Por Alejandra Dandan
Videla, Bignone, Acosta y otros seis represores fueron condenados de 5 a 50 años por el robo de bebés durante la dictadura. El Tribunal dio por probado el plan sistemático de apropiación. “Es un día histórico para todo el mundo”, dijo Estela de Carlotto, más allá de que algunas penas “fueron más livianas” de lo esperado.
CONDENARON A NUEVE REPRESORES POR EL PLAN DE APROPIACION DE MENORES DURANTE LA ULTIMA DICTADURA
“Una práctica sistemática y generalizada”
El dictador Jorge Rafael Videla recibió 50 años de prisión. Las penas fueron bajando hasta los cinco años que recibió la apropiadora de Francisco Madariaga. El tribunal dio por probado el plan sistemático y los secuestros de los niños aún no encontrados.
Por Alejandra Dandan
El Tribunal dijo que los represores robaron los niños en “el marco de un plan general de aniquilación sobre parte de la población civil”.
Imagen: Pablo Piovano.
Imagen: Pablo Piovano.
La sala de los tribunales de Retiro estaba en silencio. Frente a la línea de acusados, el blazer azul de Videla, el poncho de Bignone, la chalina de Riveros, se ubicó a las 18.18 Roqueta, seguida por los jueces Julio Luis Panela, Domingo Altieri y Pedro García de la Torre. Roqueta leyó poco después el artículo en el que por primera vez aparece definido legalmente el robo de niños como sistema. La sala escuchó. Luego leyó el nombre de Videla, los nombres de sus víctimas y llegó a la condena. Cuando leyó el monto de la pena, los 50 años pedidos por todas las querellas y la fiscalía de Martín Niklison, un número que pareció en ciertas ocasiones imposible, ahí, sí, se escuchó un suspiro colectivo en forma de alivio.
“Tengo una mezcla de sensaciones”, dijo Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo apenas se levantó de la sala. “Porque por un lado celebro la condena de 50 años para Videla, lo cual se da por primera vez, y está el reconocimiento explícito y claro de la Justicia de que hubo un robo sistemático de niños y se condena al responsable emblemático. Pero por otro, las demás penas fueron más livianas de lo que esperábamos, aunque los abogados tienen su explicación, todavía podremos verlas.”
Estela se sentó al lado de Francisco Madariaga, que llevó a juicio a sus apropiadores Víctor Gallo y Susana Colombo. Detrás estaba Abel Madariaga, su padre, el único padre sobreviviente de los 35 casos revisados durante el juicio. Atrás y adelante estaban Elsa Pavón con su nieta Paula Logares; Macarena Gelman, María Victoria Montenegro, Rosa Roisinblit con su nieto Guillermo y Sara Méndez –la única de esas madres que sobrevivió– pegada a su hijo Simón, ahora recuperado.
“Yo lloré como una desgraciada, para serte sincera, porque fue la primera vez que escuché que existía el nombre de mi hermana”, dijo, como pudo, Adriana Moyano, la tía de Victoria Moyano Artigas, apenas se paró de su silla. “Treinta y cinco años para ver la cara de los que vieron nacer y sostuvieron a nuestro sobrina”, replicó al lado, Elsa Poblete. “Magnacco estaba ahí –dijo–: agarrando a mi sobrina.”
El punto más importante de la sentencia sin duda fue la definición del robo de niños. En una fórmula compacta, precisa y muy cuidada, el tribunal desplegó lo que no estaba dicho hasta ahora y a partir de ahora repetirá la Justicia. Después de leer una serie de nulidades, Roqueta pronunció el punto ocho de su sentencia: “No hacer lugar a los planteos de prescripción penal interpuestos por las defensas –dijo y siguió– por tratarse los hechos juzgados de delitos de lesa humanidad implementados mediante una práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad, haciendo incierta, alterando o suprimiendo su identidad en ocasión del secuestro, cautiverio, desaparición o muerte de sus madres, en el marco de un plan general de aniquilación que desplegó sobre parte de la población civil con el argumento de combatir la subversión implementando métodos del terrorismo de Estado durante los años 1976 a 1983 de la última dictadura militar, artículo 118 de la Constitución”.
No dijo “plan”, pero dijo “práctica sistemática”, tal como lo habían sostenido la querella de Abuelas de Plaza de Mayo y la fiscalía. Esa decisión había quedado pendiente desde el Juicio a las Juntas, en el que se absolvió a Videla por cinco de los seis casos que llegaron a juicio. Allí se consideró que ese práctica sistemática no existía y que las apropiaciones eran casos “aislados”.
Las penas
Al lado de Videla, el que recibió la segunda pena más alta fue el marino Antonio Vañek, condenado a 40 años de prisión como responsable de la Armada. El resto de las penas fueron más bajas de lo que se había pedido. Sin embargo, entre ellas, hubo una escala más alta para los lugares de mando, los llamados “instrumentadores” del plan: entre ellos, Acosta por la ESMA, condenado a 30 años de prisión y Riveros por Campo de Mayo, condenado a 20 pero juzgado sólo por dos casos.
Bignone recibió una pena de 15 años de prisión, menos de los 50 que pidió la fiscalía. Llegó a juicio por su participación en la última junta de comandantes, como Rubén Franco. Los dos estaban acusados por la firma de dos resoluciones: la de la autoamnistía y la que declaró la muerte de los desaparecidos, es decir también de los niños. Las querellas se esforzaron en mostrar, durante el debate, el documento con el peso y los efectos de cualquier otro acontecimiento jurídico y penal. Por alguna razón que anoche aún no se conocía, el tribunal condenó a Bignone pero absolvió a Franco.
Entre los autores directos –los responsables de haberse quedado con los niños– se hallaron las penas más bajas. Víctor Gallo y su ex mujer Susana Colombo, acusados por la apropiación de Francisco Madariaga, recibieron 15 y 5 años de prisión. Francisco lloró cuando Roqueta leyó la condena a Gallo, y luego volvió a hacerlo cuando pronunció la de Colombo. La pena para Gallo fue más baja que la que este Tribunal le había puesto a Víctor Rei por la apropiación de Alejandro Sandoval (que fue de 16 años) y la pena sobre Colombo fue la mínima, un dato que permite entender que los jueces tomaron aquello que ella argumentó durante el juicio: que su silencio fue producto de la violencia de género.
El tribunal anunció que dará a conocer los fundamentos de la sentencia el 17 de septiembre. Allí habrá otros elementos para analizar. La condena a Videla es una de ellas, de la lectura de ayer se desprendieron datos importantes para esta y otras causas. Uno de ellos es que la acusación incluyó el caso de Macarena Gelman, que nació en territorio uruguayo. La decisión es importante porque pese a que hay antecedentes en el fallo de Orletti y de Arancibia Clavel, las defensas alegaban que no podía incluirse porque la causa específica del Plan Cóndor todavía no tiene sentencia.
El otro dato, más fino jurídicamente, es que la acusación incluyó a niños que aún están desaparecidos, entre ellos el hijo de Laura Carlotto y nieto de la presidenta de Abuelas, y a Clara Anahí Mariani, la nieta de Chicha Mariani. Para los abogados aparece una revisión de cosas que dejó escrita la Cámara Federal en la causa 13 de 1985. Al descartar los casos que habían llegado a juicio porque los niños no estaban, entendió que no había delito. “La defensa había usado esos argumentos: dijo que no se sabe si están vivos y tampoco está probado que estén apropiados, por eso una definición sobre eso a nivel jurídico y simbólico es muy importante”, había dicho un día antes a Página/12 Alan Iud, del equipo jurídico de Abuelas.
