16 de mayo de 2013

CÓRDOBA: Represor rompió el "pacto de silencio" en el juicio de La Perla y se autoincriminó - La Fiscalía pidió detener a un ex policía de Bell Ville por secuestro y torturas - Día39.

Represor rompió el "pacto de silencio" en el juicio de La Perla y se autoincriminó 
Lardone confesó que sacaba a detenidos en auto para que señalaran a compañeros de militancia. 15/05/2013
por Magdalena Da Porta
LARDONE (La Voz/Archivo)
El represor Ricardo Lardone se autoincriminó y rompió el llamado "pacto de silencio" en la audiencia de hoy del megajuicio que lleva el nombre del excentro clandestino de detención La Perla, en el que se investigan delitos de lesa humanidad.

Reconocido por su tarea en el Destacamento de Inteligencia 141, Lardone admitió esta mañana que dirigió "lancheos", una práctica implementada durante la dictadura por los represores en la que sacaban bajo amenaza de los campos de concentración a presos políticos a recorrer en vehículos distintas zonas de la ciudad, obligándolos a que apunten y delaten a compañeros de militancia.


"Salíamos en vehículos, yo era el encargado de custodiarlos a ellos, a algunos los llevábamos esposados y a otros no, y ellos eran los marcadores, íbamos por las calles de Córdoba y cuando veían a algún conocido decían: ‘Ese que va ahí es fulano de tal', entonces los números que venían con nosotros eran los encargados de detener a esa gente", relató el imputado en la sala de audiencias de Tribunales Federales de Córdoba según se escuchó por Radio Universidad.


Con la intención de incomodar a los testigos, varios de ellos sobrevivientes de La Perla y de Campo la Ribera que hoy prestan testimonio y vuelven a atravesar ese infierno, Lardone declaró: "Pero siempre a instancias de ellos, de los delatores estos que ahora pasan a hacer víctimas y se hacen los santos, los buenos, y sino cómo justifican el que nunca pasaron por La Rivera y nunca estuvieron detenidos, al contrario, a ellos se les daba licencia, se les daba franco y se les pagaba".


"Hice vigilancias fijas y móviles también con ellos. Reconocimiento de domicilios, también con ellos. Les brindé seguridad a los detenidos cuando se procedía a un allanamiento", se autoincriminó y expuso al resto de los imputados. Lardone en este juicio está imputado por 809 delitos -entre ellos homicidios calificados, privaciones ilegítimas de la libertad agravadas, imposiciones de tormento agravadas y seguidas de muerte- y pesa sobre él una condena de prisión perpetua por delitos de lesa humanidad en 2008.

Fuente:LaVoz


Lardone, ex agente civil de inteligencia pidió a los jueces ampliar declaración.
La Perla: “El secuestro formaba parte del plan sistemático de las Fuerzas Armadas”
Lardone, ex agente civil de Inteligencia que pidió ampliar su declaración.
El ex agente civil de inteligencia Ricardo Lardone admitió hoy que el secuestro formaba parte del plan sistemático implementado por las Fuerzas Armadas para la represión y aniquilamiento de lo que se dio a conocer como delincuencia subversiva, al declarar en la 39º audiencia del juicio de la megacausa La Perla que se desarrolla en Córdoba. Lardone pidió a los jueces del Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) que quería ampliar su declaración para admitir que participó de los denominados "lancheos", operativos que realizaban los grupos de tareas y que consistían en sacar a los presos de los Centros Clandestinos de Detención (CCD) para marcar a militantes políticos en los domicilios y en la vía pública. Los operativos se realizaban en vehículos y “yo era el encargado de custodiar a los detenidos que llevábamos esposados a esos procedimientos", manifestó Lardone, uno de los 42 imputados en este proceso de enjuiciamiento que tiene como principal acusado al ex titular del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez. El abogado Miguel Hugo Vaca Narvaja, uno de los querellantes en este juicio, dijo a Télam que a partir de este “pequeño quiebre de Lardone está latente la expectativa de que se rompa el pacto de silencio entre los represores. Tiene que romperse la estructura de impunidad".

"Lo que dijo Lardone al reconocer sobre las prácticas del Terrorismo de Estado es un prólogo a esa expectativa que tenemos para llegar a la esperada justicia y que se conozca el destino de los desaparecidos", completó Vaca Narvaja.


