Paro nacional y movilización contra políticas neoliberales de Santos
Resumen Latinoamericano/ 16 de Marzo 2016 .-
Con movilizaciones en las principales ciudades la convocatoria al paro nacional de las organizaciones sociales y centrales obreras del país se desarrolla con un alto acatamiento.
El sindicalista Luis Alejandro Pedraza, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) expresó
“Esperamos cuatro millones de manifestantes en todo el país para llamar la atención del Gobierno sobre la mala gestión del presidente Santos”, “Si el Gobierno mantiene su silencio sobre nuestras peticiones, el paro podría ser indefinido”, añadió.
La jornada de movilización es contra el “modelo económico neoliberal regresivo” del gobierno, según una carta pública enviada la semana pasada al presidente Santos por el Comando Nacional Unitario, la organización que reúne a los diversos grupos convocantes.
Entre los principales reclamos las entidades señalaron su descontento por el aumento del salario mínimo por debajo de la inflación, la “absurda y arbitraria” venta de la generadora de energía Isagen en enero, el escándalo de sobrecostos en la refinería de Cartagena, el anuncio de una reforma tributaria “lesiva” para los sectores populares.
Además, denuncian el incumplimiento del Gobierno a los aportes en salud para trabajadores y pensionados, la situación de hambruna de los niños en La Guajira, y el paramilitarismo que “lejos de desmontarse (…) sigue generando muerte y terror”, entre otras reivindicaciones.
En la misma misiva se pidió al gobierno defender el patrimonio de empresas públicas, como la estatal petrolera Ecopetrol, revisar los tratados de libre comercio, no privatizar la salud y la educación y proteger el medio ambiente de los proyectos minero-energéticos.
Hoy todos pa’ la calle, por trabajo digno, salud y educación pública y por la defensa de los diálogos de paz.
Colombianos marchan contra políticas neoliberales de Santos
TeleSur
Desde distintos puntos de Colombia, manifestantes demandan la no
privatización de los servicios, un aumento justo del salario y el cese
del conflicto armado.
Centrales obreras, defensores de derechos humanos, mineros, estudiantes,
campesinos, entre otros grupos sociales, marchan hoy desde distintos
puntos de Colombia para rechazar enérgicamente las políticas
neoliberales del mandatario de esta nación, Juan Manuel Santos.
Informó la corresponsal de Telesur en este país, Lorena Hoyos, que el
paro nacional convocado para hoy en exigencia de reformas sociales,
la protección del patrimonio público colombiano y el fin del conflicto
armado, avanza pese al mal estado climático.
¿Por qué se convoca en Colombia un paro nacional?
Desde el centro de Bogotá, específicamente de la carrera Séptima, la
periodista detalló que los manifestantes llevaron a cabo durante la
mañana algunos actos simbólicos como la entrega de flores blancas a
funcionarios policiales y el encendido de la antorcha de la paz.
Seguidamente, en distintas poblaciones de la nación sudamericana,
iniciaron un conjunto de intensas caminatas que tiene como motivo
principal el rechazo a las medidas políticas implementadas por el
presidente Santos y que afectarían severamente el presupuesto Fuente: El tiempo
Uno de los manifestantes, Guillermo Cardona, dijo que se suma al paro
nacional para que “se termine la política aniquiladora del sector
productivo” y se garantice un plan nacional para resolver el problema
del suministro del agua.
Algo similar fue expresado por David Flores, perteneciente al Movimiento Marcha Patriótica, quien se mostró inconforme con las políticas sociales, especialmente con el aumento pírrico del sueldo y la aplicación de una reforma tributaria.
“La paz viene acompañada de los cambios sociales que demanda el país”, indicó, para luego señalar que el único responsable por la inconformidad de los ciudadanos es el Gobierno colombiano y sus planes.
Tras finalizar las protestas, Hoyos informó que se espera que se concentren y presenten la redacción de un documento con 15 puntos que contienen sus demandas, de los cuales se conoció que el más importante es la exigencia de que no se privaticen los servicios.
Fuente: El tiempo
En contexto
Este es el primer paro nacional convocado este 2016 por centrales obreras y organizaciones sociales de Colombia, en rechazo a las políticas neoliberales del Gobierno de Juan Manuel Santos que mantienen en la quiebra a diferentes industrias nacionales. Los sindicatos solicitan una respuesta urgente a temas como el alza de los salarios, que se fijó en 2015 en una cifra menor a la esperada (7% frente a 12% que pedían los sindicatos), y la congelación del precio de los combustibles.
