El piloto de la muerte ahora niega todo
Poch dijo que no participó en vuelos desde los que se arrojaban personas al mar y argumentó que no les confesó a sus compañeros de una aerolínea holandesa haberlo hecho, sino que se trató de un malentendido idiomático.
Por Alejandra Dandan
El teniente de fragata retirado Julio Poch agradeció la compañía del embajador de Holanda.Imagen: Rolando Andrade
Esta vez, el piloto Julio Poch estuvo sin carteles colgados en el pecho. Sentado en una silla, a las 12.29 del mediodía empezó con la indagatoria de cuatro horas, un descargo para el que recurrió al Power Point, reproducciones en pantalla gigante de notas y de su libro de vuelos. Tomó párrafos del Nunca más, donde dijo haber leído por primera vez acerca de los vuelos de la muerte: “Por supuesto que, como a la mayoría de los que vivimos ese período, me provocó incredulidad y rechazo”. Se refirió a las confesiones de Adolfo Scilingo en el libro El vuelo, de Horacio Verbitsky, y explicó que cuando un pariente suyo le habló del caso, le respondió que “la Armada nunca haría cosas como ésas”. Volvió a negar su intervención en los vuelos de la muerte como lo hizo en la instrucción y también haberles confesado su participación en los vuelos a sus compañeros de tripulación en la isla de Bali en 2003. “No participé de los vuelos de la muerte ni como piloto, copiloto ni tripulante”, indicó, pero no dijo nada que no hubiera dicho en las etapas anteriores.Uno de los datos más novedosos de la declaración sucedió casi al comienzo, y despertó malestar y repudio entre las víctimas presentes en la sala. Poch tiene ciudadanía holandesa. El embajador de Holanda, Henry Juriaan de Vries, estuvo en la sala. Poch intentó abrazarlo cuando llegó y desde el micrófono le agradeció su presencia, que se sumó a un apoyo que el piloto recibió del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país.
Poch lleva adelante en Holanda una campaña para proclamar su inocencia. En un cuarto intermedio, un torbellino de periodistas holandeses se cruzó en los pasillos con abogados, fiscales, querellas. Alguien dijo que el embajador estaba ahí porque Poch era ciudadano holandés. Una de las investigadoras de la causa rápidamente aclaró: “Eso está bien si el ciudadano holandés es una ‘víctima’, pero otra cosa es que lo hagan cuando lo que existen son presunciones sólidas acerca de un imputado en crímenes de lesa humanidad”. De saco azul, camisa celeste con el cuello abrochado a dos botones, corbata y lentes, el piloto leyó su declaración, mientras iba y venía con las imágenes en la pantalla. “Siento una tremenda indignación por encontrarme en este juicio, acusado, procesado y arrastrado aquí ante ustedes, y además privado de mi libertad. Me encuentro aquí por un terrible malentendido, mis palabras se tergiversaron de una conversación”. Y luego afirmó: “Estoy injustamente acusado de crímenes y tormentos que no he cometido”.
El piloto criticó al Estado argentino por “detenciones arbitrarias como la mía”, y dijo que era una “verdadera vergüenza” estar ahí “sólo por haber dado mi opinión personal con colegas holandeses, en la isla de Bali en 2003, sobre la política argentina”. Cuando habló de los vuelos, dijo varias veces lo mismo: “No tengo conocimiento de si existieron o no sino a partir de lo que he leído publicado por los medios. Si existieron, es algo terrible, aberrante e inhumano. Nunca dije haber estado involucrado en ellos”.
Sobre las acusaciones, el piloto repitió el esquema de su estrategia de la indagatoria. Primero negó haber volado aviones con capacidad de transportar pasajeros y dijo que sólo se instruyó una vez que entró a Aerolíneas Argentinas en 1981. Sobre este punto, el juez de instrucción Sergio Torres dio por probado –a través de documentación de la Armada, entre otras cosas– que voló aviones con capacidad de carga y descarga, y por lo tanto con capacidad de transportar pasajeros. Un tema que en cambio está en duda es la cantidad de hechos adjudicados. Hasta ahora, Poch está acusado por 30 hechos, entre ellos las víctimas de la Santa Cruz, “trasladadas” en un vuelo de una fecha en la que él dice haber estado en otro lado. “Como les aseguré a Torres y (al fiscal Eduardo) Taiano, jamás estuve en la ESMA, ni destinado, ni en comisión, ni siquiera un día de visita, no integré ninguno de los grupos de tareas. No participé de la lucha contra el terrorismo en los años que estuve en la Armada, no tuve nada que ver con los vuelos de la muerte; pero por último quiero agregar que no confesé nada porque no tengo nada que confesar.”
Uno de los ejes de la causa es la cena en el restaurante Gado Gado de Bali en 2003. Fue entonces cuando Poch admitió haber piloteado aviones de los vuelos de la muerte, según la denuncia que luego hicieron algunos de sus compañeros. El juez Torres indicó en el expediente que los testigos recibieron más tarde una serie de e-mails de amigos de Poch indicándoles que cambiaran la declaración y con sugerencias de aquello que debían decir. Uno de los argumentos centrales de la defensa desde siempre fue apelar a una supuesta confusión de idiomas y traducciones.
