Declararon el exministro Pullaro y cuatro jueces
"Aquellos días fueron momentos de mucha tensión"
Lo hicieron en el marco de sus declaraciones ante el tribunal que juzga a Guille Cantero y otras seis personas acusadas por los ataques a instituciones democráticas.
Maximilano Pullaro, quien fue ministro de Seguridad provincial entre 2015 y 2019, recordó ayer como "un momento de máxima tensión" el período en el que ocurrió la saga de balaceras a objetivos judiciales a mediados de 2018. Lo hizo en el marco de su declaración ante el tribunal que juzga a Ariel "Guille" Cantero y otras seis personas acusadas por los ataques que, según consideró, "atentaban contra las instituciones democráticas de la provincia". Al mismo tiempo, mencionó haber "temido por la vida" tanto de jueces y funcionarios judiciales, como de personas en general, ya que por esos días entendían que los sucesos "no tenían una lógica clara". En ese sentido, aseguró que se pusieron a disposición "recursos operativos, logísticos, económicos". Más temprano, fue el turno de cuatro miembros del Poder Judicial, relacionados con algunas de las viviendas baleadas.
Pullaro se presentó como actual diputado de la provincia y recordó que durante cuatro años fue ministro de seguridad, en la gestión de Miguel Lifschitz. Los fiscales le preguntaron sobre las balaceras. "Fue un momento de máxima tensión, donde como parte del Poder Ejecutivo en ese momento sentíamos que se atentaba contra las instituciones democráticas de la provincia de Santa Fe. Sinceramente teníamos mucha preocupación, tanto en lo institucional; y en particular, temíamos por la vida de jueces, magistrados, y además de otras personas porque sentíamos que esas balaceras no tenían una lógica de a quién se podía atacar y por qué", describió.
En ese sentido, recordó que "cuando comenzó la seguidilla (de ataques), fueron reiterados sobre diferentes edificios y domicilios. Estábamos en momentos de mucha confusión. No encontrábamos una lógica sobre a quién teníamos que cuidar, quiénes podían ser las personas atacadas en ese momento. Fueron momentos de mucha tensión entre los tres poderes, pasamos momentos muy duros, hasta que se logró dar con quienes entendimos en ese momento que fueron los responsables".
También recordó que por esos días "desde la Corte y el Colegio de Magistrados nos exigían con razón". Y consideró que "podrían haber matado a cualquier persona que hubiera en los domicilios en aquel momento". Incluso, dijo haber estado presente en algunos de lugares de los hechos, como fue la casa de un familiar del juez Juan Carlos Vienna -que instruyó en su momento la causa por asociación ilícita de Los Monos-, y el Centro de Justicia Penal. Tras ello, mencionó que "fueron 112 días hasta que llegó la audiencia imputativa" y recordó que el entonces gobernador estaba "sumamente preocupado".
En esos tiempos hubo varias reuniones, y lamentó que en muchos momentos sentían estar "lejos de encontrar la lógica" de los ataques, por lo que los reclamos recaían sobre su él, como ministro. Pullaro dio cuenta además de la "cantidad de recursos operativos, logísticos, económicos", en relación con "custodias sobre magistrados y fiscales; custodias de unos 20 domicilios, para realizar traslados", enumeró; y mencionó que eran "6 o 7 millones de pesos que se invertía por mes para garantizar la seguridad". En ese sentido, agregó que "lo intentábamos hacer con recursos extraordinarios, no sacar recursos operativos. Teníamos unos 160 móviles en calle, y en algunos momentos más; además de 150 agentes divididos en tres turnos. Los operativos de custodia sumaban otros 100 agentes". Y remarcó que era un número considerable en relación con la cantidad de personal en la calle.
Jueces. Más temprano se escuchó la declaración de un juez y tres juezas, quienes tanto en primera como en segunda instancias tuvieron alguna participación en lo que fue la causa a la banda de Los Monos, que terminó en condenas por asociación ilícita y homicidios. Se trata de Ismael Manfrín, Marisol Usandizaga, Carolina Hernández y Gabriela Sansó, quienes brevemente dieron cuenta de la vinculación que habían tenido en el pasado con viviendas baleadas hace tres años.
