Los carteles con los que el FpV recibió a Macri
Decenas de diputados en sus bancas esperaron al actual presidente con carteles con consignas como: ‘‘Basta de despidos’’, "Gobiernan las empresas" y ‘‘No al tarifazo’’.
Martes 1 de Marzo de 2016
Muchas bancas del bloque opositor recibió al presidente Mauricio Macri con una serie de carteles contra medidas de su gobierno.
Leyendas como "no al tarifazo”, "Basta de despidos","Riqueza 1 Pobreza 0"; "El país no es tu empresa";"Libertad a Milagro Sala" y "Leche $18" fueron algunos de los reclamos de legisladores en la apertura de sesiones ordinarias.
Algunas de las demandas que se pudieron ver en la apertura de las sesiones legislativas: "Basta de despidos"
"Devaluación 60%"
"Despidos 60 mil - Pobreza 0"
"No al pago a los Fondos Buitre"
"Riqueza 1 - Pobreza 0"
"Mineras 230 millones de dólares - Pobreza 0"
"Sobra mes al final del sueldo"
"Leche 18 pesos - Pobreza 0"
Macri: "No vamos a devaluar"
"Calcaterra es tu primo. $2.500.000.000 en Enero en contratos con él"
"No al tarifazo"
"Gobiernan las empresas"
"Libertad a Milagro Sala"
"Basta de talleres clandestinos"
“Libre Importación = Desempleo en Misiones"
"Destruición del Estado - Pesada Herencia"
"Menos industrias y Pymes"
"Basta de Femicidios"
"Las Malvinas son Argentinas"
"Exijamos soberanía en Malvinas"
"El Estado no es tu empresa"
"Juicio a cómplices de la dictadura"
APERTURA DE SESIONES EN EL CONGRESO
El kircherismo le recordó a Macri los 75 mil despidos
Los diputados del Frente para la Victoria pusieron unos mensajes en sus bancas para recibir al presidente.
El discurso de Mauricio Macri durante la apertura de sesiones del Congreso tuvo un momento tengo con un cruce entre el Presidente y algunos legisladores. El jefe de Estado afirmó que su objetivo era generar empleo y bajar la inflación y desde una de las bancas le gritaron:
“¡No le mientan al pueblo!”.
"Para salir de la pobreza, necesitamos más fuentes de trabajo y menos inflación. Esa será nuestra obsesión", afirmó Macri.
Allí llegó la réplica, que generó aplausos.
Acto seguido, la bancada del Frente para la Victoria levantó carteles contra los despidos en el Estado
"Riqueza 1 Pobreza 0"; "El país no es tu empresa"; "Libertad a Milagro Sala", "No al tarifazo"; "Basta de despidos" y "Leche $18" fueron algunas de las leyendas compartidas por los legisladores en la apertura de sesiones ordinarias.
“Hay que respetar el voto de la Democracia”, los desautorizó el mandatario.
"Respetemos al Presidente, por favor", agregó la vice, Gabriela Michetti. “Sí se puede, sí se puede", gritaron acto seguido los legisladores de Cambiemos.
Fuente:LmCdba.
01.03.2016
Tras el discurso de apertura "Macri es el presidente que mejor recibió el país desde el regreso de la democracia"
El bloque de diputados del Frente para la Victoria - Partido Justicialista emitió un comunicado sobre el discurso de Mauricio Macri en la apertura de sesiones del Congreso.
"Si su repaso del pasado resultó falaz, su propuesta a futuro fue aún más preocupante. Fue una propuesta vacía", señalaron.
Los diputados del bloque Frente Para la Victoria - Partido Justicialista emitieron un comunicado luego de que el Presidente Mauricio Macri abriera las sesiones ordinarias del Congreso.
Allí se dieron algunas particularidades, como los reclamos de la bancada peronista al presidente cuando se le reclamó que hable sobre los despidos en el Estado.
Mediante el escrito repudiaron la forma en que Macri se refirió a los doce últimos años de gestión de gobierno y señalaron que "Macri es, sin dudas, el presidente que mejor recibió el país desde el regreso de la democracia.
Haber dedicado medio discurso a la supuesta “pesada herencia” no puede ser catalogado de otra manera que de cinismo".
El comunicado completo:
Los diputados del bloque FpV-PJ lamentamos que el presidente Mauricio Macri haya optado por abrir las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso violento y plagado de falsedades, en el que con una catarata de agresiones y descalificaciones nos faltó el respeto no solo a nosotros, sino a los millones de argentinos que representamos.
Macri habló de diálogo con un discurso basado en la provocación, mientras en las afueras del Congreso su gobierno reprimía a los trabajadores bancarios. Pidió consenso sin reconocer absolutamente ningún logro de la gestión anterior.
Olvidó los 3,6 millones de nuevos jubilados incluidos en el sistema previsional, los 3,5 millones de beneficiarios de la asignación universal por hijo y la misma cantidad de netbooks entregadas a nuestros chicos, las miles de familias que accedieron a su primera vivienda gracias al Procrear, las escuelas construidas, la tasa de desocupación más baja en años, todo con un Estado desendeudado.
Macri es, sin dudas, el presidente que mejor recibió el país desde el regreso de la democracia. Haber dedicado medio discurso a la supuesta “pesada herencia” no puede ser catalogado de otra manera que de cinismo. Si su repaso del pasado resultó falaz, su propuesta a futuro fue aún más preocupante.
Fue una propuesta vacía.
Además de agresivo y violento, el de Macri fue un discurso que se definió más por lo que no dijo que por lo que dijo. Macri no habló de producción.
No habló de industria.
No habló del tarifazo.
No habló de la devaluación.
No habló del endeudamiento al que piensa someter al país.
No habló de los miles de despidos tanto en el sector público como en el privado.
No habló de la represión a los trabajadores y militantes sociales.
No habló de las pymes.
No habló de nuestros municipios y comunas.
No dijo una sola palabra sobre cuestiones de género.
Tampoco dijo qué plan tiene para controlar la inflación que se disparó a niveles inusitados gracias a su devaluación del 60% (y contando) y con el tarifazo aún inconcluso.
Ni cómo piensa crear empleos sin proteger la industria y con la obra pública paralizada.
Ni cuál es la alquimia que permitirá alcanzar la pobreza cero a partir del despido masivo de trabajadores y la pretensión de limitar las paritarias.
Ni por qué las promesas para las provincias y los sectores postergados se miden en años, mientras que las medidas que benefician a los sectores más ricos y concentrados se concretaron en cuestión de semanas.
Lo dijimos desde el primer día: queremos ayudar a la gobernabilidad, pero eso no significa que nos quedemos de brazos cruzados ante un gobierno que pretende arrasar con los derechos de los trabajadores y volver a someter al país al endeudamiento extranjero.
No queremos dejarles esa pesada herencia a nuestros hijos y nietos.
