24 de abril de 2013

COLOMBIA.

MARTES, 23 DE ABRIL DE 2013
Las contradicciones en el seno de la Izquierda colombiana
Por Alberto Pinzón Sánchez
Quien desde la llamada Izquierda colombiana se oponga a una Constituyente que, refrende los acuerdos alcanzados en la Habana y las Farc-EP y los demás acuerdos alcanzados con el ELN y el EPL, para finalizar el histórico conflicto social armado de Colombia, pues sencillamente no ha comprendido el “ABC” de la Solución Política; pues una es parte integrante e inseparable de la otra ¿Cómo se va a reconciliar el Estado colombiano con sus ciudadanos, si no es desmontando las dos patas que soportan el conflicto interno? Una, la estructura de la tenencia de la tierra y dos, la máquina del Terror del Estado. 

Pero además, si para oponerse a ella, argumenta que las elecciones para elegir a los constituyentes pueden ser ganadas por AUV y sus 7 enanitos, pues no ha hecho un análisis concreto de la situación concreta actual en perspectiva. No ha entendido el novedoso momento político que se está viviendo en Colombia a partir del auge de la movilización social Unitaria y Organizada desde la base popular cada vez más politizada y consiente, organizando múltiples procesos Constituyentes locales y regionales y, pidiendo paz con justicia social democracia y soberanía, es decir que por su tradicional ceguera electorera, desconfía profundamente de la gente del común en su marcha irreversible hacia la segunda independencia. 

Es precisamente el torrente unitario movilizado en calles y carreteras de Colombia, exigiendo paz con justicia social y soberanía, lo que ha hecho aflorar las contradicciones larvadas durante tantos años en el seno del bloque de Poder Dominante, y que a partir del “bogotazo por la paz”, del nueve de abril pasado, le han abierto a la Gente del Común un panorama totalmente nuevo e inédito, que de saberse utilizar para continuar avanzando, puede conducir a una situación insospechada como por ejemplo, un masivo y contundente Paro Cívico Nacional; el que no es posible visualizar con la tradicional inercia de los cálculos electoreros. “La única arma efectiva contra la guerra es la huelga”, decía el escritor y periodista italiano Curzio Malaparte. 

Este aspecto del abandono de la lucha de masas en beneficio de las próximas elecciones que hay que estar preparando constantemente, es más serio y tiene más implicaciones de lo que se cree y, no es lo único que separa a la llamada “Izquierda colombiana”. También nos separa su concepción maoísta de la contradicción (ya superada en el resto del mundo) que solo ve en blanco y negro la unidad y lucha de los dos contrarios, sin analizar sus complejas relaciones, interacciones e intermediaciones, es decir, el proceso complejo de cómo se unen y luchan estos contrarios: 

Claro que Uribe Vélez, es el representante epónimo del latifundio ganadero pre-.moderno y violento. Que Pastrana representa a los corruptos beneficiados con los millonarios negocios, (en dólares) de la guerra geoestratégica del Plan Colombia: (Araujo, Banpacífico, Dragacol, ect). Que el fanático religioso Ordoñez representa los intereses nacionales y trasnacionales de los jerarcas de negro del Opus Dei y de Tradición Familia y Propiedad. Que JM Santos representa los negocios financieros de la oligarquía santafereña en su más aquilatada expresión y que además, todos juntos están unidos en torno al credo superior del Neoliberalismo. 

Pero también es cierto que, no solo por asuntos económicos sino por el proceso de paz de la Habana y la movilización popular, han entrado en lucha abierta e irreconciliable. Ya no es por debajo de la mesa, soterrada e hipócrita, como venía sucediendo desde el pacto de Sitges firmado entre Laureano Gómez y Alberto Lleras. Pacto en las alturas que (entre otras cosas) hoy es imposible volver a repetir. 

