario interno que respaldó la versión del intento de fuga, por lo que será juzgado por encubrimiento. Marandino dijo que le ordenaron mentir para respaldar la historia oficial.
El segundo gran ausente del juicio será el contraalmirante retirado Horacio Mayorga, entonces comandante de la Aviación Naval. Mayorga fue quien ordenó trasladar a los guerrilleros capturados a la base Zar y no al penal de Rawson como había prometido la Armada y quien llegó a reivindicar la masacre ante su tropa. “La Armada no asesina. No lo hizo, no lo hará nunca. Se hizo lo que se tenía que hacer. No hay que disculparse porque no hay culpa”, dijo. El viejo marino, golpista ya en 1955, célebre apologista de la dictadura, fue procesado como cómplice necesario pero quedó fuera del juicio gracias a sus problemas de salud.
Las actividades previas a la audiencia inicial, bajo el lema “Los juicios son ahora”, comenzaron ayer con una conferencia de prensa de organismos de derechos humanos y familiares de las víctimas, y con un taller de capacitación para periodistas organizado por el programa Memoria en Movimiento, de la Jefatura de Gabinete del gobierno nacional. Hoy a la tarde se realizará un homenaje a las víctimas y luego al fallecido ex secretario de Derechos Humanos Eduardo Luis Duhalde, abogado de presos políticos al tiempo de la masacre, con la inauguración de un acceso al Centro Cultural por la Memoria que funciona en el ex Aeropuerto Viejo de Trelew, donde se entregaron los presos políticos fugados de la cárcel de Rawson que una semana después serían fusilados.
El tribunal que tendrá la responsabilidad histórica de juzgar la Masacre de Trelew está integrado por los jueces Enrique Guanziroli, Pedro De Diego y Nora María Cabrera de Monella, que escucharán a unos setenta testigos. En representación del Ministerio Público actuarán los fiscales Horacio Arranz y Fernando Gelvez.
Fuente:CasaPueblos
Envío:Andrea Benites-Dumont
06 de Mayo
Familiares rindieron homenaje a los militantes asesinados en la Masacre de Trelew
Familiares de los presos políticos fusilados en Trelew en 1972 participaron este domingo en la base Almirante Zar, junto a funcionarios gubernamentales y dirigentes de organismos de derechos humanos, de un homenaje a los 16 militantes asesinados durante la dictadura de Agustín Lanusse.
Entre los familiares que acudieron a la base Almirante Zar, y que presenciarán este lunes el inicio del juicio contra los acusados por esos crímenes, se encontraban Raquel Camps, hija de Adrián Camps; Guido Quieto, hijo de Roberto Quieto y Alicia Bonet, esposa de Rubén Pedro Bonet.
También asistieron Hilda Toschi, esposa de Humberto Toschi; Luisa kohon, hermana de Alfredo Elías kohon; Adriana Del Rey, esposa Alberto Carlos Del Rey y Luis Lea Place, hermano de Clarisa Lea Place y uno de los ex presos del penal de Rawson que no se fugaron, igual que Celedonio Carrizo y Rubén Suárez, entre otros que estuvieron presentes. Del homenaje participaron Jorge Lewinger, quien integró el grupo de apoyo externo a la fuga, y Fernando Vaca Narvaja, el único sobreviviente entre todos 19 prisioneros que lograron fugarse de la carcel de Rawson y que fue parte del reducido grupo que escapó en un avión rumbo a Chile.
Se encontraban además los subsecretarios nacionales de Derechos Humanos, Luis Alén, y de Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, Franco Vitali; el ministro de Gobierno y Justicia de Chubut, Javier Touriñán, y Marcelo Duhalde, hermano del fallecido secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.
Tanto en el acto en la base Zar, escenario de los fusilamientos del 22 de agosto de 1972, como en un acto posterior en el viejo aeropuerto de Trelew de homenaje Eduardo Luis Duhalde, el fallecido secretario de Derechos Humanos de la Nación, también participaron Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Abuelas, Familiares de Detenidos Desaparecidos e Hijos. A estas actividades de la víspera del comienzo del juicio oral y público a los resposables de la Masacre de Trelew, que se desarrollará desde este lunes a las 10 en Rawson, la capital de Chubut, se sumaron activistas de agrupaciones como La Cámpora, el Movimiento Evita, Martín Fierro, Nuevo Encuentro y de organizaciones sindicales, en su mayoría jóvenes.
En los dos actos hablaron familiares, pobladores de Trelew y otras localidades de Chubut que fueron parte del movimiento solidario con los presos políticos a comienzos de los 70 y funcionarios de los gobiernos nacional, provincial y municipal.
