24 de febrero de 2013

ROSARIO - SANTA FE: INSEGURIDAD y NARCOTRÁFICO.


Cambio de mando
Por José Maggi
Relevaron de la subcomisaría de Nuevo Alberdi al subcomisario Marcelo Mendoza, acusado por los vecinos de connivencia con narcotraficantes que balearon a los militantes del Movimiento Evita a principios de año. El gobierno había defendido al policía.


EL GOBIERNO DESPLAZO AL SUBCOMISARIO DE NUEVO ALBERDI CUESTIONADO POR LOS VECINOS.
Denuncias, drogas y militantes baleados
Es el subcomisario Mendoza, primero defendido por el gobierno y ahora reemplazado en su cargo. Los vecinos lo habían apuntado por connivencia con narcotraficantes de la zona, luego de la balacera a los militantes del Movimiento Evita.
Por José Maggi
El subcomisario Piccirillo lo reemplazará. "Retomaremos el contacto con los vecinos", dijo.Imagen: Andrés Macera

El subcomisario Marcelo Mendoza ?defendido a capa y espada por el mismismo gobernador Antonio Bonfatti en la cresta de la discusión pública por la balacera contra militantes políticos en Nuevo Alberdi-, fue corrido de su cargo y aun no tiene destino dentro de la fuerza. La decisión tomada en el más esctricto silencio de radio, se dio el 15 de febrero, a poco más de tres meses de su desembarco en el barrio que fue epicentro del interás de medios de todos el país luego del brutal ataque a balazos contra tres militantes del Movimiento Evita. Para el diputado provincial Eduardo Toniolli (FpV) el silencio mediático en torno del recambio, tiene un claro motivo: La justicia investigó a Mendoza, mientras el gobierno provincial lo defendía a capa y espada. "Por eso es una decisión que no quiso aparecer haciéndolos retroceder en su postura. 

Cuando salió la denuncia en los medios, el propio gobernador hizo una defensa cerrada del subcomisario Mendoza. Incluso, insólitamente, se lo habilitó a que saliera dando un reportaje en un diario local, en el que dijo que me iba a querellar porque había dicho lo que los vecinos sostenían. Pero aun, mal asesorado el gobernador Bonfatti terminó defendiéndolo públicamente en Rosario/12, donde aseguró que se habían equivocado de Mendoza, que era otro policía el investigado. Por eso digo que el silencio de esta decisión tiene que ver con no aparecer tomando decisiones inversas a las tomadas al principio".

El subcomisario Hector Piccirillo se hizo cargo hace una semana de la subcomisaría 2º de Nuevo Alberdi. "Las indicaciones que tengo es trabajar e instalar un contacto con los vecinos". Dice de inmediato haberse encontrado "con una realidad más que compleja, porque hay mucha violencia en el barrio".

Para lograrlo dice haberse llevado "gente de su confianza. Y reconoció entonces que varios de los efectivos que prestaban servicio en esa dependencia, se fueron al igual que Mendoza". "Hubo un movimiento importante de gente" destaca.

-¿Cuál es el destino que le dieron al subcomisario Mendoza?- preguntó este cronista.
-No tiene destino- respondio Piccirillo.

Para el flamante titular de la policía de Nuevo Alberdi, uno de los objetivos es "tratar de identificar los lugares de venta de drogas y combatir este flagelo".

"Vamos a tratar de pacificar el barrio y terminar con este problema, para que los chicos y las familias puedan vivir mejor", adelanta.

Asegura que "piensa lograrlo con la colaboración del barrio, convocado tambièn a Drogas Peligrosas y poniendo la comisaría a full".

Aun no concretó -dicen- ningùn operativo por este tema, pero promete reuniones con referentes barriales para la semana que comienza mañana.

Piccirillo tiene 37 años, y su anterior destino fue la seccional novena, donde compartió el mando con su titular el comisario Centurión.

-¿Usted piensa que con esta misma policía se pueden lograr los cambios que usted pretende para el barrio?
-Obviamente porque la mayor parte dela policía es buena. Lo que quiero es poder hacer lo mismo que hice en la comisaría novena, en este barrio, me daría por hecho. Ahí revertimos muchos del tema de la inseguridad, teniendo muchos contacto con los vecinos. Y pudimos hacer que los vecinos volvieron a confiar en la comisaría".