Ayer, Poch mostró fotos, una sucesión de hora por hora de la cena. Para probar cómo estaban las cosas al comienzo de la charla central hasta proyectó una imagen con una mesa y cafés: el comienzo de una sobremesa. “En febrero del año anterior, Máxima se había casado con el príncipe de Holanda –dijo–. Muchos holandeses cuestionaban a su padre Jorge Zorreguieta, a ese señor no se le permitió asistir a la boda. Uno de los holandeses dijo que le parecía bien porque Zorreguieta había sido parte del gobierno de la dictadura argentina. Yo opiné que por ser el padre de la novia no me parecía tan bien, sino que debía habérsele permitido. Dije que había sido secretario de Agricultura durante el gobierno militar, y mi opinión fue recibida como si defendiera a Zorreguieta y al gobierno militar (...). Les dije que estaban equivocados sobre lo que había pasado en la Argentina, era mi opinión, les dije que había una situación caótica en el país después de la muerte de Perón, violencia terrorista que azotaba todos los días con atentados y bombas, enfrentamientos armados, secuestros extorsivos y ataques militares, etcétera. Era mi opinión. Les dije que había un conflicto interno con víctimas de ambos lados.”
En ese contexto, aseguró, les dijo que había sido militar. Uno de los presentes le preguntó si era cierto que se arrojaban opositores al mar. “Eso me recordó lo de Scilingo –dijo él–. Yo les dije lo que era de público conocimiento, supuestamente, pero que no se tenía confirmación. No defendí esos hechos sino a mi país y la Armada.” En ese momento, su compañero Tim Weert le dijo aquello sobre lo que Poch basó su estrategia: “How terrible that you have to do that” (“Qué terrible que tuviste que hacer eso”). Poch planteó que entendió aquel “tuviste” por un “tuvieron”, aunque nunca aclaró que en español aquello también indica un “nosotros inclusivo”. Además del “you”, lo que Poch subraya de ese relato es que el contexto de la charla operó como confusión.
Una y otra vez, Poch repitió, sobre los vuelos de la muerte, aquello de “no me constan”. “Estoy muy orgulloso de mi corta carrera naval –dijo–, la misma está detallada en mi legajo de servicio... No recibí ninguna orden para dañar a una persona o hacerle mal a nadie.” A las 17.30, la presidenta del TOF, Adriana Paliotti, lo despidió. La indagatoria había terminado.
Fuente:Pagina12
Está acusado por los vuelos de la muerte Julio Poch negó su participación
El ex pilotó declaró ante el TOF 5 pero no respondió preguntas.
El ex piloto naval Julio Poch negó ayer haber participado de los "vuelos de la muerte", en el marco del tercer juicio por los crímenes cometidos en la ESMA. Poch, que está procesado por decenas de casos de violación a los Derechos Humanos, aseguró tener la conciencia "limpia y tranquila".
Poch dijo sentir "indignación y frustración por estar en este juicio". El ex militar fue detenido debido a una denuncia según la cual habría confesado su participación en los vuelos de la muerte.
"Si existieron esos vuelos me parece algo terrible y aberrante, pero nunca participé de ellos", expresó ante el Tribunal Oral Federal Cinco (TOF 5), a cargo del juicio.
"Mis palabras fueron tergiversadas, estoy injustamente acusado de crímenes, tormentos y homicidios que no cometí", expuso el procesado.
Poch incluso criticó al juez federal Sergio Torres, quien lo procesó y envió a juicio, y agradeció al "gobierno de Holanda" porque, según comentó, "se comprometió a monitorear el juicio".
Antes, declaró como imputado el ex contralmirante Mario Pablo Palet, quien también rechazó los ilícitos que se le atribuyen y aseveró que "nunca" tuvo relación con ningún grupo de tareas.
Repudio
H.I.J.O.S.
La agrupación repudió "el apoyo brindado por el embajador de Holanda" a Julio Poch.
Fuente:TiempoArgentino
18 02 2013
DECLARACIONES INDAGATORIAS
Día 20. Poch: "No tengo nada de qué
arrepentirme"
Lo declaró el piloto de línea Julio Alberto Poch en el juicio por la
megacausa ESMA, en el que está imputado en la causa por los vuelos de la muerte.
Su declaración fue presenciada por el embajador de Holanda, en el público que
acompaña a los imputados.
El embajador de Holanda junto a los acusados: escándalo en la
sala
Los familiares que colmaron la sala hoy repudiaron que Henry Juriaan De Vries, embajador de la Holanda, presenciara la audiencia sentado en el sector del público de los acusados, en lugar de hacerlo junto a los organismos de derechos humanos, familiares y público en general. Durante su declaración, Julio Poch le agradeció el acompañamiento en la jornada y sostuvo que el gobierno holandés monitorea el juicio.
“El Estado argentino debería respetar la Constitución”
En una exposición extensa y muy esperada, el Teniente de Fragata retirado de la Armada, prestó declaración indagatoria ante una sala llena en los Tribunales de Retiro.
“¿Va a declarar?”, preguntó la jueza Palliotti. “Sí, su Señoría”, respondió el imputado y dio paso a sus declaraciones. Aclaró que sólo respondería preguntas de la defensa.
