21 de julio de 2013

COLOMBIA.

21.07.2013 
afirmaron que es un gesto de cara a las negociaciones con el gobierno
Las FARC liberarán a un militar estadounidense secuestrado hace un mes 
El soldado viajaba como turista y así lo informó la embajada en Bogotá. Es experto en explosivos y participó en la invasión a Afganistán.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron ayer que liberarán a un ex militar estadounidense que secuestraron hace un mes, en un guiño al diálogo entablado entre la organización guerrillera y el gobierno colombiano del presidente Juan Manuel Santos. Apenas enterada de la noticia, la Casa Blanca exigió la inmediata liberación del ex integrante del Ejército de los EE UU.

A través de un comunicado, las FARC explicaron que Kevin Scott Sutay, un antiguo soldado estadounidense, fue secuestrado el pasado 20 de junio en el municipio El Retorno, en el selvático departamento de Guaviare, en el sur de Colombia. Para la organización guerrillera, la pronta liberación de Sutay será un "gesto" en el marco del diálogo de paz con el gobierno colombiano que se desarrolla en La Habana desde noviembre del año pasado.

"Es un gesto que se enmarca dentro del ambiente de las conversaciones que se adelantan en Cuba con el gobierno colombiano, en búsqueda de un acuerdo que ponga fin al conflicto social y armado en el país", afirmaron las FARC, que aseguraron que "para tal fin solicitamos la integración de una comisión humanitaria en cabeza de la ex senadora Piedad Córdoba, un delegado de la comunidad de Saint Egidio y el Comité Internacional de la Cruz Roja".

Las FARC expresaron, además, que "la captura del soldado" puso de manifiesto "la activa participación sobre el terreno de militares y mercenarios norteamericanos en operaciones de contrainsurgencia en las que aparecen bajo el eufemismo de contratistas, forma privatizada de las fuerzas de intervención imperial, propia de la era de la globalización capitalista".

Según los datos aportados por las FARC, el estadounidense Sutay es oriundo de Nueva York, y venía de viajar como turista por México, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panamá. También había servido en la Armada estadounidense entre 2009 y marzo de este año, lapso durante el que combatió como experto en explosivos en la guerra de Afganistán.

Después del anuncio de las FARC, el embajador de EE UU en Colombia, Michael McKinley, exigió al grupo guerrillero que libere "lo más pronto posible" a Sutay. McKinley insistió en que el rehén "es un marino ya jubilado de nuestras Fuerzas Armadas y lo que tengo entendido es que emprendía un viaje de ciudadano privado a través de América Latina".

Según informaron fuentes periodísticas, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) anoche contactos para comenzar con el operativo rescate. 

Por su parte, la ex senadora Piedad Córdoba, mediadora en liberaciones de secuestrados por las FARC, también accedió a participar en la entrega de Sutay. La dirigente colombiana respondió a la organizac ión guerrillera a través de una grabación divulgada en el portal del Movimiento Liberal Poder Ciudadano, la alternativa política que lidera. "Estoy pendiente para hacer la gestión una vez sea contactada por la Cruz Roja Internacional", aseguró Córdoba.
El detalle
Contratistas
Para las FARC, la presencia de Sutay prueba que EEUU envía mercenarios a Colombia.
Fuente:TiempoArgentino


20.07.2013 
Las FARC liberarían a un soldado norteamericano 
En el marco de las conversaciones que se vienen dando entre el grupo armado y el gobierno colombiano, la guerrilla se encuentra negociando con Piedad Córdoba, mediadora en liberaciones de secuestrados, la entrega de Kevin Scott Sutay, un soldado de EEUU secuestrado en junio pasado.
Piedad Córdoba, ex senadora liberal colombiana y mediadora en liberaciones de secuestrados ante las FARC, accedió hoy a participar en la entrega del supuesto militar estadounidense Kevin Scott Sutay que la guerrilla anunció el viernes en un comunicado.

Córdoba respondió a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a través de una grabación divulgada en el portal del Movimiento Liberal Poder Ciudadano, la alternativa política que lidera y que está afiliada a la matriz del Partido Liberal.

"He conocido el comunicado de las FARC, (que) como gesto de buena voluntad dadas las conversaciones (del grupo armado con el Gobierno colombiano) en La Habana hacia la paz, toma la decisión de liberar al soldado norteamericano que fue tomado como rehén de guerra en el Guaviare", dijo Córdoba.