Por su parte el diputado provincial Eduardo Toniolli (FpV) recordó que esta decisisón de relevo es "es lo que veníamos pidiendo porque a los pocos dìas de la balacera, tuvimos el testimonio de nuestro compañero Ramòn Ferreyra, dos de cuyos hijos fueron baleados que daban cuenta del accionar de este jefe policial. 

Este testimonio fue ademàs ratificado ante la justicia federal y en el miso se aseguraba que Mendoza tenia relaciòn con uno de los bunkers de estupefacientes en el barrio". El legislador explicó además que "Ferreyra aseguró ante al justicia que Mendoza tenía relaciones con ese bunker". Y recordó que muchos vecinos habían querido derribar el bunker "por distintos problemas que ocasionaron y los soldaditos que defendían el kiosko, los alentaban a que fueran a hacer la denuncia a la comisaría, porque total esa droga era de la gorra".

Toniolli recordó que "en su momento transmitimos además la afirmación de vecinos que decían que Mendoza no les tomaba las denuncias cuando iban a hacerlas. Hicimos esa denuncia pública, y después nos enteramos que el juez que entendía en la causa entonces en feria, Luis María Caterina, había enviado a la gente de Asuntos Internos para relevarlas y suponemos que habrán sido confirmadas, porque de lo contrario Mendoza seguiría hoy en su cargo".

Sobre el silencio mediático en torno del recambio, Toniolli interpretó que "es una decisión que no quiso aparecer como producto de esta situación, porque cuando salió la denuncia en los medios, el propio gobernador hizo una defensa cerrada del subcomisario Mendoza. Incluso, insólitamente, se lo habilitó a que saliera dando un reportaje en un diario local, en el que dijo que me iba a querellar porque había dicho lo que los vecinos sostenían. Pero aún, mal asesorado el goberandor Bonfatti terminó defendiéndolo públicamente en Rosario/12, donde aseguró que se habían equivocado de Mendoza, que era otro policía el investigado. 

Por eso digo que el silencio de esta decisión tiene que ver con no aparecer tomando decisiones inversas a las tomadas al principio".
Fuente:Rosario12


LA MINISTRA NACIONAL DIJO QUE LA PROVINCIA NO FIRMO TRES PROTOCOLOS DE SEGURIDAD.
Garré renovó críticas para Santa Fe
La funcionaria especificó que son convenios para la lucha contra la trata de personas, la contención de manifestaciones sociales y el Sistema Federal de Identificación Biométrica. Volvió a negar que haya retirado gendarmes de aquí.
Garré: "La mayoría de las provincias firmaron, pero Santa Fe, Córdoba y la ciudad de Buenos Aires, no".Imagen: Télam
Desde Santa Fe
La ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, dijo que el gobierno de Antonio Bonfatti aún no firmó ninguno de los tres protocolos que ofreció su cartera en el Consejo Federal de Seguridad para coordinar con las provincias la lucha contra la trata de personas, la contención de manifestaciones sociales y sumarlas al Sistema Federal de Identificación Biométrica (SIBIOS), que centraliza los registros patronímicos y biológicos individuales. "Recién la semana pasada, Santa Fe nos pidió estos protocolos que no habían firmado. Esperamos que los firmen", dijo Garré. Los otros que tampoco adhirieron son los gobiernos de Mauricio Macri, en la ciudad autónoma de Buenos Aires y el de José Manuel de la Sota, en Córdoba.

"La mayoría de las provincias los han firmado, pero Santa Fe, Córdoba y la ciudad de Buenos Aires, no. Es increíble", expresó la ministra por la Radio Pública. "Los protocolos son sobre varios temas y fueron ofrecidos en las reuniones del Consejo Federal de Seguridad. Se han hecho varios en estos dos años desde que estoy a cargo del Ministerio de Seguridad, que se creó además hace dos años", recordó.

Uno de los más importantes es el "vinculado a normas de procedimientos unificadas de todas las policías provinciales para casos de trata de personas, es decir para la detección precoz de situaciones que es necesario intervenir, uniformar la intervención y la forma en que se desarrolla el procedimiento para que no quede afectado por nulidades y que luego la justicia rechace esos operativos por alguna imperfección", explicó Garré. "Los problemas más graves de trata de personas se dan en las fronteras, por eso es muy significativo que los firmen las provincias. Este es un delito terrible, una forma de esclavitud inaceptable en el siglo XXI. Es algo que hay que combatir. Y como son delitos complejos hay que combatirlos todos de común acuerdo, con procedimientos articulados, comunes, porque si no es muy difícil derrotar a estas organizaciones", agregó.