Alcia Bonet, que inició juicio a la Armada a la semana siguiente de los fusilamientos, recordó que entonces obtuvo la autopsia que probó el tiro de gracia calibre 45 disparado en la cebza de su esposo, Pedro Bonet, cuando estaba en la enfermería varias horas después de la masacre.
Un total de 19 prisioneros recapturados fueron fusilados alrededor de las 3.30 de la madrugada del 22 de agosto y muchos de ellos recibieron además un disparo de gracia, en el caso de Bonet cerca de las 12.55, cuando fue rematado.
Aún con el tiro de gracia sobrevivieron Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar -asesinados en hechos posteriores-, pese a que los dejaron desangrar sin atención médica hasta entrada la mañana, cuando otro personal de la Armada los trasladó a Bahía Blanca.
Bonet recordó que los tres declararon "exactamente lo mismo ante el tribunal que los interrogó en la cárcel de Devoto, en octubre de 1972, sobre lo ocurrido en la madrugada de la masacre".
"Estos fusilamientos son un claro precedente del terrorismo de Estado que luego aplicó la última dictadura", añadió Bonet. Subrayó además que organizaron y participaron de la fuga militantes de las organizaciones guerrilleras Far, Montoneros y ERP, que "se unieron y decidieron hacerlo juntos, más allá de las diferencias".
Bonet contó además que solicitó a "todos los presidentes contitucionales" la reapertura de la causa de la Masacre de Trelew pero sólo obtuvo respuesta del ex presidente Néstor Kirchner en el 2005, cuando le aseguró a ella y a la madre de Eduardo Campello: "Haré todo lo que esté a mi alcance para que se concrete".
En otro tramo de su discurso, Bonet reivindicó la figura de Eduardo Luis Duhalde, de quien dijo que, "en todo momento, actuó para que se haga justicia", tanto en entonces, junto a Rodolfo Ortega Peña y otros abogados, como desde la Secretaría de Derechos Humanos.
En la base Zar hablaron además Hilda de Toschi, que reivindicó la "actitud solidaria del pueblo de Trelew en el 72 y ahora", y Raquel Camps, quien remarcó que "en el juicio nos van a tener que ver la cara", en alusión a los asesinos.
También hablaron otros familiares de los asesinados, como Luisa Cohon, y dirigentes de organismo de derechos humanos, entre los cuales Lita Boitano (Familiares de Detenidos y desaparecidos) y Tati Almeida (de Madres-Linea Funadora).
Entre tantos relatos, provocó estremecimiento el de Miguel Marileo, empleado de una funeraria cuando los fusilamientos, que esa madrugada fue llevado por marinos a la base Almirante Zar para poner en cajones los cuerpos de los militantes asesinados.
Marileo, ahora testigo en la causa, recordó sollozando cómo en aquel momento lo amenzaron para que guradara silencio: "Vos no podés hablar, tenés una familia y un chico de dos años", contó que le dijeron para intimidarlo, y añadió: "Ojalá que a estos hijos de perra les den el castigo que se merecen".
Fuente:Telam
Familiares de los presos políticos fusilados en Trelew en 1972 participaron este domingo en la base Almirante Zar, junto a funcionarios gubernamentales y dirigentes de organismos de derechos humanos, de un homenaje a los 16 militantes asesinados durante la dictadura de Agustín Lanusse.
Entre los familiares que acudieron a la base Almirante Zar, y que presenciarán este lunes el inicio del juicio contra los acusados por esos crímenes, se encontraban Raquel Camps, hija de Adrián Camps; Guido Quieto, hijo de Roberto Quieto y Alicia Bonet, esposa de Rubén Pedro Bonet.
También asistieron Hilda Toschi, esposa de Humberto Toschi; Luisa kohon, hermana de Alfredo Elías kohon; Adriana Del Rey, esposa Alberto Carlos Del Rey y Luis Lea Place, hermano de Clarisa Lea Place y uno de los ex presos del penal de Rawson que no se fugaron, igual que Celedonio Carrizo y Rubén Suárez, entre otros que estuvieron presentes. Del homenaje participaron Jorge Lewinger, quien integró el grupo de apoyo externo a la fuga, y Fernando Vaca Narvaja, el único sobreviviente entre todos 19 prisioneros que lograron fugarse de la carcel de Rawson y que fue parte del reducido grupo que escapó en un avión rumbo a Chile.
Se encontraban además los subsecretarios nacionales de Derechos Humanos, Luis Alén, y de Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, Franco Vitali; el ministro de Gobierno y Justicia de Chubut, Javier Touriñán, y Marcelo Duhalde, hermano del fallecido secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde.
