14 Febrero 2019. AVN
El titular del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Ceofanb), Remigio Ceballlos, ratificó este jueves el reconocimiento al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, como autoridad constitucional de la nación y único comandante en jefe de la Fanb.
“Nosotros, como Fuerza Armada Nacional Bolivariana reconocemos a Nicolás Maduro como único jefe de Estado, jefe de Gobierno, presidente de la República Bolivariana de Venezuela y comandante en jefe de la Fanb”, aseveró Ceballos durante su participación en el Foro Congreso de Angostura, que se realiza en Ciudad Bolívar, estado Bolívar, en una transmisión de Venezolana de Televisión.
En su disertación rechazó el sistemático asedio de factores hegemónicos externos sobre Venezuela y las presiones diplomáticas, “incumpliendo, inclusive, el Derecho Internacional Público, la Carta de las Naciones Unidas, donde se rechaza la injerencia, la imposición por la fuerza que busca demoler el estado de bienestar a través de ataques a la economía nacional”, remarcó.
El comandante estratégico de la Fanb significó que a pesar de este escenario, de la pretensión de la derecha de irrespertar la Constitución, siempre se impondrá la paz, la solidaridad, el encuentro, “porque todos nosotros, por nuestra idiosincrasia como venezolanos, siempre somos amantes de la paz y eso es lo principal que han tratado de destruir durante tantos años, como fue durante la guerra de independencia”, dijo.
“La guerra actual se desarrolla en un campo de batalla virtual, donde no hay límites fronterizos y a través de los medios de comunicación surge una estrategia desde Estados Unidos para reeditar el proceso neocolonial, nos quieren colonizar de nuevo”, advirtió.
Foto: @PrensaFANB
Argentina con Venezuela /Declaración “Nuestro apoyo al Gobierno de Nicolás Maduro”
Leída en Librería Hernández de la Ciudad de Buenos Aires, el miércoles 13 de febrero de 2019 en presencia de numerosos integrantes del ámbito artístico, científico, profesional, intelectual, comunicacional y cultural y de la militancia popular de la Argentina.
Si podemos hablar de historia, debemos comprender que a veces es veloz, que existen muchos puntos de detención y que por debajo siempre laten creencias que se van elaborando en un tiempo largo, silencioso, que en algún momento se comprime. El concepto de golpe de Estado, hoy en discusión respecto a la grave situación de Venezuela, es muy abarcador, y se podría decir que ignora tanto el antiquísimo concepto de revolución como el no menos antiguo de democracia. No obstante, con ese concepto rápido, que pone a la historia en mano de un único momento de crispación, un golpe, se trata de desarrollar una metodología política que parece estar al margen de cualquier ideología y pensar que solo ponen en práctica una serie de técnicas para apropiarse del poder sin necesidad de legitimaciones previas. La cuestión de la legitimidad, sin embargo, nunca estuvo ausente, como cuerda paralela, en los tumultuosos episodios históricos del ciclo de la política moderna. El espíritu de las Constituciones y el Estado de Derecho escapó de los horizontes jurídicos habituales para convertirse en bienes constitutivos de las comunidades actuantes como pueblo y nación, con armazones internos democráticos y postulados de autodeterminación en materias esenciales, desde las jurídicas a las sociales. Esto no implica legalidad sino también legitimidad. Pero la legitimidad, ante los poderes del complejo financiero-comunicacional-jurídico-militar siempre muestra una originaria debilidad en relación a las manifestaciones de fuerza que no se privan de máscaras de benevolencia, para que podamos descifrar mejor sus amenazas. Cualquier examen somero de la situación de Venezuela, puede comprobar que el proceso golpista carece de ley y de legitimidad. La busca con sus aliados y mandantes internacionales, que aprendieron a decir que están en misión humanitaria cada vez que revistan sus carros de asalto.
