Resumen Latinoamericano, 1 de febrero 2019
EL gobierno fraudulento de Juan Orlando Hernández, cumpliendo con los encargos de Trump y el autodenominado Grupo de Lima procedió hoy a expulsar del país al embajador de Venezuela Bolivariana, Filinto Durán.El jueves, la Cancilleria hondureña había reconocido a un tal Claudio Sandoval, designado “embajador” por el títere Juan Guaidó.
A pesar de estas maniobras no podrán hacer retroceder el camino revolucionario ya trazado por el pueblo bolivariano.
Este es el mensaje de despedida del embajador Durán_
Buenos días, Camaradas. Les informo que en horas de la noche de ayer fui citado por la Cancillería hondureña para escuchar la lectura de un guión en el cual se me notificaba el cese del reconocimiento como Embajador y se me conminaba a salir del país, junto a mi familia, en un plazo de cinco días.
Consultado al Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de Venezuela, se me indicó que debo regresar en el plazo dado, habida cuenta que el gobierno de Honduras, lamentablemente,no respeta ninguna ley internacional ni los protocolos establecidos.
Por medio de la presente no solo quiero comunicar lo señalado sino agradecerles toda la solidaridad, el afecto, la militancia y el compromiso por la construcción de otro mundo posible y necesario.
Gracias pueblo Morazánico.
Filinto Durán.
¡Hasta la victoria siempre!
Consultado al Ministerio del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de Venezuela, se me indicó que debo regresar en el plazo dado, habida cuenta que el gobierno de Honduras, lamentablemente,no respeta ninguna ley internacional ni los protocolos establecidos.
Por medio de la presente no solo quiero comunicar lo señalado sino agradecerles toda la solidaridad, el afecto, la militancia y el compromiso por la construcción de otro mundo posible y necesario.
Gracias pueblo Morazánico.
Filinto Durán.
¡Hasta la victoria siempre!
Resumen Latinoamericano / 1 de febrero de 2019
“Cuanto antes se vaya, más probable será que pueda tener un retiro agradable en una playa bonita en lugar de estar en otra zona playera como la de Guantánamo”, ha advertido el consejero de seguridad nacional de Trump, John Bolton
John Bolton, el asesor de seguridad nacional del presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido este viernes al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que si no abandona pronto el poder, podría acabar en Guantánamo (Cuba), donde Estados Unidos tiene una prisión para sospechosos de terrorismo.
“Ayer tuiteé que le deseo un retiro largo y tranquilo en una bonita playa lejos de Venezuela. Y cuanto antes aproveche esa oportunidad, más probable será que pueda tener un retiro agradable y tranquilo en una playa bonita en lugar de estar en otra zona playera como la de Guantánamo”, ha afirmado Bolton en una entrevista de radio.
Bolton ya se vio envuelto en la polémica esta semana por la crisis en Venezuela al aparecer en rueda de prensa con unas notas que indicaban “5.000 tropas a Colombia”. El consejero de seguridad nacional también ha anunciado estos días su deseo de que entren las empresas estadounidenses en Venezuela para trabajar en el sector petrolífero.
Fuente: El Diario
Vicepresidente de EEUU Mike Pence: No es hora de diálogo, es hora de acción contra Caracas
Resumen Latinoamericano / 1 de febrero de 2019
Estados Unidos ha rechazado cualquier diálogo sobre la situación en Venezuela y amenaza con una “acción” para poner fin al Gobierno de Maduro.
“No pongan a prueba la determinación de EE.UU. (…) Permítanme ser claro: no es hora de diálogo, es hora de acción. Ha llegado la hora de terminar de una vez por todas con la dictadura de (presidente venezolano, Nicolás) Maduro”, ha anunciado el vicepresidente estadounidense, Mike Pence.
En una reunión mantenida este viernes con un grupo de opositores y exiliados venezolanos en la ciudad de Miami (sureste de EE.UU.), Pence ha reiterado el apoyo de Washington al líder golpista venezolano Juan Guaidó y ha alertado que EE.UU. tiene “todas las opciones sobre la mesa” para hacer frente al Gobierno de Caracas.
Además, ha aseverado que la Administración estadounidense seguirá ejerciendo “toda la presión diplomática y la económica” contra Venezuela para lograr una transición política en el país sudamericano.
La tensión política entre Caracas y Washington se ha intensificado desde el pasado 23 de enero cuando Guaidó, jefe de la Asamblea Nacional (AN) venezolana —declarada en desacato en 2016 y controlada por la oposición— se autoproclamó “presidente interino” del país. De inmediato, el Gobierno de EEUU lo reconoció, así impuso una serie de sanciones económicas para supuestamente obstaculizar la gestión de las autoridades venezolanas.
