20 de julio de 2014

ACUERDOS CON CHINA.

EN EL CONGRESO, EL PRESIDENTE XI JINPING HABLO DE “UN PUNTO DE PARTIDA HISTORICO”
China se llevó la camiseta número diez
La agencia oficial china Xinhua definió la visita del presidente Xi a la Argentina como un upgrade de las relaciones entre los dos países. Los gestos de armonía con el más alto nivel de la política local. Qué significa tener relación integral con Beijing.
Por Martín Granovsky

Lionel Messi terminó el Mundial devaluado pero un 10 siempre es un 10. El presidente chino Xi Jinping se llevó ayer del Congreso una camiseta de la Selección Argentina con ese número en la espalda y su nombre estampado. Diplomático, Xi felicitó al equipo por el subcampeonato. Fue el final de una visita de Estado donde ambos países parecieron conseguir lo suyo. China, afirmarse en América latina. La Argentina, avanzar en el proceso de diversificación de relaciones que puede serle útil durante la pelea con los fondos buitre y más todavía después.

“Estamos en un punto de partida histórico”, dijo el presidente chino, que a su vez es secretario general del Partido Comunista y presidente de la Comisión Militar Central. Partido, Estado y fuerzas armadas son los tres pilares del poder político en esa nación de 1350 millones de habitantes censados en 2012.
Jorge Malena, director de Estudios de China Contemporánea en la Universidad del Salvador, dijo a Página/12 que tras esta visita de Xi Jinping la Argentina cambia de categoría en las relaciones exteriores de China.

“Hasta ahora era considerado socio estratégico y desde ahora es socio estratégico integral”, dijo.

–¿No es un simple juego de palabras? –le preguntó este diario.
–No –respondió Malena–. Para China, los socios estratégicos comparten objetivos en el área económica y en el área política. Cuando Beijing habla de socio estratégico integral es porque le suma la rama científica, la tecnológica e incluso eventualmente la militar. En América latina el aliado histórico, ya estratégico integral, era Cuba. Con Brasil también se estaba dando un despliegue similar. Este es el segundo viaje de Xi Jinping a la región. China busca establecer una relación más amplia y profunda. Dada la complementariedad económica y la cercanía en las visiones políticas, los chinos no quieren dejar de estar presentes aquí.
Dentro de esa línea que busca presencia en la Argentina, la visita al Congreso estuvo rodeada de gestos prácticos por ambas partes y por el arco político local:

- Amado Boudou fue el encargado de entregar la camiseta del 10 y presidir la recepción de Xi junto con el titular de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez.

- Xi no tuvo ningún problema en asistir y en sacarse una foto con Boudou a pesar de que el vicepresidente esté procesado. “Los chinos observan siempre el mando ejecutivo y si las instancias inferiores a ese mando tienen políticas contradictorias hacia ellos”, dijo a Página/12 un dirigente kirchnerista que pidió reserva de su identidad. “Desde ese punto de vista, Boudou no les hacía ruido, porque además había estado de visita en China y no había mostrado diferencias con la actitud de la Presidenta sobre las relaciones entre los dos países”.

- El presidente chino eligió igual ir un sábado al Congreso aunque fuese imposible en términos prácticos una sesión especial de recepción. Es parte de la gestualidad amistosa y de las formalidades del caso.

- La presencia de Boudou ayer fue recibida por senadores opositores argentinos con un pragmatismo tan intenso como intensa fue su resistencia a que Boudou presidiera la sesión del 11 de julio sobre inmunidad financiera. El Senado dio media sanción ese día a la ley que establece que “los bancos centrales extranjeros u otras autoridades monetarias extranjeras son inmunes a la jurisdicción de los tribunales argentinos”. A la vez, el texto establece que “la inmunidad mencionada será aplicable en la misma medida en que los activos del Banco Central de la República Argentina gocen de inmunidad conforme la legislación del país al cual pertenece el banco central extranjero”. La norma era necesaria para el acuerdo que Cristina Fernández de Kirchner y Xi Jinping firmaron el viernes y que deja el camino abierto para que BCRA reciba divisas de China.

- En la reunión con Xi estuvieron no sólo Boudou y Domínguez sino también, entre otros, los senadores del Frente para la Victoria Pablo González, Ruperto Godoy y Rodolfo Urtubey, y la senadora del Movimiento Popular Neuquino Carmen Crexell. Entre los diputados, fueron al Congreso el socialista Hermes Binner, el diputado por el PRO Pablo Tonelli, el massista José de Mendiguren, la jefa del GEN e integrante del FA-Unen Margarita Stolbizer, y los oficialistas Omar Perotti, Luis Basterra y Julia Perié.

El santafesino Perotti, un precandidato a la gobernación, es el presidente del grupo de amistad con China en la Cámara baja.