A quien en el recinto nos acusó de no respetar el voto popular, le pedimos que respete el voto del 49% que no lo acompañó.
Y le recomendamos que lea la definición que la Real Academia Española de a la palabra popular: “Perteneciente o relativo al pueblo. / Perteneciente o relativo a la parte menos favorecida del pueblo. / Que está al alcance de la gente con menos recursos económicos o con menos desarrollo cultural.”
Nos complacería que reencausara su gobierno detrás de esta sencilla definición. En realidad el trasfondo del discurso tiene un solo objetivo: someter la soberanía nacional a Griesa y allanarse al reclamo buitre, buscando la derogación de la ley cerrojo y la de pago soberano.
Solo pueden confundirse los que van a dar quórum a la dependencia y el endeudamiento.
Fuente:PoliticaArgentina
Entrevista exclusiva con la diputada que le gritó a Macri: "Es un cínico e irresponsable"
Martes 01 de Marzo
Pablo Méndez Shiff
En diálogo con Infonews, Mayra Mendoza, legisladora por el Frente para la Victoria y dirigente de La Cámpora, explicó el pedido que le hizo al presidente en la apertura de sesiones: que hable de los despidos y piense “en el pueblo”. 89 compartidos 135 Entrevista exclusiva con la diputada que le gritó a Macri: "Es un cínico e irresponsable"
El discurso de apertura de sesiones del presidente, Mauricio Macri, se vio interrumpido en al menos dos oportunidades, cuando desde la bancada del Frente para la Victoria le pidieron que hable de temas específicos o le advirtieron del error que había cometido cuando leyó por segunda vez la misma hoja de su discurso. La diputada Mayra Mendoza, del FpV y dirigente de La Cámpora, fue quien le solicitó a Macri que hable sobre los despidos masivos. Ante un reproche de la vicepresidenta Gabriela Michetti, que la conminó a respetar al presidente, Mendoza respondió que él debía responder al pueblo.
Infonews: ¿Qué balance hace del discurso de apertura de sesiones del presidente Macri? Mayra Mendoza: Lo puedo sintetizar en una palabra, que es cinismo. El cinismo y la impunidad del presidente no dejaron de asombrarme. Porque el planteo respecto a la Argentina y al futuro de la Argentina con trabajo es completamente contradictorio con la realidad que hoy vivimos.
El planteo que viene realizando desde la campaña con sus tres ejes, que son expresiones de deseo –la unidad de los argentinos, la lucha contra el narcotráfico y la pobreza cero- de ninguna manera puede acercarse en un país que, en tres meses que lleva de gobierno, tiene más de 70 mil despidos entre el sector público y el privado.
"El cinismo y la impunidad del presidente no dejaron de asombrarme".
Infonews: En un momento de su discurso, lo interrumpió para pedirle que hable de los despidos.
Mayra Mendoza: Sí, porque me parece que es un completo irresponsable, que no tiene el termómetro del pueblo.
Me doy cuenta de que su equipo de gobierno no tiene sensibilidad social; gobiernan sin poner al Estado a favor de la gente. Realmente, escucharlo decir durante una hora que había encontrado un estado de las cosas desastroso sin hablar de lo que están sufriendo muchas casas del país, fue difícil. ¿De lo que más sufre la gente no habla?
No tenía manera de decírselo más que con un cartel y pidiéndoselo de una manera respetuosa, que fue la que pude encontrar gritándole.
Infonews: Después se produjo el cruce con Michetti, cuando ella le pidió respetar al presidente y usted le dijo que era él quien debía respetar al pueblo.
Mayra Mendoza: Lo que hizo Michetti fue callar y referirse al respeto. Cuando no están los medios, se amparan entre ellos. Tenemos que estar muy fuertes y fríos para poder escuchar a este hombre y tener una respuesta constructiva, porque es paralizante el nivel del cinismo.
Es paralizante. "Su equipo de gobierno no tiene sensibilidad social; gobiernan sin poner al Estado a favor de la gente".
Infonews: ¿Qué horizontes ve en el Congreso? Macri pidió que los diputados y senadores se apuren a convalidar el acuerdo con los fondos buitre.
Mayra Mendoza: Les pido a los diputados y las diputadas que no sean cómplices de hipotecar el futuro de Argentina. ¿Qué quiero decir con esto? Que la derogación de la ley cerrojo y la ley de pago soberano significan volver a hipotecar el futuro de nuestros hijos y nuestras hijas.
Cada diputado tiene en su conciencia a quién representa: si representa al pueblo, no tiene que dar quórum y mucho menos votar. Porque hay algunos que, en nombre de aportar a la gobernabilidad, quieren terminar de pagar a los fondos buitres. Un acuerdo que es completamente perjudicial para Argentina ymás comparándolo con la negociación que hicieron Néstor y Cristina, donde el 92% de los fondos buitre nos hicieron una quita del 65%.
En este caso, vamos a pagarles a los que quedan un 75% de lo que ellos nos están pidiendo. Pollack nos pone el plazo del 14 de abril y, como acá son todos trabajadores de los fondos buitre…
No estoy haciendo una acusación por arriba. La titular de la Oficina Anticorrupción tiene una ONG que está financiada por Paul Singer.
El abogado nos pone un plazo y todos corren. Lo que ellos llamaban la escribanía de Cristina ahora es la escribanía de Estados Unidos: regalamos la soberanía.
" Les pido a los diputados y las diputadas que no sean cómplices de hipotecar el futuro de Argentina".
Infonews: ¿Y qué rol cree que va a tener Cristina en este proceso? En los últimos días, se dijo que iba a volver a la escena pública en las próximas semanas.
Mayra Mendoza: Más allá del lugar institucional que ocupe, Cristina es una líder popular que está arraigada en el sentimiento de la gente y en cada uno de los derechos que hemos alcanzado.
La gente sabe como vivíamos en el gobierno de Cristina, y la escuchan, y la quieren, y por supuesto que la están esperando.
Sinceramente, desconozco cómo va a volver, pero de lo que no tengo dudas es de que es la líder que sostiene el mayor apoyo popular y que la salida electoral será a través del Frente para la Victoria.
Fuente:InfoNews
En las afueras del Congreso hubo represión a trabajadores bancarios
Por ANRed
1ro de marzo de 2016
Mientras el presidente Mauricio Macri abría las sesiones del Congreso Nacional, los trabajadores bancarios, luego de una anunciada movilización contra despidos, fueron reprimidos cerca de las 12hs al llegar a la av. 9 de julio y av. De Mayo.
“Esperemos un llamado al dialogo, porque lo ocurrido hoy, fue muy grave”.
La columna de bancarios que se movilizo contra los despidos, principalmente en Banco provincia y en el Banco Central, por el pase a planta permanente y mejoras en una paritaria sin techo, entre otros reclamos, llego hasta la intersección de las dos avenidas en el microcentro porteño donde se encontró con un fuerte operativo policial que impidió el avance hacia el Congreso.