Pero hay más: La concepción del conflicto interno colombiano ha trazado una cicatriz mental en sus cerebros. Mientras JM Santos reconoce con objetividad que” existe desde hace muchísimo un conflicto interno que se debe resolver políticamente” y así sea simbólicamente, desde el frente de la embajada de los EEUU en Bogotá apoya el “bogotazo por la paz”; Uribe Vélez y los demás, cegados por su anticomunismo pro-gringo, insisten tozudamente en negarlo, argumentando que en Colombia hay una amenaza terrorista -comunista contra la democracia, que hay que derrotar militarmente.

Y después del incidente de la filtración a Uribe Vélez, de las coordenadas militares donde se encontraba el comandante Pablo Catatumbo, no hay duda de que JM Santos tiene al provocador ministro de guerra Pinzón en ese puestico, porque es el único que le puede evitar un Golpe Militar instigado por AUV y sus 7 enanitos. 

Así pues que, No es el asunto teórico del rechazo al Neoliberalismo (implementado desde hace más de 40 años por la oligarquía colombiana y en lo cual no hay dentro de la izquierda diferencias sustanciales) lo que nos separa. Es la incomprensión de la Salida Política, de la cual forma parte inseparable la Constituyente. El “electorerismo miope” en remplazo de la lucha de masas y la desconfianza en ellas, hacedoras de la Historia; junto con la distorsión maoísta del análisis concreto de la situación concreta actual en clave estratégica, tan recomendado por Lenin, lo que está por resolverse en la praxis. Es decir en veremos. 

La lucha contra el Neoliberalismo trasnacional no puede convertirse en un muro metafísico que nos impida por el momento, avanzar hacia la Paz con justicia social y democracia con quienes quieran marchar en ese sentido, como lo acaba de decir la máxima autoridad del Polo Democrático en el foro de la Universidad Nacional. Estaríamos cayendo en el otro extremo del idealismo trotskista: Si las FARC –EP no tiene un programa obrero y socialista, No son revolucionarias, ni nada. 

Post Scriptum: La adivinanza de la valla de Facho Santos tiene una respuesta real: Quien ha matado más policías es el régimen oligárquico colombiano, que convirtió a la Policía Nacional en un destacamento contraguerrillero, quitándolo del ministerio del Interior (donde debe estar) para enviar esos colombianos rasos a matar a sus hermanos de clase y, a morir sin pena ni gloria en las selvas colombianas. Pero no solo ha enviado esta guardia pretoriana comandada por Santoyo, el Papero y otros fantoches rateros con charreteras, sino a soldados rasos comandados por el general Rito Alejo y los tantos otros héroes condecorados, paracos y cobardes que siguen en la impunidad. Ojo Fachito, que las Victimas son consecuencia. La causa eficiente (para que me entienda) es el Terror del Estado. 

MARTES, 23 DE ABRIL DE 2013 
Contra los engaños de los TLC, renegociarlos 
Por Jorge Enrique Robledo (MOIR) 
La soberanía y la seguridad alimentaria dependen de dónde se produce la comida. Colombia debe hacer esfuerzos por producir sus propios alimentos. Colombia está perdiendo su seguridad alimentaria y con los TLC la vamos a perder aún más. 

Se ha mencionado el tema de la seguridad alimentaria en términos de la incapacidad de la gente para comprar sus alimentos. Es una manera de enfocarla, digamos. Y el balance en ese sentido no puede ser peor. Hay cerca de 8 millones de compatriotas que todas las noches se acuestan con dolor de estómago, no porque hayan comido mucho, sino porque no comieron nada. Colombia es un país con hambre crónica, con millones de colombianos, niños, adultos y ancianos, que cuando abren sus ojos por la mañana no saben qué van a desayunar. Es una realidad dramática de desnutrición. 

