Martes, 07 de octubre de 2014
Un juicio donde victimarios interrogan a sus víctimas
Se iniciaron las audiencias orales en la megacausa Área Paraná. El represor Jorge Appiani pudo interrogar a una de sus víctimas. “Ha sido tremendamente violento”, dijo el querellante Ayala
ahoffman@uno.com.ar
Alfredo Hoffman
Un juicio donde victimarios interrogan a sus víctimas
Se iniciaron las audiencias orales en la megacausa Área Paraná. El represor Jorge Appiani pudo interrogar a una de sus víctimas. “Ha sido tremendamente violento”, dijo el querellante Ayala
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Alfredo Hoffman
Leandro Ríos. Juez de la causa. Foto: UNO/Juan Ignacio Pereira
En el banquillo. Appiani, represor y abogado, formuló las preguntas que se hicieron a los comparecientes. Fotos:UNO/Juan Ignacio Pereira
“Esta última parte de la audiencia ha sido tremendamente violenta. Pienso sobre todo en mis compañeras mujeres, que han sido violadas por estos hijos de puta y van a tener que someterse a este interrogatorio. Y escuchar de nuevo que este tipo me está haciendo preguntas a mí es totalmente violento”. Así finalizó su intervención en la audiencia de ayer el expreso político Eduardo Ayala, en el juicio por lesa humanidad que tramita ante el Juzgado Federal de Paraná. En esta causa, que se realiza por escrito por aplicación de un código procesal de 1880, Ayala estuvo obligado a contestar preguntas efectuadas por el imputado Jorge Appiani, el mismo que interrogaba a los secuestrados durante la dictadura. Eran preguntas vinculadas con su militancia en los 70 que pretendían reinstalar la Teoría de los Dos Demonios.
Ayer se iniciaron las audiencias orales en la etapa de plenario de la megacausa Área Paraná, en la cual se investigan delitos de lesa humanidad cometidos en la región durante la última dictadura cívico-militar. La jornada tuvo como nota saliente la aceptación de parte del juez Leandro Ríos de algunas de las preguntas formuladas por el imputado Appiani hacia el querellante Ayala. Antes de Ayala declaró Alicia Dasso, quien realizó lo que se denomina “ratificación” de sus anteriores testimoniales y acusó a Appiani de haber estado presente cuando fue sometida a un interrogatorio encapuchada en la Unidad Penal N° 1 de Paraná y fue obligada a firmar una declaración falsa.
A su turno Ayala, además de ratificar sus testimoniales, debió soportar un interrogatorio armado por Appiani y efectuado por intermedio del juez, en lo que se conoce como “absolución de posiciones”. Se trataba de afirmaciones sobre las cuales el testigo, por ser querellante en la causa, debía manifestar si eran verdad o si eran falsas.
El represor, quien además de exmilitar es abogado y ejerce su autodefensa, preparó 29 afirmaciones sobre las actividades políticas que desempeñaba Ayala antes del golpe de Estado y sobre el proceso en su contra en los Consejos de Guerra de la dictadura. Desde la querella pidieron la inconstitucionalidad de la absolución de posiciones –a través del abogado Marcelo Baridón– pero el juez rechazó el planteo luego de tomarse un extenso cuarto intermedio para analizar el tema. De todos modos, no hizo lugar a varias de las preguntas por considerarlas improcedentes.
Ayala sorteó la situación sin caer en las trampas del pliego que fue escrito a mano por Appiani y entregado en sobre cerrado. Finalmente, aseguró que se sintió nuevamente interrogado por el mismo represor que tenía a su cargo tomar declaración a los presos políticos en los consejos de guerra de la dictadura.
“No entiendo cómo se puede entrar en esta situación teniendo como válido lo arrancado bajo tortura. Carece totalmente de sentido”, agregó. Ayala había descripto a los consejos de guerra como verdaderos “circos”, donde no se respetaba ninguna garantía de los presos políticos. La audiencia finalizó con el público entonando canciones contra los responsables del genocidio, en respuesta a la situación planteada en la audiencia.
Antes de ser sometido a la “absolución de posiciones”, Ayala debió responder a preguntas de Appiani vinculadas con supuestas contradicciones en las testimoniales que prestó en el sumario militar efectuado por los represores, en 1981 ante el juez Jorge Enriquez en la Unidad Penal de La Plata y en sede de la Justicia federal en mayo de 1983 y –luego de reabierta la causa– en 2008.