Este es el momento en que un horizonte de legitimidad moral e intelectual de carácter universal, demuestre que puede imponerse a los renovados ejercicios de control mundial que quieren seguir imponiendo las más arcaicas formaciones imperiales. Porque finalmente, los reparos de legalidad no abstractos sino surgidos de las memorias populares, fueron una objeción real ante las formas convulsivas que adoptaban los expansionismos imperiales, los de Gran Bretaña, Francia, Bélgica en el siglo XIX y los de Estados Unidos en el siglo XX. En todos estos casos se había configurado un derecho imperial con sus príncipes geopolíticos, sus economistas estudiosos de la riqueza y sus grandes poetas oficiales. Todas las imperativas potencias imperiales surgieron a su vez de revoluciones democráticas, que, sin perjuicio de adoptar formas republicanas, parlamentarias, populistas igualitaristas, en casi todos los casos no pudieron evitar “razones” de conquista y expansión que no parecían habilitadas por los propios valores que inicialmente sus pueblos invocaron; aspectos civilizatorios que mostraban creaciones originales, tanto en materia de derechos civiles como de promoción de revoluciones tecnológicas. Cualquiera sea la opinión sobre estos complejos procesos históricos, es innegable que en algún momento quebraron su sentido social originario y construyeron una legitimidad apócrifa que rompía los acuerdos fundadores de sus repúblicas o los procesos republicanos internos a sus monarquías.
Es así que, si nos limitamos apenas al caso de los Estados Unidos, sus doctrinas de legitimidad se iban falseando, y adquirieron crecientes matices de violencia, que cada vez más enviaban hacia un abismo de incredulidad a las consignas que hablaban de un providencialismo democrático. Por el contrario, ese providencialismo se convirtió en una matriz de atropello a la autodeterminación de los pueblos, concepto difícil y menospreciado por los imperios, pero que está en el trasfondo de la memoria de las naciones que se formaron en los últimos siglos. La historia de los Estados Unidos de Norteamérica no se puede resumir fácilmente en sus aspectos culturales, territoriales o poéticos religiosos. Pero hay una marca notable que es la del empleo de toda clase de ardides para forjar una unión territorial y económica, que fue desde la compra de territorios hasta los diversos pretextos para declararle la guerra a España a finales del siglo XIX. De Estados Unidos podemos decir muchas cosas, su cultura tiene una espesura de gran magnitud, y su ariete imperialista es apenas uno de sus aspectos, que se contrapone a su gran literatura, como la Faulkner o Kerouac, o a sus grandes movimientos de derechos civiles, como los que encabezaron Malcolm X o Martin Luther King. También sus complejas vetas religiosas dieron justificaciones a intervenciones sangrientas como en Vietnam o Irak, así como acciones en torno a los derechos humanos, como los encabezados por el ex presidente Carter, fueron a su vez realizadas como miembro de la Iglesia Bautista.
Los golpes de estado constituyeron la otra especialidad norteamericana, casi siempre organizados por sus departamentos políticos especializados en esas tareas, del cual fueron testigo todas las naciones centroamericanas en las primeras décadas del siglo XX y Filipinas. Otras formas de intervencionismo son suficientemente conocidas, como las que practicó el embajador Braden en Argentina al promediar el siglo XX, y las actividades ya muy conocidas del golpe de estado contra Salvador Allende en 1973, al que el Departamento de Estado y Henry Kissinger le dedicaron especial atención, suministrando recursos técnicos y la creación de climas desestabilizadores, que forman parte hoy de un aprendizaje efectivo. Resumiendo, esta historia, hoy la están aplicando en Venezuela combinando las artes aprendidas en los siglos precedentes. No es solo un golpe basado en intereses económicos, aunque los hay en una medida muy larga, por la conocida circunstancia de las grandes reservas petrolíferas de Venezuela. Sin embargo, este proyecto de golpe de Estado, largamente preparado e intentado ya en vida de Chávez, pertenece también al ámbito de la autoconciencia de la peor clase política norteamericana, respecto a que existen resortes de la política mundial que solo a ellos le compete regir. Por eso, en medio de las dificultades conocidas de la economía norteamericana, de las tensas rivalidades comerciales del planeta, del intervencionismo militar que tiene en su larga saga nada menos que a Irak, Libia, Siria (es decir, geopolítica pura, nada de Jefferson o de Walt Whitman, pura maquinaria de poder en bruto y tecnología de destrucción de naciones y ciudades), todavía practican un agónico intervencionismo golpista surgido de la memoria de prepotencia y arrasamiento del propio Estado Norteamericano.