Tanto en el acto en la base Zar, escenario de los fusilamientos del 22 de agosto de 1972, como en un acto posterior en el viejo aeropuerto de Trelew de homenaje Eduardo Luis Duhalde, el fallecido secretario de Derechos Humanos de la Nación, también participaron Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Abuelas, Familiares de Detenidos Desaparecidos e Hijos. A estas actividades de la víspera del comienzo del juicio oral y público a los resposables de la Masacre de Trelew, que se desarrollará desde este lunes a las 10 en Rawson, la capital de Chubut, se sumaron activistas de agrupaciones como La Cámpora, el Movimiento Evita, Martín Fierro, Nuevo Encuentro y de organizaciones sindicales, en su mayoría jóvenes.
En los dos actos hablaron familiares, pobladores de Trelew y otras localidades de Chubut que fueron parte del movimiento solidario con los presos políticos a comienzos de los 70 y funcionarios de los gobiernos nacional, provincial y municipal.
Alcia Bonet, que inició juicio a la Armada a la semana siguiente de los fusilamientos, recordó que entonces obtuvo la autopsia que probó el tiro de gracia calibre 45 disparado en la cebza de su esposo, Pedro Bonet, cuando estaba en la enfermería varias horas después de la masacre.
Un total de 19 prisioneros recapturados fueron fusilados alrededor de las 3.30 de la madrugada del 22 de agosto y muchos de ellos recibieron además un disparo de gracia, en el caso de Bonet cerca de las 12.55, cuando fue rematado.
Aún con el tiro de gracia sobrevivieron Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar -asesinados en hechos posteriores-, pese a que los dejaron desangrar sin atención médica hasta entrada la mañana, cuando otro personal de la Armada los trasladó a Bahía Blanca.
Bonet recordó que los tres declararon "exactamente lo mismo ante el tribunal que los interrogó en la cárcel de Devoto, en octubre de 1972, sobre lo ocurrido en la madrugada de la masacre".
"Estos fusilamientos son un claro precedente del terrorismo de Estado que luego aplicó la última dictadura", añadió Bonet. Subrayó además que organizaron y participaron de la fuga militantes de las organizaciones guerrilleras Far, Montoneros y ERP, que "se unieron y decidieron hacerlo juntos, más allá de las diferencias".
Bonet contó además que solicitó a "todos los presidentes contitucionales" la reapertura de la causa de la Masacre de Trelew pero sólo obtuvo respuesta del ex presidente Néstor Kirchner en el 2005, cuando le aseguró a ella y a la madre de Eduardo Campello: "Haré todo lo que esté a mi alcance para que se concrete".
En otro tramo de su discurso, Bonet reivindicó la figura de Eduardo Luis Duhalde, de quien dijo que, "en todo momento, actuó para que se haga justicia", tanto en entonces, junto a Rodolfo Ortega Peña y otros abogados, como desde la Secretaría de Derechos Humanos.
En la base Zar hablaron además Hilda de Toschi, que reivindicó la "actitud solidaria del pueblo de Trelew en el 72 y ahora", y Raquel Camps, quien remarcó que "en el juicio nos van a tener que ver la cara", en alusión a los asesinos.
También hablaron otros familiares de los asesinados, como Luisa Cohon, y dirigentes de organismo de derechos humanos, entre los cuales Lita Boitano (Familiares de Detenidos y desaparecidos) y Tati Almeida (de Madres-Linea Funadora).
Entre tantos relatos, provocó estremecimiento el de Miguel Marileo, empleado de una funeraria cuando los fusilamientos, que esa madrugada fue llevado por marinos a la base Almirante Zar para poner en cajones los cuerpos de los militantes asesinados.
Marileo, ahora testigo en la causa, recordó sollozando cómo en aquel momento lo amenzaron para que guradara silencio: "Vos no podés hablar, tenés una familia y un chico de dos años", contó que le dijeron para intimidarlo, y añadió: "Ojalá que a estos hijos de perra les den el castigo que se merecen".
Fuente:Telam
Para el único sobreviviente de la Masacre de Trelew, el juicio será "una oportunidad histórica”
El ex dirigente Fernando Vaca Narvaja, único sobreviviente de la fuga de la cárcel de Rawson que dio lugar a la llamada "masacre de Trelew”, afirmó que el juicio que se inicia hoy en la capital de Chubut “es una oportunidad para que se conozca la verdad”.
Pasaron casi 40 años de la masacre ocurrida en agosto de 1972.
“Pasaron casi 40 años y quizá sea un poco tarde pero el juicio es muy importante”, aseguró Vaca Narvaja, presidente de la empresa estatal rionegrina Tren Patagónico.
En diálogo con radio Nacional Viedma recordó que “después del fracaso de la fuga del segundo grupo, cuando 19 compañeros quedaron retenidos en la base Almirante Zar, Pedro Bonet y Mariano Pujadas pudieron hablar con algunos periodistas y advirtieron que pedían garantías a la justicia para que no se repitiera lo que había pasado con los obreros de la `Patagonia rebelde`”.