“El grupo tiene gran dinamismo y una extraordinaria vitalidad, lo cual tiene que ver con un vínculo bilateral que creció también desde lo parlamentario”, dijo a este diario el kirchnerista mendocino Guillermo Carmona, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores.

En los grupos parlamentarios de amistad los integrantes se anotan por iniciativa propia. El de amistad con China es el que más creció en los últimos años.

El aumento del peso relativo también coincidió con la presidencia de la cámara por parte de Domínguez. Antes de diciembre de 2011, cuando fue ministro de Agricultura después de la crisis de la 125, Domínguez cultivó la relación con China en el ámbito agropecuario.

Lo cierto es que, más allá del protocolo, la visita de Xi a la Argentina tuvo un ingrediente de debate financiero y menciones a la reestructuración de la deuda del que careció el reciente paso del presidente ruso Vladimir Putin.

Tanto en el Salón Parodi como en el Salón Azul del Senado, Xi Jinping dijo que llegó a la Argentina “en visita de Estado para abrir nuevos horizontes”, y añadió que China “está dispuesta a hacer más esfuerzos para permitir el ingreso de más productos argentinos”.

“Sostuve una conversación muy fructífera ayer con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y acordamos elevar las relaciones al nivel de asociación estratégica integral”, afirmó al aludir a las categorías de la diplomacia china.

“Ustedes son políticos con gran influencia en la Argentina”, dijo Xi. “El año pasado, el vicepresidente Boudou y Julián Domínguez emprendieron sendas visitas a China, profundizando el conocimiento mutuo y fortaleciendo el intercambio legislativo de ambos países. Quiero manifestar mi aprecio a su trabajo.”
“Sepan que la Argentina no es un simple comprador ni un socio comercial, sino un socio estratégico para trabajar juntos para tener un mundo más igualitario”, dijo Boudou.

“En lo político, la Argentina y China tienen una visión común sobre la construcción de un mundo multipolar”, dijo Malena en otro tramo del diálogo con Página/12. “No comparten la visión de un mundo unipolar y se oponen a las guerras preventivas unilaterales que llevó a cabo Washington”, dijo. También explicó que, a pesar de sus diferencias de escala, “los dos países se reconocen como naciones en vías de desarrollo, porque China tiene la mitad del PBI per capita que la Argentina”. Según Malena, esa realidad hace que China se vea a sí misma como potencia emergente y a la vez no quiera dirimir el liderazgo internacional por medio de la guerra. “Todavía les tienen que dar de comer a 400 millones de habitantes”, dijo.

Consultado por la idea de que la relación comercial con China refuerza la producción argentina de bienes primarios y no de productos con valor agregado, opinó el experto de la Universidad del Salvador que ése “es un debate ideologizado, porque la propia China está contribuyendo al agregado de valor en nuestro país”. Citó el experto de la Universidad del Salvador las exportaciones que acompañan a la soja: carne vacuna, leche en polvo, jugo, pescado congelado, transferencia de patentes farmacéuticas. “Antes ya vendía tubos sin costura, y China vende maquinaria que se utiliza en la industria argentina”, dijo.

Más caseros, Boudou y Domínguez intercambiaron regalos con Xi Jinping.

Boudou le regaló un mate repujado en plata, un libro de Néstor Kirchner, una bandeja y la camiseta con el 10.

Domínguez le entregó un bandoneón, un Martín Fierro y un libro con fotos de la Argentina.

Xi dejó un ánfora.

En 2013, el líder chino había visitado México, Costa Rica y Trinidad Tobago. En esta gira que termina recién el 23, además de la Argentina, con la que China comerció en 2013 un volumen de 14 mil millones de dólares, el programa incluye Brasil (90 mil millones de dólares), Venezuela (19.240) y Cuba (1879 millones). La visita a Brasil le sirvió a Xi Jinping para participar de la reunión de los Brics, el grupo de potencias emergentes que China integra junto con Brasil, Rusia, India y Sudáfrica.

En uno de sus últimos análisis, la web en inglés de la agencia china Xinhua señaló que en el 2000 China importó sólo 3900 millones de dólares de países latinoamericanos. “Una década después, la cifra llegó a 86 mil millones de dólares, una clara indicación de la velocidad con que crecieron las relaciones económicas entre ambas partes”, dice el texto.

Otro artículo comentó que la visita de Xi marcó un upgrade de las relaciones. Los viajeros frecuentes de avión y los usuarios de informática saben que upgrade es la palabra mágica que significa ascenso de nivel, modernización o mejora de prestaciones.



