Se cierra el círculo en torno a Macri
AVANZAN LAS CAUSAS POR EL ESPIONAJE ILEGAL
21/08/2020
Los fiscales que investigan el oscuro entramado de espionaje ilegal durante el gobierno anterior pidieron que se indague al ex secretario privado de Macri.
FRANCO MIZRAHI
Cada vez se cierra más el círculo en torno al expresidente Mauricio Macri en la causa en que se investiga el espionaje ilegal que se realizó contra dirigentes de todo tipo bajo su gobierno. Ahora los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide pidieron al juez del caso, Juan Pablo Augé, que cite a prestar declaración indagatoria al secretario privado de Macri, Darío Nieto. Sostuvieron su pedido en el análisis de su celular y en el de personas que intercambiaron mensajes con él. Hay notas borradas que pudieron ser recuperadas y se reconstruyeron diálogos.
Los fiscales también requirieron que se convoque a indagatoria a los jefes de la AFI, Gustavo Arribas -íntimo amigo de Macri- y Silvia Majdalani, quienes ya fueron procesados por el espionaje a Cristina Kirchner que tramita en otro expediente. A su vez, Incardona y Eyherabide solicitaron que se vuelva a indagar a otras 21 personas entre los que figuran agentes de inteligencia y Susana Martinengo, quien estuvo a cargo de la oficina de Documentación Presidencial en la Casa Rosada durante el macrismo.
FRANCO MIZRAHI
Cada vez se cierra más el círculo en torno al expresidente Mauricio Macri en la causa en que se investiga el espionaje ilegal que se realizó contra dirigentes de todo tipo bajo su gobierno. Ahora los fiscales Cecilia Incardona y Santiago Eyherabide pidieron al juez del caso, Juan Pablo Augé, que cite a prestar declaración indagatoria al secretario privado de Macri, Darío Nieto. Sostuvieron su pedido en el análisis de su celular y en el de personas que intercambiaron mensajes con él. Hay notas borradas que pudieron ser recuperadas y se reconstruyeron diálogos.
Los fiscales también requirieron que se convoque a indagatoria a los jefes de la AFI, Gustavo Arribas -íntimo amigo de Macri- y Silvia Majdalani, quienes ya fueron procesados por el espionaje a Cristina Kirchner que tramita en otro expediente. A su vez, Incardona y Eyherabide solicitaron que se vuelva a indagar a otras 21 personas entre los que figuran agentes de inteligencia y Susana Martinengo, quien estuvo a cargo de la oficina de Documentación Presidencial en la Casa Rosada durante el macrismo.
«Organización criminal».
Desde el inicio, el dictamen de los fiscales hace foco en el rol del Poder Ejecutivo nacional en todo este entramado de espionaje ilegal: «Consideramos que los nombrados conformaron una organización criminal construida desde el propio aparato del Estado Central, en especial desde el Poder Ejecutivo Nacional y una de sus dependencias directas, la Agencia Federal de Inteligencia». Es difícil pensar que la AFI, que estuvo a cargo de un íntimo amigo del expresidente, actuó por la libre.
«Si bien dentro de la estructura de la AFI la dirección de esta empresa ilegal provenía principalmente de Gustavo Arribas y de Silvia Majdalani, también se encuentra probado que los agentes tenían una línea de vinculación con otros funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, específicamente funcionarios dependientes de Presidencia de la Nación, con los que compartían parte del flujo de información producto de estos espionajes. Tal es el caso de Susana Martinengo, quien no sólo se reunía con Leandro Araque y el «Turco» Sáez en la casa de Gobierno; sino que tenía contacto asiduo con ellos e intercambiaba información que luego utilizaban para sus aspiraciones políticas y a su vez transmitida a un superior, en este caso, al Secretario del Presidente de la Nación, Darío Nieto», escribieron los fiscales.
