Hiperrealismo
Año 6. Edición número 294. Domingo 05 de enero de 2014
Por Eduardo Anguita
eanguita@miradasalsur.com
Año 6. Edición número 294. Domingo 05 de enero de 2014
Por Eduardo Anguita
eanguita@miradasalsur.com
(TELAM)
Para el anuncio de los nuevos precios de artículos de primera necesidad, las autoridades tuvieron la precaución de evitar aquello que conspiró contra el programa Mirar para cuidar, llevado a cabo bajo la gestión de Guillermo Moreno. En efecto, a fines de mayo, el precio de un kilo de harina Cañuelas era de 2,59 pesos y el azúcar Dominó debía costar 2,77. A los pocos días, estos eran algunos de los productos que faltaban en las góndolas. Anteayer, viernes 3 de enero, se supo que los precios acordados con los supermercadistas suben: harina Cañuelas 6,35 (145% más) y azúcar Dominó 6,00 (116% más). Otros productos que también escaseaban seis meses atrás, como la leche, ahora bajó de precio: saché Sancor de litro –entera– vale ahora 6,90 y antes valía 7,50. Es difícil saber si los faltantes o pequeños desabastecimientos obedecían a las llamadas distorsiones en la cadena de valor o al desdén de los empresarios a la hora de cumplir con un acuerdo que no contempla como contrapartida sanciones penales o multas. Augusto Costa, el secretario de Comercio, dijo que el 60% de los productos baja de precio. Pero antes eran 500 productos y ahora son 100. Además, aquellos eran precios congelados (voluntariamente) mientras que éstos serán flexibles y conversados.En las naftas hubo aumentos el 1º de enero en las principales marcas (YPF, Exxon y Shell) del orden del 7%. Esto se suma a aumentos a lo largo de 2013 que representan más del 50% en relación al primer día de 2013. Para aventar cualquier tranquilidad, los expendedores de combustible recuerdan que rige un sistema de precios libres. El boleto de colectivo aumentó 66%. El de subte pasó de 2,50 a 3,50 en noviembre pasado y el Gobierno de la Ciudad propone llevarlo a 4,50 para febrero o marzo.
Los especialistas podrán decir que esto es inflación o adecuación. Podrán decir que el Indec miente o no miente. Podrán adjudicar a cuestiones externas, a la caída de reservas o al aumento de emisión. Las interpretaciones pueden ser diversas y, desde ya, cada cual buscará llevar agua para el molino de los intereses que defienda. Pero en febrero y marzo deberán sentarse a la mesa varios de los gremios que quizá tenían pensado dos meses atrás dialogar en torno del 25% y, aún antes de estos aumentos, se encontraron con la extorsión policial que permitió, sin diálogo ni paritarias, a los agentes policiales de casi todo el país arrancar aumentos que no bajan del 35%. Al respecto, hay que advertir la visión del procurador del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, Jorge García, quien promoverá, cuando termine la feria de enero, que los aumentos sean nulos por haber sido arrancados a la fuerza. El problema es que tanto Jorge Urribarri como otros gobernadores ya firmaron los decretos respectivos y no parece fácil creer que los uniformados devuelvan lo que obtuvieron por vía extorsiva.
Luces del centro. Julio De Vido acertó al decir algo que los mismos vecinos de barrios de clase media porteña repitieron ante los noteros de televisión: donde antes había una casa llegó una topadora y luego algún fideicomiso con desarrollistas inmobiliarios que estamparon un edificio de 15 pisos y que en cada piso hay una decena de equipos de aire acondicionado. La responsabilidad no debería cargarse sólo contra el gobierno de Mauricio Macri sino sobre el vergonzoso sistema de permisos para hacer construcción en altura. Los lobbistas de ese negocio operan desde mucho antes que llegara Macri y están en todos los sectores políticos. Las auditorías en esto no llegan a la altura de los edificios.
A propósito, el titular de Planificación Federal les puso los puntos a Edenor y Edesur. Sin embargo, en ambas concesionarias hay veedores y directores del Estado como representantes de las acciones de la Anses. Anunció que el ENRE, ausente sin aviso durante 20 días de furia, impondrá severas multas para que las empresas puedan resarcir a los damnificados. Además, deberían actualizar sus abultadas multas con Cammesa, la empresa mayorista de electricidad. De inmediato, varios analistas salieron a pronosticar que los concesionarios no podrán pagar ni las multas ni las deudas con Cammesa con este esquema de –supuestas– bajas tarifas. ¿Alguien puede explicar por qué el viernes la acción de Edenor subió 14% el mismo día en que De Vido subió el tono?
Un interesante análisis del periodista y contador Hugo Presman advierte que la falta de inversión en distribución eléctrica no dejó a Edenor y Edesur con pérdidas, sino que durante los primeros nueve meses de 2013 embolsaron ganancias por 2.000 millones de pesos. En el caso de Edenor, además, la acción fue la estrella de la Bolsa porteña: creció 234% en el año.
En el caso de Edesur, como el juego de las mamushkas, la luz que falta en Caballito o Paternal termina en Roma o Milán. En efecto, el Ministerio de Economía y Finanzas de Italia es el accionista controlante del Grupo Enel, a través de la española Endesa con sede en Madrid, que a su vez actúa por vía de Enersis, con sede en Santiago de Chile. Dicho de modo porteño e hiperrealista: qué carajo le importa a Fulvio Conti, CEO de Enel, si cortan la Ricchieri o si como producto de los cortes de luz se murieron 14 personas, ya sea porque se incendiaron las casas por usar velas o porque un policía de tránsito mata a quemarropa a un remisero que cortaba una calle.
