1 de agosto de 2013

CÓRDOBA: Megacausa La Perla: “Hasta fuimos a una parapsicóloga para que nos dijera dónde estaba”-TESTIMONIOS DÍAS: 62,63 y 64.

Megacausa La Perla: “Hasta fuimos a una parapsicóloga para que nos dijera dónde estaba”

Osvaldo Nadra testificó sobre la desaparición de su hermano Jorge Raúl, militante de la UES, la JUP y Montoneros. "Estamos tratando de recuperar a la juventud recuperable", le dijeron los represores a un familiar.

"Miren, yo les voy a mostrar lo que me robaron. Con permiso...", anunció Osvaldo Nadra, antes de levantarse y mostrar a los jueces del Tribunal Oral Federal Nº 1 una foto. "Esto me robaron: que yo me pueda reír a carcajadas como estoy ahí con mi hermano. A eso no lo tengo más y no lo tengo desde hace mucho. Traje esa foto también porque necesitaba sentirme acompañado", manifestó el testigo. Se refería a su hermano Jorge Raúl, militante de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y de Montoneros, desaparecido desde el 3 de julio de 1976, a los veinte años de edad.
Aquella madrugada en que un comando del Ejército asaltó la casa familiar en barrio Poeta Lugones, Osvaldo tenía 16 años y compartía la habitación de la que se llevaron a su hermano mayor. "Abrigate, que hace frío. No llevés cosas de valor, porque no te van a hacer falta, pero llevá plata", le dijeron sus captores. "A las cosas de valor se las llevaron ellos", recordó. Esa misma noche, habían secuestrado a Alfredo Nadra, un tío soltero que trabajaba durante el día y solía prestarle la casa a Jorge. Ambos estuvieron cautivos en el Departamento de Informaciones, en el Puesto Caminero de Pilar y en el campo de concentración de La Perla.

El 5 de agosto, el tío fue liberado en las inmediaciones del actual estadio Mario Kempes. "Decile a la familia del pibe que se quede tranquila. Estamos tratando de recuperar a la juventud recuperable", le advirtieron. Entonces, Alfredo sólo contó a la familia que los represores amenazaban con matarlo a él si el joven no cooperaba con sus interrogadores. "Fue muy cuidadoso y no contó todo lo que vio", explicó el testigo y conjeturó que las torturas "no fueron sólo psicológicas".

Con la esperanza de encontrar a Jorge con vida, los Nadra denunciaron su secuestro en la Policía de Córdoba y el Tercer Cuerpo de Ejército; en notas al Vicariato Castrense nacional y en dos habeas corpus presentados en los juzgados federales cordobeses; en sendas cartas enviadas a los generales Arturo Gumersindo Centeno y Ramón Genaro Díaz Bessone, quienes habían sido compañeros de escuela del padre del joven desaparecido. Nunca tuvieron respuesta. "Hasta hemos ido a una parapsicóloga que con un péndulo y un mapa nos dijera dónde estaba. Estábamos desesperados", rememoró Osvaldo.

Finalizada la dictadura, supieron por los sobrevivientes que Jorge estuvo en el campo de concentración hasta poco después de la liberación de su tío y habría sido asesinado "en un traslado masivo" en agosto del '76. Tampoco hallaron sus restos, por lo que el lugar donde Osvaldo "visita" a su hermano desaparecido es el actual Espacio para la Memoria La Perla.

"Ayer fui con mi hijo –relató al finalizar su declaración-. Siempre me siento en un lugarcito que tiene buena vista para las sierras. Al lado hay un olivo hermoso. Todos sabemos la anécdota: la paloma de la paz, la ramita... Y al lado del olivo, está la sala de torturas. Me puse a juntar los carozos de aceituna –que los españoles no le dicen carozo, le dicen hueso-, junté uno por cada año que mi hermano no está conmigo. Y me di cuenta que en realidad estaba juntando los huesos de mi hermano. Hoy están hablando la arqueología y la antropología, pero los que tienen que hablar son los que no lo están haciendo. Ojalá que lo hagan algún día".
Fuente:InfoNews
Fuente:PoliticaDigital