ANRed se comunicó con Pepe Peralta, delegado por el Banco Ciudad y Secretario gral. de la CTA, quien nos manifestó,“la preocupación por la medida represiva del gobierno”, y agregó“si bien no hubo heridos graves, solo un compañero que se descompenso por la tensión de la situación, hubo varios trabajadores con cortes y golpes, pero el mensaje es preocupante.”
Continuó el relato, “Nos encontramos con un fuerte vallado, estaba la policía y gendarmería. La policía nos pegó lo que pudo. Nosotros tratamos de replegarnos para evitar mayor represión pero ellos sin previo aviso comenzaron a reprimir”.
“En esto consiste el plan para despedir gente, los compañeros despedidos son trabajadores de planta permanente, no pueden usar la excusa de ñoquis. Es un acto vengativo estos despidos y son para aplacar las discusiones en las paritarias. Esperemos un llamado al dialogo porque lo ocurrido hoy fue muy grave”, agregó el delegado.
Fuente:Indymedia
UN CONGRESO PARTIDO
Por Sebastian Abrevaya
Con un tono agresivo y pocas precisiones, el presidente Mauricio Macri dio su primer discurso en el Congreso al inaugurar las sesiones parlamentarias. Hubo aplausos de los legisladores oficialistas y chiflidos de la bancada del Frente para la Victoria
MAURICIO MACRI INAUGURO LAS SESIONES ORDINARIAS DEL CONGRESO Y RECIBIO CRITICAS DEL KIRCHNERISMO
Con un tono agresivo y unas pocas propuestas
El Presidente habló una hora. Se quejó de la herencia, defendió el ajuste y justificó los despidos. Sin dar precisiones, enumeró propuestas sobre la deuda externa, rebajas en el IVA, cambios en Ganancias y la reforma judicial y política.
Por Sebastian Abrevaya
Por Sebastian Abrevaya
La Asamblea Legislativa tuvo momentos de tensión cuando el macrismo acusó al kirchnerismo de promover la inflación.Imagen: Bernardino Avila
Con un tono agresivo hacia la gestión anterior, Mauricio Macri dio ayer su primer discurso de apertura de sesiones frente a la Asamblea Legislativa. Tal como le reclamaban algunos de sus socios y un sector del PRO, el Presidente dedicó buena parte de su exposición a quejarse de la denominada “herencia” kirchnerista, utilizó algunos minutos para enumerar genéricamente la agenda legislativa que buscará impulsar y por último retomó los slogans de campaña sobre “los desafíos” de su mandato: pobreza cero, narcotráfico y “unir a los argentinos”. Durante una hora exacta, Macri despertó aplausos de los legisladores oficialistas y recibió críticas y gritos por parte de los del Frente para la Victoria, que le recordaron los miles de despidos provocados a partir del 10 de diciembre, la represión de la protesta social y la existencia de una “presa política”, en referencia a Milagro Sala. En su tramo más sustancioso, el Presidente retomó la receta neoliberal: defendió el ajuste del Estado, criticó el déficit fiscal y la elevada presión tributaria, atribuyó la inflación a la emisión monetaria y habló de “volver al mundo”. Sin grandes anuncios, a los legisladores les pidió apoyo para iniciativas como derogación de la ley cerrojo y sorprendió al pedir que la modificación de las escalas del Impuesto a las Ganancias se trate “lo antes posible”.
Con un tono agresivo hacia la gestión anterior, Mauricio Macri dio ayer su primer discurso de apertura de sesiones frente a la Asamblea Legislativa. Tal como le reclamaban algunos de sus socios y un sector del PRO, el Presidente dedicó buena parte de su exposición a quejarse de la denominada “herencia” kirchnerista, utilizó algunos minutos para enumerar genéricamente la agenda legislativa que buscará impulsar y por último retomó los slogans de campaña sobre “los desafíos” de su mandato: pobreza cero, narcotráfico y “unir a los argentinos”. Durante una hora exacta, Macri despertó aplausos de los legisladores oficialistas y recibió críticas y gritos por parte de los del Frente para la Victoria, que le recordaron los miles de despidos provocados a partir del 10 de diciembre, la represión de la protesta social y la existencia de una “presa política”, en referencia a Milagro Sala. En su tramo más sustancioso, el Presidente retomó la receta neoliberal: defendió el ajuste del Estado, criticó el déficit fiscal y la elevada presión tributaria, atribuyó la inflación a la emisión monetaria y habló de “volver al mundo”. Sin grandes anuncios, a los legisladores les pidió apoyo para iniciativas como derogación de la ley cerrojo y sorprendió al pedir que la modificación de las escalas del Impuesto a las Ganancias se trate “lo antes posible”.
Pasadas las 11 de la mañana Macri hizo su ingreso al Palacio Legislativo. No sólo la poca gente en las calles sino la composición de los palcos pintaban un paisaje totalmente diferente al de las aperturas de sesiones anteriores. En el interior no había banderas, no estaban los emblemáticos organismos de Derechos Humanos ni los movimientos sociales.
Sí volvió a verse al sindicalista Hugo Moyano, que hace años no asistía. A su lado se sentó Gerónimo “Momo” Venegas, de los peones rurales. Funcionarios como Miguel de Godoy, Laura Alonso o Alberto Abad convivían en el primer piso de los palcos junto al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el cacique Qom Félix Díaz, designado al frente del INAI. Uno de los lugares preferenciales lo ocupó Luis Miguel Etchevehere, de la Sociedad Rural. A los costados de la Presidencia se ubicaban, de un lado todos los ministros y los miembros de la Corte y del otro gobernadores y las delegaciones extranjeras.
Macri arrancó su discurso con una breve referencia al “contexto de optimismo que se vive hoy en la Argentina” pero ya en los primeros párrafos apareció la crítica a su antecesora, Cristina Fernández, a quien nunca mencionó personalmente. “Venimos de años en los que el Estado ha mentido sistemáticamente, confundiendo a todos y borrando la línea entre la realidad y la fantasía”, dijo Macri, dando inicio a un largo tramo sobre la “herencia”.
El primer planteo fue por el déficit fiscal: “el Estado gastó más de lo que podía, emitió de manera irresponsable y generó inflación”, dijo y agregó que le dejaron “un Banco Central en crisis” porque al asumir contaba con 25 mil millones de dólares. Esa fue la antesala para hablar de la deuda y la negociación con los holdouts, que se llevaron una mención especial: “Ahora dependerá de este Congreso si terminamos o no de cerrar este conflicto que lleva quince años”, afirmó. El mensaje tenía un destinatario y un objetivo claro: que el Frente Renovador y un sector de la oposición acompañen la eliminación de la ley de Pago Soberano y la Ley Cerrojo para permitir una nueva emisión de deuda y pagarle a los fondos buitre.
