19 de julio de 2013

Relatos sobre la caída de "Quique" Juárez, ex sindicalista, cineasta y montonero.

18.07.2013
Los ofrecieron su hermano Nemesio y su hijo Camilo, cuya madre murió en prisión
Relatos sobre la caída de "Quique" Juárez, ex sindicalista, cineasta y montonero

Fotograma de "Ya es tiermpo de violencia", único largometraje realizado por Enrique Juárez.
Enrique José "Quique" Juárez fue parte de la conducción de Luz y Fuerza, fundador de la Juventud Trabajadora Peronista (JTP) y jefe de la "columna norte" de Montoneros. Fuerzas del "grupo de tareas" que tenía como base la ESMA lo mataron junto a otros de sus compañeros el 10 de diciembre de 1976, al parecer cuando se resistieron a su secuestro. En cualquier caso, hay testimonios de que a la ESMA llegó cadaver. En las dos últimas audiencias antes del receso por vacaciones de invierno dieron su testimonio en la megacausa su hermano Nemesio y su hijo Camilo.

Le decían “Quique” y “Cacho”, Enrique José Juárez era dirigente sindical de los trabajadores de Gas del Estado. El 10 de diciembre de 1976 al anochecer fue secuestrado en la localidad bonaerense de Florida  por el Grupo de Tareas 3.3.2. que tenía como base la ESMA, a dónde lo llevaron y dónde se perdió su rastro. Su hermano Nemesio Héctor dijo que estuvo con él aquel mismo día.

Nemesio
"Vino a mi casa a las cinco y media de la tarde en una camioneta Citröen que era de mis padres.  Tomamos unos mates y quedamos en juntarnos para su cumpleaños, que era dos días después, el 12. Quiso hablar por teléfono y le dije que mejor no, porque podía estar pinchado, ya que yo trabajaba en SEGBA, y la empresa estaba ocupada por los militares. Fue la última vez que lo vi co vida. Al día siguiente al mediodía llamó mi madre preguntando por él. Había pasado por su casa y le había dicho que iba a hablar por un teléfono público y no había regresado.  A la medianoche m padre, muy angustiado me dijon que había escuchado por Radio Colonia que el Ejército había matado a mi hermano en un enfrentamiento. Días después, Crónica y Clarín publicaron un artículo con el título 'Abaten a siete cabecillas sediciosos', donde figuraba mi hermano” entre los  muertos, dijo Nemesio, que aportó una copia de los artículos publicados el 14 de diciembre 1976.

“Mi hermano tuvo una segunda compañera, Estela Miguel, "Lala", con quien tuvo un hijo llamado Pedro. Ella cayó baleada en Rosario (su cuerpo fue identificado recientemente). Antes tuvo otra compañera, Alicia Pais, con quien tuvo dos hijos, Camilo y Javier. Alicia estuvo presa en la cárcel de Devoto. Era asmática y por falta de atención médica murió de un ataque”, relató el hermano de Quique Juárez.

“Mi madre se ocupó de la crianza de los tres hijos, aclaro que por un tiempo se hizo cargo la hermana de Alicia, Olga, y se fue a vivir con ellos al departamento de la calle Brasil. Un día la secuestran, sigue desaparecida, y los chicos fueron dejados con unos vecinos”, declaró Nemesio Juárez.

“Mi hermano era militante de la JTP, escribía en las revistas El Descamisado y Causa Peronista, entre otras publicaciones. Cuando trabajó en SEGBA era delegado del sector Costanera, era un aficionado al cine y había realizado una película sobre el Cordobazo que circuló de forma marginal en las universidades. Era una forma de compromiso frente a la injusticia, acompañando todas las formas de lucha”, siguió dociendo el testigo en referencia a la película “Ya es tiempo de violencia”.
“Después de casi 40 años, renace la esperanza de que pueda haber justicia por la tragedia más grande de nuestra historia. Aunque no se cura el dolor, la justicia es reparadora”, remató.

Camilo
"Si pudiera elegir, elegiría ser de nuevo el hijo de Quique y Alicia", sostuvo Camilo Juárez, hijo del desaparecido Enrique y de Alicia País que murió por falta de atención médica en la cárcel de Villa Devoto.

Con la sala llena, en la última audiencia antes del receso, declaro Camilo Juárez, que juró deir la verdad "por los 30.000 compañeros desaparecidos” y colocó sobre la mesa el pañuelo de H.I.J.O.S., agrupación en la que milita desde 1995.