En ese marco, en esta nueva realidad desdichada de Latinoamérica, la historia ha dado uno de sus giros dramáticos. Pues nunca está quieta, ni repite sus motivos, pero no permite que nadie confíe en ninguna estabilidad. Aquí, entonces, en estas tierras, donde cuenta con aliados incondicionales como los gobiernos de Argentina y Brasil, se han animado nuevamente a tomar la ofensiva en algo que ya tienen evaluado y calculado. La asfixia económica de Venezuela, un bloqueo de hecho que se adjunta a la caída del precio del petróleo, lleva a un estrangulamiento económico que enrarece y precariza la vida del pueblo venezolano. Son hechos de los cuales debemos descontar los errores de apreciación política del gobierno, para fijarnos en las técnicas de desestabilización ya comprobadas en otras partes del mundo.
El gobierno de Maduro se mantiene, por un lado, con un gran apoyo popular a pesar de cómo afecta a la población una nueva realidad económica intolerable. Y, por otro, del que surge de unas fuerzas armadas de cuyo seno salió Chávez, con sus características particulares, para pregonar una vía política venezolana hacia una emancipación que anudara nuevamente la memoria bolivariana. Hasta el momento las Fuerzas Armadas se mantienen firmes en el apoyo al gobierno, lo que resulta fundamental para cualquier salida a la crisis que no sea el golpismo y el derramamiento de sangre. Estas fuerzas armadas son un caso especial para el análisis, pues acusadas de controlar el país de manera coercitiva, sin embargo, se muestran coherentes en su politización democrática, con las excepciones conocidas, pues hacia ellas se dirige la acción norteamericana y la de casi todas las cancillerías de Latinoamérica y de Europa. Quieren en Venezuela su Pinochet.
Difícil situación, pues no somos insensibles a las penurias de la vida cotidiana del pueblo, pero tampoco podemos dejar pasar los procedimientos del “Manual del Golpista aplicado”, como si se tratara de una misión salvadora de la democracia, cuando es el ejercicio más crudo de un nuevo acto de dominio imperial, de un decrépito dominio imperial. La cuestión venezolana no se explica solo por el control mundial de las reservas petrolíferas sino por la noción teológico política de ciertos sectores del poder norteamericano que quieren tomar una represalia moralizadora sobre la América Latina de José Martí, de Sandino, de Perón, de Fidel, Lula, Chávez, Kirchner, Evo Morales. Por eso, sin desconocer la complejidad de una situación que lleva a carencias inaceptables al pueblo venezolano, no concebimos otra solución democrática que la que surja de apoyar al gobierno legítimo del Presidente Maduro, que deseamos encuentre la vía institucional más adecuada para resolver la grave situación en que el golpismo organizado ha puesto al pueblo y gobierno de Venezuela.
Estados Unidos, hay que reconocerlo, pone ante su máxima tensión al pensamiento político fundado en viejas raíces humanísticas y democráticas. Cada misil que envían, cada tecnología golpista que aplican, cada camión de alimentos y medicina que estaciona en una frontera, lo revisten de páginas evangélicas y dicen que es para actuar en nombre de valores superiores, sea la vida, la libertad o la salvación de los indigentes. No es un imperialismo fácil, porque se tiñe de vida moral para revestir con una pizca de civilización a la barbarie. Debemos colocarnos entonces en la posición crítica tan compleja como el fenómeno que debemos denunciar. En estas horas difíciles, la adhesión al gobierno legal y legítimo venezolano exige también la solidaridad con los castigados en sus condiciones de vida, castigo infringido por los mismos que dicen venir a ayudarlos. De ahí que la verdadera acción de compromiso con el pueblo venezolano exige comprender este arduo momento de la política mundial, y junto a ello, elaborar nuevas ideas de cuño libertario que permitan ayudar a que Venezuela salga de esta encrucijada en paz, una paz lúcida que no se someta al aparato destructor de las potencias mundiales, que proclaman un gesto humanitario cuando se especializan en destruir lo que de humano posee una experiencia radical democrática del hermano pueblo de Venezuela. Hacia él, nuestro apoyo total. Hacia los invasores y los golpistas, nuestro repudio militante.