En línea con los miles de despidos que se produjeron en la administración macrista, el Presidente cargó varias veces contra el empleo público. Sostuvo que se utilizó para “camuflar” la desocupación y que se encontró con “un Estado plagado de clientelismo, despilfarro y corrupción”. “Un Estado que se puso al servicio de la militancia política y que destruyó el valor de la carrera pública”, insistió. El titular del Ejecutivo fue hilvanando empleo público con corrupción, corrupción con inseguridad, e inseguridad con narcotráfico.
Uno de los aplausos más largos lo cosechó cuando prometió que la Justicia deberá investigar si ese escenario “fue fruto de la desidia, la incompetencia o la complicidad”.
En cuanto a la educación pública, señaló que “tiene severos problemas de calidad” y cuestionó a las nuevas universidades porque “han sido espacios de militancia política más que de excelencia académica”. Un marco similar planteó al hablar del “despilfarro y corrupción” en la Salud, junto al uso de recursos “para la militancia política”.
Mientras el diputado del FpV, Andrés Larroque, levantaba carteles señalando las obras públicas otorgadas a Nicolás Caputo y Angelo Calcaterra, amigo y primo del Presidente respectivamente, Macri habló de la “decadencia” encontrada en infraestructura vial, energética y ferroviaria. Si bien las críticas al kirchnerismo se mantuvieron durante todo el discurso, el Presidente dio ahí por cerrado su “diagnóstico” y prometió “publicar los datos área por área, para que todos los argentinos sepan el estado en el que estaba la Argentina en diciembre de 2015”. Desde las bancas de Cambiemos aplaudieron y se pusieron de pie.
Sobre sus casi tres meses de gestión sostuvo que trabajó para “normalizar el país”, reivindicó la eliminación de las retenciones, el levantamiento del cepo, restablecer las relaciones internacionales, entre otras cuestiones. “Es momento de unir a los argentinos y respetar nuestras diferencias”, aseguró Macri, despertando la reacción de Mayra Mendoza, la diputada de La Cámpora que le gritó “basta de represión” y le pidió que hablara de los despidos.
En su corta alusión a los derechos humanos, Macri recordó que se cumplen 40 años del golpe militar y dio una versión propia del Nunca Más: “Aprovechemos para gritar todos juntos Nunca Más a la violencia institucional y política”, sostuvo el Presidente, poniendo en un mismo plano al terrorismo de Estado y a las organizaciones armadas.
Durante buena parte del discurso los legisladores kirchneristas se salían de sus casillas por responder hasta que el líder del PRO los responsabilizó por la inflación. “La inflación existe porque el gobierno la promovió”, dijo Macri y parte del kirchnerismo lo abucheó y se paró en sus bancas levantando sus carteles reclamando por Milagro Sala, la suba de precios, los despidos y la concentración mediática. El diputado Andrés Larroque se acercó hasta la presidencia y le acercó una foto de la mujer baleada por la espalda en la represión a los despedidos de La Plata.
La vicepresidenta Gabriela Michetti tuvo que pedir silencio en varias ocasiones y la tensión subió todavía un poco más cuando Macri reclamó “respetar el voto de la democracia”. La tribuna oficialista acompañó con su mantra: “Sí, se puede. Sí, se puede”.
Al momento de las propuestas, Macri no abundó en precisiones. No se privó de recordar al fiscal Alberto Nisman y de afirmar que “poco a poco, comienzan a aclararse” las circunstancias de su muerte. Precisamente ayer se conoció el pase de la causa al fuero federal, tal como pedía la familia y la ex esposa, Sandra Arroyo Salgado, quienes sostienen la hipótesis del homicidio.
Le hizo un pequeño guiño a los gremios, al señalar que “el complemento imprescindible” de la modificación de las escalas en Ganancias “deberá ser tratado por el Congreso lo antes posible”. Sin embargo, les pidió “responsabilidad” frente al “estado de fragilidad” de la economía. Sobre la pérdida del poder adquisitivo, sostuvo que eliminará el IVA de los productos de la canasta básica.
Le dedicó un mimo especial a Elisa Carrió, al prometer la ampliación de la Asignación Universal por Hijo y reconocerle a la chaqueña la autoría del proyecto de Ingreso Universal a la Niñez.
En el plano judicial marcó como “prioridad” la reforma del Código Procesal Penal, la ley del arrepentido y el decomiso de bie- nes provenientes del crimen organizado, así como una nueva reforma al Consejo de la Magistratura, al ministerio público fiscal y una ley de subrogancias. Pidió el voto para completar la Corte Suprema y señaló, además, que promoverán la sanción de la ley de acceso a la información pública junto a una nueva ley de compras. Universalizar la educación inicial desde los tres años y un nuevo instituto de evaluación de la calidad educativa fueron los dos ítems sobre educación. Por último, ratificó el deseo de aprobar este año la reforma política.
Sesión en Diputados con jura de suplentes
La Cámara de Diputados tuvo su primera sesión del año sólo para aceptar las renuncias de diputados que pasaron a ocupar cargos ejecutivos y la jura de quienes los reemplazarán en sus bancas. El macrista porteño José Luis Patiño lo hizo por el ahora ministro de Medio Ambiente, Sergio Bergman, y Marcelo Adolfo Sorgente por el de Trabajo, Jorge Triaca. Los radicales Gerardo Bellocq y María Valle Vega lo hicieron por Oscar Aguad (Comunicación) y Julio Martínez (Defensa). En tanto, la socialista formoseña Lucila Beatriz Duré ocupará el lugar del radical Ricardo Buryaile (Agricultura). Además, el pampeano Martín Maquieyra (Unión PRO) reemplazará a Carlos Mac Allister (Deportes) y los macristas porteños Alicia Besada a Federico Sturzenegger (Banco Central), María Laura Lopardo a Laura Alonso (Oficina Anticorrupción) y Marcelo Sorgente a Silvia Majdalani (AFI). En tanto, Julio Raffo (ex Proyecto Sur) ocupará el lugar del embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau y el tucumano Federico Masso el del radical José Cano (Plan Belgrano). Los renovadores también suman bancas: Horacio Alonso completará el mandato de Adrián Pérez (secretario del ministerio de Interior), Claudia Rucci que reemplaza al renunciante Francisco De Narváez, y Mónica Edith Litza al macrista Christian Gribaudo, se sumarán al bloque de UNA. La renuncia de Mario Das Neves, actual gobernador de Chubut, dio lugar a la jura de Sixto Bermejo (Trabajo y Dignidad). En las bancas por Córdoba, los delasotistas Agustín Calleri y María Eugenio Brezzo entraron por Carlos Caserio (ministro provincial) y el gobernador Juan Schiaretti. También juraron Andrés Guzmán (FpVPJ) por Martín Gill, Juan Brügge (UNA) por Juan Massei y la mendocina Stella Maris Huczak (UCR) por Enrique Vaquié, entre otros.
