30 de diciembre de 2020

 Pozo Quilmes: Aseguran que con las detenidas mujeres hubo un "mayor ensañamiento" de parte de los represores

·         29 de diciembre de 2020


Los centros investigados son los que funcionaron en dependencias de la Policía Bonaerense: el Pozo de Bánfield, Pozo de Quilmes y el que funcionó en en la Brigada de Lanús y fue conocido como "El Infierno".

Dos especialistas en género explicaron ayer, en el juicio unificado por delitos de lesa 

humanidad cometidos en los centros clandestinos de Pozo de Banfield, Pozo de Quilmes 

e "Infierno" durante la última dictadura cívico militar, que los represores utilizaron la violencia 

sexual y ejercieron un "mayor ensañamiento" hacia las mujeres secuestradas por haberse 

salido del "rol tradicional de la estructura social patriarcal".

"Existió un mayor ensañamiento y mayor crueldad hacia las mujeres, una expresión más 

exacerbada del continuum de violencia de género que viven históricamente las mujeres 

en la sociedad", explicó la investigadora Alejanda Paolini.

La especialista remarcó que para el régimen represor "las mujeres eran malas madres, 

malas esposas, además eran asesinas, guerrilleras y putas; hay innumerables testimonios de 

que así eran nombradas y agredidas, a diferencia de los varones. Había una diferenciación en 

cómo se dirigían a las mujeres, un mayor castigo".

Paolini y la investigadora Maria Sondereguer, ambas especialistas en género y en delitos sexuales 

cometidos por el Terrorismo de Estado, declararon hoy como testigos de contexto en el 

marco del juicio unificado por los delitos cometidos contra casi 500 víctimas alojadas en los 

tres centros clandestinos de detención.

Los centros investigados son los que funcionaron en dependencias de la Policía Bonaerense: 

el Pozo de Bánfield, Pozo de Quilmes y el que funcionó en en la Brigada de Lanús y fue conocido 

como "El Infierno".

Paolini destacó que las agresiones sexuales se cometieron "de forma continua, reiterada y 

masiva", y aseguró que las violencias sexuales tenían como finalidad causar dolor, castigar, 

disciplinar" y se ejercía en patota "y en la clandestinidad y con impunidad".

Por su parte, María Sondereguer, explicó que "es en el cuerpo de las mujer donde los varones 

inscriben su rol de poder".

Aseguró que las violencias sexuales "eran un disciplinamiento hacia mujeres que se habían salido 

de su rol tradicional".

"Bajo un paradigma que consideraba a la violación como un delito contra la honestidad este tipo 

de violencia buscaba destruir la moral, la honestidad, la dignidad, el honor de la mujer y el honor

 de los hombres ligados a esa mujer", precisó.

Sostuvo que muchas víctimas no pudieron denunciar estas violencias sexuales sufridas en 

centros clandestinos "para proteger su dignidad, su honor y el honor de los varones ligados a 

esa mujer dentro del paradigma patriarcal, pero hoy esas mujeres son grandes, sus hijos ya 

han crecido, no tienen que proteger a sus hijos".

"Hoy sienten la necesidad de denunciar porque hay una transformación profunda de marcos 

interpretativos de la violencia de género y porque una forma de reparación la da el espacio de 

la justicia, que dice qué está bien o mal e indica quien es el culpable de una conducta", apuntó.

Ya se cumplieron dos meses de iniciado este juicio unificado que juzga a 17 represores, entre 

ellos al represor multicondenado Miguel ángel Etchecolatz.

El fiscal de juicio Juan Martín Nogueira expresó que el balance del juicio, realizado de manera 

online debido a la pandemia, es "altamente positivo".

"Se exhibieron muchos testimonios de personas ya fallecidas, tuvimos la posibilidad de 

escuchar de vivenciar declaraciones claves en otros juicios, como la declaración de Nilda Eloy, 

Adriana Calvo, Chicha Mariani, fue muy importante poder vivenciarlos", destacó.

Consideró que la proyección de esos testimonios realizados por los sobrevivientes de 

centros clandestinos en anteriores juicios "tienen algo de reparatorio, de alguna manera eso 

(su visualización) compensa el derecho a declarar que por razones biológicas hoy no pudieron 

ejercer".

Fuente:5Dias


Décima audiencia del juicio por los Pozos de Banfield, Quilmes y El Infierno

En la mañana de este martes continúan las declaraciones de testigos el marco del juicio contra 18 genocidas imputados por los crímenes cometidos en tres centros clandestinos de detención del Circuito Camps.

Martes 29 de diciembre













En esta oportunidad será el turno de María Sondereguer y Alejandra Paolini, ambas testigos de contexto, que expondrán sobre sus investigaciones en la temática violencia de género en contexto de terrorismo de estado.


Fuente:laIzquierdaDiario

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