Sin embargo, quiero poner la mira en otro aspecto de la seguridad alimentaria: dónde se producen los alimentos. Son dos cosas distintas. Puedo no acceder a los alimentos porque no tenga con qué comprarlos. Pero puede suceder, y en la historia de la humanidad suele ocurrir, que teniendo con qué comprar los alimentos, no se pueda acceder a ellos por alguna razón. Veamos unos ejemplos históricos: cuándo el sitio de Cartagena de don Pablo Morillo, los patriotas que estaban dentro de la ciudad tenían recursos de oro y de plata con que comprar alimentos, pero las tropas del rey de España no los dejaron entrar, con los efectos conocidos. Hay otro caso famoso en la India, en el siglo XIX, cuando unos especuladores ingleses compraron todo el grano de una provincia y provocaron una hambruna. Y otro caso más conocido todavía, cómo durante la Segunda Guerra Mundial hubo en Europa una hambruna, porque a pesar de que la gente tenía recursos de dinero, oro, plata, joyas, la guerra impedía producir los alimentos. 

A partir de esta preocupación, del problema de si los alimentos están disponibles o no, así se tenga o no dinero, hace un par de décadas la FAO diseñó el concepto de la seguridad alimentaria, que para efectos prácticos podríamos asimilar al concepto de soberanía alimentaria: el problema de dónde se produce la comida. Yo tengo acceso a ella, sí o no, dependiendo de dónde se produce. 

La visión del libre comercio, del neoliberalismo, es que no importa en qué país del mundo se produzca la comida mientras yo tenga dónde comprarla, Según ellos, la clave es tener dónde comprarla. Ven entonces el problema de la seguridad alimentaria como un problema global, mundial. Durante las discusiones del TLC con Estados Unidos me decía aquí un ministro que por qué Colombia tenía que producir alimentos si tenemos petróleo, carbón, recursos en dólares con que importar los que necesitemos. Luego esa idea de la seguridad alimentaria como un problema de producir los alimentos es una idea sin sentido, decía.Es la visión del libre comercio, del neoliberalismo, que apunta a concentrar la producción de alimentos en unos cuantos sitios de la Tierra y de allí distribuirlos para todo el planeta. 

Otros concebimos la seguridad alimentaria como un fenómeno nacional. Y es que un país como Colombia, con agua, tierras y productores suficientes, debe hacer esfuerzos por producir sus propios alimentos. Porque la tesis de importarlos con las divisas del petróleo o la minería puede no garantizar la seguridad alimentaria porque quedamos sometidos al chantaje extorsivo que nos quiera hacer el país o la trasnacional a la que haya que comprarle la comida. O porque se interrumpan las vías de comunicación, por ejemplo, por una guerra, por una erupción volcánica, por una huelga. O porque se desate una plaga en el centro-oeste norteamericano y se produzca una hambruna de tipo global. 

Colombia ha perdido su seguridad alimentaria 

Lo que voy a demostrar es que Colombia ha perdido en materia gravísima su seguridad alimentaria. Cada vez estamos más sujetos al chantaje o a las imposiciones que nos quieran hacer las potencias de donde estamos trayendo los alimentos. Las cifras son contundentes. En Colombia se producen 25 millones de toneladas de productos agrícolas al año. De ellos exportamos 4, principalmente café y banano y otras cosas. Quedan 21 millones de toneladas. E importamos 10, el 50% de la producción total para la alimentación. Estamos hablando de que si por cualquier razón se cortaran o se interrumpieran o se limitaran esos flujos hacia el país, Colombia quedaría abocada a una auténtica hambruna, porque aun teniendo recursos con que comprarlos, los alimentos podrían no llegar. 