ENTRETELONES DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA
Entre carteles y algún blooperPor Miguel Jorquera
Imagen: Bernardino Avila
- Sobriedad. El macrismo inauguró su propia impronta parlamentaria en el discurso presidencial de apertura de sesiones ordinarias con palcos llenos e invitados ataviados especialmente para la ocasión, pero en los que no hubo banderas como en la era K pero tampoco globos de colores. Pero la bancada oficialista de Cambiemos tampoco se privó de aplaudir de pie y al grito de campaña “Sí se puede, sí se puede” para acompañar los tramos del discurso de Macri más duros contra el kirchnerismo.
- Sobriedad. El macrismo inauguró su propia impronta parlamentaria en el discurso presidencial de apertura de sesiones ordinarias con palcos llenos e invitados ataviados especialmente para la ocasión, pero en los que no hubo banderas como en la era K pero tampoco globos de colores. Pero la bancada oficialista de Cambiemos tampoco se privó de aplaudir de pie y al grito de campaña “Sí se puede, sí se puede” para acompañar los tramos del discurso de Macri más duros contra el kirchnerismo.
- Carteles. El FpV también debutó en su rol opositor por primera vez en doce años y tomó como propia la metodología con que los ahora legisladores de Cambiemos recibían el discurso presidencial en la inauguración del período parlamentario: expresando su postura a través de carteles en sus bancas. Aunque esta vez la diversidad de reclamos era de las más variada: “Basta de despidos”, “No al tarifazo”, “Macri = hambre”, “Macri = buitres”, “No a los despidos en Conicet”, “No a los despidos en CN23”, “No a jueces macristas”, “Kilo de asado $180”, “Litro de leche $18,50”, “75 mil despidos”, “El país no es solo CABA”, “Basta de talleres clandestinos”, “El país no es tu empresa”, “Libertad a Milagro Sala”, “Exijamos la soberanía de Malvinas”, rezaban las pancartas que los diputados elevaban para contraponerlo con algunos párrafos del discurso de Mauricio Macri.
- Carteles II. También hubo carteles dedicados al Presidente y sus relaciones familiares y amistosas vinculadas a negocios con el Estado. “Franco, Tu padre. Toda una vida con contratos con el Estado”, rezaba uno de ellos. “Calcaterra es tu primo. 2.500.000.000” y otro con la foto del empresario Nicolás Caputo y la sentencia “Nicky Caputo es tu amigo. 800.000.000 en contratos con el Estado”.
- Blooper. “Dependerá del Congreso si terminamos de cerrar este conflicto que lleva 15 años. Confío en que va a primar la responsabilidad sobre la retórica y en que juntos construyamos los consensos necesarios”, declaró Macri en dos oportunidades. Se lo hicieron notar desde la bancada opositora. Pidió disculpas. Se le habían traspapelados las hojas del discurso que leyó, retomando una tradición que había dejado de lado la ex presidenta Cristina Kirchner, quien acostumbra no leer sus mensajes.
- Avanzado. Llamó la atención que el jefe del bloque de diputados PRO, Nicolás Massot, se sentara en medio de la bancada del FpV-PJ y al lado del ex ministro de Economía Axel Kicillof. Desde allí, Massot aplaudía de pie tramos del discurso de Macri en soledad. Es que la actitud del diputado por Córdoba respondía a otra de las exigencias que el macrismo quiere imponerle al principal bloque opositor en la Cámara baja. Al reclamo de desalojo del FpV-PJ de las oficinas del tercer piso del Palacio Legislativo, ahora el PRO también quiere que los diputados kirchneristas abandonen las bancas del lado derecho del recinto porque dicen que ese lugar le corresponde al oficialismo. Sin embargo, esa supuesta costumbre parlamentaria no se aplicó durante el gobierno de la Alianza y el peronismo ocupa desde la década del 90 ese lugar. Massot actuó como el avanzado de la exigencia macrista.
- Santacruceños. Los kirchneristas santacruceños no fueron de la partida. El diputado Máximo Kirchner y su cuñada, la senadora Virginia García, se quedaron en su pago para participar de la apertura de las sesiones ordinarias en la legislatura de Santa Cruz que presidía la gobernadora Alicia Kirchner. La senadora María Ester Labado también se quedó en Río Gallegos para acompañar a la gobernadora en su provincia.
- Retrasado. Buscó pasar desapercibido pero no lo logró. El diputado renovador Felipe Solá ingresó al recinto cuando ya habían pasado los primeros 6 minutos de los 61 que habló Mauricio Macri frente a los legisladores. Rápidamente se sentó al lado del líder del FR, Sergio Massa, que seguía el discurso junto a Graciela Camaño, que lució un look animal print.
- Tecito. La chaqueña Elisa Carrió, con una llamativa pollera a rombos negra y blanca, salió del recinto antes de que comenzara la sesión de la Asamblea Legislativa. Fiel a su estilo y reacia al protocolo, no estuvo durante el izamiento de la bandera ni cuando se cantó el Himno Nacional. Cuando el presidente Mauricio Macri ingresaba al Congreso, Carrió regresó con una taza de té en la mano. Siguió con atención el discurso presidencial y no pudo ocultar su satisfacción cuando Macri anunció que promoverá el proyecto de Ingreso Ciudadano a la Niñez, subrayando que es de autoría de Carrió.
- Cortesanos. A pesar de las críticas y cuestionamientos al Poder Judicial, la diputada kirchnerista Diana Conti no se privó departir una charla amigable con los tres integrantes de la Corte Suprema de Justicia: Carlos Maqueda, Elena Highton de Nolasco y Ricardo Lorenzetti, al finalizar la Asamblea Legislativa. También se acercaron a conversar otros miembros de la bancada como el ex gobernador de San Juan José Luis Gioja.
- Procuradora. Alejandra Gils Carbó estuvo presente en uno de los palcos de la Cámara de Diputados, reservados para invitados, durante la Asamblea Legislativa. Aunque la procuradora, cuestionada por el gobierno macrista, no pasó desapercibida con su llamativo vestido rojo. Se fue rápidamente ni bien terminó el discurso del presidente y con el mensaje de que el oficialismo promoverá una reforma de la Ley Orgánica del Ministerio Público Fiscal para recortarle poder.
- Gremialistas. No hubo demasiada presencia gremial en la Asamblea. Sólo se destacaron en la primera fila de uno de los palcos el camionero Hugo Moyano y el sindicalista de los peones rurales, Gerónimo “Momo” Venegas, quienes comentaron en voz baja algunos de los párrafos del discurso. A la hora de los aplausos, al Momo se lo vio mucho más entusiasta que a Moyano.