Lo primero que dijo es que tiene “indignación y frustración por encontrarme en este juicio, acusado, arrastrado y privado de mi libertad”.
Sobre las acusaciones en su contra, sostuvo que se trata de “un terrible malentendido”, y que sus dichos sobre su participación en los vuelos de la muerte fueron tergiversados.
“Voy a declarar ante ustedes con la fuerza de la verdad y de mi total inocencia. Tengo la conciencia limpia y tranquila, porque soy inocente. Lo juro por Dios y mis hijos”.
En continuidad con su reclamo de libertad y su rechazo a los cargos que se le imputan, Poch sostuvo que “el Estado argentino debería respetar la Constitución”, desconociendo que los hechos juzgados en la megacausa pertenecen a delitos cometidos violando la Constitución Nacional.
“La caza de brujas”: la victimización del victimario
“Es una vergüenza que me encuentre ante ustedes por haber dado mi opinión del gobierno nacional en 2003”. Así enmarcó Poch la denuncia que derivó en su detención y posterior extradición a la Argentina para ser juzgado. En este marco, se refirió a su caso y el de otros como una “caza de brujas”.
En una exposición en la que se lo vio muy tranquilo, Poch hizo uso de su legítima defensa y sostuvo que “es una vergüenza que en nombre de los derechos humanos se violen mis derechos humanos”. Por si fuera necesario, aclaró que “siempre respeté los derechos de todas las personas”.
"Puedo comprender del dolor de los familiares de los desaparecidos y lo sieno mucho, pero no se hace justicia por las víctimas acusando a una persona inocente. Así se crean más víctimas. Mi familia y yo también somos víctimas".
Paso a paso: los aviones
Julio Poch intentó hacer su exposición con una presentación digital (powerpoint), pero por dificultades técnicas sólo pudo verse una parte.
Al empezar esta parte, explicó que haría una cronología de los hechos, a los que definió como “un verdadero calvario y pesadilla”.
Comenzó su relato con la detención en Valencia, España, negando permanentemente los hechos por los que está acusado.
Sostuvo que los testigos de la charla en la que surgió la denuncia no dicen la verdad y que los medios de comunicación “prejuzgan y condenan de forma sensacionalista”.
Sobre su extradición a la Argentina, sostuvo que fue “una maniobra de los tres países (Argentina, Holanda y España) para privarme de todos mis derechos y quedé totalmente indefenso”.
Agravios a la justicia
En su declaración también se refirió a la etapa de instrucción de la causa: “los fiscales y los jueces de instrucción no buscan la verdad ni la justicia. Buscan chivos expiatorios para los vuelos”. El fiscal mencionado es Eduardo Taiano y el juez es Sergio Torres, quienes están a cargo del armado de la megacausa en las etapas previas al debate oral y público.
"No les interesó la verdad", dijo Poch y agregó que "la justicia ha sido engañada por los testimonios de un par de pilotos holandeses".
Los vuelos de la muerte y la Iglesia de la Santa Cruz
“Señores jueces: quiero afirmar una vez más que no participé en los vuelos, no tengo conocimiento de si existieron o no, lo que sé es por lo que leí en los medios y libros”, sostuvo Poch ante una sala llena que miraba atónita al imputado.
“Jamás estuve en la ESMA, ni destinado, ni en comisión, ni como visitante. No integré ningún grupo de tareas, no participé en la lucha contra la subversión, no tuve nada que ver con los vuelos de la muerte”.
Sobre la charla del año 2003 en la que los pilotos holandeses lo escucharon decir que participó en los vuelos, dijo que “no confesé nada, porque no tengo nada que confesar”.
"Si existieron (los vuelos de la muerte), me parecen algo terrible, aberrante e inhumano".
Poch está imputado, entre otros, por los casos del "grupo de la Santa Cruz". Entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA secuestró y desapareció a las religiosas francesas Leonie Duquet y Alice Domon; a las Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor de Vincenti, María Esther Ballestrino de Careaga, y María Eugenia Ponce de Bianco; y a Ángela Auad, Patricia Cristina Oviedo, Raquel Bulit, José Julio Fondovila, Eduardo Gabriel Horane, Remo Carlos Berardo y Horacio Aníbal Elbert, todos conocidos como “el grupo de la Santa Cruz”, en referencia a la Iglesia en la que se reunían para buscar a los desaparecidos. Fueron llevados a la ESMA. El 14 de diciembre de ese mismo año fueron "trasladados": llevados a los vuelos de la muerte.
Según consta en el pedido de elevación a juicio hecho por el fiscal Eduardo Taiano, "las víctimas permanecieron en el centro clandestino de detención entre 10 y 15 días, aproximadamente, transcurridos los cuales, Acosta, Pernías, Astiz, Febres, González, Scheller y Rolón, entre otros, decidieron e implementaron sus traslados. El traslado consistió en aplicarles una inyección de pentotal para que personal de la Marina y de la Prefectura Naval Argentina los condujera -probablemente en dos grupos- al avión desde el cual fueron arrojados mar adentro, en los posteriormente denominados vuelos de la muerte. Tales traslados culminaron con la muerte de las víctimas el día 14 de diciembre de 1977, ejecutadas durante el viaje realizado en el avión Skyvan, matrícula PA51, de la Prefectura Naval Argentina, que despegó a las 21:30 horas desde el Aeroparque Metropolitano de esta Ciudad de Buenos Aires, y aterrizó a las 0:40 hs. del día siguiente en el mismo destino, que condujo mar adentro a las víctimas referidas".