Este mismo viernes, Guaidó ha rechazado la propuesta de “un nuevo mecanismo de diálogo” en Venezuela, propuesto por México y Uruguay.
Caracas, que ha condenado en reiteradas ocasiones la trama desestabilizadora de larga data de EE.UU., ha decidido recientemente cortar sus relaciones con Washington y ha anunciado el cierre de la embajada y de todos los consulados venezolanos en territorio estadounidense.
myd/ctl/ahn/mjs
Fuente: HispanTV
Informe sobre la situación en Venezuela y acciones de solidaridad
COMUNICADO Informe sobre la situación en Venezuela y acciones de solidaridad
Por Secretaría Operativa Internacional Asamblea Internacional de los Pueblos
São Paulo, Brasil, 31 de enero de 2019
Nos dirigimos a ustedes para compartirles algunos aspectos de la situación que se vive en Venezuela actualmente.
La autoproclamación de Juan Guaidó, un sujeto desconocido hasta hace unas semanas, se basa en el no reconocimiento de las elecciones en las que el pueblo eligió democráticamente a Nicolás Maduro como el Presidente de Venezuela el 20 de mayo de 2018. En esas elecciones, participaron 17 partidos políticos y cuatro candidatos a la presidencia con una participación de más de 9 millones de ciudadanos, siendo que el voto no es obligatorio. Maduro ganó con 6.248.864 votos, el 67,84% del total, en unos comicios en los que estuvieron presentes varios observadores internacionales, entre ellos el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA) ¹.
Ahora, estamos asistiendo a un nuevo intento de un golpe de Estado comandado por los Estados Unidos; el mismo vicepresidente de ese país, Mike Pence, llamó a darlo este pasado 23 de enero.
Esta estrategia se basa, sin lugar a dudas, en una ofensiva para apoderarse de los recursos naturales de Venezuela, principalmente de su petróleo. Es de sobra conocida la política internacional que suelen llevar a cabo los Estados Unidos, interviniendo directamente en la política interna de los países del llamado Sur Global, con el objetivo de tomar el control de las riquezas naturales ajenas y así enriquecer las arcas del Estado norteamericano, que especialmente ahora busca afianzar su hegemonía decadente en el tablero internacional.
Para cumplir su objetivo con la mayor inmediatez, buscan desestabilizar la economía venezolana y ahogar a su pueblo mediante la guerra económica. Así, han marcado dos puntos principales en su línea discursiva: por un lado, venden la idea de que el país vive bajo una dictadura y, por el otro, quieren hacer ver que el país vive en un caos absoluto. Pero ni Venezuela vive bajo una dictadura (está más que demostrada la transparencia de su sistema electoral), ni vive en el caos (es cierto que vive una situación difícil, pero la situación sigue dentro de lo normal). El conflicto, por tanto, es definitivamente consecuencia de los intentos externos de desestabilización del país, y no de razones internas.
El imperialismo norteamericano no acepta que el pueblo venezolano decida su destino, ejerza su soberanía, y mantenga su independencia. Pero en Venezuela hay un pueblo movilizado y muy consciente de sus derechos, que no se somete a ningún mandato exterior. El títere es Juan Guaidó, inmediatamente reconocido por los EE.UU. y la mayoría de los países serviles del Grupo de Lima, pero no tiene el reconocimiento del pueblo, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y ni siquiera de los demás opositores que están en la Asamblea Nacional y supuestos líderes de la oposición venezolana.
Según un estudio reciente, aproximadamente 8 de cada 10 venezolanos está en contra de toda intervención internacional, sea militar o económica (el 86% estaría en contra de una intervención militar y el 81% en contra de las sanciones económicas de los Estados Unidos) ².
En esta coyuntura, entendemos que es más necesario que nunca que articulemos nuestra solidaridad internacional con el pueblo venezolano y el proceso bolivariano. Y es que, actualmente, además del destino de un gobierno legítimo elegido por la voluntad popular, lo que está en juego es que se garantice el derecho de los pueblos a elegir libremente su modelo de sociedad, a decidir libremente su futuro, basándose en la autodeterminación, en la soberanía, en la emancipación.
Venezuela está jugando una batalla crucial, pero no está sola; todos y todas las militantes que creemos en un mundo libre de opresión capitalista, imperialista y patriarcal también estamos librando esta batalla junto a ella. Hoy en día, la posibilidad de construir un mundo mejor depende directamente de lo que ocurra en Venezuela, y está directamente relacionada con la defensa del proceso bolivariano y revolucionario.