El otro protocolo es el que regula "el comportamiento de las Policías provinciales ante manifestaciones públicas, que trata de establecer normas para poner límites, indica una cantidad de procedimientos y plantea agotar las instancias de negociación, es decir de no se utilice la fuerza sino en situaciones extremas. 

Realmente, es un protocolo que fue consultado con distintos sectores". "Es muy importante cambiarles las doctrinas a las policías para que el uso de la fuerza sea el mínimo posible. En este tema de la regulación del uso de la fuerza hay que hacer un gran esfuerzo, incluso en la capacitación de los efectivos porque hay estructuras muy obsoletas que hay que cambiar".

"La seguridad es un tema que las provincias se han preservado a través de sus propias policías. Esto está en la Constitución nacional y en las constituciones provinciales. Pero las policías provinciales no han sufrido, lamentablemente, un proceso de transformación que era imprescindible hacer, han tenido mucha autonomía del poder político. El poder político no se ha fijado como objetivo la conducción de esas fuerzas, fenómeno que ocurrió también a nivel nacional, pero está más marcado en las provincias. Entonces, estos protocolos que establecemos en el Consejo de Seguridad, donde están todas las provincias, es a los efectos aggionar los procedimientos de todas esas policías, primero para que sean uniformes ante determinados temas en el país y segundo, para ir produciendo este proceso de modificación de valores, costumbres, doctrina y práctica de las policías provinciales, donde sigue habiendo mucho autoritarismo y no se respetan los derechos humanos. Todo eso trata de corregirse a través de protocolos que se discuten y se acuerdan y se firman".

El tercer protocolo que Santa Fe no firmó es "la adhesión al Sistema Federal de Identificación Biométrica, para que nuestras huellas digitales vayan a un archivo", precisó Garré. "Si las provincias toman huellas digitales en diversos trámites y no se vuelcan en un registro común, perdemos información, dejamos la base de datos incompleta. Nuestro objetivo es que a fin de años tengamos las huellas dactilares de los 40 millones de habitantes en la base de datos. Más, la de extranjeros que hacen algún trámite en el país. Esto permitirá cruzamiento e identificación de huellas que pueden estar en una escena del crimen, tiene una enorme importancia que todas las provincias colaboren con el enriquecimiento de esta base".

"Tenemos un compromiso con la seguridad, creemos que es un derecho, queremos garantizarlo, pero se necesita de la participación de la gente y de la cooperación de todos los Estados provinciales", concluyó la ministra.


LA PELEA POR LOS GENDARMES
"Están todos"
Desde Santa Fe
"El gobierno de Santa Fe insiste que el Ministerio de Seguridad de la Nación ha desplazado a efectivos federales de la provincia y que eso lo deja desamparado ante el accionar contra el narcotráfico. ¿Esto es así?", fue otra de las preguntas. La ministra Nilda Garré contestó: "No hemos sacado absolutamente a ninguno de los efectivos asignados en la provincia, más aún, en algunos casos se han reforzado. La obligación fundamental de las fuerzas federales es el control de rutas, la Gendarmería lo está haciendo, incluso a través de convenios con municipalidades, entre ellas la de Rosario. Además de la presencia normal de Gendarmería en las rutas nacionales, hay convenios específicos con varias municipalidades. En el caso de Rosario, es toda la avenida de circunvalación de Rosario que es una ruta nacional y está controlada por Gendarmería, se hacen controles vehiculares y de seguridad vial. Y Prefectura tiene una presencia importante en puertos y riberas. Hay alrededor de 1.500 efectivos distribuidos en la provincia de Santa Fe, más otros 100 de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en los dos aeropuertos de la provincia (Fisherton y Sauce Viejo) y algo en las delegaciones de la Policía Federal, pero es menor. La presencia más significativa es de Gendarmería y Prefectura. No se ha movido un solo efectivo".

"El desplazamiento de algunos efectivos de lo que se llama el Escuadrón Móvil de Gendarmería que está radicado en Santa Fe, a otros lugares, no afecta las prestaciones que se venían dando en la provincia. Porque como el nombre lo indica es móvil, están radicados ahí hasta ser destinados a otro lugar del país, pero no prestan servicio en la provincia", finalizó.

