19 de julio de 2013

CHILE.

JUEVES, 18 DE JULIO DE 2013 
Terremoto político en la derecha chilena
Por Enrique Torres (PL)
A cuatro meses de las elecciones presidenciales, la derecha chilena padece un terremoto político, tras la sorpresiva renuncia de su candidato Pablo Longueira, a causa de un cuadro de depresión.

Ante el inesperado abandono, anunciado la víspera, los partidos de la alianza gubernamental de derecha, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN), barajan alternativas para llenar al agujero dejado por Longueira, en una carrera contra reloj.


Los líderes de la UDI y RN, al conocerse la noticia, se negaron a definir cuál sería la solución, y se limitaron a decir que cada agrupación queda en libertad de definir sus aspirantes, sin precisar la convocatoria a nuevas elecciones primarias, o si cada partido llevará un candidato a la competición presidencial del 17 de noviembre próximo, como ocurrió en 2006.


Longueira ganó las primarias de la derecha el 30 de junio último, victoria que lo convirtió en el candidato de la alianza, para enfrentar en noviembre a la expresidenta Michelle Bachelet, la carta del pacto opositor Nueva Mayoría, y a aspirantes de otros partidos e independientes.


Pese a que entró tarde en la carrera por llegar a La Moneda, al sustituir como candidato de la UDI al extitular de Obras Públicas Laurecen Golborne, Longueira logró derrotar al aspirante de RN, Andrés Allamand, con el 51,37 por ciento de los sufragios, ante el 48,62 de su rival.


Longueira, de 54 años de edad y extitular de Economía del Gobierno de Sebastián Piñera, inició su carrera política durante la dictadura militar de Augusto Pinochet.


La noticia del abandono de Longueira, recibida como balde agua fría en las filas del oficialismo, la dio uno de sus hijos, Juan Pablo, quien informó que por razones de enfermedad, su padre desistía de mantener la candidatura.


"Nuestro padre se encuentra enfermo", expresó el joven ante periodistas, tras precisar que luego del triunfo en las primarias su salud se deterioró "producto de un cuadro de depresión medicamente diagnosticado". Uno de los hijos adolescentes del político padece de cáncer.


La UDI ha tenido que atravesar un camino espinoso en esta contienda electoral, ya que antes de que Longueira izara bandera blanca, sufrió el abandono de Golborne, obligado a echarse a un lado en medio de escándalos, por no declarar bienes en el exterior y por su gerencia frente a una empresa cuestionada por abusar de los consumidores.


Del otro lado, luego de su aplastante victoria en las primarias del bloque opositor Nueva Mayoría con un 73 por ciento de los sufragios, la expresidenta Michelle Bachelet consolidó su camino hacia un segundo capítulo en La Moneda.


Bachelet, quien gobernó de 2006 a 2010, se impuso cómodamente ante Claudio Orrego, de la Democracia Cristiana, José Antonio Gómez, del Partido Radical Social Demócrata y Andrés Velasco, independiente.


La exmandataria, además del respaldo de sus correligionarios del Partido Socialista, recibió el apoyo de los partidos por la Democracia, Comunista, Izquierda Cristiana y del Movimiento Amplio Social.


Los comicios primarios evidenciaron que tres de cada cuatro chilenos que votó lo hizo a favor del bloque Nueva Mayoría.


De acuerdo con los números, el pacto recibió poco más de dos millones de sufragios, y dentro de esa agrupación, Bachelet por sí sola, ganó más de un millón 500 mil votos.


En el otro bando, Longueira y Allamand en su conjunto, solo alcanzaron 806 mil boletas.


Luego de difundirse la renuncia de Longueira a la carrera por La Moneda, el presidente Sebastián Piñera emitió un mensaje, en el cual llamó a las fuerzas de la derecha a mantener la unidad.


"Hoy no es tiempo de pequeñeces, ni de divisiones. Todo lo contrario, es tiempo de unidad, tiempo de grandeza, es tiempo de generosidad", indicó el mandatario.


La más reciente encuesta de cara a las elecciones presidenciales, realizada por la Universidad del Desarrollo y divulgada el 13 de julio, arrojó que si los comicios fueran ese día, Bachelet recibiría el 39 por ciento de los votos, frente al 25 por ciento de Longueira.