La semana presidencial
La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, repasó ayer por la noche, a través de su cuenta de Twitter, las actividades de los últimos siete días, que tuvieron una agenda de primer nivel en materia de política internacional. “Siete días de muchísimo trabajo, pero qué semana para la República Argentina. En lo económico, en lo político y en lo estratégico, para el presente y el futuro de nuestro país”, destacó la mandataria. En ese sentido, recordó la visita, el sábado pasado, del presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, con quien se firmaron “acuerdos en energía, comunicación, nucleares con fines pacíficos y judiciales”; la visita a los Brics, una “cumbre importantísima de países emergentes” donde la Argentina reclamó “reformas en los organismos multilaterales de crédito y políticos”; y por último la visita, el viernes, del mandatario chino Xi Jinping, en lo que definió como “un día fundacional en las relaciones” entre ambos países. “Es hora de valorar esta magnífica oportunidad que tenemos en este mundo que vuelve a ser multipolar”, concluyó CFK.



OPINION
Ideología y política exterior
Por Edgardo Mocca

La derecha argentina clama por expulsar la ideología a la hora de orientar los pasos de nuestro país en el mundo. Sus exponentes –los de siempre y otros que transitan ese andarivel después de la desilusión con las viejas utopías– proponen la visión de un proceso de globalización plano y relativamente armonioso; puede haber nuevos actores pero los libretos ya no están en discusión. En consecuencia, lo mejor que podemos hacer es intentar buenos negocios y esquivar querellas inútiles.

En auxilio de ese supuesto pragmatismo utilizan la referencia al pasado, al mundo que empezó a morir con un acontecimiento del que se va a cumplir un cuarto de siglo: la caída del Muro de Berlín. Allí se selló la suerte definitiva del comunismo como proyecto histórico, bajo las formas que adquirió durante el siglo XX. El fin de la Guerra Fría, la emergencia de un mundo unipolar alrededor de un país –Estados Unidos–, una organización económica –la globalización capitalista– y una forma política –las democracias amigas del “libre mercado”– auguraba una paz imperialista prolongada, cuyas prácticas hegemónicas quedarían delineadas poco tiempo después con la primera guerra del Golfo en la que la superpotencia emergente proclamó altisonante la existencia de un nuevo orden internacional.

Cuesta encontrar un hilo de sentido que una aquellas escenas inaugurales de la construcción de la hegemonía neoliberal a escala mundial con los acontecimientos de estos días. El Estado de Israel desarrolla contra el pueblo palestino una de las más feroces ofensivas de los últimos tiempos; un avión de línea malayo es derribado en un acontecimiento confuso en el que se discute quién fue el autor del atentado –si los separatistas rusos o la fuerza aérea ucraniana–, pero se coincide dramáticamente sobre su naturaleza terrorista. Una vez más el conflicto en Medio Oriente, una vez más la cuestión rusa en su relación con el mundo europeo, una vez más la apuesta al terror en el abordaje de viejos y renovados conflictos. ¿Es el regreso de la Guerra Fría? Claro que el abuso de la referencia solamente sirve en términos irónicos: no hay hoy en acción un choque orgánico y sistemático entre concepciones del mundo, como las que hasta hace tres décadas enfrentaban a la Unión Soviética y Estados Unidos. Es imposible resumir de modo simple los conflictos territoriales y regionales remitiéndolos a dos grandes estrategias en pugna por el dominio del mundo. Sin embargo, es también un error la reducción de los conflictos mundiales del siglo XX “corto” a la lucha entre dos grandes superpotencias: ese era el antagonismo central que organizaba al conjunto pero no era el único. Los grandes problemas del desarrollo nacional, de la injusta distribución de la riqueza, la disputa por los recursos naturales del planeta, los problemas de la militarización y la degeneración del ambiente, entre muchos otros, convivieron en esa época.

Probablemente la confusión haya radicado en considerar que la desaparición de la Unión Soviética equivalía automáticamente al aplacamiento de los grandes conflictos del mundo moderno. El espejismo de un mundo reconciliado en el orden neoliberal presuponía que la falta de rivales hegemónicos del orden capitalista significaba lisa y llanamente la desaparición de las contradicciones de ese orden. Como ha dicho recientemente el pensador brasileño Rubens Ricupero, el capitalismo tuvo, pocos años más tarde, su propio “Muro de Berlín”, la crisis que se desató en Estados Unidos, por el colapso de las hipotecas subprime en los años 2008 y 2009. Desde entonces el curso de los acontecimientos ha modificado su tendencia y se ha acelerado: se hace más manifiesto el surgimiento de nuevos protagonistas centrales de la escena global, se ve con más claridad la ausencia de liderazgo político en un mundo signado por las crisis financieras, y –a esta altura puede decirse sin provocar escándalo ni sorpresa– una aguda crisis de gobernabilidad política del capitalismo global.

Hay una sincronía innegable entre nuestras peripecias históricas nacionales durante este cuarto de siglo con el giro de los acontecimientos mundiales. En 1989 estallaba entre nosotros la crisis hiperinflacionaria que terminaría de destruir la Argentina salarial-industrial y estatalmente regulada que surgiera en 1945 y cuya eliminación había sido el objetivo parcialmente cumplido de la última dictadura cívico-militar. En 2001 nuestro país fue uno de los capítulos de la crisis del capitalismo global, previo a su estallido en los países más desarrollados. Desde 2003, nuestro país se ha reubicado en el mundo; no tanto como el fruto de una estrategia rigurosamente planificada, sino como el resultado de una serie de conflictos internos y externos, en cuyo centro estuvo la exitosa reestructuración de la deuda que hoy está amenazada por una resolución judicial neoyorquina, avalada por la Corte Suprema de Estados Unidos. Para sus críticos la posición argentina peca de “ideológica”. ¿Es justa la crítica? Acaso lo que ocurra con los impugnadores es que estén subestimando no a la ideología sino a la política. El paradigma de lo político como administración institucional de una realidad dada lleva a confundir la trama histórico-concreta de acontecimientos construida en estos años con un esquema ideológico preconcebido. Argentina tuvo que reconstruirse como comunidad política después de una crisis en la que estuvo al borde de la disolución. La premisa con la que se reconstruyó estuvo sostenida por la necesidad del crecimiento del país y el mejoramiento de las condiciones de vida de su pueblo: ésa fue la brújula “ideológica”, de ellas se desprendió la línea general de la acción. Salarios, reactivación del consumo y de la actividad económica, recuperación de la capacidad de acción estatal, en lo interno. Políticas soberanas, desendeudamiento, construcción de coaliciones regionales e internacionales que sostuvieran esa política interna, fueron el correlato “exterior” de ese rumbo.

Ahora bien, el mundo no es un teatro de escenificación de contiendas ideológicas, pero tampoco es un sistema institucional pacíficamente autoadministrado. En el mundo se hace política. Y la política no se hace sin premisas interpretativas, sin cálculos, sin alianzas, sin confrontaciones. Más aún, la política es la trama de esas prácticas. Y no son los laboratorios académicos los que definen las líneas de acuerdos y confrontaciones, sino la acción política de los estados nacionales. ¿Hay una afinidad ideológica argentina con la Unasur o con los Brics? Claramente no puede haberla, tratándose, como es el caso, de naciones que tienen gobiernos de signos políticos diferentes y en muchos casos cambiantes. Lo que existe son las bases de la voluntad política para moverse en común frente a un orden mundial en crisis. Las condiciones para los reagrupamientos son visibles: organismos internacionales de crédito vaciados de su legitimidad y del fundamento histórico con el que fueron creados, ausencia de liderazgo global ante una crisis que no hace más que profundizarse sobre la base de las mismas políticas de respaldo al autoritarismo financiero mundial, agudización de las tendencias más concentradoras de los recursos de las que se tenga memoria, recurso a la extorsión y a la guerra para fortalecer las posiciones de los monopolios y asegurar la reproducción del dominio del poder económico concentrado. En síntesis, claudicación de la política frente a la lógica económica del gran capital global concentrado.

Si no alcanzara con todo lo que hemos vivido en las últimas décadas para fundar una posición soberana y crítica frente a los poderes globales, el ataque político-judicial-mediático de los fondos buitre contra nuestro país no nos dejaría otro camino. Claro que, en realidad, siempre hay “otro camino”: en lugar de una estrategia jurídica defensiva, la acumulación de respaldos regionales y mundiales de gran importancia y la firmeza en la negociación, el país podría haber optado por la variante propuesta públicamente por Macri, aunque adelantada por los principales medios de comunicación: hacer lo que el juez Griesa dijera hay que hacer. Es decir, pagar. Pagar todo, pagar al contado. Después vendrían los juicios de los otros holdouts. Y después los juicios de quienes entraron de buena fe en los canjes de 2005 y 2010. ¿Cómo se afrontaría ese escenario? Con un nuevo ciclo de endeudamiento, con gigantescos megacanjes y megafraudes de los bancos y grupos financieros “amigos”. Con los recursos naturales de gas, petróleo y alimentos como garantías que está en condiciones de ofrecer una Argentina salida de las aventuras ideológicas y dispuesta a vivir en el mundo real.

Como se ve, la política “interior” puede separarse de la “exterior” con fines analíticos. Una y otra se sostienen y refuerzan mutuamente en ciertas premisas y ciertas prioridades que no son sino la manifestación de voluntad política de determinados sectores. No hay un pragmatismo neutral entre la fe incondicional en el capitalismo neoliberal y la exploración de caminos alternativos.



CHINA Y ARGENTINA INICIARON UN MECANISMO DE COORDINACION ECONOMICA
Para fortalecer las relaciones
Ministros y funcionarios de ambos países abrieron ayer un diálogo estratégico para centralizar la agenda de comercio e inversión.
De Vido, Capitanich y Timerman con funcionarios de China.Imagen: Télam

La visita del presidente chino, Xi Jinping, a la Argentina ya está dando sus frutos: además de la veintena de convenios que el mandatario firmó ayer junto a su par Cristina Fernández de Kirchner, y de los canales de diplomacia a nivel jefes de Estado que quedaron abiertos tras este encuentro, ayer el canciller Héctor Timerman junto al titular de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (CNDR), Xu Shaoshi, dio comienzo al “mecanismo de diálogo estratégico para la cooperación y la coordinación económica” entre ambos países: un esquema de trabajo a nivel de segundas y terceras líneas que permita “centralizar una agenda extensa y dinámica en materia de comercio e inversiones” y “fortalecer las relaciones económicas bilaterales”.

Del encuentro participaron los ministros de Economía, Axel Kicillof; Industria, Débora Giorgi; Planificación Federal, Julio De Vido; e Interior y Transporte, Florencio Randazzo; además del titular del Banco Central, Carlos Fábrega; el presidente de YPF, Miguel Galuccio; y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; mientras que China estuvo representada por autoridades de la CNDR y por representantes de empresas y de instituciones financieras de ese país.

Este mecanismo de diálogo puesto en marcha ayer había sido acordado por los jefes de Estado de ambos países con el propósito de “centralizar” la agenda bilateral a través de un solo canal, con el objetivo de “fortalecer las relaciones económicas, profundizar la cooperación económica y comercial y promover el desarrollo económico y social de ambas naciones”. El mecanismo prevé la realización de reuniones anuales de alto nivel y la conformación de grupos de trabajo dedicados a áreas y proyectos seleccionados.

En esta primera etapa, se enfocarán en “proyectos prioritarios” en áreas como energía, infraestructura, telecomunicaciones, minería, agricultura, ganadería, pesca y finanzas. Durante la reunión se acordaron mecanismos para implementar las instrucciones impartidas a nivel presidencial para “promover la integración industrial, la cooperación empresarial, la transferencia de tecnología y el uso de monedas locales en el comercio” entre ambos países.

El canciller Timerman, además, acompañó al presidente Xi Jinping durante un acto de homenaje al general José de San Martín, que tuvo lugar en la plaza que lleva su nombre del barrio porteño de Retiro, frente a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. Como señal de respeto hacia la Argentina, Jinping depositó una ofrenda floral a los pies del monumento al libertador de este país, Chile y Perú.



ACUERDO CON CHINA PARA ACUEDUCTOS
Obras para Entre Ríos
El gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, expresó que el reciente acuerdo con China, para construir dos acueductos en esa provincia permitirá “seguir generando valor agregado”. Se trata de dos “obras de riego” que salen desde los ríos Paraná y Uruguay, y permitirán “regar 200 mil hectáreas y generar mayor competitividad en las cuencas maiceras, arroceras y cítricos”. Para el precandidato presidencial, “estos acueductos solucionarán el aprovisionamiento de agua dulce de gran cantidad de poblaciones que hoy tienen dificultades, en un proyecto transformador en la administración y el manejo de los recursos hídricos”.

Urribari sostuvo que “si bien la naturaleza nos dotó del curso de los ríos, antes de este gobierno nadie tuvo la decisión de llevar adelante políticas transformadoras que rompan los paradigmas establecidos”, y que es necesario “romper con esa idea de que los argentinos estamos destinados a ser proveedores de materias primas sin pensar en nuestro propio desarrollo”.

Entre Ríos “lidera varias cadenas de valor agregado en el país como aves, cítricos y arándanos, somos segundos productores de productos farmacéuticos, arroz, miel y sector forestal, y hemos crecido un 377 por ciento en las exportaciones”, afirmó el gobernador. “Vamos transformando poco a poco a Entre Ríos. Antes muchos de esos productos se exportaban sin valor agregado”, recordó en declaraciones radiales.

Respecto de la última cumbre de los países del Brics y la Unasur, de la que participó como invitada Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador entrerriano manifestó que Argentina “pidió un nuevo ordenamiento financiero global, donde resulte imprescindible que los bancos se hagan responsables ante las crisis que ellos mismos generan”.
Fuente:Pagina12





El presidente chino visitó el Parlamento y fue recibido por el vicepresidente Boudou y el titular de Diputados, Julián Domínguez
Xi Jinping: "La relación bilateral está en un punto de partida histórico"
El encuentro con los legisladores, entre ellos varios de la oposición, duró 45 minutos. El visitante expresó interés en los abundantes recursos agrícolas de la Argentina y dijo que el superávit comercial "no es un objetivo" para su país.
Agustín Álvarez Rey
Xi Jinping:
El presidente de la República Popular China, Xi Jinping, aseguró, en el marco de su visita al Congreso de la Nación, que su país está "dispuesto a hacer esfuerzos para que más productos argentinos ingresen al mercado chino" y ratificó su compromiso para "trabajar en la reforma del sistema financiero internacional".
Julián Domínguez, presidente de la Cámara Baja, y Amado Boudou, en su carácter de titular del Senado,recibieron ayer por la mañana al presidente de la potencia asiática en el Palacio Legislativo. En el encuentro, que se extendió por 45 minutos, Xi Jinping describió la bilateral que mantuvo el viernes con la presidenta Cristina Fernández como "muy fructífera" y destacó el hecho de que la relación entre ambas naciones haya llegado al nivel de "asociación estratégica".

