Día 71: 20-08
17:30 Cuarto intermedio hasta mañana a las 10:00
16:45 Testigo 126: Declara Juan Carlos Lona
Militar retirado y abogado de 85 años, viene a declarar como testigo de la causa en calidad del Ex director de la Prisión Militar ubicada en Campo de la Ribera, donde cumplió funciones desde el año 1971 hasta 1975."Ese momento fui trasladado junto a mis subalternos y los internos que pertenecían a las juridicciones del 2 y 3 cuerpo. Fui trasladado a los cuarteles de la Calera dodne me destinaron dos o tres instalaciones, para alojar a la tropa y los internos que estaban a disposición del consejo de guerra."
"Recuerda quién dio esa orden?" pregunta el fiscal. "Me llamaron de la brigada IV aerotransportada, el Gral Villareal, por orden superior.
La Dra. Marité Sanchez pregunta si conoce que destino iba a tener el edificio que abandonaba. Lona afirma que lo desconoce.
16:31 El presidente provisorio del Tribunal pidió al testigo que aguarde en la antesala.
Culminó el interrogatorio de las partes y debe aguardar que se defina si debe continuar declarando. Fue defendido por el Dr. Viola, defensor del personal de La Perla y La Ribera. El Fiscal Trotta respondió que de lo único que se trata es de refrescar la memoria con la lista de gendarmes que formaron parte del personal del Destacamento 141.El tribunal definió que se lo dejará ir pero se lo volverá a citar para seguir preguntando sobre las listas, a pesardel manifiesto rechazo del querellante Dr. Claudio Orosz.
16:15 Testigo de poca memoria
Al ser preguntado por nombres del personal de gendarmería que estaba a su cargo sostiene no recordar ninguno. Preguntado por el nombre Quijano -un imputado de la causa- negó conocerlo después de permanecer en silencio durante unos segundos. En muchos casos hay poca seguridad en sus respuestas.El Dr. Orosz solicitó que se tenga en cuenta que el testigo inicide en faso testimonio no solo al falsear nformación sino también al mostrarse reticente a responder. Pidió al Tribunal que se insista con las preguntas y que se retenga al testigo hasta que refresque su memoria.
Si no es para evitar la autoincriminación, ¿a quién cubre la mala memoria de un Comandante Retirado, jefe de personal de seguridad, quien tuvo bajo su cargo a los celadores que custodiaban, alimentaban, llevaban al baño y trataban con los secuestrados de La Perla y la Ribera?
15.20 Testigo 125: Declara Juan Carlos Niveyro
El testigo es un militar retirado de Gendarmería quien estaba encargado del personal de custodio de los "subversivos" ubicandose en la seguridad perimetral de La Ribera y La Perla, con alternancia durante el período comprendido desde marzo a octubre de 1978.El juez Julian Falcucci pregunta entonces quién custodiaba a los prisioneros en el lugar en que estaban. "Eso estaba a cargo de los gendarmes celadores. Hacían la atención del alcance de comida y medicamentos".
Dijo que los prisioneros permanecían en colchonetas, y que cree que estaban vendados. "De acuerdo a comentarios del personal, los detenidos estaban bien fisicamente".
12:30 "No hubo ninguna guerra"
El momento de mayor tensión en el día evidenció la contradicción de un relato que cae cada vez más por su propio peso. El testigo, fiel a su juramento de verdad, expuso con transparencia su posición frente a la teoría de una guerra entre iguales durante los 70.Hugo Vaca Narvaja, de la querella, volvió sobre la pregunta del defensor Viola, acerca de si había existido una guerra de 1976 en adelante. "Me gustaría que defina el concepto de guerra y, en ese caso, quién era el enemigo".
Eduardo Ruano se excusó por haber "perdido la compostura" en ese momento. "Yo me calenté y dije que sí, que era una guerra porque yo tuve la experiencia de ir a un entierro de un camarada, sabiendo cómo había muerto. Tengo 58 años, pero sigo con algunas cuestiones que me ha llevado tiempo entender. Mi camarada no murió de muerte natural..."
"Pero la pregunta no está contestada, ¿quién era el enemigo en esta guerra?" insiste Vaca Narvaja. Visiblemente movilizado nternamente por la pregunta, Ruano pregunta al Tribunal si está obligado a contestar. El juez Julián Falcucci le dice que sí.
