ESMA: El marino Rolón citó la película "Infancia clandestina" y habló del "querido Pepe Mujica"
El teniente de fragata (R) Juan Carlos Rolón citó al film "Infancia clandestina" para postular que en Argentina "tal como en ella se muestra, hubo una guerra interna"; dijo que se defendía como "un oficial de la Armada y no como un delincuente", aseguró no haber visto jamás un niño en el centro clandestino de detención que funcionaba en el Casino de Oficiales de la ESMA, recordó que según testimonios de detenidos-desaparecidos sobrevivientes él tuvo "clemencia" con ellos, y atento a que ya pasó "más de once años en la cárcel" pidió seguir el juicio en libertad ambulatoria. Por su parte, el prefecto retirado y ex comandante de vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas Mario Arrú y el capitán de corbeta Emir Hess negaron haber participado en el "vuelo de la muerte" en el cual se arrojó al Río de la Plata a las mujeres secuestradas en la Iglesia de la Santa Cruz (entre ellos a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet) y en cualquier otro.
El caso de Rolón tiene sus bemoles. Fue la negativa del Senado a convalidar su ascenso a capitán de navío (y el de su compañero de promoción Antonio Pernías) por considerar probado que habían integrado el Grupo de Tareas 3.3.2 que tenía como base aquel Casino de Oficiales, el hecho que precipitó que su camarada y amigo, el capitán de corbeta (R) Antonio Scilingo, que no estaba acusado de nada, se pusiera en contacto con el periodista Horacio Verbitsky, a quien le confesaría su participación en dos "vuelos de la muerte".
Rolón, dijo, “parafraseando al querido Pepe Mujica (presidente de Uruguay) si he tenido alguna responsabilidad institucional, la he saldado ya con once años y medio preso".
"Como muestra claramente la película nominada al Oscar ´Infancia clandestina´(del director Benjamín Ávila, hijo de desaparecidos) aquí hubo una guerra interna", dijo,y seguidamente negó que la dictadura haya practicado un “terrorismo de estado” sistemático.
Intentó reflotar así la llamada “Teoría de los Dos Demonios” para justificar la comisión de delitos de lesa humanidad por las Fuerzas Armadas
Rolón está acusado por los casos de más de 300 víctimas de la ESMA e imputado de homicidio agravado en perjuicio de varias víctimas, entre ellas de la militante de la organización Montoneros Norma “Gaby” Arrostito.
En la ESMA, Rolón usaba los apodos de "Juan" y "Niño", relataron sobrevivientes de aquel centro clandestino de detención, tortura y exterminio.
El marino retirado ratificó sus declaraciones indagatorias previas, hechas en la etapa de instrucción de la causa, a cargo del juez Sergio Torres.
Sobre el plan sistemático de robo de bebés, hijos de desaparecidos, comprobado por la justicia en fallo del Tribunal Oral y Federal Nº 6 del 5 de julio del 2012, dijo que nunca vio un niño en la ESMA.
Planteó que en este segundo juicio que afronta por delitos de lesa humanidad, se le presentó la opción de que “o me defiendo como un delincuente o me defiendo como un oficial de la Armada. Obviamente, me voy a defender como un oficial de la Armada".
"Estamos en un juicio político de venganza y revancha, a través del Poder Judicial", continuó diciendo Rolón en referencia al juicio en el que se ventila la suerte corrida por 789 víctimas y se esperan las declaraciones de más de 800 testigos.
Y agregó: "Estos juicios son la continuación de la guerra, pero por otros medios". En línea con otros acusados, sostuvo que los jueces del Tribunal no son los naturales, porque "no se puede juzgar una guerra con el Código Penal".
Rolón admitió haber integrado el sector "Inteligencia" del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA y añadió: "Asumo mi responsabilidad operativa en los secuestros de Martín Grass y Juan Gasparini".
En cambio, dijo que no participó en el secuestro de la joven Dagmar Hagelin. E insistió: “Si he tenido alguna responsabilidad, la he saldado al estar 11 años preso. Solicito continuar el juicio en libertad".
