19 de julio de 2013

VENEZUELA.

JUEVES, 18 DE JULIO DE 2013
Las tres R y la lucha contra la corrupción 
Por  Homar Garcés 
Las recientes detenciones de funcionarios de relieve de diferentes organismos públicos nacionales, acusados de incurrir en hechos de corrupción administrativa, deben estimular entre los sectores revolucionarios la necesidad de acompañar activamente al Presidente Nicolás Maduro en la lucha frontal contra tal flagelo, independientemente de la jerarquía y de la militancia partidista que tengan quienes deban ser investigados por este delito contra el patrimonio público. 

Se trata entonces de articular esfuerzos que hagan realidad la unidad del pueblo organizado y el gobierno, a fin de detectar los posibles focos de corrupción que existan en las diferentes Misiones sociales y en cualquier instancia gubernamental, sobre todo, considerando el estilo de vida adoptado por aquellos que se dicen revolucionarios, pero actúan como un burgués común y corriente. 


Hace falta, por tanto, retomar las tres R (revisión, rectificación y reimpulso) que propusiera en su momento el Comandante Hugo Chávez, de manera que se produzca una mayor efectividad en el combate a la corrupción, tal como se desprende de lo realizado hasta ahora por el Presidente Maduro Moros, sin limitarse a la difusión de chismes o rumores infundados, sino entablando una verdadera batalla por el adecentamiento del proceso revolucionario bolivariano socialista, de modo que no existan más obstáculos en su profundización y consolidación. Al respecto, se debe recordar que, precisamente, el desborde de la corrupción administrativa de los gobiernos conservadores de AD y COPEI fue una de las causas que originaron y justificaron las dos insurrecciones cívico-militares de 1992, por lo que en la actualidad ésta representaría una grave amenaza que, si no se contiene a tiempo, afectaría seriamente la estabilidad democrática de Venezuela. 


Es así que se requiere promover -en todo nivel y en todo momento- una contraloría social que someta a revisión exhaustiva a todas las instituciones públicas (sean municipales, regionales y/o locales), de manera que se genere una amplia confianza respecto al estricto cumplimiento de las leyes, como también en lo relacionado con la viabilidad, el avance y la consolidación del proyecto revolucionario bolivariano socialista. De ahí que resulte imprescindible para ello que los diversos sectores populares revolucionarios asuman sin temor ni condicionamientos de ningún tipo el protagonismo en la lucha contra este comportamiento asocial y contrarrevolucionario, aplicándole todo el rigor de las leyes venezolanas a quienes caigan en él, incluyendo el decomiso inmediato de los bienes y dinero mal habidos, tanto los que se hallan a su nombre como de sus familiares inmediatos.


JUEVES, 18 DE JULIO DE 2013

La relaciones entre Venezuela y Colombia bajo la geopolítica de EEUU: El 22 de julio habrá una reunión bilateral entre Maduro y Santos 
Por Diego Olivera (BARÓMETRO INTERNACIONAL)
Las relaciones entre Venezuela y Colombia han sido afectadas por sectores de la derecha colombiana, que apuestan a la guerra y a la desestabilización del proceso revolucionario bolivariano. La nueva escalada de agresión al gobierno del presidente constitucional Nicolás Maduro al darle un plácet diplomático al candidato opositor de la derecha Henrique Capriles, en su reunión con el presidente Juan Manuel Santos, sirvió de escenario para que la derecha venezolana y el ex presidente Álvaro Uribe orquestaran un plan de acciones de sabotaje contra la soberanía y la democracia venezolana. 

Este 22 de julio se vuelve a establecer un encuentro entre los presidentes de Venezuela y Colombia en una zona fronteriza entre ambas naciones, para poder resolver un periodo de impase, como lo manifestara en recientes declaraciones la Canciller colombiana María Ángela Holguín, quien señaló que dichos nexos están "un poco" fríos.

