17 de diciembre de 2014

PRIMER DIA DEL JUICIO POR EL ASESINATO DE SILVIA SUPPO.

 PRIMER DIA DEL JUICIO POR EL ASESINATO DE SILVIA SUPPO
"Todo se nos fue de control"
El objetivo del ataque era el robo,
admitieron Sosita y su primo Cóceres en
la indagatoria. Declararon dos policías.
Por Juan Carlos Tizziani

Desde Santa Fe
El local de Suppo en la ciudad de Rafaela
En el primer día del juicio por el asesinato de Silvia Suppo, los dos presos por el crimen admitieron ayer ante el Tribunal Oral de Santa Fe que los juzga que el objetivo del ataque era el robo, pero no el homicidio. Rodrigo Sosa ("Sosita") y su primo Rodolfo Cóceres aceptaron una indagatoria sin preguntas sobre aquella mañana aciaga del lunes 29 de marzo de 2010, cuando ingresaron al negocio de Silvia, en el centro de Rafaela, mientras ella estaba sola e indefensa. "Fuimos a robar y eso fue lo que pasó", dijo Sosa. "Fuimos a buscar la plata, no a quitarle la vida a nadie. Todo se nos fue de control", repitió al rato Cóceres. Y ahí terminó la indagatoria. Después, arrancó la ronda de testigos con dos policías de Rafaela que se desmintieron entre sí: una suboficial que operó como secretaria de actuaciones, Lorena Lovaiza, que en la etapa de instrucción dijo que había ingresado al local y ayer se contradijo al afirmar que no atravesó el umbral de la puerta y desde allí pudo ver una mancha de sangre que estaba en el fondo del local, a casi diez metros. Su ex jefe, el subocomisario Ricardo Cabrera, la desmintió: "Eso es imposible". Lo que significa que ya comienzan a quedar a la vista los puntos oscuros de la trama.

A la mañana, tras la lectura del requerimiento de elevación a juicio, la querella y la defensa impugnaron el debate. Los abogados de Hijos, Lucila Puyol y Guillermo Munné y su colega de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación pidieron la suspensión del juicio porque aún hay recursos pendientes ante la Cámara de Casación Penal y la Corte Suprema de Justicia. Mientras que el defensor público Martín Gesino, impugnó tres procedimientos policiales que podrían hacer caer la causa: la declaración de Sosa y Cóceres en sede policial en la que se autoincriminaron y "nunca se le leyeron sus derechos" y un allanamiento en la casa de la familia de Sosa que "no se sabe de dónde surgió" y el testimonio de la ex concubina de Cóceres que fue detenida y le tomaron una declaración para involucrar a su ex pareja, cuando eso no se puede hacer. El Tribunal rechazó los planteos de la querella, pero postergó una resolución sobre las nulidades que interpuso la defensa hasta el momento de dictar sentencia, en febrero del año que viene.

A la tarde, el Tribunal indagó Sosa y Cóceres. La jueza María Ivón Vella, que preside el juicio, tardó más de veinte minutos en completar los datos personales de los imputados. Sosa no sabe ni su número de documento de identidad. Cóceres le dijo que lo había perdido en una comisaría. Los dos están contra la pared, con un custodio al lado y otro en el medio de ambos, que les aprietan las esposas apenas se levantan.

¿Van a declarar?", les propuso ayer la jueza. Los dos le contestaron que sí.

"Tengo dos palabras para decir", manifestó Sosa. "Fuimos a robar y eso fue lo que pasó", dijo.

¿Es es lo que quiere decir? -le preguntó Vella.

Sí.

¿Va a contestar preguntas?

No- cerró Sosa.

Cóceres había sido retirado de la sala, así que apenas declaró su primo, lo volvieron a traer al juicio. "Voy a decir un par de palabras. Fuimos a buscar la plata, no a quitarle la vida a nadie. Todo se nos fue de control", afirmó.

¿Eso qué significa? -quiso saber otro de los jueces del Tribunal, José María Escobar Cello. Cóceres repitió el libreto: "Fuimos a robar y eso fue lo que pasó", insistió. Las mismas palabras que había dicho Sosa, a quien no había escuchado. Munné pidió entonces que las declaraciones se transcriban en forma textual en el acta, pero con la aclaración de lo que uno de ellos había deslizado, que eran "por indicación de su abogado", el doctor Gesino.

"Las audiencias están grabadas", le recordó Vella.

