La Cacha, en el banquillo
Año 6. Edición número 292. Domingo 22 de Diciembre de 2013
Por Daniel Cecchini y Alberto Elizalde Leal
sociedad@miradasalsur.com
Año 6. Edición número 292. Domingo 22 de Diciembre de 2013
Por Daniel Cecchini y Alberto Elizalde Leal
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Provocador. El penitenciario Raúl Acuña (a) el Oso y sus dos gestos: la “V” de la Victoria y Fuck you. (MATIAS ADHEMAR)
Comenzó el juicio oral sobre el centro clandestino de detención que funcionó en el predio de la Cárcel de Olmos.
El miércoles pasado, después de años de años de dilaciones que parecían interminables, la Justicia Federal platense a través de los integrantes del Tribunal Oral Federal 1 inició el juzgamiento de los acusados por su participación en los delitos de lesa humanidad cometidos en las instalaciones del CCD conocido como La Cacha, que estaba ubicado en el predio de la cárcel de Olmos, en las afueras de La Plata. El TOF, que está presidido por el juez Carlos Rozanski, es el mismo que condenó –en sendos juicios realizados en el mismo lugar en que se desarrollan las presentes actuaciones, el salón de actos de la AMIA platense– al ex policía bonaerense Miguel Etchecolatz, al ex capellán policial Christian Von Wernich y a los penitenciarios y médicos de la U 9 del SPB. El proceso contará con el aporte de querellantes que sumarán sus iniciativas procesales en la persona de los profesionales que representan a diversos organismos de derechos humanos, como la Asociación Ex Detenidos Desaparecidos, la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, que presentarán una querella unificada. Asimismo, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación se presentará como querellante junto con su par de la provincia y habrá además particulares, como los abogados Laura Bogliano y Julián Axat, hijos de personas que estuvieron detenidas en La Cacha y continúan desaparecidas. Los 21 imputados en el expediente son:
- Trece ex integrantes del Destacamento de Inteligencia 101 del Ejército (Carlos del Señor Hidalgo Garzón, Jorge Héctor Di Pasquale, Gustavo Adolfo Cacivio, Ricardo Armando Fernández, Luis Orlando Perea, Roberto Armando Balmaceda, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Carlos María Romero Pavón, Anselmo Pedro Palavezzati, Raúl Ricardo Espinoza, Rufino Batalla, Claudio Raúl Grande y Miguel Ángel Amigo, juzgado por una causa residual).
- Dos penitenciarios (Héctor El Oso Raúl Acuña e Isaac Crespín Miranda).
- Cuatro policías bonaerenses (Miguel Osvaldo Etchecolatz, director general de Investigaciones; Eduardo Gargano, director general de Seguridad; Horacio Elizardo Luján, jefe de la Unidad Regional La Plata, y Julio César Garachico, también de la Unidad Regional La Plata).
- Un militar retirado de la Armada, Juan Carlos Herzberg, integrante de la Fuerza de Tareas 5.
- Un civil, Jaime Lamont Smart (ex ministro de Gobierno).
Cabe agregar que dos importantes represores que estuvieron imputados se libraron del juicio por la llamada “impunidad biológica” ya que fallecieron durante la sustanciación de las actuaciones. Ellos son el ex jefe del Destacamento 101 de Inteligencia de La Plata, coronel Arias Duval, y el ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, general Ibérico Saint Jean.
En lo estrictamente jurídico, el desarrollo de la primera audiencia se caracterizó por la lectura de las actuaciones de la elevación a juicio –en abril del año pasado– del expediente identificado como “16.419 DR. FÉLIX PABLO CROUS S/ DCIA. (La Cacha- L. Olmos)” y por el terminante rechazo del Tribunal a varias chicanas de los defensores que pretendían anular medidas como reconocimientos fotográficos y recusar al Tribunal, solicitando la anulación del juicio. El intercambio verbal entre el presidente Rozanski y los letrados fue áspero y sumó tensión a otro hecho que se había producido al ingresar los acusados al escenario donde se ubican todos los actores del juicio, acusados, defensores, querellantes y miembros del Tribunal. En ese momento, uno de los acusados, el ex penitenciario Raúl Acuña (a) El Oso –ya condenado a diez años de reclusión en el juicio por la U. 9– levantó su mano derecha haciendo la “V” de la victoria y su mano izquierda con el inconfundible gesto del dedo medio levantado, generando aplausos y gritos de aprobación entre los familiares de los acusados que ocupaban la platea alta del salón. La reacción de los familiares y allegados de las víctimas y sobrevivientes y del público en general que atestaba la platea baja fue masiva y contundente: una intensa rechifla, insultos varios y cantitos alusivos retumbaron en la sala y taparon por completo las voces de apoyo que la provocación del Oso Acuña había despertado entre sus partidarios.
Calmado el tumulto y finalizada la lectura de la elevación a juicio, el Tribunal dispuso un receso hasta el mes de febrero, cuando se continuará con la exposición de los casos investigados y la atribución de responsabilidades.
Con respecto a la marcha del juicio, Guadalupe Godoy, abogada platense patrocinante de las querellas en los juicios que se sustancian en los circuitos represivos de lo que fue el Área de Seguridad 113 expresó a Miradas al Sur que “es un juicio muy complejo porque está en juego la actuación del destacamento de Inteligencia 101, que hasta hoy no había sido tocado”. Y con respecto a la fecha elegida para la iniciación de las actuaciones y el consiguiente receso hasta febrero que se decidió al final de esta primera jornada, agregó que “no fue muy feliz la elección de la fecha que llevaba sí o sí a un cuarto intermedio por la proximidad de las fiestas y la feria de enero”. Según la letrada, es inusual este tipo de cronograma y manifestó su preocupación por las consecuencias en el ánimo de los testigos que deben soportar una dilación más a las tantas que ya se han producido. Finalmente, alerta también contra la morosidad de algunos estamentos judiciales, “a este paso, procesos tan importantes como el Pozo de Banfield o el de Fuertar 5, en la base naval de Río Santiago, corren riesgo de demorarse indefinidamente”. Más allá de los importantes logros en los juzgamientos de represores, los tiempos de la Justicia real no son evidentemente los que el anhelo
popular por justicia reclama.
Fuente:MiradasalSur
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