Día 62: 30-07

17:03 Antes de terminar su testimonio

"Yo me hice muchas preguntas, por qué declarar. Me empuja el amor a mi hijo, a tantos compañeros desaparecidos. Porque estoy viva, porque estamos vivos y en la rutina no existe el olvido. Aunque se lo propusieron no pudieron poner en prisión las ideas. Mi fantasía es que un dia te encontraré y enterraremos nuestra tristeza, borraremos las huellas del pasado sin olvidar, con la fórmula de ee amor, las flores brotarán aún siendo invierno porque beberemos de la escarchade la mañana. Bastará tan sólo un remanso para que broten flores vivas en nuestro refugio de amor. Entonces sólo vestiremos de luto aquella fría mañana del 6 de septiembre de 1976".
Esas palabrasson parte de un escrito que está dirigido a Nestor Lellín, quien fuera secuestrado el 6 de septiembre de 1976 de la fñabrica de automóviles Fiat Concord S.A. de donde era delegado. Ver el escrito completo.

 

16:55 Las secuelas del secuestro

La abogada de Abuelas de plaza de Mayo, Dra. Marité Sanches, le pregunta a Nora qué secuelas provocó en el niño esos días en que estuvo secuestrado. "Para que se de cuenta, el es psicólogo, trabaja en Tribunales. Cuando supe que iba a declarar le pregunté si él iba a estar. Porque a mi megustaría. 'Qué, te causa dolor?' me preguntó. Y claro!, él no habla, nunca hablo de esto. Per hay cosas que causan un vacío".
Antes de continuar con las preguntas, ella pide que la dejen terminar: "Hay algo que yo no dije. Estando en La Perla varias veces me lo llevaban, se lo llevaban de paseo. Y volvía y me decía 'los señores bibi" No se que le hicieron a mi hijo."

 

16:47 Militante

Nora era militante del Partido Comunista y, por ello, en esta instancia frente a los Jueces del Tribunal, hace memoria y trae en su recuerdo a cada militante de quienes no supo más nada y aún continúan desaparecidos. 

 

16:38 La imprenta

"Rulo" y "Luis" son dos de los represores que la secuestraron de su domicilio. Se la llevaron porque en ese lugar estaba instalada la imprenta del Partido Socialista de los Trabajadores, a pesar de que ella desconocía ese dato, y sólo sabía de las máquinas que pertenecian a su negocio de estampado de ropa. 

 

16:26 El horror, junto a su hijo

"Me amenazaron permanentemente: te lo vamos a matar". Durante los primeros días estuvo junto a su hijo, ella en la Cuadra y él en una de las oficinas. "Una vez lloraba tanto que me llevaron a hacerlo dormir, y luego me volvieron a la cuadra".
Un compañero se acercó a ella para calmarla: "Yo estaba sacada en ese momento. Y este compañero me calmó, me dijo que no me preocupara porque nadie me conocía y que iba a salir pronto". 

 

16:15 Testigo 106: Declara Nora Judith Sorrento

Vivía en Cordoba junto a su hijo de 3 años Habían venido de Buenos Aires y ella generó su negocio de fabricación y estampado de ropa. La tarde del 21 de septiembre salió a caminar junto a su hijo y al volver se dió con tres falcon que asediaban la casa. "Entraron y nos ataron a mi y otra compañera que había venido a usar el teléfono". Después los subieron a los autos: "No pude ver bien el camino, por los golpes que nos daban y por mi preocupación por mi hijo".
 

 

15:22 Cuarto intermedio hasta las 15:45


 

14:33 De un torturado a su torturador

"Una vez entró en la oficina en que me interrogaban una persona que me levantó del suelo y me dijo: 'si algún día estoy en tus codiciones quiero que me mires a la cara y actúes como yo actué con vos'. A esa persona, que tuvo un trato respetuoso conmigo, quiero dirigirme si es que se encuentra en esta sala. Quiero decirle a esa persona, que aquí hay un Tribunal democrático que los juzga hoy. Él tiene la posibilidad de defenderse. Le quiero preguntar está en las mismas condiciones que estaba yo". Según el testigo, esa persona se hacía llamar "Mayor Ferreyra" y por haberlo visto por televisión durante el levantamiento de Semana Santa, cree que podría ser Barreiro. 