“Podría empezar con el secuestro de mi madre, anterior al de mi padre, porque está íntimamente ligado. Ella se llamaba Alicia Rosalía País, estaba separada de mi padre. Vivíamos con ella y mi hermano Javier en Brasil y Defensa, en el barrio de San Telmo. En 1976 fue detenida por la Policía Federal, y nosotros con ella”, contó Camilo, quien tenía 8 años de edad cuando fue llevado con su mamá y su hermano Javier, un año mayor que él, a la comisaría 14º de San Telmo.

“Allí nos interrogaron por el paradero de mi padre y, posteriormente, nos dejaron con nuestros abuelos paternos. Mi madre estuvo en esa comisaría y luego fue sacada de allí por una patota y llevada a algún centro clandestino, no sabemos a cuál, y luego blanqueada, y dejada a disposición del Poder Ejecutivo Nacional en la cárcel de Devoto. Nosotros con mi hermano fuimos a la casa de mis abuelos, adónde nos fue a buscar nuestro padre. Le dijimos que lo estaban buscando, que habían preguntado por él, él ya lo sabía y nos dijo que nos quedáramos tranquilos, nos dijo que íbamos a ir con él a Rosario, y en Rosario nos presentó a nuestro hermano, Pedro Luis, que había nacido en agosto del ´75, hijo de mi papá con Estela Miguel, quien era su compañera en aquel momento, a quien ya conocíamos”.

En cuanto a Alicia, que militaba en la agrupación Evita de la rama femenina del movimiento peronista, Camilo dijo que junto a su hermano Javier presentaron una querella ante el juez federal Daniel Rafecas para que se termine la impunidad de quienes la dejaron morir. “Nos negaron su cuerpo, que estuvo desaparecido mucho tiempo.  Finalmente, gracias a la investigación de la comisión de Legales de H.I.J.O.S., supimos que estuvo en el osario de Chacarita”, explicó.

“La persecución que sufría mi padre se debía a su militancia política. Él era fundador de la Juventud Trabajadora Peronista, la rama sindical de la 'tendencia revolucionaria' del peronismo, había realizado una película sobre el Cordobazo y algunos otros films y era parte del Grupo de Cine Liberación, que entre otras cosas proyectaba películas sobre lo que pasaba en los países latinoamericanos. La persecución por su militancia había empezado antes por su participación en la campaña electoral que llevó a la Presidencia a Héctor Cámpora, ya anmtes había sido delegado de Luz y Fuerza, del año ´65 al ´71”, relató Camilo.

“Traje recortes de diarios y revistas de la época, Noticias, El Descamisado, La causa peronista y Militancia, algunos escritos por él. Son discursos, un proyecto de ley que presentara en 1973 contra los despidos arbitrarios, un discurso que escribió él y fue pronunciado por Jorge Vázquez, el vicecanciller de Cámpora, ante la OEA. A él lo mataron por sus ideas y en estos recortes están sus ideas. Sus ideas no murieron”, dijo Camilo.

“En Rosario estuvimos de forma clandestina. En octubre del ´76 asesinaron a Estela. Tuvimos que levantar esa casa y pasar a otra de unos compañeros. En todo ese tiempo, mi padre trataba de cambiar un poco su aspecto, en un momento tuvo un documento de una persona mayor, se había teñido el pelo de canas. Nuestra familia sufrió mucho por todo esto", agregó.

"Mucho antes de la desaparición de mi padre, a comienzos de los '70, habían matado a un compañero suyo, José Sabino Navarro. Habían profanado su cuerpo, cortado sus manos y lo enterraron en un cementerio en una tumba de otra persona, fue un anticipo de lo que harían después. El cuerpo de Sabino Navarro fue recuperado en el ´73 y se le pudo dar sepultura en el cementerio de Olivos. Su familia era muy cercana a la mía, era como un tío para nosotros, su mujer sigue siendo hoy mi tía Pina, y sus hijos son mis primos, Ernesto y Walter", siguió diciendo.

"Dos días después de la caída de Estela, el 16 de octubre de 1976, asesinaron a un joven que estaba con ella en lo que se conoció como La Masacre de los Surgentes, siempre en Rosario. En diciembre del año pasado recibimos un llamado del Equipo Argentino de Antropología Forense diciendo que habían identificado los restos de Estela, que habían sido enterrados en una tumba NN del cementerio de La Piedad", relató Camilo.

