27-6-2014
Lesa Humanidad
La Rioja
A Angelelli lo asesinaron en 1976
Angelelli: piden perpetua para Menéndez y Estrella
Lesa Humanidad
La Rioja
A Angelelli lo asesinaron en 1976
Angelelli: piden perpetua para Menéndez y Estrella
Los fiscales pidieron la misma pena que solicitaron todas las querellas hace dos semanas. Consideran que Menéndez y Estrella integraron una asociación ilítcita para asesinar al obispo. Además pidieron que la condena se cumpla en una cárcel comú.
El Ministerio Público Fiscal pidió hoy prisión e inhabilitación perpetua para Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella en el juicio oral por el homicidio del obispo Enrique Angelelli, cometido durante la última dictadura cívico militar. Los fiscales federales Michel Horacio Salmán, Dario Illanes y Fernando Gimena pidieron la misma pena que solicitaron todas las querellas en la anterior audiencia del juicio, hace dos semanas.
Salmán sostuvo que Estrella y Menéndez fueron "autores mediatos del asesinato de Enrique Angelelli y tentativa de homicidio de su acompañante, el ex sacerdote Arturo Pinto", y quecon ese fin integraron una "asociación ilícita".
"Por esto, la Fiscalía solicita la pena de prisión e inhabilitación perpetua y que ambos cumplan la prisión de forma efectiva y en cárcel común, siendo revocada de inmediato su prisión domiciliaria de la cual gozan actualmente", añadió.
Un requerimiento similar hicieron las querellas de la secretarías de Derechos Humanos de la Nación y de La Rioja, del Obispado provincial, de la Organización Tiempo Latinoaemricano yfamiliares del obispo.
El 4 de agosto de 1976, Angelelli viajaba en una camioneta utilitaria Fiat, junto a su amigo el ex sacerdote Arturo Pinto. Volvían de la capital provincial y a la altura de Punta de los Llanos, un auto blanco los encerró y provocó el vuelco del vehículo. Angelelli murió y Pinto sufrió diversas heridas.
En el pedido Illanes dijo que Angelelli murió en "un atentado provocado intencionalmente por parte del terrorismo de Estado que gobernaba el país en ese entonces", que ideó "ese tan temido Plan Sistemático de Exterminio" del que el obispo "fue uno de los blancos".
"Entre los años `76 y `83, las Fuerzas Armadas tenían el control total del país y fueron quienes pergeñaron ese plan para eliminar a aquellos a quienes consideraban subversivos y ese terrorismo de estado actuó bajo el amparo de algunos miembros jerárquicos de la Iglesia" católica, dijo Illanes y marcó que "no toda la jerarquía eclesiástica fue cómplice de estos actos, por lo cual no podemos meter a todos en la misma bolsa".
No obstante, "ninguna autoridad del Episcopado Argentino dijo algo, en esos momentos, sobre el asesinato de Angelelli y la persecución, torura y asesinato a la que fueron sometidos otros sacerdotes como así también ciudadanos comunes", puntualizó.
"Los que gobernaban el país, vinculaban a Angelelli con la `subversión` debido a su carisma para llegar a la gente humilde y además porque en sus homilías radiales se refería al `hambre y sedde justicia` que tenía la población, lo que caía muy mal en las autoridades nacionales" de la dictadura, relató.
Illanes recordó finalmente que "Angelelli fue amenazado y proscripto por las autoridades nacionales, quienes prohibieron sus homilías radiales para, posteriormente y como el broche de oro, su asesinato tal cual como ocurrió con los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longeville y posteriormente con el laico Wenceslao Pedernera".
"No quedan dudas y las pruebas aportadas en este juicio demuestran que el obispo Enrique Angelelli fue emboscado cuando conducía su camioneta por otro vehículo y, tras el vuelco de lamisma, personas desconocidas lo extrajeron" del mismo "para rematarlo golpeando su cabeza contra el asfalto".
La sentencia se conocería el 4 de julio próximo, según fuentes judiciales, y hasta entonces organismos eclesiásticos y de derechos humanos programaron una vigilia que incluirá una misa, una celebración ecuménica, la actuación de artistas y la permanencia ante el Tribunal Oral Federal.
El mes pasado la Corte Suprema de Justicia rechazó otorgar la prisión domiciliaria a Menéndez y Estrella y dejó sin efecto una sentencia de la Cámara Federal de Casación Penal que había admitido los recursos de las defensas de los represores contra la condena del Tribunal Oral de La Rioja, que anteriormente había ordenado la detención en cárcel común de ambos militares.
Fuente:Infojus
27.06.2014
También se los acusa de "intento de homicidio" de quien acompañaba al Obispo
Piden perpetua para Menéndez y Estrella, los "autores mediatos" del crimen de Angelelli
Recorte de "Clarín", con la noticia del "accidente".
