20 de julio de 2013

SEVILLA - ESPAÑA.

Muere Francisco Ortiz, el deportado andaluz que le quitó la pistola a un SS en el campo de Mauthausen
Desfilaba cada año en el aniversario de la liberación con una bandera tricolor confeccionada allí por presos españoles que guardó celosamente. Decía que abrió las puertas del campo para que salieran los deportados en la liberación y de la armería para ajustar cuentas con los guardianes
RAFAEL GUERRERO Sevilla 19/07/2013 
Francisco Ortiz, el 5 de mayo de 1945, tras la liberación de MauthausenCORTESÍA DE JUAN FRANCISCO ORTIZ
Acaba de fallecer en Perpignan a los 93 años Francisco Ortiz, el valiente capitán de Carabineros del Ejército español que sobrevivió cuatro años al infierno del campo de concentración nazi de Mauthausen. "Mi padre se fue discretamente en su sueño nocturno en su casa, como lo deseaba", nos comenta su hijo Juan Francisco, catedrático y concertista de guitarra, que acompañó a su padre varios años para amenizar sus conferencias testimoniales, que solían acabar con un recital poético autobiográfico y con la entonación de fandanguillos dedicados a su pueblo natal de Santisteban del Puerto (Jaén).

La imagen de Francisco Ortiz portando orgulloso una pequeña bandera tricolor llena de historia se había hecho familiar año tras año en mayo con motivo del solemne desfile conmemorativo de la liberación del campo austriaco a donde fueron a parar la mayoría de los diez mil españoles deportados con la complacencia de Franco. Primero de pie y los últimos años, en silla de ruedas. Nunca quiso renunciar a su presencia "para recordar a tantos compañeros torturados y asesinados y reafirmar su condición de antifascista", comenta Ángel del Río, delegado en Andalucía de la Amical de Mauthausen.

Francisco Ortiz era comunista. Hacían una piña para no desmoralizarse: "La única ayuda era la solidaridad" 
Justamente allí pudimos recorrer con él, en mayo de 2008, las instalaciones del horror del centro de exterminio donde los nazis lo despojaron de su identidad para nombrarlo con el número 4245. Francisco Ortiz podría ser tenido como un ejemplo prototípico del perfil de los españoles que fueron deportados, aunque su temeridad, su capacidad de asumir riesgos y su valentía están notablemente por encima de la media de las pocas historias personales conocidas.

Su trayectoria previa como miliciano primero y como mando militar después durante la Guerra Civil está plagada de heroicidades como cuando fue herido por formar parte de la avanzadilla de voluntarios en el asalto final del largo asedio al santuario de la Virgen de la Cabeza, cerca de la localidad jiennense de Andújar, donde se refugiaron cientos de guardias civiles rebeldes durante varios meses. Posteriormente, participó activamente en las batallas de Brunete, Guadalajara y el Ebro. Tras la huida a Francia, más batallas, ya que se alistó en los Regimientos de Voluntarios Extranjeros del Ejército francés, hasta que fue detenido cerca de Bélgica para acabar siendo enviado a Mauthausen, adonde llegó en abril de 1940. "Cuando llegué y vi a los rayaos -por el uniforme de los deportados-, me figuré lo que había".
Los españoles fueron probablemente el grupo nacional con mayor cohesión ideológica y capacidad de resistencia en los campos nazis, dado su compromiso político republicano y mayoritariamente de izquierdas. Francisco Ortiz era comunista. Hacían una piña para no desmoralizarse: "La única ayuda era la solidaridad". Un grupo de republicanos del autoproclamado Komando de Liberación de Mauthausen (KLM) confeccionó en la barraca una bandera republicana que él guardó como oro en paño y que regaló en 2005 a Zapatero con motivo de la visita del entonces presidente del Gobierno español al campo de exterminio en el 60º aniversario de su liberación [posteriormente Zapatero se le devolvería con una carta muy cariñosa de reconocimiento]. El valiente deportado andaluz, que trabajó como carpintero, nos confesó que había robado miles de cigarrillos a los nazis, aunque su hazaña más arriesgada fue quitarle una pistola a un oficial de las SS, que escondió junto a la tricolor en el barracón. "No se dieron ni cuenta, pero si te cogían era la muerte. Por eso no se lo dije a nadie".

