5 de diciembre de 2013

JULIAN DOMINGUEZ FUE REELECTO PRESIDENTE EN DIPUTADOS.

JULIAN DOMINGUEZ FUE REELECTO PRESIDENTE EN DIPUTADOS
Con las mismas autoridades
Ayer juraron los nuevos diputados y eligieron a las autoridades. Fueron ratificados el presidente y las vicepresidencias primera y segunda. Para la tercera vicepresidencia, el massismo le ganó la pulseada al PRO y colocó a Camaño.
Por Miguel Jorquera

La designación de Julián Domínguez, las juras de Martín Insaurralde y de Sergio Massa y la llegada de Julio Cobos; postales de ayer.
No hubo sorpresas en la elección de las autoridades de la Cámara de Diputados para el período 2014. La sesión preparatoria que siguió ayer a la jura de los nuevos diputados surgidos de la elección de octubre consagró la continuidad del kirchnerista bonaerense Julián Domínguez como presidente de la Cámara baja, con el respaldo de todas las bancadas parlamentarias y la abstención del debutante interbloque del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT). La aliada oficialista del Frente Cívico santiagueño Norma Abdala de Matarazzo también fue reelecta como vicepresidenta segunda del cuerpo, mientras que la UCR catapultó a la cobista mendocina Patricia Giménez como vice segunda. El massismo le ganó la pulseada al PRO e instaló a Graciela Camaño como vicepresidenta tercera de la Cámara, con el resto de la oposición dividida, la 
abstención de la UCR y el apoyo decisivo del Frente para la Victoria.

“Hemos logrado en estos 30 años de democracia una patria de iguales”, dijo Domínguez tras su reelección como presidente de la Cámara. Luego reivindicó las figuras de Raúl Alfonsín, “que tuvo el desafío de inaugurar un nuevo tiempo de la Argentina”, y de Néstor Kirchner, “por haberle devuelto la política y haber transformado el país”. Tampoco faltó el agradecimiento a la presidenta Cristina Kirchner “por la confianza renovada”.

Desde el oficialismo y desde todas las bancadas opositoras reivindicaron la gestión de Domínguez. “Un gran compañero, un gran hombre y gran presidente de la Cámara, que estableció una mejor relación con el pueblo argentino”, sostuvo la jefa del bloque K, Juliana Di Tullio. El debutante presidente de los diputados radicales, Mario Negri, lo definió como un colega con el que estableció “aun en las diferencias, una relación franca y sincera”. Le reconoció “pericia, en momentos de bastante dificultad”, pero lo desafió a una “mayor destreza porque con el resultado electoral los números han quedado más ajustados”, al tiempo que reclamó “alguna vez el consenso”. “Ha realizado una enorme gestión y contribuido a distender los ánimos en una cámara muy polarizada”, ponderó el macrista Federico Pinedo. “Pertenecemos al mismo movimiento a pesar de las diferencias”, sostuvo Mario Das Neves al darle el respaldo del Frente Renovador.

El resto de las bancadas opositoras (FAP, Unen, UP, CP y moyanismo) también elogiaron la “predisposición al diálogo”, y “la correcta labor” de Domínguez, a quien también respaldaron por la tarea de “abrir la Cámara al resto de la sociedad” y “llevarla al interior del país” como lo hizo con las audiencias públicas sobre el nuevo Código Civil. Además de la tarea para la “puesta en valor” del Palacio legislativo y el anexo de la Cámara baja. La única excepción fue el FIT, que a través de Néstor Pitrola lo fundamentó en que habilitó las gradas del recinto a “barras adictas” y porque “no compartimos la agenda que se ha llevado adelante”.

Domínguez devolvió gentilezas. “Esta es una tarea que no da privilegios, es una tarea que genera vocación de servicio. Y quiero agradecerles a los presidentes de bloque y a todos los legisladores por la paciencia, por la confianza y por la alegría con que hemos trabajado y seguiremos haciéndolo”, concluyó otra vez sentado en el sillón de la presidencia del recinto de la Cámara baja.

La propuesta oficialista para la continuidad de la aliada Abdala de Matarazzo cosechó igualmente adhesiones, salvo la reticencia de Elisa Carrió, que en nombre de la CC-ARI reclamó ese lugar para el radicalismo “como segunda minoría”. Tampoco hubo resistencias para la postulación de la radical Giménez como vice segunda del cuerpo. Negri dejó en manos de los cobistas mendocinos la formalización de la propuesta. El novel Luis Petri fue el encargado: repasó la gestión Giménez al frente de las estadísticas provinciales durante la gobernación de Cobos y la definió como “una mujer de gran sensibilidad social”.