OPINION
Lo dicho, lo callado, los aleteosPor Mario Wainfeld
Imagen: Bernardino Avila
El discurso del presidente Mauricio Macri abriendo las sesiones ordinarias del Congreso duró un cachito más que una hora. Su diseño fue, por así decir, capicúa. Comenzó y cerró con “optimismo” por una “nueva etapa” con “ilusiones” para “mis muy queridos argentinos”. Se autodescribió como un “ingeniero que tiende puentes” (en función pública, se sobreentiende), que conforma “un equipo con los cuarenta millones de argentinos”. A los cinco minutos pasó a la pesada herencia, a la que no aludió así sino como diagnóstico. Deslizó que no era lo esencial, pero sí necesario y le dedicó tanto tiempo, 25 minutos, como a la agenda positiva y los anuncios de proyectos de ley.
“No estamos bien”, describió el punto de partida. Y descerrajó un rosario de críticas que tuvieron como palabra clave repetidas decenas de veces a “la corrupción”. La “desidia” la siguió a buena distancia. “La militancia” es otro vituperio en el podio de la oratoria presidencial, rayana en el delito o cuanto menos en el pasado a remover.El discurso del presidente Mauricio Macri abriendo las sesiones ordinarias del Congreso duró un cachito más que una hora. Su diseño fue, por así decir, capicúa. Comenzó y cerró con “optimismo” por una “nueva etapa” con “ilusiones” para “mis muy queridos argentinos”. Se autodescribió como un “ingeniero que tiende puentes” (en función pública, se sobreentiende), que conforma “un equipo con los cuarenta millones de argentinos”. A los cinco minutos pasó a la pesada herencia, a la que no aludió así sino como diagnóstico. Deslizó que no era lo esencial, pero sí necesario y le dedicó tanto tiempo, 25 minutos, como a la agenda positiva y los anuncios de proyectos de ley.
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Una sociedad en mal estado: Los reproches al gobierno kirchnerista vienen en combo con cuestionamientos al Estado. Sobredimensionado, “desordenado, ineficiente”.
La cantidad de empleados públicos es blandida como prueba de cargo en la narrativa de Macri. La presión impositiva desmesurada es otra.
La inflación es señalada con motivos válidos aunque, como se dirá, gambeteando las responsabilidades propias que también existen.
El diagnóstico es consistente con la ideología oficial e imposible de compartir desde otras. Macri omite o subestima las funciones que fue asumiendo el Estado desde 2003 y en particular desde 2008. La estatización del sistema jubilatorio, la amplia cobertura social, la modernización de la Anses y la AFIP, la reestatización de Aerolíneas Argentinas, YPF y el sistema ferroviario no se mentan, aunque proveen servicios y garantizan derechos negados o erosionados en décadas anteriores. A más funciones, más personal: he ahí una ecuación en debate que el macrismo zanja rústicamente. Para algunas cosmovisiones el Estado es una herramienta de transformación que debe contrapesar a los poderes fácticos. Para otras un mal necesario o algo menos.
Macri echó mano a pocas citas de autoridad, mayormente sesgadas. El Observatorio Social de la Universidad Católica, “su” casa de estudios, privada, paga y elitista. Transparencia Internacional, cuyo ranking mide percepciones y no realidades.
“El modelo de inclusión –ironizó el Presidente– causó pobreza.”
El Estado actual no es funcional, propugna, para las tres banderas del oficialismo: pobreza cero, lucha contra el narcotráfico y el más importante: la unión de los argentinos.
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Flagelos: Los “flagelos”, otro vocablo socorrido, son causados por el Estado deficiente o por el mal gobierno. La cuestión merece críticas desde muchos ángulos. En la sociedad civil hay coautores o autores principales de muchos de esos “flagelos”: unos cuantos ahora gobiernan, pero no estaban en la mira presidencial.
Pensemos, por ejemplo, en el “trabajo en negro” que afligió al orador. El trabajo informal es un caso típico de responsabilidad social-empresaria. El origen, el pecado original, es la evasión patronal que Macri musitó al pasar, en otro tramo del discurso. Los delitos empresarios son la causa primera, luego vienen las fallas estatales y la pasividad o complicidad sindicales (cuando las hay).
La TV oficial se encariñó con las imágenes del ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, y del senador oficialista Alfredo De Angeli, dos propietarios del “campo” habituados a negrear. Y con el gremialista Gerónimo “Momo” Venegas, un colaboracionista de aquellos. Quedó como un sarcasmo involuntario, en una transmisión tan pensada y cuidada como la alocución presidencial.
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La inflación, ayer y hoy: La inflación es un problema esencial y un punto fuerte del reproche del macrismo al gobierno kirchnerista. El orador explicó que la sucedida desde su asunción es meramente “inercial”, arrastre de la anterior. Las causas serían “usarla como herramienta de política económica” y la emisión desmesurada. Una vieja explicación monetarista, difícil de sostener en serio.
La demanda agregada, el consumo masivo, fue uno de los factores sustanciales de la inflación de consumo de la etapa kirchnerista. Como todo, es discutible a condición de describirlo bien.
La suba sideral sucedida desde diciembre, lo señaló el propio diputado Felipe Solá (Frente Renovador), es inflación por precios. Consecuencia directa de la baja de las retenciones, de la suba de la cotización del dólar que sigue sin tocar techo, de la codicia de los formadores de precios. Macri concedió un chas chas a las empresas con posición dominante. Explicó, otro sambenito M, que “no somos matones”, pero que no permitirán abusos. No anunció leyes ni medidas que dieran consistencia al breve rezongo intraclasista.
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Aplausos y chiflidos: El rol playing parlamentario se cumplió, forma parte costumbrista de la rutina institucional. Los oficialistas aplaudieron y ovacionaron mientras los opositores abucheaban, pegaron algún grito y mostraban cartelitos. Son costumbres vigentes desde hace años, que también debió afrontar la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El aplausómetro oficial tuvo una de sus dos marcas más altas cuando Macri puso fin al “diagnóstico” de la herencia aclarando que hubiera podido seguir todo el día y prometió informar sobre la corrupción estatal, área por área.
La otra ovación acompañó a la promesa de reducir la tasa del IVA para los artículos de primera necesidad. La sensibilidad social recibió su caricia.
Otros proyectos positivos que irán al Congreso habían sido desagregados en días anteriores: en especial la escolarización obligatoria desde los tres años.
La reforma judicial, con sus más y menos, ya estaba escrita en la bitácora. Tanto como la política, con la accesible (y muy opinable) boleta única. Asimismo la unificación del calendario electoral, que está supeditada a la aprobación de todos los gobernadores y a reforma constitucional en varias provincias.
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Los más mentaus: Los guiños a la corrección política e histórica mecharon el discurso. Macri apeló al “Nunca Más” en una mención polisémica.
Evocó tres efemérides de 2016: el Bicentenario del Congreso de Tucumán, los 40 años del golpe cívico-militar de 1976 (al que no designo así, desde ya), y los cien años de la elección de “don Hipólito Yrigoyen”, primer presidente elegido por voto universal. Pocos nombres propios se añadieron, todos con intención evidente:
- “El Santo Papa” Francisco al que suele mencionarse como “Santo Padre”.
