En las primeras elecciones tras el golpe que destituyó a Fernando Lugo, volvió al poder el Partido Colorado, que gobernó Paraguay durante 61 años, incluido el período de Stroessner. Lo hizo de la mano del polémico y conservador multimillonario Horacio Cartes. Cristina Kirchner le dijo al nuevo presidente que lo espera de nuevo en el Mercosur.
EL MULTIMILLONARIO REPRESENTANTE DEL TRADICIONAL PARTIDO CONSERVADOR GANO COMODO EN PARAGUAY
Triunfo de Cartes en la vuelta de los colorados
El empresario tabacalero obtuvo el 45,9 por ciento de los votos contra el 36,9 por ciento del senador oficialista Efraín Alegre y el 5,8 por ciento del ex presentador de televisión Mario Ferreiro, de Avanza País. El partido de Lugo se ubicó cuarto.
El multimillonario Horacio Cartes ganó por amplio margen las elecciones presidenciales en Paraguay, marcando el regreso al poder del conservador Partido Colorado, desbancado en 2008 por Fernando Lugo, tras seis décadas de gobierno. Con el 95 por ciento de los votos escrutados, el empresario tabacalero obtenía el 45,9 por ciento, contra el 36,9 por ciento del senador oficialista Efraín Alegre y el 5,8 por ciento del ex presentador de televisión Mario Ferreiro, de Avanza País. El nuevo presidente asumirá el poder el 15 de agosto en reemplazo de Federico Franco, quien completó el período iniciado en 2008 por el ex obispo católico, destituido el 22 de junio pasado por el Congreso, que lo acusó de mal desempeño de sus funciones. Cristina Kirchner saludó al nuevo mandatario y reafirmó la intención de que Paraguay vuelva al Mercosur, organismo del que fue suspendido tras el golpe institucional.Cartes es un empresario multimillonario recién llegado a la política. Fue señalado por contrabando, lavado de dinero y hasta narcotráfico, acusaciones que el ahora presidente electo negó sistemáticamente.
Enfundado en un lienzo rojo, el flamante presidente comenzó su discurso agradeciendo “al todopoderoso por esta gran fiesta cívica. Cuando me levanté hoy pedía al Señor que el ganador sea la República del Paraguay”, señaló ante la multitud que lo vivó en el centro de Asunción. “Como paraguayos debemos sentirnos muy orgullosos de lo que hemos podido demostrarle a todo el país y a todo el mundo”, dijo. Luego, manifestó que ratificaba su compromiso con todos los paraguayos. “La gente no nos pedía limosna, ni la gente más necesitada, pido a Dios que nos dé toda la sabiduría para honrar primero a quienes nos votaron, a quienes les doy todas las gracias del mundo, y decirles a los que no nos han votado que pondré todo mi esfuerzo para ganarme la confianza de ellos”, agregó.
Antes, Alegre había reconocido la victoria de su rival colorado en las elecciones nacionales. “No ha sido posible obtener el triunfo, así que el pueblo paraguayo se ha pronunciado y nosotros respetamos”, dijo el abogado que aspiraba a ser el nuevo presidente. De acuerdo con sus propios cómputos hasta ese momento, paralelos a los oficiales, el resultado electoral indicó una diferencia de entre 5 y 7 puntos porcentuales por debajo del empresario. Cartes había dicho que se iba a proclamar ganador cuando Alegre reconociera la derrota. La diferencia fue finalmente de 9 puntos.
“Hicimos un esfuerzo extraordinario. No dejamos de hacer absolutamente nada de lo comprometido con la gente y mañana seguiremos trabajando por el país”, dijo Alegre en rueda de prensa desde su centro de operaciones.
Bocinazos y el estallido de petardos colmaron las principales calles del centro asunceño, donde militantes del Partido Colorado dieron rienda suelta a los festejos. Frente a la residencia de Cartes, en el exclusivo barrio de Carmelitas, militantes vestidos de rojo desataron su euforia. El asesor técnico del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Luis Salas, dijo que, según cifras preliminares, la participación en las urnas fue del 75 por ciento, en una jornada electoral calurosa y soleada que transcurrió con normalidad. En los últimos comicios había votado un 65 por ciento de los paraguayos llamados a las urnas. El triunfalismo desplegado por los colorados, reunidos desde las primeras horas de la mañana, se manifestó en las filas que recorrieron los principales centros de votación.
Cartes vino liderando las encuestas de intención de voto sobre Alegre hasta principios de abril, cuando los liberales y los seguidores del caudillo colorado Lino Oviedo, fallecido en un accidente de helicóptero en febrero, sellaron un pacto electoral que volvió más reñida la contienda. Multimillonario, dueño de una veintena de empresas y recién llegado a la política, Cartes logró una victoria bastante más cómoda de lo que vaticinaban los sondeos encuestas. El resultado refuerza también la vigencia del bipartidismo en Paraguay, si se tiene en cuenta que entre la Asociación Nacional Republicana (ANR, nombre oficial del coloradismo) y el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) sumaron alrededor del 85 por ciento de los sufragios.
