25 de mayo de 2014

CUBA.


Cuarenta ex funcionarios, militares y académicos firmaron una carta abierta a Obama. Consideran que permitir el envío de divisas ilimitadas aumentaría el apoyo a la sociedad civil cubana.
por Pedro Schwarze - 20/05/2014 - 
Grupo de personalidades, muchos de ellos furibundos anticomunistas, pide acelerar fin del bloqueo de Washington contra Cuba

En diciembre pasado, durante el funeral de Nelson Mandela en Sudáfrica, cuando caía un aguacero, se produjo un saludo inusual. Como si fuera señal de los cambios que se vienen, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su contraparte cubana, Raúl Castro, se estrecharon la mano e intercambiaron algunas palabras. Pero el hecho no aceleró los contactos entre La Habana y Cuba.

Precisamente para empujar ese carro, un grupo de 40 reputados ex funcionarios de alto nivel del gobierno estadounidense y destacados empresarios, académicos, militares y analistas, entre los que se cuentan demócratas y republicanos, firmaron una carta donde le piden al gobernante norteamericano que actúe de manera unilateral y ejerza sus poderes ejecutivos para suavizar el embargo de cinco décadas existente contra Cuba con tal de “profundizar” la apertura hacia la isla que inició al comienzo de su mandato.


“Ahora más que nunca, Estados Unidos puede ayudar al pueblo cubano a decidir su propio futuro construyendo sobre las reformas políticas estadounidenses que ya han comenzado”, se afirma en la “carta abierta al Presidente Obama”, en referencia a la flexibilización de viajes a la isla y liberación de envío de divisas por parte de los  cubanoestadounidenses, que el mandatario ordenó en 2009.


Entre los firmantes del mensaje hay tres ex subsecretarios de Estado para el Hemisferio  Occidental -Jeff Davidow, Alexander Watson y Arturo Valenzuela-, dos antiguos representantes de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana -incluido Michael Palmry, designado por el republicano George W. Bush- y el ex comandante supremo aliado de la OTAN y comandante del Comando Sur estadounidense (SouthCom) almirante James Stavridis.


Destacan que son conscientes de que “poco” se puede hacer en el lado legislativo debido al “actual ambiente político”. Pero, subrayan, que Obama tiene una “oportunidad sin precedentes” de impulsar un “avance significativo” mediante el uso de su autoridad ejecutiva “en momentos en que la opinión pública sobre Cuba se inclina hacia una mayor interacción con el pueblo cubano a la par que se sigue presionando al gobierno cubano en materia de derechos humanos”.


Obama podría “ampliar y garantizar” los viajes a Cuba para “todos” los estadounidenses y no sólo para los de origen cubano o para grupos especiales como religiosos o culturales como viene sucediendo hasta ahora, dice la carta. 


De la misma forma consideran que Obama debería aumentar el apoyo a la sociedad civil cubana permitiendo el envío de divisas ilimitadas también a personas en Cuba que no tengan un lazo familiar con el remitente. Ello permitiría “apoyar la actividad independiente en Cuba”.


En el plano político, la misiva -que fue promovida por un grupo de organizaciones en EE.UU. como el Cuba Study Group y el Consejo de las Américas- pide que Obama “priorice la interacción” con las autoridades cubanas en áreas de interés mutuo, manteniendo “serias discusiones” con las autoridades de la isla en cuestiones como la seguridad nacional, migración, narcotráfico.


Entrevista a Moisés Naím, analista internacional venezolano y firmante de la carta a Obama

¿Cree que el embargo ha sido un sustento importante del régimen cubano? 
El régimen cubano se ha mantenido porque es un estado policial y represivo, pero no cabe duda que el embargo no ha cumplido su objetivo y ha dado una excusa a los hermanos Castro por 50 años. 
¿Considera más pragmático a Raúl Castro que a Fidel para mejorar sus relaciones con Estados Unidos? 
Sí lo creo. Sin embargo, hasta ahora no hemos visto evidencias muy sistemáticas ni transformadoras de ese pragmatismo. Hemos visto gestos y rumores, pero no hemos visto hechos. 

