6 de junio de 2010

BLOQUEO TOTAL DE AYUDA HUMANITARIA A PALESTINA.

BLOQUEO TOTAL DE AYUDA HUMANITARIA AL PUEBLO PALESTINO ARRINCONADO EN LA FRANJA DE GAZA
Israel tampoco dejó llegar al Rachel Corrie
La marina israelí cruzó este sábado al barco humanitario irlandés Rachel Corrie –aunque esta vez al parecer no corrió sangre– e interrumpió su llegada para dar ayuda para la bloqueada ciudad palestina de Gaza, cinco días después de que nueve personas murieran durante el abordaje de un barco humanitario turco.El barco irlandés, donde viajaban 11 pasajeros desde Irlanda y Malasia, fue abordado esta mañana de sábado y conducido al puerto israelí de Ashdod, informó el ejército israelí en un comunicado.
El hecho ocurrió cinco días después de que por lo menos nueve personas murieran cuando la marina israelí detuvo a un barco turco que formaba parte de siete barcos que se dirigian a Gaza, controlada desde 2007 por el grupo islámico Hamas, en un incidente que fue condenado internacionalmente.
El Rachel Corrie, último barco de la llamada Flotilla de la Libertad, logró evitar el ataque israelí porque se demoró en la isla de Malta por problemas técnicos.
La ayuda humanitaria será transferida por tierra a la Franja de Gaza, después de chequear y comprobar que no lleva elementos prohibidos por las autoridades.
El vocero del Ejercitó isralí, el coronel Avital Leibovich, dijo a la prensa que el abordaje el barco duró pocos minutos y que la nave fue conducida al puerto de Ashdod.
El barco irlandés trasladaba ayuda humanitaria incluyendo sillas de ruedas, medicinas y cemento para construcción.
En la nave viajaba la Premio Nobel de la Paz, la irlandesa Mairead Corrigan, quien había dicho que el grupo no se resistiría si las autoridades israelíes trataban de abordar la nave.