El caso de Zorreguieta
Julio Poch contó detalles de la "cena en Bali", aquella noche en la que, entre copas, contó sobre su pasado. Mostró fotos, acusó a los testigos y denunciantes de haber estado influenciados por el alcohol, e intentó relativizar las declaraciones.
Además, habló sobre Jorge Zorreguieta, quien fue Secretario de Agricultura durante la última dictadura cívico-militar y está acusado por delitos de lesa humanidad. En referencia al impedimento que recibió Zorreguieta para ir al casamiento de su hija Máxima en el año 2002. Sostuvo que tendrían que haberlo dejado ir "como padre de la novia", que la limitación se trató de un "asunto político". También dijo que "no conozco a Zorreguieta, ni su situación en el gobierno militar".
El libro "Nunca Más"Poch citó al libro hecho por la Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas (CONADEP). Leyó partes de la publicación en las que se narra el procedimiento de los vuelos de la muerte.
Cuestiones de lenguaje
Poch intentó basar su inocencia en artimañas del lenguaje y las traducciones del inglés. Señala que en la "cena de Bali" le preguntaron en inglés "¿Cómo pudieron hacer eso?" y no "¿Cómo pudiste hacer eso?". En inglés ustedes y vos (o tú) se dicen con la misma palabra (you). A partir de esto, el imputado se refiere al "malentendido" por el cual está acusado en la causa por los vuelos de la muerte.
Orgullo y ningún arrepentimiento
“Estoy muy orgulloso de mi corta carrera naval”, contó Poch y agregó: “no tengo nada de qué arrepentirme”. Así prosiguió con su declaración cronológica de los hechos, en uso de su derecho a la legítima defensa.
Con sus anteojos puestos y vestido de traje azul oscuro, Poch siguió declarando y sostuvo que “nunca recibí ni tuve que cumplir órdenes para hacerle daño a nadie”. También sostuvo que “nunca vi a ninguna persona detenida”.
Para exculparse de su posible participación en los vuelos, Poch mostró los cuadernos de vuelos desde 1973, incluyendo la hoja del 14/12/1977, cuando se realizó el vuelo que llevó a la muerte al “Grupo de la Santa Cruz”: las dos monjas francesas, siete familiares y tres madres, fundadoras de las Madres de Plaza de
Mayo.
Capturado en España
El Teniente de Fragata retirado de la Armada Argentina Julio Poch fue detenido el 22 de septiembre de 2009 en España, dado que se jactó públicamente de haber tirado al mar a “terroristas de izquierda”. Su identificación fue posible a partir de la denuncia de personas que trabajaban con él en la aerolínea holandesa Transavia. En 2010 fue extraditado a la Argentina para ser investigado por los delitos de lesa humanidad cometidos en los vuelos de la muerte.
Otro caso de "yo no fui"
"Es infundado y malicioso pensar que usaba mis licencias anuales para vuelos", dijo Poch y cerró su declaración diciendo: "espero que este Tribunal tenga la valentía de hacer justicia".
Palet, el otro indagado hoy: "Ni siquiera tengo infracciones de tránsito"
Mario Pablo Palet, contraalmirante retirado de la Armada, también declaró hoy y basó su exposición en un cuadro de mandos del Estado Mayor General de la Armada (EMGA). Ante la sala llena, el imputado hizo un repaso por la historia argentina.
Se desligó de todos los hechos presentados en su contra y sostuvo que "no he cometido ni un delito en mi vida". Y agregó, "para el juez pasé de ser un ciudadano respetable a ser un delincuente peligroso".
El poder
Palet sostuvo que en 1982 "los militares habían perdido el poder político" y en esta explicación basó su idea de que "es imposible pensar que en diciembre de 1982 existía un poder estatal que pudiera obligar a alguien. No había ninguna posibilidad de atacar o amedrentar a militantes políticos comprometidos con una causa concreta".
El honor
"Mi buen nombre y honor se vieron damnificados. Si hoy muriera de muerte natural, los medios publicarían que ha muerto un represor. En esta búsqueda de la verdad a través de la justicia yo me constituyo en una víctima más".
"Paz y amor"
Fueron sus palabras de cierre. Antes dijo que confía en los jueces y en la Constitución Nacional. Agregó que "nunca tuve ninguna relación con la unidad 3.3.2 de la Armada", en referencia al Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA.
Palet está acusado por los casos de 7 víctimas, pero negó todas las acusaciones en su contra y no permitió que se le hicieran preguntas en su declaración indagatoria.
Próxima audiencia
El juicio continuará el jueves 21/2 a las 10:00 horas con las declaraciones indagatorias de los imputados Rolón, Hess y Arrú.