¿Obama es un presidente más pragmático frente al tema de Cuba que sus predecesores? 
Todos los presidentes de Estados Unidos de los últimos tiempos han estado capturados por el ala más radical del exilio cubano. Cuba se ha transformado en un tema de política electoral doméstica en EE.UU. Esto ha comenzado a cambiar a raíz de que hay una nueva generación de líderes del exilio cubano que tienen mayor flexibilidad. Las decisiones de Estados Unidos con respecto a Cuba tienen más que ver con lo que pasa en la Calle 8 en Miami, que con lo que pasa en Washington. 

¿Cómo puede Estados Unidos seguir presionando a Cuba sin el embargo? 

Estados Unidos tuvo una guerra muy sangrienta con Vietnam. Ese país actualmente es gobernado por un Partido Comunista monolítico y, sin embargo, Estados Unidos tiene una relación diplomática normal con Vietnam. No hay razón para que Estados Unidos no tenga una relación diplomática normal con Cuba. La peor sanción que le pueden dar a Cuba se la está dando el régimen cubano, no Estados Unidos. No hay porqué tratar a Cuba de manera diferente a lo que Estados Unidos trata a Vietnam.

En diciembre pasado, durante el funeral de Nelson Mandela en Sudáfrica, cuando caía un aguacero, se produjo un saludo inusual. Como si fuera señal de los cambios que se vienen, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su contraparte cubana, Raúl Castro, se estrecharon la mano e intercambiaron algunas palabras. Pero el hecho no aceleró los contactos entre La Habana y Cuba.


Precisamente para empujar ese carro, un grupo de 40 reputados ex funcionarios de alto nivel del gobierno estadounidense y destacados empresarios, académicos, militares y analistas, entre los que se cuentan demócratas y republicanos, firmaron una carta donde le piden al gobernante norteamericano que actúe de manera unilateral y ejerza sus poderes ejecutivos para suavizar el embargo de cinco décadas existente contra Cuba con tal de “profundizar” la apertura hacia la isla que inició al comienzo de su mandato.


“Ahora más que nunca, Estados Unidos puede ayudar al pueblo cubano a decidir su propio futuro construyendo sobre las reformas políticas estadounidenses que ya han comenzado”, se afirma en la “carta abierta al Presidente Obama”, en referencia a la flexibilización de viajes a la isla y liberación de envío de divisas por parte de los  cubanoestadounidenses, que el mandatario ordenó en 2009.


Entre los firmantes del mensaje hay tres ex subsecretarios de Estado para el Hemisferio  Occidental -Jeff Davidow, Alexander Watson y Arturo Valenzuela-, dos antiguos representantes de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana -incluido Michael Palmry, designado por el republicano George W. Bush- y el ex comandante supremo aliado de la OTAN y comandante del Comando Sur estadounidense (SouthCom) almirante James Stavridis.


Destacan que son conscientes de que “poco” se puede hacer en el lado legislativo debido al “actual ambiente político”. Pero, subrayan, que Obama tiene una “oportunidad sin precedentes” de impulsar un “avance significativo” mediante el uso de su autoridad ejecutiva “en momentos en que la opinión pública sobre Cuba se inclina hacia una mayor interacción con el pueblo cubano a la par que se sigue presionando al gobierno cubano en materia de derechos humanos”.


Obama podría “ampliar y garantizar” los viajes a Cuba para “todos” los estadounidenses y no sólo para los de origen cubano o para grupos especiales como religiosos o culturales como viene sucediendo hasta ahora, dice la carta. 


De la misma forma consideran que Obama debería aumentar el apoyo a la sociedad civil cubana permitiendo el envío de divisas ilimitadas también a personas en Cuba que no tengan un lazo familiar con el remitente. Ello permitiría “apoyar la actividad independiente en Cuba”.