Con este triunfo, los colorados vuelven al Palacio de López, que sólo abandonaron en 2008, cuando los desalojó del poder el ex obispo Fernando Lugo, cuyo mandato terminará en agosto el ahora presidente Federico Franco. En el llano, los colorados se dividieron, atravesaron duras internas y finalmente se alinearon detrás de Cartes, que se afilió al partido recién en 2009 y en 2010 logró la modificación del estatuto interno para poder encabezar la fórmula.
Bastante antes de que se conocieran los primeros cómputos oficiales, las encuestas de boca de urna –en realidad, prohibidas– y el pulso de la calle vaticinaban el triunfo de Cartes, lo que dio paso a tempraneros festejos de sus seguidores, que detonaron petardos e iniciaron pequeñas caravanas de autos cubiertos de rojo.
Después, los primeros cómputos y la importante ventaja sacaron a la calle a los más cautelosos, que se llegaron hasta el frente de la sede de Honor Colorado –la línea interna del mandatario electo–, frente al Sheraton Hotel, con banderas paraguayas y partidarias, y bailaron al ritmo de polcas y guaranias. Otro tanto pasaba en la sede central de la ANR, en el centro asunceño.
Mientras, Cartes apareció por Radio Ñandutí, y aunque pidió esperar que se confirmaran oficialmente las cifras que manejaba, habló como presidente electo al insistir con que “si al final del mandato existe el mismo número de pobres que ahora, será un fracaso”, un concepto que ya había lanzado en su cierre de campaña.
El ganador de la jornada destacó también el cambio radical que se vio en los jóvenes, desde el escepticismo inicial que dijo haber visto, a una fuerte participación posterior.
El concepto sonó a caricia para una franja que, por la distancia, se volvió mayoritariamente hacia los colorados: casi la mitad del padrón estaba comprendida entre los 18 y los 39 años. Muchos no vivieron la dictadura de Alfredo Stroessner, cuyo soporte político fue el Partido Colorado, y otros parecen haber creído la promesa de creación de empleo de Cartes.
Los números ubicaron, detrás de Cartes, a Alegre y Ferreiro, y en cuarto lugar al luguista Frente Guasú, que propuso al médico Aníbal Carrillo, con el 3,33 por ciento. El quinto fue el senador Miguel Carrizosa, con el 1,13 por ciento de los votos, Lugo aparecía con su banca en el Senado asegurada.
Sumados Avanza País y el Frente Guasú –que iban a ir juntos y se escindieron meses antes de los comicios– reunían casi un 10 por ciento de los votos, lo que permitiría al centroizquierda convertirse en la tercera fuerza y quizás hasta jugar un rol clave en el Congreso. El menú de candidatos se completó con Lilian Soto, por el movimiento feminista de izquierda Kuña Pyrendá; Roberto Ferreira Franco, por el Partido Humanista; Eduardo Arce, por el Partido de los Trabajadores; Ricardo Almada, por el Partido Blanco, y Anastasio Galeano, por Patria Libre. Ninguno superaba el 1 por ciento.
OPINION
Un vecino distinto llegó al barrio
Por Martín Granovsky
El amplio triunfo de Horacio Cartes parece indicar una nítida corrección a un período que podría quedar como una anomalía de la historia paraguaya. El primer capítulo de esa fase anómala fue el gobierno del centroizquierdista Fernando Lugo. El segundo, tras el golpe de palacio contra Lugo, el mandato de diez meses del Partido Liberal Radical Auténtico. Jamás había gobernado un presidente de centroizquierda.
Nunca un liberal. Paraguay fue siempre para el Partido Colorado. Muchas veces por elecciones. Y muchos años por tiranía. El largo ciclo de Alfredo Stroessner terminó en 1989 con el golpe de Andrés Rodríguez, que inició una transición sostenida por el entonces presidente Raúl Alfonsín.
La investigadora argentina Lorena Soler, una de las pocas expertas sobre Paraguay en el Conicet, definió a Cartes como “un empresario oscuro, dedicado entre otras cosas al comercio ilegal de tabaco con Brasil”.
Lo cierto es que ese personaje es el que encabezará un nuevo gobierno colorado que tendrá amplísimo apoyo en las dos cámaras. Cartes también obtuvo un triunfo resonante en Asunción.
Hicieron un mal cálculo los liberales si pensaron que la presidencia de Federico Franco, el vice de Lugo que lo terminó reemplazando luego del juicio político más corto de la historia, con menos de 48 horas en junio de 2011, remataría en una presidencia validada por el voto popular.
En aquel momento Franco envió a su prima a negociar un gobierno bipartidario con Cartes. El empresario le dijo que los senadores colorados apoyarían el golpe de mano en la Cámara alta pero que Franco debía gobernar solo. Le transmitió que se quedara tranquilo y completase el mandato.
Surgió la candidatura liberal de Efraín Alegre, y con ella la esperanza de conseguir que una anomalía de facto se convirtiese en el primer período legal de un ciclo dominado por el PLRA. Los resultados de ayer sepultaron la esperanza y demostraron que Cartes ya vislumbraba en 2011 lo que quería y lo que podría lograr: que los liberales se quemaran en solitario y, frente a la escasa construcción y la división del centroizquierda, quedase claro para todos que Paraguay es colorado o no es.
Los liberales y los colorados tienen líneas internas que van desde la derecha a la izquierda como el peronismo o el radicalismo en la Argentina. La diferencia es que, mientras peronistas y radicales nunca pilotearon gobiernos inconstitucionales, los colorados tienen en su historia al stronismo y los liberales se apuntaron en el último tiempo el mandato golpista de Franco.