Sin embargo desde el Ejecutivo provincial mantienen otra interpretación del tema y hacen incapié en las tareas diferenciadas de las provincias que la Gendarmería cumple en alguna zonas de la provincia de Buenos Aires y Capital Federal.
Fuente:Rosario12


Asesinato en Fisherton
23/02/2013Un joven de 23 años fue muerto a balazos disparados desde un automóvil que se puso a la par de la motocicleta en la que se trasladaba la víctima, en el barrio de Fisherton.

El muchacho, que vivía a pocas cuadras del lugar del crimen, fue baleado sin que mediara un intento de robo, añadieron las fuentes. Testigos del hecho brindaron detalles del automóvil en el que se movían los atacantes, aunque aún no hay detenidos.

El crimen ocurrió a las 0.30 en Córdoba y Colombres, en el barrio residencial Fisherton, ubicado en el oeste de esta ciudad.

La víctima fue identificada por la Policía como Franco Nahuel Zalazar, quien se trasladaba en una motocicleta marca Honda Tornado de 250 cilindradas.

Según voceros del caso, el joven circulaba anoche en su moto por la calle Córdoba, cuando a la altura de la intersección con Colombres, desde un Chevrolet Astra color blanco que se puso a su lado, efectuaron varios disparos.

El joven cayó al suelo tras recibir una cantidad aún no determinada de disparos en la zona lumbar, indicaron los investigadores.

Agregaron que el vehículo de los atacantes, que según los testigos tenía vidrios polarizados, escapó del lugar tras la balacera.

En el lugar del hecho se secuestraron varias vainas servidas de calibre 9 mm, el arma con el que habrían disparado sobre el cuerpo de Zalazar.

“No hubo intento de robo, se le pusieron al lado y tiraron a matar”, precisó a esta agencia un investigador del caso.

El joven tenía un antecedente por amenazas y una causa abierta en el juzgado correccional 5 de Rosario, dijeron los informantes.

Los investigadores tratan de determinar la razón del crimen, que podría tratarse de un ajuste de cuentas o una venganza.

La víctima tenía domicilio a pocas cuadras de donde fue baleada esta madrugada, en el monoblock II del Fonavi rosarino ubicado en Schwitzer 7791.
Fuente: Télam
Fuente:RedaccionRosario


Dos homicidios en menos de una hora y en un radio de 15 cuadras
Ambos hechos fueron perpetrados desde vehículos en movimiento y se presume que se utilizó una misma arma.

24 feb, 2013

asesinato
Dos homicidios en el plazo de una hora y en un radio de 15 cuadras ensangrentaron la zona oeste de la ciudad pasada la medianoche de anteayer. Ambos hechos fueron perpetrados desde vehículos en moviendo y causaron, además, cuatro heridos de bala, aunque ninguno revestía gravedad. La Policía descartó que el segundo ataque, en el corazón de barrio 7 de septiembre, haya sido en venganza del primero, sobre avenida Eva Perón al 7700, ya que las vainas recolectadas en la escena de cada crimen pertenecían a la misma pistola. Más bien, los pesquisas relacionaron los hechos al advertir que habrían sido cometidos por los mismos autores.

Franco Nahuel Zalazar tenía 23 años y era conocido como Nahuelito. Vivía en uno de los monoblocks del fonavi 7 de Septiembre y minutos antes de la medianoche del viernes conducía su moto Tornado 250 cc por calle Colombres y la detuvo en el semáforo de avenida Eva Perón. En ese momento se puso a su par un Chevrolet Astra color blanco con vidrios polarizados, desde el que se asomo una pistola calibre 9 milímetros que descargó un cargador entero sobre el muchacho.

Al menos ocho plomos impactaron en la espalda del joven que cayó muerto al lado de su moto, ante la mirada de espanto de los clientes de una heladería apostada en la misma esquina.

La noticia causó un profundo dolor entre los allegados de la víctima, que al igual que los vecinos de la zona aseguraron que era “laburante”, estaba comprometido con su novia y jamás utilizaba armas “ni se metía con nadie”.

No obstante, la brutalidad con la que fue acribillado despertó todo tipo de hipótesis entre los suyos en busca de una explicación coherente.

