30 de julio de 2013

PERÚ.

LUNES, 29 DE JULIO DE 2013 
El presidente peruano confirma la prioridad del litigio con Chile 
PL 
El presidente de Perú, Ollanta Humala, confirmó que la pendiente solución de un litigio fronterizo marítimo con Chile es el tema prioritario de su política internacional. 

También ratificó su compromiso con la integración regional, en un mensaje a la nación presentado ante el Congreso de la República, por el aniversario de la independencia nacional y por cumplir dos años su administración. 

En el plano integracionista, hizo en una breve referencia a la Comunidad Andina (con Bolivia, Colombia y Ecuador), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), cuya presidencia pro témpore ejerce Perú. 

Humala dijo que el diferendo con Chile, que la Corte Internacional de la Haya se apresta a resolver con un fallo inapelable, ha unido a su país y que ambas naciones esperan la sentencia trabajando para crear un camino de serenidad y cooperación bilateral. 

Destacó igualmente que, en ese contexto, Chile y Perú han expresado reiteradamente "el compromiso de acatar y ejecutar el fallo de La Haya" que zanjará una demanda presentada por el Perú a fin de que la corte fije la frontera marítima por no existir un tratado explícito que la haya establecido. 

Humala se extendió en elogiar a la Alianza del Pacífico que integra su país con Chile, Colombia y México y criticada aquí por comentaristas que lo consideran un eje económico y político afín a Estados Unidos y contrapuesto a mecanismos regionales de integración. 

Según el mandatario peruano, la Alianza es "una de plataformas más exitosas para la protección de nuestros intereses" y destacó que los países miembro trabajan para pactar la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas.

Dijo de otro lado que "el entorno de estabilidad y respeto irrestricto a la seguridad jurídica y el estado de derecho nos ha convertido en un país líder receptor de inversiones extranjeras". 

Resaltó igualmente la labor de la Cancillería para proteger a los peruanos radicados en el exterior -unos tres millones- y la aprobación de una ley para facilitar la inserción de aquellos que retornen debido a los efectos de la crisis económica en los países donde residen.

En su informe sobre política exterior, Humala mencionó la realización aquí durante su gobierno, que hoy cumplió dos años, de la III Cumbre de Estados de América del Sur y Países Árabes. Afirmó igualmente que el prestigio de su país genera confianza internacional y hace posible que haya sido designado sede de importantes eventos internacionales a realizarse en los próximos años.

LUNES, 29 DE JULIO DE 2013 
Corrupción política en el Perú es de diseño neoliberal 
Por José Suarez Danós 
La corrupción política existente en el Perú hace más de dos décadas impulsada por actores políticos del neoliberalismo, rebasó nuevamente la tolerancia que pudiera tener la ciudadanía. 

Componendas en el Congreso entre agrupaciones políticas que aparentemente habrían contado con “luz verde” de Ollanta Humala para “repartirse” inconstitucionalmente estamentos del poder nacional, han incluido por vez primera al actual presidente, en un tema repulsivo para la población: la corrupción política. 

La ciudadana ha identificado este nuevo acto de corrupción coligándolo con miembros del Ejecutivo, del Congreso, del Banco Central de Reserva, jueces del Tribunal Constitucional y de los llamados “clubes electorales peruanos” -H. Mujica, Perú, “Red Voltaire”, refiriéndose a “partidos políticos”- (1).

En Suramérica éstos hechos se han incrementado en gobiernos regidos políticamente por el neoliberalismo económico, tales como Perú, Chile y Colombia. 

Pero ello no debe llamar a extrañeza, toda vez que es el mismo “sistema” el que se encarga de promover la corrupción política a la que considera pilar fundamental para alcanzar sus objetivos.

Ella le permite reclutar para sus fines económicos a políticos, jueces, funcionarios, etc. con ciertas características de idoneidad (deshonestidad, servilismo, desafección con la patria, etc.), a fin que “legislen”, “impartan justicia” y “gobiernen” en su beneficio. 

Es una parte del crimen organizado que se dedica a delinquir contra la soberanía de los pueblos. 

Sin la corrupción política, finalmente el neoliberalismo no alcanzaría el lucro y prebendas económicas que obtiene. Es por ello que la promoción de la corrupción, es fundamento filosófico básico de su catecismo. 