El estudio situó en tercer lugar al candidato del Partido Progresista, Marco Enríquez-Ominami, con siete por ciento, seguido del independiente Franco Parisi (seis por ciento), y de Marcel Claude, por el Partido Humanista (dos por ciento).

Fuente:Argenpress


TRAS LA ABRUPTA SALIDA DE PABLO LONGUEIRA, LOS PARTIDOS DE LA ALIANZA EVALUAN LAS OPCIONES
La derecha chilena busca candidato
El presidente Piñera exhortó a las fuerzas oficialistas a que consensúen un postulante y sugirió como una “muy buena opción” a su ministra de Trabajo, Evelyn Matthei. Entretanto, un sondeo señala que Bachelet ganaría en primera vuelta.
La ministra de Trabajo, Evelyn Matthei, figura entre los nombres de los presidenciables.
Jaqueados por la renuncia de su candidato, Pablo Longueira, y por las encuestas que anticipan la posibilidad de una victoria en primera vuelta de la aspirante de Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN) comenzaron ayer a evaluar si pueden proclamar a un nuevo postulante de la Alianza o si van a elecciones por separado. La repentina salida de Longueira de la compulsa para las presidenciales, aquejado por un cuadro clínico de depresión, disparó una serie de reacciones, entre las que se destacó la del presidente Sebastián Piñera, quien salió a exhortar a las fuerzas oficialistas a que busquen a un candidato único y postuló como una “muy buena opción” a su ministra de Trabajo, Evelyn Matthei.

“Estamos en una situación compleja, pero la UDI está de pie y tiene muchos líderes y personas a las cuales pedirles que asuman en esta etapa final la responsabilidad de ser candidatos a la presidencia de la República”, señaló el presidente de la UDI, Patricio Melero, antes de la reunión con RN. “Todos los nombres que se están señalando tienen trayectoria, posibilidades, recogen muchos de ellos una experiencia muy valiosa, pero primero decantemos las ideas, lo que queremos ofrecer para el futuro del país y después vendrán los nombres”, agregó Melero.


Por su parte, el jefe de la bancada de RN, Pedro Brown, sostuvo que preferiría un candidato único. “Creemos que es lo mejor para la Alianza en esta instancia, sobre todo si nos habíamos jugado por las primarias, que lo que hacían era resolver un candidato único a cinco meses de la elección”, admitió. “Cuando quedan cuatro meses, creemos que es la mejor forma de preservar la unidad, de tener listas parlamentarias competitivas y opciones reales de competir en la elección de noviembre”, insistió Brown, más atento al rol de opositor en el Parlamento que a la permanencia de las fuerzas de derecha en el gobierno.


En esa misma línea, el cientista político de la Universidad Diego Portales, Patricio Navia, recalcó que si la Alianza hace las cosas bien, puede transformar el difícil momento en una oportunidad para revertir lo que hasta ahora pareciera una batalla imposible de ganar. “Si enfrentar a Bachelet ya es una pelea cuesta arriba, hacerlo divididos podría costar más que una derrota en noviembre”, avaluó. El analista de Libertad y Desarrollo, Jorge Ramírez, se refirió también a la posibilidad de que la Alianza vaya con candidatos en forma independiente al afirmar que lo ideal es ir con un candidato y mostrar una señal de unidad en este momento. “Estamos a menos de un mes de inscribir las candidaturas, creo que no hay tiempo de realizar una primaria tradicional”, dijo.


Robert Funk, del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile, opinó que cuando un partido político insiste en la unidad es porque no existe. “Es por eso que encontrar un candidato único es tratar de construir esa unidad, porque con dos candidatos los dos partidos comienzan a competir, incluso más entre ellos que con Michelle Bachelet”, sostuvo el académico.


Por su parte, el experto electoral de ProyectAmérica, Sebastián Iglesias, recalcó que, acorde con la realidad política que vive la derecha, debería reforzar las planillas parlamentarias, en referencia a las pocas posibilidades que tendrían de ganar las próximas presidenciales según las últimas encuestas nacionales.

Longueira había ganado la candidatura presidencial en las primarias del 30 de junio, con miras a las próximas presidenciales del 17 de noviembre, al derrotar ajustadamente al postulante de RN –el partido de Piñera–, Andrés Allamand, con 51,37 a 48,62 por ciento de los votos.