"Porque me espera en casa mi familia, y que disculpen lo que voy a decir (indica con la cabeza a los imputados) a la pregunta del señor yo voy a contestar que no. No hubo una guerra".
Como afirma la periodista Marta Platia: "En el final, la pulseada de si hubo o no una guerra, estaba perdida. Si bien el abogado defensor Osvaldo Viola le había 'arrancado' una afirmación; la querella de Hugo Vaca Narvaja logró la respuesta final: 'No hubo una guerra'."
Hacia el final del testimonio, Ruano expresó un pequeño discurso que sirve de cierre al debate y que demuestra lo molesto que se sintió con las preguntas de la defensa sobre su ideología y pensamiento: "Yo me incorporé al ejercito con una convicción que hoy todavía no la abandoné. Si alguna pregunta se hace para que yo exprese públicamente cual es mi convicción, no la voy a contestar, mis subordinados saben en 40 años saben quién es el coronel Ruano. Y en segundo lugar, señor, muy orgulloso de lo que soy. Me voy a llevar el peso de alguna pregunta que contesté, y ése va a ser mi castigo. Pero no le voy a contestar a nadie quien soy, quien fui y lo que yo pienso. Y no necesito estar aquí declarando para explicar quién soy yo".
11:30 Testigo 124: Declara Eduardo Ruano
Se desempeñó como subdirector de la división de inteligencia militar. Ingresó a la fuerza en 1986 y se retiró con el grado de coronel en 2009.Fue citado por la fiscalía por su conocimiento técnico sobre el contenido de los legajos militares.
Al ser interrogado sobre el término "Operaciones especiales", que figura en los legajos de la época de la dictadura, el testigo evade la respuesta, diciendo que no es un concepto que figure en la normativa. También se refirió a la "inteligencia encubierta", explicando que es cuando un agente de inteligencia debe "mimetizarse con el medio para explotar una fuente de información".
Dijo que durante los años en que él prestó servicio la preocupación era que toda actividad de inteligencia estuviera orientada a "cualquier conflicto con otro Estado q amenazara la actividad territorial". Agregó que desconoce efectivamente cómo funcionaba antes: "En mi apreciación, quince años atrás los agentes encubiertos eran los civiles pero no los oficiales, destinados a analizar la información".
11:25 Los testigos del día
Se trata de miembros del las fuerzas del Ejército y Gendarmería. El defensor de Barreiro manifestó el pedido de su defendido de interrogarlos él mismo, dado que no se trata de testigos que hayan sido víctimas.El Dr. Falcucci responde que no es la modalidad del procedimiento en un juicio como este.
11:15 Una nueva semana comienza en la mega causa
El juicio se retoma después de una lamentable noticia: la partida a la inmortalidad de la compañera María Elba Martínez, quien fuera abogada del Servicio de Paz y Justicia, y precursora y ejemplo en la lucha por los Derechos Humanos. Una atmósfera de tristeza inunda la sala.El fiscal Dr. Facundo Trotta inicia con unas palabras "donde quiera que esté siempre la vamos a recordar y respetar". Sus palabras son apoyadas por el resto de las partes querellantes, entre ellos su compañero del Serpaj, el Dr. Miguel Hugo Vaca Narvaja.
Fuente:DiariodelJuicio
20.08.2013
Declaró el coronel (RE) Eduardo Ruano, imputado en la causa
La Perla: "Me voy a llevar el peso de alguna pregunta que contesté, y ése va a ser mi castigo"
Momento de la audiencia, con la acusadora mirada de los familiares y la inapelable mirada de las víctimas. Córdoba.- Con un sentido homenaje a la reconocida abogada defensora de los derechos humanos María Elba Martínez, fallecida este último fin de semana, comenzó la audiencia 71º en el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) de Córdoba, en el marco de la megacausa "La Perla" por crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. Al inicio de la sesión, el fiscal Facundo Trotta, al referirse a Martínez, representante en Córdoba del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) y querellante en la megacausa, señaló: "Donde quiera que esté siempre la vamos a recordar y respetar".