- El fallecido presidente Néstor Kirchner para honrar la importancia que le atribuyó en el mismo recinto a los superávit gemelos. Un rebusque para insinuar una grieta entre su administración y las de Cristina.
- El ministro de Educación, Esteban Bullrich, único nominado del gabinete.
- La diputada Elisa Carrió, cuyo proyecto de “ingreso universal a la infancia” exhumó prometiendo tratarlo antes del fin del mandato. Esto es en el largo plazo, diría Lord Keynes...
- El fiscal Alberto Nisman, fallecido en circunstancias trágicas, no esclarecidas que Macri sugirió vislumbrar.
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Autorretrato con fotoshop: La inflación es inercial, las tarifas eléctricas se “sinceran”... los autorretratos oficiales siempre son complacientes. La tarifa social, se sabe, avanza más lento que la confección de las nuevas tarifas.
Nombrar la cultura del trabajo, despotricar contra la falsa viveza no calza con la biografía de Macri y de sus ancestros, pero la investidura presidencial es una oportunidad para transfigurarse. Habrá que ver qué va sucediendo.
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Elipsis y silencios: Los silencios y las elipsis saben ser tan elocuentes como las palabras. Macri nada dijo sobre la causa por encubrimiento del atentado a la AMIA porque su comisario predilecto, Jorge “Fino” Palacios, está en el banquillo.
Cuando fustigó que “la corrupción mata”, enumeró las tragedias de Cromañón y Once, soslayando las tragedias de Beara, Iron Mountain y una punta de derrumbes de edificios ocurridos bajo sus mandatos en la Ciudad Autónoma.
Cuando derrochó alabanzas al Ministerio de Modernización no informó cuántos despidos más tiene en carpeta.
El discurso fue mucho más articulado que el de la asunción presidencial, pero huérfano de menciones precisas o no etéreas al desarrollo o a Arturo Frondizi. El crecimiento y el desarrollo, en el programa económico oficial, se ligan, casi sin aditamentos al endeudamiento por venir.
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El aleteo de los holdouts: Dejamos para el final lo que es el alfa y el omega del proyecto oficial. La derogación de las leyes que impiden validar el acuerdo usurario pactado con los holdouts “también conocidos como buitres”, otorgó Macri. Los mimos a los gobernadores rondaban la aprobación legislativa a una nueva versión del endeudamiento externo.
Tras ella vendrían las inversores munificentes que elegirán su destino, sin que el Estado espantoso indique o planifique.
El derrame, es consabido, ocurriría pronto. La inflación, prometió Macri, bajará a fin de año. Profecía dudosa aunque a plazo fijo. El milagro del derrame no está fechado, hasta hoy.
Sin precisiones sobre el uso, sin datos numéricos de referencia, la ponencia evoca demasiado al Megacanje o al Blindaje en el que jugó de alfil el procesado presidente del Banco Central Federico Sturzenegger. A ese funcionario recordaron los trabajadores de La Bancaria que marcharon contra la reforma caótica del impuesto a las Ganancias. Y contra despidos en el Central cometidos contra laburantes que investigaban delitos económicos de guante blanco. Los reprimieron con ganas, a cuadras del Congreso.
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La magia de la representación: Al reprobar la presión impositiva Macri la cotejó desfavorablemente con la vigente “en la década del 90”. En una pieza tan elaborada no hay margen para pensar en un desliz sino en una señal que se irá develando.
La representación democrática es dual o combinatoria. Cualquier mandatario representa a la mayoría o primera minoría que lo eligió y al unísono a toda la comunidad. Conciliar las dos variables es un desafío mayúsculo y cotidiano.
Los vituperios de Macri al anterior gobierno y al Estado apuntan a fortificar el contrato electoral con sus partidarios. Como vienen en yunta con promesas de reforma estatal y con muchos silencios todo indica que apuntan contra el imaginario, los deseos y los intereses de quienes no lo votaron.
La verba presidencial remacha la pretensión de conciliar con “todos” dejando sólo afuera a los corruptos o los dirigentes o aun los militantes, minorías siempre. Pero la propuesta, bien leída, significa un alerta para los titulares de derechos conseguidos o apuntalados en esos tiempos.
Las reformas del Estado de centroderecha, siempre presentadas bajo el signo de la eficiencia, llegaron de la mano con desbaratamiento del Estado benefactor y de leyes protectoras.
Esa sombra sobrevoló el relato de ayer, tanto como los hold buitres o como se los llame.
“Violento y plagado de falsedades”
El bloque del Frente para la Victoria emitió un documento en rechazo al mensaje de Mauricio Macri.Imagen: Bernardino Avila
Los legisladores del Frente para la Victoria criticaron el tono del discurso de Macri, su visión sobre los años del kirchnerismo y su falta de propuestas. Confirmaron su oposición a facilitar el acuerdo con los fondos buitres.
El discurso presidencial de Mauricio Macri ayer en el inicio de sesiones legislativas se llevó todas las críticas del bloque del Frente para la Victoria (FpV). “Lamentamos que el Presidente haya optado por abrir las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso violento y plagado de falsedades”, señaló el bloque de diputados del FpV en un comunicado, mientras que el jefe de la bancada en el Senado, Miguel Angel Pichetto, apuntó que el mensaje había sido “pobre, con una mirada del pasado muy sesgada y maniquea”. En la Cámara baja ya buscan sumar nuevos legisladores a la estrategia de no dar quórum al tratamiento de las leyes que necesita derogar el Ejecutivo para destrabar el acuerdo con los fondos buitre.
“Fue una catarata de agresiones y descalificaciones, nos faltó el respeto no sólo a nosotros sino también a los millones de argentinos que representamos”, aseguraron los diputados del FpV en el documento en el que analizaron el discurso de Macri ante la Asamblea Legislativa. El mensaje presidencial provocó el enojo de los diputados peronistas por las alusiones negativas a la gestión kirchnerista “sin reconocer absolutamente ningún logro” y además por tratarse de “un discurso vacío, demasiado general y sin propuestas”. Los 81 diputados del bloque del FpV-PJ denunciaron que “Macri habló de diálogo con un discurso basado en la provocación, mientras en las afueras del Congreso su gobierno reprimía a los trabajadores bancarios”, que intentaban acercarse al Congreso para pedir la reincorporación de los despedidos en el Banco Central, y advirtieron que “en realidad el trasfondo del discurso tiene un solo objetivo: someter la soberanía nacional al juez Griesa y allanarse al reclamo buitre, buscando la derogación de la ley cerrojo y la de pago soberano. Sólo pueden confundirse los que van a dar quórum a la dependencia y el endeudamiento”. Durante la sesión, los diputados del FpV demostraron su rechazo al mensaje de Macri con carteles que decían cosas como “Basta de despidos” o “No hipoteques el futuro”.