Los resultados de las dos fuerzas de centroizquierda confirmaron que la edificación de partidos sólidos durante la presidencia de Lugo fue una enorme debilidad que facilitó el golpe y ayer no colocó a ninguno de los dos candidatos en segundo lugar.
El periodista y dirigente político Mario Ferreiro y el Frente Guasú de Aníbal Carrillo salieron lejos de colorados y también de liberales. Lugo fue el candidato a senador de Carrillo.
Ferreiristas y luguistas tienen delante una posibilidad abierta. Terminado el período en que cada cual buscaba exhibir su fuerza relativa por presunciones o encuestas de intención de voto, ahora disponen de datos que les permitirían articular acciones, e incluso un frente, sabiendo quién es quién en cada sitio de Paraguay. Si lograsen coordinar, al menos, a sus legisladores, darán lugar a un conglomerado con capacidad de crítica testimonial, visibilidad pública como para formar parte de una eventual herramienta política fuera del Parlamento y, también, a plantarse en posición de resistencia aprovechando alguna fisura de los dos partidos mayoritarios.
Para los dos grandes vecinos, Brasil y la Argentina, el desafío será cómo crear instrumentos para ir midiendo los pasos de Cartes con más agudeza que la demostrada por ambos en los últimos años. Cada país se da su propio gobierno y nadie en su sano juicio puede criticar a Brasilia y Buenos Aires por no haber formado un equipo de intervención para fortalecer a Lugo frente al golpe y luego para impedir la victoria del “comerciante oscuro”. Es verdad que los dos gobiernos se mostraron enérgicos en su condena al golpe y en la sanción a Paraguay dentro del Mercosur: el gobierno de Franco fue suspendido en el disfrute de sus derechos plenos como miembro del bloque. Pero, en el medio de la inacción inicial y la contundente acción posterior, y descartando cualquier intervención desmedida, ¿hicieron lo que estaba a su alcance? Paraguay es, por lo pronto, un vecino, y la suerte de un vecino siempre importa. Por el destino del vecino, si un país es generoso, y por interés propio, ya que nunca es conveniente tener disgustos del otro lado de la medianera. Paraguay es un proveedor clave de energía eléctrica en Brasil. Con la Argentina su papel también es decisivo. El emprendimiento binacional de Yacyretá suministra el 15 por ciento de la energía eléctrica que consumen los argentinos.
Los gobiernos de Brasil y la Argentina y las fuerzas gobernantes, el Partido de los Trabajadores y el kirchnerismo, trataron a Lugo como si fuera un hermano. Mientras, y con discreción, desconfiaban de su capacidad de armado político, sobre todo cuando pasó el primer año de gobierno y con él se eclipsaba la popularidad del ex obispo enrolado en la Teología de la Liberación sin que nada permaneciese como un mojón institucional.
Con Franco la distancia fue ostensible.
¿Qué ocurrirá con Cartes? Los saludos de anoche de Cristina Fernández de Kirchner al presidente electo muestran un escenario con espíritu práctico. Un tema pendiente es la vuelta de Paraguay a un Mercosur que en el medio cambió. Venezuela no era miembro pleno justamente porque faltaba la ratificación del Senado paraguayo. Pudo serlo cuando la Argentina, Brasil y Uruguay suspendieron a Franco y, ya sin veto paraguayo, incorporaron al Estado bolivariano. Mientras los liberales trataban, sin conseguirlo, de presentar internacionalmente a Franco como un demócrata virtuoso frente a un Hugo Chávez que presentaban como un dictadorzuelo, el mismo Cartes se ahorró el trabajo sucio y prodigó elogios a Mercosur y Unasur.
Lugo y Franco son reyes muertos, uno por golpe y otro por la derrota electoral de los liberales. Cartes es rey puesto gracias a las elecciones de ayer. A rey muerto, rey puesto. No parece haber otra alternativa que restaurar la convivencia con Paraguay y, esta vez, cruzar los dedos para que los gobiernos de la Argentina y Brasil recuperen la agudeza perdida. Cartes no es Nicanor Duarte Frutos, el presidente colorado que por ejemplo apoyó el ingreso de Venezuela al Mercosur y, sin ser de centroizquierda, desplegó una buena relación con Luiz Inácio da Silva y Néstor Kirchner. Y encierra misterios que sólo el tiempo y la diplomacia develarán en toda su amplitud. Cartes puede cerrar filas con la Argentina y Brasil aun dentro de la disidencia o puede ser un factor de inestabilidad. Los lectores de este diario conocen las revelaciones de Página/12 sobre los cables de Wikileaks en los que el Departamento de Estado de los Estados Unidos consideró al Mercosur como una construcción regional antinorteamericana. El bloque no lo era ni lo es, pero a veces para Washington no ser pro significa ser anti. La posición estratégica de Paraguay en un momento tan armónico de Sudamérica obliga a prestar atención para detectar a tiempo cualquier signo no ya de fricción entre socios sino de discordia fabricada con sabor artificial.
HORACIO CARTES, NUEVO PRESIDENTE
Pasado turbio
Dueño de un emporio empresarial y de un turbio pasado, Horacio Cartes entró en el Partido Colorado en 2009 y consiguió en apenas tres años hacerse de su liderazgo y con la presidencia de Paraguay.