Fuente:MegacausaEsma
REPUDIO: EL EMBAJADOR DE HOLANDA ACOMPAÑA A GENOCIDA DE LA ESMA
Los familiares que colmaron la sala hoy repudiaron que Henry Juriaan De Vries, embajador de la Holanda, presenciara la audiencia sentado en el sector del público de los acusados, en lugar de hacerlo junto a los organismos de derechos humanos, familiares y público en general. Durante su declaración, Julio Poch le agradeció el acompañamiento en la jornada y sostuvo que el gobierno holandés monitorea el juicio.
“El Estado argentino debería respetar la Constitución”
En una exposición extensa y muy esperada, el Teniente de Fragata retirado de la Armada, prestó declaración indagatoria ante una sala llena en los Tribunales de Retiro.
“¿Va a declarar?”, preguntó la jueza Palliotti. “Sí, su Señoría”, respondió el imputado y dio paso a sus declaraciones. Aclaró que sólo respondería preguntas de la defensa.
Lo primero que dijo es que tiene “indignación y frustración por encontrarme en este juicio, acusado, arrastrado y privado de mi libertad”.
Sobre las acusaciones en su contra, sostuvo que se trata de “un terrible malentendido”, y que sus dichos sobre su participación en los vuelos de la muerte fueron tergiversados.
“Voy a declarar ante ustedes con la fuerza de la verdad y de mi total inocencia. Tengo la conciencia limpia y tranquila, porque soy inocente. Lo juro por Dios y mis hijos”.
En continuidad con su reclamo de libertad y su rechazo a los cargos que se le imputan, Poch sostuvo que “el Estado argentino debería respetar la Constitución”, desconociendo que los hechos juzgados en la megacausa pertenecen a delitos cometidos violando la Constitución Nacional.
“La caza de brujas”: la victimización del victimario
“Es una vergüenza que me encuentre ante ustedes por haber dado mi opinión del gobierno nacional en 2003”. Así enmarcó Poch la denuncia que derivó en su detención y posterior extradición a la Argentina para ser juzgado. En este marco, se refirió a su caso y el de otros como una “caza de brujas”.
En una exposición en la que se lo vio muy tranquilo, Poch hizo uso de su legítima defensa y sostuvo que “es una vergüenza que en nombre de los derechos humanos se violen mis derechos humanos”. Por si fuera necesario, aclaró que “siempre respeté los derechos de todas las personas”.
"Puedo comprender del dolor de los familiares de los desaparecidos y lo sieno mucho, pero no se hace justicia por las víctimas acusando a una persona inocente. Así se crean más víctimas. Mi familia y yo también somos víctimas".
Paso a paso: los aviones
Julio Poch intentó hacer su exposición con una presentación digital (powerpoint), pero por dificultades técnicas sólo pudo verse una parte.
Al empezar esta parte, explicó que haría una cronología de los hechos, a los que definió como “un verdadero calvario y pesadilla”.
Comenzó su relato con la detención en Valencia, España, negando permanentemente los hechos por los que está acusado.
Sostuvo que los testigos de la charla en la que surgió la denuncia no dicen la verdad y que los medios de comunicación “prejuzgan y condenan de forma sensacionalista”.
Sobre su extradición a la Argentina, sostuvo que fue “una maniobra de los tres países (Argentina, Holanda y España) para privarme de todos mis derechos y quedé totalmente indefenso”.
Agravios a la justicia
En su declaración también se refirió a la etapa de instrucción de la causa: “los fiscales y los jueces de instrucción no buscan la verdad ni la justicia. Buscan chivos expiatorios para los vuelos”. El fiscal mencionado es Eduardo Taiano y el juez es Sergio Torres, quienes están a cargo del armado de la megacausa en las etapas previas al debate oral y público.
"No les interesó la verdad", dijo Poch y agregó que "la justicia ha sido engañada por los testimonios de un par de pilotos holandeses".
Los vuelos de la muerte y la Iglesia de la Santa Cruz
“Señores jueces: quiero afirmar una vez más que no participé en los vuelos, no tengo conocimiento de si existieron o no, lo que sé es por lo que leí en los medios y libros”, sostuvo Poch ante una sala llena que miraba atónita al imputado.
“Jamás estuve en la ESMA, ni destinado, ni en comisión, ni como visitante. No integré ningún grupo de tareas, no participé en la lucha contra la subversión, no tuve nada que ver con los vuelos de la muerte”.
Sobre la charla del año 2003 en la que los pilotos holandeses lo escucharon decir que participó en los vuelos, dijo que “no confesé nada, porque no tengo nada que confesar”.
"Si existieron (los vuelos de la muerte), me parecen algo terrible, aberrante e inhumano".
Poch está imputado, entre otros, por los casos del "grupo de la Santa Cruz". Entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977 el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA secuestró y desapareció a las religiosas francesas Leonie Duquet y Alice Domon; a las Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor de Vincenti, María Esther Ballestrino de Careaga, y María Eugenia Ponce de Bianco; y a Ángela Auad, Patricia Cristina Oviedo, Raquel Bulit, José Julio Fondovila, Eduardo Gabriel Horane, Remo Carlos Berardo y Horacio Aníbal Elbert, todos conocidos como “el grupo de la Santa Cruz”, en referencia a la Iglesia en la que se reunían para buscar a los desaparecidos. Fueron llevados a la ESMA. El 14 de diciembre de ese mismo año fueron "trasladados": llevados a los vuelos de la muerte.
