Condena por genocidio no es cosa juzgada; falta mucho todavía
CERIGUA
La condena contra el general Efraín Ríos Montt no es cosa juzgada y falta mucho todavía para que se establezca judicialmente el final del caso, pero a partir de ese proceso tenemos que asumir colectivamente que en Guatemala la guerra produjo barbaridades que nos tienen que avergonzar, destacó en su espacio de opinión el periodista Óscar Clemente Marroquín, director general del vespertino La Hora.
Marroquín señaló que en el país hay mucha gente que prefiere que la verdad nunca se ventile y que los horrores que se vivieron durante el conflicto armado interno queden enterrados para siempre, junto a las víctimas que desaparecieron y de las que nunca se volvió a saber nada.
Si como colectivo social pretendemos que se olviden esos hechos y las atrocidades, por supuesto que entonces sí el mundo podrá señalar al país y a la sociedad como responsables de los crímenes; pero en la medida en que los traumas de la guerra se puedan ventilar en un Estado de Derecho que permite la acusación y facilita la defensa de los sindicados, estamos encarando con responsabilidad y valor cívico nuestra realidad y así podemos realmente construir un país diferente, anotó.
Para Alejandro Balsells Conde, presidente del Centro para la Defensa de la Constitución (Cedecon) y columnista de Prensa Libre, el caso sobre el delito de genocidio ha evidenciado grandes diferencias.
Balsells señaló que la “justicia transicional” es una serie de medidas de verdad, justicia, reparación y no repetición, de carácter judicial y político que los diversos Estados emplean para enfrentar el legado tras enfrentamientos armados, dictaduras o masivas violaciones a los derechos humanos.
Guatemala no es el primer país que enfrenta los retos de la justicia transicional; de ahí que debemos entenderla como una dinámica que encierra no sólo el aspecto judicial sino también el político y allí entramos todos, anotó.
El columnista subraya que, sin tomar bandera: ¿es serio que un juicio visitado por las salas de apelaciones, Corte Suprema de Justicia y Corte de Constitucionalidad se anule después de la sentencia cuando se pudo suspender la competencia del tribunal y ejecutar esa orden?; la respuesta es negativa, indicó.
Por su parte, el periodista Haroldo Shetemul hizo un llamado a la cordura y a esperar que las instancias correspondientes determinen la validez o no del juicio, cuyas secuelas evidencian cuán lejos estamos de construir un proyecto común de nación.
Quienes creemos que es impostergable la justicia para las miles de víctimas que dejó el conflicto armado, consideramos que debe mantenerse firme el fallo; el juicio contra Ríos Montt ha demostrado ser un importante paso para lograr la independencia de poderes, porque el proceso se abrió paso pese a las intensas presiones y maniobras para abortarlo.
A pesar de que la Corte de Constitucionalidad baje la cabeza ante las presiones del Ejecutivo, de las cámaras empresariales y de las amenazas de los ex patrulleros civiles, hay algo que en la historia del país no podrá retornar: por primera vez salieron a luz las voces del pueblo Ixil que contaron con detalles el holocausto a que fueron sometidas, señaló Shetemul.
Finalmente, Mario Antonio Sandoval, en su columna “Más resultados por el veredicto” se refirió a las distintas situaciones derivadas de la condena por genocidio contra Ríos Montt y concluyó que no puede haber perdón sin olvido, ni olvido sin conocimiento previo, pero sobre todo sereno y creíble, de los hechos y sobre todo de sus causas; sin eso no creo posible lograr la reconciliación nacional ni la comprensión del triste papel de comparsa ejercido por un país como Guatemala en la Guerra Fría, dijo.
El pasado 10 de mayo, luego de más de 20 sesiones de debate, la declaración de más de 80 testigos y varios peritos, fue condenado a 80 años de prisión inconmutable el general Efraín Ríos Montt, 50 años por genocidio y 30 por delitos contra los deberes de humanidad.