En el plano político, la misiva -que fue promovida por un grupo de organizaciones en EE.UU. como el Cuba Study Group y el Consejo de las Américas- pide que Obama “priorice la interacción” con las autoridades cubanas en áreas de interés mutuo, manteniendo “serias discusiones” con las autoridades de la isla en cuestiones como la seguridad nacional, migraciones y otros items.




Una carta a Obama y la ira de los intolerantes
Por Percy Francisco Alvarez Godoy
La reciente carta abierta escrita al presidente norteamericano Barack Obama por un numeroso grupo de personalidades, cuyas afiliaciones y propósitos con respecto a un cambio de la política norteamericana hacia Cuba responden a diversas intenciones, se ha convertido en motivo de reacciones airadas, tanto por parte de la ultraderecha más recalcitrante de EE UU, como por parte de sus mercenarios internos en Cuba.
 
Las intenciones de lograr que Obama sea el “elegido” para desmontar el criminal bloqueo contra Cuba, responde a la percepción generalizada de que esa arcaica política ha dejado de jugar su papel. Empero, hay quienes pretenden facilitar nuevas vías para desmantelar el socialismo en Cuba mediante una política de acercamiento para abrir brechas dentro de la sociedad cubana, tratando de usar, como Caballo de Troya, la supuesta y dudosa ayuda a ONGs, la incentivación de la pequeña empresa capitalista, así como un nuevo modelo de agresividad en el plano de la ideología.
 
En resumen, aunque movidos algunos por la intención de lograr un necesario acercamiento bilateral, cuyos beneficios económicos y de otros tipos beneficiarían a ambas partes, la procedencia de muchos de los firmantes pone en dudas la sana intencionalidad y hace despertar todo tipo de recelos.  Los halcones y lobos, entre los que se encuentran el propio Negroponte, no cambian de un día para otro. Tampoco la acusada política plattista de nuevo tipo esconde que detrás de la zanahoria se ocultan todo tipo de insanos propósitos.
 
Llama la atención la presencia entre los 46 firmantes las figuras de John Negroponte, ex subsecretario de Estado y ex director de inteligencia nacional durante el gobierno de George W. Bush; el brigadier general John Adams, ex vicejefe de inteligencia militar y ex representante ante la OTAN; y del ex comandante supremo de la OTAN y ex comandante del Comando Sur, James Stavridis. También hay tres ex subsecretarios de estado para el hemisferio occidental, Jeff Davidow, Alexander Watson y Arturo Valenzuela; así como del ex subsecretario de Estado Strobe Talbott; a los que se suman dos ex jefes de la misión diplomática en Cuba, Vicky Huddleston y Michael Parmly, al igual que la ex congresista Jane Harman. Este grupo se complementa con varias figuras de origen cubano americano vinculadas al mundo de los negocios como el ex administrador de la Ciudad de Miami, Joe Arriola; los empresarios Jorge Pérez, Paul Cejas, Andrés Fanjul y Gustavo Cisneros; así como otras personalidades como el obispo episcopal Leo Frade, el abogado Pedro Freyre y Marcelino Miyares, ex presidente del Partido Demócrata Cristiano de Cuba y veterano de la Brigada 2506.
 

Mientras Cuba sigue detenidamente el propósito de esta carta y otras formas de acercamiento, la ultraderecha radical anticubana pone el grito en el cielo, desatando todo tipo de histéricas reacciones. Cuba apuesta francamente por la cooperación entre ambas naciones, sobre la base del respeto mutuo y sin ceder un ápice en sus principios.
 