Cartes fundó en noviembre de 2010 el movimiento interno Honor Colorado (HC, siglas también de su nombre y apellido), que contó con fuerte oposición de dirigentes históricos del partido a los que, uno a uno, se fue ganando para su causa.
Nacido en Asunción el 5 de julio de 1956, Horacio Manuel Cartes Jara completó la educación secundaria y se trasladó a EE.UU. para hacer una pasantía en Kansas con la Cessna, empresa de la que su padre era representante en Paraguay. Con 19 años, según su biografía oficial, regresó a Paraguay y “comenzó sus actividades de emprendimiento comercial” en una casa de cambios que después se convirtió en el Banco Amambay, pilar de un emporio de 25 empresas (tabacos, bebidas, ganadería, transporte, comercio) que da hoy empleo a unas 3 mil personas. Cuatro años estuvo fugado en su juventud acusado de participar en un esquema ilegal de obtención de dólares preferenciales, pero sus abogados aseveran que fue un “perseguido” de la dictadura de Alfredo Stroessner, a cuyo término en 1989 Cartes regresó, “se dio por detenido y demostró su inocencia”.
A lo largo de la pasada década, lo investigaron en Brasil, y también la DEA estadounidense, por lavado de dinero y contrabando de cigarrillos, y en Paraguay por la aparición de cargamentos de droga en alguna de sus propiedades, mas, como destacan sus representantes, nunca fue procesado.
“Yo no estaría pretendiendo ser presidente si tengo relación con narcotraficantes y tampoco pretendo legalizar nada”, expuso Cartes en una entrevista durante la campaña.
El ex presidente paraguayo Nicanor Duarte dijo que, con su ingreso en la Asociación Nacional Republicana (ANR o Partido Colorado), comenzaba “la era de la pornografía política” y la presidenta del partido, Liliín Samaniego, aireó sus vínculos con el narcotráfico, pero ambos terminaron sumándose a su proyecto.
Fernando Lugo lo acusó de orquestar el juicio político en el que fue destituido como presidente. Y su rival por la presidencia en los comicios de ayer, el liberal Efraín Alegre, además de llamarlo “narco”, se burlaba de que es un “muñeco” que se tiene que aprender de memoria los discursos.
Una costosa campaña de publicidad consiguió trasladar a buena parte de la ciudadanía una imagen de frescura campechana y una promesa de eficacia frente al “prebendarismo” tradicional de la clase política paraguaya.
Cerca de las 22, cuando ya estaba definido el escrutinio electoral en Paraguay, Cristina Fernández se despachó con una quincena de tuits. “Pido que me comuniquen con el nuevo presidente de la República de Paraguay: Hola Presidente, felicitaciones”, comentó CFK, luego de un envío anterior en el que explicó que, para hacerlo, había esperado a que el candidato liberal, Efraín Alegre, admitiera el resultado de los comicios.
“Del otro lado de la línea escucho la voz de Horacio Cartes saludándome con mucha alegría. Está junto a Mauricio Closs. Mauri, el gobernador de nuestra querida provincia de Misiones”, añadió la Presidenta en su relato en tuits sucesivos.
Cristina indicó que Cartes le ofreció “cálidas palabras de agradecimiento hacia Argentina por los lazos históricos de amistad y nuestra tradicional hospitalidad al pueblo paraguayo”, y que ella le respondió: “Sepa de mi admiración al heroico pueblo paraguayo y reconocimiento público a su máxima figura histórica, el Mariscal Solano López”.
“Extienda mis felicitaciones al pueblo paraguayo por ejemplar jornada cívica. Y lo más importante: Lo esperamos en Mercosur”, agregó en su siguiente mensaje de la red social. “Me contesta –siguió CFK– que le pide a Dios que lo ayude a ser un instrumento de acuerdos y de futuro. Vuelve a agradecer a nuestro país.”
La Presidenta concluyó destacando nuevamente el retorno de Paraguay como miembro activo del Mercosur con un breve envío: “Democracia y Mercosur: La mejor fórmula”, y otro posterior: “De nuevo estamos completos en la América del Sur. Se necesita”.
La participación de Paraguay en el bloque regional estaba suspendida desde mediados del año pasado, tras la destitución de Lugo como presidente. La decisión del Mercosur, luego replicada por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), había sido tomada en una cumbre de jefes de Estado realizada en Mendoza: “El Mercosur resolvió la suspensión temporal de Paraguay hasta tanto se lleve a cabo el proceso democrático que nuevamente instale en ese país la soberanía popular, en elecciones libres y democráticas, y elijan nuevo presidente”, informó entonces Cristina Fernández de Kirchner.
Los presidentes de Argentina, Uruguay y Brasil habían resuelto no acompañar la sanción política con sanciones económicas, para evitar un mayor perjuicio sobre el pueblo paraguayo. En su regreso al Mercosur, Paraguay se encontrará con la incorporación al bloque de Venezuela, que pudo ser aprobada en su ausencia, ya que hasta junio pasado sólo faltaba el visto bueno del Senado paraguayo para concretar la inclusión de la nación bolivariana.