Ríos Montt fue acusado por el Ministerio Público (MP) junto a su ex jefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez de ser los responsables intelectuales de la muerte de 1 mil 771 pobladores Ixiles, entre 1982 y 1983, cuando Ríos Montt fungía en el poder; el ex jefe de la G2 fue absuelto de los cargos.
Fuente:Argenpress
16.05.2013
derechos humanos
Guatemala consideró que el juicio y condena por genocidio al ex dictador Monnt fortalece la democracia
derechos humanos
Guatemala consideró que el juicio y condena por genocidio al ex dictador Monnt fortalece la democracia
El canciller Luis Fernando Carrera reconocío que es la primera vez que el Estado escucha a las víctimas. Destacó también que ahora "el Estado ahora tiene un registro oficial" de lo sucedido.
El ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Luis Fernando Carrera, destacó hoy que el juicio por el genocidio del pueblo ixil realizado contra el exdictador José Efraín Ríos Montt fortaleció el Estado de derecho en su país.

El diplomático dijo que el caso es "muy complejo" pero reconoció que la imagen que se está proyectando de Guatemala, cuyos tribunales acaban de condenar a 80 años de cárcel al exgeneral por delitos de genocidio y crímenes de guerra contra este pueblo maya en la década de 1980, es la de un fortalecimiento de la democracia.
"Todo eso puede darse, pero lo más importante ahora es que comprendamos que el país está dando saltos de madurez institucional", subrayó el ministro, quien se encuentra en China para participar en un congreso internacional de la Unesco.
"El punto más importante es que la Justicia puede llevarse a cabo para juzgar casos complejos como este, y que aunque todavía puede haber apelaciones en el proceso, finalmente lo más importante ya pasó: que las víctimas relataran su historia, y que los jueces, el sistema de Justicia, los escucharan", afirmó.
"Yo creo que es la primera vez que el Estado escucha a las víctimas de una manera tan sistemática, porque si bien había habido otros juicios por atrocidades durante la guerra, y varias masacres han sido juzgadas, sin embargo nunca había habido algo tan sistemático sobre esto", añadió.

El ministro calificó de "complejos" este tipo de casos y recordó que "en España, todavía hoy es un debate poder hablar de las víctimas de la Guerra Civil".
"Eso no habla mal de España en sí, pero habla de lo difícil que es hacer estas cosas", aclaró.
También destacó el hecho de que el fallo no incluyera una compensación económica para las víctimas, "sino un resarcimiento moral e histórico; cultural, podríamos decir".
"Creo que estamos en un momento ideal para reflexionar sobre cómo construimos este país diverso, cómo hacemos para que Guatemala pueda crecer desde su diversidad en lugar de negarla", dijo.
El diplomático dijo que el caso es "muy complejo" pero reconoció que la imagen que se está proyectando de Guatemala, cuyos tribunales acaban de condenar a 80 años de cárcel al exgeneral por delitos de genocidio y crímenes de guerra contra este pueblo maya en la década de 1980, es la de un fortalecimiento de la democracia.
"Es la primera vez que el Estado escucha a las víctimas de una manera tan sistemática""Efectivamente hay que ver al país como un espacio donde se está fortaleciendo el Estado de derecho democrático", indicó Carrera según publica la agencia EFE, aunque precisó que "hay gente también, que está pensando que esto no es suficiente, o que está apelando la decisión".
Luis Fernando Carrera
"Todo eso puede darse, pero lo más importante ahora es que comprendamos que el país está dando saltos de madurez institucional", subrayó el ministro, quien se encuentra en China para participar en un congreso internacional de la Unesco.
"El punto más importante es que la Justicia puede llevarse a cabo para juzgar casos complejos como este, y que aunque todavía puede haber apelaciones en el proceso, finalmente lo más importante ya pasó: que las víctimas relataran su historia, y que los jueces, el sistema de Justicia, los escucharan", afirmó.