 

14:25 Dirigente gremial

"Se me acusaba de ser responsable junto con Villa, de adoctrinar ideológicamente a los trabajdores de Perkins, de hacer acciones subversivas ligadas a la conducción de la empresa. Eramos la guerrilla fabril y querían datos de eso, de las armas del sindicato, de las reuniones de jefes de organizaciones subversivas".
"Absolutamente nosotros estamos convencidos que la empresa posibilitó las detenciones y favoreció la represión", afirma y se quiebra su voz por primera vez en todo el testimonio, al recordar los compañeros del gremio que fueron asesinados por la dictadura: Pedro Ventura Flores, Adolfo Ricardo Luján, Hugo Alberto García, José Antonio Apontes, Víctor Hugo González, Abel Pucheta y César Jerónimo Córdoba.
 

14:05 El secuestro

Lo secuestraron a principios de 1977 del campo en que se ocultaba.
Fue salvajemente torturado en el D2 hasta perder la conciencia. Supo que quien lo había picaneado era un tal "Vega", aunque no puede afirmarlo del todo. Cuando despertó, había perdido piezas dentales y estaba e condiciones infrahumanas. Lo cargaron en un vehículo y lo llevaron a lo que luego supo, era la cuadra de la Perla. "Había mucha gente en ese lugar".
Allí lo interrogaban bajo la acusación de que en el gremio funcionaba una especie de hospital de campaña para militantes. "Yo les dije que teníamos una sala donde había un médico. Y que teníamos dos consultorios odontológicos, eran consultorios para los afiliados al gremio y sus familias. Me dijeron mentiroso". Ante la pregunta de por qué lo detuvieron a él, siendo que su actividad era legal, la respuesta era siempre la misma: que eran subversivos apátridas, y que habíamos logrado introducir la subversión al gremio.

 

13:50 Cómo se afecta la familia

El testigo dedica especiales palabras a le reflexión de cómo se adecua la vida familiar de un dirigente perseguido. "A fines del 75 nació mi segunda hija, y nosotros decidimos separarnos. Hablé con mi padre y le conté mi situación: si me encuentran me matan. Le pedí una mano, y me dijo que fuera a un campo en Villa de Soto".
Cuando lo fueron a buscar, primero fueron donde estaba su ex mujer y la interrogaron salvajemente, apuntando con un arma a la pequeña hija para conocer datos de su paradero: "mi mujer no sabía porque yo no le había dicho. La llevaron a la D2 junto a mi hija de 5 años".

 

13:13 Testigo 105: Declara Américo Rosa Aspitia

Fue dirigente del sindicato de Perkins. Cuenta cómo comenzó la persecución política debido a su "actividad legal como gremialista en lucha por los derechos de los trabajadores". En 1974 fue víctima de dos secuestros en la D2, una vez junto al delegado de la comisión interna, Juan Villa. Durante todo el tiempo, lo persiguieron y lo amenazaron en numerosas oportunidades.  "Eramos considerados extremistas y zurdos".

 

13:04 El significado del secuestro

"Fue una separación de mi vida, como si hubieran sido dos: una antes del secuestro y otra diferente después. Fuimos torturados, vejados, insultados, degradados, no eramos personas. En esos lugares y en las cárceles pudimos ver el abuso de poder de todas las fuerzas. militares, gendarmens, policías". 

 

13:01 Compañeros

En esta oportnidad, está aquí para recordar los nombres de aquellas compañeras militantes con quienes compartió cautiverio. Así nombra a ana Mohaded, Isabel Giaobbe, Sara Waitman, entre otros. Después de un silencio largo y un sorbo de agua, la testigo recordó también los comentarios de Elsita Soria sobre su marido, quien fue terriblemente torturado hasta la muerte. 

 

12:54 Mirame, soy tu torturador

A Isolina la sacaron del asiento de cemento en que permanecía para llevarla a un lugar donde fue sometida a tormentos, golpes, tortura, malos tratos. "Levantá la vista y mirame", le dijo su verdugo. Pero Isolina no quería mirar porque les habían dicho que el que viera algo no sobreviviría. "Pero este me dijo que quería que lo mirara, quería que viera quién era mi torturador, me dijo que era 'el gato'".
En la sala de audiencias, las cámaras toman la desencajada cara del imputado Gómez, ex policía de la D2, de apodo "Gato". 

 

12:49 Testigo 104: Declara Tránsito Isolina Guevara

Fue detenida el 19 de enero de 1977, mientras se encontraba en su lugar de trabajo, en la Clínica del Niño. "Tres hombres de traje, me subieron a un falcon y me aplastaban la cabeza con el pie hasta que llegamos a la D2".
Ya había declarado en este Tribunal en el marco de la causa Albareda, en 2009.
 