Ayer, el mismo Cartes denunció ante la Fiscalía un supuesto plan para atentar contra su vida, informó una fuente del Ministerio Público. El abogado de Cartes, Rodrigo Yádice, presentó la denuncia ante la Fiscalía contra “personas innominadas” por el hecho punible de coacción y amenazas contra el candidato, añadió la misma fuente. El candidato basó su denuncia en el testimonio de un supuesto militar que lo alertó acerca de que su vida corría peligro.
“Al mediodía de hoy (por ayer), se presentó en el domicilio de Horacio una persona que dijo tener rango militar y que aseveró que tenía datos concretos y precisos de que se estaría gestando un supuesto atentado contra el señor Horacio”, agregó la fuente. El supuesto militar dejó sus datos, que fueron corroborados por el personal de seguridad del candidato colorado, y ahí tomaron con seriedad la amenaza, precisó.
El agente fiscal señaló que la información llegó a conocimiento de la sección de Inteligencia de la Policía Nacional y que la denuncia fue asignada al fiscal antisecuestro de turno, Federico Delfino, cuya primera medida “será llamar a declarar al testigo”.
Las denuncias de corrupción salpicaron también los comicios presidenciales. A horas de que se conocieran los resultados finales, un video en el que un legislador opositor y dirigentes oficialistas negociaban la compra de votos generó polémica, y mostró la vigencia de históricas maniobras de fraude, denunciadas oportunamente por la izquierda. En la filmación se observa a un senador del Partido Colorado realizando lo que llamó un “trato apu’a” (acuerdo redondo “de caballeros” en guaraní) con dos dirigentes del gobernante Partido Liberal.
El Partido Colorado paraguayo, sostén del ex dictador Alfredo Stroessner (1954-89), desbancado del poder en 2008 luego de 61 años ininterrumpidos, estuvo asociado, desde siempre, al clientelismo y la corrupción. En el video, el parlamentario Silvio Ovelar, suspendido el viernes del Senado por dos meses sin goce de sueldo, ofrece a los dirigentes liberales de un asentamiento en una localidad del departamento de Caaguazú 100.000 guaraníes (unos 25 dólares) por cada elector que no vote, y otro tanto para el propio elector.
En su descargo, Ovelar argumentó en rueda de prensa que en realidad lo ocurrido fue parte de un montaje armado para desenmascarar un acto ilícito de sus rivales liberales, pero no presentó pruebas. “Quise grabar para demostrar que eran los liberales los que compraban votos, pero me salió mal y terminé cayendo yo”, dijo. El video, difundido en el sitio web del diario ABC, no hace más que ilustrar un delito electoral, que en Paraguay está arraigado como una práctica común.
Por otra parte Ñasuní, una mujer de 44 años que vende yuyos para el tereré en el centro de Asunción, reconoció haber recibido 100.000 guaraníes por votar a Cartes. “Alcanza para dar de comer a las criaturas”, aseguró la mujer, madre de siete hijos que votó a Lugo en 2008 pero acabó decepcionada. En las calles de la capital se vieron carteles de una campaña de la fiscalía lanzada a comienzos de abril para impedir que los ciudadanos acepten recibir dinero a cambio de que se les retenga el documento de identidad necesario para votar. “No vendas tu cédula, es un delito”, fue la consigna de la campaña de concientización a la ciudadanía, mensaje plasmado en afiches, pegatinas y hasta en las redes sociales.
Fuente:Pagina12
Nacido en Asunción el 5 de julio de 1956, Horacio Manuel Cartes Jara completó la educación secundaria y se trasladó a EE.UU. para hacer una pasantía en Kansas con la Cessna, empresa de la que su padre era representante en Paraguay. Con 19 años, según su biografía oficial, regresó a Paraguay y “comenzó sus actividades de emprendimiento comercial” en una casa de cambios que después se convirtió en el Banco Amambay, pilar de un emporio de 25 empresas (tabacos, bebidas, ganadería, transporte, comercio) que da hoy empleo a unas 3 mil personas. Cuatro años estuvo fugado en su juventud acusado de participar en un esquema ilegal de obtención de dólares preferenciales, pero sus abogados aseveran que fue un “perseguido” de la dictadura de Alfredo Stroessner, a cuyo término en 1989 Cartes regresó, “se dio por detenido y demostró su inocencia”.
A lo largo de la pasada década, lo investigaron en Brasil, y también la DEA estadounidense, por lavado de dinero y contrabando de cigarrillos, y en Paraguay por la aparición de cargamentos de droga en alguna de sus propiedades, mas, como destacan sus representantes, nunca fue procesado.
“Yo no estaría pretendiendo ser presidente si tengo relación con narcotraficantes y tampoco pretendo legalizar nada”, expuso Cartes en una entrevista durante la campaña.
El ex presidente paraguayo Nicanor Duarte dijo que, con su ingreso en la Asociación Nacional Republicana (ANR o Partido Colorado), comenzaba “la era de la pornografía política” y la presidenta del partido, Liliín Samaniego, aireó sus vínculos con el narcotráfico, pero ambos terminaron sumándose a su proyecto.
Fernando Lugo lo acusó de orquestar el juicio político en el que fue destituido como presidente. Y su rival por la presidencia en los comicios de ayer, el liberal Efraín Alegre, además de llamarlo “narco”, se burlaba de que es un “muñeco” que se tiene que aprender de memoria los discursos.