Según consta en el pedido de elevación a juicio hecho por el fiscal Eduardo Taiano, "las víctimas permanecieron en el centro clandestino de detención entre 10 y 15 días, aproximadamente, transcurridos los cuales, Acosta, Pernías, Astiz, Febres, González, Scheller y Rolón, entre otros, decidieron e implementaron sus traslados. El traslado consistió en aplicarles una inyección de pentotal para que personal de la Marina y de la Prefectura Naval Argentina los condujera -probablemente en dos grupos- al avión desde el cual fueron arrojados mar adentro, en los posteriormente denominados vuelos de la muerte. Tales traslados culminaron con la muerte de las víctimas el día 14 de diciembre de 1977, ejecutadas durante el viaje realizado en el avión Skyvan, matrícula PA51, de la Prefectura Naval Argentina, que despegó a las 21:30 horas desde el Aeroparque Metropolitano de esta Ciudad de Buenos Aires, y aterrizó a las 0:40 hs. del día siguiente en el mismo destino, que condujo mar adentro a las víctimas referidas".
El caso de Zorreguieta
Julio Poch contó detalles de la "cena en Bali", aquella noche en la que, entre copas, contó sobre su pasado. Mostró fotos, acusó a los testigos y denunciantes de haber estado influenciados por el alcohol, e intentó relativizar las declaraciones.
Además, habló sobre Jorge Zorreguieta, quien fue Secretario de Agricultura durante la última dictadura cívico-militar y está acusado por delitos de lesa humanidad. En referencia al impedimento que recibió Zorreguieta para ir al casamiento de su hija Máxima en el año 2002. Sostuvo que tendrían que haberlo dejado ir "como padre de la novia", que la limitación se trató de un "asunto político". También dijo que "no conozco a Zorreguieta, ni su situación en el gobierno militar".
El libro "Nunca Más"Poch citó al libro hecho por la Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas (CONADEP). Leyó partes de la publicación en las que se narra el procedimiento de los vuelos de la muerte.
Cuestiones de lenguaje
Poch intentó basar su inocencia en artimañas del lenguaje y las traducciones del inglés. Señala que en la "cena de Bali" le preguntaron en inglés "¿Cómo pudieron hacer eso?" y no "¿Cómo pudiste hacer eso?". En inglés ustedes y vos (o tú) se dicen con la misma palabra (you). A partir de esto, el imputado se refiere al "malentendido" por el cual está acusado en la causa por los vuelos de la muerte.
Orgullo y ningún arrepentimiento
“Estoy muy orgulloso de mi corta carrera naval”, contó Poch y agregó: “no tengo nada de qué arrepentirme”. Así prosiguió con su declaración cronológica de los hechos, en uso de su derecho a la legítima defensa.
Con sus anteojos puestos y vestido de traje azul oscuro, Poch siguió declarando y sostuvo que “nunca recibí ni tuve que cumplir órdenes para hacerle daño a nadie”. También sostuvo que “nunca vi a ninguna persona detenida”.
Para exculparse de su posible participación en los vuelos, Poch mostró los cuadernos de vuelos desde 1973, incluyendo la hoja del 14/12/1977, cuando se realizó el vuelo que llevó a la muerte al “Grupo de la Santa Cruz”: las dos monjas francesas, siete familiares y tres madres, fundadoras de las Madres de Plaza de
Mayo.
Capturado en España
El Teniente de Fragata retirado de la Armada Argentina Julio Poch fue detenido el 22 de septiembre de 2009 en España, dado que se jactó públicamente de haber tirado al mar a “terroristas de izquierda”. Su identificación fue posible a partir de la denuncia de personas que trabajaban con él en la aerolínea holandesa Transavia. En 2010 fue extraditado a la Argentina para ser investigado por los delitos de lesa humanidad cometidos en los vuelos de la muerte.
Otro caso de "yo no fui"
"Es infundado y malicioso pensar que usaba mis licencias anuales para vuelos", dijo Poch y cerró su declaración diciendo: "espero que este Tribunal tenga la valentía de hacer justicia".
Palet, el otro indagado hoy: "Ni siquiera tengo infracciones de tránsito"
Mario Pablo Palet, contraalmirante retirado de la Armada, también declaró hoy y basó su exposición en un cuadro de mandos del Estado Mayor General de la Armada (EMGA). Ante la sala llena, el imputado hizo un repaso por la historia argentina.
Se desligó de todos los hechos presentados en su contra y sostuvo que "no he cometido ni un delito en mi vida". Y agregó, "para el juez pasé de ser un ciudadano respetable a ser un delincuente peligroso".
El poder
Palet sostuvo que en 1982 "los militares habían perdido el poder político" y en esta explicación basó su idea de que "es imposible pensar que en diciembre de 1982 existía un poder estatal que pudiera obligar a alguien. No había ninguna posibilidad de atacar o amedrentar a militantes políticos comprometidos con una causa concreta".
El honor
"Mi buen nombre y honor se vieron damnificados. Si hoy muriera de muerte natural, los medios publicarían que ha muerto un represor. En esta búsqueda de la verdad a través de la justicia yo me constituyo en una víctima más".