Buenos Aires 13 de febrero de 2019
Adhesiones:
venezuelabolivariana2019@gmail.com
o endefensadevenezuelaadhesiones@gmail.com
Bolivia. En vez de ayuda humanitaria, que EEUU levante bloqueo a Caracas
Resumen Latinoamericano / 14 de febrero de 2019
El canciller de Bolivia dice que EE.UU. debe levantar el bloqueo económico a Venezuela en vez de ofrecer una “miserable” ayuda humanitaria al país bolivariano.
“Creo que la ayuda humanitaria es muy importante para cualquier país que tiene emergencias. Sin embargo, es más importante todavía que se levante el bloqueo económico financiero, porque Venezuela tendría muchos más recursos, alimentos y medicamentos que la miserable ayuda humanitaria que se le está ofreciendo”, declaró ayer miércoles el ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Diego Pary.
Bolivia aboga por el cumplimento de lo establecido en la Cumbre de Montevideo, en el marco de una solución pacífica para la crisis política que vive Venezuela, desde el pasado 23 de enero, cuando Juan Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) de la República Bolivariana —en desacato— se autoproclamó “presidente interino” del país bolivariano. De inmediato, EE.UU. reconoció al golpista.
En dicha cumbre, recordó Pary, se determinó la necesidad de contribuir al desarrollo de un diálogo abierto y sin imposiciones, dejando que los diferentes actores de la sociedad venezolana acuerden cómo superar la crisis en el marco de su Constitución y con respeto a la soberanía del país.
“Nosotros nos hemos sumado de manera directa y activa a las actividades que va desarrollar el mecanismo de Montevideo, que desarrollará un diálogo con los actores políticos sociales para que ellos se puedan sentar en una mesa y encontrar una solución dialogada, que esté en el marco de su Constitución y respetuosa con la soberanía de Venezuela”, señaló el jefe de la Diplomacia boliviana.
El titular de Exteriores dejó claro que La Paz está en contra de la decisión de Washington de haber bloqueado miles de millones en divisas que pertenecen al erario público venezolano y que pueden usarse para la importación de alimentos y medicinas en beneficio de la población.
De hecho, adujo que mientras la Unión Europea (UE) y EE.UU., entre ambos, habrían enviado 60 millones de dólares para la supuesta ayuda humanitaria a Venezuela, Caracas reclama la liberación de más de 18 mil millones de dólares retenidos recientemente.
De acuerdo con los resultados de una investigación de Unidad de Debates Económicos del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), desde el comienzo de los embargos contra Venezuela en 2013 hasta 2017, este país ha sufrido una pérdida de 350 000 millones de dólares en producción de bienes y servicios.
La Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, comenzó el 2 de febrero el envío de la referida ayuda a Venezuela, después de que fuera solicitada por Guaidó.
Las autoridades venezolanas ven en el envío de ayuda estadounidense a su país un complot golpista y advierten de que Estados Unidos, en realidad, busca suministrar armas a la oposición de cara a una intervención militar en Venezuela.
krd/ncl/fmd/hnb
Fuente: HispanTV
Canciller Arreaza anunció que grupo de países inicia desde la ONU acción conjunta en contra de la injerencia
Resumen Latinoamericano, 14 Febrero 2019
El canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza, anunció este jueves unainiciativa diplomática de un grupo de países de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para defender los derechos de los pueblos a coexistir bajo los principios del derecho internacional público, a vivir en paz, sin injerencia, sin intromisiones.