Pero la pregunta es quien enfrío las mismas, tal como lo manifestó el canciller de la república, Elías Jaua, al afirmar que “Venezuela tiene el mayor interés en restablecer plenamente, los vínculos con Colombia y seguir apoyando el proceso con las FARC”, a lo que agregó que las relaciones entre los dos países "fueron enfriadas cuando se incumplieron los acuerdos de Santa Marta de respetar los procesos políticos internos". 

La relaciones entre Venezuela y Colombia bajo la geopolítica de EEUU 


En este nuevo encuentro entre el presidente Maduro y Santos, se hace imposible no valorar en la agenda, las presiones de EEUU, que han permitido crear una agenda desestabilizadora entre la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), el político fascista Uribe y el asesor político JJ Rendón, quienes han creado una red de mentiras con el objetivo de desestabilizar el gobierno bolivariano de Venezuela, además organizar un plan de magnicidio contra el mandatario Maduro, bajo el mismo esquema que utilizaron en el 2009 con un centenar de paramilitares vestidos con uniformes del Ejército venezolano. Recientemente fueron detenidos grupos de paramilitares, con el mismo objetivo, un atentado y crear un vacío de poder. 


Tampoco podemos obviar las bases militares y la denuncia del periodista J.V. Rangel, sobre la adquisición de unos aviones para ser alojados en una de estas bases estadounidenses en Colombia. Muchos de estos hechos muestran una agenda peligrosa que no puede ser desestimada, en la relaciones entre ambas naciones, como tampoco los vínculos del gobierno de Santos con la OTAN, en el área de la información y espionaje, porque no se puede ser ingenuo con los intereses de esta organización militar y sus objetivos geopolíticos con EEUU.


Maduro: Venezuela “busca restablecer las normas nuevamente” 


En una reunión con los gobernadores del país, Maduro afirmó que desde el Gobierno de Miraflores "…creemos en Colombia como proyecto de paz, de unión, de convivencia, nosotros creemos en la convivencia como hermanos". "Vamos a conversar con Santos y ojalá a restablecer las reglas nuevamente", expresó. 


Éste será el primer encuentro entre ambos mandatarios tras la partida física del Comandante y líder de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez y luego del impasse generado por la visita del opositor venezolano Henrique Capriles Radonski a territorio colombiano en mayo pasado. 


El presidente Maduro ha denunciado en reiteradas ocasiones sobre planes que tiene la derecha venezolana, con apoyo de fuerzas extranjeras, para desestabilizar y atentar contra la paz y el sistema democrático en las nación suramericana. 


Por su parte el presidente de Colombia Juan Manuel Santos, anuncio que “El lunes nos reuniremos con el presidente Maduro en la frontera para hacer una revisión completa del estado de relaciones bilaterales”, a través de la red social de Twitter. Rompiendo de esta manera su criterio de que el no dialogaría por micrófonos, como vías extraoficiales que no sean la diplomáticas. Pero lo importante es que se reunirá con el presidente Maduro, para lograr un acuerdo de integridad, de respeto a la soberanía venezolana, y no permitir la impunidad de la derecha venezolana y colombiana contra el gobierno constitucional de Venezuela.

Fuente:Argenpress


EL COMPLICADO VINCULO ENTRE LOS GOBIERNOS DE COLOMBIA Y VENEZUELA
Hermanos que se aman y odian
La relación siempre tensa entre los gobiernos de Uribe y Chávez terminó de explotar por las FARC. Con la asunción de Santos el vínculo se reconstituyó, pero su apoyo a Henrique Capriles reflotó los conflictos.
Por Mercedes López San Miguel

Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, una relación que Néstor Kirchner se preocupó por encauzar.Imagen: Télam
Venezolanos y colombianos suelen afirmar que la relación entre ambos es como la de dos hermanos que se quieren y se odian de a ratos. En la calle como en la política, con sus próceres y sus historias, esa particular relación se reproduce. No es de extrañar que el mandatario venezolano Nicolás Maduro se sintiera defraudado por Juan Manuel Santos, su colega colombiano, cuando éste se reunió con el ex candidato Henrique Capriles, el 28 de mayo pasado. Tratando de no hacer más bulla, la canciller colombiana María Angela Holguín dijo que los temas diplomáticos con Venezuela se trataban de manera directa y sin micrófonos.