"Paz y amor"
Fueron sus palabras de cierre. Antes dijo que confía en los jueces y en la Constitución Nacional. Agregó que "nunca tuve ninguna relación con la unidad 3.3.2 de la Armada", en referencia al Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA.
Palet está acusado por los casos de 7 víctimas, pero negó todas las acusaciones en su contra y no permitió que se le hicieran preguntas en su declaración indagatoria.
Próxima audiencia
El juicio continuará el jueves 21/2 a las 10:00 horas con las declaraciones indagatorias de los imputados Rolón, Hess y Arrú.
Fuente:MegacausaEsma
REPUDIO: EL EMBAJADOR DE HOLANDA ACOMPAÑA A GENOCIDA DE LA ESMA
Expresamos nuestro más enérgico repudio al apoyo brindado por el embajador de Holanda en Argentina Hein De Vries al genocida Julio Poch, piloto de los vuelos de la muerte, quien declaró hoy en el juicio por la megacausa ESMA.
El embajador De Vries presenció el juicio junto al público integrado por los familiares de los imputados, en el sector destinado a ellos y los acusados, en lugar de hacerlo en el sector destinado a la prensa, los familiares de las víctimas, los organismos de derechos humanos y el público en general. Pero no sólo optó por ubicarse ahí, sino que además saludó al imputado Poch, quien le agradeció ante los jueces la presencia en la sala durante su declaración indagatoria por delitos de lesa humanidad.
De Vries estaba, según Poch, para “monitorear” el juicio. Nos parece un hecho de gravedad institucional que no puede pasar desapercibido, porque agravia a nuestro proceso histórico de Memoria, Verdad y Justicia. El Estado holandés tiene la posibilidad de gestionar todo tipo de reuniones con las instituciones del Estado argentino pertinentes para resolver las cuestiones que crea necesarias: no precisa mostrarse junto a los asesinos de nuestro pueblo para evaluar un proceso judicial histórico, que es inédito en el mundo.
Lo que hizo De Vries es inadmisible: acompañó a un genocida y eso está agravado por su condición de funcionario público. ¿Debemos entender que Holanda apoya a los genocidas de la ESMA? Hasta que no haya una comunicación oficial que indique lo contrario, el mensaje que recibimos hoy los familiares de desaparecidos que estuvimos en el juicio es ese: Holanda acompaña a los genocidas que son juzgados en la Argentina.
Este comportamiento de un representante del Estado holandés se contradice con la actitud del pueblo de Holanda durante la última dictadura cívico-militar de nuestro país, cuando fue uno de los pocos países que denunció el terrorismo de Estado y dio difusión a los reclamos de las Madres de Plaza de Mayo en pleno Mundial de Fútbol de 1978.
Esperamos la inmediata reacción de Holanda ante este hecho por el cual los familiares nos hemos sentido agraviados. Vemos en este acto una falta de respeto enorme, no vista hasta entonces por representante alguno de ningún Estado.
H.I.J.O.S. Capital
H.I.J.O.S. Holanda
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
Comunicado de prensa - H.I.J.O.S. Capital
18/2/2013
Fuente:H.I.J.O.S.-Capital
"Si existieron esos vuelos me parece algo terrible y aberrante, pero nunca participé de ellos", expresó el ex piloto ante el Tribunal Oral Federal Cinco (TOF 5), a cargo del debate oral y público que se realiza en el subsuelo de Comodoro Py 2002 de la ciudad de Buenos Aires. "Mis palabras fueron tergiversadas, estoy injustamente acusado de crímenes, tormentos y homicidios que no cometí" y "es una vergüenza que en nombre de los derechos humanos se violen mis derechos humanos", expuso el procesado.
En su indagatoria, Poch criticó al juez federal Sergio Torres, quien lo procesó y envió a juicio y agradeció al "gobierno de Holanda" porque, según comentó, "se comprometió a monitorear el juicio".
Poch expuso que su "calvario" comenzó en septiembre de 2009, cuando se lo acusó de haber sido aviador naval y, en la órbita de la ESMA y el marco de la lucha contra la subversión, haber formado parte de la represión.
"Jamás estuve en la ESMA, ni un solo día, ni siquiera de visita, no integré ningún grupo de tareas. No participé de la lucha contra la subversión ni en los vuelos de la muerte. No confesé nada, porque no tengo nada que confesar?, aseguró el ex piloto naval.
Previo a Poch, declaró como imputado el ex contralmirante Mario Pablo Palet, quien también rechazó los ilícitos que se le atribuyen, aseveró que ?nunca? tuvo relación con ningún grupo de tareas y, al igual que el piloto, rechazó contestar preguntas del tribunal.
Fuente:Telam
El embajador De Vries presenció el juicio junto al público integrado por los familiares de los imputados, en el sector destinado a ellos y los acusados, en lugar de hacerlo en el sector destinado a la prensa, los familiares de las víctimas, los organismos de derechos humanos y el público en general. Pero no sólo optó por ubicarse ahí, sino que además saludó al imputado Poch, quien le agradeció ante los jueces la presencia en la sala durante su declaración indagatoria por delitos de lesa humanidad.