Manfrín y Usandizaga integraron el tribunal de juicio que en 2018 sentenció a miembros de la banda, incluso al apodado Guille, quien fue condenado aquel año como jefe de la asociación ilícita y por otros hechos a 22 años de prisión. Los fiscales del actual debate le consultaron a Manfrín acerca de dos viviendas -de Italia al 1000 y Montevideo al 1400- baleadas el 29 de mayo de 2018, con las que el magistrado dijo que había estado tenido relación.
En la audiencia surgió además que los hechos comenzaron -como planteó la Fiscalía en su alegato- después de que la justicia federal decidiera un traslado para Cantero, donde también tenía causas.
Por su parte, la jueza Usandizaga fue consultada sobre su relación con cuatro domicilios que figuran entre los atacados, a mediados de 2018. Uno es el de Zeballos al 2500, donde dijo haber vivido unos cinco años, hasta 1978; también sobre una oficina de calle Dorrego al 1600, perteneciente a su familia y donde ella había tenido su estudio de abogada; además de la vivienda de un familiar y otra de Libertad al 300, en la que había vivido hasta 2001.
En tanto, las camaristas Hernández y Sansó integraron el tribunal de apelación de aquella causa. Ambas recordaron que fueron notificadas sobre la integración en julio de ese año; y que en agosto comenzaron las audiencias. La primera fue consultada también sobre su vinculación con tres domicilios baleados, relacionados a familiares mientras que su par fue preguntada por la Fiscalía sobre el domicilio de San Luis al 1400, donde dijo que había vivido hasta 1995.
RONDA
Clara García y el futuro de la hidrovía Paraná-Paraguay
Por un acuerdo estratégico
La precandidata a senadora nacional por la lista Adelante, del Frente Amplio Progresista (FAP), Clara García, se reunió ayer en la ciudad de Buenos Aires con el secretario general del sindicato de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, con quien dialogó sobre el presente y el futuro de la hidrovía Paraná-Paraguay, un recurso estratégico para la producción del país y de Santa Fe en particular.
“Necesitamos un acuerdo estratégico santafesino sobre la hidrovía. Es la autopista fluvial por la que sale el 80 por ciento de nuestra riqueza agropecuaria y es la vía de ingreso de muchos de los insumos que utiliza nuestra industria”, afirmó García.
“La hidrovía es una cuestión estratégica para las futuras generaciones, que necesita una mirada seria y no electoralista. Es imprescindible abordar este tema como una verdadera política de Estado, con todos los sectores sentados en la mesa: representantes de las empresas y del campo, de los trabajadores, y del sector público, tanto nacional como de las provincias”, agregó.
García se hizo tiempo para abordar con Schmid, quien representa a los trabajadores de la hidrovía, la preocupación por la posibilidad de pérdida de puestos de empleo. En este sentido, la candidata destacó: “La voz de los trabajadores es indispensable para la hidrovía del futuro. Es indispensable planificar el desarrollo de las infraestructuras portuarias, del canal navegable y para fortalecer la posición geopolítica de la Argentina en la región”.
“Tenemos una visión muy clara de la posición que debe asumir la provincia y nuestro país frente a esta nueva concesión”, aseguró la precandidata al Senado de la Nación, y reiteró que “debe escucharse la voz de Santa Fe, y trabajar sin más improvisación en un plan estratégico que defienda nuestro sistema productivo, la generación de empleo y la competitividad de todo un sector clave para el desarrollo de la Argentina”.
Segunda dosis de Moderna a adolescentes de 12 a 17
El ritmo de la vacunación
El gobierno comenzó ayer a aplicar la vacuna a quienes tienen factores de riesgo y luego seguirá con otra franja etaria.