"Yo creo que es la primera vez que el Estado escucha a las víctimas de una manera tan sistemática, porque si bien había habido otros juicios por atrocidades durante la guerra, y varias masacres han sido juzgadas, sin embargo nunca había habido algo tan sistemático sobre esto", añadió.
Ixiles
Los ixiles, que durante años tuvieron que denunciar el genocidio primero a la Iglesia Católica y luego a una comisión de esclarecimiento histórico de las Naciones Unidas, "ahora le están contando la historia al Estado, y el Estado ahora tiene un registro oficial de lo que las víctimas están diciendo", señaló el canciller.El ministro calificó de "complejos" este tipo de casos y recordó que "en España, todavía hoy es un debate poder hablar de las víctimas de la Guerra Civil".
"Eso no habla mal de España en sí, pero habla de lo difícil que es hacer estas cosas", aclaró.
También destacó el hecho de que el fallo no incluyera una compensación económica para las víctimas, "sino un resarcimiento moral e histórico; cultural, podríamos decir".
"Creo que estamos en un momento ideal para reflexionar sobre cómo construimos este país diverso, cómo hacemos para que Guatemala pueda crecer desde su diversidad en lugar de negarla", dijo.
Pidió que se protejan las vidas de la jueza y los testigos
La Premio Nobel Rigoberta Menchú dijo que la condena por genocidio a Ríos Montt abre una nueva etapa
La Premio Nobel destacó que es la primera vez que un genocidio en el país en que se cometió por sus naturales
La Premio Nobel Rigoberta Menchú dijo que la condena por genocidio del dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt abre la oportunidad de "cerrar un capítulo de nuestras vidas".
La Premio Nobel Rigoberta Menchú dijo que la condena por genocidio a Ríos Montt abre una nueva etapa
La Premio Nobel destacó que es la primera vez que un genocidio en el país en que se cometió por sus naturales
La Premio Nobel Rigoberta Menchú dijo que la condena por genocidio del dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt abre la oportunidad de "cerrar un capítulo de nuestras vidas".
"Un capítulo --agregó-- de profundo dolor; lo que nos permitirá empezar a establecer una nueva relación entre guatemaltecos", particularmente si el presidente Otto Pérez, acusado de haber partcipado en la masacre, pide públicamente perdón tal como le exigió el tribunal.
Aún así, pidió que en lo inmediato se garantice la vida de la juez que presidió el proceso judicial y de los testigos, ya que los que ejecutaron materialmente el genocidio permanecen libres "y son muy agresivos". "Durante el genocidio nos sentimos muy solos, impotentes y sin el apoyo de nadie. El hecho de que ahora se reconozca que hubo un genocidio significa que nunca nadie se olvidará de eso”, agregó Menchí, a escasos día de la condena de Ríos Montt, que, fuertemente respaldado por los Estados Unidos, ordenó perpetrar una matanza de indígenas de la etnia ixil', puntualizó Rigoberta al ser entrevistada por la periodista estadounidense Amy Goodman.
"Rgoberta Menchú fue quien empezó el proceso hace más de una década, presentando causas judiciales contra los generales guatemaltecos por las atrocidades cometidas en la región maya. Sus demandas judiciales contribuyeron a que la semana pasada se emitiera un fallo histórico contra Ríos Montt de ochenta años de cárcel por su participación en los asesinatos de más de 1.700 personas de la etnia maya ixil", la presentó Goodman en su diario electrónico "Democracy Now!".
"Menchú perdió a su padre, madre y hermano durante el genocidio guatemalteco; más tarde recibió el Premio Nobel de la Paz por su campaña a favor de los pueblos indígenas guatemaltecos", agregó.
A continuación, la entrevista -en la que tal cual la publicó Democracy Now!. Además de Amy Goodman, participa una calificada productora del programa, que alguna vez fue presentadora de Al Jazeera en inglés, Nermeen Shaikh.