TESTIMONIOS TRAS EL ATAQUE ISRAELÍ
La diputada que regresó del infierno
Haneen Zombi, diputada en el Parlamento de Israel por la minoría árabe, narra sus terroríficas experiencias en el buque atacado por el ejército de su propio país. Además desmiente las versiones oficiales y denuncia con detalles la brutalidad del sangriento abordaje.
Por Jonathan Cook.
Un miembro árabe del parlamento israelí que fue a bordo de la flotilla internacional que intentó llevar ayuda humanitaria a Gaza y resultó atacada el lunes acusó a Israel de tener la intención de matar a activistas por la paz como una forma de disuadir a futuras flotillas.
Haneen Zoubi dijo que buques de guerra israelíes habían rodeado al barco insignia de la flotilla, el Marmara Mavi, y que dispararon contra esa nave minutos antes de que los comandos dispararan desde un helicóptero que estaba ubicado encima el barco.
La diputada describió cómo los aterrorizados pasajeros fueron expulsados de la cubierta y aseguró que no tenía conocimiento de ninguna provocación o resistencia por parte de los pasajeros, todos ellos desarmados.
Añadió que a pocos minutos del inicio de la incursión, tres cuerpos habían sido trasladados a la sala principal en la cubierta superior en el que ella y la mayoría de los pasajeros fueron confinados. Dos tenían heridas de bala en la cabeza, sugiriendo que hubo ejecuciones.
Otros dos pasajeros se desangraron lentamente hasta morir en la sala, después de que soldados israelíes ignoraron los mensajes en hebreo para pedir ayuda médica. La diputada dijo que vio a otros siete pasajeros heridos de gravedad.
“Israel empleó varios días para planear esta operación militar,” dijo en una conferencia de prensa en Nazaret. “Ellos querían producir muchas muertes para aterrorizarnos y para enviar un mensaje diciendo que los convoyes con ayuda no deberían tratar de romper el bloqueo de Gaza en el futuro”.
Liberada la madrugada del martes por la policía, al parecer debido a su inmunidad parlamentaria, la legisladora dijo que mientras ella estaba hablando, la mayoría de los cientos de activistas por la paz seguían detenidos o eran deportados por Israel.
Otros tres líderes de la minoría árabe de Palestina, incluido el líder espiritual, el jeque Raed Salah, fueron detenidos y sus barcos atracados en el puerto sureño de Ashdod. Los abogados dijeron que bajo la ley israelí podrían ser detenidos e interrogados, aun sin cargos en su contra, durante un máximo de 30 días.
Contradiciendo las afirmaciones de Israel, Zoubi dijo que tras tomar el control del barco los soldaos hicieron una inspección y no hallaron armas a bordo.
Es fundamental, agregó, solicitar a la ONU que realice una investigación independiente para averiguar qué sucedió en el barco, en lugar de permitir que Israel lleve a cabo un encubrimiento “con una investigación de sus fuerzas armadas”.
Mientras Zoubi hacía estas declaraciones se desarrollaba una huelga dentro de Israel y también en los territorios ocupados. La medida de fuerza fue convocada por los líderes palestinos.
Según un comunicado emitido por el Alto Comité de Seguimiento, principal órgano político de los ciudadanos palestinos de Israel, el ataque a la flotilla constituye “terrorismo de Estado”.
Las manifestaciones y marchas que se desarrollaron en la mayoría de las principales ciudades y pueblos palestinos de Israel transcurrieron sin incidentes. Los analistas locales describieron el estado de ánimo como ira, pero moderada, al menos si se compara con el clima abiertamente hostil de las protestas tras el ataque israelí a Gaza hace 18 meses.
Sin embargo, la policía informó que se ha puesto en alerta máxima, con miles de agentes adicionales en el norte de Israel, donde vive la mayoría de los ciudadanos palestinos.
El lunes, los enfrentamientos entre manifestantes y la policía estallaron cerca de la mezquita de Al Aqsa, en Ciudad Vieja de Jerusalén, y en la ciudad norteña de Fahm Umm. Fue después de que se difundieran falsos rumores que afirmaban que el jeque Salah, el líder del principal movimiento de Israel Islámica, había muerto en la operación naval israelí.
La policía informó que detuvo a 18 jóvenes, principalmente por arrojar piedras, en varios lugares del norte.
Decenas de palestinos se manifestaron este martes frente al Consulado de Turquía en el este de Jerusalén para mostrar su apoyo a Ankara, que ha criticado duramente las acciones israelíes. Dos manifestantes fueron detenidos por la policía.
En la Ribera Occidental, muchos palestinos observan el primero de tres días de duelo decretado por el presidente palestino, Mahmoud Abbas, por los asesinatos de activistas internacionales.
Incluso antes del ataque a la flotilla, la minoría palestina en el país, una quinta parte de la población, se había preparado para una reacción violenta por parte del gobierno, y de los ciudadanos judíos, por la participación de sus líderes en la flotilla. Apenas los barcos partieron, Ynet, el más popular sitio web de noticias de Israel, se preguntó si Zoubi era una diputada “al servicio de Hamas”.
Pero frente a la grave crisis diplomática que se desató a causa de la matanza de activistas por la paz, los líderes palestinos ya advirtieron que las críticas hacia ellos serán todavía más feroces en los próximos días.
Ayer los partidos de extrema derecha lanzaron sus primeros ataques a. Zoubi, exigiendo la revocación de su inmunidad y su expulsión del parlamento. Danny Danon, miembro del partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, el Likud, pidió que ella sea “juzgada por traición a la patria”.
En su declaración sobre el ataque, Zoubi dijo que a las 4 AM del lunes había visto al menos 14 barcos israelíes en alta mar, y aproximadamente a unos 130 kilómetros dentro de aguas internacionales.
La legisladora agregó que los pasajeros habían sido presa de miedo ante el ruido y la confusión, cuando los comandos llegaron a la cubierta. “Yo no creía que íbamos a sobrevivir más de cinco minutos”, dijo.
Taleb al Sana, otro árabe miembro del Parlamento de Israel, confirmó las afirmaciones de Zombi, quien negó que los comandos israelíes dispararon sólo a las piernas de los pasajeros. “He visitado a los heridos en el hospital y todos ellos tienen heridas de bala en la cabeza y el cuerpo”, dijo.
Adalah, un centro jurídico de la minoría árabe de Israel, dijo que a nueve abogados de esa organización les habían limitado el acceso a los detenidos, y que estaban tratando de tomar testimonios “en circunstancias muy difíciles”.
Abogados y grupos de derechos humanos están tratando de localizar personas heridas en los lugares donde las estén tratando.
“Nuestra opinión es que Israel está deliberadamente intentando obstaculizar esta labor y está imponiendo un bloqueo informativo”, dijo Gaby Rubin, una portavoz de Adalah.
FuentedeOrigen:AlterNet
Fuente:RedaccionRosario