Ricardo Alberto Ramón Lardone, alias `Fogo`, `Fogonazo` o `Rodolfo Anselmo Ramón Lacaba`, se desempeñaba como fotógrafo profesional en el ámbito privado y cumplió tareas en el Destacamento de Inteligencia 141. Integró el Comando Libertadores de América, la versión local de la Triple A, y realizaba tareas de inteligencia encubierto con su actividad de fotógrafo, según los datos de las distintas causas en que se encuentra imputado.


Actuó en distintos CCD de Córdoba y hasta el 2003 estaba a cargo de una cooperativa de cable en la localidad cordobesa de San Agustín. En 2008 fue condenado a prisión perpetua en el primer juicio por delitos de Lesa Humanidad que se desarrolló en Córdoba; la causa Brandalisis.


En la denominada megacausa La Perla, Lardone está imputado por 809 delitos: 310 privaciones ilegítimas de la libertad agravadas; 293 imposiciones de tormentos agravadas; 191 homicidios calificados y 15 imposiciones de tormentos seguidas de muerte.


En este juicio, que comenzó el 4 de diciembre del año pasado, involucra a 417 las víctimas, de los cuales 162 son sobrevivientes y los delitos que se juzgan son privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos agravados, aplicación de tormentos seguido de muerte, homicidio calificado, tentativa de homicidio calificado, sustracción de menor de 10 años, abuso deshonesto y violación.

Fuente:Telam


miércoles, 15 de mayo de 2013
La Perla: La Fiscalía pidió detener a un ex policía de Bell Ville por secuestro y torturas

El testimonio de los hermanos Bondone, apresados en marzo del ‘76 junto a su padre, muestra que la represión institucional comenzó mucho antes del golpe de Estado y algunos de sus protagonistas aún gozan de impunidad.

Por Alexis Oliva
(El Argentino, edición Córdoba)
A partir del testimonio de dos hermanos de una familia de Bell Ville que fue víctima de la represión, el fiscal Carlos Gonella pidió la detención del policía Antonio Reginaldo Castro -actualmente jubilado-, quien se desempeñó en esa ciudad en tiempos del terrorismo de Estado.

Los hermanos Lisandro Luis y Mariano José Bondone tenían 19 y 18 años cuando, cuatro días después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, fueron secuestrados junto con su padre Luis José, abogado y militante del Partido Comunista (PC), quien había representado a presos políticos y víctimas de las fuerzas de seguridad.

Según narró Lisandro, desde la intervención federal a Córdoba, en marzo de 1974, la actividad política y profesional de su padre le deparó “el odio de la policía local”, al mando de Raúl Pedro Telleldín, quien junto al imputado Héctor Vergez fue uno de los creadores del Comando Libertadores de América, versión cordobesa de la Triple A. La impunidad de la patota parapolicial se tradujo en Bell Ville en una serie de atentados explosivos contra referentes políticos y abogados progresistas.

“Una noche colocaron una bomba en la casa del doctor Aldo Lacreu, que también militaba en el PC. Conocíamos que eran elementos policiales y sabíamos en qué autos se manejaban. Identificábamos un Fiat 128 blanco con el capot azul, que tenía el escape roto. Después de que sonó la bomba en la casa Lacreu, escuchamos a ese auto detenerse frente a nuestra casa, y después le dieron arranque a toda velocidad. Entonces, yo encontré una mecha. Quisieron poner una bomba y algo les hizo fallar el atentado”, recordó.

Al asumir en julio del ‘75 la jefatura del Departamento de Informaciones D2, centro de detención que funcionó en el Cabildo de Córdoba, Telleldín fue reemplazado por su segundo, Antonio Castro. Él comandó el grupo que secuestró a los Bondone el 28 de marzo del ‘76 y los trasladó a la comisaría de Bell Ville y luego a la de Villa María. “Subversivos, acá van a decir la verdad, si no les vamos a dar con todo”, les anunció el comisario villamariense, según declaró el testigo.

“Me sacaron los anteojos, me pusieron la venda y empezaron los golpes. La pregunta era: ‘¿Quiénes son los comunistas?’ Yo adopté como principio no dar a conocer a nadie. Eso los enfurecía. ‘¿Quiénes son?’ ‘Yo’. ‘¿Y quién más?’ ‘Yo’. Me agarraban el pelo y me golpeaban contra los muebles. Me pegaron un rodillazo en el esternón. Eso se prolongó no sé cuánto tiempo. Reconocí la voz de Castro, en el interrogatorio y las torturas”, relató Lisandro, quien estuvo detenido hasta el 24 de diciembre del ‘76.