Amy Goodman: ¿Qué opina del fallo y la sentencia de 80 años para Ríos Montt?
Rigoberta Menchú: Gracias Amy Goodman por esta oportunidad, quiero expresar mis condolencias a la víctimas de Boston y también a las víctimas de Pensilvania, estoy con ustedes. Esta sentencia es histórica, es grande, la sentencia de Ríos Montt. Esperamos más de 33 años para que hubiera justicia en Guatemala. Queda claro que una paz sin justicia, un paz sin verdad, no es paz. Es la paz de los victimarios. Y por eso es tan importante esta sentencia, porque viene a complementar un largo proceso que hemos llevado, de investigación, un proceso largo de denuncia, y sobre todo, un proceso que esperan las víctimas, que ese proceso es el resarcimiento. El resarcimiento no puede ser solamente pedir perdón, yo creo que pedir perdón es muy importante, y que hoy el presidente Otto Pérez tiene que hacerlo, porque está obligado por el tribunal a hacerlo. Otto Pérez está obligado a hacerlo porque el tribunal le exigió hacerlo. Pero no sólo eso, no sólo eso.
Nermeen Shaikh: ¿El presidente Pérez Molina debe renunciar?
Rigoberta Menchú: Yo no quisiera entrar en este debate porque hay que separar este enjuiciamiento del genocidio en Guatemala de un gran proceso que recién se inicia. La investigación continúa y si hay otras cabecillas que cometieron el genocidio en Guatemala, pues debe presentarse una denuncia. Una denuncia fehaciente, una denuncia que se sostenga en el tiempo, y luego debe continuar el juzgamiento.
El propio tribunal sentó un precedente. Y estoy segura que el señor Mauricio (José Rodríguez Sánchez), que era jefe de inteligencia, que era parte del equipo de Ríos Montt, y que fue absuelto, nosotros creemos que también debería haber sido condenado por genocidio, porque sabía muy bien lo que estaba pasando.
Este tribunal calificó a Ríos Montt bajo criterios muy específicos porque Ríos Montt era el jefe más alto, era el responsable más alto del genocidio en Guatemala. Más si hay un proceso contra otros oficiales, que yo creo que la historia lo va a decir, lo más importante es que se cumpla esta sentencia que ya se dictaminó por el tribunal de alto riesgo contra Ríos Montt, que se cumpla esa sentencia, que se respete al tribunal, que se garantice la vida de la juez Jazmín, igual que la de todos los testigos, y todas las personas, porque muchas personas que participaron en el genocidio aún están libres en Guatemala, y son muy agresivas.
Porque su argumento es claro: dicen que las víctimas eran comunistas, eran subversivos y por eso merecían ser aniquilados. Y acusan al tribunal también de ser comunista, en este tiempo donde el mundo a cambiado, donde la política global internacional ya no es la Guerra Fría. Sin embargo la Guerra Fría sigue presente en Guatemala. Entonces, éste es un proceso muy delicado.
Quizás lo más importante sea que en Guatemala no se retroceda. Para mi hay cuatro razones importantes por las que debemos exigir que se cumpla la sentencia dictada el 10 de mayo: uno, es un precedente, el primer precedente en todo el mundo donde existe un genocidio y se juzga ese genocidio en el mismo lugar donde se cometió; segundo, que este genocidio acredita la verdad de las víctimas. Fueron 32 años en los que las víctimas buscaron un tribunal, que documentaron los hechos. Y las víctimas fueron atacadas por los propios responsables de genocidio. Fueron… fuimos acusados de mentirosos, de que inventábamos la situación. Nos dieron las espalda, nunca nos apoyaron. Más bien, el odio contra los mayas, el odio contra las víctimas ha sido una historia real en estos últimos 32 años.