De Vries estaba, según Poch, para “monitorear” el juicio. Nos parece un hecho de gravedad institucional que no puede pasar desapercibido, porque agravia a nuestro proceso histórico de Memoria, Verdad y Justicia. El Estado holandés tiene la posibilidad de gestionar todo tipo de reuniones con las instituciones del Estado argentino pertinentes para resolver las cuestiones que crea necesarias: no precisa mostrarse junto a los asesinos de nuestro pueblo para evaluar un proceso judicial histórico, que es inédito en el mundo.
Lo que hizo De Vries es inadmisible: acompañó a un genocida y eso está agravado por su condición de funcionario público. ¿Debemos entender que Holanda apoya a los genocidas de la ESMA? Hasta que no haya una comunicación oficial que indique lo contrario, el mensaje que recibimos hoy los familiares de desaparecidos que estuvimos en el juicio es ese: Holanda acompaña a los genocidas que son juzgados en la Argentina.
Este comportamiento de un representante del Estado holandés se contradice con la actitud del pueblo de Holanda durante la última dictadura cívico-militar de nuestro país, cuando fue uno de los pocos países que denunció el terrorismo de Estado y dio difusión a los reclamos de las Madres de Plaza de Mayo en pleno Mundial de Fútbol de 1978.
Esperamos la inmediata reacción de Holanda ante este hecho por el cual los familiares nos hemos sentido agraviados. Vemos en este acto una falta de respeto enorme, no vista hasta entonces por representante alguno de ningún Estado.
H.I.J.O.S. Capital
H.I.J.O.S. Holanda
Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio
Comunicado de prensa - H.I.J.O.S. Capital
18/2/2013
Fuente:H.I.J.O.S.-Capital
El ex piloto naval negó absolutamente los cargos que se le hacen
Acusado Poch: "Jamás estuve en la ESMA, ni siquiera de visita, no integré ningún grupo de tareas..."
Julio Poch compareciendo ante el tribunal oral federal. Rechazó todas las imputaciones.
El ex piloto naval Julio Poch negó hoy haber participado de los "vuelos de la muerte", en los cuales detenidos durante la última dictadura militar eran arrojados desde aviones al mar o al Río de la Plata. Al comenzar este mediodía su declaración indagatoria en el tercer juicio por hechos aberrantes en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), Poch, procesado por decenas de casos de violación a los derechos humanos, aseguró tener la conciencia "limpia y tranquila" porque "soy inocente, lo juro por Dios y mis hijos", dijo. "Siento una tremenda indignación y frustración por estar en este juicio, procesado y arrastrado aquí ante ustedes y privado de mi libertad", agregó Poch, quien fue detenido debido a una denuncia según la cual habría confesado haber participado, como piloto, en los "vuelos de la muerte".
Acusado Poch: "Jamás estuve en la ESMA, ni siquiera de visita, no integré ningún grupo de tareas..."
Julio Poch compareciendo ante el tribunal oral federal. Rechazó todas las imputaciones.
El ex piloto naval Julio Poch negó hoy haber participado de los "vuelos de la muerte", en los cuales detenidos durante la última dictadura militar eran arrojados desde aviones al mar o al Río de la Plata. Al comenzar este mediodía su declaración indagatoria en el tercer juicio por hechos aberrantes en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), Poch, procesado por decenas de casos de violación a los derechos humanos, aseguró tener la conciencia "limpia y tranquila" porque "soy inocente, lo juro por Dios y mis hijos", dijo. "Siento una tremenda indignación y frustración por estar en este juicio, procesado y arrastrado aquí ante ustedes y privado de mi libertad", agregó Poch, quien fue detenido debido a una denuncia según la cual habría confesado haber participado, como piloto, en los "vuelos de la muerte".
"Si existieron esos vuelos me parece algo terrible y aberrante, pero nunca participé de ellos", expresó el ex piloto ante el Tribunal Oral Federal Cinco (TOF 5), a cargo del debate oral y público que se realiza en el subsuelo de Comodoro Py 2002 de la ciudad de Buenos Aires. "Mis palabras fueron tergiversadas, estoy injustamente acusado de crímenes, tormentos y homicidios que no cometí" y "es una vergüenza que en nombre de los derechos humanos se violen mis derechos humanos", expuso el procesado.
En su indagatoria, Poch criticó al juez federal Sergio Torres, quien lo procesó y envió a juicio y agradeció al "gobierno de Holanda" porque, según comentó, "se comprometió a monitorear el juicio".
Poch expuso que su "calvario" comenzó en septiembre de 2009, cuando se lo acusó de haber sido aviador naval y, en la órbita de la ESMA y el marco de la lucha contra la subversión, haber formado parte de la represión.
"Jamás estuve en la ESMA, ni un solo día, ni siquiera de visita, no integré ningún grupo de tareas. No participé de la lucha contra la subversión ni en los vuelos de la muerte. No confesé nada, porque no tengo nada que confesar?, aseguró el ex piloto naval.
Previo a Poch, declaró como imputado el ex contralmirante Mario Pablo Palet, quien también rechazó los ilícitos que se le atribuyen, aseveró que ?nunca? tuvo relación con ningún grupo de tareas y, al igual que el piloto, rechazó contestar preguntas del tribunal.
Fuente:Telam


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