A la noche, los ocupantes de la sala donde se habían realizado las audiencias durante un año y medio se retiraban. Estela de Carlotto se chocaba con Mirta Guarino, que llegaba de afuera. A Victoria Montenegro la agarraban las Abuelas de las filas de adelante. Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, se emocionaba con el juicio justo, legal, “jamás por mano propia”. En ese momento pasó Elsa Pavón por la puerta de la sala. Chiquitita, abajo de la campera, como pudo levantó el dedo pulgar de la mano derecha y así dejó la sala. “Tuvieron un juicio justo en plena luz del día –dijo– y con toda la justicia y la ley que no tuvieron los nuestros.”
En los pasillos estaban todos. No se escuchó el Himno Nacional que los familiares de los represores suelen ponerse a cantar en los finales de los juicios como si fuese el escudo desde donde batallar. La Cámara de Casación habilitó una sala para ellos y siguieron la sentencia a través de una pantalla.
Afuera se amontonaban las abuelas. Una de ellas le dijo a otra: “Misión cumplida”. Era Jorgelina Azzarri de Pereyra, la madre de Liliana Pereyra, una de las mujeres cuya historia y tránsito por la maternidad clandestina se escuchó en las audiencias. Una mujer que, además, encontró a su nieto hace cuatro años, pero él aún vive con otra identidad. “¿Por qué misión cumplida? Por los años de lucha, de pedir, de elaborar, a medida que pasan los juicios, los hijos y los nietos van logrando esto que es pedir justicia.”
Afuera de los tribunales, con la noche cerrada y el frío, los organismos de derechos humanos estaban acompañados por jóvenes de agrupaciones políticas y sociales. Cuando los vio, más temprano, Isabel Fernández Blanco, una de las sobrevivientes, decía: “¡Ya no estamos solos!”.
LA LISTA DE LOS REPRESORES SENTENCIADOS
Los condenados
El detalle uno por uno de los nueve acusados que recibieron condena por el plan sistemático de robo de bebés. Quién es quién y qué papel jugó en la comisión de los delitos de lesa humanidad por los cuales fueron juzgados.
- Jorge Eduardo Videla, 50 años. Creyó que pasaría a la historia como presidente de facto, pero las actuales enciclopedias lo definen como “dictador argentino”. Nacido en Mercedes el 2 de agosto de 1925, podría postularse al Guinness por la cantidad de condenas por delitos de lesa humanidad que está acumulando. Desde hace pocos días ocupa el pabellón de detenidos por crímenes contra la humanidad de la cárcel de Marcos Paz. Sus recientes últimas palabras concluyeron su ciclo de exposición mediática y provocaron escozor cuando se permitió calificar a “las parturientas aludidas por las querellas” como “activistas que usaron a sus hijos embrionarios como escudos humanos al momento de operar como combatientes”.
- Antonio Vañek, 40 años. Fue comandante de Operaciones Navales durante 1977 y parte de 1978, y luego fue jefe de Operaciones del Estado Mayor de la Armada. Además de los testimonios de los sobrevivientes, fue acusado por los demás represores, como el ex capitán Adolfo Scilingo, y por periodistas. La ESMA estaba bajo su mando operativo. Los médicos navales Jorge Magnacco y Alberto Arias Duval señalaron la asistencia que prestó a los partos que tuvieron lugar “dentro de la clandestinidad de la ESMA”. Acosta refirió que las órdenes emanaban de Vañek. A fines de 1998, cuando fue detenido, dijo que Emilio Massera había dado las órdenes para “luchar contra la guerrilla”.
- Jorge “Tigre” Acosta, 30. Se le ha retirado el cargo de capitán de fragata, era quien tomaba las decisiones sobre tortura y muerte en la ESMA, y comandaba el grupo de tareas 3.3.2. Fue quien decidió arrojar al río a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet, y las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce. Entre los 82 delitos que se le han probado están los secuestros de la familia Tarnopolsky, Nilda Actis, Lisandro Cubas, Carlos García, Ricardo Coquet y la sueca Dagmar Hagelin. En 1981 viajó a Sudáfrica para asesorar al gobierno del apartheid en la lucha contrainsurgente. En 1998 se descubrió que tenía una cuenta secreta en Suiza, que podría haberse usado para depositar el producto de los bienes sustraídos a los detenidos-desaparecidos. Fue condenado el año pasado en la megacausa ESMA.
- Santiago Omar Riveros, 20 años. Fue el primer militar en explicar el terrorismo de Estado y afirmó que “no ha habido desaparecidos, sino terroristas aniquilados en el marco de una guerra revolucionaria, y por tanto irregular”. Ex comandante del Cuerpo IV del Ejército y ex comandante de Institutos Militares fue condenado en Italia por la desaparición de tres ciudadanos italianos y, en 2006, cuando estaba procesado por delitos cometidos en el Plan Cóndor, la Justicia determinó que su indulto era inconstitucional. En agosto de 2009 fue declarado culpable del homicidio de Floreal Avellaneda, joven militante de la Juventud Comunista, cuyo cuerpo torturado apareció en las costas uruguayas.
- Reynaldo Benito Bignone, 15 años. Otro genocida que anhelaba el bronce por su condición de “último presidente de facto”. “Lo que tanto se mencionó de dar una lista de los muertos a mi juicio hubiera sido un error trágico. Si el propio Estado da por muerto a un individuo quiere decir que dispone de las pruebas para afirmarlo. Después vendrían los interrogantes: ¿quién lo mató?, ¿dónde está el cadáver?, ¿por qué lo mataron?”, razonó en su libro El último de facto, incorporado como prueba en la etapa preliminar. Participó activamente del derrocamiento de María Estela Martínez de Perón y, poco después del golpe, ocupó el Hospital Posadas, que se convertiría en un campo de exterminio. Bignone fue considerado un eslabón fundamental para garantizar la impunidad a los ejecutores de la práctica sistemática de apropiación de los menores, por haber firmado el Documento Final, que estableció la muerte de todos los desaparecidos y la ley de autoamnistía.
- Víctor Gallo, 15 años. Ex capitán del Ejército, ex miembro del Batallón de Inteligencia 601 y ex carapintada. Durante el juicio dijo ser accionista de una empresa de seguridad denominada Cooperativa Lince. En 1997 fue condenado a diez años de prisión por robo calificado, tenencia de arma de guerra, privación ilegal de la libertad y coacción. También estuvo involucrado en la masacre de Benavídez. “Gallo decía que era una guerra, todo el tiempo hablaba del supuesto enemigo, para él todos eran enemigos, todo el tiempo con odio, toda la familia, con eso nos criaban”, dijo el apropiado Francisco Madariaga.
- Juan Antonio Azic, 14 años. Suboficial principal retirado de la Prefectura y ex miembro del grupo de tareas 3.3 de la ESMA. “Un interrogador, un torturador”, lo definió el sobreviviente de la ESMA Carlos Lordkipanidse, a quien Azic le dijo cuando estaba en la mesa de torturas, “si no hablás le reviento la cabeza contra el piso a tu hijo”, que tenía apenas 20 días. Luego puso al pequeño Rodolfo sobre el pecho de su papá y le aplicó picana. Se apropió de Victoria Donda y Carla Ruiz Dameri, nacidas durante el cautiverio de sus padres en ese centro clandestino. Fue condenado el año pasado a 18 años de prisión en la megacausa ESMA.
- Jorge Luis Magnacco, 10 años. Era ginecólogo en el Hospital Naval y actuó como autoridad médica en la maternidad clandestina que funcionó en la ESMA, donde la “pieza de las embarazadas” era llamada “la pequeña Sardá” por los propios marinos. En 2005 había sido condenado a diez años por su participación en el secuestro de Rodolfo Pérez, nieto de la Abuela Rosa Roisinblit.
