“Obama viene a la región a impulsar
el Acuerdo Transpacífico de Cooperación
Económica”
- Por Manuel Barrientos y Walter Isaía / Resumen Latinoamericano/ APU/11 de Marzo 2016.-
- Leandro Morgenfeld, doctor en Historia de la UBA e investigador del CONICET, sostiene que hay que observar con preocupación la agenda que planteará el presidente norteamericano en su visita a la Argentina.
“Muy pocas veces llegó un presidente norteamericano en ejercicio de su mandato a la Argentina. No es un dato menor, porque las cinco visitas previas que se produjeron, marcaron cambios en la relación con nuestro país. Entonces, no es un viaje más, ni una cuestión diplomática o meramente simbólica”, advierte Leandro Morgenfeld, historiador y autor de los libros “Vecinos en conflicto. Argentina y Estados Unidos en las Conferencias Panamericanas” y “Relaciones peligrosas: Argentina y Estados Unidos”. Franklin D. Roosevelt, en 1936, fue el primer mandatario que realizó una visita oficial. Luego llegaron Dwight Eisenhower (1960), George H. Bush (1990) y Bill Clinton (1997). George W. Bush fue el último, pero no se trató de una reunión bilateral, porque vino en el marco de la Cumbre de las Américas que se realizó en Mar del Plata en 2005.
En la entrevista, Morgenfeld señala que Barack Obama viene a la región a impulsar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, en un contexto ahora favorable con la asunción de Mauricio Macri. Y pide que se observe con atención los acuerdos que se puedan firmar en materia de seguridad, bajo el ala de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.
APU: ¿Cómo debe interpretarse el verdadero alcance de la visita de Obama?
Leandro Morgenfeld: En primer lugar, viene para sellar la alianza con Mauricio Macri. Para utilizar una palabra de moda, viene a empoderar a Macri, y tratar de convertirlo –ya que no tiene tantos atributos personales- en un nuevo líder regional, en el líder de la derecha en el Cono Sur. Desde que Cambiemos ganó las elecciones en noviembre pasado, Estados Unidos está impulsando una restauración conservadora a nivel continental. Utilizó a Macri para atacar a Venezuela en la última cumbre del Mercosur en diciembre, y eso incidió en el cambio de clima y en el posterior resultado de las elecciones venezolanas de diciembre. Al mismo tiempo, la derecha brasileña está atacando al gobierno de Dilma Rousseff porque se siente en un contexto amigable para avanzar en esa línea. Y Evo Morales no consiguió por muy poco que se le habilitara una nueva reelección. Es decir, Estados Unidos está apuntado a reposicionarse y Macri es muy funcional, porque la Argentina históricamente siempre fue un país muy refractario a alinearse con Estados Unidos. Pero el gobierno ya dio amplias señales de que quiere volver al redil de lo que en su momento fueron las relaciones carnales que proponía el menemismo.
APU: ¿Por qué incluyó a la Argentina en lo que era originalmente un viaje a Cuba?
LM: Aunque a nosotros nos parezca mentira, Obama tuvo muchas críticas internas y es corrido permanemente por derecha. Hay sectores violentamente anticastristas que cuestionan la política de distensión con Cuba y que visite La Habana estando gobernada por el régimen de los hermanos Castro, como ellos denominan a la revolución. Entonces, para hacer un poco de equilibrio interno –como hace usualmente-, Obama visita inmediatamente después a la Argentina, gobernada por el nuevo aliado. Eso compensa en la agenda interna el ruido que genera la visita a Cuba. La gira también apunta a captar el voto latino, que será clave para que los demócratas logren torcerle el brazo a Donald Trump en las elecciones presidenciales de noviembre de este año. También hay otra motivación a la que hay que prestarle mucha atención, porque ya fue señalada por los funcionarios de la Cancillería argentina: Obama viene a la región (porque luego volverá a Perú a fin de año) a impulsar el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP).
APU: ¿Qué es el TPP?