Y prosiguió: "estoy dispuesta a colaborar y contribuir en todo lo necesario para su pronta liberación y estoy pendiente para hacer dicha gestión una vez sea contactada por la Cruz Roja Internacional".

Las FARC revelaron ayer que Sutay fue hecho cautivo el pasado 20 de junio y ofrecieron al Gobierno su liberación como un "gesto" dentro del proceso de paz que negocian desde hace unos ocho meses las partes. 

Sutay llegó a Colombia para visitar la sede militar del Barrancón, conocida por la presencia de militares norteamericanos


Para ello, pidieron conformar una comisión humanitaria de la que hicieran parte el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Córdoba, que ha prestado su mediación en una treintena de procesos, y un delegado de la organización católica laica Comunidad de San Egidio.

Según los datos que aportó la guerrilla basados en el pasaporte y en los testimonios del secuestrado, Sutay nació en Nueva York y fue miembro de la Armada de Estados Unidos desde el 17 de noviembre de 2009 hasta el 22 de marzo de 2013.

En ese tiempo, según las FARC, participó en la guerra de Afganistán entre los años 2010 y 2011, donde se desempeñó como experto antiexplosivos y especialista en desminados, como integrante de la compañía 541 ST del batallón 54 TN de ingeniería.

Al parecer, Sutay había entrado en Colombia el 8 de junio de 2013, después de viajar por México, Honduras, Costa Rica, Nicaragua y Panamá, y según la guerrilla quería llegar a San José del Guaviare para visitar la "sede de la base militar del Barrancón, donde es conocida de tiempo atrás la presencia de militares norteamericanos".
Fuente:InfoNews

20.07.2013
Colombia
Las Farc afirman haber secuestrado a un ex militar estadounidense
La Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aseguran que tienen secuestrado a un ex militar estadounidense y anunciaron que será liberado como un "gesto" en el marco del diálogo de paz con el gobierno colombiano, que desarrolla en Cuba.

El grupo insurgente indicó que el ex militar fue secuestrado el pasado 20 de junio en el municipio El Retorno, en el selvático departamento de Guaviare, en el sur de Colombia.

El Secretariado de las FARC señaló que el hombre aseguró que fue miembro de la Armada de Estados Unidos "desde el 17 de noviembre de 2009 hasta el día 22 de marzo de 2013".

"Según su propia versión participó en la guerra de Afganistán entre los años 2010 y 2011 donde se desempeñó como experto anti explosivos, especialista en desminados, como integrante de la compañía 541 ST del batallón 54 TN de ingeniería", agrega el comunicado, que reproducen las agencias ANSA y DPA.

Las FARC expresaron que "la captura del soldado" pone de manifiesto "la activa participación sobre el terreno de militares y mercenarios norteamericanos en operaciones de contra insurgencia en las que aparecen bajo el eufemismo de contratistas, forma privatizada de las fuerzas de intervención imperial, propia de la era de la globalización capitalista".

El grupo guerrillero anunció que tomó la decisión de dejar en libertad al extranjero "como  un gesto que se enmarca dentro del ambiente de las conversaciones que se adelantan en La Habana con el gobierno colombiano, en búsqueda de un acuerdo que ponga fin al conflicto social y armado" en Colombia.

"Para tal fin solicitamos la integración de una comisión humanitaria en cabeza de la (ex) senadora Piedad Córdoba, un delegado de la comunidad de Saint Egidio y el Comité Internacional de la Cruz Roja", finalizó el comunicado de las FARC.

El general Jorge Navarrete, comandante de la Brigada de Selva 22, acantonada en Guaviare, manifestó al diario "El Tiempo" de Bogotá que no tiene conocimiento del secuestro de un estadounidense en su jurisdicción y que el Ejército no ha recibido ninguna información de la embajada de Estados Unidos sobre el caso, pero que pidió una verificación sobre la entrada de extranjeros a esa zona del país.
Fuente:Telam 

