7 de abril de 2013

EL ESTADO DE LA CAUSA JUDICIAL A DIEZ AñOS DE LAS INUNDACIONES EN SANTA FE.

EL ESTADO DE LA CAUSA JUDICIAL A DIEZ AñOS DE LAS INUNDACIONES EN SANTA FE
Esperan por la declaración del Lole
El actor civil en el juicio dijo que presentó pruebas que complican a Reutemann. "La pericia pedida por la justicia dice que Santa Fe se tenía que haber evacuado 24 horas antes (del 29 de abril)" pero el ex gobernador no dio la orden de evacuación.
Por Juan Carlos Tizziani
Desde Santa Fe
La catástrofe del Salado dejó 23 muertos que son recordados con cruces frente al municipio.
El querellante en el juicio a los responsables políticos por la catástrofe del 29 de abril de 2003 dijo que aportó a la causa las pruebas suficientes para imputar al ex gobernador Carlos Reutemann. "Si los fiscales hacen lo que tienen que hacer, tendrían que llamar a declarar a Reutemann", explicó Jorge Castro, actor civil en el proceso, junto con su esposa, Milagros Demiryi y ambos referentes del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (Medh). Las pruebas son las que "el juez (Jorge Patrizi) no aceptó en el período de instrucción" y que ahora, en la etapa del debate, su colega y juez del Crimen Nº4, Gustavo Urdiales, que debe dictar la sentencia, "no las puede denegar", explicó Castro. En 2006, Patrizi procesó a tres ex funcionarios de Lole: el ex intendente de Santa Fe, Marcelo Alvarez; el ex ministro de Obras Públicas, Edgardo Berli y el ex director de Hidráulica, Ricardo Fratti, por "estrago culposo agravado por la muerte de 18 personas", pero excluyó al ex gobernador porque hasta entonces no había "elementos suficientes como para sospechar que ha participado en los que hechos" que se investigan. Reutemann sintetizó su defensa para esquivar cualquier reproche por la catástrofe que dejó 23 muertos, más de 100.000 damnificados y un tercio de la ciudad bajo agua, en tres palabras: "Nadie me avisó".

"Reutemann se juega la cabeza en este juicio. Porque hemos presentado todas las pruebas contra él y contra Jorge Obeid. Todas las pruebas que el juez Patrizi no aceptó en el período de instrucción, ahora (el juez Urdiales) no las pueden denegar. Entonces, si quieren cerrar la impunidad, la van cerrar de la peor manera. Y si eso ocurre, recurriremos al fuero internacional para que haya una condena contra la provincia", dijo Castro. Y mencionó las pruebas que complican al ex gobernador:

* "Una declaración del propio Reutemann del 26 de abril de 2003, (publicada en el documental "La lección del Salado" de canal de cable C&D) en la que reconoció tres días antes de la catástrofe que los barrios del oeste iban a tener miles de evacuados.

* "El decreto 29 del Comité de Crisis, que salió el 29 de abril a la mañana, para la compra de más de 10.000 colchones, miles de zapatillas y frazadas, sabiendo que la ciudad de Santa Fe se inundaba.

* "El testimonio de tres vecinos, a quienes Reutemann, les dijo el mismo 29 de abril, a las 9.30 de la mañana, que se vayan de sus casas porque se iban a inundar hasta los techos. Si los fiscales piden informes sobre los celulares de Reutemann, va a salir exactamente dónde estaba, que estaba en el oeste de la ciudad, donde dijo eso. ¿Por qué? Porque las antenas permiten detectar la ubicación del teléfono, no es posible decir que el celular estaba ahí, y él en otro lado.