El ex comandante de vuelos internacionales de Aerolíneas Argentinas Mario Arrú negó hoy haber participado del "vuelo de la muerte" desde donde se arrojó al Río de la Plata a secuestrados pertenecientes al llamado "grupo de la Santa Cruz", entre ellos las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet.
"Niego los cargos, todos", comenzó Arrú ante el Tribunal Oral Federal 5, en unas breves palabras dichas al momento de anunciar su negativa a prestar declaración indagatoria en el juicio oral que se le sigue junto a otros 67 acusados por delitos de lesa humanidad en la Escuela de Mecánica de la Armada.
Arrú revistaba como comandante en Aerolíneas hasta que fue detenido junto a otros acusados de pilotear los aviones Skyvan desde donde se arrojaba a secuestrados en la ESMA, y su nombre surgió del repaso de miles de planillas de vuelo de la época, hecho por una unidad fiscal.
"De todo lo que he tenido a la vista no me surge nada que me pueda indicar una prueba que pueda relacionar con esta imputación, voy a esperar a los testigos que me den un poco más de luz", dijo al explicar que por ahora no responderá preguntas.
En sus declaraciones en la instrucción del caso a cargo del juez federal Sergio Torres, repasadas en la audiencia, Arrú explicó que el vuelo referido, del que formó parte, fue "un vuelo normal de instrucción" del que, según la acusación, participaron los también detenidos prefectos Enrique De Saint George y Alejandro D Agostino.
Ese vuelo se hizo el 14 de diciembre de 1977 por la noche y según la acusación fueron arrojadas las monjas, las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo y familiares de víctimas secuestradas en la iglesia de la Santa Cruz tras ser marcadas por el represor Alfredo Astiz, infiltrado entre ellas.
Por fin, el capitán de corbeta y piloto Emir Sisul Hess, acusado de haber participado al menos en un vuelo de la muerte, lo negó tajantemente.
En los años ´90 decidió dedicarse al turismo comercial en el sur de la Argentina. "Contaba (en Villa La Angostura) con tono burlón cómo las personas pedían por favor y lloraban", dijo uno de los testigos ante el entonces juez Juan José Galeano, respecto a dichos de Arrú en Villa La Angostura.
Otro testigo declaró que Hess dijo que "no sufrían, los llevaban dopados y los tiraban al río (lo dijo en tercera persona). Eran tipos muy pesados. Esos boludos no sabían a dónde iban a parar: al Tigre, al Riachuelo o al Paraná. Iban cayendo como hormiguitas".
"Nunca me eligieron a mí para participar en la guerra interna de los ´70, pero sí me eligieron para la Guerra de Malvinas y de Chile, porque me llevo mejor con las máquinas que con las personas", agregó.
Hess basó su declaración en fundamentar que él "sólo estaba habilitado para operar helicópteros" y que los mismos "no podían llegar al mar". De este modo, descartó la acusación en su contra por los casos del "grupo de la Santa Cruz".
"Yo siento que estoy obligado a hacer esto, a contribuir con la justicia, que ha caído en un error, involuntariamente, creo yo". Y agregó: "yo también, como toda esa gente (el público), quiero verdad y justicia", concluyó.
Fuente:Telam
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21 02 2013
DECLARACIONES INDAGATORIAS
Día 21. Rolón habló de la película "Infancia clandestina"
En su declaración indagatoria, el imputado Juan Carlos Rolón hizo referencia a la obra de Benjamín Ávila, hijo de desaparecidos. Intentó instalar la Teoría de los Dos Demonios, al sostener que no hubo terrorismo de Estado, sino una guerra.
"No pretendo entrar en la historia grande"
Juan Carlos Rolón está acusado por los casos de más de 300 víctimas de la ESMA. Está imputado por el delito de homicidio agravado en perjuicio de varias víctimas, entre ellas la militante de la organización Montoneros Norma Arrostito.
En la ESMA usaba los apodos de "Juan" y "Niño", según relataron los sobrevivientes de aquel centro clandestino de detención, tortura y exterminio.
"Como muestra la película nominada al Oscar ´Infancia clandestina´, ha sido una guerra interna", dijo Rolón en referencia la obra de Benjamín Ávila, hijo de desaparecidos.