LM: Se trata de un acuerdo de libre comercio, como en su momento se intentó con el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que fue derrotado justamente en la Argentina en 2005. El TPP ya fue firmado por doce países y la idea es que se sumen otras naciones de la región. Tanto Macri como la canciller Susana Malcorra ya anticiparon que verían con buenos ojos que la Argentina se aproxime a los países de la Alianza del Pacífico, que tiene un claro sesgo neoliberal y antibolivariano, y que eventualmente también firme el TPP. La firma de ese acuerdo sería un desastre para la economía argentina, ya que limitaría las posibilidades del Estado nacional de regular y de intervenir en cuestiones económicas, limitaría las posibilidades de desarrollo de la pequeña y mediana empresa y daría muchas más concesiones al gran capital internacional, en este caso de origen estadounidense.
APU: ¿Qué diferencias hay entre el ALCA y el TPP?
LM: El ALCA avanzó durante todos los años noventa y recién a partir de la tercera cumbre, en 2001, empezó a ser criticado por uno solo de los 34 países: Venezuela, ya con Hugo Chávez como presidente. Y, especialmente, a partir de 2003, cuando se juntaron Brasil y la Argentina y empezaron a cuestionar que el ALCA sólo le daba beneficios al gran capital estado estadounidense y no combatía las formas de proteccionismo de Estados Unidos, sobre todo para sus sectores agropecuarios, que tanto afectan a Brasil y la Argentina. Con el cambio de correlación de fuerzas en la región, el ALCA terminó siendo rechazado en la Cumbre de Mar de Plata de 2005. Ahí Estados Unidos abandonó el proyecto, no volvió a hablar del ALCA, pero impulsó tratados de libre comercio bilaterales, como los que firmó con Perú, Colombia y varios países de Centroamérica. Era una estrategia menos amplia, porque estaba siendo muy cuestionado por parte de los nuevos gobiernos de la región. El TPP es una estrategia para tratar de contener el avance de China, que se transformó en un socio vital para muchos países de la región, empezando a desplazar el lugar que históricamente tuvo Estados Unidos. Po eso, uno de los objetivos del Acuerdo Transpacífico es tratar de cercar a China, porque incluye no sólo países de América sino también de Asia y de Oceanía. Y esta estrategia de expansión del TPP encuentra como aliado al gobierno de Macri, que planteó como vía de integración los tratados de libre comercio y también que el Mercosur firme de una vez por todas un TLC con la Unión Europea, a los que hasta fines del año pasado el gobierno de Cristina Kirchner se opuso porque consideraba que era lesivo para los intereses nacionales. Entonces, ahora Estados Unidos va a tratar de horadar la piedra para generar condiciones que tendrán que ser, a mi juicio, una vez más resistidas por los sindicatos, las organizaciones sociales y populares, porque es claramente perjudicial para los intereses de los trabajadores.
APU: Los medios anticipan que los ejes de la relación bilateral pasarán por las energías renovables y cooperación nuclear.
LM: Si bien por un lado es así, también hay que ver la agenda que está más oculta. Por ejemplo, en la última visita realmente bilateral de un presidente de Estados Unidos (porque cuando vino George W. Bush en 2005 fue para la Cumbre de las Américas), Bill Clinton anunció que su Congreso había propuesto que Argentina pasara a ser su aliado extra OTAN. Pero en ese momento, en el que también fueron a Bariloche, como lo hará Obama en esta gira, ahí firmaron un acuerdo climático. Pero son más declamaciones de marketing que otra cosa, porque Obama viene a hacer lobby por las empresas norteamericanas que operan aquí y necesitan de acuerdos con el Estado argentino. Una de ellas es, por ejemplo, Chevron, que tiene mucha participación en Vaca Muerta. No podemos ser ingenuos: es claro que Obama viene a defender los intereses comerciales de las cientos de empresas norteamericanas que operan en la Argentina.
APU: ¿En qué medida Estados Unidos aprovecha los retrocesos de los gobiernos populares en la región y hasta qué punto juega e incide de manera directa?