Se aplica la segunda dosis a jóvenes con “condición priorizada".El gobierno de Omar Perotti acelera la vacunación a los adolescentes de 12 a 17 años. El operativo comenzó ayer en Rosario con la aplicación de la segunda dosis de Moderna a chicos y chicas con factores de riesgo y hoy lo extenderá a la ciudad de Santa Fe y a toda la provincia. Pero apenas lleguen los lotes de Pfizer, el plan seguirá con el resto de la franja etaria que son “aproximadamente 350.000 adolescentes”, según anunció la directora del Hospital de Niños Zona Norte, Mónica Jurado. En la misma ronda de prensa, su colega y coordinador de Dispositivos Territoriales del Ministerio de Salud, Sebastián Torres, subrayó otro récord: ayer se otorgaron 58.000 turnos en un día, también para completar esquemas y explicó que ya hay 1.250.000 personas en la provincia que recibieron las dos dosis, “lo que representa el 50 por ciento de los inscriptos”. “Santa Fe es una de las provincias con mayor ritmo de vacunación en el país. Y eso nos posiciona de otra manera para seguir avanzando y enfrentar una posible tercera ola debido a la variante delta”, dijo.
Jurado y Torres actualizaron ayer los objetivos de un plan de vacunación que es muy exitoso en la provincia. La directora del hospital de Niños Zona Norte dijo que en Rosario ya se aplica la segunda dosis a personas de 12 a 17 años con “condición priorizada”, como llamó a los factores de riesgo. Se trata de adolescentes que recibieron la primera vacuna hace un mes y ahora completarán el esquema con Moderna.
Le preguntaron cuándo les tocaría el turno a los chicos y chicas de 12 a 17 sin factores de riesgo. Jurado dijo que esperaban partidas de Pfizer. “Lo más probable es que cuando tengamos esas vacunas comencemos aquí mismo la vacunación de 12 a 17, con y sin comorbilidades”.
“Nos estamos preparando”, dijo la médica. Y recordó que Pfizer demanda una logística compleja porque se conserva a -80º y eso requiere equipos especiales. Con menos frío, “la vacuna tiene una estabilidad de 25 a 30 días a temperatura de heladera y eso nos permitirá generar una muy buena logística para cubrir toda la provincia”.
“Estamos esperando ese momento, la llegada de lotes de Pfizer. Cuando recibamos las vacunas, vamos a cubrir a todos los adolescentes de 12 a 17 años. Primero, a los que tienen condición priorizada. Y luego, a los demás que estimamos en 350.000 de esa franja etaria en toda la provincia”.
“No hay que olvidarse que debemos continuar con los cuidados: respetar los protocolos, las distancias, el lavado de manos y seguir con los testeos para aislar rápidamente y evitar la propagación del virus”, insistió Jurado.
El coordinador de Dispositivos Territoriales del Ministerio de Salud, Sebatián Torres, reveló que ayer fue otro día récord en la provincia. “Entregamos 58.000 turnos en un día, tanto para la primera dosis como para completar esquemas de vacunación contra el covid”.
“Vacunar a 58.000 personas en un día es un logro que nos pone muy contentos, muy orgullosos, porque nos mantiene en un ritmo de vacunación muy alto”, señaló Torres. “Santa Fe es una de las provincias con mayor ritmo de vacunación en el país”. Torres precisó que ya se recibieron 3.780.000 dosis y se aplicó el 94%”. “Eso nos permite mantener ese ritmo alto de vacunación”.
La población objetivo –recordó- incluye 2.700.000 personas aproximadamente. Y de ese grupo, 1.250.000 ya cuentan con el esquema de vacunación completo, lo que representa casi el 50 por ciento de los inscriptos en el programa. “Por lo tanto, estamos en mejores condiciones para enfrentar una posible tercera ola debido a la variante delta”, dijo.
“Los esquemas se vienen cumpliendo realmente bien a medida que llegan las vacunas. En estos días recibimos más de 270.000 dosis”, señaló Torres. Y recordó los intervalos. En el caso de Sputnik, “estamos otorgando turnos a personas que se colocaron la primera dosis alrededor del 20 de mayo. Estamos en un intervalo de 100 días, óptimo porque el tiempo mínimo es de 90 días, entre primera y la segunda dosis”. Con Astrazéneca, el intervalo es de 8 a 12 semanas y con Sinppharm de 21 a 28 días. “En ambos casos, estamos muy bien”, concluyó Torres.