La primera testigo tenía que ser una vecina de Silvia, que también fue la primera en auxiliarla después del ataque, pero faltó por un problema de salud. Siguieron entonces dos policías de Rafaela que redactaron el primer informe del hecho, confeccionaron el croquis y hasta participaron en un allanamiento a la casa de la familia de Sosa. Ayer se desmintieron entre sí. La suboficial Lovaiza operó como "secretaria de actuaciones" en las horas siguientes del crimen, en la instrucción dijo que ingresó al local de Suppo, pero ayer declaró que sólo se había quedado en la puerta a mirar desde afuera. Un secretario del Tribunal le exhibió su testimonio en primera instancia para refrescarle la memoria. "No lo recordaba, pasaron cuatro años", se excusó. Antes había dicho que vio "manchas de sangre" que según su ex jefe, el subcomisario Cabrera, estaban en el fondo de local. "¿Las manchas se podían ver desde la puerta?", le preguntaron. "Es imposible", contestó Cabrera.
Fuente:Rosario12




Abogados de la familia Suppo piden postergar el juicio
“No cumplieron investigaciones requeridas”
16/12/2014
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Los abogados de la familia de Silvia Suppo se opusieron al inicio del juicio a dos asesinos confesos, debido a que todavía no se resolvieron -según ellos- cuestiones preliminares y pidieron que investiguen a fondo si fue un crimen político.

Este martes arrancó en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe el juicio contra los dos presuntos asesinos de Silvia Suppo, ex detenida-desaparecida durante la última dictadura cívico militar, y que fue ultimada a puñaladas hace cuatro años en Rafaela.

Guillermo Muné, abogado de los hijos de Suppo, y Lucila Puyol, abogada querellante, solicitaron la postergación del juicio, por lo que el Tribunal debe resolver primero si hace lugar a ese pedido y de ser así, postergar el inicio del juicio, o de lo contrario, comenzar con el proceso a los acusados Rodolfo Valentino Cóceres y Rodrigo Ismael Sosa.

En la apertura de la jornada de este martes, el Tribunal procedió a la lectura de la requisitoria y luego pasaría a analizar el pedido de los letrados de los hijos de Suppo.
“Nos oponemos al inicio del juicio porque hay recursos en trámite, no se cumplieron investigaciones que requerimos sobre la seria posibilidad de otros autores del crimen y no los que están detenidos, otros ilícitos y otros móviles”, explicó Muné, representante legal de los hijos de Suppo, Andrés y Marina Destéfani. “Silvia Suppo dio en su momento un valiente testimonio en la Causa Brusa, y luego fue asesinada”, recordó, y acotó que “creemos que esta causa no se condice con su importancia”.

El abogado añadió que “fue un asesinato con ensañamiento, con características que no se corresponden con un hurto simple, y fue a sólo 3 meses de la declaración” en el juicio por delitos de lesa humanidad que condenó al ex juez Víctor Brusa.

Por su parte, Lucila Puyol, abogada querellante, aseguró que “queremos establecer primero si fue un crimen común o un crimen político” y así “llegar a este juicio con todas las hipótesis investigadas, cosa que no ocurrió y por eso pedimos postergación”.

“La expectativa es que la audiencia de hoy (martes) sea suspendida, hay un recurso de nulidad que no fue resuelto, planteado por nosotros, y otro extraordinario de queja planteado por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, que deben ser tratados en las cuestiones preliminares”, enfatizó.

En tanto, Andrés Destéfani dijo en diálogo con Télam que “esperamos que se haga justicia, que se investiguen las cosas. Queremos llegar a la instancia final agotando todas las medidas investigativas y dilucidar quien mató a mi mamá”.

“La recuerdo como ella era, en su forma de ser, sus valores, es un recuerdo muy vivo, muy latente. La recuerdo como una persona honesta, valiente, sincera, una gran madre. Nunca nos cerró el tema de que fue un robo. Queremos que se investigue a fondo. Hay contradicciones entre los dos detenidos, hay personas que afirman que vieron a otras personas en la zona, hay muchas cosas que no quedaron claras”, aseguró.

El Tribunal, integrado por María Ivón Vella, José María Escobar Cello y Luciano Lauría, juzga a los imputados Rodolfo Valentino Cóceres, de 26 años, y Rodrigo Ismael Sosa, de 22, quienes en el proceso de instrucción de la causa confesaron el crimen.

El homicidio es investigado por la justicia federal debido a una resolución de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que ordenó que se ventile la causa en ese fuero hasta tanto se descarte por completo que no hubo un móvil de tinte político.