El querellante le quitó todo valor a la declaración que le obligaron a firmar, bajo amenazas, quienes lo tenían secuestrado en 1976, en lo que denominó “un circo” y una “puesta en escena total de un supuesto juicio”. En esos consejos de guerra –fue sometido a dos: uno en la Unidad Penal 1 de Paraná y otro en el Comando de Brigada– estaba Appiani como auditor y con voz de mando.
Aclaró, por si hacía falta, que en su declaración de 2008 pudo contar más detalles de lo vivido porque anteriormente no existían garantías y “una cosa es ser indagado y otra es ser querellante”. Además expresó: “Antes la memoria estaba condicionada por el terror. Si en esa época decía la décima parte de lo que digo ahora, no llegaba ni a la esquina”.
Esta causa se tramita por el antiguo Código de Procedimientos en Materia Penal, vigente al momento de iniciada la investigación con la recuperación de la democracia. Allí se establece que el desarrollo del proceso se realiza de manera escrita, lo cual obstaculiza la difusión de los hechos ventilados, en este caso de gran significación histórica. Por este motivo, organismos de derechos humanos y querellantes solicitaron al juez Ríos que los testimonios en la presente etapa de plenario (equivalente a la instancia oral en el nuevo Código) se realicen de manera oral y pública, petición que fue avalada por el magistrado.
En la causa se investigan secuestros y torturas en centros clandestinos de detención de la costa del Paraná contra 52 personas, cinco ellas víctimas de desaparición forzada: Claudio Fink, Victorio Erbetta, Carlos Fernández, Juan Alberto Osuna y Pedro Sobko. Por esos delitos imprescriptibles están imputados los exmilitares José Appelhans, Jorge Appiani, Oscar Obaid y Alberto Rivas, el expolicía federal Cosme Demonte, la excarcelera Rosa Bidinost, el expolicía Carlos Zapata y el médico Hugo Mario Moyano.
Rechazan la revictimización de testigos en la causa
La Multisectorial de Derechos Humanos manifestó su “profunda preocupación” por la revictimización a la que serán sometidas las víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura en el marco de la causa Área Paraná (cuya instancia de plenario oral y público comenzó ayer en la capital entrerriana) de persistir la posibilidad de que el represor Jorge Humberto Appiani, en ejercicio de su defensa, pueda interrogarlas durante el proceso.
En un comunicado, los organismos afirmaron que dicha situación tuvo lugar cuando el militar imputado presentó un escrito con 29 postulados a los que se debía responder por sí o por no, los cuales eran “en su mayoría absolutamente impertinentes y plagados de prejuicios”, y que le fueran efectuados mediante el juez Leandro Ríos a la víctima-querellante Eduardo Ayala.
Esto sucedió luego de que el magistrado rechazara el pedido de inconstitucionalidad de la absolución de posiciones solicitado por las querellas, que previamente y junto al Ministerio Público Fiscal observaron la gran mayoría de esas afirmaciones por contener infinidad de adjetivos y juicios tendenciosos, difamatorios e impertinentes.
Tal como advirtió Ayala ante el juez, la Multisectorial consideró que este mecanismo es “violento, revictimizador e inquisitivo, ya que somete a las víctimas de represores como Appiani a interrogatorios sobre su vida personal y militancia política similares a aquellos llevados a cabo en los ‘Consejos de Guerra’, parodia de juicio donde los militares ‘juzgaban’ a los detenidos en cautiverio y sin ninguna garantía constitucional”.
Algunas de las posiciones que Appiani presentó en sobre cerrado media hora antes de la audiencia, y que debían ser contestadas de manera afirmativa o negativa, contenían afirmaciones consideradas “bizarras” por los organismos, como que la víctima “accedió a cargos públicos con posterioridad a 1983 por el solo antecedente de su militancia en Montoneros y su detención durante el gobierno militar”, como así también afirmaciones extraídas de su declaración en cautiverio que “suscribió voluntariamente, sin ningún tipo de apremios ilegales ni vejámenes” en el acta de acusación que le imputara el fiscal del Consejo de Guerra.