Los acontecimientos producidos en el Perú suscitaron que en reacción inmediata, desde el 17 último la población saliera nuevamente a la calles para mostrar su repulsa -como lo hizo con gobiernos corruptos anteriores-, y solicite en su rol de mandante, se rectifiquen esos actos inconstitucionales.

El contubernio de la “derecha política” que originó éste nuevo escándalo, fue concebido para ser ejecutado en el último día de sesiones ordinarias del Congreso. Las bancadas políticas daban por descontado que su aprobación sería “irrevisable”, toda vez que los parlamentarios entraban en período vacacional luego de los hechos.

Pero no esperaban que plazas y calles de Lima, así como principales arterias de diversas ciudades del interior del Perú, súbitamente se vieran colmadas por cientos de jóvenes auto-congregados a través de las redes sociales, que airada y espontáneamente salieron a expresar sus reclamaciones. 

Tampoco es de extrañar que pese al clamor generalizado y protestas de multitudes de ciudadanos, la TV nacional -aliada a la corrupción-, minimizara éstos hechos con aparente “desinterés periodístico”, cual si nada sucediere.

En su reemplazo se trasmitían programas frívolos con los cuales se aliena diariamente a la ciudadanía peruana. 

Sin embargo objetivas cadenas internacionales -“Russia Today”, “Telesur”, y otras más- se encargaron de informar al extranjero sobre las protestas y la desmesurada represión policial. 

Las gavillas de congresistas después de consumar la inconstitucionalidad con su voto, pasaron rápidamente a la “semiclandestinidad” reuniéndose en conciliábulos para “planificar” pretextos políticos que suponían los exonerarían de sus responsabilidades individuales. 

En esos conciliábulos la primera medida acordada fue expresar a coro: ¡“nosotros no fuimos”!.

La segunda, qué hacer con la opinión ciudadana totalmente adversa -para engatusarla-; qué difundir como información nacional e internacional; cómo manejar a la prensa nacional -a su servicio casi toda-; y cómo engañar a los medios internacionales. 

Y la final y más importante, plantear una nueva propuesta política engañosa que permita no perder “lo alcanzado” inconstitucionalmente, cumpliendo disposiciones del “sistema”. 

Ollanta Humala quien ya tenía un demagógico y definitivo Mensaje a la Nación a ser expuesto con ocasión del aniversario patrio, tuvo que tirarlo al tacho y repensar uno nuevo. 

Este intentaría persuadir a la ciudadanía a fin que no lo relacione con la corrupción, marcando distancia con los autores materiales de ella; sin embargo, pesará en ese fin, el estereotipo determinado por últimos sondeos de opinión (Ipsos, Julio 2013, “Humala es mentiroso?”: Si/69 %) (2). 

Además deberá tener en cuenta que después de la corruptela, el auditorio se ha transformado en pueblo indignado que no se allana a oír monsergas neoliberales y ser manipulado.

Por ejemplo sonaría a mendacidad si dijera que “el Perú es el país latinoamericano campeón en crecimiento económico”, sabiendo que la población conoce de antemano que ello no ha redundado -ni redundará- en su beneficio económico pese a 22 años de neoliberalismo. 

Los médicos estatales, en huelga por tercera vez en su gobierno, podrían dar perfecta fe de ello. 

Sería perverso también intentara expresar que “por ingresos económicos toda la población peruana ahora ha pasado a integrar la clase media”, cuando los niños mueren con el friaje por falta de vivienda, abrigo y asistencia médica, y que los enfermos de cáncer sucumben ante éste por falta de medicación especial. 

Utilizar cualquier otro embuste de aquellos que los tecnócratas del “sistema” suelen extraer de su archivo de mitos, sería hundirse más en el fangoso pozo al que se introdujo hace dos años para aliarse con la mafia política.

Humala se ha percatado que su conversión al neoliberalismo se produjo en mal momento -la agonía-. Ambos ya no tienen nada creíble que proponer a la ciudadanía. 