LM: Creo que actúa en los dos sentidos. Como es crecientemente denunciado, Estados Unidos viene apelando a diversas formas de desestabilización. Recordemos que, por ejemplo, en 2002 apeló directamente a un golpe de Estado contra Hugo Chávez, que se concretó y duró cuarenta y ocho horas. El empresario Guillermo Carmona autoasumió la presidencia y el gobierno que en ese momento encabezaba Bush lo reconoció en 24 horas, lo que representa un verdadero delirio desde el punto de vista diplomático. Por suerte, ese golpe pudo ser revertido por la movilización popular. Después de ese fracaso, EE.UU. busca otras formas de desestabilización, a través de boicots, de la financiación de ongs que ejercen la oposición, del sostenimiento de grandes medios de comunicación, y de otras formas de atacar a los gobiernos que le son adversos. Por supuesto, al mismo tiempo, es garrote y zanahoria. Entonces, brinda concesiones a quienes se encuadren en sus políticas. Hay cosas muy concretas y que son muy graves. En los últimos años, Estados Unidos desarrolló una forma de injerencia militar de nuevo tipo: con la excusa de la lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo desplegó nuevas bases militares por todo el continente. Antes de irse en 2008, Bush restauró la cuarta flota del Comando Sur para patrullar nuestra América, que había sido desactivada a principios de los años cincuenta. Y Obama, que tiene un discurso más multilateral y menos guerrerista, no sólo no la desmanteló sino que abrió una gran cantidad de nuevas bases militares, como la que se instaló en el Chaco, que se planteaba como una base humanitaria, que no tenía que ver con cuestiones militares, pero que la administraba y dirigía justamente el Comando Sur de EE.UU. Por el escándalo que se armó, la tuvieron que cerrar.
APU: ¿Cómo debe leerse la visita de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a Washington?
LM: Bullrich se reunió con autoridades del FBI, la DEA y el Pentágono para volver a discutir la cooperación con Estados Unidos. ¿Qué quiere decir eso? Que las instituciones del gobierno norteamericano van a volver a tener injerencia en la Argentina, porque habían sido restringidas en los últimos años. Hay que prestar atención a cómo van a intentar ahora intervenir en nuestro país, teniendo como ministra a alguien muy cercana a ellos como Patricia Bullrich, aunque no esté en la tapa de los diarios. Pero seguramente el gobierno de Macri buscará vender la visita diciendo que la Argentina otra vez está integrada al mundo y que Macri es un líder mundial en la lucha por los derechos humanos.
APU: ¿Por qué Obama viene justamente en el marco de los 40 años del último golpe de Estado?
LM: Obama va a estar nada menos que el 24 de marzo, con la responsabilidad que tuvo Estados Unidos en el sostenimiento de la última dictadura. Y va a tratar de empoderar a alguien como Macri, que nunca hizo nada al respecto, que no había recibido a los organismos de derechos humanos y que lo hizo tan sólo hace dos semanas, obligado ante la confirmación de la visita de Obama. Pero no había visitado antes la ex ESMA, nunca había apoyado la continuidad de los juicios de lesa humanidad… Es una gran contradicción. ¿Por qué hacen esto? Porque entienden que luchar por los derechos humanos es una excusa para tener injerencia en los asuntos de otros países, como vimos en el caso de Venezuela. Así que hay que mirar con mucha preocupación la agenda que traerá Obama.
Apareció muerto un referente de la
comunidad senegalesa en Argentina
Resumen Latinoamericano / CosechaRoja / 11 de marzo de 2016 –
Massar Ba era uno de los referentes más conocidos de la
comunidad senegalesa en Argentina.
El martes murió en el hospital Ramos Mejia, en la ciudad
de Buenos Aires. Unas horas antes, una ambulancia lo había
recogido en México y San José, donde apareció tirado con múltiples
golpes.
Massar fue uno de los primeros senegeleses que llegó a la Argentina en los 90. Participó de casi todas la organizaciones de senegaleses en el país. Ahora formaba de la agrupación Xangó. No era vendedor ambulante, pero fue uno de los primeros en salir a defenderlos: en la redes sociales se lo ve en varios videos, incluso haciéndole frente a la policía. Cuando algún senegalés llegaba al país, él era al primero que conocían. Él los ayuda a conseguir un lugar e integrarse.
En Buenos Aires no hay embajada de Senegal. Allá, los medios dicen: mataron al embajador. En Argentina todavía ningún medio se hizo eco de la noticia.
El 4 de febrero había sido desalojado por la policía. Era una casa colectiva y habían aumentado el alquiler al doble: de 14 mil a 30 mil pesos. Massar tuvo que batallar para que lo dejaran sacar sus cosas.
