Por José Maggi
En 2013, la tasa de homicidios en el departamento Rosario trepó a 21 cada 100 mil habitantes. La mayoría son por "conflictos interpersonales", y se debate qué esconde esa categoría. El ministro de Seguridad afirma que la población valora las políticas provinciales.
ROSARIO TUVO UN RECORD DE HOMICIDIOS, CON UNA TASA QUE TREPA A 21 CADA 100.000 HABITANTES
Los números que esconden vidas truncadas
La cifra de 253 muertes en el departamento revela un alto uso de armas de fuego y la necesidad de políticas de prevención.
Por José Maggi
En 2013, los homicidios fueron noticia casi cotidiana, y eso se refleja en la estadística.Imagen: Alberto Gentilcore
La ciudad de Rosario registró este año un récord de asesinatos con una tasa de casi 21 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que la convirtió en uno de los distritos más violentos del país. La cifra total es de 253 muertes en toda la Unidad Regional II de policía, que tiene su propia forma de contabilizar y cuyos números llegan a 235. Poco cambia en definitiva para un conglomerado de casi un millón 200 mil habitantes para el departamento Rosario. La cifra se elevó notoriamente desde el año pasado, cuando en Rosario hubo 182 homicidios, lo que arrojó una tasa de 15,2.
Para el diputado provincial Eduardo Toniolli, que analizó las estadísticas del propio Ministerio de Seguridad, "se observa un marcado aumento fundamentalmente entre los años 2011 y 2013, con centralidad en las Unidades Regionales I y II, de Santa Fe y Rosario, en un 70 por ciento cometidos mediante el uso de armas de fuego".
Por otra parte en la información referida a las características de los delitos de homicidio se observa que "para el mes de noviembre de 2013 el 90 por ciento de las víctimas fueron hombres, el 80 por ciento de los homicidios fueron cometidos mediante el uso de armas de fuego, el 80 por ciento responde a causas de cuestiones familiares o interpersonales y hay una tasa de esclarecimiento menor al 50 por ciento. Con excepción de la tasa de esclarecimiento, sobre la cual no hay información para el resto del año o años anteriores, los patrones acerca de las características de los delitos se repiten para los meses restantes del año 2013 y para años anteriores".
Según Toniolli, "esto permite inferir un alto nivel de presencia de armas de fuego en la sociedad, y que si la mayor parte de los delitos responden a cuestiones familiares o interpersonales significa que las personas que comparten un mismo entorno consideran factible la posibilidad de resolver sus conflictos mediante métodos violentos y que encuentran la posibilidad de acceder a los medios -armas- para llevar a cabo estas acciones.
Por otra parte observamos que el 80 por ciento de los homicidios se producen a causa de cuestiones familiares o interpersonales, el 11 por ciento en ocasión de robo y el 6 por ciento a causa de enfrentamientos con la policía. Estos porcentajes se mantienen año a año, mas allá del aumento en la tasa de homicidios".
Pero también cabe, para el legislador, una mirada crítica sobre los propios números oficiales: "Entendemos que en la categorización de Conflicto Interfamiliares o Conflicto Interpersonales se incluye una amplia y variada cantidad de situaciones que si bien pueden darse en un contexto de cercanía territorial pueden responder a otras causas, vinculadas a otra índole de delitos u organizaciones delictivas, es decir que la inclusión del mayor porcentaje de delitos en esta categoría estaría velando en efecto las causas reales por las que los mismos se producen, más aún teniendo en cuenta que existe una baja tasa de esclarecimiento. Es decir, que puede ocurrir un homicidio entre dos vecinos, o dos personas que se conocen, pero el mismo puede darse a raíz de un enfrentamiento motivado en la disputa por el territorio para la venta de drogas o para el control del mismo, o a raíz del enfrentamiento entre hinchadas de fútbol o 'banditas' barriales que desarrollan alguna actividad ilegal con protección policial, etc".