Para terminar, queremos agradecer muchísimo la solidaridad en estos días tan difíciles. El pueblo venezolano se fortalece con cada acción solidaria. Por eso es necesario seguir articulando nuestra solidaridad internacional en esta batalla crucial que estamos librando para ser libres como pueblos.
Seguimos en la lucha.
¡Viva la Lucha de los Pueblos! ¡Viva la Revolución Bolivariana!
¡Viviremos y Venceremos!
[1] https://www.eitb.eus/es/noticias/internacional/detalle/5608975/venezuela-elecciones-los-observadores- avalan-reeleccion-maduro/
[2] https://grayzoneproject.com/2019/01/29/venezuelans-oppose-intervention-us-sanctions-poll/
Declaración: Hoy, todos y todas somos Venezuelapor CADTM AYNA. 1ro de febrero 2019
Ante la gravedad de la ofensiva a la hermana República Bolivariana de Venezuela, que implica asediar a Nuestra América toda, las organizaciones y referentes abajo firmantes, integrantes del CADTM – AYNA (Comité para la Abolición de las Deudas Ilegítimas – Abya Yala / Nuestra América), expresan:
Firman:
ATTAC – Argentina – DESCAM -Uruguay – PAPDA –Haití – UNEB (Unión Nacional de Empleado Bancarios) / FENASIBANCOL (Federación Nacional de Sindicatos Bancarios Colombianos) – Colombia – Grupo de Estudios de Economía Digna (GEED) – Colombia – Priscila Santana Martins (Núcleo bahiano de la Auditoría Ciudadana de la Deuda ) – Talles Oliveira Andrade (Núcleo bahiano de la Auditoria Ciudadana de la Deuda) – Luján María Bacelar de Miranda (Núcleo Capixaba de la Auditoría Ciudadana de la Deuda – ACD) – Nilton Naziazeno Monteiro (Núcleo Capizaba de la Auditoría Ciudadana de la Deuda – ACD) – Brasil….
Este posicionamiento está abierto a todas las organizaciones y referentes que, aun no siendo parte del CADTM – AYNA desean adherir: cadtmabyayala@gmail.com
Golpe de Estado en Venezuela y capital financiero: Los buitres y el reparto del botín
Resumen Latinoamericano / 1 de febrero de 2019 / Simón Andrés Zúñiga
Apenas dos días después del golpe del 23 de enero, una de las más conocidas agencias calificadoras de riesgo país, Standard & Poor, ha publicado en un informe las posibles medidas económicas que tomará el autoproclamado “presidente interino” Juan Guaidó.
Como se esperaba, después de este golpe de Estado (en proceso), unas de las primeras medidas es la modificación de la Ley de Hidrocarburos, para que permita un mayor control extranjero del sector petrolero.
Al unísono, el economista venezolano Francisco Rodríguez, recomienda, a través de su red social, qué debe hacer el “presidente provisional”, para tomar control de la empresa CITGO, propiedad del Estado venezolano. Rodríguez señala “El nuevo gobierno debe proceder a comunicarle a los tribunales norteamericanos el nombramiento de nuevos representantes legales para defender los intereses de la nación y proteger los activos del saqueo que con seguridad intentaran hacer los representantes de Nicolás Maduro”.
Luego, antes de cerrar la semana, el ingeniero venezolano Ricardo Hausman, escribe en su cuenta Twitter: “President Guaidó has an economic plan to start the recovery of Venezuela (…)”. Es decir, Hausman anuncia que Guaidó cuenta con un plan económico para iniciar la recuperación de Venezuela. El profesor de Harvard, a principios del 2018 ya había adelantado el escenario que ahora se está ejecutando.
En ese momento, escribió un artículo donde justificaba una intervención militar y una operación de rescate (económico) por parte de Estados Unidos y algunos los países latinoamericanos. Es impresionante cómo un año antes detalló parte del guión estadounidense que ahora están leyendo (e interpretando) Bolton y Guaidó.
No es muy difícil imaginar quiénes participaron en la elaboración de este paquete económico, y probablemente la respuesta llevará a algunos personajes que también participaron entusiasmadamente en la elaboración del plan económico que el golpista Pedro Carmona Estanga tenía a su disposición en abril de 2002.
Los golpes de Estado de derecha, como se demostró en Chile en 1973, necesitan de un “ladrillo” (así se le llamó en ese momento al programa económico de Pinochet) elaborado por equipos de economistas, donde deben destacar los nacidos en el país donde Estados Unidos ha planificado el golpe. En este caso, es altamente probable que entre estos autores del Plan Económico del golpista Carmona (11 de abril de 2002), estuvo uno de los amigos y pupilo de Ricardo Hausman, el economista Francisco Rodríguez.