Sus amigos más cercanos, con los que estaba organizando un concierto de música africana, en las últimas dos semanas no supieron casi nada de él. “Hace quince días que queríamos encontrarnos con él y no podíamos. De algo se estaba escondiendo. No sabemos que dé”, dijo uno de ellos.

El domingo, uno de sus amigos lo llamó. Massar estaba mirando un partido de fútbol. Unas horas más tarde apareció tirado en la calle. Cuando falleció -un día y medio después de haber entrado al hospital- alguien revisó su billetera y llamó al primer número que encontró en una tarjeta. La noticia corrió por las redes sociales: Massar Ba estaba muerto.
La primera versión es que el lunes a las 4 AM lo recogió una ambulancia en México y San José. Tenía politraumatismos en la cabeza y la cadera, sobre todo en la parte del bajo vientre. En el hospital lo operaron dos veces. Murió en la segunda, por la cantidad de sangre que había perdido.
Hoy a las 11, varias organizaciones que defienden los derechos de los migrantes se harán presentes en la fiscalía 7 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo del fiscal Justo Rovira, quién encabeza la investigación.
Buitres: 6 razones para una consulta popular
Por Itai Hagman / Resumen Latinoamericano / Patria Grande / 7 de marzo de 2016 .-
Las decisiones que el Congreso de la Nación debe tomar en relación
a la propuesta del Gobierno sobre la deuda externa,
afectarán la vida de todos los argentinos y argentinas en los próximos veinte
o treinta años.
Excede largamente la duración del mandato presidencial y del conjunto de diputados
y senadores. Se impone, por principio elemental de la democracia, la realización
de una Consulta Popular Vinculante, tal como está prevista en la Constitución Nacional
y la legislación vigente, para que sea el pueblo argentino el que decida sobre este vital asunto.
Seis motivos para tomar conciencia de lo que está en juego
1. Según el gobierno el acuerdo con los buitres tendrá un costo de aproximadamente 12 mil millones de dólares, que se pagarían emitiendo una serie de bonos a mediano y largo plazo, con una tasa de interés del alrededor del 7,5% anual. Sólo ese arreglo, que permitiría terminar con el litigio de los buitres, supone un importante endeudamiento que el periódico británico Financial Times calificó como “la mayor emisión de deuda de un país emergente en los últimos 20 años.” Es importante retener que esos U$S 12 mil millones que emitirá la Argentina es dinero que no va a ingresar al país, porque se usará para pagar en EFECTIVO el arreglo con los buitres. Si sólo se tratara de esto, de una importante emisión de deuda para acatar el fallo Griesa y resolver el juicio con los buitres, ya sería suficiente motivo para un debate profundo.
2. El argumento principal del Ministro de Hacienda es que el arreglo con los buitres es necesario para acceder al financiamiento internacional. ¿Qué significa esto? Que la nueva deuda que se emitirá para pagar a los buitres es un paso para poder emitir más deuda, un “costo a pagar” para poder acceder a ese financiamiento. Más allá de todo cuestionamiento ético, si alguien está dispuesto a pagar ese precio con tal de acceder a nuevo financiamiento es porque está pensando realmente en usarlo y en grandes magnitudes. Dicho de otro modo, el acuerdo con los fondos buitres supone el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento a gran escala. Es decir un mega-endeudamiento, que pagaremos todos por las próximas décadas o nos conducirá a un nuevo default como ocurrió en 2001.
3. Este acuerdo es para resolver con un tratamiento altamente privilegiado la situación del 7,6% de los bonos defaulteados que no ingresaron a los canjes de 2005 y 2010. No hay ninguna seguridad de que el 92,4% restante se abstenga de iniciar litigios contra nuestro país argumentando que se ha defraudado su buena fe y que entonces exijan al país el mismo trato que hoy se le pretende reconocer a los buitres. Puede sonar descabellado y sería realmente escandaloso, que algún juez dé lugar a este planteo. Pero no menos descabellado y escandaloso que lo mismo que hizo el propio juez Griesa con los buitres. Es decir, que este acuerdo pone al país en un riesgo financiero descomunal, ya que un trato equivalente al que se propone con los buitres para el 92,4% restante implicaría un juicio contra el país de varios cientos de miles millones de dólares, algo impagable.
