4 de junio de 2014

JUJUY: LA FISCALÍA CONSIDERÓ LA SENTENCIA COMO UN "LOGRO IMPORTANTE".

JORGE AUAT
“Hemos puesto todo el esfuerzo para cambiar, dar vuelta la página de la historia y lo logramos”
El titular de la Procuraduría de Delitos contra la humanidad de la Nación. Participo de la lectura de la sentencia del segundo juicio de lesa humanidad en Jujuy. En la oportunidad  habla del fortalecimiento de la memoria colectiva, el avance en las causas en el sector civil, económico que fueron cómplice del terrorismo de estado
Por Mariana Mamani
 -Son varias las sentencias en el país, Jujuy finalizó el segundo proceso judicial, es una deuda de la justicia. ¿Cómo analiza estas causas que son complejas? 

-Cuando vine a Jujuy por primera vez a contactarme con la situación procesal de todos los casos, había un déficit crónico preocupante. A punto tal que  había dicho que Jujuy era la capital de la impunidad. Creo que hemos puesto todo el esfuerzo para cambiar, dar vuelta la página de la historia y lo logramos. Llegamos ya al segundo juicio y pienso que antes de fin de año podemos llegar al tercer juicio.  Desde la función pública hay que mirar hacia adelante, lo que me preocupa es todo lo que falta, lo hecho ya está fue parte de nuestro compromiso, deber funcional. Lo grafico “hay que mirar ahora el vaso medio vacío”.

-A medida que las investigaciones avanzan se visibilizan sectores civiles… 
-Esa es otra cuestión, va apareciendo un universo más completo, sobre todo lo que significo el Terrorismo de Estado. Es ingenuo pensar solo el terrorismo de estado desde los cuarteles, o fuerzas represoras, sino hay que pensar con su verdadero alcance y con las complicidades de la sociedad actores civiles, grupos económicos. El caso de Jujuy es el de Blaquier, el caso de Loma Negra, el de Ford en Buenos Aires entre otros más.  

-La complicidad del poder judicial? 
-Claro, ahí viene el reclamo que hacíamos desde Justicia Legítima, pensamos  que ir cambiando los paradigmas de funcionamiento de un poder judicial que nunca fue atravesado por la democracia; fue el único poder que se mantiene a lo largo de la historia sin cambios. Es decir, en los golpes de estado, las dictaduras  los mismos jueces pasaron a ser jueces de la dictadura y luego los mismos jueces de la democracia. No es lo mismo un poder judicial que fue funcional  a un estado policial, que un poder judicial que debe ser funcional a un estado de derecho.

Lo que separa un estado policial de un estado de derecho es algo fundamental, es esencial es una deuda que tiene la democracia. De algún modo  se está logrando y creo que estos juicios han sido lo que más examinaron al poder judicial, porque cuando avanzaban las investigaciones nos encontramos que algunos de  los responsables de los hechos  que se habían cometido en la época de la dictadura formaban parte de la estructura represora algunos funcionarios judiciales. 

No todos; pero sí algunos que realmente tuvieron su responsabilidad en ese momento histórico. Avanzar sobre ellos nos costó bastante. No nos olvidemos que la misma corporación genera antídotos. 

En Mendoza había una situación parecida a Jujuy, las razones están a la vista uno de los jueces federales que tenia la Cámara Federal  que tenia la superintendencia en toda jurisdicción. Hoy está sentado, imputado en el juico como acusado, de algún modo esto marca cuánto costó ese cuadro de situación. Siempre digo que cuando se nulificaron las leyes de impunidad, pensamos que era el último cepo y no. 

Esos cepos están metidos en los pliegues y repliegues de las propias estructuras que debían ser los que investigaban los hechos. Cuando digo poder judicial incluyo a fiscales, porque por aquella época el ministerio Público pertenecía al poder judicial. 

-Los jueces que entorpecieron las investigaciones en las causas,  serán juzgados por mal desempeño?  
-Tratamos de algún modo que se visibilice, esto que le llamo “la militancia por la impunidad”, en la medida que encontramos comportamientos desde lo funcional, y advertimos inconductas graves de los jueces, funcionarios y magistrados, el camino es llevar la denuncia al Concejo de la Magistratura. Los fiscales trabajamos frente a la causa instando al juez, que vaya cumpliendo los actos procesales que corresponden. 

Es decir el proceso penal en su esencia, como progreso y concatenación y tiene tiempos procesales. Lo dicen los autores “un cometido de paz, un cometido de orden y un efecto de paz social”, este es el sentido del proceso penal. La justica tiene que abarcar la totalidad del crimen cuando no se abarca hay sensación de injusticia. 

Cuando hablamos del Terrorismo de estado hablamos de todo lo que significo, desde el objetivo de reconstrucción de los hechos: proceso de verdad y justica. En el sentido de los juicios propiamente dicho. Además, el efecto fundamental que hace que la sociedad pueda comprender desde el relato la dimensión del crimen. 

-La sociedad  está reconstruyendo el daño del terrorismo de estado, pero aun cuesta que se visibilice la magnitud…
-No es fácil. Estos procesos tuvieron una gran virtud y que no está en el juicio mismo. Hay un antes del juicio que es la vigencia de la memoria colectiva. Es la sociedad misma que no cesó en ningún momento en reclamar  estos procesos de verdad y justicia. Esto es un fenómeno sociológico que hay que reivindicarlo. 

Esto no es fácil mantenerlo porque hay sectores de la sociedad interesados en cruzar la historia con un proyecto de olvido. 