OPINIÓN.
¿Inexplicable?
Por Juan Gelman Circulan hipótesis varias sobre la razón del operativo militar israelí que causó la muerte de 9 a 16 pasajeros del buque de bandera turca Mavi Marmara, decenas de heridos, el secuestro de la flotilla que transportaba 10 toneladas de ayuda humanitaria para Gaza –bloqueada desde 2007 e invadida en 2008– y la detención de casi 700 personas, puestas en libertad después de sufrir vejámenes de todo tipo. Las explicaciones oficiales de Tel Aviv son inquilinas del ridículo: los agredidos son agresores y los agresores, agredidos; los llevados a Israel a la fuerza son inmigrantes ilegales, quienes socorren a palestinos hambreados son cómplices de Hamas primero, terroristas de Hamas después, etc. Es vieja, muy vieja, la técnica del victimario victimizado.
El primer ministro Netanhayu justificó el ataque porque hay que impedir que Hamas reciba armas “por aire, mar y tierra” –obviando el hecho de que las recibe por túneles convenientemente excavados– y afirmó que ninguna protesta lo llevará a levantar el sitio de Gaza. Es la cuestión de fondo: Tel Aviv no ha renunciado al sueño del Gran Israel y el cerco impuesto a Gaza perjudica, más que a Hamas, a sus habitantes, que ya sufrieron la Operación Plomo Fundido, que segó la vida de 1300 civiles palestinos. Esto, en buen castellano, se llama limpieza étnica y también su historia es vieja.
El ideólogo del sionismo revisionista, Zeev Jabotinsky, declaró hace 87 años que la única manera de imponer el Estado judío era aplastar a los árabes. No extraña que Ron Torossian, el organizador de la manifestación Estamos con Israel frente a la misión de Turquía ante la ONU, propinara esta opinión: “Creo que debemos matar a cien árabes o a mil árabes por cada judío que ellos matan” (//gravker.com, 1610). ¿Por qué no cien mil, un millón? ¿Acaso Ariel Sharon no fue responsable, en 1982, por interpósita milicia, de la matanza de casi 500 civiles palestinos inermes en los campos de refugiados de Sabra y Shatila? Si esto es ideología, habrá que cambiar la definición de la palabra ideología.
La dirigencia israelí parece guiada por otro concepto central de Jabotinsky: “Sostenemos que el sionismo es moral y justo. Y dado que es moral y justo, hay que hacer justicia aunque José o Simón o Iván o Ajmed no estén de acuerdo”, sostuvo en un ensayo que publicó la revista rusa Raavyet en noviembre de 1923. Carlo Strenger, profesor de la Universidad de Tel Aviv, llamó “mentalidad de bunker” a la imperante en el país: Israel “no escucha la crítica, sea interior o exterior. Esa incompetencia es reforzada por la soberbia: Israel está enamorado de la idea de que tiene razón y que todos los demás se equivocan; por lo tanto, es incapaz de admitir que la política que aplica a los palestinos ha sido desastrosa” (www.haaretz.com, 2610). Strenger cita al filósofo francés Bernard-Henri Lévy, un ferviente defensor de Israel, quien tildó de “autismo político” este pensamiento que atribuye a los dirigentes israelíes: “El mundo no nos entiende y nos condena si hacemos y nos condena si no hacemos, así que hacemos lo que queremos”. Jabotinsky redivivo.
EE.UU. siempre ha brindado el espacio internacional necesario para que esa voluntad se cumpla pese a todo. “La única democracia en la región”, según la Casa Blanca, no vacila en espiar al gobierno estadounidense en ese hacer lo que quiere. La reacción de Obama ante el ataque a la nave turca y el “baño de sangre” consiguiente fue débil. No lo condenó siquiera, sólo pidió una aclaración de los hechos y aceptó que Tel Aviv rechazara el establecimiento de una comisión investigadora internacional. El mandatario norteamericano se convierte así en cómplice de la no investigación que habrá. Fue el vicepresidente Joe Biden quien brindó una suerte de posición oficial sobre el tema: defendió el bloqueo de Gaza y manifestó que Israel “tenía el derecho a saber” qué carga llevaba el navío. Recuérdese que Netanyahu le dio una bofetada política a Biden cuando éste lo visitó en marzo pasado: el vice venía a alentar el proceso de paz palestino-israelí y el primer ministro anunció la construcción de 1600 edificios nuevos en territorio palestino ocupado. Se ve que Biden es un hombre perdonador. Es improbable que se produzcan cambios en la estrecha, muy íntima, relación EE.UU./Israel.
Cabe reconocer que, a diferencia de Tel Aviv, Washington no tiene problema en abandonar a sus ciudadanos en apuros. Alrededor de diez estadounidenses viajaban en el convoy de ayuda humanitaria a Gaza, entre ellos Joe Meadors, señalero de la fragata USS Liberty cuando la bombardearon aviones y lanchas lanzatorpedos de Israel en 1967; Ann Wright, coronela (R) del ejército de EE.UU.; Edward L. Peck, ex subdirector del grupo de tareas antiterrorista del gabinete de Reagan. Todos terroristas, naturalmente.
Fuente:Pagina12

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