4 de julio de 2012

LA RIOJA: Críticas al magistrado riojano por el atraso en causas de la represión.

según un informe de la unidad fiscal de seguimiento 
Críticas al magistrado riojano por el atraso en causas de la represión
Con sólo un represor condenado por delitos de lesa humanidad, la provincia de La Rioja es una de las jurisdicciones más atrasadas con respecto a los juicios por el terrorismo de Estado. 


En un duro informe, la Unidad Fiscal de Seguimiento y Coordinación de Causas por Violaciones a los Derechos Humanos responsabilizó al juez federal Daniel Herrera Piedrabuena por estas demoras en la provincia, donde hay 12 causas abiertas.


Los fiscales acusaron al magistrado de haber incurrido en “graves inconsistencias para parcializar las imputaciones y disponer sobreseimientos y faltas de mérito que beneficiaron a la mayoría de los imputados”. 


En el informe, los fiscales señalaron que “se observan serios problemas para el avance de las causas tanto en la etapa de de instrucción como en la de juicio”, y aclararon que hay sólo una causa elevada a juicio pero desde septiembre de 2009 que la justicia se demora para fijar una fecha de inicio del debate oral. La totalidad de imputados supera los 70, pero sólo se llamó a prestar declaración indagatoria a 35, de los cuales sólo 17 están procesados (15 detenidos pero ocho de ellos con la modalidad de detención domiciliaria).


Allí también cuestionan que Piedrabuena haya beneficiado con faltas de mérito o sobreseimientos a figuras más emblemáticas de la represión en esa provincia, también las trabas que impuso a la investigación del asesinato del obispo Enrique Angelelli, y la “arbitraria” prisión domiciliaria que le concedió a Eduardo Abelardo Britos, un represor que había estado prófugo de la justicia desde septiembre de 2008.
FuentedeOrigen:TiempoArgentino
Fuente:Agndh 


Represión: en La Rioja hay doce causas abiertas y un solo juicio con condena 
La provincia de La Rioja es una de las jurisdicciones más atrasadas en materia de juicios de lesa humanidad, con apenas una condena a un ex cabo, desde la anulación de las leyes de impunidad impulsadas por el ex presidente Néstor Kirchner en 2003. 


De las doce causas abiertas, contra unas cien víctimas, once se encuentran en etapa de instrucción, y una sola fue elevada a juicio oral sin fecha de inicio -causa “Estrella”-, después de dos años y medio de radicarse ante el tribunal oral.


El total de imputados hasta el momento en La Rioja supera los 70, aunque sólo fueron llamados a prestar declaración indagatoria 35, y de ellos, 17 quedaron procesados, con el agravante que se repiten en varias causas, según un relevamiento realizado por la Unidad Fiscal de Seguimiento de Causas por Violaciones a los Derechos Humanos. 


La megacausa caratulada “Menéndez, Luciano Benjamín y otros, por Homicidio, Privación Ilegítima de la Libertad, Tormentos, Violación de Domicilio” es la más importante por la cantidad de imputados y de víctimas. 


Se caracteriza por la disgregación en causas laterales que generan demoras y dificultan el avance de las investigaciones, que fueron advertidas al juez federal Daniel Herrera Piedrabuena por la Unidad a cargo del fiscal Jorge Auat.


El homicidio del obispo de La Rioja, monseñor Enrique Angelelli, ocurrido el 4 de agosto de 1976, bajo la fachada de un accidente automovilístico, es una de las causas conexas en las que están procesados Menéndez como comandante del III Cuerpo de Ejército, Albano Harguindeguy, Jorge Rafael Videla, Juan Carlos Romero y Luis Fernando Estrella. 


Sus procesamientos se encuentran apelados y pendientes de resolución por la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba. 


Pese al expreso pedido conjunto del fiscal Darío Edgar Illanes y de la Unidad de Seguimiento para que se realice una imputación conjunta y así permitir las indagatorias y el procesamiento en un solo acto, el juez procesó a 10 de los casi 40 imputados, desvinculando a la mayoría a pesar de la prueba reunida.  


Como resultado, actualmente se llega a contar con cinco causas conexas a “Menéndez”, cada una en diferentes etapas de avance procesal, pese a que en todas se investiga el mismo hecho histórico, con testigos y prueba en común.


La resolución del magistrado fue apelada y, luego de cerca de un año y medio, la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba entendió que los argumentos eran tan deficientes que declaró su nulidad y se le dio al juez plazo hasta el 5 de julio para que resuelva nuevamente. 