Veámoslo por sectores. En el caso de la producción de cereales, principalmente trigo y maíz, la clave de la dieta básica de todo país, estamos importando el 55% del consumo nacional. En el caso de las leguminosas, fríjol, garbanzo, lenteja, etc., también muy importantes, estamos importando el 44 por ciento del consumo nacional. Y en el caso de las oleaginosas y aceites, no menos claves, estamos importando el 37% del consumo nacional y con tendencia a aumentar. Aquí nos ha dicho el ministro Juan Camilo Restrepo: no, senador Robledo, la cosa no es tan grave, mire que estamos produciendo tanta carne de pollo y tanto de cerdo. Y es verdad. Pero ojo, esos pollos y esos cerdos en buena medida se están produciendo con cereales importados. Un pollo es algo así como un maíz con alas, pero el maíz es norteamericano o argentino. Luego ahí está embolatada la seguridad alimentaria. 

Y también está amenazada en materia gravísima por los TLC que se nos vienen encima como una avalancha. Todos sabemos que el arroz va a sufrir pérdidas descomunales con el TLC con Estados Unidos, ya vigente. Si no está entrando más es porque todavía hay algunos controles, pero no porque seamos competitivos. El caso de la leche es pavoroso. Colombia es autosuficiente en producción de leche. Tenemos toda la seguridad alimentaria en leche, pero lo que se viene es una masacre contra el ganadero de la leche, que va a ser literalmente aplastado por las importaciones. El fenómeno tiende a agravarse. En los últimos 4 años las importaciones de cereales han aumentado en 75%, las de semillas y frutas y oleaginosas en 133%, los cárnicos en 42%, y eso que apenas está empezando a entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. 

Desde el punto de vista de la seguridad alimentaria, Colombia no puede entonces estar peor, porque la tenemos ya perdida en proporciones gravísimas y porque la vamos a perder aún más en los próximos años. 

Les oigo a los ministros echarnos el mismo cuento de hace 23 años, desde los días de César Gaviria Trujillo, que se nos abre un mercado muy grande en no sé dónde. Lo debieran tener grabado, señor ministro, y al comparecer aquí, simplemente prender la grabadora. Que podríamos, que es de esperarse, que nosotros creemos, que hay que soñar. Y no dan una sola cifra, porque no pueden darla. Muéstrenos, señor ministro, pero con cifras, qué carajos es lo que vamos a exportar de productos agrícolas a Corea. Y mientras tanto, sí se abren las importaciones coreanas para destruir la industria nacional. Nos echan el cuento de que a Europa no sé qué. Paja, todas las exportaciones posibles de productos agrícolas a Europa ya se están haciendo, no va a entrar allá nada nuevo. Pero los europeos sí nos van a inundar, para poner un solo ejemplo, de productos lácteos y cárnicos. Que a Estados Unidos, un mercado abierto de 300 millones de habitantes. Paja, dónde está, qué es lo que vamos a exportar a Estados Unidos, no tenemos oferta exportable. Tampoco es cierto que a los países de América Latina que hayan suscrito TLC con Estados Unidos les haya ido bien. Ya se lo he demostrado en dos ocasiones al ministro Juan Camilo Restrepo en la Comisión Quinta del Senado y con cifras. Le mostré lo que ha pasado en Chile, en Perú y otros países que han sufrido retrocesos inmensos. No más cuentos, señores ministros, por favor. 

Y no somos competitivos, no porque nuestros agricultores sean brutos ni vagos ni ineptos, no. Si no podemos exportar, es porque el gobierno no cumple con el deber mínimo de ofrecerles a nuestros productores condiciones básicas para ser competitivos. Cómo vamos a serlo con uno de los combustibles más caros del mundo, una de las energías eléctricas más caras del mundo, con tasas de interés superiores a las norteamericanas y a las europeas, con ciencia y tecnología subdesarrollada. Ustedes no le ofrecen a la gente del agro nada de aquello a lo que están obligados. Lo único que les aportan son malos consejos y decisiones equivocadas y eso sí, les exigen que compitan. Siempre se me han parecido los ministros a esos entrenadores de natación que cogen la piscina, le ponen el agua a cero o a cien grados y empujan el muchacho a que se sancoche o se congele. Y después lo regañan diciéndole que no puede nadar bien porque le falta un curso para mejorar la autoestima. 