“Este grupo de países de manera conjunta va a ir organizando una estrategia no solo para la defensa en este momento de la República Bolivariana de Venezuela y su pueblo, esta es una coyuntura, se trata para la defensa de los principios del Derecho Internacional Público, de los derechos de nuestros pueblos a vivir en paz, sin injerencias, sin intromisiones, sin amenaza con el uso de la fuerza, y lo estamos haciendo de manera colectiva”, explicó Arreaza en declaraciones desde la sede de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, en transmisión de Telesur.
Indicó que desde el Consejo de Seguridad, la Asamblea General, la Secretaría General, todas las instancias “vamos a tener acciones conjuntas y coordinadas para hacer defender los derechos de los pueblos y el Derecho Internacional”.
Conferencia de Prensa del Canciller de Venezuela Jorge Arreaza desde la ONU
Desde la sede de la Organización de las Naciones Unidos (ONU) en Nueva York, el canciller de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza, anunció la conformación de un grupo de países que trabajarán a favor de la paz del pueblo venezolano y del mundo.
A continuación un punteo de sus principales declaraciones:
-Hoy anunciamos la creación de un grupo de las Naciones Unidas, decidimos organizamos para coordinar acciones que defiendan la carta y los principios de la organización y de los Estados miembros
-La obligación de todo Estado de abstenerse a recurrir a las fuerzas armadas con cualquier otra nación. La no injerencia en los asuntos de los países, estos principios están siendo vulnerados, todos tenemos derecho a vivir en paz
-Es una declaración de este grupo de países que nos organizamos para defender los derechos de los pueblos a vivir en sana paz, en el caso de Venezuela en estos momentos han sido violados de la manera más notoria
-Esto es apenas una muestra, somos muchos más y tomaremos más decisiones en los próximos días y lo haremos juntos por la paz de todos los países del mundo
-Pedimos a los medios no involucrarse con este show orquestado desde los Estados Unidos en referencia al tema de la ayuda humanitaria
-Somos un país soberano, vamos a proteger a nuestra gente a pesar de todas las amenazas. Debemos pedir a los medios no ser parte de un derramamiento de sangre en Venezuela
-Estamos comenzando un trabajo colectivo en todas instancias y organismos de las Naciones Unidas. Vamos a organizar una estrategia no solo para la defensa de Venezuela, sino de la defensa de los principios de la ONU
-Desde todas las instancias vamos a defender los derechos de nuestros pueblos y las normas internacionales.
-Estados Unidos no tiene moral para imponer sanciones a nadie. Solo las resoluciones de organismos internacionales como la ONU son legales y van a ser reconocidas por los Estados miembros, fuera de eso son acciones unilaterales
-Hay una declaración que emitió Cuba con datos de las bases aéreas y vuelos de transporte militar en Puerto Rico y otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas. Estados Unidos juega a la guerra psicológica
-Deben saber que Venezuela es un país soberano y protegeremos cada milímetro del territorio, y las respuestas que daremos serán proporcionales a los ataques y a las acciones injerencistas que planeen contra nuestro país
-En Venezuela solo hay un solo gobierno, el del Presidente Maduro, no el de un hombre que se autoproclamó en medio de una calle, cualquier cosa que él diga es totalmente absurdo e ilegal
Venezuela. Juan Guaidó: El héroe 2.0 en el paredón de los partidos opositoresA continuación un punteo de sus principales declaraciones:
-Hoy anunciamos la creación de un grupo de las Naciones Unidas, decidimos organizamos para coordinar acciones que defiendan la carta y los principios de la organización y de los Estados miembros
-La obligación de todo Estado de abstenerse a recurrir a las fuerzas armadas con cualquier otra nación. La no injerencia en los asuntos de los países, estos principios están siendo vulnerados, todos tenemos derecho a vivir en paz
-Es una declaración de este grupo de países que nos organizamos para defender los derechos de los pueblos a vivir en sana paz, en el caso de Venezuela en estos momentos han sido violados de la manera más notoria
-Esto es apenas una muestra, somos muchos más y tomaremos más decisiones en los próximos días y lo haremos juntos por la paz de todos los países del mundo
-Pedimos a los medios no involucrarse con este show orquestado desde los Estados Unidos en referencia al tema de la ayuda humanitaria
-Somos un país soberano, vamos a proteger a nuestra gente a pesar de todas las amenazas. Debemos pedir a los medios no ser parte de un derramamiento de sangre en Venezuela
-Estamos comenzando un trabajo colectivo en todas instancias y organismos de las Naciones Unidas. Vamos a organizar una estrategia no solo para la defensa de Venezuela, sino de la defensa de los principios de la ONU
-Desde todas las instancias vamos a defender los derechos de nuestros pueblos y las normas internacionales.