De este modo, intentó basar su declaración en la Teoría de los Dos Demonios para justificar el accionar de las Fuerzas Armadas en la comisión de delitos de lesa humanidad.
"Nunca vi un bebé o niño en la ESMA"
Rolón ratificó sus declaraciones indagatorias previas, hechas en la etapa de instrucción de la causa, a cargo del juez Sergio Torres.
Sobre el plan sistemático de robo de bebés, hijos de desaparecidos, sostuvo que no vio niños en la ESMA, a pesar de que el plan ya fue comprobado por la justicia, en un fallo del Tribunal Oral y Federal Nº 6, dictado el 5 de julio del 2012.
Delincuente u oficial de la Armada
El imputado planteó que tiene dos opciones ante el segundo juicio que afronta por delitos de lesa humanidad: "o me defiendo como un delincuente o me defiendo como un oficial de la Armada. Obviamente, me voy a defender como un oficial de la Armada".
Al igual que otros acusados, Rolón niega que ya no es parte de las Fuerzas y que hoy está en el banquillo por una megacausa que investiga violaciones sistemáticas a los derechos humanos, cometidas por el terrorismo de Estado que tomó el poder en la última dictadura cívico-militar.
"Venganza"
"Estamos en un juicio político de venganza y revancha, a través del Poder Judicial", dijo Rolón en referencia al debate oral y público a cargo del Tribunal Oral y Federal Nº 5, en el que se investigan los casos de 789 víctimas y se esperan las declaraciones de más de 800 testigos. El imputado agregó: "estos juicios son la continuación de la guerra, pero por otros medios".
En línea con otros acusados, sostuvo que los jueces del Tribunal no son los naturales, porque "no se puede juzga una guerra con el Código Penal".
La declaración indagatoria es parte de la legítima defensa de los imputados. En ese marco, Rolón dijo que "tengo muchos amigos en la justicia federal", por si fuera necesario conocer el mensaje.
"Responsabilidad operativa"
Juan Carlos Rolón fue parte del sector "Inteligencia" del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA. En su declaración de hoy dijo que "asumo mi responsabilidad operativa en los secuestros de Martín Grass y Juan Gasparini", pero rechazó las acusaciones en su contra sobre el secuestro de Dagmar Hagelin.
"Clemencia"
En sus palabras finales, Rolón dijo que "yo tuve clemencia, acá quedó demostrado por los testigos del anterior juicio. Si he tenido alguna responsabilidad, la he saldado al estar 11 años preso. Solicito continuar el juicio en libertad".
Arrú y los vuelos de la muerte
El segundo imputado que declaró hoy fue Mario Daniel Arrú, acusado en la causa que investiga los vuelos de la muerte. Está imputado por los casos de 50 víctimas. Arrú negó las acusaciones en su contra y ratificó sus declaraciones anteriores, las que fueron leídas en la audiencia.
"Los vuelos nocturnos eran de instrucción"
Así fundamentó su inocencia con respecto a los vuelos de la muerte. En particular, Arrú está imputado por el vuelo del 14 de diciembre de 1977 con el que fue arrojado al mar el "grupo de la Santa Cruz", integrado por las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon, tres fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo y otras 7 víctimas. Ese vuelo fue piloteado de noche desde el Aeroparque de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre las últimas horas del 14 y las primeras del 15 de diciembre de 1977.
Sobre este viaje, Arrú dijo: "el del 14 fue un vuelo normal, como ya he descripto". Y agregó: "nunca formé parte de un vuelo de la muerte, nunca tuve participación alguna en el Grupo de Tareas 3.3.2". Sobre el vuelo del 14 de diciembre, el imputado dijo que "el piloto era De Saint Georges", también imputado en la causa, cuya citación a declaración indagatoria se produjo la semana pasada.
Memoria selectiva
El piloto comercial dado de baja de la Prefectura Naval Argentina dijo que "no recuerdo haber hecho traslado de detenidos". De este modo, no niega la acusación, sino que dice no recordar haberlo hecho.