En este contexto, la Ley de Elecciones Primarias establece que si un candidato a presidente renuncia a la postulación, los partidos que integran la coalición que lo impulsaron quedan liberados para designar su reemplazante de acuerdo con sus estatutos y las disposiciones de las leyes orgánicas constitucionales de partidos políticos y de votaciones populares y escrutinios. Así, el artículo 38 de la norma faculta a las agrupaciones a nominar a cualquiera de los candidatos que participaron en la elección primaria o a otra persona si así lo deciden, según el texto completo publicado en el sitio web del Servicio Electoral.


Si las elecciones presidenciales fueran el domingo, en lugar del 17 de noviembre, la candidata por la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, ganaría en primera vuelta con un 51 por ciento de los sufragios. Según una encuesta sobre intención de voto del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), difundida ayer por su director, Pablo Huneeus, un 66 por ciento de los consultados cree que Bachelet será la próxima presidenta de la República. “Frente a la pregunta ¿quién le gustaría que fuera presidente?, Michelle Bachelet es una candidata que no tiene competencia, corre sola”, afirmó Huneeus.


Consultado sobre el actual escenario político en la Alianza derechista tras la renuncia de Longueira y si eso podría variar las posibilidades de Bachelet, Huneeus indicó: “Naturalmente pueden ocurrir algunas variaciones en los resultados, considerando especialmente la pregunta de la encuesta ‘quién le gustaría’, ella (Bachelet) está en notables condiciones de llegar a La Moneda”.


Huneeus recalcó también, basándose en los resultados de la encuesta, que la crisis de unidad de la Alianza, el voto voluntario y un gobierno que es respaldado apenas por un tercio de la población, crean una situación muy difícil para la Alianza. Sobre el candidato que más podría acercarse a Bachelet, la encuesta arrojó que sería Andrés Allamand, derrotado por Longueira en las internas de la Alianza. El presidente Piñera obtuvo un 33 por ciento de aprobación y un 56 por ciento de desaprobación, mientras un 11 por ciento optó por no responder. En la encuesta de diciembre de 2012 presentaba 31 y 58 por ciento.

Fuente:Pagina12

19.07.2013

Tras la renuncia del pinochetista Pablo Longueira por un cuadro depresivo
Dura polémica en la derecha de Chile ante la falta de candidato
El presidente Piñera prendió la mecha al proponer a la ministra de Trabajo, Evelyn Matthei, para competir con Michele Bachelet en noviembre. Pero un alto dirigente de la alianza oficialista le replicó que no debe opinar sobre la cuestión.
Es un tsunami, un terremoto, la oposición nos puede arrasar", dijo sin matices el candidato a senador por Santiago del oficialista partido Renovación Nacional (RN), el alcalde José Manuel Ossandón. La sorpresiva renuncia a la carrera electoral de Chile del candidato Pablo Longueira a causa de un cuadro depresivo anunciada el miércoles provocó una dura polémica entre las filas de la derecha a cuatro meses exactos de las elecciones. El presidente, Sebastián Piñera, avivó la hoguera ayer al defender la posibilidad de que la Alianza de derecha presente un único aspirante presidencial y postuló a su ministra de Trabajo, Evelyn Matthei, como una "muy buena opción" para el remplazo. La declaración molestó al presidente de RN, Carlos Larraín, quien dijo que "este es un asunto de los partidos políticos y de los sectores independientes que hemos sustentado las campañas durante todo este tiempo", y sentenció: "No creo que este sea un tema que le competa a La Moneda (sede del gobierno chileno)." El senador aseguró que buscarán un procedimiento "sin vetos" para definir al abanderado de la Alianza.

Quien discrepó con Larraín fue otro senador de RN, Alberto Espina, al señalar que esas decisiones se deben tomar en conjunto con el gobierno. "El liderazgo del presidente Piñera es muy importante. Él es sin duda quien ha conducido este gobierno con éxito y yo creo que en esto no hay que marcar distancias con el gobierno", afirmó el parlamentario.