También, piden la defensa del patrimonio público y se oponen a la privatización de la salud, educación y las empresas estatales. En materia agraria, voceros de diversos movimientos indicaron que los campesinos de Colombia “están más quebrados” porque mes tras mes la producción agropecuaria nacional se debilita.
Paramilitares dan 24 horas a dirigentes de Marcha Patriótica y el Polo para abandonar Bogotá
Resumen Latinoamericano / 16 marzo 2016.-
A pesar de lo reiterativo de las amenazas, el Gobierno carece de
resultados para hallar a los responsables.
Organismos internacionales exigen garantías para el ejercicio de la oposición política y el pensamiento crítico en Colombia.
David Flórez e Iván Cepeda son dos de los amenazados por las Águilas Negras
Esta vez son siete los amenazados en la capital del país por el accionar paramilitar que opera bajo el nombre de las “Águilas Negras”.
David Flórez, vocero de la Marcha Patriótica, e Iván Cepeda, congresista del Polo Democrático, son dos de los amenazados, y quienes a su vez integran el Frente Amplio por la Paz que hace pocas días entregó el Segundo Informe de Veeduría al Cese Unilateral al Fuego Declarado por las FARC-EP a Todd Howland, delegado para los Derechos Humanos de la ONU.
A través de un panfleto este grupo paramilitar da 24 horas a los dirigentes para abandonar Bogotá. De no hacerlo, amenaza el “Bloque Capital” de las Águilas Negras, todos “serán hombres muertos”.
Las amenazas además incluyen improperios y calumnias propias del caso; calificativos como “guerrilleros y defensores del terrorismo”, son algunos de los tantos para tratar de justificar el accionar criminal contra Iván
Cepeda, Alejandro Rivera, Cristian Rivas, Andrés Camacho, Ricardo Ruge, David Flórez y a quien se refieren como “Tolozano”.
Pero las amenazas no son solo contra los siete dirigentes. Los paramilitares también se ensañan contra la familia de Alejandro Rivera, edil de la Localidad de Engativá, a quien envían un mensaje directo: “Alejandro Rivera usted tiene familia, sabemos dónde vive, en qué edificio, torre y apartamento, malparido ya sabe, 24 horas para usted y su
banda de narcoterroristas”.
Ya son innumerables los casos de amenazas recibidas por dirigentes de diferentes organizaciones y procesos sociales que trabajan por la paz con justicia social del país. Sin embargo a la fecha no existen resultados por parte del Gobierno para hallar a los responsables, lo cual preocupa a diversos organismos internacionales de derechos humanos que exigen al Estado colombiano garantías para el ejercicio de la oposición política y el pensamiento crítico.
Foto: David Flórez e Iván Cepeda son dos de los amenazados por las Águilas Negras
¿Por qué se convoca en Colombia un paro nacional?
Resumen Latinoamericano / 16 marzo 2016 –
Más de 2,5 millones de personas están llamadas a marchar en todo el país.
Este 17 de marzo se realizará en Colombia el paro nacional en rechazo a las políticas neoliberales del Gobierno.
El paro nacional convocado por centrales obreras y organizaciones sociales de Colombia se llevará a cabo el jueves en las principales ciudades de ese país. Los colombianos manifestarán su rechazo a las políticas neoliberales del Gobierno de Juan Manuel Santos que mantienen en la quiebra a diferentes industrias nacionales.
Los organizadores de la actividad elaboraron un documento dirigido al mandatario colombiano en el que explican las causas del paro nacional y exponen 15 puntos de reclamos y exigencias al Gobierno.
Para el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Luis Pedraza, el paro está dirigido contra la política económica y social del presidente Santos.
Los sindicatos exigen en su pliego de peticiones una respuesta urgente a temas como el alza de los salarios y la congelación del precio de los combustibles.
También piden la defensa del patrimonio público y se oponen a la privatización de la salud, educación y las empresas estatales.
Por su parte, representantes de los sectores transporte y agropecuario explicaron que se sumarán a la actividad porque están en contra de una reforma tributaria que se aplicará este año.
Ellos esperan que se realice para el 2018 debido a que “los colombianos no están en condiciones de pagar más impuestos”.
Además, invitan a todos los ciudadanos a sumarse a la concentración pacífica en contra de las malas políticas implementadas por el Gobierno de Juan Manuel Santos.
En materia agraria, voceros de diversos movimientos indicaron que los campesinos de Colombia “están más quebrados” porque mes tras mes la producción agropecuaria nacional se debilita.
