2 de diciembre de 2019

8)
‘Teníamos que actuar ante la injerencia de Venezuela’, dice cancillera golpista boliviana
Resumen Latinoamericano 1 de diciembre de 2019 .
Hasta hace poco Bolivia era uno de los principales aliados de Venezuela pero, desde que el gobierno de facto de la derechista Jeanine Áñez asumió el poder el 13 de noviembre, dio un giro radical en política exterior: se distanció de Nicolás Maduro y se acercó al Brasil de Jair Bolsonaro.
A cargo de la cancillería de facto, Karen Longaric, una jurista y experta en derecho internacional, dice proponerse «rechazar la injerencia» de Venezuela y «desideologizar» la relación de este país andino-amazónico con otros países, en una entrevista a medio internacional.
A principios de este año Longaric escribía que era «urgente rediseñar» la política exterior de Bolivia, acaso ya sabiendo, que meses después iba a ser nombrada cancillera del gobierno de facto de Bolivia. A los pocos días de haber asumido su puesto, Bolivia ya rompía relaciones con Venezuela, restablecía lazos con Israel y designaba a un embajador ante Estados Unidos.
«Queremos estrechar los lazos con todos los países. Pero lamentablemente con Argentina la situación cada vez se va ir tornado mucho más difícil cuando se ve el cambio de gobierno de (Mauricio) Macri por el gobierno de los señores Fernández (ndlr: el presidente electo Alberto Fernández y su vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner). Pensamos que va a ser muy difícil la situación porque ellos históricamente han sido muy amigos de Evo Morales durante sus 14 años de gobierno.
La relación con Brasil estaba bastante venida a menos, bastante devaluada, es del interés de Bolivia el estrechar los lazos, activar la cooperación internacional, también el abrir mercados con Estados Unidos».    
— A Longaric no le parecen decisiones muy radicales, si se supone que está en un gobierno de «transición» como lo llaman desde el golpe.
«Nosotros no consideramos que sea así porque este es un gobierno constitucional que no tiene limitación de accionar alguno. Nosotros basamos nuestro accionar en la Constitución política del Estado. No vemos por qué razón tendríamos que haber parado el país durante los tres meses que durará la transición hasta la entrega de gobierno a otros».
Para este auto-gobierno por la fuerza de las armas es fundamental alejarse de los países aliados del gobierno plurinacional de Evo Morales:
«No podíamos quedarnos indiferentes ante la ostensible injerencia de Venezuela. En los últimos días previos a la transición constitucional, se constató que funcionarios diplomáticos de Venezuela estaban seriamente y activamente involucrados en actos desestabilizadores».
Tambien se refirió a que México no tenía un buen actuar al proteger a cargos políticos del gobierno de Evo Morales en su embajada de Bolivia. Pero no cree que vayan a romper relaciones con ese país.
«Yo no creo que lleguemos a ese extremo. Sí sufriría un desgaste en la medida en que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no solamente tolere, sino que también aliente la actividad desestabilizadora que realiza Evo Morales desde México».
Así ve el golpe de estado la cancillera de facto, y los medios internacionales que lo apoyan:
«Yo en calidad de jurista, puedo sostener con absoluta certeza y convicción de conocimiento que no fue un golpe de Estado porque hubo una renuncia de Evo Morales, que no estuvo presionada bajo ningún aspecto, no hubo fuerza militar, no hubo cohesión. Evo Morales sintió que realmente no debía mantenerse en el poder porque, durante 20 días, marchas pacíficas, que aglutinaron a toda la juventud boliviana sin distinción, le pidieron que deje el poder. Él sintió que esa fuerza moral pesaba demasiado sobre sí, que lo había aplastado, lo había aniquilado, entonces dijo: «me voy». A esto le precedió que la Policía, la Central Obrera boliviana y muchos sectores que anteriormente lo respaldaban también empezaron a decir: «Evo debería irse».   Aquí en Bolivia siguen funcionando los tres poderes del Estado: el poder judicial, donde no hubo cambios, el legislativo que aprobó una ley de convocatoria a elecciones nacionales. Entonces, ¿dónde está el elemento que permita llamar golpe de Estado a una transición constitucional?»   
Ante esta manipulación flagrante de los hechos a su conveniencia, y a los gobiernos multimundistas que apoyan el golpe, añadió que en el caso de que ganara el MAS en las próximas elecciones cambiarían todas las políticas del gobierno de Evo Morales.
«La visión que tiene la juventud del MAS no es la misma visión de los viejos dirigentes del MAS, que están contaminados con algunos temas que no le hacen bien al país. Yo creo que se van a ratificar muchas de estas políticas nuestras . Me atrevo a decir todas. Porque todo lo que se hace en este ministerio es en función de los intereses de Bolivia».
Envio:RL

No hay comentarios: