13 de noviembre de 2013

BRASIL: Exhumaran los restos de el ex presidente Joao Goulart asesinado en Corrientes en 1976. El testimonio de su hijo‏.

DESENTIERRAN HOY LOS RESTOS DEL EX PRESIDENTE JOãO GOULART PARA ESCLARECER LAS CAUSAS DE SU MUERTE
Con Goulart, Brasil exhuma el Plan Cóndor
“No hay duda de que la dictadura y el Cóndor lo hostilizaron durante los doce años que debió vivir en el exilio”, señala la ministra Maria do Rosario. El retiro del cuerpo se realiza a pedido de la familia, que sospecha que fue envenenado.
Por Darío Pignotti
Desde São Borja
“Estamos exhumando el Plan Cóndor.” Para la ministra Maria do Rosario, el desentierro del presidente João Goulart abre las entrañas de una “red terrorista internacional en la que la dictadura brasileña tuvo una participación importante. La exhumación del presidente Goulart nos acercará a la verdad de lo ocurrido durante esa persecución que duró años. Sabemos que el Cóndor lo siguió en Argentina, que lo siguió en Uruguay, que la dictadura brasileña lo hostilizó hasta el día de su muerte. Y no descartamos que la dictadura haya estado involucrada en una muerte que tiene interrogantes”.

“Contamos con informaciones consistentes sobre el interés prioritario que la dictadura y el Cóndor tenían en Goulart, que nunca pudo volver con vida a su país. Después de 37 años, el gobierno de la presidenta Dilma está realizando una reparación histórica con la democracia brasileña y con sus familiares, que fueron los que nos solicitaron la exhumación por dudar de su envenenamiento.” En entrevista con Página/12, la ministra de Derechos Humanos asegura que “la exhumación es sólo uno de los pasos, dado que nuestro trabajo junto a la familia y la Comisión de la Verdad comenzó hace un largo tiempo, cuando la presidenta Dilma nos encomendó dar prioridad al esclarecimiento de la muerte”.

El retiro del cuerpo será realizado hoy en el cementerio Jardín de Paz de São Borja, que ayer fue monitoreado por funcionarios encabezados por Nadine Borges, del Equipo de Trabajo ad hoc creado por la Secretaría de Derechos Humanos, familiares de Goulart y la Policía Federal.
Posteriormente los despojos serán trasladados a Brasilia.

“El cuerpo tendrá honras de Estado, que es el homenaje que un presidente merece, esto que tuvo que haber ocurrido hace 37 años, ocurre hoy bajo un gobierno democrático que está demostrando con hechos su compromiso con la verdad y la reparación”, afirmó Maria do Rosario.

–¿Y si los estudios demuestran que no fue envenenado?
–Debemos esperar sin urgencia lo que surja de los exámenes en laboratorios internacionales en un cuerpo que sufrió los efectos del paso de 37 años, no podemos esperar que los laboratorios den un parecer conclusivo. Tal vez no lo logren y, en ese caso, quedará siempre la duda del envenenamiento. De lo que no hay duda es de que la dictadura y el Cóndor lo hostilizaron durante los doce años que debió vivir en el exilio. Que la dictadura no le permitió retornar a su país como él quería hacerlo.
“Hace 37 años la familia pidió permiso, y no lo obtuvo, para que el presidente fuera llevado a Brasilia, como correspondía. Es decir que una dictadura ilegítima prohibió que el cuerpo de un ex presidente electo fuera recibido en la capital y también prohibió que se le hiciera una autopsia, algo que además es muy sugestivo”, repasa Maria do Rosario.

Eduardo Frei y Arafat
La revelación de que el ex presidente chileno Eduardo Frei fue víctima de una intoxicación urdida por el régimen de Pinochet “fue un caso que estudiamos bastante, porque las dictaduras de Chile y de Brasil utilizaron métodos semejantes y sus aparatos represivos estaban en contacto para coordinar tareas”, señala la ministra.

Luego comenta que los casos de Frei y más recientemente del líder palestino Yasser Arafat demuestran que los envenenamientos han sido una técnica utilizada por el terrorismo de Estado para eliminar a sus enemigos sin dejar rastros por muchos años. Incluso, agrega, algunos de los peritos internacionales que ya se encuentran en São Borja analizaron cómo fue realizada la exhumación de Eduardo Frei y los estudios posteriores que se le realizaron.

Stock de memoria
São Borja amaneció soleada ayer, luego de la tormenta del lunes, e “invadida” por reporteros y funcionarios que alteran la rutina bucólica de esa ciudad de poco más de 60 mil habitantes, calles angostas y sin pretensiones, donde sobresalen dos museos importantes: dedicados a los ex presidentes João Goulart y Getulio Vargas.