-Este proyecto de olvido, busca centrarse mientras se profundizan las investigaciones?
-El proyecto de olvido es banalizar lo que paso, quitarle importancia de lo que paso y para eso también tienen sus discursos. Es la contracara “olvídense de lo que paso”, la víctima no era importante es invisibilizar la víctima. Es muy sutil y va penetrando tiene su proceso. 

A ese proyecto de olvido, se le opuso la sociedad lo que se llama la “anamnesia”, es decir “no vamos a olvidar”, y hay algo importante porque uno no logra comprender la dimensión. Por ahí escucho nombrar la víctima y decir ¡Presente!. No es menor la cuestión, están diciendo volvió esta resignificada, recuperada, es un nuevo protagonista, la reivindicación de la víctima es parte de esa anamnesia y esto es lo que más les preocupa. 

Porque la víctima no está recuperada por compasión solamente, sino en su rol, esto que no se pensaba que  podía pasar, pasó. Trabajemos para que no vuelva ocurrir. Este el sentido de lo que significa la víctima recuperada, resignificada, reivindicada. 

-¿Cómo ve estos procesos ante un recambio político el próximo año? 
-Hay muchas especulaciones en torno a eso, pienso que tenemos que depositar mucha confianza que estos procesos de verdad y justicia no se van a detener, no se modificará en la propia memoria colectiva. Lo que significo la decisión política incorporar a la agenda de gobierno esta demanda de la sociedad, el mérito que tiene es haber escuchado a la sociedad. Es decir el proceso de memoria colectiva está vigente fortalecido, tenemos que pensar que esta fuera de las coyunturas. La lectura que uno hace  de estos procesos entiende que no deben estar atados a coyunturas políticas. Esto marca que la sociedad no olvido, el proyecto anamnésico entiendo que no hay dato objetivo que permita suponer que esto se clausuro.
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La Fiscalía consideró la sentencia como "un logro importante"

Jujuy: condenaron a prisión perpetua a dos ex militares y un ex penitenciario
El Tribunal Oral Federal de la capital provincial sentenció a Antonio Vargas, César Díaz y Ricardo Ortiz y dictó penas de entre 9 y 15 años a los otros tres imputados en la causa.
Fuente: http://fiscales.gob.ar
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        Las palabras de Claudia, Rosana y Laura
Por su parte, Rosana Giribaldi expresó a Télam que "lo realizado hasta aquí es un camino, una construcción, gracias a muchas personas, compañeros, abogados, militantes, que dejaron su vida, años de perseguir expedientes para que los familiares y la sociedad toda pasar esta bisagra, como la reestructuración de las normas de justicia y rasgos de humanidad, además de restablecer nuestra identidad".

Laura López, hija de Torres Cabrera manifestó a Télam que "el juicio significó, entre otras cosas, reconstruir los últimos momentos de la vida de mi madre. Espero que de alguna forma se pueda sanear lo que nos pasó. Que sirva para que las nuevas generaciones conozcan lo que ocurrió y no vuelva a pasar". 
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Jujuy condenó a prisión perpetua al ex interventor del Establecimiento Penitenciario N°1 y ex teniente Antonio Orlando Vargas; al ex suboficial César Darío Díaz, y al ex penitenciario Carlos Alberto Ortiz. En tanto, impuso penas de 15, 12 y 9 años de prisión respectivamente para los ex penitenciarios Mario Gutiérrez, Carlos Ortiz y Herminio Zárate.
El tribunal - integrado por los jueces Fátima Ruiz López, Daniel Morín y Federico Díaz- juzgó los delitos de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, imposición de tormentos y homicidio, cometidos en perjuicio de seis víctimas.
En dialogo con Fiscales, el representante del Ministerio Público, Pablo Pelazzo expresó que las condenas obtenidas "fueron un logro importante, principalmente en materia de imputación de responsabilidad y encuadre legal de los hechos ilícitos cometidos".
Y agregó que "las penas revelan que durante el debate se amplió la acusación de los imputados, por la comisión de los delitos de privación ilegítima de la libertad y homicidios; y que de este modo, el Tribunal consideró probada la hipótesis de la Fiscalía, condenando en consecuencia a cuatro de los seis imputados por los homicidios de las víctimas de la causa".
Pelazzo también destacó que, además del ex militar Díaz –único imputado que llegó a juicio acusado por el delito de homicidio- , el ex interventor militar de la unidad penitenciaria y dos ex guardiacárceles fueron considerados también cómplices del delito de homicidio; hecho ocurrido con posterioridad al “traslado” efectuado desde esa unidad penitenciaria.
El fiscal explicó que “en el caso de los ex agentes penitenciarios, también se consiguió demostrar su responsabilidad directa, en calidad de coautores, no sólo en el delito de tormentos –como llegaron a juicio, y en calidad de cómplices secundarios- sino también del delito de privación ilegítima de la libertad; lo que pone en evidencia el rol fundamental que cumplieron en la ejecución del plan sistemático de represión ilegal en uno de los Centros Clandestinos de Detención de la Provincia de Jujuy, como lo fue el Penal de Villa Gorriti en relación a los perseguidos y opositores políticos”.
Claudia, Rosana y Laura, hijas de las detenidas desaparecidas Dominga Álvarez de Scurta, Osvaldo José Giribaldi y Juana Francisca Torres Cabrera, indicaron al conocerse el fallo del Tribunal Oral Federal la importancia de la justicia para "llevar alivio a las heridas del pasado y encarar el futuro con la verdad".
Claudia dijo a Télam: "Siento la satisfacción del deber cumplido y ocupar un lugar que tiene que ver con la historia, y donde ellos (los condenados) no van a estar nunca".
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