La Rioja.- La Fiscalía pidió hoy prisión e inhabilitación perpetua para el ex teniente general Luciano Benjamín Menéndez y el comodoro (R) Luis Fernando Estrella en el juicio oral por el homicidio del obispo Enrique Angelelli, cometido durante la última dictadura. Los fiscales federales Michel Horacio Salmán, Dario Illanes y Fernando Gimena pidieron la misma pena que solicitaron todas las querellas en la anterior audiencia del juicio, hace dos semanas. Salmán sostuvo que Estrella y Menéndez fueron "autores mediatos del asesinato de Enrique Angelelli y tentativa de homicidio de su acompañante, el ex sacerdote Arturo Pinto", y que con ese fin integraron una "asociación ilícita".
También se los acusa de "intento de homicidio" de quien acompañaba al Obispo
Piden perpetua para Menéndez y Estrella, los "autores mediatos" del crimen de Angelelli
La Rioja.- La Fiscalía pidió hoy prisión e inhabilitación perpetua para el ex teniente general Luciano Benjamín Menéndez y el comodoro (R) Luis Fernando Estrella en el juicio oral por el homicidio del obispo Enrique Angelelli, cometido durante la última dictadura. Los fiscales federales Michel Horacio Salmán, Dario Illanes y Fernando Gimena pidieron la misma pena que solicitaron todas las querellas en la anterior audiencia del juicio, hace dos semanas. Salmán sostuvo que Estrella y Menéndez fueron "autores mediatos del asesinato de Enrique Angelelli y tentativa de homicidio de su acompañante, el ex sacerdote Arturo Pinto", y que con ese fin integraron una "asociación ilícita".
"Por esto, la Fiscalía solicita la pena de prisión e inhabilitación perpetua y que ambos cumplan la prisión de forma efectiva y en cárcel común, siendo revocada de inmediato su prisión domiciliaria de la cual gozan actualmente", añadió.
Un requerimiento similar hicieron las querellas de la secretarías de Derechos Humanos de la Nación y de La Rioja, del Obispado provincial, de la Organización Tiempo Latinoaemricano y familiares del obispo asesinado el 4 de agosto de 1976.
Por su parte, Illanes alegó que Angelelli murió en "un atentado provocado intencionalmente por parte del terrorismo de Estado que gobernaba el país en ese entonces", que ideó "ese tan temido Plan Sistemático de Exterminio" del que el obispo "fue uno de los blancos".
"Entre los años `76 y `83, las Fuerzas Armadas tenían el ntrol total del país y fueron quienes pergeñaron ese plan para eliminar a aquellos a quienes consideraban subversivos y ese terrorismo de estado actuó bajo el amparo de algunos miembros jerárquicos de la Iglesia" católica, aseveró
En este aspecto, Illanes subrayó que "no toda la jerarquía eclesiastica fue complice de estos actos, por lo cual no podemos meter a todos en la misma bolsa".
No obstante, "ninguna autoridad del Episcopado Argentino dijo algo, en esos momentos, sobre el asesinato de Angelelli y la persecución, torura y asesinato a la que fueron sometidos otros sacerdotes como así también ciudadanos comunes", puntualizó.
"Los que gobernaban el país, vinculaban a Angelelli con la `subversión` debido a su carisma para llegar a la gente humilde y además porque en sus homilías radiales se refería al `hambre y sed de justicia` que tenía la población, lo que caía muy mal en las autoridades nacionales" de la dictadura, relató.
Illanes recordó fionalmente que "Angelelli fué amenazado y proscripto por las autoridades nacionales, quienes prohibieron sus homilías radiales para, posteriormente y como el broche de oro, su asesinato tal cual como ocurrió con los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longeville y posteriormente con el laico Wenceslao Pedernera".
"No quedan dudas y las pruebas aportadas en este juicio demuestran que el obispo Enrique Angelelli fue emboscado cuando conducía su camioneta por otro vehículo y, tras el vuelco de la misma, personas desconocidas lo extrajeron" del mismo "para rematarlo golpeando su cabeza contra el asfalto".
La sentencia se conocería el 4 de julio próximo, según fuentes judiciales, y hasta entonces organismos eclesiásticos y de derechos humanos programaron una vigilia que incluirá una misa, una celebración ecunménica, la actuación de artistas y la permanencia ante el Tribunal Oral Federal.
Fuente:Telam
La Rioja: pidieron prisión perpetua para los dos imputados por el homicidio del obispo Enrique Angelelli
27.06.2014
Los fiscales solicitaron la pena para el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y el ex aviador Luis Fernando Estrella, acusados de hacer pasar como un accidente de tránsito al homicidio del religioso.
Por:Alejandro Ariel Goldin
Los representantes del Ministerio Público sostuvieron que en ese contexto, quien era ministro del Interior, el general Albano Harguindeguy dio la directiva de eliminar a los grupos vinculados al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo. Siguiendo sus instrucciones, el jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, el entonces general Luciano Benjamín Menéndez, delineó e implementó el asesinato de Angelelli.