La población sólo espera que culmine su gestión, y con ella, finalice el oscuro período en el cual se hizo de la corrupción una ideología y de la política su instrumento.
Notas: 
1) http://www.voltairenet.org/article158533.html 2) http://www.ipsos-apoyo.com.pe/La_crisis_de_la_repartija 

LUNES, 29 DE JULIO DE 2013 
Capriles vino, vio y… se fue 
Por Gustavo Espinoza (NUESTRA BANDERA) 
Un diario aprista de reciente aparición tituló su edición del domingo pasado diciendo: CAPRILES, VINO, VIO Y VENCIO. En realidad, en estricto apego a lo realmente ocurrido, debió decir: VINO, VIO Y… SE FUE, porque eso fue lo que hizo el candidato conservador venezolano varias veces derrotado por el proceso revolucionario bolivariano que se consolida en su país. 

Henrique Capriles Radonsky, fracasó en toda la línea cuando buscó llegar al mandatario peruano en procura de audiencia, o apoyo. Se equivocó por completo cuando creyó que aquí podría sucederle lo de Bogotá, donde fue atendido por el Presidente Santos. Pero no. Eso, no le ocurrió ni en el Chile de Piñera, donde el derechista Presidente de ese país, avergonzado, optó por invitarlo a su casa -como a cualquier amigo del barrio- y no al Palacio de la Moneda, donde se entrevista con Jefes de Estado y otros funcionarios oficiales. Aquí, debió conformarse con mucho menos, con una episódica e intrascendente visita de tercer nivel -un casi anónimo secretario de la Cancillería- que tomó nota de sus quejas y lamentos, a la par que le explicó que no había nadie más para atenderlo. 

El Presidente peruano, por lo pronto, estuvo en el interior del país, en compleja zona en el departamento de Puno, acosado hoy por un fuerte friaje. Y convocó allí un Consejo de Ministros descentralizado como una manera de demostrar a todos que para él, era más importante interesarse por la salud de los pobladores del lugar; antes que escuchar los lugares comunes a los que recurre Capriles cuando alude a su derrota electoral de abril pasado y otras. 

Desde un inicio la breve visita a Lima del político venezolano transcurrió sin fortuna. Al aeropuerto, apenas, fueron a darle la “bienvenida” dos gastados figurines de la picaresca criolla: Jorge del Castillo y Lourdes Flores Nano. 

Como se recuerda, ellos impulsaron recientemente la creación de un organismo de fachada. Una suerte de Asociación de Enemigos de Venezuela, a la que con sorprendente sorna y sarcásticamente, llamaron “de amigos”. Pero los amigos de Venezuela, no estuvieron allí. Se concentraron más bien por decenas ante las puertas del lujoso Hotel Country para abuchear al recién llegado. Las pantallas de la tele no pudieron ocultarlo: se trataba de activistas de base del Partido Nacionalista que acudieron prestos a repudiar su estancia en nuestra patria.

El arribo Capriles a Lima, no tuvo afecto ni calidez. Fue, apenas, un gélido y protocolar encuentro en el marco de una brumosa e invernal mañana limeña. Después, no marchó mejor la cosa. Por el contrario, empeoró. Por eso su “recargada agenda” estuvo signada por un solo encuentro, con Alan García, quien -además de llamarlo con pueril huachafería “Presidente de Venezuela”- aprovechó para explicarle el tema de los narco indultos de los que debe dar cuenta, además de consolarlo; y un sinfín de ruedas de prensa y entrevistas “exclusivas” para distintos medios serviles al dictado del Imperio.

El odio de García contra Chávez, Maduro y Venezuela entera, es explicable. Lo llamó ladrón de cuatro esquinas y caimán de sucio charco, lo llamó el entonces Presidente Chávez. Debió reparar, por cierto, en que dichas expresiones no fueron adjetivas, sino sustantivas. No se refirieron a supuestas habilidades añadidas a un personaje, sino a elementos consustanciales de su personalidad. No fueron agravios, sino diagnósticos certeros, como los que podría hacerle un psiquiatra calificado. Su respuesta debiera ser no política, sino médica. Un oportuno tratamiento y una medicación elemental podría ayudarlo a entender el tema.

En todas sus presentaciones, el majunche llanero -una autentica piltrafa de la política latinoamericana- repitió lo mismo: había sufrido los efectos de un fraude, se consideraba el real Mandatario de su país, el sistema electoral vigente allí era inconfiable, y su movimiento se aprestaba a inscribir en agosto sus candidatos para la consulta electoral del próximo noviembre. Y luego, por supuesto, sus demandas al Presidente Ollanta Humala para que lo reciba, le conceda una entrevista, lo escuche, aunque fuera solo en su condición de Presidente Pro Témpore de UNASUR pero que, por favor, no le quite la escalera, cuando apenas si estaba colgado de una brocha. 