La presencia de les niñes en la pandemia
En este último año y medio de pandemia hemos escuchado y repetido hasta el cansancio la palabra presencialidad. Y lo hemos hecho sin reparar en su significado múltiple, diverso y a veces hasta contradictorio; y solamente se ha conservado el que alude a que les niñes vayan a la escuela y digan allí: “presente, señorita”.
Pero la presencia es mucho más que eso y con ese último sentido que hemos adoptado creo que dejamos de tener “presente” a aquellos que supuestamente queríamos visibilizar.
Porque la presencia de les niñes no va de suyo cuando hablamos de “presencialidad”, mantra de marketing electoral, intentando con este término “abrir” las escuelas.
Les niñes están sufriendo la pandemia a la par de todos nosotros. Los vemos con sus barbijos de colores, de la mano de sus padres, corriendo en los parques cuando está permitido y saludando a sus familiares a través de un vidrio. Los vimos prendiendo sus pantallas para tener sus clases, abriendo el classroom para las tareas y haciendo videollamadas con amigos. Los vimos con miedo a contagiarse y contagiar dibujando el virus una y mil veces y hasta jugando al hospital y la ambulancia. Los vimos internados en terapia intensiva. Los vimos impactados por el duelo respecto a padres, tíos, abuelos o el vecino tan querido. Los vemos por la calle queriendo vendernos pañuelitos o medias o fibrones. Los vemos acompañando a sus padres en los contenedores de basura. Los vemos…pero… ¿los hemos escuchado?
Investigaciones
Dos investigaciones actuales nos traen las voces de les niñes. Sólo dos, en medio de tantas alusiones periodísticas, de tantos profesionales que se autorizaron a hablar por ellos, de proclamas de Padres Organizados y de reclamos para que se los vacune.
Unicef y Word Vision, publicaron sus investigaciones en las que les dieron voz y hasta participación activa como investigadores a niñes y adolescentes.
¿Qué nos dicen les niñes en ellas?
Los resultados de la Encuesta Rápida realizada por Unicef en Argentina[1], mostraron que 36% de los adolescentes entrevistados presenta algún sentimiento negativo, siendo que se siente asustado/a (22,5%), angustiado/a (15,7%) o deprimido/a (6,3%). Más de la mitad habla de estos temas con sus madres. El 47% de los adolescentes encuestados manifestó creer que ellos o alguien de su familia puede contagiarse. 98% del total de los adolescentes encuestados afirmó estar cumpliendo con las medidas de aislamiento. Sobre el uso del tiempo, las tareas escolares son la actividad que se realiza con mayor frecuencia (87%), seguido por hablar con los amigos y amigas (57%), ayudar con tareas domésticas (49%), jugar a la play, pc o consolas (48%) y otras. Cabe resaltar que 76% considera que está más tiempo ante las pantallas.
Concluye su estudio Unicef afirmando que: “El momento de crisis global y que la Argentina atraviesa puede convertirse en una oportunidad para innovar y avanzar estrategias capaces de atender no sólo la coyuntura de la pandemia ocasionada del COVID-19 sino también los factores estructurales que limitan el ejercicio de esos derechos humanos fundamentales. Distintas estrategias pueden apoyar a la comunidad, fomentar la salud mental en este contexto, proteger el acceso a bienes y servicios esenciales y aliviar el impacto económico de las medidas de permanencia en el hogar, especialmente en los hogares en mayor situación de vulnerabilidad con niñas y niños. Hacerlo es fundamental para asegurar para cada niña, niño y adolescente, el pleno ejercicio de sus derechos, incluso en situaciones de emergencia.”
Las voces de los niños y niñas en tiempos de la covid-19
“Cuando los niños y jóvenes se involucran en actividades participativas con sus pares, están más capacitados para hacer frente a las dificultades y mejorar su confianza en sí mismos y su sentido de eficacia personal. En alineación con esta postura, World Vision[2] conversó con aproximadamente 100 niños y jóvenes de 13 países en marzo y abril de 2020 para explorar su comprensión y experiencias durante la crisis de COVID-19 y cómo les gustaría contribuir para detener la propagación de COVID-19. En este informe se ofrece un resumen de sus respuestas con ejemplos inspiradores de participantes jóvenes que ya están tomando acciones con sus amigos y comunidades, así como de las áreas que ellos han identificado como las que necesitan más apoyo”.