Desde el inicio, el dictamen de los fiscales hace foco en el rol del Poder Ejecutivo nacional en todo este entramado de espionaje ilegal: «Consideramos que los nombrados conformaron una organización criminal construida desde el propio aparato del Estado Central, en especial desde el Poder Ejecutivo Nacional y una de sus dependencias directas, la Agencia Federal de Inteligencia». Es difícil pensar que la AFI, que estuvo a cargo de un íntimo amigo del expresidente, actuó por la libre.
«Si bien dentro de la estructura de la AFI la dirección de esta empresa ilegal provenía principalmente de Gustavo Arribas y de Silvia Majdalani, también se encuentra probado que los agentes tenían una línea de vinculación con otros funcionarios del Poder Ejecutivo Nacional, específicamente funcionarios dependientes de Presidencia de la Nación, con los que compartían parte del flujo de información producto de estos espionajes. Tal es el caso de Susana Martinengo, quien no sólo se reunía con Leandro Araque y el «Turco» Sáez en la casa de Gobierno; sino que tenía contacto asiduo con ellos e intercambiaba información que luego utilizaban para sus aspiraciones políticas y a su vez transmitida a un superior, en este caso, al Secretario del Presidente de la Nación, Darío Nieto», escribieron los fiscales.
Nieto y Martinengo.
«Susana querida! No quería dejar de escribirte y agradecerte x estos años. Una grosa total!! Muchas gracias x todo», le escribió Nieto a Martinengo el 10 de diciembre pasado, como mensaje de despedida. Aquel día asumía la presidencia Alberto Fernández. Martinengo agradeció el elogio. El diálogo se halló en el celular que le secuestraron a la mujer con despacho en la Casa Rosada. Para los fiscales, la conversación «muestra el vínculo estrecho que poseían los nombrados, contrariamente a lo afirmado por Martinengo en su descargo».
Es que cada vez queda más claro el vínculo entre el hombre de confianza de Macri y Martinengo. Según se desprende del dictamen, Darío Nieto era el jefe de Martinengo y recibió de su parte al menos dos informes de la banda de espías: uno referido a la comunidad mapuche y otro «a las manifestaciones vinculadas con el proyecto de ley de movilidad jubilatoria convirtiéndose así en un canal subsidiario de la transmisión de la información producida en violación a la ley de inteligencia por los imputados Saez y Araque, principalmente». Jorge Sáez y Leandro Araque eran dos espías de la AFI macrista.
Por su parte, a Martinengo se le atribuye «haber recibido de los agentes Sáez y Araque un informe relativo a la comunidad mapuche; un informe sobre los escraches sufridos por el entonces Presidente de la Nación y haber solicitado los informes sobre las manifestaciones en el Congreso de la Nación. Todo ello conociendo la calidad de agentes de AFI de Sáez y Araque y el modo en el que obtenían la información en infracción a la ley 25.520. Además haber utilizado los servicios de los agentes para sus propios intereses y los de su núcleo cercano de personas». Es decir, hizo usufructo de las actividades ilegales de inteligencia.
El material que pasó por las manos de Martinengo y Nieto era de interés para las altas cumbres del gobierno nacional, de acuerdo a la investigación. El informe sobre la comunidad mapuche «le interesa al 1», sostuvo por ejemplo Martinengo. Y respecto al trabajo sobre la situación social en torno al tratamiento de la Ley de Movilidad Jubilatoria, aseguró que le llegó a Macri. Todo indica que la correa de transmisión de la información fue Nieto. «Si tenés un informe que no los comprometa a ustedes pasámelo que yo se lo paso a Nieto, al secretario privado, como hice la vez anterior», le dijo Martinengo a los espías tal como se desprende del caudal probatorio que nutre el expediente.