Piñera señaló en un programa de TV que, en su opinión, debería haber un candidato único entre los partidos derechistas que componen la Alianza, la Unión Demócrata Independiente (UDI) y RN, pero aclaró que si eso no ocurriera es partidario de que haya una primaria "no legal", por lo que pidió a los presidentes de ambas fuerzas "pensar en grande en este momento". En esta línea, al hablar sobre la posibilidad de que sea postulada Matthei, sostuvo que la ministra de Trabajo "es una mujer con pasión, con fuerza, por lo que sería una gran candidata". Varios parlamentarios opinan que Matthei, por ser mujer y por su perfil político, es la que tiene mejor posibilidad para enfrentar a la candidata de la Nueva Mayoría, Michelle Bachelet, que lidera con comodidad todas las encuestas de intención de voto.


En referencia a quien fue el abanderado por RN y que perdió frente a Longueira en las primarias del 30 de junio, Andrés Allamand, el mandatario explicó que "sin duda es un buen candidato", pero insistió en que tiene que haber un acuerdo en la Alianza.


El ex ministro Longueira, considerado el favorito del fallecido dictador Augusto Pinochet, ganó las primarias oficialistas a Allamand, apelando a una recuperación de la mística que su sector tenía en dictadura y rechazando todo cambio de fondo. Longueira, para muchos el líder más carismático de su sector, asumió el desafío electoral con el propósito principal de evitar una derrota parlamentaria histórica para la derecha que abriera camino a los cambios propugnados por sectores opositores, en especial de izquierda.


Capriles dijo que se verá con piñera

El líder de la oposición venezolana Henrique Capriles llegó ayer a Chile, en la primera etapa de una gira que lo llevará también a Perú, y confirmó que se reunirá con el presidente Sebastián Piñera, pero no en el palacio La Moneda sino en otro lugar que no se especificó.

"No es un tema relevante si conversamos en el Palacio (la Moneda, sede del gobierno chileno) o en otro lugar", dijo en el aeropuerto de Santiago el venezolano, que vestía ropa deportiva y agradeció el gesto del mandatario chileno de recibirlo, aunque el encuentro carecerá de carácter oficial. Piñera había dicho el martes que si Capriles le solicitaba una reunión, lo recibiría, aunque no en la sede del Ejecutivo.


Capriles, que busca en su gira apoyo a su demanda a un nuevo recuento de votos de las elecciones presidenciales que perdió el pasado abril estrechamente ante el presidente Nicolás Maduro, también pretendía reunirse con la ex presidenta Michelle Bachelet, quien descartó la posibilidad, aduciendo problemas de agenda. "Estoy seguro de que habrá otras oportunidades", confió Capriles.

Fuente:TiermpoArgentino


18.07.2013

Polémica por la visita de Capriles a Piñera en Chile 
El líder de la oposición venezolana inició su gira en busca de apoyo para su reclamo por un recuento de votos, tras las elecciones en las que perdió con Maduro. Sectores de izquierda repudiaron su visita al país, al entenderla como un intento de desestabilización de Venezuela.
El líder de la oposición venezolana Henrique Capriles llegó hoy a Chile, en la primera etapa de una gira que lo llevará también a Perú y confirmó que se reunirá con el presidente Sebastián Piñera, pero no en el palacio La Moneda sino en otro lugar que no se especificó.

"No es un tema relevante si conversamos en el palacio (la Moneda, sede del gobierno chileno) o en otro lugar", dijo en el aeropuerto de Santiago Capriles, que vestía ropa deportiva y agradeció el gesto del mandatario chileno de recibirlo, aunque el encuentro carecerá de carácter oficial.

"No debemos alentar ningún proceso desestabilizador en Venezuela"

El arribo de Capriles a Chile provocó un fuerte rechazo de agrupaciones de izquierda y movimientos sociales, que ven en la gira del venezolano un intento por desestabilizar el gobierno de Maduro.

"La conducta de Capriles, huérfana de fundamentos sólidos para su cuestionamiento a la elección venezolana, más bien es el resultado de una opción por el camino de pretender empujar una crisis institucional, lo que en modo alguno es consistente con una vocación democrática", declaró a Prensa Latina el presidente del Partido Izquierda Ciudadana, Victor Osorio.

El líder del antichavismo en venezuela, que busca apoyo regional a su demanda a un nuevo recuento de votos de las elecciones presidenciales que perdió en ante el presidente venezolano Nicolás Maduro, también pretendía reunirse con Michelle Bachelet. La ex presidenta descartó la posibilidad aduciendo problemas de agenda.

Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, dijo por su parte que no sabía "a qué viene el señor Capriles a Chile". "Me parece que no debemos alentar ningún proceso desestabilizador en Venezuela", refirió.

Luego de los comicios del 14 de abril en Venezuela, Capriles viajó a Colombia, donde fue recibido por el presidente Juan Manuel Santos. Ese encuentro originó tensión en las relaciones diplomáticas entre los dos países.
Fuente:InfoNews

18.07.2013
visita polémica
Capriles llegó a Chile para reunirse con el presidente Piñera, pero Bachelet descartó recibirlo
Con duras críticas, el opositor venezolano Henrique Capriles llegó a Chile, donde mantuvo diferentes reuniones y espera un encuentro con el presidente Sebastián Piñera, quien anunció su predisposición a recibirlo.

El líder opositor venezolano Henrique Capriles llegó hoy a Chile y se reunió con la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, y directivos del diario El Mercurio, en espera de un encuentro con el presidente Sebastián Piñera, quien ya cosecha críticas opositoras por su anunciada predisposición a recibirlo.

Con la alcaldesa Tohá, del opositor Partido Popular Democrático (PPD) de Chile, Capriles, gobernador del estado Miranda, analizó la necesaria "descentralización" de los poderes para una nación, según informó un portavoz del dirigente venezolano.

También se entrevistó con el director del conservador diario El Mercurio, Cristian Zegers, e integrantes del Consejo Editorial y de Redacción del periódico, con quienes abordó la situación venezolana y su decisión de no reconocer al gobierno de Maduro hasta que no se realice un nuevo recuento total de votos.

"Maduro es un presidente electo en democracia y no me parece oportuno que Capriles sea recibido por Piñera"
Marco Enríquez-Ominami
Capriles, que será recibido por el presidente Piñera pero no en La Moneda, sede del Ejecutivo, "agradeció el gesto (ya anunciado) del mandatario chileno" y destacó, en el aeropuerto de Santiago, que "no es un tema relevante si conversamos en el palacio (de Gobierno) o en otro lugar".

En relación a este encuentro, Marco Enríquez-Ominami, candidato presidencial por el Partido Progresista, criticó a Piñera y dijo a Télam que no se va a reunir "con quien desconoce un gobierno electo democráticamente".

Agregó que "Maduro es un presidente electo democráticamente y no me parece oportuno que (Capriles) sea recibido por el presidente de la República” de Chile.

Capriles también pretendía reunirse con la ex presidenta Michelle Bachelet, quien descartó esa posibilidad aduciendo problemas de agenda.

"Estoy seguro de que habrá otras oportunidades", confió Capriles acerca de su malogrado encuentro con quien es a su vez candidata de la oposición a las elecciones presidenciales del próximo noviembre en Chile, con grandes posibilidades de triunfar, según todas las encuestas.

En tanto, Guillermo Teillier, titular del Partido Comunista, dijo que no sabía "a qué viene el señor Capriles a Chile". "Me parece que no debemos alentar ningún proceso desestabilizador en Venezuela", sostuvo, citado por la agencia EFE.

En tanto, el presidente de la pinochetista Unión Demócrata Independiente (UDI), Patricio Melero, dio la bienvenida a Capriles ante la prensa, y anunció que se reunirá con él, junto a líderes del otro partido gubernamental, Renovación Nacional (RN).

El dirigente venezolano también se entrevistará con el arzobispo Metropolitano de Santiago, monseñor Ricardo Ezatti, y con los venezolanos residentes en Chile.
Fuente:Telam           

Elecciones en Chile: Análisis urgente y temerario ante la bajada del ultraderechista Pablo Longueira
Andrés Figueroa cornejo
El candidato presidencial de la ultraderecha chilena agrupada en la Alianza por Chile, Pablo Longueira, renunció a su postulación con el argumento de padecer ‘una depresión diagnosticada médicamente’.

El 30 de junio recién pasado, cuando Longueira –militante de la pinochetista Unión Demócrata Independiente, UDI- venció estrechamente en las primarias voto a voto al ultraliberal piñerista, Andrés Allamand -de la derecha organizada en Renovación Nacional (RN)-, aseguró que “si en dos meses ganamos las primarias, en cinco meses ganaremos en noviembre (las elecciones presidenciales)”.