Cómo vamos a competir si los subsidios agrícolas norteamericanos valen 70 mil millones de dólares al año, si los subsidios europeos valen 70 mil millones de euros, una moneda más fuerte que el dólar. Y aquí la gran genialidad que se inventaron que dizque para competir en el TLC con Estados Unidos fue el AIS, Agro Ingreso Seguro. Parece un chiste, pero es verdad. Y ahora con el PIPE nos van a meter una versión recauchada de AIS. Sí, les podrá servir a algunos favoritos, podrá el gobierno aceitar algo de politiquería y algunos se enriquecerán con los subsidios. Pero el país como un todo va a ser severamente derrotado. 

Una última explicación de por qué no podemos competir. Si en el 2006 el TLC con Estados Unidos era horriblemente malo para el país, hoy es treinta o cuarenta por ciento peor por causa de la revaluación. Es que el modelo económico del libre comercio fue capaz de destruir el café, increíble. Estamos importando 900 mil sacos de café. Si alguien lo hubiera dicho hace 20 años, se lo habrían llevado para el manicomio. La revaluación nos hace imposible competir con las grandes potencias. 

Y cada vez se sabe más algo que los neoliberales han intentado ocultar. El grueso de la revaluación obedece a las devaluaciones masivas norteamericanas, europeas y de las grandes potencias que están creando una especie de dumping monetario a escala global. El libre comercio no es un fair play. Se lo inventaron Estados Unidos y los europeos para arrasar nuestras economías y la decisión es esa: arrasarlas de una u otra manera. Y como no les alcanzaron los subsidios ni la ciencia ni la tecnología ni la infraestructura, ahora se dedicaron a devaluar sus monedas, a hacernos abiertamente un dumping monetario. Luego la posibilidad de resistir a esta avalancha es ninguna. Y aquí se paran los ministros y nos hablan de numeritos que a las personas ignorantes les suenan a mucha plata, cuando son sumas insignificantes, como lo sabemos quienes conocemos los hechos en detalle. 

La posición del Polo Democrático Alternativo es muy sencilla: no más TLC. Y que no venga este gobierno a echar el cuento de que los TLC son del gobierno pasado. No. Son de este gobierno, son del ministro Juan Camilo Restrepo, son del presidente de la República. Y segundo, el Polo estará al lado de los agricultores y de los ganaderos de Colombia. No solo dice que no más TLC con nadie, sino que está exigiendo que se renegocien los ya firmados. Que el presidente de la República, en una actitud de dignidad, de patriotismo, se pare y les diga a los gringos que vamos a renegociar el Tratado, porque quedó mal negociado y se le impusieron a Colombia condiciones leoninas. Y que se sepa que alguien, desde la jefatura del Estado, va a defender el interés nacional. 

No puede ser que los extranjeros en Colombia, asociados con unos malos colombianos, de cómplices, de socios menores, de alcahuetes, sigan destruyendo el sector agropecuario colombiano y todas las posibilidades de progreso.
Fuente:Argenpress


23.04.2013
Colombia
El gobierno colombiano instó a las FARC a acelerar las negociaciones
El diálogo fue retomado en La Habana, con la idea de cerrar el debate sobre el demorado tema agrario, mientras la guerrilla, que regresó a la mesa con una delegación más amplia, resaltó que las conversaciones son irreversibles.
"Este es un proceso que no se puede prolongar indefinidamente", remarcó esta mañana antes de retomarse el diálogo el jefe de los negociadores gubernamentales, Humberto de la Calle, quien alertó que la obtención de resultados es la instrucción que recibieron del presidente Juan Manuel Santos, según reportaron las agencias de noticias EFE y Ansa.

Tras un mes de receso, las partes volvieron a sentarse en la mesa de La Habana con el equipo negociador de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) ampliado por la incorporación de "Pablo Catatumbo", Victoria Sandino Palmera, Freddy González, Lucas Carvajal, Laura Villa y Sergio Ibáñez.