12:00 Los huesos

Terminó el testimonio de Osvaldo Nadra. Antes de retirarse, quiso agregar una última reflexión: "Si me permiten quiero contarles algo que me pasó ayer. Fui un ratito a La Perla... Siempre me siento en un lugar con muy bella vista. Allí hay un olivo enorme bello, que todos sabemos lo que simboliza la ramita de la paz, que está justo al lado de la sala de torturas, en una alegoría terrible. Estaba allí sentado y me puse a juntar carozos de aceituna, uno por cada año en que mi hermano no estuvo conmigo... Los españoles le dicen huesos, no carozos... me di cuenta que estaba buscando los huesos de mi hermano".

  

11:50 A las carcajadas

Uno de los pasajes más conmovedores del testimonio se dio cuando el testigo pide permiso para acercar al tribunal una fotografía: "Quiero mostrarles lo que me robaron ese día". En la fotografía pueden verse dos jóvenes de cabello castaño, con algún parecido en la mirada, que ríen alegres y despreocupados. "Esto es lo que me han robado, que yo me pueda reir a carcajadas, como estoy en esa foto con mi hermano. Eso es lo que yo no tengo y nunca más tuve".
Osvaldo tenía 16 años cuando secuestraron a su hermano, de 20.
 

11:45 Complicidades

En su ruta de búsqueda, la familia llegó a ver a Monseñor Primatesta, quien les dijo que "rezaran". "Sin embargo no tenía ese nivel de reticencia al participar de todos los actos castrenses", dice Osvaldo, y agrega: "Yo no les asigno el rol de cómplices. No creo que lo que pasó haya sido sólo ejecutado por gente de uniforme, sino que hubo mucha otra gente".
En su testimonio, no sólo apunta a la jerarquía eclesiástica, sino a Tránsito Rigatuso, el interventor del Colegio Manuel Belgrano del que su hermano era egresado. Esta persona fue señalada por organismos de Derechos Humanos como el autor y entregador de las listas negras que llevaron a la desaparición a estudiantes y alumnos de la institución que eran opositores políticos al régimen. "En la querella presentada por mi madre no se pud comprobar que mi hermano figurase allí, pero sí se comprobó la existencia de esas listas negras".

 

11:38 "Hemos vivido lo del otro como propio"

Osvaldo cuenta que la búsqueda comenzaba en soledad. "Hemos estando tan desesperados, al punto de contratar un parapsicólogo para buscarlo con un péndulo" narra, y la historia se remite a lo sucedido en tantas familias argentinas que debieron atravezar la perversa y antinatural incertidumbre de la desaparición.
"Pero posteriormente nos juntamos con otras familias, con quienes el vínculo no es biológico sino afectivo. Mi familia se unió a la organización Familiares de desaparecidos, y ahí se nos multiplicaron los tíos, mamás, papás, hermanos". Así explica Osvaldo cómo se incorporaron a la lucha colectiva, para tener más fuerzas en una búsqueda en que ya no estarían sólos: "No importa si el preso liberado no es mi hermano, si el cuerpo recuperado no es el de mi familiar, si el nieto que aparece no es mío. Nosotros hemos vivido lo del otro como propio". Ante la liberación de presos, la mamá de los Nadra organizaba juntadas en su casa donde no faltaban las empanadas árabes, juntadas que son recordadas hasta hoy por muchos ex presos. 

 

 

 

11:03 Las ausencias

"Ustedes me preguntarán cómo es que supe todo esto, si yo estaba dormido. Bueno, eso es porque me lo contaron mis padres, que estaban ahí, y que no pudieron venir porque ya están fallecidos. Quisiera que ellos estuvieran hoy pero los tiempos de la Justicia han sido demasiado largos", dice Osvaldo.
También está ausente hoy su tío Coco, un tío soltero cuyo departamento era frecuentado por Jorge y sus amigos. "Coco", de nombre Alfredo, fue secuestrado por la patota que estaba buscando a Jorge alias "Franco". Tío y sobrino fueron llevados juntos al D2, a Pilar y a La Perla. "Jorge siempre le decía que él iba a corregir ese error, que les iba a decir que él era quien participaba en política. Lo torturaban interrogandolo mientras apuntaban con un arma en la cabeza del tío".
Cuando apareció Coco, en la familia creció la esperanza de vover a ver a Jorge, aunque eso no sucedió jamás. A Coco le llevó años contar con detalles lo que había visto: "Al principio costaba mucho escuchar y enterarse de todo eso, a él le costaba recordar". Falleció en 1980. "También quiero agradecerle a mi tío", dice Osvaldo.
 