“Los números representan personas que reclaman presencia de un Estado”, agregó Petri para justificar su anterior afirmación. El FIT se abstuvo.

“Les pedimos a todos los bloques que presenten la cantidad de miembros que los componen y quienes actúan en interbloque con ellos, para construir con claridad. No es creación de último momento ni de ningún acuerdo”, se anticipó Domínguez para establecer el criterio para determinar a la tercera minoría: sería por cantidad de miembros del interbloque, como sucedió hace dos años con el FAP. El FR cuenta con un bloque de 16 diputados propios y cinco aliados en interbloque. El PRO, en tanto, 18 propios y dos aliados en interbloque. Por apenas una banca de diferencia, el massismo se quedó con la última línea de autoridades.
Cada uno esgrimió sus argumentos. Das Neves propuso a Graciela Camaño por el FR y la postura de que valorara la composición del interbloque para la elección. Lo respaldaron desde el FAP, que se marginaba de la pelea (solo alcanzaba 18 miembros como interbloque) y dejaba la vicepresidencia en manos de otro bloque opositor. A ellos se sumaron la UP y otros bloques menores. Por su parte, el macrista Pablo Tonelli defendió la postulación del ex reutemista Ricardo Spinozzi y la propuesta de que la elección sea por bloque.

El PRO recogió las adhesiones de la CC, Unen y de los puntanos que responden a los hermanos Rodríguez Saá.

La UCR se abrió de la disputa entre sus adversarios dentro del arco opositor y, a pesar de defender la resolución por bloque, terminó por abstenerse. El voto decisivo del FpV ya estaba definido por el interbloque y terminó por consagrar a Camaño en la vice tercera. “Ahora podemos decir bendito eres entre todas las mujeres”, soltó el diputado de la UP, Claudio Lozano, a Domínguez, en una mezcla de chicana por la tradición católica del presidente de la Cámara y porque pasaba a ser el único hombre entre las cuatro autoridades del cuerpo.

En diálogo con los periodistas, Sergio Massa respaldó la decisión del Frente para la Victoria. “Creo que es para que nosotros no hagamos pesar nuestra fuerza en la Legislatura de la provincia (bonaerense). Nos trataron bien aunque seamos el peor enemigo”, dijo un Massa muy suelto.

Apostillas de la jura
Por Miguel Jorquera


- Barras. Las barras se hicieron sentir ayer en el juramento de los 127 diputados electos en las legislativas de octubre y que renuevan la mitad de la Cámara baja. Un nutrido grupo de los más jóvenes diputados K juraron por “los 30 mil desaparecidos” y “la memoria de Néstor Kirchner” en medio de cantitos de adhesión al Gobierno. El radical Julio Cobos, el renovador Sergio Massa, la cívica Elisa Carrió y el macrista Miguel Del Sel recibieron los silbidos que bajaban desde los palcos más altos del recinto de la Cámara de Diputados, donde prevalecían los militantes de las organizaciones kirchneristas, aunque Massa logró mitigarlos con los aplausos de una nutrida barra propia que revoleó al aire adhesivos con el logo de su campaña. Hasta Jorge Altamira hizo flamear una bandera del PO desde un palco al grito de “salteñazo” cuando juró su diputado por Salta quien, igual que sus dos compañeros de interbloque, lo hizo por la memoria de su compañero asesinado, Mariano Ferreyra.

- Tarde. El acto comenzó con más de media hora de atraso, hasta que se acomodaron en los palcos los invitados por los diputados electos que llegaron retrasados por un caos de tránsito que originó el exagerado despliegue de seguridad que aisló al Congreso. El protocolo también se alteró al inicio por razones especiales: los primeros en jurar junto al estrado de presidencia fueron el radical santafesino Mario Barletta, que se repone de un reciente triple bypass, y el sanjuanino Héctor Tomas (FpV), todavía con muletas tras el accidente que sufrió junto al gobernador José Luis Gioja cuando cayó el helicóptero en el que viajaban.

- Bastón. Luego, todo siguió de acuerdo con el protocolo y la tradición. La jura fue por orden alfabético de las provincias y de acuerdo con la elección de las diversas opciones de juramento. Los primeros en este tramo fueron los bonaerenses Néstor Pitrola (FIT) y Gabriela Troiano (PS-FAP), quien sufre de una disminución visual y bajó las gradas del recinto con un bastón verde y la ayuda de su jefe de bloque, Juan Zabalza.