-Estados Unidos no tiene moral para imponer sanciones a nadie. Solo las resoluciones de organismos internacionales como la ONU son legales y van a ser reconocidas por los Estados miembros, fuera de eso son acciones unilaterales
-Hay una declaración que emitió Cuba con datos de las bases aéreas y vuelos de transporte militar en Puerto Rico y otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas. Estados Unidos juega a la guerra psicológica
-Deben saber que Venezuela es un país soberano y protegeremos cada milímetro del territorio, y las respuestas que daremos serán proporcionales a los ataques y a las acciones injerencistas que planeen contra nuestro país
-En Venezuela solo hay un solo gobierno, el del Presidente Maduro, no el de un hombre que se autoproclamó en medio de una calle, cualquier cosa que él diga es totalmente absurdo e ilegal
Resumen Latinoamericano / 14 de febrero de 2019
La apuesta de Voluntad Popular (VP), favoritos de la Casa Blanca para protagonizar en la esfera local el golpe de Estado en curso en Venezuela, tiene consigo el empleo de Juan Guaidó como figura sacrificable en el corto plazo, en un escenario que quedó claramente delineado en el llamado “Estatuto de la transición” que la Asamblea Nacional (AN) redactó recientemente.
Este documento, aun siendo anulado por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano, violenta a totalidad la Constitución venezolana y además deja clara la posición de gobierno portátil y artificial de Guaidó, al establecer sin lapsos definidos que su presidencia interina sería efectiva luego del “cese de la usurpación” del presidente legítimo Nicolás Maduro.
En teoría, Guaidó haciéndose de la presidencia interina que hoy no ejerce según el propio documento, no tiene un destino en dicho ínterin luego de que llame a elecciones en un lapso no mayor a 30 días.
Pero algunas voces ya empezaron a surgir en la opinión antichavista. El periodista Víctor Amaya escribió para Tal Cual que existe un “acuerdo político” entre los partidos antichavistas para hacerse del Estado venezolano en el escenario supuesto del desplazamiento del chavismo. Según ese acuerdo político, Guaidó no sería candidato presidencial.
En días recientes han surgido voces en la oposición venezolana que hablan abiertamente de candidaturas. Lilian Tintori destacó que su esposo Leopoldo López será un candidato. También María Corina Machado autoproclamó su propio nombre para esa contienda. El documento de acuerdo político hasta ahora “secreto” y que cita Amaya, también establece cuotas de partidos políticos para la conducción del Estado y cargos dentro y fuera del país, así como las direcciones en la industria petrolera. Una repartija, sin dudas.
Pero esta hoja de ruta deja claro que esos escenarios sólo serían viables en un contexto en el que el chavismo sea desplazado por la fuerza.
Una especie de apuesta absoluta al triunfo del golpe, dejando difusos otros escenarios posibles, como el desarrollo de una situación perpetua de paraestado transitorio que no termine de consolidarse, la creación de un espacio de diálogo chavismo-oposición, la realización de elecciones parlamentarias, el desescalamiento de la coyuntura actual por errores de cálculo de las presiones estadounidenses sobre Venezuela o simplemente el trágico inicio de un conflicto militar que genere consigo la desarticulación total de las estructuras políticas de la oposición y devenga en el encarcelamiento de sus dirigentes o su exilio.