Sobre la logística general de los vuelos, Arrú sostuvo que "la orden de apertura de las puertas la daba el piloto al mando" y que "la apertura de puertas era hecha por el mecánico, mediante una manivela que estaba en la parte de atrás del avión".
Sisul Hess: "iban cayendo como hormiguitas"
El imputado Emir Sisul Hess, Capitán de Corbeta retirado de la Armada, fue el tercero en declarar hoy y negó las acusaciones en su contra, por los casos de más de 50 víctimas.
En los años ´90 decidió dedicarse al turismo comercial en el sur de la Argentina. "Contaba con tono burlón cómo las personas pedían por favor y lloraban", dijo uno de los testigos en ante el Juzgado de Juan José Galeano, con respecto a los dichos de Arrú en Villa La Angostura.
Otro testigo declaró que Hess dijo que "no sufrían, los llevaban dopados y los tiraban al río (lo dijo en tercera persona). Eran tipos muy pesados. Esos boludos no sabían a dónde iban a parar: al Tigre, al Riachuelo o al Paraná. Iban cayendo como hormiguitas".
Verdad y justicia
"Nunca me eligieron a mí para participar en la guerra interna de los ´70, pero sí me eligieron para la Guerra de Malvinas y de Chile, porque me llevo mejor con las máquinas que con las personas", sostuvo el imputado.
Basó toda su declaración en fundamentar que él "sólo estaba habilitado para operar helicópteros" y que los mismos "no podían llegar al mar". De este modo, descartó la acusación en su contra por los casos del "grupo de la Santa Cruz".
"Yo siento que estoy obligado a hacer esto, a contribuir con la justicia, que ha caído en eun error, involuntariamente, creo yo". Y agregó: "yo también, como toda esa gente (el público), quiero verdad y justicia".
Fuente:MegacusaEsma
Juan Carlos Rolón está acusado por los casos de más de 300 víctimas de la ESMA. Está imputado por el delito de homicidio agravado en perjuicio de varias víctimas, entre ellas la militante de la organización Montoneros Norma Arrostito.
En la ESMA usaba los apodos de "Juan" y "Niño", según relataron los sobrevivientes de aquel centro clandestino de detención, tortura y exterminio.
"Como muestra la película nominada al Oscar ´Infancia clandestina´, ha sido una guerra interna", dijo Rolón en referencia la obra de Benjamín Ávila, hijo de desaparecidos.
De este modo, intentó basar su declaración en la Teoría de los Dos Demonios para justificar el accionar de las Fuerzas Armadas en la comisión de delitos de lesa humanidad.
"Nunca vi un bebé o niño en la ESMA"
Rolón ratificó sus declaraciones indagatorias previas, hechas en la etapa de instrucción de la causa, a cargo del juez Sergio Torres.
Sobre el plan sistemático de robo de bebés, hijos de desaparecidos, sostuvo que no vio niños en la ESMA, a pesar de que el plan ya fue comprobado por la justicia, en un fallo del Tribunal Oral y Federal Nº 6, dictado el 5 de julio del 2012.
Delincuente u oficial de la Armada
El imputado planteó que tiene dos opciones ante el segundo juicio que afronta por delitos de lesa humanidad: "o me defiendo como un delincuente o me defiendo como un oficial de la Armada. Obviamente, me voy a defender como un oficial de la Armada".
Al igual que otros acusados, Rolón niega que ya no es parte de las Fuerzas y que hoy está en el banquillo por una megacausa que investiga violaciones sistemáticas a los derechos humanos, cometidas por el terrorismo de Estado que tomó el poder en la última dictadura cívico-militar.
"Venganza"
"Estamos en un juicio político de venganza y revancha, a través del Poder Judicial", dijo Rolón en referencia al debate oral y público a cargo del Tribunal Oral y Federal Nº 5, en el que se investigan los casos de 789 víctimas y se esperan las declaraciones de más de 800 testigos. El imputado agregó: "estos juicios son la continuación de la guerra, pero por otros medios".
En línea con otros acusados, sostuvo que los jueces del Tribunal no son los naturales, porque "no se puede juzga una guerra con el Código Penal".