Se trata de un "poderoso refuerzo" del equipo que muestra "la inmensa voluntad de paz" que tiene la guerrilla, sostuvo el jefe de la delegación insurgente, Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez.

Al respecto, los negociadores del gobierno señalaron que esas incorporaciones fueron facilitadas como "un voto de confianza" en el proceso.

"Esperamos que este nuevo aire sirva para concretar el cierre del primer punto de la agenda y dar así la señal que los colombianos esperan", resaltó De la Calle.

En un comunicado oficial, el jefe negociador subrayó la expectativa del gobierno de que "a los voceros de las FARC los anime el propósito de construir acuerdos en el tema agrario para poder pasar al siguiente punto de la agenda", que será la participación en política de los guerrilleros si se firma la paz.

La cuestión agraria es el primero de los cinco capítulos de la agenda acordada para negociar un acuerdo de paz y la que, hasta ahora insumió todo el debate desde que comenzó en noviembre.

La presente ronda, que es la octava, debió comenzar a inicios de este abril, tras un receso por Semana Santa decretado el 21 de marzo, pero la partes convinieron en prorrogar la reanudación del diálogo para tratar por separado los puntos en los que aún no se pusieron de acuerdo.

En tanto, la guerrilla consideró hoy que el diálogo con el gobierno es "irreversible" e insistió en que un acuerdo sea en el marco de la "justicia social".

"Luchamos por un futuro mejor para nuestros hijos: la paz democrática, con dignidad y justicia social que tanto anhela nuestro pueblo", subrayó un comunicado de los insurgentes.

"Luchamos por un futuro mejor para nuestros hijos"
FARC
Por otra parte, tanto los negociadores del gobierno como de las FARC desmintieron supuestos acuerdos políticos para una eventual reelección de Santos por un período acotado de dos años, como circuló en Bogotá desde hace unos días a partir de una propuesta del mandatario para reformar la Constitución.

"Que no se ataque al Gobierno por supuestos acuerdos que no se han hecho y nunca se harán con la guerrilla", reclamó De la Calle quien reiteró que la paz no será a cualquier coste ni "a las bravas".

Advirtió a los colombianos y a la guerrilla que en La Habana no se está negociando ni el modelo económico de Colombia ni la doctrina militar del país, entre otros temas que plantearon las FARC.

"Las discusiones recientes sobre la hipotética duración del periodo de los elegidos nada tiene que ver con la Mesa de La Habana ni alteran la necesidad de actuar con eficiencia y de manera expedita", indicó.

Por el lado del grupo insurgente, Jorge Torres Victoria, alias Catacumbo, sostuvo que "por ahora el presidente ha retirado la propuesta dejando un sabor a improvisación, dejando un sabor a echada para atrás. Y eso tiene varias lecturas".

El jefe guerrillero consideró que "a la paz lo que le conviene es seguir persistiendo en encontrar el camino de la reconciliación de la familia colombiana cualquiera que sea el presidente que gobierne Colombia".

Santos, cuyo mandato termina en agosto de 2014, propuso la semana pasada la posibilidad de ser reelegido sólo para dos años y que a partir de entonces, en 2016, los periodos presidenciales pasen de cuatro a seis años sin posibilidad de reelección.

Aunque Santos habló de una reelección mediante comicios, en medios políticos se conjeturó sobre la posibilidad de una ampliación de mandato sin reelección y por ello el presidente de Colombia aclaró ayer su propuesta en una carta al Congreso y pidió que sea retirada.

La nueva ronda negociadora, que se celebra en La Habana, sede permanente del proceso, tendrá como los anteriores una duración de once días y mantendrá la misma dinámica de celebrar tres jornadas seguidas de trabajo a las que sucederá una de receso.
Fuente:Telam

No hay comentarios: