18/03/2015
Vecinos y organizaciones sociales marcharon desde el Hospital de Emergencia Clemente Álvarez, donde está internado un joven baleado por una presunta banda narco, hasta el centro cultural Comunidad Rebelde de Villa Banana, lugar en el que fue atacado el muchacho, quien participa de la agrupación territorial CUBA.
Según denunciaron los manifestantes, la madrugada del sábado 7 de marzo, en la previa de una jornada cultural organizada por los militantes de CUBA-MTR, el joven Sergio David, de 27 años e integrante de la organización, recibió tres disparos en inmediaciones de la canchita de fútbol ubicada en 27 de febrero y Pascual Rosas, provenientes de un grupo de personas que se trasladaban en moto. Los vecinos y dirigentes sociales de Villa Banana no tienen dudas en señalar como responsables del ataque al líder de una banda narco y “sus soldaditos”.
“No hay ausencia del Estado, al contrario, está muy presente a través de criminales”, reflexionó el referente de Cuba, Iván Moreyra, en diálogo con este medio.
El dirigente de la organización que trabaja socialmente en Villa Banana recordó que arrancaron el año “con un vecino muerto por bandas que se dedican al narcotráfico” y “con dos compañeras exiliadas del barrio por amenazas de estos personajes”. “Y ahora que queríamos retomar la actividad, oh casualidad, un compañero de la juventud, fue baleado a la madrugada y está internado en grave estado en el Heca (Hospital de Emergencias Clemente Álvarez)”, añadió Moreyra.
Para los vecinos y militantes del barrio, los ataques fueron responsabilidad de la narcobanda de “Pandu”, denunciada por haber montado el búnker donde ahora se erige el Centro Cultural Comunidad Rebelde y por el asesinato de Javier Barquilla, cometido el 2 de febrero.
“Arrancamos el año –repasó Moreyra– con un vecino trabajador, como era Javier, asesinado por esta banda que se dedica al narcotráfico y a reclutar pibes desesperados; luego vino el exilio forzado del barrio de nuestras dos compañeras que se animaron a denunciar a este conocido narcotraficante de la zona”.
“Esto nos desmoraliza porque los muertos siguen siendo los trabajadores y los pibes de los barrios, y no es casualidad que justo cuando anunciamos una actividad para retomar el laburo en el barrio, balearon a un compañero nuestro”, analizó el militante de CUBA.
Javier Barquilla
Moreyra describió cómo fue el episodio que terminó en el asesinato de Javier Barquilla en febrero pasado. “Lo de Javier se dio en un contexto en el que actuaron varios soldaditos al mando de Pandu que se dedican a robar casas”, sostuvo el militante, y continuó: “Un vecino indignado les reprochó por qué le robaban y se armó una gresca, en la que intervino Javier, que es cuñado del vecino robado, entonces vino uno de estos personajes y lo asesinó impunemente a sangre fría”.
Tras el crimen de Barquilla, hubo denuncias y movilizaciones a los tribunales provinciales de Rosario de los vecinos y las organizaciones del barrio, pero también vinieron “las amenazas a las compañeras que hicieron la denuncia públicamente y que, por cuestiones de seguridad y riesgo de su vida, tuvieron que irse (de Villa Banana)”.
El militante manifestó su preocupación frente a la falta de acción de la justicia y la policía o su “connivencia con las bandas criminales”. “Nos llama la atención que los vecinos saben donde están estos personajes y ni la policía ni los fiscales no lo sepan, a pesar de que la denuncias están hechas”, aseguró.
Por último, Moreyra indicó que sus compañeras amenazadas no están ingresadas a ningún programa de protección de testigos. “El programa de protección se lo estamos dando las organizaciones, estamos supliendo el rol del Estado”.