Como demostración de la alineación de estos voceros con la estrategia imperialista, el gobierno estadounidense anunció el secuestro de activos externos de PDVSA y la asignación de las cuentas bancarias a favor del usurpador Guaidó. Se confiscaron ilegalmente más de 7 mil millones de dólares en activos de PDVSA y unos 12.000 millones de dólares en exportación de crudo. A cambio, Mike Pompeo anunció que le darán a Guiadó 20 millones de dólares destinado supuestamente a la ayuda humanitaria.
Carlos Andrés Pérez, hombre del BM
De seguro, el plan de Hausman estaba coordinado con el plan imperial, ya que éste declaró en agosto de 2018 que el rescate de la economía venezolana debe contemplar un financiamiento por unos 80 mil millones de dólares para los siguientes dos años, unos 20 mil millones en donaciones de los multilaterales (Banco Mundial, ONU, Banco Interamericano de Desarrollo) y unos 60 mil millones por parte del Fondo Monetario Internacional.
La intervención militar y la deuda externa son dos mecanismos de invasión y consolidación del dominio imperialista, ambos mortíferos para los pueblos donde avanzan.
El petróleo como objeto de la confrontación
La política petrolera chavista, plasmada en la Ley de Hidrocarburos fue una de las principales, y más importantes, reformas nacionalistas y desarrollistas que se produjeron durante la primera etapa del gobierno de Hugo Chávez. Era la principal y la más fundamental, porque enfrentaba frontalmente el núcleo del patrón de acumulación del capitalismo dependiente venezolano: la captura y la distribución de la cuantiosa renta petrolera.
A pocos meses del primer gobierno de Hugo Chávez, los sectores conservadores, reaccionaron frente a esta osadía del proceso bolivariano. Igual actitud asumieron las clases sociales que dependían del latifundio frente a la Ley de Tierras (otra de las reformas medulares).
Los intentos para derrocar a Chávez, estaban motivados por las pasiones desatadas en los principales afectados: los capitalistas nacionales (o locales) y el capital transnacional y sus Estados imperialistas. No se puede analizar la trama política que acompaña el avance del chavismo, sin considerar la particular lucha de clases que caracteriza esta economía capitalista dependiente y petrolera.
Alí Rodríguez Araque siempre precisaba que la contradicción principal entre capital-trabajo, en nuestro caso y en nuestra época, estaba influenciada por la contradicción capital-tierra (recursos naturales) para destacar, de esta forma, la particularidad de nuestro capitalismo dependiente, cuya acumulación capitalista tiene una gran influencia de la renta petrolera.
Una de las vías para generar un proceso de distribución social de la renta entre los sectores populares y los sectores productivos nacionales, tenía como premisa principal el control de la fuente de generación y captura de la renta, vale decir: el control de la empresa petrolera estatal PDVSA.
A principios del gobierno de Chávez, la empresa petrolera estatal era resultado de una nacionalización que devino en la existencia de una Estado dentro del Estado, dado que PDVSA asumió la figura de una “corporación mundial” (definida así por su gerencia), donde esta se convirtió en una casta sociopolítica alineada con los intereses del capital transnacional y con la política energética de los Estados imperialistas.
Era, por tanto, comprensible la participación de la alta gerencia corporativizada de aquella PDVSA, en la estrategia insurreccional de la derecha y en el golpe de Estado contra el gobierno nacionalista-popular de Hugo Chávez (elegido bajo las reglas electorales de la democracia burguesa). Dicha acción terminó en una derrota desastrosa para los promotores del llamado “paro” petrolero.
En conclusión: la toma de la colina del poder fáctico concentrado en PDVSA, por parte del gobierno bolivariano de Hugo Chávez, se logró en 2003, la acción insurreccional que implicó el sabotaje de la industria petrolera se encontró con una correlación de fuerzas altamente favorable al chavismo, con una intensa movilización popular y una depuración de los mandos militares.
Más de una vez, la estrategia de la derecha opositora (obedeciendo instrucciones directas del Norte) ha sido, en la práctica, una de las mejores aliadas del avance del chavismo. El gobierno de Chávez se apoderó del control del Estado paralelo y autónomo que se había instaurado en PDVSA desde su nacionalización, y de esta forma pudo emprender un proceso de distribución de la renta petrolera entre sectores sociales desfavorecidos e intentar financiar el desarrollo de un modelo económico que presentaba como alternativo.
Buitres y tiburones
La discusión sobre el posterior uso adecuado de ese excedente petrolero bajo control del gobierno y la fuga del mismo a cuentas del exterior, es un debate que está pendiente en la hoja de balance de la historia de los gobiernos chavistas.