11:51 Testigo 103: Declara Osvaldo Andrés Nadra

"Me desperté esa mañana de sábado con los gritos de mi mamá, era un llanto desgarrador". Osvaldo cuenta los detalles de lo que sucedió en su casa la madrugada del 3 de julio de 1976, cuando se llevaron a su hermano: "No exhibieron nada, más que las armas".
Antes de empezar su declaración, el testigo agradeció a su familia cercana, a sus hijos, a los amigos de su hermano, y a todos quienes lo han acompañado para que este día pueda declarar ante la justicia. "A todos aquellos que me han acompañado no sólo hoy, sino a lo largo de todos estos años".

 

10:50 Comienza una nueva jornada de la megacausa

Aunque habían pedido ampliar la declaración algunos de los imputados, la audiencia comienza con el testigo 103, Osvaldo Andrés Nadra, querellante en representación de su hermano, quien está desaparecido.
 Jorge Raúl Nadra, era egresado del Manuel Belgrano y estudiaba medicina y era parte de la organización Montoneros. (Expte. Romero)


Día 63: 31-07

15:40 Cuarto intermedio hasta el jueves a las 9 hs.

Termino el único testimonio de hoy y se inicia el cuarto intermedio hasta mañana jueves a las 9 de la mañana. 

15:20 Yo me tomo esto como una cuestión humana

Muy conmovido el testigo dice que no tiene odio, que no quiere venganza, y que las personas que dieron nombres también fueron víctimas de ese sistema de terror, que todos fueron víctimas del método implementado para quebrar la voluntad: "Rezo para que se animen a venir TODAS las víctimas. Porque es la oportunidad para decir: estoy aquí y vine por mi voluntad, no porque me obligaran o torturaran, ni para buscar venganza".  Ni siquiera siente odio por quienes fueron sus captores e interrogadores, sólo siente asco. Incluso ve a quienes están sentados en el banquillo de los acusados como víctimas de un sistema político y económico que crea seres como estos. Su presencia en el juicio es parte de una búsqueda de justicia, una cuestión humana, para que no se repita, para que exista el Nunca Más.

14:20 El recuerdo de Carlos D´ambra

Luego de las preguntas del fiscal, es el turno de las partes. El Dr. Claudio Orosz le pregunta al testigo por varias personas que han sido mencionadas durante el testimonio. Entre ellos por Tomás Di "Toffino, Carlos Perucca, Liñares, Hunziker, Carlos D`ambra. Sobre este último, recuerda:  "Carlos Dambra era muy buen muchacho, fue la primera comunicación que tuve, la primer charla medio escondida, a veces cantábamos con él, cantábamos Les Luthiers. Un chico alto, morocho, de bigote grueso. Recuerdo que una mañana entró el Capitán Barreiro a la cuadra y soltó un `Buenos Días´, Carlos le respondió y Barreiro le contestó `Yo a los hijos de puta no los saludo´. Recuerdo que se lo llevaron a fines de 1976 o principios de 1977". Ante la pregunta del Dr. Orosz por dirigentes sindicales que estuvieran secuestrados en el Campo de Detención y Tortura, el testigo recuerda a Tomás Di Toffino y a René Salamanca. 