Xi también recordó la poca superficie cultivable que tiene China, y en ese sentido expresó la necesidad de asegurar "entendimientos duraderos" con la Argentina que posee "abundantes recursos agrícolas". Aclaró que "el superávit comercial no  es un objetivo" para China, por lo que la apertura del mercado asiático a más productos no necesitará de la importación argentina. 

En ese marco, el vicepresidente Amado Boudou también destacó la "asociación estratégica integral" que une a la Argentina con la República Popular China, y subrayó que se trata del resultado de las "relaciones" que se profundizaron "durante estos diez años".

Como parte del Poder Ejecutivo, Boudou agradeció el acompañamiento de China en la causa Malvinas, y remarcó el respaldo de Argentina "al concepto de una sola China". Además, manifestó su agradecimiento por el apoyo del presidente Xi Jinping en el encuentro BRICS-Unasur respecto "a la situación con los fondos buitre en su intento por condicionar las políticas argentinas".

Domínguez, que compartió con Boudou el lugar central de la mesa ubicada en el Salón Delia Parodi, se expresó en un sentido similar y señaló que "la relación bilateral está en su mejor momento histórico", y se mostró entusiasmado con "que el ciclo que comienza sirva para profundizar y mejorar las relaciones con nuestros productores".

El titular de la Cámara Baja sostuvo además que el "ciclo que se inicia servirá para construir un desarrollo compartido en producción y comercio de granos". "Estamos ante un nuevo orden internacional con nuevos actores, donde los productores y comercializadores argentinos quieren ser sujetos protagonistas", afirmó.

"Debemos prepararnos para que nuestros recursos en materia alimentaria sean administrados por los argentinos y por los chinos sin la intermediación de las multinacionales, que se llevan la parte más importante de la riqueza que genera nuestro pueblo", remarcó Domínguez.

Xi Jinping, por su parte, coincidió con las apreciaciones y definió al momento que atraviesa la relación bilateral como "un punto de partida histórico". Además, el mandatario oriental destacó el trabajo realizado, tanto por Domínguez como por Boudou, en particular en los viajes que realizaron a China para fortalecer la relación bilateral. 

De la reunión participaron también el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Senadores, Ruperto Godoy (FPV), y el de Diputados, Guillermo Carmona (FPV), además del titular del Grupo Parlamentario de Amistad con China, Omar Perotti (FPV). Estuvieron también los diputados Pablo Tonelli (PRO), Margarita Stolbizer (GEN), Hermes Binner (P. Socialista), José Ignacio de Mendiguren (FR), Julia Perié (FPV) y Luis Basterra (FPV), como así también los senadores Pablo González (FPV) y Rodolfo Urtubey (FPV), entre otros.

La presencia de la oposición deja en claro la importancia que desde todos los sectores le otorgan a la relación con China. En ese sentido, Binner señaló que "más allá de las diferencias con el gobierno, la relación con el gigante asiático es una política de Estado" que debe ser apoyada, y coincidió con lo dicho un día antes por la presidenta.  

El diputado del PRO, Pablo Tonelli, se mostró conforme con la visita; "Es muy importante la relación con China. Así como es muy importante lo expresado hoy por el presidente, que sin que nadie le preguntara, manifestó la voluntad de equilibrar la balanza comercial".

En ese sentido Tonelli señaló que para lograr equilibrar esa balanza Argentina "debe buscar más allá de los commodities", aunque puede hacerlo dentro del propio sector agropecuario pero con la maquinaria. 

De cara al futuro, Tonelli, que participó de la comitiva que viajó al país oriental encabezada por Domínguez el año pasado, señaló que la relación con China "no sólo debe continuar, sino que se debe fortalecer", y remarcó: "Es una relación muy importante para el país y no para un gobierno." 

Más allá de lo protocolar del acto, los representantes de ambos países no pudieron dejar de lado lo sucedido en el Mundial de Fútbol que finalizó hace apenas una semana. El primero en poner el tema sobre la mesa fue el presidente Xi, quien resaltó el desempeño del seleccionado nacional en el último Mundial al que  felicitó por el segundo puesto obtenido. Xi Jinping se autodefinió como una persona a la que le gusta "mucho" ese deporte, y afirmó: "Con distintos acuerdos de cooperación también se podrá mejorar el fútbol en China con la ayuda de ustedes." 

El mandatario oriental, también  lamentó que el seleccionado chino no haya participado del Mundial, pero aseguró que el fútbol en su país "está creciendo". En este caso el guante lo recogió Domínguez, que vaticinó un futuro auspicioso para China en el fútbol, y aseguró que como "lo han logrado en lo económico y en lo social también, lo lograrán en el fútbol".

