04.11.2013
César Alejandro "Pino" Enciso será regresado al país a raíz de la solicitud del juez federal Daniel Rafecas en el marco de la denominada mega causa I Cuerpo de Ejército.
Está acusado de los crímenes de cuatro uruguayos.
César Alejandro "Pino" Enciso, supuesto ex represor de la Triple A y la última dictadura, será extraditado desde Brasil a la Argentina, donde la justicia federal lo acusa de crímenes de lesa humanidad.
Así lo informaron fuentes judiciales y precisaron que la extradición a las autoridades judiciales del país vecino fue solicitada por el juez federal Daniel Rafecas en el marco de la denominada mega causa I Cuerpo de Ejército.
"Pino" Enciso está acusado de crímenes perpetrados en el campo de concentración "Automotores Orletti", que estaba especializado en el denominado "Plan Cóndor" de colaboración represiva de las dictaduras latinoamericana.
Por eso, a Enciso se le imputan los secuestros y desapariciones de cuatro ciudadanos uruguayos que estaban exiliados en Argentina y fueron a parar a "Automotores Orletti", un viejo taller en el barrio porteño de Flores.
Ellos son Gerardo Francisco Gatti, Julio César Rodríguez, Manuela Santucho y Cristina Navajas, quienes hasta hoy permanecen desaparecidos.
Enciso era agente civil de inteligencia y yerno del general Otto Carlos Paladino, uno de los integrantes de la Triple A durante el peronismo y, ya en la dictadura militar, titular de la Secretaria de Inteligencia del Estado (SIDE).
Fuente:LaPrensa
LESA HUMANIDAD-"AUTOMORORES ORLETTI"-EXTRADICION
BRASIL CONCEDIO EXTRADICION DE REPRESOR EX AGENTE DE LA SIDE
Buenos Aires, 4 de noviembre (Télam).- El Supremo Tribunal Federal de Brasil concedió la extradición del ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) César Alejandro "Pino" Enciso, requerido por el juez federal Daniel Rafecas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.
Fuentes judiciales explicaron a Télam que Enciso, imputado por delitos cometido en el centro clandestino de detención "Automotores Orletti", también tenía "un pedido extradición de Italia por los hechos, aunque la justicia brasileña decidió conceder el pedido a la Argentina en tanto los delitos se cometieron en nuestro país".
Rafecas había requerido al prófugo -tras haber viajado a Uruguay en 2011 a entrevistar a víctimas de ese centro clandestino- para "juzgarlo por delitos de privación ilegal de la libertad y el sometimiento a torturas de unas 40 víctimas, delitos calificados como de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles", dijeron los informantes.
"No obstante, la decisión de la Suprema Corte brasileña sólo permitirá el juzgamiento de Enciso por los secuestros de cuatro de esas víctimas, Gerardo Francisco Gatti, Julio César Rodríguez, Manuela Santucho y Cristina Navajas, en la medida de que actualmente se encuentran desaparecidas y se considera que el delito `se sigue cometiendo`”, explicaron las fuentes.
En el caso de las 35 víctimas restantes, “el Supremo Tribunal de Brasil consideró que, por haber sido liberadas luego de su cautiverio en el centro clandestino de detención y tortura o por haber aparecido sus cuerpos asesinados, los delitos se encuentran prescriptos al igual que la totalidad de los casos por el sometimiento a torturas”.
Con esa decisión, "el máximo tribunal de Justicia del Brasil, por ende, desconoce el principio de imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad que rige en materia internacional".
Enciso, yerno del general Otto Carlos Paladino, por entonces secretario de Inteligencia de la SIDE, habría actuado en "Orletti" bajo el apodo de “Pino” junto con otros agentes de inteligencia, de la Triple A y del Ejército uruguayo y fue mencionado y reconocido en fotografías por víctimas uruguayas que estuvieron en cautiverio en ese centro.
“Automotores Orletti” funcionó entre mayo y noviembre de 1976 como un centro clandestino de la SIDE, bajo el liderazgo del fallecido Aníbal Gordon, en un inmueble del barrio de Floresta de esta ciudad, y fue una de las sedes donde tuvo lugar el plan represivo implementado por las dictaduras del cono sur, conocido como “Plan Cóndor”.
Fuente:ElComercial
MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
Brasil extraditó a un exagente de la SIDE
El Supremo Tribunal Federal de Brasil concedió la extradición del exagente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) César Alejandro "Pino" Enciso, requerido por el juez federal Daniel Rafecas por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura en el centro clandestino de detención "Automotores Orletti". Enciso también tenía un pedido extradición de Italia por los mismos hechos.
Rafecas había requerido al prófugo -tras haber viajado a Uruguay en 2011 a entrevistar a víctimas de ese centro clandestino- para juzgarlo por delitos de privación ilegal de la libertad y el sometimiento a torturas de unas 40 víctimas, delitos calificados como de lesa humanidad y, por lo tanto, imprescriptibles.
"No obstante, la decisión de la Suprema Corte brasileña sólo permitirá el juzgamiento de Enciso por los secuestros de cuatro de esas víctimas, Gerardo Francisco Gatti, Julio César Rodríguez, Manuela Santucho y Cristina Navajas, en la medida de que actualmente se encuentran desaparecidas y se considera que el delito 'se sigue cometiendo'", explicaron fuentes judiciales.
En el caso de las 35 víctimas restantes, "el Supremo Tribunal de Brasil consideró que, por haber sido liberadas luego de su cautiverio en el centro clandestino de detención y tortura o por haber aparecido sus cuerpos asesinados, los delitos se encuentran prescriptos al igual que la totalidad de los casos por el sometimiento a torturas", detallaron las fuentes.
Con esa decisión, el máximo tribunal de Justicia del Brasil desconoce el principio de imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad que rige en materia internacional.
Enciso, yerno del general Otto Carlos Paladino, por entonces secretario de Inteligencia de la SIDE, habría actuado en "Orletti" bajo el apodo de "Pino" junto con otros agentes de inteligencia, de la Triple A y del Ejército uruguayo y fue mencionado y reconocido en fotografías por víctimas uruguayas que estuvieron en cautiverio en ese centro.
"Automotores Orletti" funcionó entre mayo y noviembre de 1976 como un centro clandestino de la SIDE, bajo el liderazgo del fallecido Aníbal Gordon, en un inmueble del barrio de Floresta de esta ciudad, y fue una de las sedes donde tuvo lugar el plan represivo implementado por las dictaduras del cono sur, conocido como "Plan Cóndor".
Fuente:Pagina12
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