La reacción fue similar en la Cámara alta. Al retirarse del Parlamento el senador Pichetto sostuvo que había sido un discurso “pobre, con una mirada del pasado muy sesgada y maniquea”, y destacó que al mensaje de Macri “le faltó una mirada federal porque no hubo ninguna propuesta para las provincias”. El rionegrino señaló que se había hecho la idea de que el Presidente “iba a apuntar más a lo fiscal y a la cuestión central, que es la salida del default. Ese mensaje estuvo vacío de contenido”, y agregó que “parece que no se comprende la importancia del acuerdo público de gobernabilidad para la Nación y las provincias que le hemos propuesto nosotros en reiteradas oportunidades”.
Desde Santa Cruz, donde participó de la asamblea legislativa que encabezó su tía, la gobernadora Alicia Kirchner, el diputado Máximo Kirchner también apuntó contra Macri. “Los conceptos vertidos fueron mediocres y están dirigidos a un núcleo de votantes y no al conjunto de la sociedad”, sostuvo el líder de la agrupación La Cámpora y puso el ojo en la pobre movilización que acompañó el mensaje. “Habla mucho también de lo que provoca el gobierno. Creo que es un gobierno que tiene mucho aire en los medios pero cada vez tiene menos aire en las calles”, afirmó.
Mientras todavía digerían el mensaje, en el bloque de diputados del FpV confirmaron la decisión de “no dar quórum para tratar la derogación de las leyes para el endeudamiento y estamos trabajando para sumar legisladores que no bajen al recinto”.
POCOS MILITANTES Y AUTOCONVOCADOS SE REUNIERON FRENTE AL CONGRESO NACIONAL
Una plaza casi vacía acompañó a Macri
El PRO, la UCR y el partido Fe, del Momo Venegas, llevaron a algunos manifestantes, la mayoría provenientes de la Capital. Siguieron el discurso de Macri desde dos pantallas y festejaron sus críticas al kirchnerismo.
Los manifestantes se repartieron sobre Rivadavia, desde Entre Ríos hasta Sáenz Peña.
Imagen: Leandro Teysseire
“Feliz. Estoy feliz, después de doce años terribles, puedo disfrutar de una plaza limpia, sin borrachos ni maleducados”, exclamó Laura, de 53 años, vecina de Congreso, que desde temprano había llegado a la plaza para escuchar al Presidente, y ahora se apretaba contra las vallas que separaban la vereda de la avenida Rivadavia, a la espera de verlo pasar. La plaza estaba tan sucia como siempre, pero a su alrededor casi no había manifestantes, por lo que podía acomodarse con holgura para lograr una mejor vista del desfile de Granaderos, que ya asomaban por Avenida de Mayo. Para ella, Macri –que pasaría minutos después, casi inadvertido, detrás de los vidrios polarizados del auto presidencial– llegaba a su primer discurso inaugural de sesiones ordinarias “afrontando con humildad el desastre que le dejaron”. Laura ansiaba una apertura dedicada a “demostrar qué tan mal está el país”, contó. En sintonía con el público que desde la plaza siguió con atención las palabras del Presidente y aplaudió con fuerza cada pasaje crítico respecto del gobierno anterior, encontró satisfechas sus expectativas.
Los autoconvocados que respondieron al llamado macrista a movilizarse –que en las redes llevó el hashtag #1MVamosJuntos– no superaron el millar de personas, que se repartieron a lo largo de Rivadavia, desde Entre Ríos hasta Sáenz Peña, a ambos lados de la calzada, bajo un cielo plomizo. El público siguió el discurso a través de dos pantallas (no tan gigantes), sin que prácticamente ninguna bandera les tapara la visión. Entre los manifestantes, llegados en su mayoría desde distintos barrios de la Capital, se mezclaban militantes del PRO, la UCR y el partido Fe, del Momo Venegas, que adornó las rejas de la plaza con varios pasacalles con la leyenda “¡Fuerza presidente!”. La columna más numerosa provenía de Tres de Febrero, terruño del macrista Diego Valenzuela.
Un fuerte operativo policial se desplegó sobre la calzada, con una decena de camiones blindados y un cordón de infantería armada. Minutos antes del discurso, la Policía Federal protagonizó una represión contra bancarios, que igualmente lograron entrar dentro de la zona y realizaron en simultáneo un acto de protesta
La nota musical la pusieron militantes del PRO de la Comuna 4. Vestidos con los colores de Boca, montaron una orquesta de bombos y trompetas y entonaron melodías de cancha, sin letra. Más de un autoconvocado se detuvo a sacarse una selfie con ellos. Para sorpresa de varios, a las once y veinticinco, las pantallas comenzaron a transmitir la sesión. La voz de la vicepresidenta, Gabriela Michetti, provocó una avalancha sobre la plazoleta. “Yo pensé que pasaba, pero ya está ahí, mirá”, le dijo una joven PRO a su acompañante, señalando las pantallas, donde se veía a Macri entrar en el recinto.
“Lo amo”, reaccionó Emma, jubilada, de Barracas, cuando el Presidente comenzó a hablar. Envuelta en una bandera argentina –de las pocas que se vendieron ayer–, aclaró que su devoción no le impide reconocer que “a veces” se equivoca. “Se apura un poco, porque es un hacedor, pero después se arrepiente y lo corrige. Eso lo valoro”, dijo y siguió atenta al discurso. “Es como cuando gastás y gastás con la tarjeta”, explicó María Cristina, de Villa Urquiza, consultada sobre las primeras medidas del Gobierno, “después tenés que pagar y pagar, y es lógico que venga una economía de guerra”.
Los pasajes más aplaudidos fueron aquellos en los que Macri criticó los doce años de kirchnerismo. “¡Sí se puede, sí se puede!”, se emocionó una mujer cuando el Presidente habló de “despilfarro”. “Ya se pudo, doña, ya se pudo”, la paró en seco otra.
En la plaza no faltaron quienes fueron también a repudiar al Gobierno.
–Son todos unos vendepatria. ¡Traidores, están entregando la patria! –gritaba Ernesto, jubilado, parado sobre una de las vallas.
–Calmate, sos el único K hoy, mi amor –le respondió una mujer que pasaba al lado–. Vas a terminar en el manicomio.
–Para ellos la política es el piquete –intervino un policía que seguía la discusión, para darle la razón a la mujer.
Desde el Gobierno evitaron difundir estimaciones sobre el número de manifestantes. En un video que circuló durante la tarde, se lo vio al Presidente lamentarse por el mal clima, que habría aguado la fiesta. Por la represión a los bancarios, debió desviar el tradicional trayecto que vuelve desde el Congreso a Casa Rosada por Rivadavia en sentido opuesto al tránsito, por lo que los autoconvocados tampoco tuvieron oportunidad de saludarlo en su retirada.
Informe: Matías Ferrari.
Fuente:Pagina12


















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