El dato:
Más de 2,5 millones de personas están llamadas a marchar en todo el país para reclamar las medidas económicas, sociales y políticas implementadas en la nación.
Opinión. Los medios de comunicación son los verdaderos actores del conflicto armado
Por Gustavo Adolfo Flórez Garzón /Resumen Latinoamericano/ Agencia Prensa Rural / del 16 de feb-16
Los medios de comunicación en Colombia son actores armados del conflicto– Le dije, al terminar la clase, al profesor de Ética, en mi época de estudiante de pregrado en Comunicación Social y Periodismo.
–¡¿Cómo se le ocurre eso?!– Contestó el profesor con el ceño fruncido.
– Claro, los medios de comunicación tienen por arma a la información y así toman partido para incidir positiva o negativamente en el conflicto del país.
– ¡Eso no es así! Y adiós porque voy apurado para la próxima clase– Dijo el profe cortando la conversación.
Casi diez años después de aquel suceso, sigo con la firme convicción: los medios de comunicación en Colombia son actores armados del conflicto.
¿Por qué? Porque a través de la información parcializada algunos medios de comunicación afines a la causa paramilitar o algunos sectores económicos y políticos de ultra derecha, por ejemplo, legitimaron políticamente a las AUC y muchas de sus acciones violentas contra la población indefensa fueron invisibilizadas adrede.
“Los medios de comunicación de Colombia han legitimado el discurso paramilitar y justificado sus crímenes atroces”, leo en: ‘Paz en los titulares, miedo en la redacción’, informe del estado de la libertad de prensa en Colombia en 2015, de la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip que reafirma mi posición.
En el capítulo: ‘Medios de comunicación en Colombia ¿legitimadores del paramilitarismo?’ la Flip documenta las sentencias al respecto del Tribunal de Justicia y Paz de Medellín y contempla la sana posibilidad de indagar, a la luz de estándares internacionales, las “responsabilidades de los medios de comunicación en el conflicto” armado del país.
Y aunque las sentencias del tribunal sí carecen de un amplio contexto en sus señalamientos y para la Flip son “subjetivos y genéricos”, el debate debe darse en la esfera pública si queremos robustecer al periodismo y construir una “paz estable y duradera”.
Porque evadir el tema, como lo hizo el profesor de ética, es perpetuar la problemática.
Y más cuando estamos ad portas del posacuerdo y la palabra paz, como un cáncer, empieza a multiplicarse en los titulares.
“Aunque la Sala reconoce y respeta la libertad de prensa y opinión dentro de los límites fijados en la Jurisprudencia Constitucional y no pretende juzgar a los medios de comunicación a nivel nacional y regional, ni emprender un juicio de responsabilidad sobre la forma como ejercen sus derechos, no puede dejar de registrar que en no pocas ocasiones esas entrevistas y registros sirvieron para justificar hechos atroces y violaciones sistemáticas de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario”, dice un aparte de la sentencia citada por Flip.
En aras de la libertad a informar y ser informado, consagrada en nuestra constitución política, los periodistas y los medios somos libres de registrar los distintos avatares del conflicto. Inclusive entrevistar a cabecillas de dichos grupos armados ilegales, siempre y cuando la información sea de interés general.
No obstante esa libertad de expresión debe incluir, en honor a la verdad y al periodismo, un equilibrio informativo con diferentes opiniones al respecto. Y de equilibrio informativo sí carecieron muchos periodistas y medios, acusados por el tribunal, porque la versión de las víctimas del paramilitarismo fue silenciada sistemáticamente.
En consecuencia, por ejemplo, vimos y oímos en varias oportunidades a Carlos Castaño, el abatido máximo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, hablar de su proyecto paramilitar y político en varias parcializadas entrevistas hechas por Claudia Gurisatti, para entonces directora del programa La Noche, de RCN.
Al respecto la Flip argumenta que los partidos políticos y las instituciones del Estado debieron “controvertir” esas noticias justificantes del paramilitarismo para equilibrar la información y que no era obligación de los medios hacerla.
Esta postura sesgada y miope de la Flip legitima a los periodistas y medios que, por convicción o dinero, toman partido a la hora de cubrir la noticia y privan a las audiencias de otros puntos de vista enriquecedores de la información.
Contrario a la Flip, también pienso que hubo una selección arbitraria de las noticias y decisiones deliberadas de algunos periodistas y medios de comunicación a favor de las AUC porque, al invisibilizar a la contraparte, se situaron ideológicamente en un bando, convirtiéndose así en actores directos del conflicto.