* "La reunión del 29 de abril, a las 11 de la mañana, en la Casa de Gobierno, donde Fratti dice la verdad, dice que marcó (sobre un plano de la ciudad de Santa Fe), la zona del oeste que iba a quedar bajo agua. Si los funcionarios que participaban miraron para otro lado o si alguien no entendió, ese no es el problema. No es una excusa para eludir la responsabilidad que tenían como funcionarios. Por ejemplo, (el ex secretario de Alvarez), Alejandro Rossi, declaró en la causa que él no entendió lo que Fratti le estaba mostrando, entonces, si no entendió, por qué no preguntó. O el ex director de Defensa Civil de la provincia (Carlos Filomena), que dijo que se fue al baño y tampoco lo escuchó. Las excusas de ese tenor pueden tener efecto en una justicia como la de Santa Fe, pero en una justicia independiente, serían un desastre.

* "Las declaraciones de los ingenieros que fueron echados de Vialidad Provincial, que dijeron claramente que el domingo (27 de abril), a la noche, se abandonó la defensa en la zona del hipódromo de Las Flores (por donde ingresó el río). Si el director de Vialidad no le informó al ministro de Obras Públicas o si este se calló la boca, ese no es el problema. A Reutemann no lo salva ninguno, porque la orden de evacuación la tiene que dar el gobernador, eso lo dice el artículo 3 de la ley de Defensa Civil. El ex intendente Alvarez no estaba autorizado a ordenar la evacuación, podría haberlo hecho, previa consulta con el Poder Ejecutivo, pero sabemos que después de las 9 de la mañana, Alvarez desapareció.

-¿Estas pruebas acusan a Reutemann? -preguntó Rosario/12.
-Sí que sabía que la ciudad se iba a inundar y no dio la orden de evacuación. Además, la pericia oficial lo dice claramente, que eso es lo que han querido echar abajo las defensas de los tres imputados y no pudieron. La pericia pedida por la justicia dice claramente dos cosas: que Santa Fe se tenía que haber evacuado 24 horas antes (del 29 de abril). Y que la orden de evacuación la tenía que haber dado el gobernador.

-¿Ustedes esperan que los fiscales imputen a Reutemann?
-Si la justicia hace lo que tiene que hacer, si el juez (Urdiales) y los fiscales actúan en forma independiente, eso es ineludible. Por lo menos, que lo llamen a declarar -respondió Castro.
El procurador de la Corte Suprema, Jorge Barraguirre, ya designó dos fiscales para que agilicen el juicio: la fiscal Nº 3, Mariela Jiménez y el fiscal Nº 7, Jorge Andrés. "Dio curso a nuestra solicitud", explicó Castro. Porque la causa se había quedado sin fiscal después de que se excusara el fiscal Nº 1, Gerardo Alesso, porque fue uno de los inundados en 2003.

"La defensa juega con la posibilidad de la prescripción, pero la causa no va a prescribir -señaló Castro? porque alguno de los tres imputados (Alvarez, Berli y Fratti) tuvieron contratos posteriores con el Estado. Entonces, eso lleva la prescripción hacia adelante, más o menos quince años".

"La estrategia de la defensa es prolongar la causa, por ejemplo, el abogado (Néstor) Oroño, defensor (de Berli), descubrió el fenómeno del cambio climático y pidió un estudio del tema. Parece que descubrió la pólvora -ironizó Castro?. Y los otros defensores van a establecer estrategias similares: dilatar el trámite para que la presentación de pruebas sea engorrosa. Nosotros plantemos que sea lo más ágil posible. O sea, que todos los materiales producidos por un medio escrito, televisivo o radial, se incorpore a la causa sin necesidad de que el juez pida la autenticidad de los mismos. Ese mecanismo es posible, porque son hechos del dominio público. Nadie puede falsificar una imagen de TV con un sobreimpreso que dice: 26 de abril de 2003. Es imposible. Eso permitiría agilizar la presentación de pruebas", concluyó Castro.