- Susana Colombo, 5 años. Esposa de Gallo, dijo haber sido quien acompañó a Francisco Madariaga por primera vez a Abuelas de Plaza de Mayo y, como parte de su plan de defensa, se definió como víctima de sucesivas formas de violencia doméstica de su cónyuge, a quien definió como un psicópata. Incluso dijo que temió que la matara y que no recurrió a nadie porque lo único que sentía era miedo. Pero no tuvo ninguna respuesta cuando le preguntaron por qué esperó hasta 2010 para decirle que podía ser hijo de desaparecidos. “No tuve la partida de nacimiento de los chicos, no elegía los nombres, nunca tuve la escritura de la casa, vivía aislada en el barrio militar donde uno vive y se calla la boca”, fue su descripción.
Los absueltos
- Eduardo Ruffo. Ex agente civil de inteligencia de la patota en Automotores Orletti, integrante de la banda de Aníbal Gordon, dedicado a los secuestros extorsivos, apropiador de Carla Rutila Artés, a quien sometió a todo tipo de padecimientos desde pequeña. Sara Méndez reconoció a Ruffo como miembro de la banda que el 13 de julio de 1976 entró a su casa y le arrancó de los brazos a su hijo, Simón, de 20 días. En 1999 fue reincorporado a la SIDE, recibía dinero y órdenes del ex jefe de los espías durante el menemismo, Hugo Anzorregui. En teoría, su tarea era vigilar a los otros agentes. “No tengo ningún buen recuerdo de ese hombre”, dijo alguna vez Carla, y definió a su apropiador como un hombre enfermo de los nervios, despiadado, agresivo, muy bebedor y obsesivo por el contacto sexual con ella. Fue detenido en octubre de 2006 mientras caminaba por Barrio Parque. Cumple condena por los crímenes cometidos en Orletti.
- Rubén Franco. Almirante retirado, nacido en Adrogué el 8 de julio de 1927, fue el último jefe de la Marina durante la dictadura. En su condición de integrante de la última Junta Militar, fue acusado como autor mediato por haber declarado la muerte de todos los desaparecidos durante la llamada lucha antisubversiva mediante el llamado Informe Final del 28 de abril de 1983, que no hizo excepción alguna con los niños sustraídos. También habría sido parte del encubrimiento al máximo nivel militar por haber firmado la ley 22.924 denominada luego ley de autoamnistía, por la cual los represores pretendían evitar rendir cuentas ante la Justicia. Cuando fue interrogado afirmó que el genocida Reynaldo Bignone ordenó destruir documentación relacionada con las violaciones a los derechos humanos.
MIEMBROS DE ORGANIZACIONES SOCIALES Y DE DERECHOS HUMANOS ESCUCHARON LAS CONDENAS FRENTE A LOS TRIBUNALES
Una sentencia esperada y acompañada
Hubo aplausos al ser escuchada la condena a 50 años para Jorge Rafael Videla y algunos silbidos cuando llegaron las primeras sentencias por períodos de 15 años. Abel Madariaga criticó el fallo a los apropiadores de su hijo.
Por Laura Vales
Estela de Carlotto y Rosa Roisinblit dijeron que iniciaron la causa para que el mundo supiera “que hubo un plan sistemático para robar a nuestros nietos”.
Imagen: Leandro Teysseire
Frente a los tribunales de Comodoro Py miles de personas se reunieron para escuchar la lectura de la sentencia. La espera fue convocada por las Abuelas, que montaron sobre la avenida un escenario con una pantalla gigante. Organismos de derechos humanos, familiares, funcionarios del gobierno nacional, colectivos de arte y agrupaciones políticas hicieron el aguante en una tarde fría y ventosa. Después de la transmisión del fallo, las Abuelas, acompañadas por un grupo de nietos, dieron desde ahí su primer balance del juicio. “Esto nos hace mejores hombres y mujeres, hace mejor a este país. Nos hace sentir orgullosos de una Justicia que escuchó a las víctimas, orgullosos frente a la comunidad internacional y también frente a aquellos países que tienen una Justicia genuflexa que no quiere condenar al terrorismo de Estado”, señaló Martín Fresneda, nieto recuperado y actual secretario de Derechos Humanos de la Nación.Junto al escenario hubo una zona de palco, con sillas, para quienes quisieron sentarse a escuchar la lectura de la sentencia. Detrás se ubicaron las organizaciones con una banda de vientos y banderas. H.I.J.O.S., La Cámpora, Kolina –la agrupación que lidera Alicia Kirchner–, el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella, Fuerza Militante fueron algunos de los movimientos que marcharon desde la Torre de los Ingleses, en Retiro, hasta los tribunales para participar del acto.
La espera comenzó a las cinco y media de la tarde, cuando empezaba a atardecer. Para hacerle frente al clima, la militancia entró en calor con un cantito sacado del baúl de los ’80, “hay que saltar / hay que saltar / el que no salta es militar”, que de ratos pasaba a su versión de estos tiempos, “tomala vos / dámela a mí / el que no salta es de Clarín”. Una banda de vientos puso lo suyo para que el aguante sonara a fiesta. Media hora más tarde, en la pantalla gigante comenzaron a verse imágenes del interior del tribunal. Entonces los cantitos fueron suspendidos; las trompetas, guardadas y se fue haciendo silencio. El cielo ya estaba oscuro y en la avenida se prendieron las primeras luces del alumbrado público. Un rato después se podía escuchar cómo flameaban las banderas.
Hubo aplausos al ser escuchada la condena a 50 años para Jorge Rafael Videla, y algunos silbidos cuando llegaron las primeras sentencias por períodos de 15 años, pero en general el clima fue más bien contenido que ruidoso. La mayoría de los que estaban siguieron la lectura del fallo limitándose a levantar sus carteles. El más visible era uno del Colectivo Arte Memoria, con el reclamo “Devuelvan a los chicos”. Los había por cientos y la gente los mantuvo en alto frente a las cámaras de televisión y los flashes de los fotógrafos.
Después subieron al escenario las Abuelas junto a más de veinte nietos. Estela de Carlotto y Rosa Roisinblit recordaron cómo iniciaron la causa. “En el ’96 seis de nosotras nos presentamos como querellantes, con la idea de que el mundo tenía que saber que hubo un plan sistemático para robar a nuestros nietos. Después de tantos años lo hemos conseguido y eso es un logro”, señaló Roisinblit, vicepresidenta de la entidad. Carlotto destacó el valor de los 50 años de condena dictados para Videla, y el hecho de que la Justicia hubiera reconocido que hubo un plan sistemático de robo de bebés.
Abel Madariaga, el secretario de Abuelas que hace dos años recuperó a su hijo Francisco, quiso decir unas palabras sobre la sentencia aplicada a los apropiadores de su hijo. “Como sociedad tenemos que crecer en el castigo a los apropiadores. Hoy el fallo de los apropiadores de mi hijo durante 32 años y medio fue un fallo vergonzoso, porque cualquier que se afane un hijo durante 32 años y medio tiene que cumplir una condena severa. Y eso como sociedad lo tenemos que corregir porque la apropiación de menores es un delito de lesa humanidad.”
Por los nietos hablaron Pedro Nadal García y Victoria Montenegro. “Esto no nos pasó solamente a nosotros, sino a todo el pueblo argentino. Pudimos avanzar en la Justicia, pudimos probar que hubo un plan sistemático de apropiación de bebés, que no les alcanzó con matar a nuestros padres, sino que también tenían que quedarse con nosotros y criarnos como ellos querían, pero gracias a las Abuelas, a las Madres, a los familiares que nos buscaron siempre podemos estar acá”, señaló Montenegro. Nadal García consideró que “ninguna condena” sería sentida como “suficiente”, pero remarcó el valor “de que hayan sido condenados”.
Después subió al escenario La Bersuit para cerrar el aguante con música. Ya eran las ocho de la noche. La gente comenzó a desconcentrarse lentamente; al costado del escenario nietos, abuelas y abogados daban las últimas entrevistas del día, mientras en la pantalla gigante una serie de placas repasaba las condenas que cerraron la causa –tal vez la más emblemática de Abuelas–, después de un largo camino judicial y a 16 años de iniciada.
La voz de los jóvenes que recuperaron su identidad
Manuel Gonçalves Granada: Lo importante es que haya habido condenas, creo que eso es la medida de que se termina la impunidad. Obviamente, siempre queremos que las condenas sean las máximas, pero están condenados y quedó claro que hubo un plan sistemático. Por eso fue un día histórico.
Victoria Montenegro: Esto no nos pasó solamente a nosotros, sino a todo el pueblo argentino. Pudimos avanzar en la justicia, pudimos probar que en la Argentina hubo un plan sistemático de apropiación de bebés, que no les alcanzó con matar a nuestros padres, sino que también tenían que quedarse con nosotros y criarnos como ellos querían, pero gracias a las Abuelas, a las Madres, a los familiares que nos buscaron siempre podemos estar acá. Quiero decirles a mis papás gracias por soñar con tener un país mejor, gracias por darnos la vida, y gracias a las Abuelas por devolvérnosla. Y Gracias a Néstor porque en el 2003 vino a rescatar las historias de nuestros viejos.
Pedro Luis Nadal García: Están presos, donde tienen que estar, eso es lo primero a decir, aunque me quedé reflexionando sobre la condena a los apropiadores de Francisco (Madariaga). La Justicia es la que decide, pero creo que ellos merecían más por el daño que hicieron. De todas maneras, aunque no habría condena suficiente para pagar el genocidio, es un aliciente que se los haya condenado.
Sabino Abdala: Esto es una reivindicación de la lucha de las Abuelas, después de 35 años. Por eso es un momento de mucha alegría. Pero también está mezclada la angustia, porque todavía hay 400 hermanos que faltan recuperar y ellos siguen negándose a decir dónde están.
Francisco Madariaga: Por el lado de mis apropiadores –a él le dieron 15 años y a ella 5–, me queda un sabor amargo, porque yo estuve privado de mi identidad durante 32 años y medio. En relación a que se demostró que hubo un plan sistemático de robo de bebés fue satisfactorio. Así que estoy conforme por lo que significa para la lucha de las Abuelas, y con un sabor amargo por el lado personal. Pero fue gratificante poder escuchar la sentencia al lado de mi papá; a los dos meses de que recuperé mi identidad también pude escuchar la condena por el secuestro de mi mamá. Poder cerrar esa etapa judicial es reconfortante.
Mariana Zaffaroni Islas: El juicio tiene significado no sólo en lo personal, sino también en lo social. Para cualquier ciudadano, que acciones como éstas no queden impunes representa una garantía. Aunque no se puede volver al estado anterior, se siente la tranquilidad de que los responsables paguen.
Alejandro Pedro Sandoval Fontana: Hace 30 años, los represores decían que las Abuelas eran unas viejas locas que daban vueltas a la Pirámide y la sociedad lo creía, pero gracias a su lucha interminable por buscarnos, la sociedad fue descubriendo la verdad. Esta es una gran batalla ganada, no sólo por la sentencia, sino porque hay una sociedad que comprende y apoya la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo. Nos quedan otras batallas: saber dónde están los 400 hermanos apropiados y encontrar los restos de los desaparecidos.
LA COMPLICIDAD DE LOS JUECES EN LAS APROPIACIONES
Una tarea pendiente
Durante las audiencias del juicio se puso en evidencia que funcionarios judiciales que podrían haber evitado algunas apropiaciones de niños no lo hicieron. Los casos.
Por Irina Hauser
Los organismos de derechos humanos y distintas organizaciones celebraron la condena.
Imagen: Leandro Teysseire
Cuando los juicios orales son largos puede pasar que la riqueza de los testimonios se desdibuje en el camino. En este juicio que termina después de un año y medio, el valor de esas historias quedó condensado en condenas que reconocen, por fin, que la apropiación de hijos de desaparecidos fue fruto de un plan sistemático pergeñado por la cúpula militar. Pero esos relatos, lejos de quedar diluidos, dejaron una importante ventana entreabierta: la que muestra que hubo un estamento de poder, el de los jueces, que tenía la posibilidad de cortar por lo menos una parte del sistema de apropiaciones y, sin embargo, no lo hizo y en ocasiones lo apañó.
Si bien en las audiencias del Tribunal Oral Federal 6 (TOC6) la mayoría de los casos juzgados fueron entregas directas de niños con partidas de nacimiento falsas, quedó evidencia la existencia de otros mecanismos que intentaban dar aspecto de legalidad a las apropiaciones. Los jueces que dieron en guarda a chicos nacidos en cautiverio o arrancados a sus padres fueron mencionados por múltiples voces, desde la de una asistente social hasta la de Estela de Carlotto y la de algunos nietos recuperados. Ahora quedará a prueba la voluntad del Poder Judicial de investigarse a sí mismo.
En plena dictadura las Abuelas de Plaza de Mayo recorrían juzgados en la búsqueda de sus nietos, nacidos en cautiverio o desaparecidos con sus padres. Iban con carpetas con fotos, documentos y datos. Esperaban ayuda de los jueces. En esto estaba en 1978 Carlotto cuando fue al juzgado de Gustavo Mitchell. Sabía que tenía a cargo una beba entregada en Casa Cuna, cuya fecha de nacimiento podía coincidir con la del bebé que dio a luz en cautiverio su hija Laura, antes de que la asesinaran. Al dar testimonio ante el TOF6, Estela recordó el mensaje que recibió de parte del magistrado: “Que se cuide”... “porque podría terminar en una zanja”.
El tribunal oral hizo una denuncia ante el juzgado de Norberto Oyarbide, quien ya investigaba a Mitchell (juez de Casación Penal hasta hace poco) por su intervención en la entrega de Simón Riquelo a un subcomisario, en base a una denuncia del ahora juez Alejo Ramos Padilla. Riquelo era un bebé cuando su madre, Sara Méndez, fue secuestrada. Ella lo buscó y lo encontró después de 26 años. El juzgado detectó que el trámite de las guardas de niños NN en el juzgado de Mitchell se hacía en tiempo record y sin buscar a la familia biológica. Luego pidió todos los legajos de adopción de Capital en la dictadura, entre ellos los del juzgado de María Servini de Cubría. De las cientos de carpetas se separaron 21 por ofrecer sospechas. Servini recusó a la secretaria a cargo de la pesquisa. Sin aceptar la recusación, Oyarbide igual la apartó. A la querella de Abuelas no le dejaron ver el expediente en los últimos tiempos. Les dicen que están ocupados con la causa Schoklender.
El emblemático caso de la jueza de Lomas de Zamora Delia Pons, quien les espetaba a las Abuelas que nunca les devolvería a sus nietos, también fue revivido en el juicio, cuando declaró la asistente social Felicitas Elías. Contó cómo la jueza ya fallecida rompió y tiró a la basura el documento de Emiliano Ginés, un hijo de desaparecidos con síndrome de Down, y recordó la historia de los tres hermanos Ramírez, cuya mamá había sido asesinada, pero el padre y una tía reclamaban la restitución. Pons se las negó y los mandó al Hogar Belén –donde sufrieron abusos sexuales– “porque eran hijos de un paraguayo montonero que había desafiado la Constitución y no merecía recuperarlos”. Con la democracia, los chicos pudieron reencontrarse con su padre en Suecia. Elías relató que, en una ocasión, después de recibir a las Abuelas, Pons llamó al jefe policial de la provincia Ramón Camps. Con la expectativa de encontrar a otros nietos, Abuelas promovió una investigación sobre ese juzgado e hizo lo mismo sobre otros como el de la jueza Ofelia Hejt (que dio en guarda al nieto recuperado Andrés La Blunda, y a Marcela y Felipe Noble Herrera).