La declaración indagatoria es parte de la legítima defensa de los imputados. En ese marco, Rolón dijo que "tengo muchos amigos en la justicia federal", por si fuera necesario conocer el mensaje.
"Responsabilidad operativa"
Juan Carlos Rolón fue parte del sector "Inteligencia" del Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA. En su declaración de hoy dijo que "asumo mi responsabilidad operativa en los secuestros de Martín Grass y Juan Gasparini", pero rechazó las acusaciones en su contra sobre el secuestro de Dagmar Hagelin.
"Clemencia"
En sus palabras finales, Rolón dijo que "yo tuve clemencia, acá quedó demostrado por los testigos del anterior juicio. Si he tenido alguna responsabilidad, la he saldado al estar 11 años preso. Solicito continuar el juicio en libertad".
Arrú y los vuelos de la muerte
El segundo imputado que declaró hoy fue Mario Daniel Arrú, acusado en la causa que investiga los vuelos de la muerte. Está imputado por los casos de 50 víctimas. Arrú negó las acusaciones en su contra y ratificó sus declaraciones anteriores, las que fueron leídas en la audiencia.
"Los vuelos nocturnos eran de instrucción"
Así fundamentó su inocencia con respecto a los vuelos de la muerte. En particular, Arrú está imputado por el vuelo del 14 de diciembre de 1977 con el que fue arrojado al mar el "grupo de la Santa Cruz", integrado por las monjas francesas Leonie Duquet y Alice Domon, tres fundadoras de las Madres de Plaza de Mayo y otras 7 víctimas. Ese vuelo fue piloteado de noche desde el Aeroparque de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, entre las últimas horas del 14 y las primeras del 15 de diciembre de 1977.
Sobre este viaje, Arrú dijo: "el del 14 fue un vuelo normal, como ya he descripto". Y agregó: "nunca formé parte de un vuelo de la muerte, nunca tuve participación alguna en el Grupo de Tareas 3.3.2". Sobre el vuelo del 14 de diciembre, el imputado dijo que "el piloto era De Saint Georges", también imputado en la causa, cuya citación a declaración indagatoria se produjo la semana pasada.
Memoria selectiva
El piloto comercial dado de baja de la Prefectura Naval Argentina dijo que "no recuerdo haber hecho traslado de detenidos". De este modo, no niega la acusación, sino que dice no recordar haberlo hecho.
Sobre la logística general de los vuelos, Arrú sostuvo que "la orden de apertura de las puertas la daba el piloto al mando" y que "la apertura de puertas era hecha por el mecánico, mediante una manivela que estaba en la parte de atrás del avión".
Sisul Hess: "iban cayendo como hormiguitas"
El imputado Emir Sisul Hess, Capitán de Corbeta retirado de la Armada, fue el tercero en declarar hoy y negó las acusaciones en su contra, por los casos de más de 50 víctimas.
En los años ´90 decidió dedicarse al turismo comercial en el sur de la Argentina. "Contaba con tono burlón cómo las personas pedían por favor y lloraban", dijo uno de los testigos en ante el Juzgado de Juan José Galeano, con respecto a los dichos de Arrú en Villa La Angostura.
Otro testigo declaró que Hess dijo que "no sufrían, los llevaban dopados y los tiraban al río (lo dijo en tercera persona). Eran tipos muy pesados. Esos boludos no sabían a dónde iban a parar: al Tigre, al Riachuelo o al Paraná. Iban cayendo como hormiguitas".
Verdad y justicia
"Nunca me eligieron a mí para participar en la guerra interna de los ´70, pero sí me eligieron para la Guerra de Malvinas y de Chile, porque me llevo mejor con las máquinas que con las personas", sostuvo el imputado.
Basó toda su declaración en fundamentar que él "sólo estaba habilitado para operar helicópteros" y que los mismos "no podían llegar al mar". De este modo, descartó la acusación en su contra por los casos del "grupo de la Santa Cruz".
"Yo siento que estoy obligado a hacer esto, a contribuir con la justicia, que ha caído en eun error, involuntariamente, creo yo". Y agregó: "yo también, como toda esa gente (el público), quiero verdad y justicia".
Fuente:MegacusaEsma

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