“La moto la había comprado usada hacía seis días. Todavía no tenía todos los papeles, por ahí lo confundieron con el dueño anterior”, deslizó una mujer mientras que otra persona dijo que Nahuelito no le tenía miedo a nadie, y quizás le hizo frente a algún pesado o se resistió a un robo.

“Era un pibe de barrio, no se iba a dejar faltar el respeto y si lo molestaban se iba a agarrar a las piñas, pero no andaba armado, ni era un pendenciero ni nada raro. Lo que le hicieron no tiene nada que ver con él”, relató otra persona profundamente conmocionada tras remarcar que el muchacho era hincha de Central y que si iba a la cancha era porque se compraba la entrada.

“Era un hincha como cualquier otro, hasta se había tatuado en la espalda «Los Guerreros» en honor a su equipo de fútbol”, dijo.

Fuentes del caso informaron que Zalazar tenía solo un antecedente penal por amenazas, de abril de 2011, por un hecho que tenía que ver con su personalidad.

“Nunca lo vi mostrar miedo”, dijo un conocido tras tildar de inexplicable que le hayan disparado 13 veces a un pibe que laburaba como empleado metalúrgico. “Renunció a la empresa cuando lo llamaron de la General Motors, que le dieron trabajo porque se cansaron de que le lleve un currículum por semana. Pero después lo echaron y estuvo un mes sin trabajar, hasta que hace unas semanas entró en una fábrica metalúrgica de Granadero Baigorria, estaba muy contento”, añadió.

Segundo episodio
La segunda parte de la saga violenta en la que se contaron unas 30 detonaciones ocurrió 15 cuadras al norte, en el corazón de barrio 7 de Septiembre, donde vivía Zalazar. Fue cerca de la una de la madrugada de ayer y tuvo de blanco una cortada entre monoblocks, a metros de Colombres y Martínez Estrada, en la que se juntan durante las noches varios muchachos del barrio, sindicados por algunos vecinos de consumir bebidas alcohólicas y algún que otro estupefaciente.

Sin embargo, la lluvia de balas que irrumpió en la noche desde dos motos y un auto en movimiento causó una víctima fatal que no estaba entre la pibada sino dentro de un automóvil Renault 19.
Leyla Alario, de 21 años, recibió un disparo en la espalda que ingresó por la parte trasera del auto en el que la joven esperaba a su novio, que había bajado a hablar con unos chicos de la zona. Falleció en el hospital 
Eva Perón de Granadero Baigorria, al que fue trasladada por su pareja, Luciano M., de 32.

La feroz balacera, que según los vecinos contó con más de 30 plomos, causó además heridas a otros cuatro muchachos aunque ninguno revestía gravedad.

Los jóvenes fueron identificados como Alan F., de 18; Michele V., de 17; Daniel T., de 18 y Lucas R., de 22, todos oriundos del barrio, y dos de ellos con antecedentes por delitos contra la propiedad y conocidos por sus apodos.

“Son siempre 20 o 30 los que se juntan en la cortada, pero el problema es con un par de ellos que roban en otro barrio y traen la bronca para acá”, dijo una vecina tras agregar que los tiros fueron disparados cuando pasaron cuatro muchachos a bordo de dos motos y un Peugeot 206 gris con vidrios polarizados cuya cantidad de ocupantes no fue precisada.

Lo particular de ambos ataques, según una alta fuente policial, es que varias de las vainas 9 milímetros recolectas en los dos violentos episodios tenían “la misma huella digital del arma”, por lo que se presume que al menos uno de los tiradores participó en ambos hechos.

En ese sentido, un jefe policial explicó que las vainas cuentan con tres marcas inconfundibles conocidas como la huella digital. “La uña extractora, la púa que pega en el culote y el vallado que queda en el casquillo”, dijo el vocero tras aclarar que ahora falta hallar el arma en cuestión.

Otro de los puntos que investiga la Policía es la posible relación entre Zalazar y los pibes baleados en 7 de Septiembre, dado que habría una amistad entre uno de ellos y el joven asesinado una hora antes de la balacera.

Los crímenes son investigados por la subcomisaría 21ª y la seccional 17ª, junto a la Brigada de Homicidios y el juzgado de Instrucción 11ª, a cargo de Hernán Postma.
Fuente:ElCiudadanoyLaGente       


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