A su padre y su hermano menor los recluyeron en la cárcel de Córdoba, y luego en la de Sierra Chica, en Buenos Aires, hasta que fueron liberados en abril del 77. Pero ahí no terminó su odisea. “En el ‘78, de nuevo va Castro a casa y detiene a mi padre; lo trasladan a Villa María, lo esposan, lo cargan en una chata y lo llevan a La Perla”, señaló Mariano José. En el campo de concentración estuvo cautivo una semana y fue interrogado, junto con un grupo de abogados y militantes del PC, cuyo “delito” era impulsar la Asamblea Permanente de Derechos Humanos. Luego fue alojado en la penitenciaría de barrio San Martín, hasta su definitiva liberación.

“Quiero insistir en que Antonio Reginaldo Castro entró dos veces a mi casa, sin orden de allanamiento, y secuestró a mi padre”, dijo Bondone, quien también reveló que el policía “cuando sospechaba de alguien de izquierda, le daba el certificado de buena conducta, pero por detrás mandaba un informe a las facultades sobre el perfil ideológico”, lo que impidió que el menor de sus hermanos pudiera ingresar a Arquitectura.

“Me lo he cruzado muchas veces, hasta una vez en el supermercado. Mis hijos no le perdonan lo que hizo conmigo. No debería estar en libertad”, concluyó Mariano. Apenas terminó la declaración, Gonella solicitó al Tribunal que comunique al Fiscal de turno lo expuesto por los testigos para que “disponga la detención” del policía Castro.

Hoy, mientras Luis José Bondone sobrelleva una “insuficiencia coronaria severa, agravada por insuficiencia renal” que le impide presentarse como testigo, su victimario camina libremente por las calles de su ciudad. Pero no por mucho tiempo.
Fuente:CasaPueblos
Envío:Andrea Benítes-Dumont

Día 39: 15-05

15:50 Culmina la audiencia. Cuarto Intermedio hasta el jueves a las 9:30hs

"Como si no hubiera pasado nada"
A los dos años y tres meses salen en libertad desde el Penal de La Plata. El testigo cuenta que al otro día se vuelve a Córdoba, y al mes de estar libre son llamados desde el Tercer Cuerpo del Ejército para decirles que se habían equivocado. "Nos dijeron que en Argentina había habido una guerra y que con nosotros se habían equivocado, como si no hubiera pasado nada".   

15.00 Testigo 59 Jorge Cannata

Jorge es testigo en la causa Acosta. Relata lo sucedido en un tiroteo producido cerca de su casa en Va. cabrera.  Tenía 18 años  y en ese momento y estudiaba gelología. Jorge volvía a su domicilio,  donde estaba su hermano y otras personas, y ya se estaba produciendo una llanamiento en el castillo vivienda que colindaba con la suya.  Apenas entró compenzó un tiroteo que duró más de dos horas y en la que el y su familia trataron de resguarse. Cuadno termino, entraron a su casa, los buscaron a el y a su hermano y los llevaron al castillo. "No entendíamos nada, pero tampoco podiamos pregutnar", afirma.  Allí en el catillo pudo ver como mataban a otras personas. Una vez allí son vendados, atadas las manos con alambre y trasladados a la Ribera. "Ahi comenzó el calvario qeu duró dos años y tres meses" .
"No sabía que existían estas cosas en mi país, recién llegaba de un año en Europa. No sabía porque pasaba lo que nos pasaba. nos quedamos no se cuanto tiempo ahí contra la pared, y después nos pasaron como a una cuadra, un salón donde había varios detenidos más. Estuvimos 15 días". Al otro día fueron a buscar a su padre, a quién también llevaron al Campo de la Ribera. "Cuando vi a mi papá pensé que me venía a buscar". En ese tiempo su hermano Felix es llevado dos noches al ex CCD La Perla, yo no sabia a donde lo llevaban, por los cometario que había ahí me decían que me olvidara de mi hermano y por suerte apareció a los tres dia.
Respecto a su paso por La Ribera comenta que lo interrogaron sólo una vez sobre qué hacía, que no hacía y sobre aBerman Salinas que  alquilaba la casa "el castillo". "Yo  le dije inocentemente que fui a saludarlo porque se había recibido".
Luego fueron trasladados a la Penitenciaría de San Martín.  Jorge continúa relatando las condiciones el el Ex CCD tanto como en la UP1 .  Las torturas y la denigración sentida.  La impotencia de sentir que no podía hacer nada y que "les podían hacer lo que quiseran". Jorge, Felix y su padre, son trasladados luego al Penal de Sierra Chica y de ahí a La Plata