El campesinado como toque de atención para Santos 
Año 6. Edición número 270. Domingo 21 de julio de 2013 
Por Osvaldo Drozd. Sur en América latina 
internacional@miradasalsur.com
Colombia. En la Cordillera Oriental colombiana se ubica la región de Catatumbo, en donde grupos de campesinos llevan adelante desde hace 40 días una protesta territorial con el gobierno.
Ubicada al noreste del Departamento de Norte de Santander, está ubicada la región del Catatumbo, más precisamente en la zona de la Cordillera Oriental colombiana. Es una rica y extensa comarca que lleva su nombre por el río que la atraviesa. Además de montañas, el lugar cuenta con un extenso bosque y áreas de cultivo. Muchos intereses confluyen en el lugar: megaproyectos de cultivo de palma aceitera; importantes reservas de petróleo, carbón y uranio que existen en el subsuelo de la región, a lo que se suman cultivos de coca y rutas del narcotráfico y el contrabando a través de la zona cordillerana. Históricamente fue una zona de acentuados conflictos armados tanto por parte de las guerrillas de las FARC, el Ejército de Liberación Nacional y también del casi desaparecido Ejército Popular de Liberación (es el único lugar donde sobrevive), como también por parte de bandas paramilitares. Es por esta razón que los reclamos que los campesinos del lugar vienen desarrollando desde hace más de cuarenta días, resultan algunas veces minimizados o puestos en duda tanto por la prensa como por el gobierno, haciendo de los mismos una interpretación casi conspirativa de lo que allí sucede. O se tilda a los grupos guerrilleros de estar detrás de los reclamos, o se habla de cierta incidencia de las Águilas Negras, grupo paramilitar que volvió a rearmarse tras la desmovilización en 2005 del Bloque Catatumbo de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que fuera liderado por Salvatore Mancuso, posteriormente extraditado a los Estados Unidos en 2008.


En la región, el gobierno, a través de las fuerzas militares, viene desarrollando un intenso programa de erradicación de cultivos ilícitos. Esto hizo que los campesinos comenzaran sus protestas argumentando que no tienen otros productos con qué reemplazar la hoja de coca, y también porque el transporte que se realiza por las precarias vías de la región, limítrofe con Venezuela, encarece la producción agrícola. Todo comenzó con un bloqueo pacífico en la vía Tibú-Cúcuta, pero en poco tiempo logró generalizarse por diferentes sitios de la región, alcanzando en algunos casos, inusuales ribetes de violencia debido a la represión realizada por el ejército. Cayeron ya cuatro campesinos y hay decenas de heridos por armas de fuego, a lo largo del conflicto.


Los campesinos del Catatumbo reclaman que se constituya en el área una Zona de Reserva Campesina (ZRC) y que por tanto el Estado apoye iniciativas relacionadas a proyectos productivos en esa región, para poder reemplazar los actuales cultivos de coca por otros. Vale subrayar que las ZRC, de acuerdo a la Ley 160 del ’94, deben servir para recuperar comunidades rurales arrasadas por los paramilitares y fortalecer las existentes en esas zonas, para que nazca de ahí una clase media rural. Se trata, siempre de acuerdo a esta ley, que las tierras continúen en manos campesinas e impedir su venta, permitiendo a su vez que esos campesinos organizados en activas comunidades acuerden con el Estado su inclusión en las políticas públicas. En los hechos, esta ley no se cumplía, hasta que a partir de 2010 fue nuevamente reactivada.
“Hemos aguantado 70 años de abandono, soportamos la represión paramilitar, pero seguimos en nuestra resistencia campesina”, le aseguró al diario El Tiempo José del Carmen Abril, presidente de Ascamcat (Asociación Campesina del Catatumbo). Lo expresado por el referente agrario no son palabras vacías, ya que en 1999, es decir 5 años después de haberse sancionado la ley que promulgaba la creación de las ZRC, se inició en el Catatumbo una feroz campaña de los paramilitares.


En mayo de 1999, Rodrigo Tovar Pupo (a) “Jorge 40”, comandante del Bloque Norte de las AUC, desde el sur del César, y Salvatore Mancuso, desde Córdoba y Magdalena Medio, dieron inicio a una cruzada de muerte hacia el Catatumbo para derrotar supuestamente a la guerrilla enquistada en la región. Esta cruzada de los paramilitares se extendió a 30 de los 40 municipios de Norte de Santander y, según la Fundación Progresar, citada por el diario El Espectador ”entre 1999 y 2006 produjo 12.000 asesinatos, cerca de 200 masacres y, de acuerdo con Acción Social, 80.000 personas desplazadas. Actualmente, si bien es cierto que la violencia disminuyó en algunos casos, los crímenes selectivos y la extorsión a comerciantes siguen a la orden del día”.
Para zanjar el conflicto ya hubo diversos acercamientos de altos funcionarios de gobierno, e incluso el pasado fin de semana quien realizó el intento fue el vicepresidente Angelino Garzón, pero las negociaciones siguen trabadas, ya que para las asociaciones campesinas, los enviados por el gobierno no tienen ningún poder de decisión al respecto.