"En estos casos, reducir las causas del homicidio a una cuestión interpersonal o intrafamiliar es velar el hecho de que estos enfrentamientos se producen como parte de un engranaje de mayor alcance en el cual se sostienen organizaciones y economías delictivas. Es lo mismo que hablar genéricamente de 'ajuste de cuentas', lo que hay que preguntarse en todo caso es qué cuentas son las que se ajustan, cuáles son los conflictos que se resuelven mediante métodos violentos", concluyó Toniolli
Las razones del incremento de homicidios están vinculadas a la exclusión social, según Enrique Font, titular de la cátedra de Criminología de la Universidad Nacional de Rosario: "Una de las principales causas del fenómeno es la violencia horizontal, en la que jóvenes en situación de exclusión laboral y educativa y estigmatizados por la Policía entran y salen del delito de manera fluctuante", afirmó.
Font explicó que "no son profesionales del delito", sino que "recurren a la violencia para construir identidad e inclusión" y son un grupo que "también entra y sale del empleo". Esa caracterización complejiza los estereotipos que circulan socialmente alrededor de los jóvenes en relación con el delito. Para empezar a revertir esta situación, el ex funcionario propone implementar "una política de prevención social".
Según datos de la Unidad Regional II de la Policía santafesina, en los primeros 10 meses de 2013 se cometieron 174 homicidios en la ciudad de Rosario y 35 en las otras seis localidades departamentales. También remarcó que "la ciudad de Santa Fe llegó a tener tasas altas y en los últimos años bajó aunque siguen siendo altas. Rosario, antes tenía tasas bajas, como las de la ciudad de Córdoba (TH 5,11) y las de la Capital Federal (TH 5,46), pero aumentó en los últimos años".
Para Font, los "homicidios en ocasión de robo", que suelen ser presentados por el gobierno provincial como el problema de la "inseguridad", representan uno de los porcentajes más bajos dentro del total de homicidios dolosos.
Según datos de la Unidad Regional II de la Policía santafesina, en los primeros 10 meses de 2013 se cometieron 174 homicidios en la ciudad de Rosario y 35 en las otras seis localidades departamentales. De esos casos, 26 fueron cometidos en Villa Gobernador Gálvez, 4 en Granadero Baigorria, 2 en Arroyo Seco y 1 en Funes, Pérez y Pueblo Esther.
Según el Ministerio de Seguridad, se ha podido determinar que los homicidios vinculados al narcotráfico "han fluctuado entre el 16 por ciento y el 18,39 por ciento del total para la ciudad de Rosario, y entre el 16 por ciento y el 19,14 del total", para el departamento que incluye a la ciudad más grande de la provincia.
Respecto a esta situación, el gobernador santafesino Antonio Bonfatti dijo en noviembre a la prensa que el 66 por ciento de los homicidios ocurrieron "entre personas que se conocen" y en "relaciones interpersonales". "Hoy prima la violencia entre la gente porque se peleó con el novio o se separó de la mujer...", sostuvo el mandatario.
Las cifras de Rosario son muy altas si se las compara con otras zonas densamente pobladas del Gran Buenos Aires. Por ejemplo, La Matanza tiene una TH de 9,62 con un millón 700 mil habitantes; Quilmes llega al 9,07 con una población de un millón 300 mil y San Martín al 11,18 con 1 millón 600 mil, según cifras de la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. En tanto, toda la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, alcanzó en 2012 un total de 1.196 homicidios con una TH de 7,65.
Inversión a largo plazo
El diputado provincial Maximiliano Pullaro, de la UCR, consideró que "sin información no es posible implementar una política de estado con vocación transformadora de la realidad". Para el legislador, que se dedica especialmente a estos temas, "la construcción de estadística criminal es un presupuesto básico e insoslayable con el que los actores gubernamentales deben contar para poder analizar, diseñar, ejecutar, y finamente evaluar las políticas de seguridad pública".
Pullaro subrayó que "sin información, no se podrá, por ejemplo, construir un 'mapa del delito', ni referenciar los espacios territoriales de mayor circulación de violencia interpersonal y social, ni localizar los circuitos de criminalidad organizada, ni mucho menos, darnos estrategias serias y permanentes para erradicar esas expresiones delictivas". Según estudió, a veces, "se ha subestimado enormemente el valor de los procesos de construcción de información criminal".
Pullaro entendió que "la seguridad/inseguridad debe ser uno de los problemas más arduos y complejos de la agenda política y social, como así también, la demanda más urgente que tiene la ciudadanía. La política con mayúsculas tiene que demostrar que está a la altura de las circunstancias, intentado, con ética y responsabilidad, la implementación de políticas fundadas y sostenidas en el tiempo. Para ello, la elaboración de información pertinente y confiable".