Dicho de otra manera, el futuro de Juan Guaidó yace exclusivamente en la apuesta por el triunfo del golpe de Estado en curso. No obstante su futuro político queda claramente en entredicho, pierda o gane el golpe.
A pesar de que su propia figura fue diseñada para presentarlo heroicamente como un “Barack Obama criollo” y se le ha colocado como una figura con gran presencia que antagoniza a la de Maduro, Guaidó, pese a sus delitos de sedición y traición a la patria, es de hecho beneficiario de una libertad momentánea concedida por el gobierno venezolano en su estrategia de deslegitimación y desgaste del adversario mediante su anulación.
La posición irrelevante de Guaidó para efectos prácticos de la política interna y la proliferación de candidaturas en la oposición dibujan un futuro de incertidumbre a inutilidad del fabricado “líder” antichavista, sobre el cual la agencia AFP se refirió recientemente como “el milenial que en blazer y en una moto desafía a Maduro con un nuevo estilo”, en una ridícula exaltación de su figura.
Mientras se acerca el 23 de febrero, fecha en la que se vence el lapso para que la teórica presidencia de Guaidó llame a elecciones generales según el Artículo 233 de la Constitución venezolana, la promulgación del “Estatuto de transición” dispone un lapso indefinido para tal fin y la oposición venezolana maniobra con la “ayuda humanitaria” con auspicio estadounidense como factor para mantener la tensión, pero también como recurso de distracción para camuflar la inutilidad del gobierno artificial de Guaidó en Venezuela.
Su figura en realidad está diseñada para ser funcional en el frente externo a Venezuela, pues en Guaidó se “legitima” la confiscación de hecho de activos venezolanos en el extranjero, se propagandiza contra el chavismo y se intenta dar apariencia jurídica a un golpe de Estado de factura estadounidense. La posibilidad de intervención militar se mantiene al unísono de las presiones de espectro total que ejecuta la Casa Blanca con mucha severidad sobre Venezuela.
Pero en el país, las reticencias no se hacen esperar. El tiempo pasa y la brevedad del golpe prometido ya no es tal cosa. La etapa actual es de pulseo y desgaste y corresponde a los antichavistas gestionar su ansiedad.
El presidente Maduro se mantiene en funciones, maniobra las últimas sanciones económicas, mantiene cohesionada a la Fuerza Armada con su presencia en cuarteles, gestiona las relaciones internacionales del país y mantiene unificada la infraestructura institucional del Estado.
Por otro lado, Guaidó continúa durmiendo en la Embajada de Colombia usando un escritorio prestado para nombrar “embajadores” que no han ingresado a las sedes diplomáticas y consulares en el extranjero. Quizá a la espera del “milagro” bélico, quizá a la sombra de las incertidumbres de la fracturada oposición interna, quizá expectante por los desvaríos de la política exterior estadounidense que caracterizan a la Administración Trump.
Sin dudas, en una carrera contra el tiempo entre la inutilidad y las presiones que le abordan desde todas partes, frente al inexorable destino que le aguarda en el vertedero de la política venezolana.
Fuente: Misión Verdad
Venezuela. Comenzó asignación del Bono de la Juventud
Resumen Latinoamericano / 14 de febrero de 2019
El mismo debe retirarse en el sistema Patria
El Ejecutivo Nacional entrega al pueblo venezolano un nuevo beneficio económico, esta vez con Bono de la Juventud, por un monto de Bs.S 9.000.
La información fue divulgada en la cuenta en Twitter del sistema VeQR el martes 12 de febrero en el marco del Día de la Juventud.
“El Coordinador @ALEXANDROJDS informa, empezó la entrega del Bono De la Juventud. Por un Monto De 9.000,00 BsS”, indica la publicación.
La asignación del bono es comunicada a través de un mensaje de texto. El mismo debe retirarse en el sistema Patria, aceptándolo en protección social y posteriormente transfiriéndolo desde monedero a la cuenta de su preferencia.
Fuente: ÚN






No hay comentarios:
Publicar un comentario