Lo hizo junto al ex vVice Comodoro Luis Fernando Estrella, quien era el jefe del Escuadrón de Tropas y del Departamento Aeródromo de la Base Aérea Chamical CELPA (Centro de Ensayo y Lanzamiento de Proyectiles Autopropulsados)
En su alegato, los fiscales subrayaron que en el sumario policial realizado por el supuesto accidente figuraba que una de las ruedas del móvil en el que viajaban Angelelli y Pinto tenía un pequeño orificio similar a las perforaciones de bala. Además, puntualizaron que "llamativamente" ese neumático nunca se encontró. Tambié, destacaron que los policías que hicieron el sumario aseguraron que recibieron la orden de hacer tres juegos: uno para la causa, otro para el Tercer Cuerpo del Ejército comandado por Menéndez y otro para el Ministerio del Interior a cago de Hargundeguy.
Los representantes del MPF señalaron que pese a que no existía reglamentación alguna para que ningún accidente fuera investigado por el Ejército, este fue el único donde intervino la Fuerza Aérea y el Ejército; y que en la autopsia se hicieron presentes uniformados.
La Fiscalía hizo hincapié en que el comisario De la Fuente (ya fallecido) se llevó la documentación del obispo encontrada en el auto entre la que figuraba una carpeta con información sobre los asesinatos de los sacerdotes Carlos de Dios Murías y Gabriel Longueville ocurrido días antes. Los fiscales concluyeron que está probado que a la Policía le interesaba eliminar esos rastros.
Además, para los representantes del Ministerio Público fue muy importante uno de los testimonios que aseguró que vio dos autos, uno blanco y otro rojo, que se dieron a la fuga. En uno de los vehículos, se comprobó que iba un suboficial de la Fuerza Aérea de apellido Garnica.
También, le dieron relevancia a la audiencia que tuvo Angellelli con Menendez en marzo de 1976, en donde le había pedido el cese de la persecución a la diócesis riojana. El general no sólo no lo aceptó, sino que le había dicho que su sueño era ser un armado caballero cristiano luchando con la espada en una mano y la Biblia en la otra.
Salman, Illanes y Gimena consideraron que algunos documentos presentados como pruebas son fundamentales para que se haya logrado el total esclarecimiento del hecho. La documentación enviada por el Vaticano en la que Angelelli denunciaba ante Pío Laghi la persecución que sufría su diócesis; la existencia de un legajo sobre Angelleli y sus actividades en la Dirección de Inteligencia de la Policía Federal, y la agenda personal del Pro Vicario castrense Victorio Bonamin en la que el día 2 de septiembre hay una anotación que dice: “Murió el Obispo Angelelli. Será de un tiro en la cabeza?” fueron parte de las pruebas destacadas por los fiscales.
El juez que investigó el supuesto accidente en que murió Angelelli era un policía retirado, Rodolfo Vivo, al que le dieron la matricula el 7 de julio de 1976 y al poco tiempo lo designaron juez de Instrucción de la Provincia de La Rioja. El 30 de agosto, apenas 26 días pasados desde que había ocurrido el hecho, archivó la causa. Vivo fue juez hasta diciembre de ese mismo año.
El Tribunal Oral Federal de La Rioja, integrado por los jueces Juan Carlos Reynaga, de Catamarca, y Carlos Lascano, de Córdoba; y con la presidencia del local José Camilo Quiroga Uriburu, dará a conocer la sentencia el 4 de julio.
El hecho
El homicidio de Angelelli ocurrió el 4 de agosto de 1976 cuando el Obispo se trasladaba junto a Pinto desde desde Chamical con destino a la ciudad de La Rioja, al mando del utilitario Fiat 125 Multicarga. Ambos llevaban consigo una carpeta con información sobre el homicidio de los sacerdotes Carlos de Dios Murías y Gabriel Longueville, ocurrido días antes.
Cuando transitaban por el kilómetro 1056, fueron alcanzados a gran velocidad por un auto de color claro –presumiblemente, un Peugeot 404- conducido por personas que no han podido ser individualizadas en la investigación.
El vehículo claro alcanzó a la camioneta de Angelelli y Pinto por la izquierda y luego la encerró hacia la derecha con una maniobra intencionalmente brusca, que produjo una explosión y el vuelco del rodado, que trajo como resultado la muerte del obispo y las lesiones en Pinto.
Tiempos difíciles
Los fiscales recordaron que ya en 1973 Angelelli se había ganado la antipatía de la oligarquía local cuando junto a campesinos intentó expropiar latifundios en desuso para que formen parte de una cooperativa agrícola. Los terratenientes se opusieron, lo apedrearon y no le permitieron ingresar a la Iglesia de la ciudad de Aminga.
Entonces, el diario “El sol” comenzó a hablar de Angelelli como “Satanelli”, o “ El Obispo marxista”, o “El Obispo rojo", y a perseguir a los sacerdotes de su pastoral. Esto se agravó cuando se produjo el golpe cívico-militar, pero antes ya había religiosos que habían sido detenidos. El 18 de julio de 1976, secuestraron en Chamical a los sacerdotes Carlos de Dios Murías y Gabriel Longueville, quienes tres días después aparecieron muertos. El 25 de julio, asesinaron al laico Wensceslao Pedernera a balazos en la puerta de su casa.
Fuente:Fiscales.gob.ar


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