Ya se lo hicieron antes, el pasado 18 de abril cuando también quiso venir a Lima para “ver más cerca” la Cumbre de UNASUR, esa que concluyera con una categórica declaración de apoyo al pueblo de Venezuela, de respaldo a su gobierno y de saludo a su presidente Nicolás Maduro. A Capriles lo dejaron colgado de una brocha. Pero no entiende. No le importó, por eso, siquiera el cúmulo de contradicciones que fluyeron desde allí: si el sistema electoral venezolano estaba programado para el fraude, cómo iban a participar ellos en nuevos comicios. Si UNASUR era “el nido del chavismo”, ¿cómo iba a pedir, entonces, que lo escuche? 

En verdad que infantiles y lacrimosas fueron sus exigencias para ser recibido en Palacio de Gobierno. Y también, los reclamos de García y Lourdes Flores para que “por favor”, Ollanta Humala “se digne atenderlo”. 

Todos sus pedidos, como las plañideras oraciones de ciertas beatas de los tiempos de la Inquisición, nunca fueron atendidos, lo que despertó una lloradera insoportable de “los medios de comunicación” al servicio de la Mafia. “Correo”, “Perú 21”, “El Comercio” y otros estuvieron al borde del soponcio y lamentaron quejumbrosos y ridículos la “afrenta”. Y seguirán así incluso en las próximas semanas -porque eso dura- desde Aldo M hasta Cecilia Valenzuela, pasando por Cayetana Aljovín y todos los agentes con los que el Imperio cuenta en nuestro suelo.

Legañosos y malhumorados, hablaron de “un desaire” el visitante, cuando en realidad hubiese sido un indebido e injustificable agravio al pueblo venezolano, recibirlo. Pero fueron más allá: mintieron descaradamente en el vano intento de confundir a la gente. 

Dijeron, por ejemplo, que el acuerdo de UNASUR recomendando la auditoría al proceso electoral venezolano no se había efectuado, ignorando que sí, se realizó, y arrojó el resultado esperado por todos: confirmó los guarismos electorales del 14 de abril. Por eso, nadie insistió en el tema y hasta Washington se vio forzado a reconocer la autenticidad de los comicios que consagraron a Nicolás Maduro como el Jefe del Estado Venezolano. Los de aquí, en esa circunstancia, hicieron mutis en el foro. 

Ante el desastre con el que terminó su visita, Henrique Capriles debió optar por irse a llorar a la otra esquina. Y es que casi no le quedan amigos por estos predios. Y, después de los comicios de noviembre en Chile, su soledad será aún mayor. 

De retorno a Caracas, sin embargo, su reacción resultó francamente desoladora. No tuvo mejores ideas que -la primera- aplaudir el “modelo económico peruano” -que no es ni “modelo” ni “peruano”; es la receta que el que el Fondo Monetario administra a nuestros países para someter a sus pueblos-. Y comparar -la segunda- al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, con el dictador Alberto Fujimori, hoy reo en cárcel condenado por la justicia peruana.

Debiera saber que los peruanos -agobiados por la crisis- luchamos por liberarnos de ese “modelo”, y que consideramos a Fujimori el verdadero impulsor del mismo. Lo impuso para servir mejor al capital financiero y se colocó a su sombra para enriquecerse y envilecer -al mismo tiempo- la vida de los peruanos. Bien mirada la cosa, eso es precisamente lo que el señor Capriles busca hacer en Venezuela. Haría bien en compararse él mismo, más bien, con el señor Fujimori orando, sin embargo, a raudales para no correr la misma suerte.
Fuente:Argenpress

DISTURBIOS
Protestas, detenidos y gases lacrimógenos, en vísperas del día nacional de PerúEn vísperas de las celebraciones del día de la Independencia de Perú, grupos de manifestantes chocaron este sábado con la policía durante una manifestación de protesta contra el gobierno que terminó con corridas, gases lacrimógenos y detenidos, horas antes que el presidente Ollanta Humala inicie su tercer año de gestión.Sábado 27 de julio de 2013
Manifestaciones en Lima
Una nutrida manifestación de unos seis mil trabajadores estatales, estudiantes y otros gremios intentaba llegar hasta la sede del Congreso cuando fueron contenidos y dispersados con gases lacrimógenos y blindados lanza agua de la policía antimotines, informó la policía nacional de Perú (PNP).