“De persistir el uso de esta herramienta, es posible que víctimas de tortura, vejaciones y violaciones sexuales sean nuevamente interrogadas por aquellos que fueron responsables de esos ilícitos. Es por ello que manifestamos nuestra profunda preocupación al respecto y rechazamos esta práctica oscurantista”, finaliza el comunicado.
Fuente:DiarioUnoER
06.10.2014
Eduardo Ayala se consideró muy violentado por tener que contestarle a Appiani
Causa Área Paraná: Víctima de torturas debió responder preguntas de su antiguo interrogador
Apppiani al bajar del celular que lo condujo al juicio la semana pasada.
Eduardo Ayala, un querellante en la Causa Área Paraná, que fue sometido a torturas y vejaciones mientras estuvo preso de la última dictadura cívico militar, consideró "tremendamente violento" que uno de los imputados por delitos de lesa humanidad y que ejerce su propia defensa por ser abogado, el capitán (R) Jorge Appiani, lo haya vuelto a interrogar a través de un cuestionario en el inicio de las audiencias públicas de esa causa.
Eduardo Ayala se consideró muy violentado por tener que contestarle a Appiani
Causa Área Paraná: Víctima de torturas debió responder preguntas de su antiguo interrogador
Apppiani al bajar del celular que lo condujo al juicio la semana pasada.
Eduardo Ayala, un querellante en la Causa Área Paraná, que fue sometido a torturas y vejaciones mientras estuvo preso de la última dictadura cívico militar, consideró "tremendamente violento" que uno de los imputados por delitos de lesa humanidad y que ejerce su propia defensa por ser abogado, el capitán (R) Jorge Appiani, lo haya vuelto a interrogar a través de un cuestionario en el inicio de las audiencias públicas de esa causa.
“Que este tipo me esté preguntando otra vez es tremendamente violento”, dijo Ayala tras responder un cuestionario de 27 preguntas elaboradas por Appiani, quien está imputado por delitos de lesa humanidad cometidos mientras se desempeñaba como auditor de la Segunda Brigada de Caballería Blindada de Paraná en Entre Ríos.
Durante la audiencia de hoy, Ayala tuvo que ratificar sus testimoniales y luego contestar el interrogatorio del Appiani, en lo que se conoce como “absolución de posiciones”, un mecanismo en el cual el testigo, por ser querellante, debe manifestar si las preguntas son verdaderas o falsas. La querella planteó la inconstitucionalidad de la absolución de posiciones, pero el juez federal de Paraná, Leandro Ríos, luego de un cuarto intermedio, rechazó el pedido.
Ayala sostuvo que, a causa del mecanismo que se sigue en la causa, se sintió nuevamente interrogado por Appiani, quien tuvo a su cargo tomar declaraciones a los presos políticos en los consejos de guerra del gobierno militar.
“No entiendo cómo se puede entrar en esta situación teniendo como válido lo arrancado bajo tortura. Esto carece totalmente de sentido”, recalcó Ayala al criticar el procedimiento.
La causa Area Paraná se tramita por el antiguo Código de Procedimientos en Materia Penal, es decir de manera escrita. La Multisectorial de Derechos Humanos de Paraná, los querellantes y las víctimas solicitaron reiteradamente al juez Ríos que los testimonios de la etapa de plenario se realicen de manera oral y pública, una petición que finalmente fue aceptada por el magistrado.
En la causa se investigan secuestros y torturas en centros clandestinos de detención de la costa del Paraná contra 52 personas. De ese total, se encuentran desaparecidas Claudio Fink, Victorio Erbetta, Carlos Fernández, Juan Alberto Osuna y Pedro Sobko.
Por esos delitos están imputados los ex militares José Appelhans, Jorge Appiani, Oscar Obaid y Alberto Rivas; el ex policía federal Cosme Demonte, la directora de la Cárcel de Mujeres de Paraná, Rosa Bidinost, el ex policía entrerriano Carlos Zapata y el médico militar y de Institutos Penales, Hugo Moyano.
En la audiencia de hoy también tuvo que hacer una ratificación de sus anteriores testimoniales, la ex detenida política Alicia Dasso, quien fue secuestrada en 1976 y permaneció detenida hasta 1982.
Ayala y Dasso ratificaron en la audiencia que bajo amenazas y torturas Appiani los interrogó encapuchados y luego los obligó a firmar una declaración falsa incriminándolos.
Fuente:Telam



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