Silvia Suppo fue apuñalada en su comercio del centro de Rafaela el 29 de marzo de 2010, tras declarar en el juicio que condenó al ex juez federal Víctor Brusa a 21 años de prisión por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada, vejaciones, apremios ilegales, coacción y tormentos ocurridos tras su secuestro.

Corría marzo del `77 y Silvia tenía 17 años cuando fue secuestrada junto a su hermano, Rogelio, y un amigo, Jorge Destéfani, que luego sería su esposo. Permaneció en cautiverio en la Comisaría Cuarta de Santa Fe y en el centro clandestino de detención La Casita, donde fue violada en diversas ocasiones y quedó embarazada.

Luego se le practicaría un aborto, a cargo de la entonces carcelera policial María Eva Aebi. Según consta en su declaración, Suppo identificó a Mario Facino como jefe de la comisaría donde estuvo secuestrada, y a Juan Perizotti como cabecilla de la Guardia de Infantería Reforzada.

A raíz de estas identificaciones y del detallado testimonio de violaciones y torturas, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe condenó a 23 años de prisión a Héctor Colombini y Eduardo Ramos, jefe de la Dirección de Drogas Peligrosas y policía respectivamente.

Asimismo dispuso 22 años para Perizotti, 21 a Brusa, 20 a Mario Fascino, ex jefe del Comando Radioeléctrico de Santa fe y de la comisaría cuarta, y 19 años a la carcelera Aebi.
Fuente:RedaccionRosario






CAUSA SILVIA SUPPO
La defensa de los imputados denuncia irregularidades
RAFAELA NOTICIAS entrevistó a Marina Destefani, quien declaró en el juicio oral y público a dos de los responsables del asesinato de Silvia Suppo. El juicio es rechazado por los familiares y organismos de derechos humanos por considerarlo inconducente, denuncian la falta de investigación de la hipótesis de crimen político. Los abogados defensores de los autoimplicados denuncian las mismas irregularidades policiales que la querella.Foto ampliada     

  • Marina Destefani
En la mañana de este martes, en la ciudad de Santa Fe comenzó el juicio oral y público a dos de los responsables del asesinato de Silvia Suppo. Marina y Andrés Destefani, hijos de Silvia, declararon y presenciaron toda la jornada.

Desde RAFAELA NOTICIAS hablamos con Marina, quién –al igual que HIJOS Santa Fe, Espacio Verdad y Justicia por Silvia Suppo y otras organizaciones- sostiene que no se debería haber elevado a juicio, “porque no hubo ninguna medida nueva, se niegan a reconstruir los hechos, no cambia la situación penal de los autoimplicados, y puede ser declarado nulo porque si solo se investiga esta parte queda como homicidio en situación de robo y la Justicia Federal no tiene competencia para juzgar”.

Otro de los aspectos que le resulta sospechoso a los familiares y organismos de los Derechos Humanos, “es la composición del Tribunal Oral Federal (TOF), a raíz del cambio de composición de los jueces el tribunal modificó la postura, siendo que dos veces anteriores nos había fallado a favor diciendo que no había que elevar a juicio. Ahora que uno de los integrantes es amigo de Brusa (ex juez federal condenado por delitos de lesa humanidad), y no se aparta. Todas esas condiciones hacen que este juicio para nosotros sea inconducente”.

De esta forma sólo se estaría juzgando sólo la hipótesis de robo, aunque con el compromiso de continuar investigando la hipótesis de crimen político. “Lo que se dice verbalmente es que sí, -afirmó Marina- pero lo que vemos es que el expediente no avanza, no se proponen medidas, no se hace peritaje, solamente se eleva a juicio”.

Pero la sorpresa, según el relato de Marina, fueron las acusaciones de la defensa de Sosa y Cóceres: “Coincidieron la defensa y la querella en el accionar irregular de la policía, quedó muy claro que la primera parte a cargo de Mognaschi, su secretaria y fiscal fue muy irregular”.

“Lo que denuncian son algunos allanamientos y el condicionamiento de los culpables, a la hora de ser tomada la indagatoria por la policía, no tenían asesoramiento legal, uno de ellos es analfabeto y no le explicaron bien el procedimiento”, aseguró la hija de Silvia Suppo.



En relación a la declaración de los policías Lovaiza y Cabrera, también las encontraron inconsistente ya que “no recordaban nada y se contradecían entre sí”.
Fuente:RafaelaNoticias

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