miércoles 15 de febrero de 2012
La Seguridad Social recurre al “amor de pareja” para discriminar a las indígenas
Por Guadalupe Cruz Jaimes (CIMAC)
Las relaciones “amorosas” en las que las mujeres están en desigualdad frente a los hombres, devienen en pérdida de libertad para que ellas decidan sobre sus vidas, incluso cuando se trata del cuidado de su salud sexual y reproductiva.
La desigualdad en la pareja perjudica particularmente a las mujeres más desfavorecidas, como las indígenas y rurales, quienes todavía requieren la autorización de sus cónyuges para recibir atención ginecológica, o utilizar algún método anticonceptivo, señala Leticia Cuevas, activista especializada en derechos sexuales y reproductivos.
Cuevas, quien coordinó el estudio “Experiencia de fiscalización de acceso, abasto y uso de métodos anticonceptivos. Análisis desde la sociedad civil 2007-2010”, refiere que “el amor” como mandato cultural de dominio sobre las mujeres en las relaciones de pareja, se refleja también en las instituciones, ya que el personal de salud pide a las usuarias de los servicios que vayan acompañadas de sus cónyuges, para brindarles un método anticonceptivo.
En el contexto del Día del Amor y la Amistad, que se celebra cada 14 de febrero, la antropóloga feminista Marcela Lagarde recuerda en su libro “Para mis socias de la vida”, que “mujeres y hombres aman, y lo hacen de maneras diferentes, con la creencia en la universalidad del amor y en que el amor es para unas y otras la vía privilegiada a la felicidad.
“Sin embargo, el amor encierra recovecos de dominio que generan desigualdad, lazos de dependencia y propiedad, así como privilegios e inequidad que generan frustración, sufrimiento e incluso daño”, escribe la especialista.
Lagarde señala que en obediencia al mandato cultural, cuando las mujeres aman colocan a la persona amada por encima de todo, perdiendo su individualidad y libertad en la toma de decisiones que afectan su vida. Por ejemplo en su salud sexual y reproductiva.
Situación de dominio
Con base en su labor como coordinadora del estudio de fiscalización de acceso, abasto y uso de métodos anticonceptivos en ocho estados de país, Leticia Cuevas señala que entre las barreras que afrontan las mujeres para utilizar métodos de control natal y de prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), están los aspectos culturales relacionados con el dominio de los hombres en una relación de pareja.
Así, la utilización de anticonceptivos sigue dependiendo de si su cónyuge les permite usarlos o incluso acudir al médico para recibir atención ginecológica.
La activista abunda que a los obstáculos culturales se suma la falta de personal capacitado y sensibilizado, así como de infraestructura e insumos para que las indígenas y mujeres rurales tengan acceso a información comprensible sobre su salud sexual y reproductiva, y también a una amplia gama de métodos de control natal.
Las deficiencias se traducen en que el uso de anticonceptivos sea sólo de 58 por ciento, mientras que el promedio nacional es de 73.5 por ciento. Además, su necesidad insatisfecha de anticonceptivos (NIA) es de 21.5 por ciento, la segunda más alta en el país después de las adolescentes.
Estas mujeres, quienes representan la mitad de las 14.1 millones de personas indígenas que viven en el país, inician su actividad sexual a los 16 años de edad, mientras que el promedio nacional es de 18. Y su primer embarazo ocurre un año después de este evento.
La falta de acceso a métodos anticonceptivos origina que las indígenas tengan en promedio 3.2 hijas e hijos, tasa superior a la de las mujeres no indígenas que se sitúa en 2.1, según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid-2009).
Los resultados de la fiscalización revelaron que la desigualdad en el acceso a los métodos de control natal está ligada al desabasto, pero también a que la atención e información se brinda desde un enfoque “occidentalizado” que ignora la cosmovisión de las indígenas y rurales, y también es discriminatorio.
“Como mujer indígena no se quiere un trato especial sino justo. Siempre se siente la mirada de discriminación de los trabajadores de las instancias de salud. El maltrato empieza desde la forma de vernos, porque no tenemos zapatos boleados o no tenemos un buen cuerpo. Les pedimos que no nos llamen ‘María’. Si no saben nuestro nombre, pregunten”, señala Marcela de Jesús Natalio, promotora comunitaria en salud de Xochistlahuaca, Guerrero.
Desabasto constante
En Guerrero, como en otros estados del país, además de la discriminación persiste el desabasto de anticonceptivos “aunque hay aumento en los presupuestos federales, porque las secretarías estatales no destinan el gasto suficiente para la adquisición de anticonceptivos”.
Esta entidad, considerada el quinto estado con mayor proporción de población indígena (15.1 por ciento, más de 456 mil personas), registra una de las prevalencias de uso de anticonceptivos más baja en el país, pues sólo cubre 47.9 por ciento.
En el estado, las regiones con población rural e indígena reportan mayores tasas de NIA. Así, mientras el promedio estatal es de 10.2 por ciento, en municipios como Malinaltepec y Tlacoapa, esa tasa se eleva a 22.2 y 19.1 por ciento, respectivamente.
En Guerrero se identificaron problemas de desabasto de métodos como implantes, inyectables y de la pastilla de anticoncepción de emergencia (PAE). Por ejemplo, en el municipio de Zitlala se reportó un desabasto de 75 por ciento de métodos.
La disparidad también se hizo evidente porque a pesar de que el 84 por ciento del personal está capacitado para orientar a las usuarias en el uso de métodos anticonceptivos, estos prestadores de servicios se concentran en algunos municipios, por lo que no hay personal con este tipo de preparación en Tlapa, Tlacoapa y Zitlala.