"Fueron víctimas por una causa: soñar y aspirar a otro mundo" 

Francisco Ortiz estuvo a punto de morir poco antes de la rendición de los nazis debido a una paliza monumental. "Menos mal que no quedé inconsciente, porque me habrían llevado al crematorio". La solidaridad y los cuidados de sus compañeros le permitieron sobrevivir y en la foto de grupo tomada el día de la liberación aparece con una venda en el cuello, como secuela de la paliza.
- ¿Usted llegó a utilizar aquella pistola?
- No te lo voy a decir si llegué a hacerlo. Me serví, claro.
- ¿En el momento de la liberación?
- Sí, entonces. Pero yo no soy un criminal. No iba a matar yo a nadie aquí en el campo. Es la pelea. No hay otra solución.
- Ya, ya.
- Era para defenderme.
Tres años después de aquella charla in situ en Mauthausen, nuevos recuerdos afloraron a la mente de Francisco Ortiz, y por teléfono nos aseguró que había sido testigo de la muerte del principal jefe del campo de Mauthausen, Franz Zireis, tras la liberación por el Ejército norteamericano. Ortiz aseguró que fue él quien abrió las puertas del campo para que salieran los deportados, que posteriormente rompió la puerta de la armería para distribuir armas y ajustar cuentas con los guardianes y que vio cómo el temido Zireis -un despiadado nazi que adiestraba a sus hijos en el uso de las armas disparando sobre los deportados- murió a manos de dos jóvenes cordobeses.
Quedan ya poquísimos españoles supervivientes de los campos nazis. Francisco Ortiz se ha marchado después de haber dado su testimonio vital, de viva voz y por escrito en sus numerosos poemas, y después de haber sido reconocido tanto en su exilio francés como en su pueblo natal jiennense.
"Campo de Mauthausen,
Tus muros bañados de sangre,
Unos matados a palos,
Otros murieron de hambre.
Esa es la sangre española
Derramada en el combate".
"No hay que olvidar que fueron víctimas por una causa: por soñar y aspirar con otro mundo posible. La sociedad andaluza y española siempre tendrá una deuda con todas las víctimas de la deportación a los campos nazis", comenta el investigador de la memoria Ángel del Río.


BAYER: 150 años de crímenes de lesa humanidad
por Maria Piedad Ossaba

Viernes, 19 de Julio de 2013 


Los directivos de IG Farben condenados en Nuremberg
Bayer está organizando numerosas celebraciones con ilustres invitados. Sin embargo, los períodos sombríos de la historia de la compañía han sido totalmente silenciados en las celebraciones.
BAYER está organizando costosas celebraciones  para celebrar sus 150 años de creación, sin embargo los numerosos crímenes de la compañía  no se mencionan en las publicaciones conmemorativas. En lugar de reconocer su responsabilidad en el trabajo forzado, los  gases tóxicos y los mortales productos farmacéuticos, la historia de la compañía está siendo ignorada por completo. La coalición  contra los peligros de BAYER introdujo contra-mociones para la próxima reunión de la junta de accionistas de la compañía con el fin de aclarar  el lado oscuro del pasado de BAYER

En su 150 aniversario, Bayer está organizando numerosas celebraciones con ilustres invitados. Una exposición circula en el mundo y un dirigible especialmente construido promoverá la compañía en los cinco continentes. Sin embargo, los períodos sombríos de la historia de la compañía han sido totalmente silenciados en las celebraciones. Temas como la contaminación del medio ambiente, la intoxicación por plaguicidas, las protestas de los  trabajadores y la colaboración con el Tercer Reich son simplemente Ignorados

Philipp Mimkes, de la Coalición contra los peligros de BAYER declaró: « Miembro del tristemente célebre IG Farben, BAYER estuvo  involucrada en los crímenes más crueles de la historia de la humanidad: una filial proporcionaba el Zyklon B para las cámaras de gas, la compañía construyó también una fábrica gigante en el mismo campo de Auschwitz. La empresa incluso administró  su propio campo de concentración, donde albergaba a los trabajadores esclavos. Decenas de millares de personas murieron allí. 