Sin embargo, en esta oportunidad, lo que interesa resaltar son los actores que están detrás del botín que se está subastando, en este momento, entre las potencias imperiales. Ese botín es la República Bolivariana de Venezuela, no sólo sus recursos naturales sino también su institucionalidad política, es decir su existencia como nación soberana e independiente.
En esta piñata, el rol de los representantes del capital financiero es definitivo, aunque este protagonismo no se haga tan evidente. Por supuesto, otros componentes del capital transnacional coparticipan en este saqueo imperial, por ejemplo los carteles energéticos y el complejo industrial militar estadounidense y europeo.
El capital financiero lo podemos clasificar en capital financiero transnacional y capital financiero local (nacional).
La calificadora Standard & Poor (S&P), por más de 23 años ha mantenido una calificación de riesgo-país absolutamente sesgada (desfavorable) políticamente. Desde que se inició el Gobierno de Chávez, para los analistas financieros y para la opaca metodología de evaluación de riesgo país de la calificadora, el objetivo real era descalificar políticamente una experiencia que iba contra los intereses del capital mundial.
Al mismo tiempo, dichas calificadoras se aprovechaban de la información que obtenían de las estadísticas oficiales, para usarla en la especulación financiera. Por supuesto, detrás de S&P y otras calificadoras de riesgo, están los grandes bancos de inversión, representantes de ese capital financiero mundial que ha dominando, desde mediados de la década de 1970, la lógica de acumulación planetaria.
Francisco Rodríguez, hasta no hace mucho representante del Bank of America en América Latina, y Ricardo Hausman son rostros intelectuales de los intereses del capital financiero internacional y de las Instituciones Financieras Internacionales (IFI) cuyo principales exponentes son el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
En territorio nacional, la banca local ha sido la custodia final y secuestradora de esta renta petrolera, permitiendo su trasvase masivo al exterior. Los grupos financieros nacionales, como Banesco y Banco Occidental de Descuento (BOD), y los transnacionales como el BBVA, tuvieron una expansión exponencial sobre la base de la administración y concentración de la renta petrolera, facilitando su fuga al exterior.
Banesco llegó a superar a gigantes bancarios en España para adquirir bancos en ese territorio periférico de la Unión Europea, mientras que el BOD se focalizó en consolidar un monopolio bancario al mismo tiempo que fortalecía su influencia en las grandes decisiones financieras del gobierno, especialmente en la política cambiaria donde orientó sus esfuerzos en el desmonte del control cambiario.
El SITME ayer, y hoy el Interbanex, son dos propuestas cambiarias que no salieron de las instituciones gubernamentales responsables de las políticas financieras y monetarias, sino de los núcleos de asesoría de la banca privada. Ya los banqueros no necesitaban estar en la presidencia del Banco Central ni en el Ministerio de Hacienda (hoy Finanzas) como lo hicieron en la IV República.
Con el poder que concentraron secuestrando la economía venezolana, aunado a la vocación negociante de algunos altos funcionarios gubernamentales y a la mediocridad en el manejo de la política económica, pudieron y pueden influenciar la política económica.
El gobierno chavista logra control sobre la administración de la renta petrolera en su captura y distribución primaria (PDVSA y el control cambiario), pero no establece mecanismos para evitar la fuga masiva de la misma al exterior y su uso eficiente en la transformación estructural. El gobierno tiene la vaca pero gran parte la leche termina en manos de la burguesía local que la utiliza para la exportarla hacia el sistema financiero internacional.
La fuga de capitales y el desmontaje del control cambiario (altamente inefici
ente y corrupto), logró que el Estado venezolano perdiera control sobre el destino final de la renta petrolera y permitió al capital financiero nacional e internacional determinar su política cambiaria, al grado de establecer el tipo de cambio.
Al mismo tiempo, el capital financiero internacional, fue adecuando su estrategia de captura de la economía venezolana: los marchantes de la banca internacional, lograron venderle a PDVSA (comandada por Rafael Ramírez), al Ministerio de Finanzas y al Banco Central un instrumento financiero que, en sus diversas variantes, consistió en la emisión de bonos denominados en dólares y que podía ser adquiridos en bolívares.
Este instrumento y la descontrolada emisión de pagares para financiar la caja de PDVSA, terminaron siendo una de las sogas (sino la principal) que logró amarrar el cuello de la “revolución bonita”. Este mecanismo se convirtió en un eficiente viaducto que permite una veloz y cuantiosa fuga de capitales protagonizada principalmente por los Amos del Valle contemporáneos (el poder fáctico concentrado en Caracas). No es el único mecanismo de fuga, pero sí el más legitimado y descarado.