El Ministerio Público espera que más allá de la resolución de Herrera Piedrabuena, la Cámara intervenga con rapidez y confirme los procesamientos solicitados por el Ministerio Público para que en La Rioja se pueda realizar el primer juicio significativo por crímenes de lesa humanidad. 


Otro caso observado por la Unidad es en la causa “Bofelli de Peschetta, Graciela y otro s/denuncia apremios ilegales”, donde el juzgado demoró más de dos años en elevar a la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba los recursos de apelación concedidos a dos de los procesados y que se radicaron en febrero de 2012. 


En el informe, se exponen también las demoras del juez en resolver las situaciones procesales de los imputados indagados en la mayoría de las causas en instrucción, el "sistemático" lugar que hace a las presentaciones de la defensa pidiendo la suspensión de las declaraciones indagatorias de los imputados y la concesión del beneficio de la detención domiciliaria ante argumentaciones "infundadas", medidas que contribuyen a dilatar el proceso judicial. 


En tanto, la única causa elevada a juicio oral es la caratulada "Estrella, Luis Fernando y otros s/homicidio calificado reiterado, privación ilegítima de la libertad seguida de muerte y tormentos”.


Allí se investigan los asesinatos de los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos Murias, ocurridos en julio de 1976, en la localidad de Chamical. 


Los imputados son el vicecomodoro Luis Fernando Estrella, ex segundo jefe de la Base Aérea de Chamical, el represor condenado Luciano Benjamín Menéndez y el ex comisario Domingo Benito Vera. 
FuentedeOrigen:Telam
Fuente:Agndh


Queridos compañeros y amigos deseo compartir con ustedes mi serena alegría por la noticia sobre la detención del genocida General ( R.E.) Carlos Alberto Martínez ex Jefe de Inteligencia del Estado Mayor del Ejercito entre 1975 y 1978. 


En el día de ayer el Juzgado Federal Nº 3 a cargo del Dr. Daniel Rafecas ordeno su detención y luego de interrogarlo le imputo el delito de innumerables casos de secuestros, desapariciones y torturas y puntualmente ser participe del asesinato de mi padre, Bernardo Alberte, ocurrido en la madrugada del 24 de marzo de 1976. 


En mayo de 1976, todavía aturdidos por el inmenso dolor sobre la muerte de nuestro padre y sus circunstancias, la familia de Bernardo Alberte iniciaba una querella contra Videla responsabilizándolo por su asesinato. Así fuimos pasando por mas de una docena de juzgados que fueron declarando uno tras otro su incompetencia, hasta un juez de nombre Rafael Sarmiento tuvo la impudicia de decir “ a Alberte lo tiraron por la ventana a todos los peronistas habría que hacerles lo mismo”, los jueces nos hacían sentir crudamente la denegación de justicia. 


Hoy ya han pasado mas de 36 años de aquel duro camino recorrido por el pedido de verdad y justicia, y nuestra obstinación por tan noble pedido sigue intacta como el primer día, esperemos que pronto logremos llevar a la justicia al jefe de la comisión militar que ejecutó el crimen, General (R.E.) Oscar Enrique Guerrero, quien en 1981, bajo Viola, llegó a ser Jefe de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, sucediendo a Camps.


Esto que hoy vivimos, no hubiera sido posible sin el acompañamiento de todos ustedes que amplificaron nuestro grito de verdad y justicia.


Quiero terminar con palabras de mi padre cuando a los dictadores de turno les señalaba:


“Nosotros les prevenimos que algún día vendrá el hombre sencillo de la Patria a interrogarlos. No los interrogarán sobre sus largas siestas en sus estrados, tampoco sobre sus discusiones estériles y vaciadas de contenidos, ni sobre su ontológica manera de llegar a las monedas, ni sobre sus justificaciones absurdas, crecidas a la sombra de la mentira. Un día vendrán los hombres y mujeres sencillos de esta tierra, a preguntarles qué hicieron cuándo la Patria se apagaba lentamente, qué hicieron cuándo los pobres consumían sus vidas en el hambre y la de sus hijos en la enfermedad y la miseria, qué hicieron cuando los “gringos” vinieron a imponernos esa nueva forma de vida “occidental” que todo lo corrompe y compra el dinero. Quizás para ese momento, la vergüenza que provoque el silencio como respuesta, no sea suficiente como castigo.” 
Por Bernado Alberte
Envío:Agndh

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