La justicia llegó, aunque sea tarde, pero llegó, y lo más importante es sostener esa resolución. El tercer elemento muy importante es que esto está centrado en una región, el genocidio que se está condenado es contra el pueblo Ixil. Ustedes saben que hubo 200.000 víctimas en Guatemala, hay 50.000 desaparecidos, y hay muchas víctimas en todo el país. Por eso es que la consigna es que todos somos ixiles, que nos sentimos ixiles. ¿Por qué? porque el genocidio fue extensivo a todos los pueblos mayas. Y la política de exterminio fue también contra otros guatemaltecos no mayas. Los estudiantes, los sindicalistas, toda la gente que le quitaron la vida no fueron sólo del pueblo Ixil.
Por eso, es muy importante que este juicio siente un precedente. Yo creo que inicia una nueva relación entre los guatemaltecos. Y yo quiero puntualizar, un punto que hace mucho años hemos señalado. Se creó el Tribunal Penal Internacional, pero el Tribunal Penal Internacional no juzgó a los genocidios ya cometidos. Tendría que esperar nuevos genocidios. Eso no va con nosotros. No es posible pensar que un tribunal deba esperar a que se cometan nuevos genocidios para juzgarlos.
Por eso la sentencia contra Ríos Montt, tiene un enorme desafío para la humanidad. Yo creo que es un gran desafío para todos los países que deben sentir vergüenza porque permitieron el genocidio en Guatemala. Y no quiero polemizar esto, pero quiero decirles que la época de Reagan y la época de Bush se mantuvo en Guatemala la fantasía de una tercera Guerra Mundial que hizo mucho daño a la mente de los oficiales gutamaltecos, a la mente de muchos guatemaltecos fascistas que todavía hoy creen que existe el comunismo, no sé que sera el comunismo para ellos, pero la realidad es que violaron mujeres, violaron niñas, estrangularon niños, asesinaron pueblos enteros, sólo porque creían que eran subversivos y que eran comunistas. La humanidad debe explicar esta situación
Amy Goodman -¿Podría contarnos lo qué le pasó a su propio padre?
- Sí, primero como ustedes vieron esta sentencia condenatoria contra Ríos Montt nos despertó ese sufrimiento, ese dolor, ese algo que nunca se va a poder recuperar, que es el sentimiento de las víctimas. En el caso de mi familia, mi hermano Patrocinio fue quemado vivo en el área Ixil, no se encontraron sus restos, nosotros los hemos buscado, posiblemente está en una finca que se llama San Francisco, en una fosa común. Lo de mi madre nunca se esclareció exactamente; si está en una fosa común o si fue comida por animales, lo más probable es que si no es ella la que fue comida por los animales, después de ser torturada, humillada, seguramente estará en la fosa común muy cerca de la finca. Nosotros en realidad somos parte del área Ixil, aunque hablamos en maya quiché. Igualmente mi padre fue quemado vivo en la Embajada de España el 31 de enero del año 80. Por eso es que entiendo mucho el dolor de la gente que juzga a Ríos Montt, porque en el último momento del general Lucas García, antes del golpe de Estado de Ríos Montt, ocurrió la quema de la Embajada de España el 31 de enero de 1980.
Cada hecho que ocurrió en Guatemala en el año ochenta y dos y ochenta y tres lo viví con angustia, muy cerca porque entonces estaba muy cerca la quema de mi padre Vicente Menchú. Pero también en 1983, fue fusilado mi hermano Víctor Menchú. En Uspantán, muy cerca de la región de Ixil. Mi hermano huyó con sus tres hijos a la montaña, mi cuñada había sido degollada y él sobrevivió con sus tres hijos. Después de varios meses lo capturaron y lo trajeron al pueblo de Uspantán, lo encarcelaron en el pueblo pero a los tres hijos los llevaron, los confinaron en un destacamento militar que se llamaba Chejul, mis dos sobrinas murieron de hambre en el destacamento y mi hermano Víctor fue fusilado.
Hasta la fecha no encontramos los restos de Víctor, encontramos un expediente que dice que se encontraron su cadáver con múltiples balas en el lugar donde la gente dice que fue fusilado.
ero un juez, un juez que dictaminó sobre su muerte, que lo dio por muerto, pero no dice donde lo dejaron, no dice donde dejaron sus restos. Lo que supimos es que mi hermano Victor también está en una fosa común. Esto es lo más cercano a mi, de quienes perdieron la vida hay muchos otros. Pero lo que es mi mamá, mi padre, mi hermano Victor, mi hermano Patrocinio, mi cuñada María fueron lo mas cercano a nosotros. Ahora es por eso creo, creo que el juicio contra Rios Montt posiblemente sea una oportunidad para empezar a cerrar un capítulo de nuestros vidas, un capítulo de dolor, y un capítulo de, pues de volver a empezar una relación nueva con todos los guatemaltecos.
Porque nosotros durante el genocidio nos sentimos solos. En aquellos años, nos sentimos con mucha impotencia. Como que nadie estuviera a favor de nosotros. Y hoy un tribunal que ha dicho que hubo genocidio. Y para nosotros es suficiente que se reconozca el genocidio. Y que nadie olvide lo que ha nosotros en carne propio nos toco vivir.
Fuente:Telam
Aún así, pidió que en lo inmediato se garantice la vida de la juez que presidió el proceso judicial y de los testigos, ya que los que ejecutaron materialmente el genocidio permanecen libres "y son muy agresivos". "Durante el genocidio nos sentimos muy solos, impotentes y sin el apoyo de nadie. El hecho de que ahora se reconozca que hubo un genocidio significa que nunca nadie se olvidará de eso”, agregó Menchí, a escasos día de la condena de Ríos Montt, que, fuertemente respaldado por los Estados Unidos, ordenó perpetrar una matanza de indígenas de la etnia ixil', puntualizó Rigoberta al ser entrevistada por la periodista estadounidense Amy Goodman.
"Rgoberta Menchú fue quien empezó el proceso hace más de una década, presentando causas judiciales contra los generales guatemaltecos por las atrocidades cometidas en la región maya. Sus demandas judiciales contribuyeron a que la semana pasada se emitiera un fallo histórico contra Ríos Montt de ochenta años de cárcel por su participación en los asesinatos de más de 1.700 personas de la etnia maya ixil", la presentó Goodman en su diario electrónico "Democracy Now!".
"Menchú perdió a su padre, madre y hermano durante el genocidio guatemalteco; más tarde recibió el Premio Nobel de la Paz por su campaña a favor de los pueblos indígenas guatemaltecos", agregó.
A continuación, la entrevista -en la que tal cual la publicó Democracy Now!. Además de Amy Goodman, participa una calificada productora del programa, que alguna vez fue presentadora de Al Jazeera en inglés, Nermeen Shaikh.
Amy Goodman: ¿Qué opina del fallo y la sentencia de 80 años para Ríos Montt?
Rigoberta Menchú: Gracias Amy Goodman por esta oportunidad, quiero expresar mis condolencias a la víctimas de Boston y también a las víctimas de Pensilvania, estoy con ustedes. Esta sentencia es histórica, es grande, la sentencia de Ríos Montt. Esperamos más de 33 años para que hubiera justicia en Guatemala. Queda claro que una paz sin justicia, un paz sin verdad, no es paz. Es la paz de los victimarios. Y por eso es tan importante esta sentencia, porque viene a complementar un largo proceso que hemos llevado, de investigación, un proceso largo de denuncia, y sobre todo, un proceso que esperan las víctimas, que ese proceso es el resarcimiento. El resarcimiento no puede ser solamente pedir perdón, yo creo que pedir perdón es muy importante, y que hoy el presidente Otto Pérez tiene que hacerlo, porque está obligado por el tribunal a hacerlo. Otto Pérez está obligado a hacerlo porque el tribunal le exigió hacerlo. Pero no sólo eso, no sólo eso.
Nermeen Shaikh: ¿El presidente Pérez Molina debe renunciar?