«Susana querida! No quería dejar de escribirte y agradecerte x estos años. Una grosa total!! Muchas gracias x todo», le escribió Nieto a Martinengo el 10 de diciembre pasado, como mensaje de despedida. Aquel día asumía la presidencia Alberto Fernández. Martinengo agradeció el elogio. El diálogo se halló en el celular que le secuestraron a la mujer con despacho en la Casa Rosada. Para los fiscales, la conversación «muestra el vínculo estrecho que poseían los nombrados, contrariamente a lo afirmado por Martinengo en su descargo».
Es que cada vez queda más claro el vínculo entre el hombre de confianza de Macri y Martinengo. Según se desprende del dictamen, Darío Nieto era el jefe de Martinengo y recibió de su parte al menos dos informes de la banda de espías: uno referido a la comunidad mapuche y otro «a las manifestaciones vinculadas con el proyecto de ley de movilidad jubilatoria convirtiéndose así en un canal subsidiario de la transmisión de la información producida en violación a la ley de inteligencia por los imputados Saez y Araque, principalmente». Jorge Sáez y Leandro Araque eran dos espías de la AFI macrista.
Por su parte, a Martinengo se le atribuye «haber recibido de los agentes Sáez y Araque un informe relativo a la comunidad mapuche; un informe sobre los escraches sufridos por el entonces Presidente de la Nación y haber solicitado los informes sobre las manifestaciones en el Congreso de la Nación. Todo ello conociendo la calidad de agentes de AFI de Sáez y Araque y el modo en el que obtenían la información en infracción a la ley 25.520. Además haber utilizado los servicios de los agentes para sus propios intereses y los de su núcleo cercano de personas». Es decir, hizo usufructo de las actividades ilegales de inteligencia.
El material que pasó por las manos de Martinengo y Nieto era de interés para las altas cumbres del gobierno nacional, de acuerdo a la investigación. El informe sobre la comunidad mapuche «le interesa al 1», sostuvo por ejemplo Martinengo. Y respecto al trabajo sobre la situación social en torno al tratamiento de la Ley de Movilidad Jubilatoria, aseguró que le llegó a Macri. Todo indica que la correa de transmisión de la información fue Nieto. «Si tenés un informe que no los comprometa a ustedes pasámelo que yo se lo paso a Nieto, al secretario privado, como hice la vez anterior», le dijo Martinengo a los espías tal como se desprende del caudal probatorio que nutre el expediente.
Notas borradas.
Un punto clave del dictamen es que para los fiscales «se ha probado, a pesar de que la nombrada lo ha negado en su indagatoria, que los informes remitidos por Saez y Araque los envió a Darío Nieto. No sólo así lo afirmó en múltiples oportunidades Martinengo en las conversaciones reseñadas, sino que además del celular de Nieto, en particular de su bloc de notas, se desprende que el nombrado conocía especialmente el entramado ilícito que aquí se investiga, y por supuesto a Susana Martinengo».
Este punto es importante ya que una vez que estalló el vínculo de la banda de espías con Martinengo el macrismo salió a desmarcarse de ella. Pero en el aparato telefónico de Nieto se lograron recuperar una serie de notas que fueron borradas y arrojan luz sobre los vínculos. (El Destape).
Un punto clave del dictamen es que para los fiscales «se ha probado, a pesar de que la nombrada lo ha negado en su indagatoria, que los informes remitidos por Saez y Araque los envió a Darío Nieto. No sólo así lo afirmó en múltiples oportunidades Martinengo en las conversaciones reseñadas, sino que además del celular de Nieto, en particular de su bloc de notas, se desprende que el nombrado conocía especialmente el entramado ilícito que aquí se investiga, y por supuesto a Susana Martinengo».
Este punto es importante ya que una vez que estalló el vínculo de la banda de espías con Martinengo el macrismo salió a desmarcarse de ella. Pero en el aparato telefónico de Nieto se lograron recuperar una serie de notas que fueron borradas y arrojan luz sobre los vínculos. (El Destape).
Fuente:LaArena
No hay comentarios:
Publicar un comentario