Para algunos analistas este conflicto está poniendo a prueba en el terreno concreto las negociaciones de paz que el gobierno y las FARC vienen llevando adelante en La Habana. Mucho más si se tiene en cuenta que el primer preacuerdo fue la firma conjunta del primer punto de la agenda de debate, que es precisamente el tema rural. Si bien –de acuerdo a las pautas de dicho proceso– lo que sucede en el terreno de combate se encuentra por fuera de las negociaciones, habría que precisar que lo que viene aconteciendo en el Catatumbo, no debería ni por asomo ser encasillado como tal, ya que los que vienen llevando adelante los reclamos son los campesinos del lugar, aunque desde algunos medios se sostenga que la Asociación Campesina del Catatumbo se encuentre permeada por la guerrilla. Y en todo caso, aunque esto fuera cierto, los métodos que están llevando adelante los campesinos consisten en actos y formas de reclamo, propios de lo que es una organización social, y no los de un grupo armado.


El pasado lunes, tras la fallida intentona de Angelino Garzón, la Ascamcat emitió un comunicado público de 6 puntos que fue realizado tras una consulta hecha a todas las bases campesinas que protestan sobre la vía Tibú - Cúcuta. Allí la asociación expresaba que las protestas se mantendrán hasta que el gobierno llegue a acuerdos reales y efectivos que solucionen la emergencia social y económica del Catatumbo. En el punto 3 se da por sentado que “Ascamcat se reitera en su propuesta de distensionar los bloqueos con caravanas alimentarias, humanitarias y comerciales, a partir del día martes, con la condición de que el gobierno se comprometa a llegar inicialmente a dos acuerdos, sobre una ruta de declaratoria de la Zona de Reserva Campesina del Catatumbo y sobre el subsidio para las víctimas de la erradicación violenta de los cultivos de coca”, mientras que en el punto 5 se subraya que “en caso de que el gobierno opte nuevamente por la salida violenta y la represión” reiteran “que la vida e integridad de los campesinos es responsabilidad del presidente Santos y de su gobierno” por lo cual “el presidente debe prohibir de manera expresa a la fuerza pública disparar armas de fuego contra la población civil que protesta, como ya ocurrió con el asesinato de 4 campesinos a manos de el ejército y la policía en Ocaña”.

Por su parte el presidente Juan Manuel Santos, dijo el martes que no cederá ante las presiones ejercidas por los campesinos del Catatumbo, asegurando que “a la fuerza no habrá zonas de reserva campesina”, ya que si bien el gobierno tiene la disposición para acordar programas con los campesinos, “otra cosa, muy distinta, es tratar de cooptar el descontento justificado del campesinado de esa región y su derecho a la protesta social para, por vías de hecho, intentar obligar al Estado a tomar decisiones administrativas con consecuencias jurídicas sobre el territorio”. Santos consideró que los trabajadores del campo buscan imponer las zonas de reserva campesina “a la fuerza”, y que ese es un hecho que no permitirá “por ningún motivo”.

“Las Zonas de Reserva Campesina tienen un procedimiento legal para su creación y no se pueden imponer por la fuerza”, enfatizó el mandatario haciendo un pedido expreso a que se levante el paro campesino ya que a su juicio, “no hay ningún motivo para continuarlo”.

El problema principal del entredicho entre el gobierno y los campesinos pareciera correr por otros carriles, y es por esto que algunos analistas sostienen que lo que está aconteciendo en el Catatumbo obedece en primer lugar a diferencias sustanciales en cuanto a cuál debiera ser la matriz productiva de la región. Desde su asunción en 2010, el presidente Santos propuso como política las cinco locomotoras del desarrollo entre las cuales una es la minería. Teniendo en cuenta la abundancia de carbón en el subsuelo regional, y las grandes reservas de petróleo y uranio, el objetivo central del gobierno sería el de desarrollar proyectos extractivistas, y para hacerlo las zonas rurales serían un obstáculo a sortear.
Fuente:MiradasalSur

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