4. El plan de endeudamiento que propone el gobierno no está especificado y por lo tanto conviene apelar a cierta memoria histórica. El argumento es la necesidad de realizar obras de infraestructura e inversiones de distinto tipo, pero nada de esto está detallado en la propuesta del poder ejecutivo. Tenemos por tanto, derecho a sospechar que estamos ante el peligro de repetir lo que tantas veces ha ocurrido en nuestra historia, a saber, que el endeudamiento sea parte de un espectacular negocio que financie la fuga de capitales y el déficit de cuenta corriente en caso de que se avance en acuerdos de libre comercio y se abran completamente las importaciones. Dicho de otro modo, el endeudamiento puede ser la contracara de la destrucción de la precaria industria nacional, una vez más.
5. La ley de Pago Soberano que se propone derogar el gobierno, establecía la creación de una Comisión Bicameral para investigar el origen, evolución y estado actual de la deuda externa argentina desde 1976 hasta la fecha. El objetivo de esto era comprobar irregularidades que sirvan para transparentar y rechazar componentes ilegítimos del pasivo externo de nuestro país. Esta información aún no ha sido confeccionada y publicitada y la comisión misma quedaría eliminada en caso de derogarse la mencionada ley.
6. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó, por iniciativa argentina, nueve principios que deben regir la reestructuración de deudas soberanas en todo el mundo. Estos se contraponen a los criterios con los que el Juez Griesa fundamentó su fallo contrario a nuestro país y que nos llevó a esta situación. En caso de avanzar con el acuerdo propuesto por el gobierno, la Argentina sería el primer país en no respetar los principios sancionados por la ONU siendo el mismo país que los promovió.
Estos seis elementos son suficientes para rechazar un tratamiento exprés en pocas semanas. Pero además, ¿tiene sentido que diputados y senadores cuyos mandatos vencen en 2, 4 o a lo sumo 6 años, decidan sobre un endeudamiento que nos condicionará en los próximos 30 años?
¿No sería más conveniente, más legítimo y democrático promover un debate profundo que culmine con la consulta directa al pueblo argentino sobre la conveniencia o no de este acuerdo tan relevante?
Qué es y cómo se hace una Consulta Popular.
La Constitución Argentina en su artículo 40 establece un mecanismo para someter a Consulta Popular iniciativas parlamentarias. La ley 25.432 establece las características que debe tener este proceso. No es necesario inventar nada que no exista, simplemente aplicar un mecanismo institucional vigente.
Esto no se trata de ser oficialista u opositor. Ni de haber apoyado o no las políticas del gobierno anterior. Se trata de una decisión crucial sobre la soberanía y el futuro de nuestro país, que se acerca al bicentenario de su independencia. En estos 200 años nos hemos endeudado y pagado y vuelto a endeudar una y mil veces.
Si no queremos repetir en el Siglo XXI los mismos padecimientos que sufrimos a lo largo de nuestra historia, es hora de replantearnos también a qué llamamos democracia y cuál es la mejor forma de tomar las decisiones. Que los diputados y senadores no carguen con la tentación de traicionar a su Patria y negociar otros acuerdos a cambio de hipotecar el futuro del país. Consultemos al pueblo y ejerzamos una democracia plena y verdadera.
Declaración del Encuentro Memoria Verdad y Justicia:
FUERA OBAMA DE ARGENTINA!
Difundimos comunicado enviado por el Encuentro Memoria Verdad y Justicia en repudio a la presencia del presidente de EEUU Barack Obama en nuestro país, a su vez enviamos el afiche de la movilización que convoca el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia el 24/03 en CABA
El Encuentro Memoria Verdad y Justicia repudia la presencia en nuestro país del presidente norteamericano Barack Obama como jefe del estado imperialista más poderoso de la tierra, responsable hoy junto a otras potencias y demás fuerzas reaccionarias, no solo de la inmensa mayoría de los padecimientos de nuestro pueblo, sino de los pueblos del mundo. Como lo muestra la situación en Irak, Afganistán, Siria, Libia y muchos más países que soportan la agresión militar directa o indirecta de esta potencia, que además dispone de cárceles clandestinas y centros de tortura como exhibe abiertamente en Guantánamo.