Una costosa campaña de publicidad consiguió trasladar a buena parte de la ciudadanía una imagen de frescura campechana y una promesa de eficacia frente al “prebendarismo” tradicional de la clase política paraguaya.
CRISTINA FERNANDEZ FELICITO ANOCHE AL PRESIDENTE ELECTO DE PARAGUAY
“Su lugar está allí en el Mercosur”
La Presidenta habló con Cartes y le dijo que su país tiene asegurado el regreso al Mercosur, donde permanecía suspendido desde la destitución de Fernando Lugo. “De nuevo estamos completos en la América del Sur. Se necesita”, destacó CFK.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner felicitó anoche al presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, y le señaló que su nación tiene asegurada la reincorporación al Mercosur, en el que había sido suspendida después de la destitución de Fernando Lugo en junio de 2012. “Su lugar está allí en Mercosur junto a todos nosotros, como siempre”, le dijo Cristina por teléfono a Cartes una vez conocido el triunfo electoral del candidato del Partido Colorado. Así lo relató la propia Presidenta a través de su cuenta de Twitter. “Muchas bendiciones, Presidenta, y una vez más muchas gracias. Espero verla muy pronto en su país”, le respondió Cartes. “No tenga dudas, así será”, contestó CFK.Cerca de las 22, cuando ya estaba definido el escrutinio electoral en Paraguay, Cristina Fernández se despachó con una quincena de tuits. “Pido que me comuniquen con el nuevo presidente de la República de Paraguay: Hola Presidente, felicitaciones”, comentó CFK, luego de un envío anterior en el que explicó que, para hacerlo, había esperado a que el candidato liberal, Efraín Alegre, admitiera el resultado de los comicios.
“Del otro lado de la línea escucho la voz de Horacio Cartes saludándome con mucha alegría. Está junto a Mauricio Closs. Mauri, el gobernador de nuestra querida provincia de Misiones”, añadió la Presidenta en su relato en tuits sucesivos.
Cristina indicó que Cartes le ofreció “cálidas palabras de agradecimiento hacia Argentina por los lazos históricos de amistad y nuestra tradicional hospitalidad al pueblo paraguayo”, y que ella le respondió: “Sepa de mi admiración al heroico pueblo paraguayo y reconocimiento público a su máxima figura histórica, el Mariscal Solano López”.
“Extienda mis felicitaciones al pueblo paraguayo por ejemplar jornada cívica. Y lo más importante: Lo esperamos en Mercosur”, agregó en su siguiente mensaje de la red social. “Me contesta –siguió CFK– que le pide a Dios que lo ayude a ser un instrumento de acuerdos y de futuro. Vuelve a agradecer a nuestro país.”
La Presidenta concluyó destacando nuevamente el retorno de Paraguay como miembro activo del Mercosur con un breve envío: “Democracia y Mercosur: La mejor fórmula”, y otro posterior: “De nuevo estamos completos en la América del Sur. Se necesita”.
La participación de Paraguay en el bloque regional estaba suspendida desde mediados del año pasado, tras la destitución de Lugo como presidente. La decisión del Mercosur, luego replicada por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), había sido tomada en una cumbre de jefes de Estado realizada en Mendoza: “El Mercosur resolvió la suspensión temporal de Paraguay hasta tanto se lleve a cabo el proceso democrático que nuevamente instale en ese país la soberanía popular, en elecciones libres y democráticas, y elijan nuevo presidente”, informó entonces Cristina Fernández de Kirchner.
Los presidentes de Argentina, Uruguay y Brasil habían resuelto no acompañar la sanción política con sanciones económicas, para evitar un mayor perjuicio sobre el pueblo paraguayo. En su regreso al Mercosur, Paraguay se encontrará con la incorporación al bloque de Venezuela, que pudo ser aprobada en su ausencia, ya que hasta junio pasado sólo faltaba el visto bueno del Senado paraguayo para concretar la inclusión de la nación bolivariana.
DENUNCIAS EN LA CAMPAñA
Munición gruesa
Las elecciones en Paraguay se desarrollaron con acusaciones cruzadas de los principales candidatos. En un ambiente teñido por las sospechas, Horacio Cartes, hombre fuerte del Partido Colorado –y flamante presidente guaraní–, criticó a su contrincante, Efraín Arias, por su gestión al frente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, donde según Leoncio Rojas, ex viceministro de Obras, hubo un faltante de 25 millones de dólares. Por su parte, Alegre, candidato del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), disparó contra su adversario político, a quien acusó de ser narcotraficante, evasor de impuestos y de estar involucrado en negocios turbios relacionados con la mafia.
Ayer, el mismo Cartes denunció ante la Fiscalía un supuesto plan para atentar contra su vida, informó una fuente del Ministerio Público. El abogado de Cartes, Rodrigo Yádice, presentó la denuncia ante la Fiscalía contra “personas innominadas” por el hecho punible de coacción y amenazas contra el candidato, añadió la misma fuente. El candidato basó su denuncia en el testimonio de un supuesto militar que lo alertó acerca de que su vida corría peligro.
“Al mediodía de hoy (por ayer), se presentó en el domicilio de Horacio una persona que dijo tener rango militar y que aseveró que tenía datos concretos y precisos de que se estaría gestando un supuesto atentado contra el señor Horacio”, agregó la fuente. El supuesto militar dejó sus datos, que fueron corroborados por el personal de seguridad del candidato colorado, y ahí tomaron con seriedad la amenaza, precisó.