 Enfrentamiento Fraguado . El campamento subversivo 

Gabriela recuerda el secuestro de Adriana Gelsbpan, una de las víctimas de la causa Romero. Ella era amiga  de Adriana y militaban juntas. Adriana es secuestrada en uno de los actos que se organizaban en conmemoración del cordobazo.
En ese acto relampago, actos de propaganda callejera, participaron cuatro compañeros. MArcelos Britos, Feliciano Figueroa y otra chica que supo hace poco que era Emma Konig.
Dos o tres días después se entera por una noticia en el diario La Voz que daba cuenta de enfrentamiento con un campamento subersivo encontrado en Asconchinga
donde habia muerto Adriana, entre otros. "Cosa falsa ya que adriana y los otros cuatos fueron secuestrados el día del acto y llevados al D2" afirma.
Éste fue un enfretamiento fraguado ya que éstas personas fueron secuestradas y trasladadas al D2. Gabriela afirma que supo esto por Marcelo Britos uno de los cuatro que fueron detenidos en ese acto.

 

13:25 Declara Testigo N 58 Gabriela Calabrese

 Gabriela declara como testigo de la causa Acosta y Romero. La fiscalia le pide que relata las circustancias de su secuestro. Comienza narrando como comnezó su militancia, qué cosas la motivaron. Militaba en la Juventud Guevarista. Es secuestrada cuando volvía del velorio de Tosco con Alejandro Gomez "Bachi". Son llevados al D2, allí son vendados y recuerda lo que eso le producía "cuando te privan de la vista es una sensación de mucha inseguridad". Gacriela afirma que  "Por debajo de la venda trataba de ver los zapatos de Bachi, recien cuando los veía me tranquilizaba. Después nos llevaron a una sala para sacarnos unas fotos".  Gabriela Tenía 18 años. Cuando me ven las manos con tintura roja me ponen una oblea del ERP y me sacan del monton y  llevan a una oficina para interrogarme. Relata sobre una misma persona que se acercaba y las tocaba y que vió como tocaban a otras mujeres, recuerda una que estaba embarazada.  Estuve dos días en el D2 y luego me dieron la libertad, después de eso seguí militando con más firmeza que nunca. Luego de eso, cuando fue a inscribirse al segundo año de la facultad no pudo hacerlo porque la secretaria le dice que no porque estaba en "la lista". Esa lista estaba colgada en el trasparente de la Escuela de Trabajo Social. Estaba por orden alfaetico. Explica que luego intenta irse a vivir a Barrio 1 de mayo pero que sus compañeros iban siendo detenidos, asi estuvó dando vueltas durante nueve meses hasta que se exilió en Nápoles.
Antes de irse Napoles, mientras se deambulaba escondiendose es secuestrado su espodo, Francisco Bastrelli, en agosto del 76 de su casa en Oliva, buscándome a mi. Nombra a un capitán Rearte como a acaargo de esa detención. Lo llevan  en una camioneta picaneándolo y preguntándole por mi, en una de esas el pensó en escaparse y se tiro y se tapo con tierra mientras ametrallaban en el campo. Asi apareció a las 5 de lamañn descalzo en calzoncillos. Unos días después me busco a donde estaba escondida".
También el padre de Gabriela fue secuestrado  "fue detenido de su casa en la colonia por el Ejército, nunca tuvo causa, se nombrarba al capitán Rearte, el mismo que secuestro a mi marido.  lo llevan a la cárcel de villa maria, le preguntan por mí, le da un infarto, lo llevan a l Hospital Español y lo operan, cuando se recupera lo llevan al Campo de la Ribera; allí lo encuentra un el Dr, cuestas y un señor Jorge Toledo, quienes comentaron después el estado en el que mi papá se encontraba cuando llego. Recién operado y tirado en un colchón".

Fotos que molestan: "A cara descubierta. Represores Condenados"

La exposición de fotos a las que hacen referencia los imputados es una muestra de fotos que expone los rostros de 45 represores que están siendo juzgados en este Juicio. Este trabajo se realiza desde el Archivo Provincial de la Memoria en el marco del desarrollo de este juicio conel fin de visibilizar los rostros e identidades de los responsables del terrorismo de Estado en Córdoba. Las Fotos expuestas en el Pasaje Catalina ubicado en pleno centro de la Ciudad, entre la cátedral  y el cabildo, permite que las personas que transitan conozcan a diario conocer los rostros, nombres, alias y cargos. Dar a conocer su imagen, el derrotero de su accionar en el marco del terrorismo de Estado,  los motivos de sus imputaciones, constituye un deber del Estado democrático y un derecho de los ciudadanos. Esta muestra constituye un ejercicio de memoria necesario que nos permite comprender la compleja trama de responsabilidades del pasado y del presente en relación a la tragedia histórica que nos precedió y que aún atraviesa a infinitas trayectorias de vida. 