“Queda pendiente juzgar a otros partícipes del plan sistemático: habrá un juicio a los médicos que actuaron en los partos y falta avanzar con los funcionarios judiciales que intervinieron blanqueando con procedimientos de adopción la entrega de niños que en muchos casos sabían que eran hijos de desaparecidos. Más del 30 por ciento de los nietos recuperados fue entregado con esos procedimientos”, dijo Alan Iud, abogado de las Abuelas.
El día que Victoria Montenegro se sentó ante el TOC6 y contó entre llantos que el entonces fiscal de Casación Juan Martín Romero Victorica ayudaba a su apropiador adelantándole información de las causas y poniéndole abogados quedó claro que la complicidad judicial con los represores y el robo de niños no era sólo una cuestión del pasado.
Otras voces
- Julio Alak, ministro de Justicia y Derechos Humanos: “Cada sentencia contra los genocidas revive la memoria y honra a la democracia, porque es impensable que en un Estado de Derecho los asesinos del pueblo ocupen otro lugar que no sea la cárcel”. Y agregó: “El juicio y castigo para los responsables de los crímenes más aberrantes ocurridos en los 200 años de nuestra historia constituye el mayor desafío afrontado por la Justicia y la sociedad argentina. Desde 2003 en Argentina no tenemos lugar ni tolerancia para los privilegios ni mucho menos perdón para los responsables de semejante genocidio”.
- Jorge Rivas, diputado socialista: “La condena de Videla, Bignone y otros terroristas por el robo sistemático de bebés es una gran noticia, porque confirma que podemos seguir creyendo que, si no se abandona una causa, la justicia llega, y porque se trata de una merecida victoria para todos los que lucharon sin descanso, a pesar de leyes de impunidad, de indultos y de otras agachadas”. El referente de la Confederación Socialista agregó que “cuando el dictador Videla reconoció que el peor momento de los suyos había llegado con los Kirchner, estaba haciendo, sin entenderlo, un homenaje a la mayor parte del pueblo argentino, que celebra justamente con la memoria de Néstor y con el liderazgo presente de Cristina un curso político que ha permitido, entre otras cosas, la persecución judicial y la condena de los peores represores de la historia del país”.
- Daniel Filmus, senador del FpV: “Hoy es un día histórico para todos los habitantes de la Argentina. Celebramos que la Justicia haya encontrado culpable de esta aberración a Videla y otros criminales que actuaron durante la represión. De esta forma, seguimos por el camino que comenzó en 2003 Néstor Kirchner y continuó Cristina, llevando adelante una política de derechos humanos, basada en recuperar la memoria, la verdad y la justicia, y juzgar a los asesinos de la última dictadura militar. Estas sentencias confirman que el robo de bebés fue un plan sistemático pergeñado por la dictadura y, al mismo tiempo, reparan, en parte, tantos años de impunidad y dolor”.
Fuente:Pagina12
06.07.2012
Histórico fallo de la justicia argentina
Condenaron a Videla como jefe de un Plan Sistemático de Robo de Bebés
El Tribunal Oral Federal 6 lo consideró autor de 20 casos de apropiación de niños durante la última dictadura. Y condenó con penas menores a otros ocho represores, entre ellos Antonio Vañek, Jorge Tigre Acosta y Reinaldo Bignone.
Por: Gerardo Aranguren
En una jornada histórica, tras una espera de 16 años, la justicia condenó a 50 años de prisión a Jorge Rafael Videla como autor de 20 casos de apropiación de niños durante la última dictadura y señaló que estos hechos se cometieron en el marco de un Plan Sistemático de Robo de Bebés implementado por la última dictadura.
Con la voz firme, indicando la gravedad de los hechos que se juzgaron, la presidenta del Tribunal Oral Federal 6 María Roqueta comenzó cerca de las 18:30 la lectura de la sentencia que revirtió el antecedente que había dejado el juicio a las Juntas, sobreseyendo a Videla por los casos de apropiación de niños, al considerar que se había tratado de casos aislados.
Los jueces no sólo condenaron a Videla por las apropiaciones sino que señalaron que los hechos fueron “implementados mediante una práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad, haciendo incierta, alterando o suprimiendo su identidad, en ocasión del secuestro, cautiverio, desaparición o muerte de sus madres en el marco de un plan general de aniquilación que se desplegó sobre parte de la población civil con el argumento de combatir la subversión, implementando métodos de terrorismo de Estado durante los años 1976 a 1983 de la última dictadura militar”.
La satisfacción del público se escuchó en un grito general y aplausos que duraron los segundos que demoró la jueza en llamar a silencio. También se hizo carne en los pequeños gestos de felicidad entre las Abuelas de Plaza de Mayo y sus nietos que estaban entre el público.
La titular de Abuelas, Estela de Carlotto, celebró el fallo al destacar que por primera vez “la justicia impone semejante pena y se expone explícitamente que existió un Plan Sistemático puesto en práctica, elaborado y ejecutado por los represores”, sin embargo señaló que el juicio le dejó “una mezcla de sensaciones” al haber obtenido algunas penas más bajas que las reclamadas por la asociación.
La nieta Victoria Montenegro, quien dio uno de los testimonios más duros que se escucharon durante el debate, consideró “reparadora” la sentencia y recordó que en este juicio declaró por primera vez ante la justicia con su nombre biológico, ya que antes había acudido a la justicia para ayudar a su apropiador, Hermán Tetzlaff.
Luego de agradecer al INCAA, que realiza las grabaciones de las audiencias y al Centro Ulloa, que asistió a las víctimas, entre otros, la jueza arrancó con la lectura de la sentencia. Luego de rechazar pedidos de nulidades de las defensas, Roqueta detalló las condenas: el máximo de las penas fue para Videla, como máximo responsable de la apropiación de 20 niños, entre quienes se encuentran los nietos restituidos Francisco Madariaga y Victoria Montenegro y los nietos de las fundadoras de Abuelas, Chicha Mariani y Estela de Carlotto.
Si bien la fiscalía había reclamado la misma pena (la máxima que establece el Código Penal) para Reinaldo Bignone, Jorge Tigre Acosta, Rubén Franco y Antonio Vañek, todos autores mediatos del robo de bebés como jefes y subjefes, el tribunal estableció para ellos penas más bajas. Los ex marinos Vañek y Acosta, acusados por los diez casos de nacimientos en la maternidad que funcionó en el centro clandestino de detención ESMA, recibieron penas de 40 y 30 años respectivamente.
La diferencia de la pena se debe a que el Tigre Acosta, ex jefe del Grupo de Tareas de la ESMA, fue señalado como coautor mientras que su ex superior como autor de las apropiaciones. Por su parte, el ex jefe de Campo de Mayo, Santiago Omar Riveros fue condenado a 20 años de prisión. Bignone, acusado junto a Franco por su responsabilidad en haber perpetuado y garantizado la impunidad de las apropiaciones al sancionar la ley de autoamnistía y haber declarado muertos a los niños sustraídos, fue condenado a 15 años como partícipe necesario de 31 casos.
Por los mismos hechos, el ex jefe de la Armada Franco fue absuelto ya que el tribunal consideró que no se acreditaron los hechos materia de acusación. Para los autores directos, quienes de su propia mano participaron en el robo de los niños, las penas fueron desde 15 años para Víctor Gallo, como coautor de la apropiación de Francisco Madariaga, hasta 5 años para quien fuera su esposa, Susana Colombo, quien alegó también haber sido víctima de la violencia que ejercía el ex capitán del Ejército.