El agente fiscal señaló que la información llegó a conocimiento de la sección de Inteligencia de la Policía Nacional y que la denuncia fue asignada al fiscal antisecuestro de turno, Federico Delfino, cuya primera medida “será llamar a declarar al testigo”.
Las denuncias de corrupción salpicaron también los comicios presidenciales. A horas de que se conocieran los resultados finales, un video en el que un legislador opositor y dirigentes oficialistas negociaban la compra de votos generó polémica, y mostró la vigencia de históricas maniobras de fraude, denunciadas oportunamente por la izquierda. En la filmación se observa a un senador del Partido Colorado realizando lo que llamó un “trato apu’a” (acuerdo redondo “de caballeros” en guaraní) con dos dirigentes del gobernante Partido Liberal.
El Partido Colorado paraguayo, sostén del ex dictador Alfredo Stroessner (1954-89), desbancado del poder en 2008 luego de 61 años ininterrumpidos, estuvo asociado, desde siempre, al clientelismo y la corrupción. En el video, el parlamentario Silvio Ovelar, suspendido el viernes del Senado por dos meses sin goce de sueldo, ofrece a los dirigentes liberales de un asentamiento en una localidad del departamento de Caaguazú 100.000 guaraníes (unos 25 dólares) por cada elector que no vote, y otro tanto para el propio elector.
En su descargo, Ovelar argumentó en rueda de prensa que en realidad lo ocurrido fue parte de un montaje armado para desenmascarar un acto ilícito de sus rivales liberales, pero no presentó pruebas. “Quise grabar para demostrar que eran los liberales los que compraban votos, pero me salió mal y terminé cayendo yo”, dijo. El video, difundido en el sitio web del diario ABC, no hace más que ilustrar un delito electoral, que en Paraguay está arraigado como una práctica común.
Por otra parte Ñasuní, una mujer de 44 años que vende yuyos para el tereré en el centro de Asunción, reconoció haber recibido 100.000 guaraníes por votar a Cartes. “Alcanza para dar de comer a las criaturas”, aseguró la mujer, madre de siete hijos que votó a Lugo en 2008 pero acabó decepcionada. En las calles de la capital se vieron carteles de una campaña de la fiscalía lanzada a comienzos de abril para impedir que los ciudadanos acepten recibir dinero a cambio de que se les retenga el documento de identidad necesario para votar. “No vendas tu cédula, es un delito”, fue la consigna de la campaña de concientización a la ciudadanía, mensaje plasmado en afiches, pegatinas y hasta en las redes sociales.
Fuente:Pagina12
22.04.2013
Paraguay: ganó Cartes y los colorados vuelven al poder
El empresario Horacio Cartes es el nuevo presidente de Paraguay con el 45,85 por ciento de los votos.
En su primer discurso convocó a la unidad del país y celebró el "enorme y hermoso compromiso" que significa la jefatura del Estado. "Vamos a darle un nuevo rumbo al país", subrayó.
El electo presidente de Paraguay, Horacio Cartes, sacó una ventaja de casi 10 puntos al liberal Efraín Alegre, según los cómputos oficiales de la jornada electoral de hoy. El Partido Colorado (Horacio Cartes) obtuvo el 45.85 % (1.049.636), frente a Paraguay Alegre (Efraín Alegre) que sumó 36.93 % (845.294). El tercer lugar quedó muy lejos y Avanza país (Mario Ferreiro) reunió 5.83 % (133.541).
El primer mensaje presidencial
El presidente electo de Paraguay convocó esta noche a la unidad del país, consideró que Paraguay saldrá adelante "cuando se entienda que hay que trabajar juntos" y prometió priorizar en su gestión a jóvenes, mujeres y adultos de la tercera edad. En un breve discurso varias veces interrumpido por sus seguidores, Cartes juzgó que "el gran ganador" del día día fue Paraguay, por lo que mostró "orgulloso al mundo" y celebró el "enorme y hermoso compromiso" que significa la jefatura del Estado.
"Quiero para los seis millones de paraguayos lo mismo que quise para mis hijos y mis padres. Sé que se puede. A partir de hoy vamos a empezar a corregir el camino para darle un nuevo rumbo al país", aseguró el empresario, jugando con su lema de campaña, ante miles de simpatizantes colorados frente a la sede de Honor Colorado, su línea interna.
Cartes, que poco antes de su discurso fue felicitado por teléfono por el presidente Federico Franco, pidió además que nadie "se acostumbre a que los jóvenes busquen trabajo en otros países", porque lo que debe ocurrir es que "deben ser guapos (trabajadores) acá". "Pongamos el hombro. El gran Paraguay nos espera", remarcó el ganador de los comicios, de camisa blanca y bandera tricolor al cuello.
Agradeció a quienes le dieron su voto, pidió "fuerza y sabiduría para honrar los compromisos" con ellos y prometió poner "todo el esfuerzo" para ganarse "la confianza de quienes no nos votaron".
La presencia de Cartes en los festejos llegó a estar en duda por los fuertes dolores que afectan al ganador de los comicios, afectado de ciática, y que lo obligaron a suspender su agenda para quedarse en su casa desde poco después de votar.