“Pocas ciudades tienen dos presidentes como tenemos nosotros en São Borja, somos una ciudad pequeña, pero com muchos hijos célebres que siempre se recuerdan, acá tenemos un buen stock de memoria”, cuenta el taxista Jango, en el camino que va de la simple estación de colectivos al centro de la ciudad, donde arriban muy pocos vuelos comerciales.

Con remera roja del Internacional de Porto Alegre, el taxista Jango, de unos 55 años, asegura que en 1976 fue uno de miles de vecinos que se volcaron a las calles para acompañar el cortejo fúnebre del ex presidente Goulart. “Esto era un mar de gente, estaba toda la avenida Vargas llena, la iglesia llena, todo el mundo estaba en la calle”.

Goulart había fallecido en su estancia de la provincia de Corrientes, donde un médico pediatra libró un certificado de defunción diciendo que la causa había sido un paro cardíaco.

“Eminencia cubana”
“Para nosotros, la familia del presidente Goulart, su muerte posiblemente tuvo como causa un posible envenenamiento que tendrá que ser estudiado ahora por los laboratorios que reciban las muestras que se recogerán mañana (por hoy)”, declaró João Marcelo, nieto del líder laborista.
“Nosotros estamos viviendo un momento de mucho dolor, de gran tensión y a la vez de expectativa por la exhumación”, comentó antes de ir hacia el Cementerio Jardín de Paz, donde reposan los restos. Médico graduado en Cuba, João Marcelo dijo conocer muy bien el currículum del doctor Jorge González Pérez, rector de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, que integra la comitiva de expertos internacionales invitados para observar la exhumación. González Pérez “es una eminencia científica internacional, tiene un gran reconocimiento por su formación, reforzada por su experiencia en trabajo de campo como el que hizo en Bolivia con el descubrimiento y reconocimiento de los restos del Che Guevara”.
Fuente:Pagina12
Envío:Agnddhh

HABLA JOAO VICENTE GOULART, HIJO DEL EX PRESIDENTE BRASILEÑO MUERTO EN LA DICTADURA
“Iban a impedir como fuera el retorno de mi padre”
Fallecido en una estancia de Corrientes el 6 de diciembre de 1976 en circunstancias confusas que alimentan sospechas sobre un supuesto envenenamiento, sus restos serán exhumados a partir del miércoles en la ciudad de Sao Borja.
Por Darío Pignotti
Desde Brasilia
Jango Goulart, condenado al destierro luego del golpe de marzo de 1964, murió en 1976 en una estancia en Corrientes.
Querían eliminarlo. Para la dictadura brasileña Joao Goulart era, debido a su legitimidad democrática y la capacidad que tenía para sumar opositores moderados y progresistas, una amenaza real existente al proyecto de perpetuación en el poder disfrazado por los militares como una “transición lenta y gradual hacia la democracia”, según el marketing al uso en los ’70.

“El quería volver, siempre estaba pensando en eso, se murió con planes para el retorno y cómo sería su reinserción en la política”, asegura Joao Vicente, el hijo del ex presidente fallecido en una estancia de Corrientes el 6 de diciembre de 1976, en circunstancias confusas, que alimentan sospechas sobre un supuesto envenenamiento. Ese interrogante comenzará a ser develado a partir del próximo miércoles cuando sus restos serán exhumados en la sureña ciudad de Sao Borja.

Miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, expertos cubanos que trabajaron en la recuperación de los restos del Che Guevara en Bolivia y representantes de la Cruz Roja Internacional monitorearán el trabajo de los peritos de la Policía Federal en el cementerio Jardín de Paz.

Al igual que Jorge Rafael Videla y Augusto Pinochet, sus socios en el Plan Cóndor, el dictador Ernesto Geisel no consentía el “populismo” que él imaginaba encarnado en Jango Goulart, el más notorio de los líderes condenados al destierro luego del golpe de marzo de 1964.

“Ellos estaban decididos a hacer todo, creo que hasta la eliminación física, para impedir el retorno de mi padre, ellos lo veían como un riesgo a la estabilidad de una dictadura cada vez más cuestionada internamente. Hay papeles secretos, publicados por la prensa hace varios años, ordenando la detención inmediata de mi padre si cruzaba la frontera para ingresar a Brasil. Hace poco me hicieron llegar un documento de 1976, que tiene el sello de agua del ejército, en el que se ordena que los servicios de inteligencia refuercen su seguimiento en Argentina, es decir que ellos estaban permanentemente encima suyo”, señala Goulart entrevistado por Página/12.