Realmente Obama tiene poco que perder cuando ya su segundo mandato tocará pronto a su fin. Sin embargo, las presiones sobre él por parte de la derecha han sido permanentes. No obstante, una parte significativa de los norteamericanos, incluyendo poderosos grupos económicos exigen una apertura comercial hacia Cuba, el desmantelamiento de las restricciones a los viajes de norteamericanos, flexibilización de flujos de capital hacia la economía cubana con el fin de impulsar el incremento de la propiedad privada en las pequeñas empresas, así como en megaproyectos de desarrollo, al igual que una apertura en materia de telecomunicaciones.
 
La carta en cuestión y sus firmantes aparecen en el siguiente link:
 
http://www.as-coa.org/sites/default/files/CubaLettertoPresidentObama.pdf
 
Como era de esperarse, varios representantes de la mafia anticubana despotricaron contra la carta y sus firmantes. Varios jefes de grupúsculos involucrados en la guerra mediática y planes desestabilizadores contra la Isla, mostraron su apego a las arcaicas políticas encaminadas a mantener el criminal bloqueo y a evitar cualquier diálogo con Cuba. Entre ellos estuvieron Janisset Rivero, del Directorio Democrático Cubano; el terrorista Ramón Saúl Sánchez, presidente del Movimiento Democracia; Omar López, director de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) y papagayo asiduo de mensajes anticubanos en Radio Martí; Ángel Desfana, también terrorista y director del grupúsculo Plantados, asociado a Lincoln Díaz-Balart; Mauricio Claver Carone, director ejecutivo de Cuba Democracy Advocates, con sede en Washington; entre otros.
 
Varios miembros de la contrarrevolución interna como la liderzuela de las Damas de Blanco, Berta Soler; Manuel Cuesta Morúa, portavoz del Partido Arco Progresista; Antonio Rodiles, director de Estado de SATS; José Daniel Ferrer, secretario ejecutivo de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU); caracterizados por su alineamiento a las posiciones de la ultraderecha cubano americana, se opusieron directamente a la carta enviada a Obama. No resultó extraño: las cotorras imitan a sus dueños.
 
Lo cierto es que varios de los asiduos apegados a la intolerancia permanecen callados en espera de su momento, ocasión en que tomarán filas oportunistamente según sus propios criterios y sus intereses personales. Mientras tanto, todos especulan sobre cuál será la reacción de Obama ante esta misiva y si, realmente, dará el paso político que le solicitan, sentándose, de un vez por todas con las autoridades cubanas, sin prepotencia, como pares iguales y respetando nuestra constitucionalidad.
 
Mucho hay sobre qué hablar, ambos pueblos nos lo reclaman. Cuba, no lo niega, apuesta por el diálogo.





El gobierno de los Estados Unidos no tiene moral para hacer listasque acusan a otros países de promover el terrorismo.Por Ernesto Gómez Abascal
 
  El pasado 30 de abril, el Departamento de Estado en Washington, publicó su informe anual  relacionando los países, que a su entender son promotores del terrorismo, en el cual  incluyó a Cuba —por trigésima segunda ocasión—, así como  a Irán, Siria y Sudán. Ser incluido en este listado conlleva un grupo de serias sanciones económicas y políticas, amén de constituir una justificación para ser objeto de cualquier tipo de agresión.
 
 Cuatro días antes, el 26 de abril, fueron detenidos por las autoridades cubanas, 4 terroristas procedentes de Miami, los cuales confirmaron su objetivo de ejecutar acciones violentas contra instalaciones militares como parte de un plan de provocaciones.  Entrenados y abastecidos con equipamiento militar estadounidense, pertenecen a organizaciones terroristas anticubanas que actúan con absoluta libertad desde los Estados Unidos, vinculados en este caso a conocidos dirigentes como Luis Posada Carriles, apodado el “Osama Ben Laden occidental”  y Luis Alvarez Fernández Magriñá, entre otros, quienes tienen largos expedientes criminales, que incluye la destrucción en pleno vuelo  de un avión de la línea aérea Cubana, con 73 pasajeros a bordo.
 