El golpe de Estado que está en proceso, es la coronación de una estrategia que cierra con el reparto del botín de los activos de PVDSA y demás riquezas del Estado Nacional. El éxito de la implantación del gobierno de transición y la imposición de un gobierno aliado, permitirá la aplicación de un programa económico que implicará un endeudamiento masivo. La deuda externa generada por un probable gobierno de derecha, se encargará de blindar las cadenas de dependencia y control de los recursos naturales.
No sólo el petróleo y los recursos naturales son causa de la injerencia imperialista
Por otro lado, repetir que “lo que está detrás del golpe es sólo el petróleo” (y otras riquezas naturales) no solo puede ser una obviedad sino una terrible omisión. No se debe reducir el análisis del caso venezolano y el actual encono intervencionista del imperialismo estadounidense y europeo, a la necesidad geoestratégica de controlar los yacimientos petrolíferos.
Es importante reconocer que, la batalla que se libra en Venezuela es también una confrontación y contención de paradigmas que iban contracorriente con el status quo impuesto por el sistema de dominación del capital mundial. La batalla que se libra actualmente en Venezuela es también una confrontación geopolítica de carácter mundial.

Venezuela (gracias a la particular capacidad de Chávez de tejer alianzas internacionales) es un territorio de la nueva guerra fría. Lo que suceda en Venezuela no sólo pasa por Washington, sino pasa por Beijín y por Moscú.
Este análisis, que toca sólo uno de los factores estructurales de la economía venezolana, pretendió trascender los análisis macroeconómicos positivistas y neoclásicos que predominan tanto en las fuerzas de proimperialistas como en las fuerzas que se aglutinan en el polo izquierdo del espectro político venezolano, que se quedan en la superficie, acusando unos al gobierno y otros al bloqueo económico.
Omiten tanto el protagonismo de los actores, clases o poderes fácticos que determinan tendencias en la fragua de la lucha de clases, como a la características estructurales del capitalismo venezolano. No debe ser un análisis que se acota al diagnóstico, sino que debe permitir proporcionar pistas para la construcción de una estrategia de política económica transformadora.
Dentro de estas pistas o temas podemos resaltar el peso de la deuda externa, el control de capitales, el control de cambio, el disciplinamiento de la banca privada (¿regulación o estatización/nacionalización?), la necesidad de retomar la política petrolera original (no la que se desvió bajo la gestión de Rafael Ramírez). Al mismo tiempo, asumir una estabilización inflacionaria no regresiva ni recesiva.
Elementos que analizaremos más adelante y que deben ser parte de la agenda de las fuerzas del cambio radical.
Economista venezolano, integrante de la Sociedad de Economía Política Crítica (SER). Distribuido por el Centro latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
Resumen Latinoamericano / 1 de febrero de 2019
El embajador de la República Bolivariana de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Samuel Moncada, señaló que Venezuela está firme, en paz y que nadie podrá aislarla o dividirla.
Durante la Reunión Mensual del Buró de Coordinación del MNOAL, Moncada acotó que es un deber detener la guerra de recolonización.
¡Estamos en pleno proceso de la segunda liberación de nuestra Patria! añadió el embajador.
Venezuela obtuvo el apoyo de 19 de los 35 países en el Consejo de Seguridad de la ONU, organismo que el pasado sábado fue convocado por el gobierno de Estados Unidos para abordar la situación interna de Venezuela.
La mayoría de los representantes que participaron en la reunión rechazaron la propuesta de Washington de considerar la situación política de la Patria de Bolívar como una amenaza a la seguridad internacional.
Grupo de Países de Ideas Afines
Embajador Jorge Valero desde la ONU Ginebra denunció, este jueves, ante el Grupo de Países de Ideas Afines la injerencia y el intervencionismo de los Estados Unidos en Venezuela.
“Denunciamos al mundo el Golpe de Estado contra el presidente de Venezuela Nicolás Maduro” dijo Valero.
Valero indicó que el fin del golpe de Estado en curso contra Venezuela no es otro que apropiarse de las riquezas del país.
El embajador recalcó que el gobierno de Estados Unidos ha activado un golpe de Estado en contra del presidente constitucional y democrático Nicolás Maduro y declaró que EE.UU. se prepara para ejecutar una invasión militar en suelo venezolano.
También recordó que organismos internacionales acompañaron todas las fases del proceso electoral.
“Observadores y acompañantes dejaron constancia de que la elección del 20 de mayo, 2018, se efectuó de conformidad con las leyes y normas”.