El mismo argumento repitió ayer por la mañana al hacer uso de sus últimas palabras en el juicio. La mujer dijo desconocer el origen del niño, robado de su madre luego de dar a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo, y pidió perdón por no haber “actuado de otra manera” en relación al silencio que mantuvo sobre la verdadera identidad del joven restituido. Francisco, quien recuperó su identidad en 2010 para conocer a su padre, Abel Madariaga, lloró sin consuelo al escuchar la sentencia mientras Estela de Carlotto intentaba contenerlo.
El ex prefecto Juan Antonio Azic también fue condenado como autor material de la supresión de la identidad de la actual diputada y nieta restituida Victoria Donda. El tribunal lo sentenció a 14 años de prisión como coautor del hecho. Mientras que el ex médico naval Jorge Magnacco, acusado por haber intervenido en el parto de Cecilia Viñas en la ESMA, fue condenado a diez años de prisión como partícipe necesario de la apropiación de Javier Penino Viñas.
Además de Franco, el TOF 6 también absolvió a Eduardo Ruffo, ya condenado años atrás por la apropiación de dos niños durante la última dictadura y por su rol en el centro clandestino de detención Automotores Orletti. El ex integrante de la Triple A estaba acusado de haber integrado la patota que secuestró a la uruguaya Sara Méndez y a su hijo, Simón, luego apropiado. Si bien se dispuso su libertad en esta causa, esta no se hará efectiva por las condenas anteriores.
06.07.2012
otro hito en la lucha por memoria, verdad y justicia
Satisfacción de Madres, Abuelas y nietos recuperados
Aunque imaginaban penas más duras para los genocidas, los organismos de Derechos Humanos elogiaron la decisión del Tribunal de reconocer la existencia de un plan sistemático de apropiación.
Victoria Montenegro - nieta recuperada “Llamar a las cosas por su nombre nos va a hacer mejor a todos. Este juicio cierra muchos años de lucha sostenida por parte de las Abuelas de Plaza de Mayo. Algunas condenas fueron muy buenas y otras se van a apelar. Agradecemos a nuestros papás por habernos dado la vida y a las Abuelas por recuperar nuestra identidad.”
Estela de Carlotto - Abuelas “Mi máxima satisfacción es el reconocimiento por parte de los jueces de la existencia de un plan sistemático para la apropiación y supresión de identidad de hijos de desaparecidos. Cuando empezamos era como arar en el desierto y hoy tenemos la alegría de estar viviendo este momento. Sentimos que se va recuperando la justicia, pese a que las penas fueron un poco livianas.”
Pedro Sandoval Fontana - nieto recuperado “Aún resta saber dónde están los 400 hermanos apropiados y encontrar los restos de los desaparecidos. Hace 30 años, los represores decían que las Abuelas eran unas viejas locas que daban vuelta la Pirámide y la sociedad lo creía, pero gracias a su lucha interminable por buscarnos, la sociedad fue descubriendo la verdad.”
Tati Almeyda - Madres Línea Fundadora “Hoy es otro día histórico en esta lucha esperanzadora. Hoy se ha hecho justicia legal, jamás justicia por mano propia para los apropiadores y genocidas. Sabemos la suerte que corrieron sus madres, pero es un día histórico. Estoy conforme con la sentencia. Hubiera querido un poco más de años, pero en algunos casos son personas mayores, así que los años funcionan como una perpetua.”
Fuente:TiempoArgentino
"Es un día memorable, porque en un país donde no hay justicia, no puede haber democracia"
Videla y Bignone, condenados a 50 y 15 años de cárcel por el robo de bebés en la dictadura
Las condenas fueron dictadas por el Tribunal Oral Federal 6 y en el caso de Videla se trata de su tercera condena a reclusión perpetua. También fueron condenados Vañek y el Tigre Acosta. Relacionadas "Gracias a los organismos de DD.HH. y a las políticas de Néstor y Cristina" Nueve historias que aún están truncas "Es el resultado de la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo y del pueblo" Estela de Carlotto: “Es un día memorable para toda la Argentina"
La justicia argentina reconoció este jueves formalmente la existencia de un Plan Sistemático de Robo de Bebes a mujeres secuestradas durante la última dictadura, al condenar a 50 años de reclusión, la máxima sanción prevista en la legislación nacional, al ex dictador Jorge Rafael Videla, y aplicar severas penas de hasta 40 años a otros ex represores.
El Tribunal Oral Federal 6 (TOF 6) de esta Capital condenó además en la misma causa a 30 años de prisión al ex marino Jorge "Tigre" Acosta, responsable operativo del centro clandestino de detenciones que funcionó en la ESMA durante la dictadura, y a 15 años al ex dictador Reynaldo Bignone, último presidente de facto.
Al dictar condena en esta causa iniciada hace dieciseis años por las Abuelas de Plaza de Mayo -por crímenes cometidos hace más de tres décadas-, el TOF 6 resolvió unificar en esa única pena la actual y las dos anteriores condenas a perpetuidad que ya tenía Videla.
En el mismo fallo, el tribunal condenó al almirante Antonio Vañek, que comandó la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) a 40 años de prisión; y al ex jefe de Campo de Mayo, Santiago Omar Rivero a 20 años de prisión. En ambos sitios bajo jurisdicción de la armada y del Ejército se cometieron la enorme mayoría de los 35 delitos puntualmente ventilados durante los últimos quince meses en este juicio.
Al leer el fallo, la jueza María del Carmen Roqueta dejó expresamente sentado que para el tribunal cada uno de los casos constituyen “parte integrante de un Plan Sistemático de Robo de Bebés” desarrollado durante el período del terrorismo de Estado. “Sentimos que se va recuperando la justicia, pese a que las penas fueron un poco livianas”, dijo la titular de Abuelas, Estela de Carlotto, quien sin embargo rescató que el fallo haya reconocido la existencia de un plan sistemático.
“Es un momento de alegría y de hermandad entre nosotros. Agradecemos a nuestros papás por habernos dados la vida y a las Abuelas por recuperar nuestra identidad,”, dijo conmovida la nieta recuperada Victoria Montenegro, en medio de un público, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y jóvenes de la agrupación HIJOS, muchos de ellos nacidos en cautiverio.
También pudo verse a militantes políticos como el legislador porteño Juan Cabandie -nieto recuperado- y el diputado nacional Martín Sabatella (Nuevo Encuentro), entre otros. De los once acusados, nueve fueron encontrados penalmente responsables de “sustracción, retención y ocultamiento de menores”, con el agravante de tener menos de diez años, y la posterior supresión de su identidad, en diferente cantidad de casos y circunstancias.
El último dictador del "Proceso", Reynaldo Bignone, fue condenado a 15 años de prisión, igual pena que al médico militar Jorge Luis Magnaco, quien asistía a las parturientas en la ESMA, mientras que al prefecto Jorge Azic le dieron 14 años. El ex oficial del Ejército Victor Gallo, que junto a su ex mujer Susana Colombo se apropiaron del nieto restituido Francisco Madariaga Quintela, fueron condenados a 15 y 5 años de prisión, respectivamente. El ex agente de Inteligencia Eduardo Ruffo y el ex almirante Rubén Franco, que integró la última junta militar fueron absueltos, pero el primero quedó detenido por otras causas pendientes de juicios.
La causa conocida como Plan Sistemático arrancó el 30 de diciembre de 1996 con una presentación de Estela de Carlotto y María Isabel “Chicha” Mariani, que aprovecharon el vacío jurídico que dejaron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final para denunciar la apropiación de los hijos de las mujeres desaparecidas.
Tras conocerse las condenas a los represores, integrantes de distintos organismos de derechos humanos celebraron en un escenario montado frente a los tribunales de Comodoro Py, desde donde presenciaron la lectura del fallo en una pantalla gigante, para luego cerrar con un recital del grupo la Versuit Bergarabat.