12:55 Se reanuda la Audiencia. Habla el imputado Alberto Luis Lucero

 "No se como defenderme", declara. Las acusaciones son grupales y yo no formo parte de un grupo. Le pide al tribunal que lo ayuden porque no saben de que se lo acusa. Nuevamente la estratégia de desprestigiar el proceso judicial llamandolo "poco serio", así como a los testigos haciendo alusión incluso a la vestimenta que traen, refiriendose a la gorra que vestía uno de los testigos el día de su declaración. "Aca en Argentina no hubo campo de exterminio. Hubo Centro de Detención".
Lucero también se refiere a la muestra de fotos expuesta en el Pasaje Santa Catalina, frente al Archivo de la Provincial de la Memoria donde funcionaba el D2.  "El D2 fue un organismo creado por la policía que cumplía con las funciones de la polícia". "mi unico crimen. es haber pertenecido al D2". "Ni antes ni ahora ni después la policía torturó. Si hubo excesos". "Nunca maté a nadie", y aclara que si hubo una vez que en una liberación de rehenes tuvimos un enfrentamiento y tuvimos que matar.
Minetras hace uso de la palabra, increpa al tribunal y en especial al Presidente Diaz Gavier.
 

 12:20 Cuarto intermedio de 15 minutos

11:39 Barreiro y su cinismo 

Cuestiona a la Fiscalía sobre la instrucción de la causa, acusandola de una "serie de falencias gravisimas en las intrucciones". Con el cinismo que nos tiene acostumbrados, se apiada del estado psíquico de los testigos acusando a las querellas de hacer "Abuso" de éstas personas por traer a declarar a testigos que son sometidos a presiones. El imputado Barreiro lleva más de cuarenta minutos haciendo uso de la palabra deslegitimando testigos, su estrátegia. En la sala todos escuchan en silencio, respetando  esta instancia del proceso judicial que le permite a los imputados hacer uso de la palabra las veces que lo requieran. Los que escuchan son familiares de las víctimas, sus hijos, sus madres. También son sobrevivientes o ex presos, todos han esperado más de 30 años por justicia, y todavía escuchan a Barreriro, imputado por Crímenes de Lesa humanidad, sentado en el banquillo de acusados de un Tribunal de la Justicia, agraviando. Al final Barreiro, en su estrátegia de deslegitimar los testigos, también termina implicandose.

Villanueva y Lardone hacen uso de la Palabra.  Lardone confirma su presencia en  "lancheos"

Haciendo uso de sus derechos y garantías, el imputado Villanueva comienza la audiencia refiendose a la enemistad y animosidad de los testigos intentando desprestigiarlos.
Se dirige al Tribunal diciendole que necesita confiar en que ellos están obrando con independencia, ya que siente que los imputados no tienen las garantías necesarias por cuestiones y mecanismos políticos  que los exponen publicamente, como los "Murales" de sus fotos, y se pregutna  "para qué"  las exposiciones publicas de las fotos de los imputados, con sus apodos y los crímenes por los que están imputados.

Lardone también toma la palabra y agradece que le hayan permitido asistir al entierro de su suegra. Comienza a refiriendose a las declaraciones de testigos, intentado desligarse de los hechos en los que ha sido nombrado. Lardone, con cuaderno en mano, va citando y desglosando las declaraciones de los testigos. En su afán de desprenderse, va confirmarndo su presencia y el accionar represivo. "Yo hice lancheo", confirma. Los lancheos eran operativos en los que los represores sacaban a los detenidos del Centro Clandestino y los llevaban obligados a estar presentes en las detenciones de otras personas en la vía pública. "Yo era el encargado de custodiar a los detenidos que llevababamos esposados". "Los números", dice refieriednose a los secuestrados. Así, en sus palabras, en su reconocimiento de hechos, situaciones y nombres de personas detenidas, Lardone confirma las palabras de los testigos. Toma la Palabra Barreiro

10:50 Comienza Audiencia

El Dr. Belagardi informa el Padován no va a realizar su ampliar su declaración indagatoria por cuestiones de salud (Disfonía). Quién si lo hace es el imputado VIllanueva
Fuente:DiariodelJuicio 

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