EL MINISTRO RAUL LAMBERTO
"Epidemia de muertes"
El ministro de Seguridad, Raúl Lamberto, dialogó con Rosario/12 sobre la situación en su área.
-Va a haber recambios de jefes policiales luego de esta revuelta policial?
-No, el mismo gobernador ha ratificado la continuidad de los jefes provinciales y de la Unidad Regional II. El objetivo es cambiar la estructura policial, no los nombres de los jefes. Después va a haber reacomodamientos de jefatura porque hay una nueva estructura. Pero creo que este año se ha trabajado bien, con otra imagen de las fuerzas policiales. De hecho, la Banda de Los Monos generó un reconocimiento de la sociedad. Luego, la impronta frente a los saqueos, ya que la policía impidió que se extendieran hacia otros comercios y otros territorios. Esto también fue reconocido. Lamentablemente el reclamo policial ha generado lo que entiendo es un paso atrás, por lo cual va a haber que seguir remando para recuperar una policía que esté capacitada, formada y comprometida con la seguridad de la población.
-No tiene objeción hacia ningún jefe policial por su accionar frente a la revuelta?
-Hay investigaciones administrativas y judiciales, queremos saber que ha pasado. Como gobierno tuvimos la actitud de solucionar el tema, porque era muy negativo no contar con la policía trabajando. También en el marco de una mesa de diálogo se acordó no aplicar sanciones disciplinarias y lo hemos tratado de cumplir. Por esto nos significa que quienes cometieron faltas graves y delitos contra la propiedad pública o algún tipo de delito nos excede y serán responsabilidades que debería asumir en el marco penal.
-Los ascensos de 2012 y 2013 se dieron con la vieja forma, tal como reclamaron los policías sublevados, y no de acuerdo a la última ley aprobada en la Legislatura. -Se podrá rever esto?
-El decreto del gobernador dispuso dos ascensos por concurso y sin piso: en el primer semestre del 2014 para el ascenso 2012, y otro en segundo semestre del año próximo para el ascenso 2013. La única diferencia es que no se fija cupo, y estoy de acuerdo, porque ese era un límite, y el otro límite era el resultado del concurso.
-Con respecto a la cantidad de homicidios que registra Santa Fe, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich tuvo una frase fuerte al asegurar que 'en el único momento en que se bajó el promedio de un asesinato cada 36 horas es cuando los gendarmes estuvieron en las calles..'.
-En esto no quiero ser simplista porque fueron hechos muy especiales, porque había incertidumbre social y no había un funcionamiento comercial y nocturno a pleno, y había una presencia de patrullaje importante, y todo esto incide sobre lo que puede ser el delito y los hechos de violencia. Pero creo que nosotros debemos entender que esta fue una situación de emergencia y no es posible sostener durante los 365 días del año. De hecho, cuando se terminó el reclamo policial, las fuerzas federales volvieron a Buenos Aires. Creo que tenemos que trabajar para disminuir la violencia. Hay razones para analizar, y debe ser abordado con firmeza. Pero también forma parte de una realidad, y es que estamos actuando, y tocamos intereses y las bandas reaccionan. Muchos hechos violentos es de gente que se conoce y que tiene relación con el delito. Vivimos una epidemia de muertes por uso de armas de fuego, que afecta a gente joven, varones y de barrios humildes. Como toda epidemia necesita una tratamiento especial. Nos solo con respuesta policial sino social.
-Usted va a seguir siendo el ministro que enfrente esta epidemia?
-Sí, por supuesto, creo que somos militantes y parte de un proyecto político y ocupamos los lugares dentro los cuales debemos ser parte. Estábamos hace un año y medio en una situación muy crítica y asumimos esa responsabilidad. Hoy tenemos un proyecto que se está llevando adelante, y al margen de los hechos violentos, todos ven que hay un accionar proactivo y se ha avanzado en muchos de los casos, donde antes nunca se había avanzado. Con todas las dificultades, sabemos que la sociedad valora el esfuerzo.
Fuente:Rosario12


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