 Estos asesinos, formados y entrenados originalmente por la CIA, no solo se pasean libremente por las calles de Miami, sino que continúan conspirando y realizando acciones terroristas contra Cuba.
 
  Las autoridades estadounidenses no pueden mostrar un solo hecho que pruebe que desde territorio cubano se ha ejecutado u organizado alguna acción terrorista contra ese estado.  Sin embargo, Cuba tiene pruebas de que las acciones del imperio dirigidas a cambiar el sistema de gobierno en nuestro país, han provocado más de tres mil quinientos muertos y más de dos mil mutilados y discapacitados.  Su hipocresía no tiene límites.
 
  Igualmente nos acusan y nos incluyen en otro listado como “violadores de los derechos humanos”.  Valiéndose del poderío económico y de los grandes recursos mediáticos que poseen, mantienen una permanente campaña tratando de presentar al gobierno cubano, junto a otros  países que no se someten a sus intereses políticos, como practicantes de represión, tortura y otras ilegalidades y métodos violentos.
 
 Sin embargo, son ellos los asesinos y probados torturadores de Abu Garib y otras cárceles de Iraq; son ellos los inventores de métodos de tortura como “el water boarding”; quienes trasladan prisioneros en vuelos clandestinos; los que poseen cárceles secretas en otros  países; los que mantienen un campo de concentración en el territorio ilegalmente ocupados a Cuba, de la Base Naval de Guantánamo, y donde existe una sección secreta con acceso muy limitado.   Basados en mentiras, atacaron a Iraq, han destruido ese país y han provocado cientos de miles de muertos.

    Estados Unidos  mantiene prisioneros a tres cubanos, injusta  e ilegalmente acusados de espionaje y condenados a penas de prisión de por vida, cuando ha sido ampliamente probado que solo  trabajaban para proteger a nuestro país de las acciones terroristas que desde su territorio se ejecutaban y ejecutan contra la isla.
 
  Los terroristas son ellos.  Formaron a Al Qaeda con Ben Laden al frente; ellos son los que han entrenado y abastecido con armas y equipos  a los grupos de terroristas que martirizan al hermano pueblo sirio.  Sus servicios especiales y los de sus aliados actúan en el Medio Oriente para desestabilizar y cambiar gobiernos.  Ha sido Washington quien durante más de 50 años ha ofrecido todo su apoyo y protección a la entidad sionista para que practique su terrorismo de estado contra  el pueblo palestino y otros pueblos árabes.  Decenas de veces han ejercido el derecho al veto en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, para proteger a su socio terrorista.
 
   Pero por muy poderosos que sean sus medios de prensa, no podrán engañar permanentemente a los pueblos.  ¡ELLOS SON LOS TERRORISTAS!
 
  Ahora se ha publicado que es el propio presidente Barack Obama, cual si fuera un dios, quien aprueba semanalmente los “objetivos” que serán eliminados mediante  los ataques de sus aviones sin piloto o “drones asesinos”. Las autoridades del imperio lo han investido con el poder de determinar quién puede continuar viviendo y quién no. ¡Increíble, pero cierto!  Son incalculables las personas inocentes, incluidos niños, mujeres y ancianos, los que han recibido la muerte por esta vía, por confundirse fiestas, bodas o reuniones familiares, con grupos terroristas. Los afganos, iraquíes, paquistaníes, yemenitas y otros, pueden testificar ampliamente sobre dichas acciones criminales.   Para Estados Unidos, son simplemente “bajas colaterales”.
 
  Obama también podría alegar como lo hizo el terrorista Posada Carriles, cuando una bomba por él enviada asesinó a un turista italiano en un hotel de La Habana: “Lo lamento, ─dijo,  pero el italiano se encontraba en el lugar equivocado en el momento inadecuado”. 
 
  Los terroristas son así.  ¿Dormirán en paz con su conciencia? ¿Hasta cuándo?
FUENTE: ALAHEDNEWS.IB
Envío:DiariosdeUrgencia 

No hay comentarios: