| Me acuerdo, fue en Balvanera, en una noche lejana, que alguien dejó caer el nombre de un tal Jacinto Chiclana. Algo se dijo también de una esquina y un cuchillo. Los años no dejan ver el entrevero y el brillo. ¡Quién sabe por qué razón me anda buscando ese nombre! Me gustaría saber cómo habrá sido aquel hombre. Alto lo veo y cabal, con el alma comedida; capaz de no alzar la voz y de jugarse la vida. (Recitado) Nadie con paso más firme habrá pisado la tierra. Nadie habrá habido como él en el amor y en la guerra. Sobre la huerta y el patio las torres de Balvanera y aquella muerte casual en una esquina cualquiera. Sólo Dios puede saber la laya fiel de aquel hombre. Señores, yo estoy cantando lo que se cifra en el nombre. Siempre el coraje es mejor. La esperanza nunca es vana. Vaya, pues, esta milonga para Jacinto Chiclana. Jorge Luis Borges nació en Buenos Aires Creció en el barrio de Palermo viendo desde el otro lado de la ventana (y de las rejas) a compadritos y malevos. Fue un niño precoz, aprendió a leer y a escribir (en español y en otros idiomas) a muy temprana edad. En plena guerra, la familia de Borges deambuló por Europa hasta radicarse por un tiempo en la segura Ginebra. Cuando volvió a la Argentina el joven Borges ya era un escritor. Le siguieron colaboraciones en revistas literarias argentinas más o menos desconocidas y la publicación de sus primeros libros, Durante largos años vivió participando del mundillo intelectual argentino en una posición un poco extraña: la de ser un gran escritor que seguía siendo un perfecto desconocido a los 40 años. A finales del 30 y durante la década del 40 se publican sus libros más célebres: Historia universal de la infamia en 1935, Historia de le eternidad en 1936, Ficciones en 1944, El Aleph en 1949. Luego, su visión se fue reduciendo más y más, lo que lo llevó a escribir “en colaboración” con diversos amigos/as y escritores. Estas colaboraciones dieron como resultado excelentes obras. En la década del 70 la turbulencias políticas lo embarcaron en ingratas polémicas. En sus últimos años dos matrimonios (el último con María Kodama) vinieron a sorprender a familiares y admiradores. Nadie como Borges ha sabido estimular la imaginación de los lectores. Resulta increíble que un hombre sólo con la palabra haya creado un universo de ficción tan complejo, diverso y sorprendente, el que a su vez ha tenido tan hondas repercusiones en el universo real. Dejó de escribir en Suiza en 1986. Fuente:ActualidadLiteraria |
Porque tenemos memoria y sabemos la verdad luchamos por la justicia
14 de junio de 2013
JORGE LUIS BORGES.
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