La decisión de Pablo Longueira se hizo pública mediante una nota el 17 de julio por la tarde. Se supone que pronto asumirá la candidatura de la derecha tradicional Andrés Allamand.

¿Y ahora?

En caliente, y a riesgo de aventurar hipótesis en tanto se precipitan los hechos, es preciso señalar que Pablo Longueira, si bien ganó las primarias de la derecha porque en las próximas elecciones es el turno de la UDI (Sebastián Piñera, titular del Ejecutivo chileno, pertenece a RN), en su conducta y práctica políticas, representa una derecha de trazos fascistoides y ultaconservadores, con una fuerte penetración en los sectores populares ‘más atrasados’ en su nivel de conciencia política respecto de sus intereses de clase. De hecho, en poblaciones y comunas empobrecidas -antiguas fortalezas de la izquierda durante la lucha antidictatorial-, la UDI, con las máscaras del populismo, ‘el servicio social’, el clientelismo y la caridad (de inspiración del peor costado de la congregación jesuita de la Iglesia Católica), ha obtenido importante terreno.

Por eso mismo, Pablo Longueira, de muchos  modos, es (era) el rostro actualizado de los orígenes y sentido de la Democracia Cristiana (1957), proveniente de la Falange Nacional (1935) y cuya dirección política –salvo un puñado de auténticos demo-burgueses de esa tienda- fue parte sustantiva en la conspiración norteamericana que echó abajo a sangre y fuego la experiencia de la Unidad Popular de Salvador Allende, inaugurando la peor tiranía militar de la historia chilena. Es decir, Longueira y los suyos dentro de la UDI, buscan explícitamente la edificación de un Partido Popular, ocupando el vacío de la crisis terminal que sufre la Democracia Cristiana desde hace tiempo y que se expresó en la derrota en las últimas elecciones presidenciales (enero 2010) de su candidato Eduardo Frei Ruiz-Tagle que abrió las puertas de La Moneda a la actual administración encabezada por Sebastián Piñera.

¿Qué sucede entonces? La eventual candidatura de Andrés Allamand (RN) luego de la retirada de Longueira, comporta una superior apariencia de ‘centro-derecha’; ya no es competencia para gran parte de la cultura política democristiana, y potencialmente podría atraer a sectores de ese electorado, hasta ayer, sin más alternativa que inclinarse por la candidatura concertacionista de Michelle Bachelet.

Esto quiere decir, que podría precipitarse un nuevo quiebre de la DC a la hora de votar, en el marco de un doupolio consagrado desde hace más de 20 años en el país andino, donde en segundas vueltas, los resultados electorales son extraordinariamente estrechos.

Lo anterior -independientemente de que la dirección del Partido Comunista ya no tiene nada de anticapitalista-, con su voceado apoyo en primera vuelta a Bachelet (jamás el PC había dejado de llevar un candidato de su sector, más allá de que siempre terminara llamando a votar por la Concertación en la segunda vuelta), suma puntos a  la incomodidad expresa de las franjas más fundamentalistas de la DC en relación a la integración del PC (a pesar de su giro a la diestra) a  la Concertación.

En consecuencia, ‘por causa o destino’, la bajada de Longueira se convierte en un problema para la Concertación que puede fortalecerla (‘todos contra la derecha’, incluido el electorado de Marco Enríquez-Ominami) o dañarla (el electorado centrista confundido por la candidatura de Allamand).

Michelle Bachelet es la candidata de la embajada norteamericana en Chile, pero ello no significa, mecánicamente, que las formas nacionales de la disputa de la administración de un Estado (vanguardia mundial del capitalismo en su actual fase desde mediados de los 70’ del siglo pasado), tengan un margen de movimiento que, estructuralmente, no dañan jamás los intereses estratégicos del imperialismo y las clases dominantes transnacionalizadas en ese país.

Naturalmente, el presente análisis preliminar fue escrito temerariamente y contra reloj. Sólo tiene que ver con la dimensión de la política representativa y en crisis de las piezas que resumen los intereses de los de arriba. En términos ampliados, el descrédito social generalizado del sistema de partidos políticos tradicionales chileno, sin excepción, junto al subsecuente envejecimiento del padrón electoral, tendencialmente han debilitado la asistencia electoral –sobre todo entre las nuevas generaciones y, en particular, las en lucha- hasta alcanzar una crisis de representatividad histórica.                     

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