14:10 Entrar en uno a través del miedo y la humillación

En ocasión del mundial de fútbol de 1978 a varios secuestrados los sacan y los llevan a la cancha. En virtud de ello, el fiscal le pregunta cómo se sentía estar entre personas que estaban libres. La respuesta del testigo señala con claridad las características principales del plan sistemático de terror que quisieron imponer: "Eso era parte del método, era mostrarte el sol en medio de la oscuridad. Eso era quebrarte por dentro (...) Eso te habla de que todo formaba parte de un método profundamente efectivo. Una vez nos hicieron jugar un partido de fútbol con los gendarmes. Eran cosas para enloquecer, porque uno no podía ponerse a pensar en cosas porque la cabeza te explotaba. Traían regalos para el día de la madre, para el día de la novia, para el día de la mujer. De repente traían flores. Te llevaban flores y después te torturaban y te mataban (...). Con los cumpleaños pasaba lo mismo (...) Estoy hablando de la psiquis, estoy hablado de meterse en la mente de alguien a través del miedo y la humillación. Nosotros fuimos esclavos. Nuestra dignidad fue quebrada. Eran dueños totales de todo. Se metían adentro de uno a través del miedo y el terror. Era el "te mato y te salvo" continuamente". Estas palabras nos invitan a reflexionar, a pensar el terrorismo de estado como parte de un plan que tuvo sistematicidad, como momento donde, desde el Estado, se buscó destruir una generación para imponer un modelo particular de país, que beneficiara sólo a unos pocos. 

14:00 Las transformaciones al interior de La Perla

El testigo señala que no vivió los peores momento del Campo de Concentración, pues es secuestrado a fines de 1976. Si bien el Centro Clandestino era una locura total, ya no había tanta gente que secuestrar. Había períodos en que había en La Cuadra 30, 40 o 50 personas. A fines de 1977 -"cuando parece que ya no tienen tanta necesidad de matar"- las condiciones se van relajando, no torturaban con la misma intensidad que antes. Carlos fue de los últimos en irse de La Perla, junto con María Victoria Roca, Tina Meschiatti y Tita Buitrago. Él señala que no sabían que hacer con ellos. Las opciones eran matarlos, blanquearlos o liberarlos. 

13:49 Nombres y funciones

A continuación el fiscal le pregunta si recuerda quienes cumplìan funciones en el Centro Clandestino de Detención y Tortura La Perla. El testigo da una larga lista de nombres y las actividades que realizaban interrogadores, Personal Civil de Inteligencia, etc. Nombra a Manzanelli, Palito Romero, Herrera, Vergara, Vergez, entre otros. Anteriormente habla de Gino -Padován-, un de los torturadores, quien los lleva a él y a Héctor Kunzman a pintar su casa: "Lo hacíamos lento. Creo que nunca se tardó tanto en pintar la casa", porque era el momento que tenìan para respirar, para salir por unas horas del horror del campo de detención. El testigo señala que Gino y más de la mitad de los miembros del Destacamento de Inteligencia consideraban que tenían que matar a todos los detenidos.

13:15 Se reanuda el testimonio de Carlos Pussetto

El fiscal le pregunta acerca de las tareas que los obligaban a desempeñar en el Campo de Concentración. Pussetto relata que una noche, a fines de 1976 o principios de 1978, sacan de la cuadra a tres personas y los llevan a un lugar donde tenían enterradas jaulas con oficiales del ejército encerrados, simulando un lugar donde las organizaciones guerrilleras tenían prisioneros. Por alta voces sonaban arengas revolucionarias de alguna organizaciòn. A él y dos detenidos más los hicieron mirar y se los llevaron. El testigo aún se pregunta por las razones de ello. Entre otras cosas, una vez lo sacan a otro sector de La Perla, donde hacían entrenamientos "antisubversivos". Quien daba las órdenes era el capitán Cecchi. Primero los hace sentar en una mesa y simular la organización de una huelga. Al instante entra una patota, los tiran al suelo y los esposan. Uno de ellos le pone al testigo el pie en la espalda, le pone una fusta marrón en el cuello y le pregunta a Cecchi "¿Asì que este es de los malos de verdad?" y Cecchi le responde: "A este lo trajimos de arriba". Quien hace la pregunta es Viola. Después el testigo supo que entre los que presenciaron ese evento fueron: Centeno, Viola, Menéndez, Bussi. 

12:30 Cuarto intermedio de 15 minutos. 

 

12:05 Describir el infierno. 

"El muerto vivo no es una metáfora, una figura literaria. Es un estado real muy muy dificil de describir".
A pesar de que al escucharlo uno puede recrear imagenes crueles y reales, y comprender la dimensión de ese dolor, Carlos se empeña en explicar que es muy dificil describir el horror y el infierno de la Perla. Cuando lo intenta, esboza la idea de que La Cuadra formaba parte de otro mundo, los olores y sonidos, la tortura, la muerte y la amenaza constante de volver a ser torturados. "El mundo desaparecía cuando entrabas a La Perla".
"La tortura es algo permanente, no es sólo en el momento de los apremios. Puede parecer casual pero no lo es, es parte del método. Que de pronto me festejen el cumpleaños, que le entreguenregalos a las mujeres en el día de la madre, en el día de la novia. Es añgo que cala muy profundo en los prisioneros. En ese estado de la mente uno abre, y cuando uno abre ellos entran. El método funciona así y así es." 