Emiliano Galende (1993) y Vicente Galli (1985) sitúan a la participación comunitaria como un indicador privilegiado respecto a la Salud Mental. Por ello, al leer las respuestas de niñes y adolescentes de esta investigación, podemos concluir que, si bien les niñes están sufriendo los temores, la angustia que la incertidumbre produce y la nostalgia por las actividades prepandémicas, imaginan y realizan muchas acciones para participar de los cuidados colectivos. Esta manera de transitar por la pandemia da cuenta de un recurso muy poderoso para hacer con lo que la catástrofe produce.
“Estamos en cuarentena, y no podemos salir. La situación está bien mal. La gente está experimentando angustia y desesperación en sus casas. Al inicio de la cuarentena, la gente estaba comportándose bien, pero a medida que el tiempo pasa, muchas personas no están respetando el confinamiento, y estas personas están poniendo en riesgo a otras. (Natalia, 16 años, Perú)”
“Yo soy voluntario en mi comunidad para luchar contra la pandemia del coronavirus y crear consciencia sobre los riesgos que el virus trae para la población. Queremos garantizar que la gente está siguiendo las instrucciones y estamos usando mascarillas y guantes cuando son necesarios. Siento que esta es una oportunidad para ayudar a otros. (Jomarie, 17 años, Filipinas)”
“Yo creo que podemos enseñar a los niños sobre la pandemia –por qué es tan peligrosa y por qué la gente se está asustando tanto. Muchos niños todavía no están tomando el asunto en serio ya que están siendo testigos de una pandemia por primera vez. Lo mismo pasa con sus padres, no están tan preocupados. De modo que, si educamos a los niños, ellos pueden, a su vez, difundir la información con sus familias. (Ahona, 16 años, Bangladesh)”
“Nosotros estamos haciendo videos y creando pancartas con información sobre qué cosas no podemos hacer. Estamos contando cuentos para niños para mantenerlos entretenidos y ocupados. Esto ayuda a que los niños se queden en casa y no salgan a las calles. (Lara, 17 años, Brasil)”
Niñes y adolescentes de Rosario
Para escuchar lo que podían decir de su “estar pandémico” se pidió audios breves a niñes y adolescentes de la ciudad. Se les informó que estábamos tratando de saber qué les pasaba y cómo se sentían en la pandemia. De los 134 audios recibidos seleccionamos algunos para que tuvieran presencia en este artículo.
“Con mi hermana nos ponemos en el balcón a mirar si la gente que pasa tiene bien puesto el barbijo. Mi papá nos dice que es una buena manera de no contagiarnos y no contagiar a los otros. En todo este año no me resfrié ni una sola vez. (Renata, 10 años, Rosario, Argentina)”
“Puedo hacer las clases virtuales desde mi cama. Lo que no me gusta es que el profe de Educación Física quiere que prendamos la cámara y hagamos los ejercicios. Me da mucha vergüenza que me miren los compañeros. Por eso no la prendo. Pero me va a poner baja nota. (Antonela, 13 años, Rosario, Argentina)”
“Mi hermano se contagió pero no tuvieron que internarlo. Nos tuvimos que aislar todos. Por suerte a mi abuela la vemos sólo por videollamada o a veces la vamos a visitar y la saludamos desde la vereda. Ella está un poco viejita y si se contagia se puede morir. Ahora ya la vacunaron pero igual la tenemos que cuidar. (Renzo, 10 años, Rosario, Argentina)”
“Volvimos a la escuela. A mi hermana la puso contenta. A mi no. Las profes están contentas o dicen eso. Mis amigas están en otra burbuja y por eso me aburro en los recreos. Podemos ir al patio grande al aire libre. No nos dan mucha tarea para la semana que no vamos. Por suerte. (Camila, 13 años, Rosario, Argentina)”
“Tuve fiebre y me llevaron al centro de salud para que me hisoparan. Es horrible pero dio negativo. Igual nos aislamos todos y mi papá no fue a trabajar. Mi mamá ya no trabaja desde el año pasado porque la señora adónde iba a trabajar no la llamó más. Ahora ayuda en el Comedor del barrio. ( Jonathan, 15 años, Rosario, Argentina)
Les niñes y adolescentes de Rosario comparten el sentir de los de Latinoamérica y el mundo. Están informados, se cuidan y han entendido que el cuidado es colectivo. Tienen miedo de contagiarse y contagiar y quieren cuidar a sus familiares. Sufren la distancia y las restricciones, pero las acatan en la medida en que sus familias lo hacen. Algunos quieren poder volver al mundo de “antes” pero esperan y se adaptan a la modalidad de vida en pandemia.