05 de Julio
Pietragalla: "Gracias a la resistencia de los organismos de derechos humanos y las políticas de Néstor y Cristina"
El diputado nacional del Frente para la Victoria (FpV) Horacio Pietragalla, aseguró este jueves por la noche que los fallos del juicio por el Plan Sistemático de Robo de Bebés durante la última dictadura fueron posibles debido a la "resistencia que tuvieron los organismos de derechos humanos en los años de impunidad, y a las políticas impulsadas por Néstor y Cristina Kirchner".
Para Pietragalla -nieto recuparado por Abuelas de Plaza de Mayo- el veredicto tuvo un tinte "histórico", porque demuestra la "existencia" del Plan Sistemático, del mismo modo que lo demuestran los 105 nietos recuperados y los más de 400 que faltan encontrar", y la probada existencia de "maternidades clandestinas y de familias amigas de militares esperando por los nacimientos".
En ese sentido, Pietragalla dijo a Télam que "hoy por fin las Abuelas pueden ver a los acusados con sus sentencias", al tiempo que expresó su "sensación semi-amarga, porque al mismo tiempo veo que algunas de ellas todavía no pudieron abrazar a sus nietos.
Duele ver que los represores se van al penal sin decir nada ni aportar información, pero nosotros vamos a seguir buscándolos". "La resistencia que tuvieron los organismos de derechos humanos en los años de impunidad y después las políticas impulsadas por Néstor y Cristina Kirchner hicieron que podamos llevar adelante estos juicios".
"Hoy se está también avanzando con la responsabilidad civil y de los grupos económicos", concluyó el diputado y secretario de derechos humanos de la agrupación La Cámpora.
05 de Julio
El Secretario de Derechos Humanos de la Nación, Martín Fresneda, calificó como "histórico" el veredicto del juicio oral y público por el Plan Sistemático de Robo de Bebés perpetrado durante la última dictadura, y aseguró que el fallo es "el resultado de la lucha de muchos años de las Abuelas de Plaza de Mayo y del pueblo argentino".
"Realmente se empiezan a cristalizar aquellas históricas reivindicaciones que no solamente hoy se convierten en políticas de Estado sino que se convierten en la memoria y la verdad del pueblo argentino", agregó el flamante secretario, nieto recuperado y uno de los fundadores de la agrupación H.I.J.O.S de Córdoba.
En tanto, Fresneda hizo hincapié en que la justicia argentina reconoció que en el país "existió un Plan Sistemático de apropiación indebida de menores, como lo vinieron diciendo durante años estas abuelas queridas, y que el pueblo argentino durante muchísimo tiempo quiso hacer oídos sordos".
"Treinta años después esperamos que estos fallos y estas largas vidas de lucha, sirvan para recuperar la vida y las historias de cada uno de nuestros hermanos que están apropiados y que necesitan la felicidad de estar al lado su familias porque tienen ese derecho", concluyó el funcionario al hablar desde el escenario montado frente a los Tribunales de Comodoro Py.
05 de Julio
Estela de Carlotto: “Es un día memorable, porque en un país donde no hay justicia, no puede haber democracia”
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, celebró este jueves que la justicia haya reconocido formalmente la existencia de un Plan Sistemático de Robo de Bebés, y calificó la jornada como "un día memorable para la Argentina y para todo el mundo civilizado que sabe que en un país donde no hay justicia, no puede haber democracia".
"Cincuenta años de condena para (Jorge Rafael) Videla. Inédito. Es la primera vez que la Justicia impone semejante pena. Y el otro ingrediente fundamental que tuvo el juicio es que se expone explícitamente en los fundamentos que existió un plan sistemático puesto en práctica, elaborado y ejecutado por los represores", agregó Carlotto, luego de concluir el juicio oral y público.
En ese sentido, la referente de Abuelas de Plaza de Mayo recordó el inicio de la causa, al evocar que en 1996 "un grupo de Abuelas y de abogados empezamos a querer que la Justicia reconozca que hubo un plan sistemático de robo de bebés, de nuestros nietitos, nacidos durante el cautiverio de nuestras hijas". "Los que saben no hablan y esconden sus delitos.
Acumulando estas pruebas y con perseverancia para buscar estas dos generaciones, hoy culmina este juicio con dos ingredientes fundamentales", precisó sobre la condena a Videla y el reconocimiento del Plan Sistemático.
También tuvo palabras para recordar al ex presidente Néstor Kirchner, sobre quien destacó que fue "el que hizo que las leyes se hicieran verdad, anulando leyes de impunidad; y esta bandera que se enarbola hasta el día de hoy a través de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la de los derechos humanos, es un ejemplo para toda la humanidad".
Sobre los represores juzgados, Carlotto indicó que "volver a verlos entrar esposados, viejos, abatidos pero peligrosos; nos hace pensar que la lucha continúa, que hay que seguir pidiendo justicia, verdad y teniendo memoria". "Hoy es un día memorable para la Argentina y para todo el mundo civilizado que sabe que en un país donde no hay justicia, no puede haber democracia. Y acá la estamos haciendo entre todos", aseguró la referente de Abuelas.
Fuente:Telam
Comunicado de Prensa
Hoy es un día de JUSTICIA
A 35 años de cometidos los más de 500 robos de bebés, hoy por fin la Justicia condenó a los máximos responsables. Y las condenas fueron ejemplares. Este juicio fue posible gracias a las Abuelas de Plaza de Mayo que lograron transformar su incansable lucha por restituir la identidad a esos niños, hoy jóvenes, en un reclamo de toda la sociedad.
El Terrorismo de Estado impuesto por la última dictadura militar no sólo tuvo como objetivo la desaparición forzada de personas sino también la apropiación de menores, los cuales después de ser separados de sus familias eran entregados a amigos y conocidos de militares y policías o criados por los propios asesinos de sus padres biológicos y con la connivencia de la Justicia y de sectores de la Iglesia Católica.
Esto quedó plasmado en el reconocimiento por parte del tribunal que condenó a Jorge Rafael Videla, Reynaldo Benito Bignone, Antonio Vañek, Jorge "El Tigre" Acosta, Víctor Gallo, Juan Antonio Azic, Jorge Luis Magnacco y a Inés Susana Colombo al afirmar que no fueron casos aislados: en Argentina se implementó desde el Estado un Plan Sistemático de Robo de Bebes. El objetivo era sustraerles su identidad negándoles saber quiénes eran, quiénes fueron sus padres y que toda una familia los estaba buscando.
Hoy es un día histórico para todos los argentinos y para la comunidad internacional. En ningún otro lugar del mundo la apropiación de menores fue juzgada y condenados sus responsables. Es inédito este fallo que ordena también ampliar las investigaciones en torno al ex capellán de la Armada, el Obispo Graselli y a personas vinculadas al llamado "Movimiento Familiar Cristiano" que habrían intervenido en hacer posible estos delitos. Acompañamos el pedido del Tribunal de digitalizar para su correcta manutención todo el material recogido en este proceso, que además de servir en otras investigaciones en curso, son un invaluable archivo para la memoria de todos los argentinos.
Hoy es un día de fiesta. Pero no podemos olvidar que hay más de 400 jóvenes que aún hoy no conocen su identidad y este fallo nos da más fuerza para seguirlos buscando porque tienen derecho a saber quiénes son y poder decidir qué hacer con su historia.
Desde H.I.J.O.S. Córdoba celebramos las condenas dictadas y redoblamos nuestro compromiso por recuperar la identidad de todos nuestros hermanos y hermanas apropiados.
Brindamos por la memoria de nuestros 30000 Compañeros Desaparecidos.
Por la lucha de las Abuelas, que es nuestra lucha.