11:40 La perversión

"En febrero de 1977 un tal Sargento Pasino me llamó. Me dijo que me iban a fusilar, que me iba al pozo. Empezaron a prepararme, vendarme, colocarme algodones en los ojos. En ese momento yo sentí un gran alivio. No era terror, miedo. Fue uno de los pocos minutos de tranquilidad que tuve a lo largo de esos dos años. Pedí despedirme de Mabel, mi pareja, y me dijeron que no, que era imposible para hijos de puta como yo. Entonces me llevaron a otra sala, y todo se quedó en silencio por unos instantes. Yo pensé si me matarían ahí mismo. De pronto me levantaron la venda, me colocaron una copa de sidra en la mano y pude ver a varios de ellos, con vasos de vino y me cantaron el cumpleaños"
Hay fortaleza y entereza en el testimonio de Carlos Pusseto. Pero en este punto es inevitable que las palabras se corten.
Ya no cabe preguntarse qué los llevaba a hacer algo así. A lo largo de los más de cien testimonios, el placer psicópata de los represores por el sufrimiento ajeno se ha manifestado de las más variadas formas. Pero aún queda la pregunta resonando, ¿a quién y cómo era posible que se les ocurrieran este tipo de artimañanas destructivas?

 

11:36 Las listas

Entre los muertos por torturas, nombra a Luz Mujica de Ruarte, el médico Fernandez Samar, la Sra de Vergara, la Sra de Perucca.
Luego menciona también la presencia y traslado de otros compañeros, como Carlos D'Ambra, la pareja Demarchi y Aguilar, Graciela Doldán y Tomás Di Toffino y otros.
Es un aporte invaluable para llegar a hacer justicia. Además, es el derecho de sus familias de saber cómo fueron los últimos minutos de su vida.
 

11:34 "Vos estás desaparecido"

Así le dijo Barreiro en aquel primer encuentro frente a frente con Carlos. El joven recién secuestrado, estaba desnudo, avergonzado, dolorido, humillado.
"Mirá pibe, para ponernos en claro. Esos camiones, esos uniformes que viste esta mañana son puro verso. Vos ahora estas desaparecido. Desde esta mañana estás muerto".
Hoy, 37 años después, Carlos está declarando y haciendo justicia desde España. Barreiro está sentado en el banquillo de los acusados. Barreiro mira la pantalla con ojos vacíos y un gesto ácido. Carlos se reafirma en sus palabras, y junta fuerzas desde su profundidad más honda: "En ese momento me dejaron sólo unos minutos, tal vez segundos. No tenía nada, nada más que una cruz que me había regalado mi madre, y que sigo teniendo conmigo", dice, y muestra ante la cámara el pequeño crucifijo de plata.

 

11:22 El secuestro

La patota lo detectó en la Terminal de Córdoba y lo llevaron secuestrado en un operativo que implicó gran despliegue de camiones y uniformes. Junto a él, llevaron a la Perla a dos personas de la fábrica de pintura en que trabajaba: "No tenían nada que ver con nada. De todos modos los golpearon antes de largarlos". Tenía 23 años. Apenas llegado fue llevado a una sala donde fue sometido a terrible torturas, de las cuales recuerda puntualmente la violencia y desconcierto que producía la picana.
"Cuando me sacaron la venda estaba "El Gringo", el Mayor Barreiro frente a mí. De la pared colgaban martillos, palos". También reconoció entre los captores a Palito Romero, Luis Manzanelli, y Sargento Hugo "quequeque" Herrera".

 

10:45 Testigo 107: Declara Carlos Pusseto

El testigo está radicado en España, es sobreviviente del Centro clandestino La Perla y se espera que su testimonio, por videoconferencia, dure varias horas en tanto su testimonio narra detalles y aporta pruebas sobre los hechos de gran parte de las víctimas de esta causa. Aunque no se constituyó como querellante, será representado por el ministerio público fiscal por los hechos de los que fue víctima.
Su testimonio, a tantos kilómetros y un mar de por medio, lo acerca y lo hace presente en este Tribunal. Aunque es evidente que recordar duele, sus palabras fluyen rápidamente y se entrelazan en un relato contundente y resuelto. 