La represión de la protesta, que se había concentrado en la Plaza San Martín -héroe de la independencia peruana que se celebra el 28 de julio- generó corridas y enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales, y un total de 20 detenidos, informó la PNP.

La protesta fue convocada por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP, izquierda), y contó con la adhesión de las agrupaciones universitarias “Indignados” y “Toma la calle”, así como por grupos defensores de los derechos humanos.

Durante la marcha se corearon frases como “Humala cumple tus promesas”, “alto a los despidos”, y luego los activistas pisotearon y quemaron un cajón a manera de ataúd que llevaba el nombre de Humala.

La PNP informó que barras bravas del club Universitario de Deportes llegaron a alterar el orden de la marcha y lanzaron “piedras, maderas y bombas de estruendo” a los contingentes policiales que intentaban impedir el acceso de la manifestación hacia el Congreso, según el general Luis Praeli Burga, jefe de la región Lima. Además de produjeron detenciones militantes del partido aprista, que lidera el ex presidente Alan García, que participaron de los incidentes, señaló la policía.

La movilización se realizó en un contexto de creciente descontento social en Perú luego de una masiva manifestación de estudiantes días atrás, que convocados por las redes sociales mostraron su repudio a una “repartija” de cargos públicos entre los partidos en el Tribunal Cosntitucional, el Banco Central de Resrva y la Defensoría del Pueblo.

Asimismo, el viernes, una huelga nacional de médicos y enfermeras, que se inició hace más de una semana, concluyó también con gases lacrimógenos y violentos enfrentamientos en las calles.

La protesta de esta sábado se realizó pese a llamados del presidente Humala el viernes que señaló que “lo que necesita el país es paz y desarrollo”. El mandatario dijo que ante los reclamos su gobierno responderá con un “mensaje de cordura, sensatez y diálogo”.

Protestas en la región
Los reclamos sociales en Perú –inusuales en los últimos años en que el país ha tenido una de las economías de mayor crecimiento sostenido en América Latina con tasas promedio de 5% por más de una década– se sumaron a los protestas que irrumpieron recientemente en otros países de la región.

En Brasil, violentas manifestaciones contra la desigualdad y la corrupción política se extendieron el último mes a lo largo del país y afectaron incluso la llegada del Papa Francisco esta semana.

En Chile, los estudiantes protagonizaron reiteradas y violentas protestas en los últimos meses por reclamos de una educación pública gratuita y de calidad, que culminaron la mayoría de ellas con gases lacrimógenos y enfrentamientos con la policía.

“Es la calle la que se está expresando. Un poder popular que va más allá del ejercicio del voto, que presiona a los gobiernos y los hace retroceder en algunas de sus decisiones”, dijo a la AFP el analista Luis Benavente, de la Consultora Vox Pópuli.

“En estos reclamos por mejoras sociales hay puntos de concidencia con las protestas en Brasil de las últimas semanas, y también con muchas demandas que se ven en España y otras partes del mundo”, señaló.
La CGTP, la mayor central sindical peruana, exige entre otras demandas que el gobierno anule una ley denominada de servicio civil de reforma de la administración pública y que es cuestionada por los trabajadores que señalan que ha sido diseñada para producir despidos masivos. Por su parte, los estudiantes rechazan un proyecto de ley en debate en el Congreso que afirman violaría la automonía universitaria, según denuncian autoridades de universidades estatales y particulares. Las sedes del Congreso y del Palacio de Gobierno se mantenían este sábado bajo fuerte resguardo de la policía, que fue puesta en estado de alerta máxima ante las manifestaciones.

Una nueva concentración fue convocada en una plaza próxima al palacio presidencial el domingo, día en que se celebra el 192 aniversario de la independencia peruana, y en que el presidente Humala dará un mensaje ante el Congreso que marcará el inicio de su tercer año de gobierno.
Envío:Amarelle           

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