· 29 de diciembre de 2020
Los centros investigados son los que funcionaron en dependencias de la Policía Bonaerense: el Pozo de Bánfield, Pozo de Quilmes y el que funcionó en en la Brigada de Lanús y fue conocido como "El Infierno".
Dos especialistas en género explicaron ayer, en el juicio unificado por delitos de lesa
humanidad cometidos en los centros clandestinos de Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes
e "Infierno" durante la última dictadura cívico militar, que los represores utilizaron la violencia
sexual y ejercieron un "mayor ensañamiento" hacia las mujeres secuestradas por haberse
salido del "rol tradicional de la estructura social patriarcal".
"Existió un mayor ensañamiento y mayor crueldad hacia las mujeres, una expresión más
exacerbada del continuum de violencia de género que viven históricamente las mujeres
en la sociedad", explicó la investigadora Alejanda Paolini.
La especialista remarcó que para el régimen represor "las mujeres eran malas madres,
malas esposas, además eran asesinas, guerrilleras y putas; hay innumerables testimonios de
que así eran nombradas y agredidas, a diferencia de los varones. Había una diferenciación en
cómo se dirigían a las mujeres, un mayor castigo".
Paolini y la investigadora Maria Sondereguer, ambas especialistas en género y en delitos sexuales
cometidos por el Terrorismo de Estado, declararon hoy como testigos de contexto en el
marco del juicio unificado por los delitos cometidos contra casi 500 víctimas alojadas en los
tres centros clandestinos de detención.
Los centros investigados son los que funcionaron en dependencias de la Policía Bonaerense:
el Pozo de Bánfield, Pozo de Quilmes y el que funcionó en en la Brigada de Lanús y fue conocido
como "El Infierno".
Paolini destacó que las agresiones sexuales se cometieron "de forma continua, reiterada y
masiva", y aseguró que las violencias sexuales tenían como finalidad causar dolor, castigar,
disciplinar" y se ejercía en patota "y en la clandestinidad y con impunidad".
Por su parte, María Sondereguer, explicó que "es en el cuerpo de las mujer donde los varones
inscriben su rol de poder".
Aseguró que las violencias sexuales "eran un disciplinamiento hacia mujeres que se habían salido
de su rol tradicional".
"Bajo un paradigma que consideraba a la violación como un delito contra la honestidad este tipo
de violencia buscaba destruir la moral, la honestidad, la dignidad, el honor de la mujer y el honor
de los hombres ligados a esa mujer", precisó.
Sostuvo que muchas víctimas no pudieron denunciar estas violencias sexuales sufridas en
centros clandestinos "para proteger su dignidad, su honor y el honor de los varones ligados a
esa mujer dentro del paradigma patriarcal, pero hoy esas mujeres son grandes, sus hijos ya
han crecido, no tienen que proteger a sus hijos".
"Hoy sienten la necesidad de denunciar porque hay una transformación profunda de marcos
interpretativos de la violencia de género y porque una forma de reparación la da el espacio de
la justicia, que dice qué está bien o mal e indica quien es el culpable de una conducta", apuntó.
Ya se cumplieron dos meses de iniciado este juicio unificado que juzga a 17 represores, entre
ellos al represor multicondenado Miguel ángel Etchecolatz.
El fiscal de juicio Juan Martín Nogueira expresó que el balance del juicio, realizado de manera
online debido a la pandemia, es "altamente positivo".
"Se exhibieron muchos testimonios de personas ya fallecidas, tuvimos la posibilidad de
escuchar de vivenciar declaraciones claves en otros juicios, como la declaración de Nilda Eloy,
Adriana Calvo, Chicha Mariani, fue muy importante poder vivenciarlos", destacó.
Consideró que la proyección de esos testimonios realizados por los sobrevivientes de
centros clandestinos en anteriores juicios "tienen algo de reparatorio, de alguna manera eso
(su visualización) compensa el derecho a declarar que por razones biológicas hoy no pudieron
ejercer".
Fuente:5Dias
Décima
audiencia del juicio por los Pozos de Banfield, Quilmes y El Infierno
En la mañana de este martes continúan
las declaraciones de testigos el marco del juicio contra 18 genocidas imputados
por los crímenes cometidos en tres centros clandestinos de detención del
Circuito Camps.
Martes 29 de diciembre
En esta oportunidad será el turno de María Sondereguer y Alejandra Paolini, ambas testigos de contexto, que expondrán sobre sus investigaciones en la temática violencia de género en contexto de terrorismo de estado.


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