Día 64: 1-08

10:55 construir vínculos en la cuadra

Cuando llegó al campo estaba vendada, seguía esposada atras. ¨Fue todo muy rápido y yo no estaba con la cabeza bien después de la muerte de Jorge.  Me llevaron corriendo. Tengo la imrpesión de que era todo corriendo, todo para confundir¨.
En una oportunidad Herrera le dice que ¨la gorda¨ Doldán estaba colaborado. ¨En ese momento la gorda me da una patadita por abajo y yo me di cuenta de que algo me quería decir con la patadita y con los ojos, algo que ahí no me podía decir,  que no estaba colaborando¨.
En la cuadra al principio veo a esta señora que me abraza mucho, la señora Franchi. Me ponen al lado de Alejandra jaimovich que tenia 17 años, y de la negrita Argañaraz. en algún momento se dijeron los nombres. A mi me parece que en algún momento ella me dice que tenía un incipiente embarazo. ¨
Recuerda que Alejandra se mantenía con una sonrisita de adolescente. ¨En un momento les dijeron que las iban a llevar al Buen Pastor. Con Quijano les mandé saludos varias veces hasta que un día me dijo:  no te das cuenta de que no las llevamos al Buen Pastor¨.

 

10:38 ¨dos secuestros¨

Graciela relata que logra escapar del vehículo en que la trasladaban golpeando con sus piernas la tapa del baúl. ¨por allá no, gringa¨le gritó Jorge cuando ella corrió. ¨Me meti frente de IME donde habia una caseta de soldados y les pedí ¨no dejen que me maten¨. Por eso digo dos secuestros, me metieron en el auto y se acosto un tipo encima mio y al otro lado que creo que era Palito Romero y me dijo, ¨tu marido es boleta¨. Me metieron en el baul de otro auto y ahi estaba Jorge y le salía sangre del pecho. Por lo que pude reconstruir estaba Acosta, Vergez, alito Romero, Pereyra, Lopez. Tambien habia un grupo de militares catamarqueños y riojanos.¨
Relata que Vergez se había quedado en su casa para hacer un ratoneo y se armó un tiroteo y luego Vergez le dijo ¨hija de puta, no nos dijiste que iba gente a tu casa¨.

10:30 Graciela relata el momento de su secuestro

¨yo me preparaba para salir, tengo la puerta abierta y empiezo a escuchar gritos de Jorge que gritaba su nombre y gritaba que lo secuestraban. Venían corriendo muchos hombres de poncho, vinchas, de civil pero con un aspecto raro. Venían gritando ¨esta es la hija de puta¨. Llega alguien que identifiqué como Pereyra, hijo de una torturadora de Córdoba. llega el ¨Chubi¨ López y me meten una bufanda en la garanta para que no grite, forcejeamos. Los vecinos nos querían porque eramos la pareja joven recien llagada al barrio.  Uno sacó una varilla gritando que soltaran a los chicos, el Capitan Acosta se puso a tirar tiros y amenazar. Jorge me gritaba ¨fuerza gringa, fuerza¨. Le pegué una gran patada en la ingle, creo que fue a José López. Me metieron en el baúl del auto atras. No podian cerrar la tapa del baúl porque golpeaba contra mis rodillas¨
 

9:57 comienza la audiencia. Declara Graciela Susana Geuna, testigo 108.

Graciela comienza indicando que conoce a los imputados presentes porque son aquellos que la secuestraron y mataron a su marido.
Pide al tribunal realizar la lectura de una introducción escrita por ella. ¨Llevo en mi corazón a todos y cada uno: Jorge, Graciela Doldán, mi papá, Jaimovich, a  quienes me ayudaron a llegar hasta aqui, al país que me dio refugio y me protegió. Hoy se que estoy volviendo a casa¨.

 Graciela compartie sus reflexiones: ¨El campo no existe solo si no hay una sociedad concentracionaria que normaliza el campo. El campo fue una tragedia individual y colectiva¨.¨Hay otras mneras de matar diferentes de la muerte, atraparnos sin salida. Nos eligieron para matarnos en vida¨. 

Fuente:DiariodelJuicio

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