18 de julio de 2013

MAR DEL PLATA: Seis represores procesados por el secuestro de dos entrerrianos.

Derechos humanos. Se trata de los desaparecidos Lucía Perriere y Néstor Furrer
Seis represores procesados por el secuestro de dos entrerrianos
Un juez marplatense procesó con prisión preventiva a cuatro oficiales de la Marina, un prefecto y un abogado por el secuestro, torturas y homicidio de Lucía Perriere y Néstor Furrer. Ambos fueron privados de su libertad en febrero de 1978, junto a sus pequeñas hijas, que a los pocos días fueron entregadas a sus familiares.
Jueves 18 de Julio de 2013 



Un aviso en un diario marplatense alertó a la familia. Era la foto de dos niñas de 4 y 2 años que habían aparecido unos días antes en la playa y de las cuales se solicitaba conocer la identidad. La información estaba en un rincón perdido del periódico, pero alcanzó para que les llegara a los familiares de las nenas, que enseguida marcharon desde Paraná para reencontrarse. De sus padres, en cambio, no había ningún dato.

Hace unos días, el juez federal de Mar del Plata, Santiago Inchausti, procesó con prisión preventiva a seis militares a los que además les trabó embargos millonarios sobre sus bienes por el secuestro, torturas y homicidio de Lucía Julia Perriere y Néstor Valentín Furrer, una pareja de entrerrianos desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar. La decisión la tomó en el marco de una investigación que concentra varias causas por delitos de lesa humanidad en perjuicio de 124 víctimas que pasaron por el centro clandestino de detención que funcionara en la Base Naval de esa ciudad.

El magistrado dispuso el procesamiento de cuatro oficiales de la Marina, un agente de la Prefectura Naval Argentina y un civil. Se trata de Roberto Mario Blanco Azcarate, Alfonso Eduardo Nicolás, Jorge Horacio Bardi, Ernesto Davis; Eduardo Héctor Vega; y el abogado Héctor Raúl Azcurra. Están imputados como integrantes de una asociación ilícita, privación ilegal de la libertad doblemente agravada por mediar violencia y amenazas e imposición de tormentos agravada por haber sido cometidos en perjuicio de perseguidos políticos y homicidio calificado. Los seis se encuentran cumpliendo prisión preventiva en el complejo penitenciario de Marcos Paz.

De paraná a la costa. Néstor y Lucía se conocieron en Paraná en 1972. El muchacho había llegado de Gualeguay tres años antes y se instaló en una pensión, a la vuelta de la casa de la familia de ella. Se enamoraron al poco tiempo. “Lucía descubrió en Néstor todos los ideales que perseguía. No eran, obviamente, los que encontraba a su alrededor. Su familia, muy allegada a la Iglesia, de alguna manera intentaba negarlos”, cuenta Daniel Enz en el libro Rebeldes y ejecutores.

Estuvieron un tiempo de novios y enseguida decidieron casarse, estando ella embarazada. Mientras tanto, mantenían una militancia política de izquierda. A fines de 1975, tras el crimen del general Jorge Cáceres Monié en Villa Urquiza, Néstor terminó arrestado por unas horas. Eso los atemorizó y los decidió a dejar la ciudad. Sin embargo, postergaron la partida hasta fines de 1977, cuando recibieron un dato de que volverían a allanarles la vivienda y que podrían caer en manos de las fuerzas armadas. Entonces se fueron. Para ese entonces ya eran cuatro y marcharon, en un viejo Citroën, la noche anterior al operativo que arrasó con la casa, el 6 de diciembre. Pasaron por Gualeguay, estuvieron unos días en Capital Federal y llegaron hasta Necochea.

Se sabe que una patota de Prefectura Naval Argentina viajó desde Mar del Plata hasta Necochea el 2 de febrero de 1978 para realizar tareas de inteligencia en la zona y que Néstor, Lucía y sus hijos fueron secuestrados dos días después, junto con otros cuatro militantes del Partido Comunista Marxista Leninista (PCML), al que también pertenecían. Todos fueron trasladados a la Base Naval de Mar del Plata y permanecieron en dependencias de la Agrupación Buzos Tácticos, “donde fueron sometidos a todo tipo de tormentos, desde psíquicos a físicos y de diversa índole, sometidos a interrogatorios bajo apremios, incluida la aplicación de picana eléctrica, hasta su trasladado al centro clandestino de detención La Cacha, que funcionó en la localidad platense de Olmos, permaneciendo todos a la fecha desaparecidos”, reseñó el juez Inchausti en una resolución de 518 páginas fechada el 11 de julio pasado.

Inclusive, el magistrado cita el testimonio de sobrevivientes de La Cacha en los denominados juicios por la verdad, que se celebraron en el año 2001, que dijeron haber compartido cautiverio con la pareja. Alcira Ríos señaló que Lucía le refirió “que los secuestraron en Necochea, que estuvieron en la Base de Submarinos en Mar del Plata y que fue muy espantoso, eran muy sádicos”, rememoró la ex detenida.

Sin datos
Tras el secuestro de la pareja, la familia de Lucía realizó algunas gestiones para conocer su paradero, dado el estrecho vínculo que el locutor y periodista Raúl Luis Perriere tenía con el arzobispo de Paraná y vicario castrense, Adolfo Tortolo, y con el jefe de la represión en la provincia, Juan Carlos Trimarco. Así, la familia logró reencontrarse con las dos pequeñas hijas de Néstor y Lucía. Pero no obtuvieron ningún dato sobre el paradero de la pareja. En 1998, ante las infructuosas averiguaciones y trámites efectuados por los familiares, la justicia civil declaró la ausencia por desaparición forzada de ambos. Lucía tenía 21 años al momento su desaparición; Néstor tenía 27.

(1) Y (2) Al momento de su desaparición, Lucía tenía 21 años y Néstor tenía 27.
Juan Cruz Varela jvarela@eldiario.com.ar
Fuente:ElDiario

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