24 de agosto de 2012

BRASIL.

JUEVES, 23 DE AGOSTO DE 2012
Expertos analizan a la nueva clase media brasileña 
Por Pau Ramírez (XINHUA) 
Un interesante debate se ha abierto en Brasil en el mundo de la política y la sociología para intentar describir a los millones de personas que en los últimos años dejaron la pobreza, ante el crecimiento de la economía del país, y pasaron a formar parte de la nueva clase media. Para el sociólogo Amaury de Souza, uno de los autores del libro "La clase media brasileña: ambiciones, valores y proyectos de sociedad", la nueva clase media no tiene nada de clase trabajadora u operaria, pese a que hace apenas una década muchos de ellos eran vistos como tales. 

"En el siglo XIX, cuando (Karl) Marx hablaba de clase trabajadora, se refería a aquellos que apenas tenían su fuerza de trabajo para vender. Y esta fuerza era muscular. Ahora todo ha cambiado. Ni en el agronegocio la fuerza muscular es más importante. Ahora lo que se valora es el cerebro, la cualificación", explicó Amaury. Según el sociólogo, los conceptos mejor comprendidos en el mundo son los que separan a la clase media de los pobres.

"La discusión relevante es sobre la permanencia de esas personas que ascendieron a la clase media. Tenemos que analizar cuál es el riesgo si volvieran a ser pobres, y eso vale para Brasil y para todo el mundo, porque el crecimiento de la clase media es mundial y es un efecto de la globalización." 

Lo cierto es que los recién llegados a la clase media brasileña corren más riesgos de dejarla que los antiguos porque, en general, tienen menos patrimonio, poca escolaridad y poco capital social, que es una red de amigos o familiares en condiciones de ayudar en caso de dificultades. Pero la discusión no queda solamente en el campo político o sociológico. 

También está entre aquellos que necesitan definir cómo anunciarse para atraer a los consumidores. La Asociación Brasileña de Empresas de Investigación (ABEP) busca desde hace tiempo una mejor definición económica y social del brasileño.

La asociación utiliza ahora el llamado "Criterio Brasil", que combina aspectos como la posesión de determinados bienes (como televisores o automóviles), estructura de vivienda (número de baños), presencia de empleados en la casa o el nivel educacional del jefe de familia. Debido a ello, la población es dividida en clases: "A1" y "A2", "B1" y "B2", "C1" y "C2", "D" y "E", siendo las primeras las más altas y las últimas las más bajas, aunque se pretende entender mejor a las clases "A" (pequeña y muy heterogénea) y la "C" (enorme y también muy heterogénea). Para ayudar a definir las clases sociales del país, la ABEP cuenta con la ayuda de varios profesores universitarios especialistas en la materia. 

Por ahora se considera que la mejor manera para trazar un perfil de cada clase es saber cómo la persona gasta los bienes que posee. Existen varios modelos de clasificación en el mundo, con la inclusión del estatus profesional, el nivel de escolarización y hasta la apariencia interna y externa de la residencia. 

En países como Alemania y Japón, por ejemplo, la ocupación del jefe de la familia es un factor determinante, mientras que en otros países europeos se tiene en cuenta los años de estudio que la persona tiene. Por otra parte, agencias de publicidad como WmcCann trabajan con sus propios criterios. Lo que importa, en su caso, es el comportamiento del consumidor, con la división de la clase media en dos grupos. 

El mayor de ellos corresponde a la población con más recursos económicos en la década de los 80, cuando adquirir bienes significaba un estatus. El otro grupo es el llamado de "C Beta", y es el más cercano a una tendencia moderna, de consumo consciente, con preocupaciones ecológicas, por ejemplo. Si bien las clasificaciones entre ambos difieren, muchos de los deseos de ambos grupos coinciden, y las investigaciones muestran que la nueva clase social media se aproxima a la vieja. 

Cuando se les pregunta sobre lo que les gustaría conquistar, los miembros de la "C Beta" afirman, en su mayoría, una casa para vivir, una casa para alquilar con el fin de tener unas ganancias, un aumento de renta y una buena jubilación. El deseo de consumir es fuerte, principalmente entre los recién llegados al grupo, aunque aparece un concepto poco usual en Brasil, el de ahorrar e invertir en educación, principalmente la de los hijos. 

"Esa nueva clase media es ambiciosa, emprendedora", afirmó Amaury de Souza, quien añade que el grupo "quiere enriquecerse y depender menos del Estado. Un buen dato positivo es que saben lo importante que es la educación y están invirtiendo en ello". En las grandes ciudades de Brasil, como Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte o Porto Alegre es donde más se puede ver la importancia de la nueva clase media. 

La expansión de centros comerciales que en los últimos años ha vivido el país, ha llenado de pequeñas tiendas el territorio, en las cuales se pueden ver los sueños de la nueva clase media. Sin embargo, también existe un aumento de las tasas de impago de crédito a los bancos y de familias endeudadas. 

Apartamentos, cursos universitarios y bienes de consumo son el reflejo de la mejoría económica que vive Brasil en los últimos años, y que la industria, el comercio y los demás sectores de la economía local, cada uno con intereses propios, esperan que no pare.
Fuente:Argenpress

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