El presidente de la potencia asiática ingresó al Congreso por la explanada de Avenida Entre Ríos minutos antes de las 10 para, en primer lugar, ser recibido por en el Salón de las Provincias y luego  firmar el libro de visitantes en el Salón Azul.

Luego de realizar el recorrido que habitualmente llevan a cabo todos los presidentes cuando visitan el Congreso, Xi Jinping se dirigió al Salón Delia Parodi, donde se realizó la actividad central. Al término del encuentro, que se extendió por poco menos de 45 minutos, el presidente chino recibió presentes de sus anfitriones, entre ellos una camiseta de la Selección Argentina con su nombre y el número diez estampados en la espalda, que logró arrancarle la sonrisa más amplia de la mañana. 

Una vez terminada la actividad institucional, Xi Jinping partió rumbo a Luján junto a Julián Domínguez, para compartir una asado de campo, que se extendió por poco más de dos horas.  «
Algunas críticas desde la oposición
Los acuerdos con China no fueron bien recibidos por todos, desde ya. Desde el macrismo, el massismo y la Sociedad Rural cuestionaron el acercamiento entre ambos gobiernos. "El yuan es una moneda que no tiene inserción internacional", criticó Aldo Pignanelli, ex presidente del Banco Central y dirigente –asesor de Sergio Massa– del Frente Renovador. "Lo que hizo el país asiático es dar un crédito para importar máquinas y equipos chinos", agregó en Radio Mitre. El macrista Carlos Melconian, en tanto, aseguró que "el acuerdo financiero es una absoluta fantasía, como el que firmó Redrado en 2010, donde se supone que hay un aporte de yuanes para fortificar las reservas del Central. Ahí lo único importante son los dólares." Luis Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural, dijo en Radio El Mundo desconocer los acuerdos. "No sabemos a qué se ha comprometido. Pero de lo que estamos seguros es que no les creemos una palabra."
Cristina destacó la multipolaridad
La presidenta Cristina Fernández repasó en su cuenta de Twitter los encuentros internacionales de los que participó en los últimos siete días y aseguró que se trató de "una semana importante para la Argentina".  "Siete días de muchísimo trabajo", fue el comienzo del primer mensaje, antes de referirse a sus encuentros con Vladimir Putin y Xi Jinping y a su participación en la cumbre de Brasilia. 
"La aparición de nuevos actores va a permitir a nuestros países nuevas y mejores oportunidades, porque ya no va a ser posible un mundo donde unos dominen a otros, será el mundo de la cooperación y este deberá ser el nuevo modelo global." Y concluyó: "Es hora de valorar esta magnífica oportunidad, que tenemos en este mundo que vuelve a ser multipolar."
La jefa de Estado repasó las actividades internacionales de la semana que comenzó con la visita del mandatario ruso el sábado 12. "Con Vladimir Putin firmamos acuerdos en energía, comunicación, nucleares con fines pacíficos y judiciales", comenzó.  
Luego se refirió a la Cumbre de BRICS más Unasur. "BRICS: Cumbre importantísima de países emergentes, reclamamos reformas en los organismos multilaterales de crédito y políticos", sintetizó.   
Finalmente se refirió a la visita de Estado del presidente de China que comenzó ayer y la definió como "fundacional en las relaciones China-Argentina". 
La jefa de Estado sostuvo que "esta es una nueva etapa de asociación estratégica integral. Una jerarquización de la relación entre ambas naciones."
Ministros, optimistas por los acuerdos
M.P
El gobierno nacional vivió la visita del presidente chino, Xi Jinping, como uno de los hechos políticos más importantes del año. La cantidad de acuerdos que se firmaron, y el significativo avance en la ejecución de los proyectos alentaron el optimismo y las definiciones enfáticas. "Es un hecho histórico, de un impacto muy trascendente para el presente y el futuro", aseguró el ministro de Justicia, Julio Alak, en diálogo con Tiempo Argentino. Entre todas las medidas que se anunciaron el viernes en el Salón de las Mujeres del Bicentenario, los funcionarios destacaron sobre todo el swap (convergencia de reservas) por 11 mil millones de dólares entre el Banco Central de la República Argentina y la banca privada y estatal del país asiático. "La presidenta ha sido muy clara. El swap es muy bueno para la Argentina, para darle estabilidad a nuestra moneda", subrayó el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, ante la consulta de este diario.
El impacto que generó la visita del mandatario chino a la Casa Rosada, donde fue tratado con todos los honores, fue otra señal de lo que en el oficialismo definen como un proceso de tránsito hacia un mundo multipolar. Anteayer, el propio Xi reconoció, traductora mediante, "los esmerados arreglos que le dispensaron" en su primer día en Buenos Aires. "Es una de las visitas que ha promovido más acuerdos de una forma integral para el desarrollo de la economía argentina. Y hoy, en un mundo multicultural, uno no puede manejarse con un liderazgo único. China ha dado una muestra clara de su decisión de ser un actor principal en la multipolaridad global", planteó Alak. 