Declaró el coronel (RE) Eduardo Ruano, imputado en la causa
La Perla: "Me voy a llevar el peso de alguna pregunta que contesté, y ése va a ser mi castigo"
Momento de la audiencia, con la acusadora mirada de los familiares y la inapelable mirada de las víctimas. Córdoba.- Con un sentido homenaje a la reconocida abogada defensora de los derechos humanos María Elba Martínez, fallecida este último fin de semana, comenzó la audiencia 71º en el Tribunal Oral Federal 1 (TOF1) de Córdoba, en el marco de la megacausa "La Perla" por crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar. Al inicio de la sesión, el fiscal Facundo Trotta, al referirse a Martínez, representante en Córdoba del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) y querellante en la megacausa, señaló: "Donde quiera que esté siempre la vamos a recordar y respetar".
Posteriormente al homenaje a la letrada fallecida, comenzaron a declarar miembros del Ejército y de Gendarmería que ejercían custodia de los secuestrados en los Centros Clandestinos de Detención y Exterminio, La Perla y en el Campo de la Ribera, durante la última dictadura.
El primero en hacerlo fue Eduardo Ruano, ex subdirector de la división de inteligencia militar, quien al ser consultado sobre si sus subordinados podían efectuar requisas, interrogatorios o allanamientos, contestó en seco "no", al tiempo que no pudo definir en qué consistían las "operaciones especiales" llevadas adelante durante el terrorismo de Estado.
Ruano también se refirió a la "inteligencia encubierta", al explicar que es cuando un agente de inteligencia debe "mimetizarse con el medio para explotar una fuente de información", y añadió que durante los años en que él prestó servicio, la preocupación era que toda actividad de inteligencia estuviera orientada a "cualquier conflicto con otro Estado que amenazara la actividad territorial".
No obstante aclaró que desconoce efectivamente cómo funcionaba antes: "En mi apreciación, quince años atrás, los agentes encubiertos eran los civiles pero no los oficiales, destinados a analizar la información".
En otro momento de su declaración se produjo un intercambio de preguntas y respuestas entre el querellante, Miguel Hugo Vaca Narvaja, quien, a raíz de una pregunta que le formulara el defensorOsvaldo Viola sobre si a partir de 1976 había en el país una guerra y quién era el enemigo, intentó eludir la pregunta.
Posteriormente ante la insistencia de Vaca Narvaja, Ruano previo consultar al tribunal sobre si debía responder esa pregunta indicó:"Yo tengo una familia que me está esperando y a la pregunta del señor yo voy a contestar que no. No hubo una guerra".
Al finalizar su testimonio y visiblemente molesto por las preguntas de la defensa de los imputados, Ruano señaló: "Yo me incorporé al Ejército con una convicción que hoy todavía no la abandoné. Si alguna pregunta se hace para que yo exprese públicamente cual es mi convicción, no la voy a contestar, mis subordinados saben en 40 años quién es el coronel Ruano".
"Me voy a llevar el peso de alguna pregunta que contesté, y ése va a ser mi castigo. Pero no le voy a contestar a nadie quién soy, quién fui y lo que yo pienso. Y no necesito estar aquí declarando para explicar quién soy yo", concluyó.
El otro testigo fue Juan Carlos Niveyro, oficial de Gendarmería que estaba encargado del personal de custodia de los secuestrados de La Ribera y La Perla, con alternancia durante el período comprendido desde marzo a octubre de 1978.
Señaló que esa fuerza era la encargada de cuidar los prisioneros.
Al ser preguntado por los nombres del personal de gendarmería que estaba a su cargo dijo que no recordaba a ninguno, al tiempo que negó conocer a uno de los imputados, Luis Quijano, después de permanecer en silencio durante unos segundos. Ante esta situación el abogado querellante, Claudio Orosz solicitó que se tenga en cuenta que el testigo incide en falso testimonio no solo al falsear información, sino también al mostrarse reticente a responder, por lo que pidió al tribunal que se insista con las preguntas y que se retenga al testigo hasta que refresque su memoria.Al respecto, el tribunal resolvió dejarlo ir, pero advirtió que se lo volverá a citar para seguir preguntándole sobre las listas, a pesar del manifiesto rechazo de Orosz.
Posteriormente, tras escuchar el testimonio de Juan Carlos Lona, militar retirado y abogado de 85 años, el TOF 1, dispuso pasar a un cuarto intermedio hasta mañana a las diez de la mañana, donde se recibirán nuevos testimonios.
Fuente:Telam
Fuente:Telam

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