Fuente:Argenpress
miércoles 15 de febrero de 2012
Cuatro dólares diarios salario mexicano, ¿más miserables –según Calderón- los de China o India?
Por Pedro Echeverría
1. “Están viniendo cada vez más empresas especializadas a nuestro país, no tanto porque los salarios sean muy bajos, que ciertamente habrá que mejorarlos, pero en China, por ejemplo, son infinitamente más bajos, o en India”. Fueron las palabras triunfantes de Felipe Calderón para anunciar, como siempre, “grandes logros” de su gobierno. Pero silenció que más de la mitad de los que trabajan en México recibe el salario mínimo que es de 59 a 62 pesos (poco más de cuatro dólares), que hay un porcentaje que recibe menos y otro que recibe salario mínimo y medio o dos salarios. Si Calderón reconociera el miserable salario diario de la mayoría de los mexicanos y la falta de servicios de salud, educación, asistencia social, creo que no tendría margen para hablar de miseria, en China, India, Bangladesh o países africanos. Pero cuando le reclaman el hambre y las muertes de los mexicanos, siempre responde que hay otros peores.
2. Muy buena coartada para un presidente y sus ministros, con 500 o 600 mil pesos mensuales que representan 400 veces lo que obtiene un trabajador. ¿Cuánto dinero mensual reciben los mandatarios de China y de la India? Pero lo importante en la China actual es que desde que China se abrió al mundo trajo consigo aparejado el ingreso de millones de trabajadores nuevos al mercado laboral internacional, planteando una mayor competencia debido al bajo costo de mano de obra que existe en el país asiático por la gran oferta disponible. Millones de obreros de diversas fábricas extranjeras están realizando huelgas y obteniendo con sus luchas aumentos salariales importantes. Muy contrario a México donde la Constitución permite las huelgas pero no se realizan porque el gobierno las prohíbe, las amenaza con sindicatos charros, y las reprime. La China de hoy está sufriendo gigantescos cambios difíciles de explicar con unas cuantas frases.
3. Diario Milenio de México publicó hoy que “Contando las horas extras, un empleado de fábrica en China llega a trabajar 60 horas semanales. Con ello gana entre mil y mil 900 yuanes, entre 120 y 220 euros. Sin embargo, muchos tienen la sensación de que pese al duro trabajo, nunca podrán salir de la pobreza. Su creciente insatisfacción acentúa la presión sobre la política. Varias provincias ya han elevado los salarios mínimos establecidos entre 12 y 28 por ciento, aunque ninguno supera los mil 120 yuanes (133 euros), lo que apenas será suficiente para resolver los problemas”. A parte de ver el positivo descontento y las grandes luchas que crecen entre los obreros chinos, puede observarse que cada semana pueden obtener unos 200 euros, es decir, unos 10 mil euros que son casi 14 mil dólares al año, muy por encima de los 1,400 de los mexicanos. ¿Por qué dice Calderón que los salarios chinos son infinitamente más bajos?
4. El principal factor que impulsa las inversiones extranjeras en China desde que las empresas multinacionales deciden instalarse allí, es el de aprovechar este bajo costo de producción y así obtener importantes márgenes de ganancia. A su vez, la mano de obra barata permite ofrecer al mundo bienes a un bajo precio y coloca a China como el segundo país exportador. Actualmente el salario promedio para los trabajadores chinos a lo largo de todo un año llega a apenas a los US$ 4.817. Si bien el país asiático todavía tiene una gran ventaja comparativa respecto del mundo en cuanto a los costos de mano de obra, en los últimos años se observa un claro crecimiento de los salarios reales de los trabajadores chinos y de los precios internos, con excepción al año pasado, cuando se desató la crisis internacional. En México cuatro dólares diarios, 120 al mes y 1400 al año. Si estos datos son reales entonces los chinos tiene tres veces más ingresos que los mexicanos.
5. ¿Qué es lo que ha convertido a China en la segunda potencia mundial? Es un asunto que está sometido a análisis y discusión que se puede ver desde distintas aristas: la historia del “socialismo” que el maoísmo quiso construir de 1949 a 1977, la imposición de un modelo capitalista desde 1977 estando el Partido Comunista en el gobierno; la coyuntura internacional que todos los días se enfrenta al imperio yanqui; el surgimiento del BRICS y la irrupción del chavismo. Hay mucho que estudiar y observar para comprender la problemática del alto desarrollo chino y del “subdesarrollo” y desplome mexicano a partir de 1982 con la imposición del neoliberalismo y la privatización a ultranza. Pero lo que no puede hacerse es escuchar o hacer caso a Calderón que lo único que ha hecho es tratar de justificar a su gobierno que se ha enredado en los asesinatos de 67 mil mexicanos y en un desenfrenado desempleo, de los más grandes del mundo.
6. Calderón, como lo hizo Fox en su tiempo, se ha dedicado a ofrecer México al capital extranjero dándoles garantía de que los obreros no se movilizarán ni protestarán contra la explotación. Mientras en China el país se convierte en el segundo más poderoso del mundo, sus obreros se movilizan realizando gigantescas huelgas para exigir a los inversionistas extranjeros mejor pago y buenas condiciones de trabajo. En tanto en México se ha estado imponiendo una ley antiobrera que consiste en enterrar la contratación colectiva, imponer los contratos individuales y temporales, así como eliminar el derecho de huelga, en China la lucha de los trabajadores se incrementa rememorando a padres y abuelos que crecieron y lucharon dentro del maoísmo. Todavía hay que ver muchas cosas en China porque parece que desde ahí surge una nueva luz antiimperialista. NO se puede decir con la simpleza del mundo que son 1,400 millones de pobres que permanecerán quietos y aplastados por los empresarios.
Fuente:Argenpress
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