/AA
Fuente: VTV
La estrategia del terror contra Venezuela: carta abierta al presidente del gobierno Pedro SánchezPor Andrés Piqueras*. Resumen Latinoamericano, 1 febrero 2019
Sr. Presidente. Usted, como tantas veces ha hecho su partido, ha tenido la cobardía de ponerse de lado de una nueva agresión a un país que defiende a toda costa su soberanía, alineándose con las directrices que marca EEUU al respecto.
Pero sr. Presidente, usted sabe muy bien que Venezuela es la democracia más avanzada de toda América Latina, que ha celebrado unas 29 elecciones desde 1999 (año en que llegó Chávez a la jefatura de Estado), la mayoría bajo supervisión internacional, y con el sistema de recuento electoral “más avanzado del mundo” según la Fundación Jimmy Carter. De hecho, las últimas elecciones legislativas las ganó la oposición.
Usted sabe, porque en su cargo es imposible no saberlo, que Venezuela tiene algunos de los logros más importantes del continente. Figura como el país del área con la mayor reducción del porcentaje de pobreza, que pasó de un 28,9% en 1998 a un 19,6% en 2013; y el porcentaje de hogares en pobreza extrema disminuyó del 10,8% al 5,5% en ese mismo período.
También sabe, ¿cómo no iba a saberlo?, que Venezuela es el país de la región que más ha luchado contra la desigualdad. El coeficiente Gini (según el cual 0 es la igualdad máxima y 1 la desigualdad superlativa) en 1998 era de 0,486 y en 2013 llegó a 0,398, el más bajo de América Latina.
Además, si usted no lo sabe seguro que alguno de los diplomáticos de su gobierno sí, la Unesco declaró a Venezuela bajo el gobierno de Chávez “Territorio Libre de Analfabetismo”, y este país tiene la tasa neta de escolaridad primaria en un 95,90%.
También tendría forzosamente que saber que la evolución de la desnutrición infantil en menores de 5 años pasó de 7,70% en 1990 a 2,53% en 2013, mereciendo este país un reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura-FAO. Mientras que la tasa de desocupación pasó del 15,2% en 1999 al 7,1% en abril de 2014 (la que ya quisiera de lejos el Reino de España). Venezuela alcanzó el 0,771 en el IDH, lo que la incluye en el grupo de países considerados con un “Alto Nivel de Desarrollo Humano”, al ubicarse por encima del promedio de América Latina y el Caribe. También sabe, estoy seguro, que el gobierno de Venezuela procura viviendas a su población y que allí no existen los desahucios.
Asímismo debe saber, cómo no va saberlo si hasta su compañero de partido Rodríguez Zapatero lo dejó ver cuando estuvo de mediador en Venezuela, que la grave crisis que padece este país viene provocada por la despiadada guerra económica que se perpetra contra él, lanzada ante todo por EEUU y secundada por países subalternos como desgraciadamente es el Reino de España.
Le recuerdo algunas de las características de esa guerra. El cierre unilateral de cuentas bancarias del Estado venezolano para dificultarle el pago a proveedores de bienes esenciales y para atender otros compromisos. La cancelación, por razones exclusivamente políticas, de importaciones vitales, como fue el caso de los tratamientos para la malaria. La retención de divisas cruciales para adquirir bienes de primera necesidad (así, por ejemplo, en noviembre de 2017, la proveedora de servicios financieros Euroclear retuvo 1.650 millones de dólares de Venezuela que estaban destinados a la compra de alimentos y medicinas). El Ejecutivo venezolano tiene retenidos cerca de 2.500 millones de dólares operaciones internacionales, en diferentes Bancos, bien sea por pagos de deuda o de importaciones, o por factura petrolera. El Banco Wells Fargo retuvo y anuló pagos de 7,5 millones de dólares, por concepto de venta de energía a Brasil. También tiene retenidas divisas para satisfacer los pagos atrasados a los pensionistas en el exterior. Y se le vienen reteniendo cargamentos de alimentos para la población que ya fueron pagados (por ejemplo, en diciembre de 2017, 2.200 toneladas de carne de cerdo fueron retenidas por dos semanas en la frontera de Colombia, pudriéndose durante la retención).
Ahora le quieren sustraer también sus reservas de oro que tiene en Bancos extranjeros y robarle los beneficios de su petróleo. A lo que se suma la guerra económica interna que la propia clase empresarial venezolana lleva a cabo, acaparando toda clase de productos para provocar una generalizada escasez, o jugando con las tasas cambiarias de la divisa para desestabilizar al país.
Y después, gobiernos como el suyo que colaboran con todo ello proclaman que hay que enviar “ayuda humanitaria” a Venezuela.