Experimentado en el trabajo conjunto con los chinos (por la compra de material rodante para los trenes), Randazzo aseguró que la relación comercial "con un gigante como China" es fundamental para la Argentina. "Tenemos una muy buena experiencia en el plazo de entrega y ejecución", señaló.
Fuente:TiempoArgentino 




Sábado 19 de Julio de 2014
Cristina, sobre los acuerdos con Rusia y China: "Es hora de valorar esta oportunidad"
La jefa de Estado repasó a través de su cuenta en la red social Twitter los distintos encuentros internacionales de los que participó en los últimos 7 días y aseguró que se trató de "una semana importante para la Argentina".
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró hoy que "la aparición de nuevos actores va a permitir a nuestros países nuevas y mejores oportunidades", al referirse a los encuentro bilaterales de Argentina con China y Rusia y a la cumbre Brics-Unasur que se desarrolló en Brasilia.

La jefa de Estado repasó a través de su cuenta en la red social Twitter los distintos encuentros internacionales de los que participó en los últimos 7 días y aseguró que se trató de "una semana importante para la Argentina".

"7 días de muchísimo trabajo", fue el comienzo primer mensaje que escribió la mandataria en la red social, antes de referirse a sus encuentros con Vladimir Putin y Xi Jinping y a su participación en la cumbre en la que se reunieron los presidentes de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica con sus pares de la Unión de Naciones Suramericanas.

Tras una seguidilla de mensajes, la mandataria aseguró: "La aparición de nuevos actores va a permitir a nuestros países nuevas y mejores oportunidades, porque ya no va a ser posible un mundo donde unos dominen a otros, será el mundo de la cooperación y este deberá ser el nuevo modelo global".

Y concluyó: "Es hora de valorar esta magnífica oportunidad, que tenemos en este mundo que vuelve a ser multipolar".

La jefa de Estado llegó a esa reflexión tras una minuciosa descripción de las actividades internacionales de la semana que comenzó con la visita del mandatario ruso el sábado 12.

"Con Vladimir Putin firmamos acuerdos en energía, comunicación, nucleares con fines pacíficos y judiciales", comenzó.

Luego se refirió a la Cumbre de Brics más Unasur en Brasilia a la que asistió el miércoles.
"BRICS: Cumbre importantísima de países emergentes, reclamamos reformas en los organismos multilaterales de crédito y políticos", sintetizó.


"La aparición de nuevos actores va a permitir a nuestros países nuevas y mejores oportunidades, porque ya no va a ser posible un mundo donde unos dominen a otros, será el mundo de la cooperación y este deberá ser el nuevo modelo global".



Además remarcó que "BRICS ha constituido un banco de desarrollo que apunte a lo comercial, a lo infraestructural" y "también a poner orden en unas finanzas internacionales absolutamente desquiciadas".

"Van surgiendo instituciones que cuestionan los organismos multilaterales que no hacen más que complicar la vida de los pueblos", escribió.

En ese marco sostuvo: "En BRICSConUnasur planteamos que un nuevo ordenamiento financiero global, no solamente es justo y equitativo, sino que es imprescindible".

Finalmente se refirió a la visita de Estado del presidente de China que comenzó ayer y la definió como "fundacional en las relaciones China-Argentina".

Xi Jinping "estuvo acompañado por la delegación más numerosa que recordemos, funcionarios y unos 200 empresarios", remarcó.

La jefa de Estado sostuvo que "esta es una nueva etapa de asociación estratégica integral. Una jerarquización de la relación entre ambas naciones".

Tras esas apreciaciones, la mandataria enumeró los convenios firmados durante la visita del presidente chino,

El primer convenio al que se refirió fue el de "financiamiento de USD 4.714 millones para represas hidroeléctricas Néstor Kirchner y Jorge Cepernic en de Santa Cruz".

El ministerio de Comercio de China y el Banco Central "firmaron acuerdo de swap por USD 11 mil millones para equilibrio y estabilidad monetaria", siguió.

Y la enumeración continuó: "Contrato para obras en el ferrocarril Belgrano Cargas por 2.400 millones de dólares. Convenio para el financiamiento chino de la compra de 11 embarcaciones para dragado por 423 millones de dólares. Dos convenios para la construcción de la Cuarta Central Nuclear Argentina".

Entre otros detalles que brindó la presidenta a través de Twitter, destacó que "YPF y la Corporación del Banco de Desarrollo de China firmaron apoyo mediante instrumentos financieros para la industria de hidrocarburos".

Además recordó que Xi Jinping le dijo: "Mis propósitos en esta visita consisten en promover el desarrollo y ampliar la cooperación mutua".
Fuente:Infonews                  

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