A propósito, el periodista Martín Piqué consignó en Tiempo Argentino una advertencia del financista italiano Fulvio Conti respecto de que si Argentina quiere negociar los juicios en el Ciadi o resolver sus deudas con el Club de París no debería encarar acciones como la nacionalización del 51% de YPF. Sobre los socios locales de Edesur, De Vido dedicó unos párrafos a gente poco conocida por el público común. Hugo Presman da algunos datos sobre ellos. Guillermo Pablo Reca (ex Merril Lynch, la nefasta calificadora), Eduardo Escasany (presidente del Grupo Galicia), la familia Miguens Bemberg (Carlos José Miguens, Cristina Teresa Miguens, Diego Fernando Miguens y María Luisa Miguens, ex propietarios de Cervecería Quilmes, con negocios actuales en fondos de inversión). Es decir, todos financistas. Ninguno viene de empresas con expertise en electricidad. El otro nombre que mencionó De Vido fue Caputo, en referencia a Nicolás Caputo, uno de los empresarios de la construcción más poderosos de la Argentina, amigo y asesor de Mauricio Macri. Ahora, no está claro por qué nada dijo De Vido de Marcelo Mindlin, titular de Edenor y de Pampa Energía.
Recalentados. Parece que pasó la ola de calor y que las pantallas de televisión se lucen con los espontáneos testimonios de las adolescentes en la costa atlántica. Eso no alcanza como para ver un panorama chato y veraniego de la realidad política nacional. La oposición se contenta con ir agrupando amigos de cara a las candidaturas de 2015 y en el kirchnerismo la pregunta del millón es cuándo y cómo será la vuelta de Cristina. Nadie fue fusible de los últimos cortocircuitos eléctricos pese a que los directivos del ENRE se ocuparon de respetar puntualmente el asueto del 26 de diciembre y dejar al organismo controlante de Edesur y Edenor sin personal que, siquiera, atendiera los teléfonos y que el secretario de Energía Daniel Cameron jugaba al golf en medio de la crisis.
Hablar del humor social es bastante difícil. Este cronista tomaba un café con un general retirado con prestigio democrático bien ganado el viernes por la mañana cuando una señora se acercó y con modales muy cuidados le preguntó: ¿General, ustedes no pueden hacer algo? El hombre se la veía venir y se atajó con un gesto, sin emitir palabras. La señora fue al grano: ¿no pueden hacer algo para sacar esta porquería? ¡Con los militares estábamos mejor! El general le dijo: Señora, nunca más golpes militares. Tenemos una constitución y todos tenemos que respetarla. La señora insistía: Hagan algo, saquen esta porquería.
Es probable que este diálogo no sea representativo más que de una pequeña porción de nostálgicos. Sin embargo pone en aprietos la manera en que debe ejercerse la responsabilidad a la hora de debatir y criticar muchas de las acciones o inacciones de este gobierno que además de democrático fue y es protagonista de infinidad de mejoras en las condiciones de vida del pueblo. Sin perjuicio de ello, quien escribe estas líneas cree que cada funcionario debe ser responsable de sus actos y hasta debe saber cuándo dar un paso al costado.
Concretamente, el viaje de Ricardo Echegaray a Río de Janeiro y su posterior conferencia de prensa del viernes pasado no echaron nada de luz a un momento complejo. La verdad es que el IVA sigue siendo la estrella de los impuestos y que el lugar de recaudador requiere ser alguien con bajo perfil y conductas austeras. No ayuda en nada que Echegaray termine enredado diciendo que pasó la noche del 31 con un señor al que trata socialmente. En sus declaraciones, el jefe de la AFIP dijo que conoce a Jorge Lambiris Vilche porque es el padre de un compañero de colegio de su hijo. No es creíble que dos familias viajen juntas en primera clase en avión a Río de Janeiro para despedir el año y que tengan entre sí un vínculo “social”. Pero eso es tema para un vodevil. Algo falla. Hay una cantidad de dirigentes kirchneristas y funcionarios del Gobierno que viven con sobriedad, contestan con moderación y no por eso dejan de tener autoridad y temple. Echegaray podría contribuir, seguramente, a serenar los ánimos sin necesidad de contestarle al periodista Julio Bazán que no quería polemizar con él porque era empleado de Héctor Magnetto. Es cierto que eso fue en respuesta a los agravios de Bazán. Tan cierto como que Bazán es compañero del equipo de TN que denunció la agresión por parte de Jorge Lambiris y su hijo Mauricio. Pero Echegaray podría medirse con la misma vara. Si él es empleado (funcionario) de Cristina Fernández de Kirchner, la que paga el precio de sus desatinos es ella.
Lo importante y lo accesorio. En pocas semanas van a empezar los encuentros sectoriales entre representantes del Estado, de las empresas y de los trabajadores. Está claro que los gobiernos provinciales y el Nacional tendrán que rascar la olla y endeudarse para hacer frente a aumentos salariales por encima de lo que se pensaba hasta principios de diciembre. Por el lado de los dirigentes gremiales, el titular de Suteba, Roberto Baradel, conocido por ser un duro negociador, dijo a Miradas al Sur (ver artículo de Felipe Deslarmes) que los docentes no quieren tomar como punto de referencia las subas a los policías porque se trató lisa y llanamente de una extorsión. El empresariado argentino tiene por delante una responsabilidad que deberá traducir en su disposición a actualizar salarios y a no trasladarlos a los precios. Un reclamo quizá ingenuo. Sin embargo, a la hora de contemplar la tranquilidad y la paz social es algo de su propia conveniencia.
Fuente:MiradasalSur
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