¡Memoria, Verdad y Justicia!
¡Ni un paso atrás!
H.I.J.O.S. Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
Regional Córdoba en la Red Nacional
Envío:AexPPCdba.
06.07.2012
Un niño juega en la vereda
Por: Jorge Giles
El papá de Horacio era así de grande. Como él es ahora.
En cualquier dimensión con que lo midieras, era un grande.
“A la noche te veo” me dijo al despedirme esa tarde de abril.
Veníamos de reírnos de nosotros mismos en las orillas de un río.
A las corridas, con varias noches de insomnio, rumiando derrotas que atropellaban de prepo contra nuestro pueblo.
Un niño juega en la vereda mientras nos despedimos y ríe.
Quizá verlo allí, tan solo y desamparado, pensé años después, nos salvó del último naufragio, el de la desesperanza. Mientras los genocidas escuchaban ayer las condenas por el robo de niños durante la dictadura, 30 y pico de años después de aquella tarde, veo al Horacio hijo y me acuerdo del Horacio padre.
En la hondura del proyecto político que gobierna la Argentina están la recuperación del ahorro de los trabajadores, de YPF, el desendeudamiento del FMI, la Asignación Universal, la unidad de América Latina y la vuelta de Malvinas a la agenda nacional.
Pocos de estos eslabones tienen la textura de la lucha por la verdad y la justicia de las Madres y las Abuelas.
Es otra cosa distinta.
Es descubrirnos a nosotros mismos en el espejo colectivo de la verdadera historia.
Es plantar raíces en la tierra y en el cielo.
Es juzgar sin venganzas.
Es amar a pleno.
Es traerlo a Néstor Kirchner como aquella tarde en la ESMA para que vuelva a decir lo que nos dijo cuando Juancito Cabandié lo miraba conmovido como si viera a su padre al lado suyo.
“Cuando recién veía las manos, cuando cantaban el himno, veía los brazos de mis compañeros, de la generación que creyó y que sigue creyendo en los que quedamos que este país se puede cambiar” arrancó Kirchner ese día y siguió: “Fueron muchas ilusiones, sueños, creímos en serio que se podía construir una Patria diferente y también cuando escuchaba a H.I.J.O.S. recién vimos la claudicación a la vuelta de la esquina. Es difícil, porque muchos especulan, porque muchos están agazapados y muchos esperan que todo fracase para que vuelva la oscuridad sobre la Argentina y está en ustedes que nunca más la oscuridad y el oscurantismo vuelvan a reinar en la Patria…Hablemos claro: no es rencor ni odio lo que nos guía y me guía, es justicia y lucha contra la impunidad. A los que hicieron este hecho tenebroso y macabro de tantos campos de concentración, como fue la ESMA, tienen un solo nombre: son asesinos repudiados por el pueblo argentino”.
En un momento sentí que Chacho Pietragalla, los padres de Juan, la mamá de Francisco Madariaga, Oscar Smith y los treinta mil andaban entre los pibes que, con sus nuevas banderas, cantaban frente a Tribunales.
Y sentí que el niño aquel sonreía en mi memoria.
Fuente:InfoNews
COMUNICADO DE PRENSA
SENTENCIA PLAN SISTEMÁTICO DE ROBO DE BEBÉS
El Ente Público Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) manifiesta su satisfacción por las condenas dictadas ayer por el Tribunal Oral Federal 6 en la causa conocida como Plan Sistemático de Robo de Bebés.
El fallo de los jueces Julio Panelo, Domingo Altieri y María del Carmen Roqueta, condenó a 50 años de reclusión al ex dictador Jorge Rafael Videla y aplicó severas penas a otros ex represores: Antonio Vañek, 40 años; Jorge “el Tigre” Acosta, 30 años; Santiago Omar Riveros, 20 años; Reynaldo Benito Bignone y Víctor Gallo, 15 años; Juan Antonio Azic, 14 años; al médico Jorge Magnacco, 10 años; y Susana Colombo, 5 años.
Todos ellos fueron encontrados penalmente responsables de “sustracción, retención y ocultamiento de menores” nacidos en cautiverio (con la posterior supresión de su identidad), hijos de mujeres secuestradas en centros clandestinos de detención como la ESMA, Campo de Mayo, entre otros.
Los otros dos imputados en la causa, Eduardo Ruffo y Rubén Oscar Franco, fueron absueltos. La sentencia no sólo reconoce formalmente la existencia de un Plan Sistemático de Robo de Bebés en la Argentina, sino que permite dar un paso más en la lucha por la recuperación de la Justicia y la condena a todos los responsables de los crímenes de lesa humanidad cometidos en el país.
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MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
Estela de Carlotto: "Fue un día histórico"
"Estos delitos no pueden quedar más impunes", sentenció la titular del organismo que recuperó 105 nietos sustraídos por represores a sus padres en cautiverio en centros clandestinos de detención.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo elogió el fallo del Tribunal Oral Federal 6 contra el dictador Jorge Rafael Videla y otros ocho represores condenados a penas de hasta 50 años por ser responsables de la práctica sistemática y generalizada de sustracción, retención y ocultamiento de menores de edad durante la última dictadura cívico-militar. "Esto fue producto de una tarea de años" en que los organismos de derechos humanos han "logrado instalar en la justicia, y esperemos también en la sociedad, que estos crímenes son gravísimos, son de lesa humanidad, no prescriben y tenemos que resolverlos implacablemente día a día", destacó.
Durante una entrevista radial, Estela de Carlotto dijo que la decisión del tribunal "felizmente concluyó clara y expresamente que hubo un plan sistemático llevado adelante y puesto en práctica (por el gobierno de facto), lo cual ya nos beneficia para los futuros juicios que se puedan ir iniciando en el país", y recordó que "en 1996 un grupo de abuelas, acompañado por abogados, iniciamos el pedido que se investigue y se pruebe" la comisión de esos delitos.
"Nosotros lo teníamos por seguro que fue un plan sistemático el que se puso en práctica para robarnos los nietos nacidos de nuestras hijas en campos de concentración o robados ya nacidos en los hogares que allanaban", enfatizó la titular de Abuelas, a la vez que destacó "la condena de 50 años a Videla, porque fue algo que nunca se había hecho con un reo de cualquier delito en este país".Amnistía Internacional: "Es un paso hacia la justicia"
La organización internacional elogió el fallo judicial que reconoció la existencia de un plan sistemático de robo de bebés durante la última dictadura cívico-miliar y convocó al Estado argentino a "continuar avanzando ahora en las investigaciones para que recuperen su verdadera identidad las personas que, al día de hoy, todavía siguen siendo víctimas de estos delitos".
La condena que dio penas de hasta 50 años a Jorge Rafael Videla y otros ocho represores represores es "un paso muy significativo en el camino emprendido por la Argentina en los últimos años para juzgar a los responsables de las graves violaciones a los derechos humanos cometidas durante el último régimen militar", definió el organismo a través de un comunicado, cuya directora ejecutiva del capítulo Argentina, Mariela Belski, sostuvo que "la condena contra Videla y (el también expresidente de facto Reynaldo) Bignone demuestra que nadie está por encima de la ley".
Con el fallo del Tribunal Oral Federal 6 dado a conocer ayer, la Justicia reconoció formalmente la existencia de un plan sistemático de robo de bebes a mujeres secuestradas durante la última dictadura. Condenó por ello a 50 años de reclusión, la máxima sanción prevista en la legislación nacional, a Videla y aplicó penas de hasta 40 años a otros represores. Sentenció también a 30 años de prisión al exmarino Jorge "Tigre" Acosta, responsable operativo del centro clandestino de detenciones que funcionó en la Esma durante la dictadura, y a 15 a Bignone.Fuente:Pagina12























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