MEMORIAL DE LA INUNDACION
Se abrió la polémica
Desde Santa Fe
El intendente de Santa Fe, José Corral, propuso construir un Memorial de la Inundación. Lo imaginó en la zona del hipódromo de Las Flores, cerca de la brecha por donde ingresó el agua que arrasó un tercio de la ciudad. "Un lugar de encuentro y reflexión", dijo. El viernes, recibió la respuesta. Los damnificados que sostuvieron la lucha por la justicia durante todos estos años le plantaron 158 cruces frente a su despacho en la Municipalidad. Tantas, como hay en la plaza de Mayo, a metros de la Casa Gris: una por cada uno de los 23 muertos por el aluvión y los 135 que fallecieron después por causas asociadas. "Venimos a explicarle al intendente que la memoria sirve si hay justicia. No queremos un Memorial para llorar. Queremos que los responsables paguen con la cárcel y sus bienes lo que nos arrasaron en 2003", replicó una referente de la Carpa Negra, María Claudia Albornoz.

El proyecto del intendente cayó como una provocación entre los grupos históricos que contienen a los damnificados: la Carpa Negra -que resistió durante meses frente a la Casa de Gobierno-, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos -que promovió la querella judicial-, la Marcha de las Antorchas -que realiza rondas semanales en demanda de justicia desde hace diez años- y la organización Inundaciones Nunca Más (Inumas), que trabaja en los barrios del desamparo. "Es un intento de sacar rédito político. Un acto de campaña. "Por eso venimos a explicarle a Corral cómo se construye la memoria, sin aparatos y sin propaganda", lo calificaron.

Las cruces quedaron plantadas con el tiempo de la lucha: "29 de abril de 2003-29 de abril de 2013". Y su demanda: "Justicia". En un momento, el intendente se asomó a la puerta. "¡Corral, acercate, que no tenemos leptospirosis!", le gritó una mujer. Ella tenía un martillo en la mano que utilizó para clavar las cruces en la tierra. "Escondé el martillo, que no lo vea, porque va a pensar que le queremos pegar", bromeó una de sus compañeras. Corral estaba lejos como para escucharlas o reírse de la ocurrencia, dio media vuelta y se fue.

Marta Giavi, otra caminante de la Marcha de las Antorchas, interpretó el Memorial oficial como "un intento de cerrar heridas, que será difícil que cierren sin justicia". "La impunidad destruye absolutamente todo, desgasta, esconde, mata", dijo. "Y esta propuesta del intendente es para que la gente se olvide y se canse. 

Una especie de maquillaje del proyecto de una concejala, que dijo que ya llegó el tiempo de dejar de luchar, ahora estamos en otro tiempo. Y nosotros creemos que no. Siempre dijimos que vamos a luchar hasta que haya justicia, entonces, la gente puede creer que esto es un cierre y no es así", agregó Marta.

"Hace diez años que venimos exigiendo justicia", coincidió Albornoz. "Por eso vinimos a la Municipalidad de Santa Fe, a decirle a este gobierno que la memoria sirve si hay justicia. No queremos llorar lo que nos pasó. 

Queremos que los responsables paguen con la cárcel y sus bienes. Porque si no, los errores que cometen los gobiernos, como ocurre ahora en La Plata, los pagamos nosotros, con nuestro trabajo, nuestro esfuerzo y nuestras vidas. La matriz de impunidad tiene que cambiar. Por eso, seguimos en la calle exigiendo justicia".

Guillermo Ifrán (Inumás) también cree lo mismo. "La memoria es lo que nos sobra después de diez años de lucha, lo que esperamos es justicia. Y vamos seguir luchando, hasta ver a los responsables presos", ratificó.

Albornoz e Infrán coincidieron que hay otra deuda pendiente: las obras inconclusas. "Si los gobiernos que siguieron a los inundadores no hacen las obras que tienen que hacer, serán cómplices. Vamos a agrandar la foto de los inundadores", como llaman a los responsables políticos de la catástrofe.

"Lo que tendría que hacer el intendente para mitigar nuestro dolor son las obras que necesita Santa Fe, para no que no se vuelva a inundar la gente que se inundó. Hablo de desagües y cloacas en el cordón oeste. El desague en calle Entre Ríos, que era uno de los que se comenzaron, están parados desde hace años", completó Ifrán.