Otros sucesos de la historia de la corporación:
Cada folleto de BAYER incluye una referencia de la invención en 1998 de la ASPIRINA, pero no hace ninguna alusión al hecho de que la compañía simultáneamente introdujo HEROÍNA  en el mercado como tratamiento contra la tos de los niños. Poco después de su lanzamiento en el mercado, los médicos señalaron la potencial dependencia a la heroína. Sin embargo, Bayer llevó a cabo durante 15 años una campaña mundial de publicidad

Carl Duisberg, quien fuera durante décadas el director general de Bayer,  estuvo personalmente implicado en el desarrollo de gases tóxicos como el « gas mostaza » e impulso su utilización en el  frente - contrariamente al derecho internacional. Duisberg pidió la deportación de decenas de miles de trabajadores forzados belgas y fomentó la anexión de grandes regiones de Europa del Este.

Durante numerosas décadas, Duisberg apoyó enérgicamente la fusión de la industria química alemana con el objetivo de crear la IG FARBEN. El grupo fundado en 1925, era la compañía más grande de Europa. La empresa rechazó la República de Weimar e hizo importantes donaciones a los partidos conservadores y más tarde a los Nazis.

IG FARBEN participó activamente en la guerra de conquista del Tercer Reich. La compañía siguió las fuerzas armadas en los países ocupados de Europa y tomó en pocas semanas  una parte considerable de su industria química. También se apropió de las minas de carbón y de la producción de petróleo. Más tarde el posterior presidente del Consejo de Dirección  de BAYER, Kurt Hansen desempeñó un papel de liderazgo en estos despojos.

En los procesos de criminales de guerra de Núremberg, IG FARBEN también enfrentó su propio juicio. Una  sección, por ejemplo, declaraba lo siguiente: «es indiscutible que los experimentos criminales se llevaron a cabo por los médicos  de las SS con los prisioneros de los campos de concentración. Estos experimentos fueron diseñados claramente para probar los productos de IG FARBEN. »

Los directivos condenados en Núremberg después de haber cumplido sus condenas pudieron continuar sus carreras sin trabas. Fritz ter Meer, por ejemplo, pasó a ser Presidente del Consejo de Supervisión de BAYER. Durante su interrogatorio en Núremberg, dijo que los trabajadores esclavos de Auschwitz « no habían tenido que sufrir demasiado, ya que de todas formas iban a ser asesinados ». BAYER incluso  le dio su nombre a una fundación "La Fundación Fritz ter Meer ».

En los laboratorios de BAYER, se hacía la investigación de los gases de guerra química. Después de la Segunda Guerra Mundial el inventor del SARIN y TABUN,  Dr. Gerhard Schrader, fue jefe del departamento de pesticidas de BAYER. Durante la guerra de Vietnam, BAYER estuvo involucrada en el desarrollo del AGENTE NARANJA. La producción se realizaba en la empresa MOBAY, fundada conjuntamente  con BAYER y MONSANTO.

La atribución en marzo de 2013 del Premio Familia Hansen es típica del modo en el que Bayer trata su historia. El premio entregado en Berlín por el Director Ejecutivo de BAYER Marijn Dekkers era originalmente una donación del ex Presidente del Consejo de Administración, Kurt Hansen. Hansen se unió al NSDAP en 1931. En IG Farben, se convirtió en el jefe del «Departamento Central para la adquisición de las materias primas», que jugaron un papel capital en la guerra (véase más arriba). En la persona de Kurt Hansen, la transferencia coherente de IG FARBEN al grupo BAYER vuelve a ser muy clara. Hasta la fecha Bayer no ha realizado ningún estudio independiente de la historia de la compañía.

Según la coalición contra los peligros de Bayer, el Consejo de dirección de BAYER es responsable de la falsa interpretación de la historia de la compañía. Por lo tanto en la próxima junta de accionistas en Colonia, el 26 de abril, sus acciones no deberían ser ratificadas por esta razón. La Coordinación ha introducido mociones contrarias que se publicaron en el sitio web de BAYER.

Nota de la editora: Sobre el Juicio a la IG Farben empresa química industrial alemana, que al igual que Flick y Krupp, usufructuó del trabajo esclavo, ver acusados, sentencias  y penas
Traducido por Guillermo Luciano (FundaVida)
Editado por  María Piedad Ossaba para La Pluma y Tlaxcala
Fuente: Tlaxcala, 17 de julio de 2013
Traductions disponibles : Français  English  Italiano 
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