“Pero lamentablemente ocurrió exactamente lo mismo, los mataron a casi todos simulando que se trataba de un nuevo intento de fuga” añadió.
Para Vaca Narvaja “la diferencia es que los familiares de los asesinados en Santa Cruz (en el marco de las huelgas de 1921) no tuvieron la oportunidad de que se hiciera justicia con esos crímenes, como espero que suceda en este juicio”.
En agosto de 1972 sólo seis de los presos políticos lograron acceder al aeropuerto y copar un avión de línea para arribar a Chile, donde se les concedió asilo y, más tarde, la posibilidad de viajar a Cuba.
Ese grupo estaba compuesto por Mariano Osatinski, Roberto Quieto, Domingo Menna, Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Vaca Narvaja. Los cuatro primeros desaparecieron o fueron asesinados durante la última dictadura militar, en tanto Gorriarán Merlo falleció de muerte natural.
Vaca Narvaja volvió al país y desde 2006 está radicado en Bariloche, donde se dedicó a la actividad privada hasta su designación al frente de Tren Patagónico, en diciembre pasado.
Fuente:LaCalle.online
06/05/2012
Masacre: se inicia el histórico juicio
Será mañana a las 10 en Rawson. Hay gran expectativa y se espera mucha concurrencia de la militancia joven.
Desde la izquierda, Marandino, Paccagnini, Bautista, Sosa y Del Real enfrentarán por primera vez un juicio.
Con una expectativa creciente y casi 40 años después del episodio, mañana a las 10 se iniciará el histórico juicio oral y público por la Masacre de Trelew. Será en el Cine Teatro “José Hernández” de Rawson y se espera la presencia multitudinaria de organismos de Derechos Humanos, funcionarios e interesados en asistir a un proceso histórico.
Hay 7 imputados por los 19 fusilamientos en la Base Almirante Zar de Trelew: Luis Emilio Sosa, Carlos Amadeo Marandino, Emilio Jorge Del Real, Rubén Norberto Paccagnini, Jorge Enrique Bautista, Horacio Alberto Mayorga y Roberto Guillermo Bravo.
Pero sólo asistirán los primeros 5: es que los peritos forenses de la Corte Suprema de Justicia de la Nación decidieron que por ahora, Mayorga no está en condiciones físicas de afrontar las audiencias; en el caso de Bravo, en noviembre de 2010 la justicia de EE.UU. no otorgó su extradición.
Sosa, Marandino y Del Real eran militares de la Base y están acusados de autores materiales: o sea, apretar el gatillo esa madrugada del 22 de agosto de 1972. Paccagnini era el jefe de esa unidad aeronaval y quedó involucrado por haber dado la orden.
A su vez, Mayorga era el superior de Paccagnini y le habría trasmitido la decisión del presidente de facto Agustín Lanusse de matar a los presos políticos.
A ambos se los considera cómplices necesarios. Por su parte, Bautista fue el militar venido de Capital Federal para investigar el episodio: su sumario concluyó que se había tratado de un intento de fuga, tal cual la versión oficial. Se lo juzgará por encubrimiento.
Los fiscales federales Fernando Gélvez y Horacio Arranz representarán la acusación del Ministerio Público Fiscal, con la colaboración de Dante Vega, abogado de la Unidad de Derechos Humanos de la Procuración General de la Nación.
La querella particular será responsabilidad del abogado de Trelew, Eduardo Hualpa, representante de 10 de las familias de los muertos. También participará Germán Kexel, abogado de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
El dato es que Kexel es trelewense.
En cuanto a las defensas, los abogados de Trelew Fabián Gabalachis y Gustavo Latorre patrocinarán a Paccagnini, mientras que Bautista será representado por un abogado porteño de apellido Iglesias.
El resto de los acusados tendrán defensores oficiales. El Tribunal Oral Federal a cargo del proceso lo integran su presidente, Enrique Guanziroli, junto con Pedro de Diego y Nora María Cabrera de Monella. Un cuarto juez suplente vendrá de Bahía Blanca.
La seguridad interior del Cine Teatro estará a cargo de 12 efectivos de la Prefectura Naval, mientras que el control de los exteriores será responsabilidad de la Policía provincial. Por la avanzada edad de acusados y testigos, habrá una ambulancia disponible.
La primera parte del juicio se extenderá hasta el miércoles incluso. El primer paso será leer la acusación, tarea que demandará al menos 19 horas. Pero se puede acortar si las partes acuerdan que se sintetice ya que todos conocen la descripción de los cargos.
De acuerdo a la marcha del proceso, el tribunal podría sesionar mañana y tarde.
FuentedeOrigen:LaJornada
Fuente:Agndh

















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