El centro cultural
Iván Moreyra explicó que el centro cultural Comunidad Rebelde nació tras el “boom” del año pasado “cuando la Municipalidad se acordó de golpe que existían los búnkers y salió a arrasarlos con las topadoras”, y añadió: “Pero el verdadero laburo y la lucha contra el narcotráfico en los barrios se viene dando desde estos espacios, y lo venimos sosteniendo nosotros, en palabras y hechos, incorporando a chicos en programas educativos, entre otras propuestas”.
El dirigente social contó que en el centro cultural, que se viene construyendo con materiales reciclables, brindan varios talleres “en los que se apuesta por la inclusión de los pibes”.
Entre las diferentes actividades que realizaron en el barrio desde la organización, Moreyra destacó el encuentro futbolístico entre jugadores canayas y leprosos del año pasado.
“Pudimos recuperar el potrero del barrio, donde con jugadores de Central y Newell’s reeditamos el clásico, para aportar a la lucha contra la violencia en el fútbol y para que vuelvan los hinchas visitantes a las canchas”, comentó el joven, y luego afirmó: “Porque como venimos sosteniendo, los violentos no son los hinchas ni la familia del fútbol, sino los que tienen el negocio detrás de los paravalanchas”.
Fuente: El Eslabón.
Fuente:RedaccionRosario
2015-03-18
Toniolli pidió que la Intendencia se haga cargo de la conducción de la policía
Dijo que las organizaciones populares que son una barrera contra el delito
Dijo que las organizaciones populares que son una barrera contra el delito
“La organización popular en base a la solidaridad, el encuentro entre los vecinos para impulsar proyectos colectivos, son una barrera contra las bandas dedicadas al delito, que quieren mantener un control absoluto de los territorios. El problema es que toda la gente que apuesta a ese camino del encuentro, del trabajo conjunto, se siente desamparada y olvidada por las autoridades municipales y provinciales, que son las encargadas de garantizar, por lo menos, que no les roben lo que van logrando, que no los ataquen a tiros”, analizó Toniolli.
“Nuestra decisión, tal como lo viene planteando nuestro compañero candidato a intendente Fernando Rosúa, es que la Intendencia se haga cargo del combate contra el delito conduciendo un nuevo esquema de trabajo, a través de 100 comisarías, una por cada barrio, y 30 fiscalías, que atiendan las necesidades de todas las zonas de la ciudad las 24 horas del día”, señaló el primer precandidato a concejal. “Las comisarías, con jurisdicciones más chicas y con los recursos necesarios, estarán dedicadas a la prevención y la interrupción de los hechos delictivos, mientras que las fiscalías barriales contarán con efectivos de la Policía Judicial, creada a partir de un proyecto que impulsé en la Legislatura provincial, que sólo estarán abocados a la investigación y la recolección de pruebas que permitan sanciones rápidas y la desarticulación de las bandas delictivas”, explicó el diputado provincial, que ahora aspira a una banca en el Concejo Municipal.
“Este plan de combate al delito se debe complementar con una mayor presencia del Estado municipal junto a las organizaciones barriales, los clubes, los centros culturales, los espacios de encuentro comunitario, que ofrecen a la comunidad, sobre todo a los niños y los jóvenes, un modo de relacionamiento distinto, con la inclusión como objetivo principal”, sostuvo Toniolli.
“La Presidenta lo definió muy claramente: el mejor antídoto contra la violencia y el delito es profundizar la inclusión, la justicia social. Y es intenso el trabajo del gobierno nacional en este sentido. Pero todo el esfuerzo volcado en programas como la asignación universal por hijo o el Progresar, o en las mejoras en la educación y los servicios de salud, se termina diluyendo si los barrios se transforman en zonas liberadas para el delito sin que nadie asuma la conducción política de las fuerzas de seguridad encargadas de evitar estas situaciones trágicas y dolorosas que nos golpean cotidianamente y que llevaron a Rosario al tope de las estadísticas de homicidios del país”, expresó Toniolli.
Fuente:PoliticaPlus
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