Sábado, 15 de agosto de 2015
Luces y sombras de una congregación misionera
Durante la última dictadura cívico militar algunos de sus miembros no estuvieron exentos de las contradicciones que atravesó la Iglesia.
Un mural recuerda en una de las paredes exteriores del San José a los desaparecidos. Entre ellos, al salesiano Miguel Angel Nicolau.
La congregación salesiana, como el resto de la Iglesia argentina, atravesó luces y sobras durante su vasta historia. El propio presidente Perón, en 1950 destacó la labor de la obra de Don Bosco, al afirmar que "la Nación Argentina está orgullosa de ellos y les agradece cuanto han hecho y están haciendo por formar una juventud digna de esta gran patria de San Martín". El propio Mao Tse Tung destacó alguna vez: "Honrarás a Juan Bosco, que se ocupó de los humildes y educó a los obreros".
Durante la última dictadura cívico militar algunos de sus miembros no estuvieron exentos de las contradicciones que atravesó la Iglesia. El caso más emblemático es el de monseñor Victorio Bonamín, provicario castrense durante el proceso. Según consigna Emilio Mignone en el célebre "Iglesia y dictadura", en 1977 Bonamín "enseñaba que la mejor defensa es el ataque, en lugar de la paciencia y la tolerancia", al tiempo que pedía "desestimar las denuncias extranjeras sobre desapariciones" e invocaba "la protección divina en esta guerra sucia en que estamos empeñados". Monseñor Bonamín fue tío abuelo de un joven secuestrado y asesinado por las fuerzas represivas. También fue docente del Colegio San José. En una de las paredes exteriores de la institución el Colectivo de ex Presos Políticos pintaron un mural con los nombres de los desaparecidos de la ciudad. Entre ellos figura el de Miguel Angel Nicolau, sacerdote salesiano y ex profesor de la institución que estuvo secuestrado en el Servicio de Informaciones.
Pero por otro lado, también hubo religiosos de la congregación que construyeron una pastoral social comprometida con los humildes y los derechos humanos. Entre los casos más conocidos se encuentran el obispo de la Patagonia Jaime De Nevares (cercano a la comunidad Mapuche), Domingo Bresci (integrante del Movimiento de Sacerdotes Para el Tercer Mundo), Rubén Capitanio (cura platense que testificó en el juicio contra el ex capellán policial Christian Von Wernich), y el propio Edgardo Montaldo en barrio Ludueña.
Fuente:LaCapital

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