Los resultados para el Senado
El Partido Colorado también consiguió la mayoría en la Cámara Alta al conseguir el 35,76% de los voto. De acuerdo con los datos del TSJE, correspondientes al escrutinio del 98,08% de los votos, la segunda fuerza será el Partido Liberal, con el 24,36%, al que se sumaría el 6,22% de sus aliados del Partido Democrático Progresista (PDP).
En tercer lugar queda el izquierdista Frente Guasú, por el que el ex presidente Fernando Lugo competía como cabeza de lista al Senado y que logró el 9,59 % de los sufragios.
Según dijo a Efe un portavoz del Frente, éste obtendrá 5 de los 45 escaños del Senado, uno de los cuales ocupará Lugo.
La cuarta fuerza en la Cámara Alta será Avanza País, que logró el 4,99% de apoyos.
La polémica de la jornada
Si bien los comicios finalizaron sin incidentes de importancia en las mesas de votación, a poco de terminar el lapso para que los ciudadanos sufragaran, se produjo un verdadero escándalo cuando nada menos que el vicepresidente del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Juan Manuel Morales, dio a entender que el postulante colorado Horacio Cartes, es el ganador de las elecciones.
Alrededor de 3,5 millones de ciudadanos estaban habilitados para votar, y además de presidente, se votó para vice, senadores, diputados, gobernadores y representantes al Parlasur.
Fuente:InfoNews
21.04.2013
Ariel Bargach
elecciones en Paraguay
El presidente electo Cartes llamó a la unidad para lograr "un nuevo rumbo"
Ariel Bargach
elecciones en Paraguay
El presidente electo Cartes llamó a la unidad para lograr "un nuevo rumbo"
El presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, convocó esta noche a la unidad del país, consideró que Paraguay saldrá adelante "cuando se entienda que hay que trabajar juntos" y prometió priorizar en su gestión a jóvenes, mujeres y adultos de la tercera edad.
"Quiero para los seis millones de paraguayos lo mismo que quise para mis hijos y mis padres. Sé que se puede. A partir de hoy vamos a empezar a corregir el camino para darle un nuevo rumbo al país", aseguró el empresario, jugando con su lema de campaña, ante miles de simpatizantes colorados frente a la sede de Honor Colorado, su línea interna.
Cartes, que poco antes de su discurso fue felicitado por teléfono por el presidente Federico Franco, pidió además que nadie "se acostumbre a que los jóvenes busquen trabajo en otros países", porque lo que debe ocurrir es que "deben ser guapos (trabajadores) acá".
"Pongamos el hombro. El gran Paraguay nos espera", remarcó el ganador de los comicios, de camisa blanca y bandera tricolor al cuello.
Agradeció a quienes le dieron su voto, pidió "fuerza y sabiduría para honrar los compromisos" con ellos y prometió poner "todo el esfuerzo" para ganarse "la confianza de quienes no nos votaron".
La presencia de Cartes en los festejos llegó a estar en duda por los fuertes dolores que afectan al ganador de los comicios, afectado de ciática, y que lo obligaron a suspender su agenda para quedarse en su casa desde poco después de votar.
Los colorados festejan el triunfo de Horacio Cartes.
21.04.2013
elecciones en Paraguay
El liberal Alegre asumió la derrota y prometió "trabajar más"

Alegre agradeció a su familia, a los partidos Democrático Progresista, Encuentro nacional, Social Demócrata y Unace, aliados de los liberales, y resaltó la "conducta ejemplar de la ciudadanía" en la jornada.
Alegre afirmó que, según los cómputos que maneja su comando, estará "de 5 a 7 puntos" debajo del Partido Colorado y dio por seguro que el PLRA ganará algunas gobernaciones.
"El esfuerzo fue extraordinario. No dejamos nada por hacer de lo que nos comprometimos a hacer. El pueblo se pronunció, decidió de manera transparente, y lo respetamos", expresó el exministro.
El excandidato a presidente de Paraguay por la coalición Paraguay Alegre, Efraín Alegre, asumió esta noche su derrota a manos del Partido Colorado y El liberal Alegre asumió la derrota y prometió trabajar másratificó que su "compromiso por una Patria soñada" lo encontrará "en acción".
Efraín Alegre candidato del Partido Liberal reconoció el triunfo de Cartés.
"Hoy venimos a asumir la derrota, pero mañana ya estaremos trabajando más", afirmó un apesadumbrado Alegre en un mensaje que dio, sin permitir preguntas, en el céntrico Hotel Guaraní, acompañado por el titular del Partido Liberal (PLRA) y senador electo, Blas Llano.Alegre agradeció a su familia, a los partidos Democrático Progresista, Encuentro nacional, Social Demócrata y Unace, aliados de los liberales, y resaltó la "conducta ejemplar de la ciudadanía" en la jornada.
Alegre afirmó que, según los cómputos que maneja su comando, estará "de 5 a 7 puntos" debajo del Partido Colorado y dio por seguro que el PLRA ganará algunas gobernaciones.
"El esfuerzo fue extraordinario. No dejamos nada por hacer de lo que nos comprometimos a hacer. El pueblo se pronunció, decidió de manera transparente, y lo respetamos", expresó el exministro.
Fuente:Telam






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