GRACIELA GARCIA, LIDER DE LA MARCHA DE LAS ANTORCHAS
"No nos conformamos con un colchón"
Desde Santa Fe
Graciela García es una de las referentes de la Marcha de las Antorchas, que convocó a centenares de rondas semanales en la plaza de Mayo, desde 2003. La demanda ha sido consecuente: juicio y castigo a los responsables de la catástrofe del río Salado. "En 2005, ya llevábamos 340 marchas, pero dejamos de contarlas", dice a Rosario/12. Quizás, por las compañeras que ya no marchan, porque ya no están. El 29 de abril se cumplirán diez años de la gran inundación que arrasó a Santa Fe. "Tenemos que llenar la plaza de Mayo, demostrarle a la sociedad que no nos conformamos con un colchón, que vamos a seguir la lucha hasta que haya justicia", señaló.

"El reclamo persiste porque no hemos logrado lo que pedimos desde 2003: justicia", afirmó Graciela. "Que Reutemann pague con cárcel por las muertes y el estrago en nuestros hogares y las pérdidas millonarias que le ocasionó a la provincia. Desde hace diez años que reclamamos eso y en este tiempo hemos podido comprobar una realidad: cómo los poderes públicos se entrelazaron para alimentar la impunidad y proteger a Reutemann, que es un personaje que en su momento tuvo poder y creo que todavía lo tiene. Nosotros venimos desde el barro, ¿por qué negarlo?, pero nos pusimos de pie. Muchos vieron en todos estos años que nunca caímos, que los inundados de la Marcha de las Antorchas no cedimos nuestras convicciones".

-¿Cuántas marchas hicieron?
-Llevamos una cuenta hasta hace algunos años. Hasta 2005, teníamos 340 marchas, pero después no las contamos más. Un de las compañeras que lo hacía, falleció. Y se trata también de eso. En estos diez años, tenemos cuatro compañeras menos. Siempre dijimos que la lucha fortalece, y es cierto, pero no somos diferentes a nuestros vecinos, sufrimos las secuelas de la inundación. Vivimos en el mismo lugar, en el mismo barrio, con la historia que nos arrebataron injustamente y que se podía haber evitado. Esas compañeras que murieron, no murieron por la inundación, murieron luchando.

-¿Las secuelas en el cuerpo?
-Sí, lo que nos pasó en 2003. Y todos estos años, en los que tratamos de sobrellevar una tragedia colectiva, mientras sufríamos la individual. A nosotros nadie pidió que lo hiciéramos, lo hicimos por convicción.

-¿Qué sintieron con la tragedia de La Plata?
-Nos devolvió las imágenes de lo que pasó en Santa Fe hace diez años. Lo que ocurrió en La Plata tiene una similitud en las imágenes, en el sentir, nos vuelve a traer en la piel y en el cuerpo lo que sentimos en el 2003, pero no podemos vincularlo con lo que pasó acá porque no conocemos aquella realidad.

-¿Qué esperan para el próximo 29 de abril?
-El deseo que tenemos las mujeres y los hombres de la Marcha de las Antorchas es que todos los santafesinos estemos en la plaza de Mayo. Porque las organizaciones (sociales y políticas) van a ir el 29 y después seguirán con su lucha, pero los vecinos tenemos que hacer nuestro propio acto, ocupando ese espacio en la plaza. Los vecinos tendrán la plaza para ellos, para expresar lo que sintieron y sienten ahora, a diez años. La plaza es de todos. Algunos decidimos ocuparla todos los martes, y los 29 de cada mes. Otros decidieron convocarse cada de 29 abril. Pero les pedimos que vayan, a decirle al poder lo que hay que decirle, y mostrar a la sociedad que no bajamos los brazos, que no nos conformamos con un colchón -concluyó Graciela.
Fuente:Rosario12

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