“Un ex agente de inteligencia uruguayo que está preso hace más de 10 años en Charquedas (cárcel del sur brasileño), declaró ante la Policía Federal que a Jango lo envenenaron, introduciendo comprimidos adulterados en la medicina que tomaba debido a un problema cardíaco, y que esto se hizo con la venia de la CIA, a través de su jefe en Montevideo en 1976, el agente Frederick Latrash, y de Sergio Paranhos Fleury, el cazador de opositores y jefe del DOPS (Dirección de Orden Político y Social), un represor subordinado a una jerarquía que en lo más alto tenía a Ernesto Geisel.”

“Creo que más allá de la figura central de Geisel, o de grupos todavía más ultras que él que existían dentro de la dictadura, también hay una responsabilidad alta del Plan Cóndor.”

“Parece bastante claro que las dictaduras de Geisel y Videla actuaron de consuno para impedir la realización de una autopsia, como sucede cuando muere cualquier ex presidente en el exterior.”

Después de repasar las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Jango, Joao Vicente desemboca en una conclusión con forma de pregunta: “una vez que tenemos todos estos indicios, ¿por qué habríamos de descartar la posibilidad de que en realidad él fue víctima de un crimen, si es algo que hasta parece obvio?”.

“Hemos luchado durante años para lograr la exhumación, al principio en soledad, y consideramos que es un avance importante el hecho de que sea realizada con el respaldo de la presidenta Dilma (Rousseff), a quien reconocemos el apoyo dado.”

“Después de 37 años de una muerte dudosa, la exhumación nos puede acercar a una parte de la verdad, aunque estamos conscientes de que los exámenes pueden fracasar. Para nosotros la exhumación es un medio, no es un fin en sí misma.”

“Sabemos que los crímenes de Estado, podríamos decir los envenenamientos de Estado, esconden tramas de poder que ocultan muy bien a sus responsables por años; así pasó con el ex presidente chileno Eduardo Frei Montalva, a quien Pinochet mandó a intoxicar hace tres décadas, y ahora, en estos días con la muerte de Yasser Arafat. Nunca es fácil.”

De todos modos, cualquiera sea el dictamen de los laboratorios extranjeros donde serán analizadas las muestras tomadas al cadáver, la familia Goulart no cejará en su demanda para que el caso sea tratado en la Justicia y esto incluye la “nunca descartada presentación ante los estrados de Argentina”, dice Joao Vicente, quien repitió su demanda para que, aunque sea a título indagatorio, un agente judicial brasileño pueda viajar a Estados Unidos para presentar cuestionarios a los ex agentes de la CIA Frederick Latrash y Michael Townley (ambos habrían estado juntos en Chile), y del propio ex secretario de Estado Henry Kissinger.

Está previsto que Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva y otros ex presidentes democráticos reciban el féretro, este jueves, con honras de Estado en la Base Aérea de Brasilia.

Recuperar los restos del líder nacionalista que fue Goulart, cuya caída permitió el ascenso del régimen al que Washington confió la tutela de la región en los años del Plan Cóndor, tal vez sea la medida más avanzada implementada por un gobierno civil, el de la ex prisionera Dilma, para superar la amnesia descomunal bajo la cual aún se debate Brasil. Un gigante cuya transición continúa inconclusa.

“Hola Janguito, habla Perón”
“Un día estando en un hotel de Madrid con papá, atiendo el teléfono y alguien me dice: ‘Quiero hablar con Janguito, dígale que soy el general Juan Perón’. Yo no podía creerlo, pero era verdad, Perón estaba del otro lado de la línea para convidarlo a charlar en la residencia de Puerta de Hierro, creo que era a principio del ’73”, contó Goulart en otra entrevista con este reportero.

El apodo de Janguito surgió en los años ’50, cuando el joven ministro de Trabajo Goulart viajaba, a veces de incógnito a Buenos Aires, llevando mensajes de Getulio Vargas a Perón.

En los ’70 esa amistad recuperó bríos en el contexto del regreso de Perón a su país y la posibilidad de que Argentina se torne una plataforma territorial y política, desde donde Goulart organizara su vuelta a Brasil.
Goulart era una obsesión para los militares. Tanto que un año después del golpe de 1964, crearon el CIEX, un aparato de inteligencia que lo siguió por cielo y tierra, además de espiar a otros opositores al régimen, especialmente en América del Sur.

El inspirador de esa estructura fue el diplomático Pio Correia, un presunto agente de la CIA, quien llegó a desempeñarse como embajador en Argentina.

Un documento “secreto” del CIEX, obtenido por este diario ilustra el seguimiento de Goulart, así como el interés de la dictadura brasileña en sus vínculos con Perón.

“La conversación (Perón-Goulart) giró en torno de la situación brasileña y sobre las ideas de Juan Perón para la creación de un amplio movimiento latinoamericano de liberación cuyo epicentro se localizaría en Argentina”, dice un despacho fechado en 1973.
Fuente:Pagina12
Envío:Agnddhh

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