En actores armados del conflicto. Porque la información o desinformación son una poderosa arma.
La Flip acierta al afirmar que las sentencias del tribunal incluyen opiniones de columnistas del diario El Meridiano a favor de las AUC y la responsabilidad de esas opiniones solo pueden ser atribuidas al columnista y por extensión no puede endilgársele al medio de promover una ideología paramilitar; no obstante si leemos los archivos de noticias del diario de Córdoba, éste sí sirvió “como caja de resonancia, justificación del fenómeno paramilitar y como un instrumento para divulgar y propagar el ideario de dichos grupos, lo que lo hace responsable ante la Constitución y la Ley”.
Sin embargo los magistrados del tribunal deben aportar más pruebas fehacientes y ampliar el contexto de las denuncias porque las pruebas aportadas no son suficientes.
Además de RCN y El Meridiano, la sentencia del tribunal también responsabiliza, de justificar el proyecto paramilitar, a Caracol, Revista Semana, Revista Cambio 16, entre otros medios de circulación regional y nacional.
Sin duda investigaciones serias arrojarían pruebas contundentes en contra de algunos medios de comunicación y periodistas que apoyaron la causa paramilitar, no obstante cabe resaltar que muchos comunicadores inocentes están entre el fuego cruzado y las acusaciones endebles del tribunal que los ponen en riesgo.
“Esta es una buena oportunidad para recordar que decenas de periodistas en toda Colombia investigaron y denunciaron –aún en las condiciones más difíciles– los crímenes cometidos por el paramilitarismo. Según el informe del Centro Nacional de Memoria Histórica La Palabra y el Silencio, publicado en diciembre del año pasado, los paramilitares asesinaron a por lo menos 22 periodistas en razón a sus trabajos periodísticos desde 1977 hasta la fecha de publicación de este informe.
De esos, más de la mitad (12) murieron en los años de mayor poderío de las Autodefensas Unidas de Colombia”, concluye la Flip.
En el otro espectro ideológico, la guerrilla también es responsable de la censura y cooptación a periodistas y a medios de comunicación en sus áreas de influencia.
Pero más responsables son los periodistas y los medios que, por miedo o convicción, caen en el juego perverso de la desinformación y la manipulación de los grupos armados ilegales.
Porque la información también es un arma poderosa, no en vano se dice que el periodismo es el cuarto poder.
Y algunos poderosos periodistas y medios disparan desde hace años a favor de un bando en particular, convirtiéndolos en actores armados del conflicto, actores armados de desinformación.
@adolfoflorezg
Publicado en: Las 2 orillas
Ejército dispara contra civiles en vereda
POR Asociación Campesina del Catatumbo – Ascamcat / Resumen Latinoamericano, del 16 de febrero de 2016
Norte de Santander.-. El día 15 de febrero del 2016, siendo aproximadamente las 2:00 a.m., dos jóvenes de la vereda Puente Amarillo, del corregimiento de El Aserrío del municipio de Teorama, fueron atacados con armas de fuego por miembros del Ejército Nacional.
Los jóvenes, identificados con los nombres de Jean Carlos Serrano Mora de 17 años y Vladimir Guerrero de 18 años, regresaron del corregimiento de San Pablo donde estuvieron ingiriendo licor. Una vez llegaron a la residencia de Serrano Mora, guardaron la motocicleta en la que se movilizaban.
En ese momento aparecieron militares del Ejército Nacional quienes injustificadamente dispararon en repetidas ocasiones en contra de los jóvenes.
Jean Carlos Serrano recibió cuatro impactos de bala en sus extremidades inferiores y Vladimir Guerrero resultó herido con un balazo en su pierna derecha.
Los jóvenes fueron trasladados de Teorama al hospital Emiro Quintero Cañizares de Ocaña, donde se encuentran estables y bajo un buen parte médico.
Sin embargo, a pesar de su situación, han sido abordados por el CTI de la Fiscalía y miembros del Ejército Nacional, en lo cual han alertado sobre su posible judicialización a pesar de ser ellos las víctimas.
Estos hechos se dan en medio de una fuerte militarización que ha sufrido el corregimiento de El Aserrío desde el año 2015.
Ascamcat exige que cesen los hostigamientos y abusos de la fuerza pública contra los campesinos de la región del Catatumbo. Además, que por estos hechos se investigue y se tomen los correctivos necesarios por parte de la Fiscalía General de la Nación y la Procuraduría Nacional.
Envío:ResumenLatinoamericano





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