- Bonaerenses. Siguieron grupos más numerosos. Gran parte de los kirchneristas que renovaban sus bancas por la provincia de Buenos Aires: Juliana Di Tullio, Diana Conti, Carlos Kunkel, Carlos “Cuto” Moreno, Héctor Recalde y Remo Carlotto lo hicieron juntos. Lo mismo hizo Sergio Massa, de la mano de sus dos hijos pequeños y junto a los primeros candidatos de su lista: Darío Giustozzi (que presidirá el bloque), Felipe Solá y Mirta Tundis. Allí se mezclaron los abucheos de los militantes K y los aplausos de los renovadores.

- Compañía. En cambio, Martín Insaurralde (FpV) lo tuvo que hacer junto al peronista opositor Francisco de Narváez y los massistas Sandro Guzmán y María Schwindt. Al turno del ex lilito y ahora massista Adrián Pérez, Carrió –en la primera fila de bancas– bajó la cabeza y juntó sus manos en forma de rezo, quizá por la “traición” de su ex espada parlamentaria. La mayoría de los porteños de Unen también juraron juntos: Carrió (que respondió a los abucheos, silbidos y gritos de “gorila” con el saludo alfonsinista de las dos manos juntas), Martín Lousteau y Alcira Argumedo. Los macristas recibieron la misma bienvenida de la barra K, aunque en menor escala. El rabino Sergio Bergman salió de todo protocolo, cambió la palabra “juro” por “prometer” sobre “la Torá”, “la biblia judía”.

- Memoria. El kirchnerista Juan Cabandié lo hizo junto al aliado Carlos Heller (NE) e inició una seguidilla de juramentos “por los 30 mil desaparecidos” y “la memoria de Néstor Kirchner”. Lo mismo hicieron los camporistas Josefina González (Santa Fe) y Mauricio Gómez Bull (Santa Cruz) y la entrerriana Ana Gaillard, quien sumó a la fórmula al venezolano Hugo Chávez. La chaqueña y ex esposa del Jorge Capitanich Sandra Mendoza lo hizo por “los nietos, las madres y abuelas” de Plaza de Mayo y por los “más humildes”. Allí, los militantes de La Cámpora impusieron sus tradicionales cánticos a favor del gobierno nacional.

- Diferencias. Sólo el santafesino Jorge Obeid juró por la memoria del “general Juan Domingo Perón”. El macrista y ex Midachi Miguel Del Sel tampoco tuvo una feliz recepción y acumuló un encendido abucheo que esquivó con presencia escénica: besó a Carrió y extendió la mano a los miembros de la bancada kirchnerista. Los diputados cordobeses finalmente juraron, aunque estuvieron en duda hasta último momento. No por los saqueos en la provincia, sino por la lucha por la novena banca que quedó en manos del radical Diego Mestre, pese a la impugnación del FIT, que la reclama y recurrió a la Corte Suprema. “Ladrón” le gritaban a Mestre los más exaltados desde las gradas. Al macrista y ex árbitro Héctor Baldassi lo recibieron al grito de “sacale la roja a Carrió”, pero no tuvo un buen debut cuando intentó, en medio de la jura, “trabajar por la paz” en Córdoba con una confusa oración en la que pareció decir lo contrario.

- Trotskistas. En su debut como diputados, los integrantes del trotskista FIT se hicieron notar. Pitrola juró por “Mariano Ferreyra y todos nuestros mártires, por la clase obrera y por el socialismo”. El mendocino Nicolás Del Caño (FIT-PTS) sumó “a la clase obrera internacional, Jorge Julio López, los 30 mil desaparecidos y los asesinados por la Triple A”. El salteño Pablo López (FIT-PO) lo hizo en los mismos términos que Pitrola, mientras que desde un palco, Altamira y el legislador porteño Marcelo Ramal desplegaban una bandera del PO y gritaban “salteñazo”.

- Originales. El fueguino Oscar Martínez lo hizo “por la clase obrera y el pueblo”. El diputado por el Movimiento Solidario Popular también sorprendió con su atuendo, donde mezcló jeans, camisa blanca con saco y un coqueto moño negro. El tucumano Osvaldo Jaldo fue quien cerró la jura “por el mejor gobernador de la historia de la provincia de Tucumán”, ante la mirada atenta de la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich.
Fuente:Pagina12

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