“Volvimos a Buenos Aires, a la casa de mis abuelos en Florida", continuó. "Mi padre siguió militando activamente, intervino la columna norte de Montoneros, llegaba a casa muy tarde y se iba muy temprano. Esa casa era conocida por los servicios de inteligencia, esto desembocó en el que el 10 de diciembre de 1976, mi padre le pidió a mi abuelo una camioneta que tenía, una Citroën, y dijo que volvía en un rato… ya habíamos comprado el carbón para el asado, porque íbamos a festejar su cumpleaños, cumplía 32 años. Pero no volvió y mis abuelos estaban muy preocupados."

"Al día siguiente -continuó- Radio Colonia dio la noticia de que había abatido en un enfrentamiento a subversivos y dieron su nombre y el de otras personas que habían caído con él. Clarín y otros diarios replicaron la noticia. Mi abuelo fue a sus redacciones a preguntar de dónde habían sacado la información y le dijeron que del Ministerio del Interior, de los militares. Mi abuelo y mi tío fueron entonces al ministerio, pero le negaron que la noticia hubiera salido de allí. Volviendo de nuevo a los medios, le dijeron claramente que ellos publicaban lo que les decían que publiacran. Todo el barrio lloró a mi viejo. Era una persona muy querida”.

La tía de Camilo y Javier, Olga País, se hizo cargo de ellos y se los llevó a vivr a San Telmo. “La represión se ensañó con nuestra familia y también se llevaron a mi tía, que era enfermera y no tenía militancia política. Estábamos presentes mi hermano y yo. Yo abrí la puerta cuando la vinieron a buscar. No supimos nada más de ella. No sabemos en qué centro clandestino estuvo, cuál fue su destino, nada".

Después de esta tragedia, ambos niños volvieron a casa de sus abuelos. “Algunos medios afines al gobierno militar decían que mi papá estaba en el exilio dorado. Yo no sabía lo que quería decir eso y mi hermano me dijo que era una mentira, que eran los nombres con los que se decía una mentira”, dijo Camilo y mencionó a las revistas Somos y Gente, a los diarios Clarín y La Nación, y a la Editorial Atlántida.

“Ya recuperada la democracia, mi tío Nemesio nos juntó a mi hermano y a mí y nos contó que nuestro padre había llegado a la ESMA sin vida, que no se había dejado atrapar vivo.Uno ya conocía más o menos lo que pasaba ahí, por todos los relatos de los sobrevivientes, y saber que él pudo resistirse a esa detención y que no se dejó agarrar con vida fue un poco un alivio, ¿no? Murió peleando y de pie”, declaró Camilo.

“No sabemos qué hicieron con su cuerpo. Nos gustaría saberlo”, puntualizó.

"Lo que me más recuerdo de mi padre es que nos decía que siempre había que decir la verdad y hacer lo que es justo, qué había que ponerse en el lugar del otro y luchar contra cualquier injusticia que se cometiera en cualquier parte del mundo como si te pasara a vos”, subrayó.

Camilo mostró fotos con las caras de su madre, de su padre y de su última compañera Estela, “Lala”, y de su tía Olga, “de quien no supimos nada más”, dijo Camilo. La de Quique fue la última tomada antes de su desaparición.

Dijo que al dar testimonio uno sentía estar dando examen "cuando los que deben darlo son los jueces" y que "si pudiera elegir, elegiría ser de nuevo hijo de Quique y Alicia, y tener el orgullo de tener los hermanos que tengo".

"Quiero dirigirme a los acusados, que siguen callando, se tapan la boca: ya se acabó el tiempo del silencio, además no les fue tan bien manteniendo este pacto de silencio. Ya es hora de hablar , de decir qué hicieron con nuestros desaparecidos", señaló.

Y agregó: "El único miedo que tuve durante todos estos años fue el de olvidar esa sonrisa que tenía mi vieja, ese sentido del humor que tenía mi viejo". No me provocaron nunca miedo…"

Por último agradeció a "mis compañeros de H.I.J.O.S. que me enseñaron que lo imposible sólo tarda un poco más y que nuestra única venganza es ser felices, lo quen incluye construir el país que nustros padres soñaron.

"Hasta que todo sea como lo soñamos, dijo un poeta, como en realidad pudo haber sido”, concluyó.
Fuente:Telam

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