Rigoberta Menchú: Yo no quisiera entrar en este debate porque hay que separar este enjuiciamiento del genocidio en Guatemala de un gran proceso que recién se inicia. La investigación continúa y si hay otras cabecillas que cometieron el genocidio en Guatemala, pues debe presentarse una denuncia. Una denuncia fehaciente, una denuncia que se sostenga en el tiempo, y luego debe continuar el juzgamiento.
El propio tribunal sentó un precedente. Y estoy segura que el señor Mauricio (José Rodríguez Sánchez), que era jefe de inteligencia, que era parte del equipo de Ríos Montt, y que fue absuelto, nosotros creemos que también debería haber sido condenado por genocidio, porque sabía muy bien lo que estaba pasando.
Este tribunal calificó a Ríos Montt bajo criterios muy específicos porque Ríos Montt era el jefe más alto, era el responsable más alto del genocidio en Guatemala. Más si hay un proceso contra otros oficiales, que yo creo que la historia lo va a decir, lo más importante es que se cumpla esta sentencia que ya se dictaminó por el tribunal de alto riesgo contra Ríos Montt, que se cumpla esa sentencia, que se respete al tribunal, que se garantice la vida de la juez Jazmín, igual que la de todos los testigos, y todas las personas, porque muchas personas que participaron en el genocidio aún están libres en Guatemala, y son muy agresivas.
Porque su argumento es claro: dicen que las víctimas eran comunistas, eran subversivos y por eso merecían ser aniquilados. Y acusan al tribunal también de ser comunista, en este tiempo donde el mundo a cambiado, donde la política global internacional ya no es la Guerra Fría. Sin embargo la Guerra Fría sigue presente en Guatemala. Entonces, éste es un proceso muy delicado.
Quizás lo más importante sea que en Guatemala no se retroceda. Para mi hay cuatro razones importantes por las que debemos exigir que se cumpla la sentencia dictada el 10 de mayo: uno, es un precedente, el primer precedente en todo el mundo donde existe un genocidio y se juzga ese genocidio en el mismo lugar donde se cometió; segundo, que este genocidio acredita la verdad de las víctimas. Fueron 32 años en los que las víctimas buscaron un tribunal, que documentaron los hechos. Y las víctimas fueron atacadas por los propios responsables de genocidio. Fueron… fuimos acusados de mentirosos, de que inventábamos la situación. Nos dieron las espalda, nunca nos apoyaron. Más bien, el odio contra los mayas, el odio contra las víctimas ha sido una historia real en estos últimos 32 años.
La justicia llegó, aunque sea tarde, pero llegó, y lo más importante es sostener esa resolución. El tercer elemento muy importante es que esto está centrado en una región, el genocidio que se está condenado es contra el pueblo Ixil. Ustedes saben que hubo 200.000 víctimas en Guatemala, hay 50.000 desaparecidos, y hay muchas víctimas en todo el país. Por eso es que la consigna es que todos somos ixiles, que nos sentimos ixiles. ¿Por qué? porque el genocidio fue extensivo a todos los pueblos mayas. Y la política de exterminio fue también contra otros guatemaltecos no mayas. Los estudiantes, los sindicalistas, toda la gente que le quitaron la vida no fueron sólo del pueblo Ixil.
Por eso, es muy importante que este juicio siente un precedente. Yo creo que inicia una nueva relación entre los guatemaltecos. Y yo quiero puntualizar, un punto que hace mucho años hemos señalado. Se creó el Tribunal Penal Internacional, pero el Tribunal Penal Internacional no juzgó a los genocidios ya cometidos. Tendría que esperar nuevos genocidios. Eso no va con nosotros. No es posible pensar que un tribunal deba esperar a que se cometan nuevos genocidios para juzgarlos.
Por eso la sentencia contra Ríos Montt, tiene un enorme desafío para la humanidad. Yo creo que es un gran desafío para todos los países que deben sentir vergüenza porque permitieron el genocidio en Guatemala. Y no quiero polemizar esto, pero quiero decirles que la época de Reagan y la época de Bush se mantuvo en Guatemala la fantasía de una tercera Guerra Mundial que hizo mucho daño a la mente de los oficiales gutamaltecos, a la mente de muchos guatemaltecos fascistas que todavía hoy creen que existe el comunismo, no sé que sera el comunismo para ellos, pero la realidad es que violaron mujeres, violaron niñas, estrangularon niños, asesinaron pueblos enteros, sólo porque creían que eran subversivos y que eran comunistas. La humanidad debe explicar esta situación
Amy Goodman -¿Podría contarnos lo qué le pasó a su propio padre?
- Sí, primero como ustedes vieron esta sentencia condenatoria contra Ríos Montt nos despertó ese sufrimiento, ese dolor, ese algo que nunca se va a poder recuperar, que es el sentimiento de las víctimas. En el caso de mi familia, mi hermano Patrocinio fue quemado vivo en el área Ixil, no se encontraron sus restos, nosotros los hemos buscado, posiblemente está en una finca que se llama San Francisco, en una fosa común. Lo de mi madre nunca se esclareció exactamente; si está en una fosa común o si fue comida por animales, lo más probable es que si no es ella la que fue comida por los animales, después de ser torturada, humillada, seguramente estará en la fosa común muy cerca de la finca. Nosotros en realidad somos parte del área Ixil, aunque hablamos en maya quiché. Igualmente mi padre fue quemado vivo en la Embajada de España el 31 de enero del año 80. Por eso es que entiendo mucho el dolor de la gente que juzga a Ríos Montt, porque en el último momento del general Lucas García, antes del golpe de Estado de Ríos Montt, ocurrió la quema de la Embajada de España el 31 de enero de 1980.
Cada hecho que ocurrió en Guatemala en el año ochenta y dos y ochenta y tres lo viví con angustia, muy cerca porque entonces estaba muy cerca la quema de mi padre Vicente Menchú. Pero también en 1983, fue fusilado mi hermano Víctor Menchú. En Uspantán, muy cerca de la región de Ixil. Mi hermano huyó con sus tres hijos a la montaña, mi cuñada había sido degollada y él sobrevivió con sus tres hijos. Después de varios meses lo capturaron y lo trajeron al pueblo de Uspantán, lo encarcelaron en el pueblo pero a los tres hijos los llevaron, los confinaron en un destacamento militar que se llamaba Chejul, mis dos sobrinas murieron de hambre en el destacamento y mi hermano Víctor fue fusilado.
Hasta la fecha no encontramos los restos de Víctor, encontramos un expediente que dice que se encontraron su cadáver con múltiples balas en el lugar donde la gente dice que fue fusilado.
ero un juez, un juez que dictaminó sobre su muerte, que lo dio por muerto, pero no dice donde lo dejaron, no dice donde dejaron sus restos. Lo que supimos es que mi hermano Victor también está en una fosa común. Esto es lo más cercano a mi, de quienes perdieron la vida hay muchos otros. Pero lo que es mi mamá, mi padre, mi hermano Victor, mi hermano Patrocinio, mi cuñada María fueron lo mas cercano a nosotros. Ahora es por eso creo, creo que el juicio contra Rios Montt posiblemente sea una oportunidad para empezar a cerrar un capítulo de nuestros vidas, un capítulo de dolor, y un capítulo de, pues de volver a empezar una relación nueva con todos los guatemaltecos.
Porque nosotros durante el genocidio nos sentimos solos. En aquellos años, nos sentimos con mucha impotencia. Como que nadie estuviera a favor de nosotros. Y hoy un tribunal que ha dicho que hubo genocidio. Y para nosotros es suficiente que se reconozca el genocidio. Y que nadie olvide lo que ha nosotros en carne propio nos toco vivir.
Fuente:Telam

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