Maduro llevaba poco más de un mes en el Palacio Miraflores, un momento nada fácil para él tras la muerte de su mentor Hugo Chávez y luego del ajustado resultado que obtuvo frente a Capriles en los comicios anticipados de abril –resultado que Capriles se negó a reconocer, denunciando que hubo fraude–. El encuentro entre Santos y su ex rival molestó por demás al presidente venezolano y revolucionó la clase política a un lado y otro de la frontera que comparten. Según Maduro, su par colombiano violó el acuerdo de Santa Marta que había suscrito con Chávez y en ese sentido Venezuela perdía la confianza en su vecino.

El presidente venezolano se refería al acuerdo que firmaron Chávez y Santos bajo la mediación de Néstor Kirchner como secretario general de la Unasur en agosto de 2010. En esa ocasión, Venezuela y Colombia reanudaron las relaciones bilaterales y se comprometieron a prevenir la presencia o acción de grupos armados al margen de la ley.

Es que más atrás en el tiempo, hacia un pasado en el que hubo más odio que amor, Maduro y Santos se habían visto varias veces las caras, nada risueñas, cuando el primero era canciller de Chávez y el segundo ocupaba el ministerio de Defensa del gobierno de Alvaro Uribe. Recordemos que Uribe le había declarado la guerra a la principal guerrilla de su país, las FARC, y durante su gestión se conoció el caso de los “falsos positivos”, es decir, que el ejército mataba a civiles inocentes y los hacía pasar por “bajas” de la guerrilla.

El punto de inflexión de esa política de mano dura con el grupo rebelde ocurrió cuando las fuerzas colombianas bombardearon un campamento de las FARC en suelo ecuatoriano. El hecho tensó en extremo la relación con Ecuador y también con Venezuela, ya que Uribe acusó a Chávez de refugiar a 1500 guerrilleros en su suelo. Corría el año 2008 y el líder bolivariano se vio impelido a romper lanzas.

Así como Chávez fue el mentor de Maduro, Uribe lo fue de Santos. Pero la buena relación entre el presidente ultra conservador y su antiguo titular de Defensa terminó poco tiempo después de que Santos asumiera la presidencia en 2010 y diera señales de querer recomponer las relaciones con Venezuela –algo impensado para Uribe–. El propio Chávez y varios mandatarios de la región vieron con buenos ojos la llegada de Santos al Palacio de Nariño; quedaba archivado el frustrado plan norteamericano de instalar siete bases militares en Colombia y se encontraba un cauce común con el pacto de Santa Marta.

Pero volvamos a mayo de este año, cuando Maduro definió como una puñalada en la espalda el encuentro entre Capriles y Santos, viviéndolo como una traición. El venezolano aseguró tener información que apuntaba a que el Estado colombiano estaba dispuesto a derrocarlo. Pareció exagerar y no presentó pruebas de tal acusación, quizás las presente el próximo lunes. Al mismo tiempo, Maduro puso en duda el rol que desempeña su país en el diálogo de paz entre Santos y las FARC, que se inició en noviembre de 2012 –Venezuela y Chile son acompañantes, Noruega y Cuba, garantes–. Y reveló que él como canciller de Chávez accedió al pedido del colombiano para que su país interceda ante la guerrilla y logre sentarla a la mesa de las negociaciones. Vale destacar que si hay algo que distancia a Santos de Uribe es que el discípulo no siguió al maestro y decidió apostar por el diálogo con el grupo rebelde.

Así las cosas, la canciller Holguín señaló por estos días que la relación con Venezuela está un poco fría y que la reunión del próximo lunes entre Santos y Maduro apunta a dejar atrás los desencuentros. Lo mismo señaló su par venezolano, Elías Jaua.
Fuente:Pagina12                      

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