La fecha de la visita de Obama, coincidente con el 40° aniversario del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, que EEUU impulsó junto a otras potencias imperialistas y fuerzas reaccionarias de la Argentina. Por eso es una provocación al pueblo que no podemos dejar pasar. Como tampoco olvidamos el rol de esa potencia en apoyo al imperialismo Inglés durante la guerra de Malvinas.
El presidente Macri ha acordado esta visita en el marco del acuerdo de su gobierno con el Juez Griesa y los fondos buitres, que significa una nueva vuelta de tuerca en el mecanismo de endeudamiento y saqueo fraudulento, que justamente inició la dictadura de Videla y Martínez de Hoz, y luego convalidaron en definitiva los sucesivos gobiernos constitucionales.
Hoy vemos que el gobierno nacional y también los provinciales se aprestan a dar nuevamente un salto en el endeudamiento nacional y la usura. A la vez que se siguen firmando convenios secretos como el de YPF-Chevrón y promulgando leyes como fue con la “Ley antiterrorista”, ahora también se avanza en materia de “seguridad” y del Tratado Trans Pacífico (TTP) en contra de los intereses del pueblo y de la Argentina.
Por todo esto es que repudiamos la visita del Presidente de Estados Unidos Barack Obama, y convocamos a movilizarnos el 24 de marzo a 40 años del golpe genocida, también en rechazo a su presencia en nuestro país.
- A 40 años del golpe genocida, seguimos luchando contra la impunidad de ayer y de hoy. 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos presentes!
- Fuera Obama de Argentina!
- No al ajuste, el saqueo y la represión de Macri y los gobiernos provinciales!
ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA
8 de marzo de 2016
PD: El EMVJ está convocando el 24 de marzo a marchar de Plaza Congreso a Plaza de Mayo.
Foto: La Izquierda Diario.
Envío:ResumenLatinoamericano
10.03.2016
OPINIÓN
“La violencia simbólica y fáctica del gobierno de Mauricio Macri”
Alejandro Marinao*
Resulta alarmante que actos violentos como los que se dieron contra diferentes locales partidarios de La Cámpora y Nuevo Encuentro en la provincia de Buenos Aires continúen sucediéndose en nuestro país.
No podemos ante semejante amenaza pensar que son hechos aislados o que pertenecen a un orden individual, de rencillas u odio de unos pocos.
No podemos hacerlo por la historia de terror y dolor que nos precede, pero además, porque el discurso generalizado que desde el oficialismo y con total intencionalidad ha instalado, es el discurso del rechazo a la política y la estigmatización de la militancia, especialmente entre los jóvenes, que son quienes componen mayoritariamente estas agrupaciones agredidas.
La militancia y la pertenencia de un partido político, a una ideología o a un proyecto tiene que ver con el modo en que miramos la vida.
El desprecio hacia esa cosmovisión , tiene un propósito cultural definido y no escatima en generar la suficiente violencia como para que un pueblo esté dividido. Esa es la política de Mauricio Macri lleva adelantes y nos lo muestra con pequeños grandes simbolismos, a saber:.
Desconocer la historia, como lo hizo el Ministro de Cultura porteño, Darío Lopérfido que declaró: “en la Argentina no hubo 30 mil desaparecidos”.
Los intentos por suprimir el nombre de Néstor Kirchner de espacios culturales; el desprecio hacia los habitantes del interior y a los militantes que demuestra con sus dichos el Ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, (“encontramos un Estado lleno de militantes. Queremos que al Estado no le sobre la grasa de los militantes”/ “No vaya a ser que en 2020 estemos hablando fulano de tal, que vino, no sé , de Santiago del Estero, que no lo conocíamos, apareció de la nada y resulta que se quedó con todo el poder”); el intento de frenar la marcha de los jueves de las Madres de Plaza de Mayo; son sólo botones de muestra de toda la violencia simbólica que trae en si mismo este gobierno .
Mucho peor aún, existe una violencia declarada, como es el el paupérrimo Protocolo de seguridad, promovido por la cartera que conduce Patricia Bulrich y que tiene el propósito de legitimar la represión hacia el pueblo cuando quiera reclamar sus derechos .
Con todos estos antecedentes, cómo no vamos a alarmarnos y avisorar que pueden volver los tiempos de terror a nuestro país. Sólo siendo conscientes de ello podremos prevenirlo. *Presidente del Bloque de legisladores del FpV Relacionado
Fuente:ADN




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