Tamaño cinismo forma parte también de esa brutal guerra económica a la que me refería, cuyos pasos y objetivos concretos ya expliqué en este mismo medio y que busca provocar muertes y sufrimiento sin límites en la población venezolana, con el fin de que se rinda y se levante contra su gobierno. Esa guerra va acompañada por un terrible bombardeo mediático que casi no tiene precedentes. Siempre se han utilizado los medios de difusión de masas para “ablandar” las conciencias de las sociedades antes de iniciar una guerra contra alguna población. Lo hicieron recientemente en Irak, en Yugoeslavia, en Ucrania, en Libia, en Siria… pero lo que está padeciendo Venezuela está siendo ya verdaderamente largo y desgastante. De hecho, es tan insistente ese bombardeo monocorde que ya tiene convencidas a casi todas las gentes europeas de que algo malo tiene que tener ese gobierno para que tanto le persigan. Cuando en realidad deberían preguntarse qué hace un gobierno de bueno para que todos los poderosos y las extremas-derechas, empezando por el “loco” de Trump, quieran hundirle.
Y es que la principal arma de destrucción masiva de EEUU, que no tiene rival en el mundo, es el control monopólico de los medios de difusión de masas, el dictado de las noticias mundiales (con la consiguiente desinformación sistemática y planificada), o lo que es lo mismo, la máquina de construcción de la realidad.
Y ahora usted, aun sabiendo todo lo que aquí he anunciado y muchas otras formas de agresión a Venezuela que entran dentro de la política oscura a la que la ciudadanía no puede llegar, decide dar un ultimátum al legítimo presidente venezolano, Maduro, para celebrar “elecciones libres” o reconocer a un impostor. Con ello muestra no sólo su catadura moral, sino su absoluta falta de autonomía y de inteligencia política.
Igualmente actúan aquellos de la “izquierda emergente” que ahora se pelean por ser muleta de su partido y que cautivos del efecto de opinión que provoca el monopolio mediático contra Venezuela, piden ya también “elecciones libres” mientras justifican vender armas a Arabia Saudí para seguir asesinando niños en Yemen. Todo por unos supuestos pocos votos más.
Pero esa “izquierda”, como usted y su partido, saben muy bien que donde no hay auténticas elecciones libres es en ningún otro país de América Latina, pues en casi todos ellos se compran votos a mansalva, se matan todos los días opositores, líderes sindicales y populares, así como luchadores indígenas; y en todos ellos las presiones o amenazas empresariales, las ingentes sumas de dinero y el absoluto control mediático, determinan cualquier posibilidad de opción electoral en favor de los grandes poderes.
Imagínese, además, el peligro que corre la flamante democracia europea si usted apoya que cualquiera se pueda subir a un taburete en una manifestación y proclamarse presidente de un país. Usted haría ver que toda la democracia en la que dice que se basa es ficticia y la deja cada vez más desnuda ante las poblaciones. De hecho, usted está contribuyendo a violar todas las normas básicas del derecho internacional, como ha sido denunciado ante la ONU y según Augusto Zamora ha clarificado también en este periódico.
Pero supongo que si los grandes poderes mundiales que dan las instrucciones a su gobierno recurren a una opción tan burda es porque las cosas van muy mal para ellos y deben de estar bastante desesperados, tanto como para meter al mundo en una nueva fase sin reglas, donde la guerra y la agresión entre países prime por encima de cualquier convención. Porque usted, con su postura, está siendo cómplice también de una probable intervención militar de imprevisibles consecuencias en el corazón de la Patria Grande americana. Va a hacer a toda España cómplice de ella.
Sr Presidente, usted sabe perfectamente, para terminar, que cualquier gobierno europeo hubiera reaccionado cerrando totalmente el espacio democrático ante una amenaza de injerencia exterior, golpe de Estado o insurgencia armada patrocinada por terceros. Fíjese, si no, cómo han reaccionado los gobiernos españoles sólo porque alguien pide urnas en Cataluña. O cómo Gran Bretaña clausuró la “libertad de prensa” por la guerra de las Malvinas que estaba a miles de kilómetros. Todo eso lo ha afrontado Venezuela, en cambio, sin salirse de un camino de oferta permanente de diálogo, como de nuevo nuestro exjefe de gobierno, Zapatero, puede testificar.
Me creo que usted no sienta ningún remordimiento por su burdo ultimátum al legítimo presidente de Venezuela, pero ¿de verdad no siente ninguna inquietud ante la vía libre que está dando para otros en el Reino de España? Un país, que como su denominación indica, no puede elegir a su jefe de Estado, ni (al menos todavía) tampoco le ha elegido a usted.
*Universitat Jaume I de Castelló
Envío:RL










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