Quizás esta crisis pueda promover algunos cambios en la escolaridad si se advierte que la “escuela estaba vieja y no lo sabía”, o, como nos dice Francesco Tonucci, quien siempre ha pensado en estrategias de escucha y participación para las infancias; podamos reinventar las prácticas y políticas públicas respecto a las infancias invitando a esa reinvención a los protagonistas y centro de ellas: les niñes.
Una iniciativa rosarina
En este mes de las infancias, Ojo al piojo, el Festival Internacional de Cine Infantil, incluye en el Jurado de premiación a niñes y adolescentes. El festival, que ya cumple una década, siempre situó a las infancias en el centro de la escena, tanto como espectadores y realizadores y este año inaugura su presencia en los Jurados. “Sobre los niños participantes, algunos forman parte de talleres de cine pero otros no. Hay adolescentes que han presentado sus producciones y están en la misma categoría en términos de calidad, expresividad estética y artística”, señala a La Capital, Mariana Sena, subdirectora del Centro Audiovisual Rosario (CAR) y productora de Ojo al Piojo.[3]
La presencia que queremos
Para cualquier práctica que involucre a niñes necesitamos la participación de elles porque en sus sentires y en sus decires encontraremos las pistas que nos permitan sostener estas prácticas en aquello que nos demandan y no dejarlos de lado cuando de elles se trata. Podemos tratar de situar a les niñes como verdaderos sujetos de derecho si les permitimos tomar la palabra y escuchar su voz.
¿Cómo producir salud cuando se trata de niñes y adolescentes? Obviamente debemos atender su cuerpo biológico, su crecimiento, su desarrollo…pero también y simultáneamente, tenemos que promover la participación de esos niñes y adolescentes en las políticas de cuidado.
Nos sorprenderíamos mucho si los dejamos hablar y los escuchamos, ya que ellos pueden acercarnos sus ideas, sus propuestas y como ha dicho Francesco Tonucci, se trata de mirar las infancias poniéndonos en el mismo plano de su mirada, se trata de no mirarlos desde arriba, de situarnos a su altura y poder producir acciones de salud CON ellos y no sobre ellos.
* Doctorado en Psicología de la UNR.
[1] Estudio sobre los efectos en la salud mental de niñas, niños y adolescentes por COVID-19, Fondo de las Naciones Unida para la Infancia, UNICEF, Mayo 2021, Buenos Aires, Argentina. https://www.unicef.org/argentina/media/11051/file/Estudio%20sobre%20los%20efectos%20en%20la%20salud%20mental%20de%20ni%C3%B1as,%20ni%C3%B1os%20y%20adolescentes%20por%20COVID-19.pdf
[2] Las voces de los niños y niñas en tiempos de Covid-19. https://www.wvi.org/sites/default/files/2020-08/WV-Las%20voces%20de%20los%20ni%C3%B1os%20y%20ni%C3%B1as%20en%20tiempos%20de%20COVID-19.pdf
[3] La capital, 14 de agosto de 2021. Educación: Un festival de cine donde las infancias son protagonistas. Paula Busnadiego. https://titulos.com.ar/general/La%20Capital/un-festival-de-cine-donde-las-infancias-son-protagonistas/53417683
Fuente:Rosario12

















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