El único acusado es un militar con negocios en Entre Ríos Inicia el segundo juicio por la Masacre de Margarita Belén, donde fueron desaparecidos dos entrerrianos
| Estaba detenido en Brasil y recién fue extraditado tras finalizar el primer debate. |
Fue militar, empresario, bon vivant, prófugo de la justicia y ahora recluso en una calurosa cárcel chaqueña. A partir del 28 de febrero, Norberto Raúl Tozzo será juzgado por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Resistencia por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Deberá responder por su participación en la Masacre de Margarita Belén, el 13 de diciembre de 1976, aunque la acusación está acotada al homicidio de cuatro militantes, entre ellos los entrerrianos Fernando Piérola y Reynaldo Zapata Soñez. Si bien a mediados de 2011 el tribunal condenó a ocho represores a prisión perpetua por la masacre, en ese momento Tozzo estaba detenido en Brasil y recién fue extraditado tras la finalización de ese debate, por lo que en este nuevo juicio será el único acusado. Aunque está detenido en Resistencia, sigue detentando el control de empresas de televisión por cable en varias localidades entrerrianas. Tozzo está acusado por el delito de privación ilegítima de la libertad agravada en razón del tiempo en los casos de cuatro personas que permanecen desaparecidas: los entrerrianos Fernando Gabriel Piérola y Reynaldo Zapata Soñez; Julio Andrés Pereyra y Roberto Horacio Yedro. Esto es así porque la justicia brasileña, al conceder la extradición del represor, acotó la acusación a la desaparición de personas, ya que consideró prescriptos los homicidios que se le imputan. Inclusive, la máxima pena que se le puede imponer es de 30 años de cárcel, ya que en Brasil no existe la prisión perpetua; y más aún, si aparecieran los restos de estas cuatro personas, ya no sería posible juzgar o condenar a Tozzo, de acuerdo con las restricciones de la extradición.
Según indicaron fuentes judiciales a EL DIARIO, el juicio duraría un mes ya que el tribunal tomaría en cuenta las “reglas” de la Cámara Nacional de Casación Penal para acelerar las causas por delitos de lesa humanidad, que apuntan a evitar la repetición de pruebas de un juicio a otro y la exposición reiterada de los testigos, por lo que se usarán las filmaciones del primer juicio respecto de algunos testimonios.
Ejecutor
El 13 de diciembre de 1976, en un simulacro de traslado a una cárcel de mayor seguridad en Formosa, una veintena de presos políticos que se encontraban en distintos centros de detención de Resistencia fueron fusilados en una zona de montes a la altura de la localidad chaqueña de Margarita Belén. Entre ellos estaban Piérola, Zapata Soñez, su esposa y el concordiense Raúl Caire.
La versión oficial decía que “una banda armada” atacó a “una columna que transportaba detenidos subversivos con la aparente intención de liberarlos o eliminarlos a efectos de evitar declaraciones comprometedoras”. El informe militar acotaba que “se produjeron bajas en ambos bandos y algunos detenidos lograron fugar”. Lo cierto es que la masacre había sido planificada varios días antes por los altos mandos militares y algunos de ellos sobrevolaron en un helicóptero oficial la zona donde se produjo el fusilamiento.
Se sabe que Tozzo era uno de los integrantes del convoy. Concretamente, viajaba como acompañante del conductor en un camión Unimog 416 del Ejército que iba como escolta de otro que llevaba a los detenidos y, una vez en el lugar, fue uno de los ejecutores, según quedó consignado en la sentencia del juicio que se realizó en 2011.
Sin embargo, el represor se evadió de ese juicio. Tozzo había sido detenido en junio de 2003, pero al mes siguiente fue liberado, en una polémica resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, y escapó.
Tozzo volvió a ser detenido el 17 de septiembre de 2008, luego de permanecer tres años prófugo. Vivía en condiciones de absoluta clandestinidad en un lujoso hotel de Río de Janeiro, donde estaba registrado bajo un nombre falso, sin pasaporte ni documentos. Su extradición fue aceptada en 2011 por el Tribunal Supremo de Justicia de Brasil y ratificada luego por la presidenta Dilma Rousseff. En octubre llegó al país y desde entonces permanece detenido en la U7 de Resistencia.
Fernando
Fernando Gabriel Piérola fue detenido el 20 de octubre de 1976 en Misiones, junto a su esposa María Julia Morresi. Ambos fueron torturados y luego trasladados al Regimiento de Corrientes, donde también fueron sometidos a tormentos antes de enviarlos a Resistencia. Tozzo era uno de los integrantes de la patota del Destacamento de Inteligencia 124 que participó del operativo.
Gustavo Piérola, hermano de Fernando y exiliado durante la última dictadura militar, señaló que “Tozzo fue uno de los que secuestró a Fernando. Lo torturó en una casita de Misiones y también en el Regimiento 9 de Corrientes, hasta que lo trasladaron a la Alcaidía de Resistencia, para finalmente fusilarlo con todos sus compañeros en Margarita Belén”, señaló en diálogo con El Diario. “Tozzo es uno de los principales responsables”, enfatizó Gustavo.
Por su parte, el abogado querellante Mario Bosch afirmó que Tozzo “tuvo un rol activo en la masacre, concretamente fue un ejecutor. Era el tercer o cuarto oficial en la cadena de mando, que junto a otros oficiales retiraron a los detenidos de la alcaidía policial de Resistencia en la madrugada del 13 de diciembre y los fusilaron, estando maniatados, a la vera de la ruta, en un plan previamente argüido, ya que se pudo constatar que en días anteriores al hecho habían visitado y elegido el lugar”, detalló.
Empresario de los medios
Norberto Raúl Tozzo nació el 6 de octubre de 1945 en Buenos Aires y tiene 67 años. Durante la dictadura fue agente del Destacamento de Inteligencia 124 de Resistencia –que dependía directamente del Batallón 601– y ya en democracia se recicló como empresario de los medios de comunicación en varias localidades entrerrianas, donde era dueño de una empresa de televisión por cable y una radio de frecuencia modulada.
El militar manejaba un canal de cable de María Grande que opera también en Hasenkamp, Viale, Tabossi, Aldea Santa María, El Pingo y Estación Sosa –entre otras– a través de la firma Emprendimientos Comunicacionales Sociedad Anónima, la misma que realizó las filmaciones de las sesiones de la Convención Constituyente de 2008.
Tras la fuga y detención de Tozzo, el negocio quedó a cargo de su hijo Santiago, que vive en Hasenkamp con el resto de la familia.
Foto: El Diario.
Fuente:AnalisisDigital
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